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sábado, 21 de abril de 2012

FOTOS CON HISTORIA - PABLO PICASSO Y CARLOS CANO

Cuando, hace ya casi treinta años, me decidí a escribir la biografía del cantor granadino CARLOS CANO –fue en 1983–, recuerdo que nos pasamos varios días visionando un montón de fotografías y seleccionando cuáles podrían ser las que incorporáramos al libro. Entre aquellas fotografías elegimos ésta en la que Carlos está actuando en el Instituto de Olivera, en Cádiz. Recuerdo que la seleccionamos, sin dudarlo, porque Carlos admiraba mucho la obra de Pablo Picasso y le entusiasmaba verse ahí, teniendo a sus espaldas, como decorado, una reproducción del Guernica.


Esa admiración de Carlos Cano hacia Picasso provenía de principios de los años setenta a partir de los descubrimientos que había realizado no solo de Picasso como pintor, sino también, y, sobre todo, del Picasso escritor y poeta. Descubrimintos realizados, de la mano de Juan de Loxa, en el tiempo en que Carlos participó activamente en los colectivos culturales «Poesía 70» y «Manifiesto Canción del Sur», surgidos en Granada.

Para Carlos, como para otras muchas personas –entre las que me incluyo– el descubrimiento de Pablo Picasso como escritor fue un acontecimiento apasionante y sorprendente a la vez. Recuerdo el impacto que tanto a Carlos, como a mi, nos provocaron estas palabras del gran pintor-poeta malagueño:

«Creo que mi obra como escritor es tan extensa como la de pintor. Materialmente dediqué el mismo tiempo a ambas actividades. Quizá algún día, cuando yo desaparezca, apareceré descrito en los diccionarios de esta manera: Pablo Ruiz Picasso: poeta y autor dramático español. Se conservan de él algunas pinturas».




Es cierto que sus palabras no llegaron a cumplirse y que, hoy por hoy, su obra literaria es bastante desconocida, por supuesto, muchísimo mas que su extraordinaria obra pictórica; sin embargo Pablo Picasso escribió obras verdaderamente geniales como la titulada «Trozo de piel», escrita en 1959 y publicada en 1961; obra en la que nos ofrece todo un conjunto de interesantísimos poemas clara y evidentemente influidos por el surrealismo. Uno de ellos fue el conocido como «Poema de Picasso para acompañar a Buñuel».

«Luego vino el cartero y el recaudador
de palmas y oles y el ciego de
la parroquia y el mirlo las
niñas de Ramón y las de Doña
Paquita la hija mayor la solterona
y el clérigo extrañados fríos
pintados de azafrán y verdes cargados
de fideos y de uvas negras de
algodón y acíbar gordos y muy
derechos hechos rábanos y
sartén llena de huevos con patatas
con chicharrones cubiertos de pulgas
y cencerros la sumisión al hombro
pobres y ricos llevados por la tormenta
sobre el trigo ardiendo mojando
su camisa de granizo ropa sucia».

Libro "Trozos de piel» de Pablo Picasso dedicado
a Eugenio Arias.
He relatado todo lo anterior para situar la admiración que Carlos Cano sentía hacia Pablo Picasso y para evocar una de sus canciones –totalmente inédita–  dedicada al pintor-poeta.

En 1971, Juan de Loxa organizó en Granada un acto conmemorativo del noventa aniversario del nacimiento de Picasso y, con ese motivo, Carlos Cano, impactado por el poema anterior, e inmerso en el tono surrealista que en aquel momento también le caracterizaba, compuso una canción –homenaje a Picasso– a la que tituló «Fresas cortezas de fresas».

«Árbol rojo, flor de hulla.
Y en el rojo la palabra
una por una.
Noche blanca, gata pluma,
el sexo de un toro herido
bajo la luna.
Bajo la luna,
bajo la luna botón de cura.
Caracol, verruga gorda,
naranja agria y reseca
que se desmanda.
Una palmera carnosa,
y debajo dos enanos
de Barcelona.
De Barcelona,
de Barcelona, santa paloma».

Aquella canción Carlos la cantó en Radio Popular, el día 24 de octubre de 1971 –víspera del noventa aniversario de Picasso– dentro del programa "Poesía 70" que dirigía y presentaba Juan de Loxa. De la canción «Fresas cortezas de fresas», de Carlos Cano, solamente se conserva la grabación de aquel programa radiofónico que resultó especialmente hermoso y entrañable; grabación de la que tuve el placer de escuchar y disfrutar en el tiempo en que escribí mi libro monográfico dedicado a "MANIFIESTO CANCIÓN DEL SUR".

... Como podréis comprender anécdotas, relatos y creaciones como ésta que hoy he presentado tendríamos el deber de investigarlas y recuperarlas...; en realidad no se trata más que realizar  la URGENTE E IMPRESCINDIBLE RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA CONTRA EL OLVIDO.

viernes, 20 de abril de 2012

ALBERTO LEAL Y ALEJANDRO FERRE:«DE AMORES Y RAYUELAS»


Álvaro Ruiz, Alejandro Ferre y Alberto Leal durante la presentación
del disco «De amores y rayuelas» en La Estación de Sevilla.
(Fotografía de Alicia Albarrán)

Hoy, mientras volvía a escuchar el disco que voy a comentar, me dio por pensar en algo que con frecuencia nos pasa desapercibido, pero que sin embargo, para mí, es muy importante: 

Pienso que detrás, o mejor, dentro de un disco –en sus mismísimas entrañas– siempre late la historia de un sueño personal –el de su creador–, al que se van uniendo otras personas –casi siempre amigas– para entre todas poder hacerlo realidad. Un sueño y una historia nada fáciles; cada vez más complejas; que requieren mucho trabajo, mucha ilusión y mucho esfuerzo; y que, sin duda, por todos esos motivos, al final, cuando el disco ya está grabado, –aunque pueda gustarte más o menos– en cualquier caso merece un profundo respeto. (Yo al menos siento ese respeto hacia todos los discos que me llegan a diario; me gusta escucharlos serenamente y, sobre todo, descubrirlos y sentirlos sin prisa –en el momento oportuno–, y ¡claro! al final se me van acumulando las novedades. He de reconocer que por eso, como comentarista –no me considero un crítico– soy un poco lento y siempre ando con retraso. ¡Que me perdonen los impacientes!). 

Pues bien, el disco que hoy voy a comentar, titulado «De amores y rayuelas» –por cierto, ¡precioso título!–, tiene una historia muy particular: es una historia a la que podríamos calificar como  "intercontinental", protagonizada por dos compositores: Alberto Leal y Alejandro Ferre.

ALBERTO LEAL nació en Sevilla, es psicólogo y un apasionado de la música y de la "canción de autor"; pasión que, según relata él mismo en una de sus canciones, tiene tres claros referentes musicales, igualmente sevillanos, nada más y nada menos que Joaquín Calderón, Alfonso del Valle y Manuel Cuesta.


«Las mañana muy cortas, el sonido de Joaquín [...].
Alfonso y sus canciones, el flautista de Hamelin [...].
Cantar hasta quebrarme en algún sitio de Madrid,
un concierto de Cuesta, todo empezó ahí [...]
con la guitarra en las manos pinto este lienzo para ti».
(“Lienzo de piel”)

Alberto Leal durante la presentación del disco "De amores y rayuelas»
en la Sala Zanzíbar de Madrid.

ALEJANDRO FERRE nació en Mar del Plata (Argentina) y es un magnífico cantautor –de largo e intenso recorrido– que tiene dos discos ya grabados en su país: «Donde nace el camino» (2007) y «Visiones de las horas quietas» (2010) –de nuevo un título bien hermoso–; cantautor que teje sueños y esperanzas en sus canciones y que, por ejemplo, aspira, entre otras maravillosas locuras, a ser «alquimista de estaciones»:

«Quien pudiera ser un alquimita de estaciones
y mudar a primavera el crudo invierno que vendrá».
(Vino y besos)

Alejandro Ferre durante la presentación del disco "De amores y rayuelas»
en la Sala Zanzíbar de Madrid.


Un buen día, estando Alberto Leal en Mar del Plata –donde completaba sus estudios de psicología– conoció a Alejandro Ferre, y, ya se sabe, cuando dos cantautores se juntan, pasa lo que pasa: se pusieron a cantar "como quien respira" y ya puestos se marcaron un temita juntos, fue «A primeira vista», canción del compositor brasileño Chico César que les unió para decidir emprender una aventura compartida: «De amores y rayuelas»; aventura que, por cierto, finaliza, en la grabación del CD, con la canción de Chico César, la misma con la que se encontraron.

«De amores y rayuelas» es un disco para escuchar sin prisa, a corazón abierto; actitud de escucha imprescindible para poder disfrutar y desentrañar, entre otras cualidades, su riqueza poética. En «De amores y rayuelas» nos encontramos «cortinas de agua», «mares en el cielo» o «el árbol de hojas de vida»; «sonrisas tatuadas en los ojos» –«ojos negros de ultramar»–, «miradas turquesas en el agua» y «labios sembrando poesías»; «claridades que alumbran, encienden y asombran», «transparencias templadas en la calma», «besos hasta reventar» y «latidos desbocados»...: y todo ello acentuado, subrayado y acariciado con unas hermosas melodías que hacen posibles e interpretan los propios Alberto y Alejandro, acompañados de Agustín Bax, Antonio Torres, Claudio Campos, Jorge Pittaluga y Juan Manuel Ribas.



En «De amores y rayuelas», como era de esperar –y se agradece– se le canta al amor "creaciente" –que se hace y se deshace de forma cotidiana y sin ramplonerías–; un amor que se desborda en entregas, deseos y pasiones tan hermosas y tan radicales, como las que Alberto nos canta en «Quiero comprarte el mundo».




«Quiero que tus pies se acerquen
al sonido de tu voz.
comerme tus gemidos de sal,
llenarte de jazmines,
cortar con el cuchillo de tus manos
nuestra soledad
Atarme a la felicidad, 
sujetarnos las promesas,
besarnos hasta reventar,
cambiarte las canciones por viajes
a nunca jamás

Quiero poder atravesar tus cortinas de agua,
susurrarte sin hablar,
seguir tu dirección sin carreteras secundarias,
escucharte siempre el mar
Quiero aprender a navegar
por las nubes de tu espalda,
que me enseñes a volar,
borrar nuestros motines con mi aire
y tu tempestad.

Quiero comprarte el mundo,
bucear por tu realidad
Quiero todo contigo
y no quiero nada más».
(“Quiero comprarte el mundo¨)



En «De amores y rayuelas», por otra parte, airea también la capacidad de soñar y la esperanza; y entre sus canciones me gustaría destacar una muy recomendable para escucharla todos los días en estos tiempos raros de tanta crisis, de tanta derechización de los derechos, de tantos sueños rotos, de tanta mierda economicista y, por qué no decirlo, de tanta simvergoncería en el poder; me refiero a la canción «Agua de otro mar» escrita y compuesta por Alejandro Ferre:

«Hay caminos que guardas en la memoria.
historias que dan luz,
hay sentido en la locura que te lleva
por este sueño azul.
Y aunque a veces casi todo se derrumba,
en la noche hallas un sol que al fin te alumbra
nuevos pasos, viejas huellas bajo arema
para continuar.
Y aunque este agitado mar hoy te marea
y aunque a veces toda orilla sea ajena,
siempre hay una tabla amano que te acerca
al agua de otro mar.
Hay dolores que aún abruman tus palabras
que el tiempo curará,
hay sequías que resecan la esperanza
pero ya lloverá.
Hay presencias silenciosas que te aguardan.
que te aclaran con su abrazo la penumbra
de ese tiempo que vendrá tras de la bruma
que hoy te hace dudar».
(“Agua de otro mar”)






Álvaro Ruiz, Paula de Alba, Alejandro Ferré y Alberto Leal durante la presentación
del disco «De amores y rayuelas» en la  Sala Zanzíbar de Madrid

Finalmente, par concluir este "cuelgue", he de destacar, por una parte, la colaboración de Paula de Alba en el concierto que  Alejadro y Alberto nos ofrecieron en la sala Zanzíbar, de Madrid. Una jovencísima Paula que mejora y se crece por días tanto desde el punto de vista musical como poético.

Paula de Alba.

Y resaltar, por otra parte, lo que supuso para mí un gran descubrimiento que ya intuí con anterioridad en un concierto de Adrian Morages, y que ahora confirmo; me refiero al cantautor, también sevillano, Álvaro Ruiz; joven creador, del que seguro que tendré que hablar y escribir mucho en un futuro próximo porque me parece que va a llegar a ser, muy pronto, un cantautor extraordinario.

Álvaro Ruiz.

jueves, 19 de abril de 2012

YO POETA DECLARO I: «ÁNGELA FIGUERA AYMERICH»

Hoy me dispongo a iniciar una nueva sección del blog a la que voy a llamar "YO POETA DECLARO", expresión tomada de un texto de Agustín Millares que se inicia con estos versos:

«Yo poeta declaro que escribir poesía 
es decir el estado verdadero del hombre 
es cantar la verdad es llamar por su nombre 
al demonio que ejerce la maldad noche y día. 

El poeta es el grito que libera la tierra 
la primera montaña que divisa la aurora 
la campana que toca la canción de la hora 
el primer corazón que lastima la guerra». 

La motivación que provocó el nacimiento de esta nueva sección del blog me surgió hace uno par de semanas. Estaba buscando en mi archivo unas fotografías de Elisa Serna, y, sin esperarlo surgió, de repente, como si me estuviera esperando, esta revista:


«Pájaro cascabel» fue un revista literaria fundada en México, en los pasados años sesenta, por la escritora Thelma Nava, junto con Luis Mario Schneider; revista poética, independiente, innovadora y absolutamente comprometida con la democracia y con los derechos humanos.

En concreto el número de la revista que encontré en mi archivo –cuya cubierta he reproducido anteriormente– corresponde a un monográfico titulado «EPAÑA: POESÍA DE PROTESTA», que se editó en México a mediados del año 1966. Auténtica joya literaria en la que participaron con sus poemas Gabriel Celaya, Blas de Otero, Ángela Figuera Aymerich, Gloria Fuertes, José Hierro; Julián Andújar, Eugenio de Nora, María Beneyto, Gabino-Alejandro Carriedo, Ángel Gonzalez, José Manuel Caballero Bonald. Ángel Crespo, Carlos Barral, José Agustín Goytisolo, Jaime Gil de Biedma, José Ángel Valente, Ernesto Contreras, Jesús López Pacheco, Eladio Cabañero, Carlos Álvarez, Claudio Rodríguez, Julián Marcos, Félix Grande, Carlos Sahagún y José Batlló.

Aquel número de la revista –que, por supuesto, conseguí de forma clandestina– se publicó hermosamente ilustrado por tres de nuestros más grandes pintores contemporáneos: Manolo Millares, Antonio Saura y Antoni Tapies.

Obra de Manolo Millares aparecida en la página 5
de la revista mexicana "Pájaro Cascabel".

El reencuentro y la relectura de esta revista os aseguro que me ha resultado impactante; e inmediatamente me surgió la idea de esta nueva sección del blog, a la que llamo "YO POETA DECLARO", que voy a dedicar a los poetas e ilustradores que participaron en aquel número de "PÁJARO CASCABEL", editado en México en 1966.

Y voy a empezar por una poeta a la que admiro de una forma muy especial, y de la que ya hemos hablado en más de una ocasión, me refiero a la poeta vasca Ángela Figuera Aymerich. Entre los cuatro poemas que publicó en aquella revista voy a seleccionar el titulado «Unidad»; poema que siempre que lo leo me llena de esperanza, me calienta la sangre, y realimenta mis ganas de seguir viviendo "amarrao" con todas mis fuerzas a la solidaridad y a la amistad.  (Poema que me vais a permitir que hoy se lo dedique especialmente a Road Ramos, una de nuestras mejores y más jóvenes compositoras y cantautoras... «¡Va por tí Rocio!»).

«Si todos nos sintiéramos hermanos.
(pues la sangre de un hombre ¿no es igual a otra sangre?).
Si nuestra alma se abriera. (¿No es igual a otras almas?).
Si fuéramos humildes. (El peso de las cosas ¿no iguala la estatura?)

Si el amor nos hiciera poner hombro con hombro,
fatiga con fatiga,
y lágrima con lágrima.

Si nos hiciéramos unos.
Unos con otros.
Unos junto a otros.
Por encima del fuego y de la nieve,
aún más allá del oro y de la espada.

Si hiciéramos un bloque sin fisura
con los dos mil millones
de rojos corazones que nos laten.

Si hincáramos los pies en nuestra tierra
y abriésemos los ojos, serenando la frente,
y empujáramos recio, con el puño y la espalda,
y empujáramos recio, solamente hacia arriba,
¡qué hermosa estructura se alzaría del lodo!». 
("Unidad")

Ángela Figuera Aymerich

miércoles, 18 de abril de 2012

GESTOS PARTICULARMENTE MÁGICOS EN EL CONCIERTO «¡VOLAD CANCIONES VOLAD! - 1»

En el concierto de ayer: «¡VOLAD, CANCIONES, VOLAD! - I», se produjeron varios gestos verdaderamente bellos y entrañables de los que me gustaría dejar constancia.

Uno de ellos fue la presencia de Pablo Guerrero.  Me llamó por la mañana diciéndome que se encontraba enfermo y que no podría asistir, y pocas horas después volvió a sonar mi teléfono: era nuevamente Pablo para decirme que aunque tenía un poquito de fiebre estaría con nosotros en el Galileo; y así lo hizo. (Amigos como este son los que yo le sigo pidiendo a la vida).

En mitad del concierto MANUEL CUESTA –otro amigo del alma–, acompañado al violín por Manu Clavijo, y a los teclados por Adan Latonda –que también forma parte de la "panda" de mis afectos– le dedicaron a Pablo Guerrero una preciosa versión de su canción "Hoy que te amo", tema que Pablo incorporó en 1972 a su primer disco "A cántaros". Fue un gran momento, ¡tremendamente mágico!...; y es que esa canción no puede ser más bella. (Amores así son los que yo también le sigo pidiendo a la vida).

Pablo Guerrero, Manuel Cuesta, Adán Latonda y Manu Clavijo
«Hoy que te amo, mujer, amiga y compañera,
vamos a creer que nuestras manos crecen,
y que tenemos mil dedos o diez mil, y que todos
son como antorchas que a la noche amanecen.

Hoy que te amo, voy a incendiar el aire
con la risa y el beso de tu voz y la mía.
Voy a aventar lo que de bueno tenga
con tu contacto de piel amanecida.

Hoy que te amo, dejará de ser
la libertad una palabra escrita en la pared.

Hoy que te amo, el mundo, tú y nosotros
baila en corro una danza solidaria,
y se buscan las manos y nuestro amor de golpe
como una lluvia fértil se derrama. [...]».
("Hoy que te amo")

Un segundo gesto, realmente hermoso fue el protagonizado por ELISA SERNA y ROCÍO ROZALÉN. Cantaron juntas, en castellano, el tema «Què volem aquesta gent?» («Esta gente qué querrá»), de Lluis Serrrahima María del Mar Bonete. Momento especialmente mágico por dos razones:

En primer lugar, por lo que supone de encuentro, intergeneracional; Elisa grabó su primer disco en 1968, y María Rozalén lo está grabando en este momento, es decir, cuarenta y tres años después; encuentro símbólico que debería concretarse y hacerse explícito muchas veces más y que será uno de los principales objetivos del Centro de Documentación y Promoción de la Canción de Autor que venimos proyectando.

En segundo lugar, ese canto conjunto y solidario de Elisa y de María fue singularmente importante –y mágico también– por la evocación que supuso de "un tiempo odioso y ruin" –contra el que siempre lucharemos– en el que la represión, la violencia y el crimen se convertían en habituales estrategias políticas y de poder, por supuesto, radicalmente fascistas y antidemocráticas.

En la canción «Què volem aquesta gent?» («Esta gente qué querrá»), se narra la historia de un jovencísimo estudiante universitario que fue asesinado por la policía y posteriormente arrojado por un balcón. para ocultar el crimen, y simular un suicidio.


«Llamaron de madrugada.
Toda la casa está en calma.
La madre les sale a abrir
arrebujada en la bata.
¿Esta gente qué querrá
que llaman de madrugada?

Preguntaron por el hijo.
El hijo duerme en la cama
y al oir las fuertes voces
de golpe se despertaba.
¿Esta gente qué querrá
que llaman de madrugada?

Lleva días sin hablar,
por las noches se inquietaba
esperando con temor
que una mañana llamaran.
¿Esta gente qué querrá
que llaman de madrugada?

La madre nunca ha sabido
por lo que el hijo luchaba
y que en la Universidad
su compromiso afirmaba.
¿Esta gente qué querrá
que llaman de madrugada?

No sabe cómo escapar,
el miedo le torturaba,
después de abrirse la puerta
él caerá por la ventana.
¿Esta gente qué querrá
que llaman de madrugada?

Hay momentos de tensión
nadie dice una palabra,
la madre que entra después
grita y llora desgarrada.
¿Esta gente qué querrá
que llaman de madrugada?

Llamaron de madrugada.
La ley una hora señala.
Muerto el estudiante está.
Fue un golpe al filo del alba.
¿Esta gente qué querrá
que llaman de madrugada?».

Por último quiero agradecer con todas mis fuerzas a los demás cantautores y músicos que nos regalaron el gran concierto de ayer: Alberto Alcalá –que cada día canta mejor–, Fran Fernandez –anoche sorprendente–, Road Ramos –¡irrepetible! ¡cuanto la admiro!–, Emiliano del Río –uno de mis grandes descubrimientos de lo que va de año–, Malacabeza –¡grandes músicos, grandes amigos y grandes sensibilidades!, y Muerdo (Pascual Cantero), que iba a cantar en el apartado aparecido en el cartel como «...Y ¿QUIÉN SABE?», pero que recién llegado de La Habana –llegó ayer mismo– y después de estar esperando desde el inicio del concierto, al final, por falta de tiempo real, no pudo hacerlo. A las doce de la noche los reponsables de la Sala nos obligaron radicalmente a cortar.... De todas formas Muerdo cantará en el próximo concierto «¡VOLAD, CANCIONES, VOLAD!»  junto con Alejandro Martínez, Diego Ojeda, Joaquín Calderón, Lucia Camarés, Marino Sáiz, Paco Cifuentes, y Dani Fernán; concierto que celebraremos el próximo día 15 de mayo.

Y un último agradecimiento a Víctor Alfaro, que siempre tan generoso y tan tremendo profesional presentó el concierto.

GESTOS





«Llamaron de madrugada.
Toda la casa está en calma.
La madre les sale a abrir
arrebujada en la bata.
¿Esta gente qué querrá
que llaman de madrugada?

Preguntaron por el hijo.
El hijo duerme en la cama
y al oir las fuertes voces
de golpe se despertaba.
¿Esta gente qué querrá
que llaman de madrugada?

Lleva días sin hablar,
por las noches se inquietaba
esperando con temor
que una mañana llamaran.
¿Esta gente qué querrá
que llaman de madrugada?

La madre nunca ha sabido
por lo que el hijo luchaba
y que en la Universidad
su compromiso afirmaba.
¿Esta gente qué querrá
que llaman de madrugada?

No sabe cómo escapar,
el miedo le torturaba,
después de abrirse la puerta
él caerá por la ventana.
¿Esta gente qué querrá
que llaman de madrugada?

Hay momentos de tensión
nadie dice una palabra,
la madre que entra después
grita y llora desgarrada.
¿Esta gente qué querrá
que llaman de madrugada?

Llamaron de madrugada.
La ley una hora señala.
Muerto el estudiante está.
Fue un golpe al filo del alba.
¿Esta gente qué querrá
que llaman de madrugada?».

********


«De matinada han trucat,
són al replà de l'escala;

la mare quan surt a obrir
porta la bata posada.

Què volen aquesta gent
que truquen de matinada?

"El seu fill, que no és aquí?"
"N'és adormit a la cambra.
Què li volen al meu fill?"
El fill mig es desvetllava.

La mare ben poc en sap,
de totes les esperances
del seu fill estudiant,
que ben compromès n'estava.

Dies fa que parla poc
i cada nit s'agitava.
Li venia un tremolor
tement un truc a trenc d'alba.

Encara no ben despert
ja sent viva la trucada,
i es llença pel finestral,
a l'asfalt d'una volada.

Els que truquen resten muts,
menys un d'ells, potser el que mana,
que s'inclina pel finestral.
Darrere xiscla la mare.

De matinada han trucat,
la llei una hora assenyala.
Ara l'estudiant és mort,
n'és mort d'un truc a trenc d'alba».


Por último quiero agradecer con todas mis fuerzas a los demás compositores que nos regalaron el gran concierto de ayer: Alberto Alcalá –que cada día canta mejor–, Fran Fernandez –anoche sorprendente–, Road Ramos –¡irrepetible! ¡cuanto la admiro!–, Emiliano del Río –uno de mis grandes descubrimientos de lo que va de año–, Malacabeza –¡grandes músicos, grandes amigos y grandes sensibilidades!, y Muerdo (Pascual Cantero), que iba a cantar en el apartado aparecido en el cartel como «...Y ¿QUIÉN SABE?», pero que recién llegado de La Habana –llegó ayer mismo– y después de estar esperando desde el inicio del concierto, al final, por falta de tiempo real, no pudo hacerlo. A las doce de la noche los reponsables de la Sala nos obligaron radicalmente a cortar.

martes, 17 de abril de 2012

ELISA SERNA SIGUE CANTANDO «COMO QUIEN RESPIRA» – II. HOY... EN GALILEO GALILEI...

Si dijera que hoy no estoy un poquito nervioso, mentiría...; hoy celebramos el punto de partida de un proyecto que nos apasiona a muchos, y en el que venimos soñando desde hace tiempo: la creación de un Centro de Documentación y de Promoción de la Canción de Autor que consideramos imprescindible...; y lo iniciamos como mejor sabemos hacerlo CANTANDO COMO QUIEN RESPIRA en un primer concierto que se celebrará esta tarde/noche a las 21:30 en la sala Galileo Galilei, de Madrid.

Esos nervios a los que antes me refería se fundamentan en que me encantaria que el primer concierto «¡VOLAD, CANCIONES, VOLAD¡» –que hoy vamos a celebrar–  fuera un éxito de calidad musical y de participación..., ¡espero y deseo que así sea!... Pero esos nervios proceden también de la emoción que me produce que hoy ELISA SERNA se suba a cantar a un escenario rodeada de jóvenes cantautores, de las últimas generaciones, como Alberto Alcalá, Fran Fernández, Manuel Cuesta, Emiliano del Río, María Rozalén, Road Ramos, los componentes del grupo Malacabeza y...¿quién sabe?

Elisa Serna.
Permitidme que en este segundo "cuelgue" dedicado a Elisa os siga acercando a su vida y a su obra, que para mí son un auténtico testimonio de lucha democrática, de coherencia personal, de honestidad y de buen hacer artístico.

Elisa Serna, en 1973 –tras su exilio en París– decidió regresar a España, y volvió a la carga con sus recitales por todo el país –muchos de ellos clandestinos– y, de nuevo, sufrió el acoso y el impacto de la represión y de la censura, traducidos en numerosas multas y encarcelamientos.

Recuerdo que fue en aquel tiempo cuando la conocí personalmente. Mi encuentro con ella fue una experiencia que nunca olvidaré, porque para mí, como para otra mucha gente de la época, Elisa era un auténtico símbolo de lo que significaba en aquel momento la lucha por la libertad y por la democracia; y porque –tengo que confesarlo– era una mujer de la que estaba totalmente enamorado. 

En 1975, de nuevo en París, Elisa grabó dos discos que jamás se editaron en España: uno –junto a Imanol, Eva Forest y Alfonso Sastre– contra la pena de muerte, editado por Disques Droung, y, el segundo, firmado con el seudónimo de "María Borroca", publicado por Édition des Femmes, en el que incluyó la canción «Avisa a los compañeroa», dedicada a la memoria de Pedro Patiño, obrero militante comunista que fue asesinado por la policía el 15 de septiembre de 1970, durante la huelga general de la construcción que se produjo en aquella fecha.



Ese mismo año también apareció en España el que considero su mejor LP: «Brasa viva» (1975); un disco intimista que nos revela una Elisa Serna tierna, apasionada y sensible; es decir, un disco en el que, de alguna forma, quedaba al desnudo lo más profundo, lo más auténtico, y, sobre todo, lo más bello de su personalidad.

Sobre este disco, la propia Elisa hizo unas declaraciones que merece la pena recordar: «Cuando nosotros pedimos que se descorran los cerrojos de las celdas, pedimos que se descorran también las del alma. Cuando nosotros gritamos libertad, no solo estamos exigiendo la restitución formal de las libertades políticas, reclamamos también la libertad que nos ha sido escamoteada como seres humanos en todas nuestras dimensiones. Sentimos como el miedo, la fuerza contenida, el amor bombardeado de falsa moral y tabúes, la rabia, la soledad, la inseguridad, el odio o la incomunicación han estado presentes en nosotros con demasiada frecuencia. Por eso, porque tenemos que dar respuesta a toda esa problemática en el cambio, porque nuestra lucha va más allá de las reivindicaciones salariales, porque llevamos fuerza y amor, pero también miedo en las tripas, porque en definitiva somos capaces de movilizarnos por defender la ternura, por eso presento ahora estas canciones intimistas, de convivencia, de amor».


Dos años más tarde, Elisa Serna nos sorprendió con un nuevo disco en el que todas las canciones eran suyas, con excepción de «Cerca de mañana» creada sobre un poema de Carlos Álvarez. Fue el LP titulado «Choca la mano» (1977); disco al que le siguió «Regreso a la semilla» (1978).



Tras aquellas grabaciones Elisa entró en una etapa de silencio discográfico que duró hasta 1992, año en el que junto a Eliseo Parra, editó, en Radio Nacional de España, su CD «Alkimia»; disco presentado en el Círculo de Bellas Artes de Madrid con un hermosísimo concierto, difícilmente inolvidable.

Con motivo de la edición de aquel disco, José María Moreno Galván afirmó en la separata que acompañaba al disco: «Elisa Serna pertenece a la casta jonda de las grandes creadores españoles: como la Niña de los Peines, como Picasso o como Don Francisco de Goya».... ¡De acuerdo José María, totalmente de acuerdo!



Y esta noche, la tendremos cerca; igual de luchadora, movilizándose como siempre por defender la ternura, la justicia y la libertad.... Y esta noche volveré a abrazarla... Y esta noche en el escenario de la Sala Galileo, antes de que empiece a cantar se lo diré con toda mi alma: «¡ELISA, VIDA MÍA!».

lunes, 16 de abril de 2012

ELISA SERNA SIGUE CANTANDO «COMO QUIEN RESPIRA» – I. MAÑANA LO HARÁ EN LA SALA GALILEO DE MADRID

Elisa Serna.

Esta niña de la fotografía se llama ELISA SERNA. Es, en la actualidad –y lo ha sido desde siempre– una de nuestras grandes mujeres más radicalmente comprometidas en la defensa de los Derechos Humanos y, en particular, en la lucha por la justicia y la libertad; y lo ha sido –y lo sigue siendo–, en particular, practicando el oficio de "cantautora"; oficio que lleva amando más de cincuenta años y al que sigue sin estar dispuesta a renunciar. Ya lo cantaba allá en 1972, interpretando a Pablo Milanes:

Elisa Serna.
«Pobre del cantor de nuestros días
que no arriesgue su cuerda
por no arriesgar su vida.
Pobre del cantor que nunca sepa
que fuimos la semilla
y hoy somos esta vida.
Pobre del cantor que un día la historia
lo borre sin la gloria
de haber tocado espinas.
Pobre del cantor que fue marcado
para sufrir un poco
y hoy está derrotado.
Pobre del cantor que no se alce
y siga hacia adelante
con más canto y más vida».
("Pobre del cantor")

Pues bien, mañana día 17, Elisa –a las 21:30– se va a subir al escenario de la Sala Galileo Galilei para participar en el concierto «¡VOLAD, CANCIONES, VOLAD!». Interpretará dos canciones y tendremos la oportunidad de disfrutar de una gran sorpresa –yo diría, que de un gran acontecimiento musical–; no quiero anticipar de que se trata, pero me resulta imposible silenciar que María Rozalén será parte importante de ese acontecimiento...; os aseguro que nos aguarda algo sencillamente hermoso y emocionante.

Elisa Serna.

ELISA SERNA nació en Madrid en 1943. Su padre fue militar republicano y guarnicionero, y su madre, trabajadora en el servicio doméstico. Ella –también republicana y obrera de profesión– trabajaba en una fábrica de componentes eléctricos, cuando, en 1967, se incorporó al Colectivo ¨Canción del Pueblo» en el que también participaron, entre otros, Hilario Camacho, Adolfo Celdrán y el periodista Antonio Gómez.

«En aquel tiempo –recuerda Elisa– sólo tenía una cosa clara, y es que lo que estaba viviendo no lo quería, y eso lo extiendo a todos los niveles, tanto al sexual, como al político o al profesional».

Elisa participó el 22 de noviembre de 1967 en el histórico recital en que se fundó «Canción del Pueblo», celebrado en el salón de actos del Instituto Ramiro de Maeztu, de Madrid, e inmediatamente grabó dos singles –editados en EDUMSA (Editorial Madrileña Universitaria S.A.)–, uno cantando a Miguel Hernández y, el segundo, cantando a Jesús López Pacheco, a Antonio Machado, y,  nuevamente, a Hernández.

Primer disco grabado por Elisa Serna,
dedicado a Miguel Hernández. 1968

Disueltos los colectivos «Canción del Pueblo» y «La Trágala» –al que también perteneció–, Elisa continuó componiendo y dando recitales donde podía, o donde la reclamaban; y así, de la noche a la mañana, la Administración –es decir, los guardianes de la Dictadura Franquista– descubrieron que aquella muchacha –por cierto lindísima, a mi me traía loco–, que ni siquiera había terminado el bachillerato, era un elemento peligroso y subversivo.

A partir de ese momento empezaron los problemas políticos. Concretamente, en la madrugada del 13 de diciembre de 1970, fue detenida por primera vez en su domicilio, y, más tarde, puesta en libertad bajo fianza. Primera detención motivada, como las que vinieron después, por «provocar un estado de excitación en el pueblo que podría dañar la paz social». ¡Ahí, queda eso!

Ante esta situación, que resultaba insostenible, Elisa, como tantos otros españoles de la época, decidió abandonar el país y emigrar a Francia.

Instalada en París, trabajó como secretaria en la Editorial Ebro, actuó en algunas salas y cabarés y entró en contacto con otros cantantes exilados, como Lluís Llach, Imanol o Paco Ibáñez, con los que participó en diferentes conciertos.

Elisa Serna. (Fotografía de Juan Miguel Morales).

El encuentro con aquellos cantautores, y con otros muchos españoles exiliados o emigrantes como ella, y el clima de libertad en que pudo vivir durante aquel tiempo le despertaron unas inmensas ganas de empezar a componer sus propias canciones; aventura que inició con la creación de temas de un potente expresividad en los que se dejaba entrever, entre otras influencias musicales, su pasión por el flamenco y por la música arábigo-andaluza.

De aquella época son, por ejemplo, canciones como «Áspera meseta», «Quejío» o «Rómpete guitarra».

En 1972, Elisa con la colaboración y el apoyo de Paco Ibáñez, grabó su primer LP: «Quejido», editado por la discográfica Le Chant du Monde; disco en el que incluyó, además de las canciones antes citadas, temas como «La mina El Tarancón» –canción popular asturiana–, «Pobre del cantor», «Con los dientes» –basada en un texto del poeta palestino Tawfik Zayad–, o «Esta gente que querrá» –versión en castellano de la canción que Maria del Mar Bonet compuso sobre un texto de Lluís Serrahima.



Este mismo disco lo editó Edigsa en España dos años más tarde con el título de «Este tiempo ha de acabar», pero con dos canciones menos que no lograron pasar los controles de la censura; en concreto, la canción de Maria del Mar Bonet y la titulada «Los reyes de la baraja», que indirectamente hacía alusión, ya entonces, al poder establecido y a la monarquía. En sustitución de esos temas, Elisa incorporó tres canciones nuevas: «Otros vendrán», «La mayoría silenciosa» y «Este tiempo ha de acabar».

III - Y AHORA ¡A DISFRUTAR CON "PABLO.CANO" ESCUCHANDO LAS CANCIONES DE SU "FLOR DE HABANERA" !... Y ALGO MÁS.

Después de los dos "cuelgues" que publiqué hace unos días dedicados al disco "FLOR DE HABANERA" – opera prima del cantau...