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miércoles, 28 de febrero de 2018

PRESENTACIÓN EN LA SALA BERLANGA, DE MADRID, DEL LIBRO+DISCO "EN LA RAÍZ DEL SILENCIO" DE ANTONIO MATA.

Me produce una gran alegría compartir la noticia de que, después de varios meses de esperanzas y de trabajo, finalmente el proyecto –disco+disco– "EN LA RAÍZ DEL SILENCIO" en recuerdo, reivindicación y homenaje a ANTONIO MATA, ya es una realidad. ¡HEMOS CONSEGUIDO GANARLE EL PULSO AL OLVIDO! y vamos a celebrarlo por todo lo alto el próximo sábado día 3 de marzo en la SALA BERLANGA de Madrid.


Seguidamente os muestro el cartel de la fiesta/concierto que vamos a celebrar el próximo sábado a la que estáis invitados todos los amigos y amigas de este Blog.



La fiesta/concierto será a las 21:00 horas en el Teatro Berlanga, de Madrid, calle Andrés Mellado 53, Madrid. Todas aquellas personas que podáis y os apetezca asistir podéis solicitar la entrada gratuita al siguiente correo fglucini@gmail.com

lunes, 18 de diciembre de 2017

"EL VIENTO QUE VIENTA LA VENTOLERA". POEMA INÉDITO DE ANONIO MATA DEDICADO A JUAN DE LOXA.

Hace unos días, antes de irse, hablé con mi amigo Juan de Loxa. Por supuesto, uno de los temas de que hablamos fue de Antonio Mata. Le dije que tenía una sorpresa para él. Que había encontrado el manuscrito de un hermoso poema que le había dedicado Antonio. Juan enseguida me pidió que se lo enseñara y bromeando le contesté que espera unos días a leer la página 115 del libro "En la raíz del silencio"... Nunca pude imaginar que no le diera tiempo a leerlo. (Lo repito: ¡Qué gran cabrona es la muerte!)

Hoy quiero y necesito compartir ese poema de Antonio Mata que aparecerá, en unos días, en su libro. Es un maravilloso poema inédito en el que la presencia de Juan de Loxa permanece viva. En este fin de semana me lo he leído no sé cuantas veces... Hoy quiero hacérselo llegar a Juan, donde quiera que esté, como un beso "bipartito", os sea, de Antonio y mío.

Este es el poema:

«El viento que vienta la ventolera.
La lluvia que llueve sobre la era.
La era descalza sobre las piedras.
La ternura desnuda de la alameda.
La inmóvil lechuza siempre inquieta
y el río que a la vera fluye
y en los recodos ríe
y en los remansos llora
y el agua canta una canción.
Vuela la trucha,
nada el gorrión,
bailan las lagartijas
y bailan un vals
la luna y el sol.

Ocurrió en Andalucía
así como cualquier cosa.
pasaba por allí
Juan de Loxa.»

jueves, 28 de septiembre de 2017

«...Y A VECES CASI LA VERDAD ES NADA» (ANTONIO MATA)

Conforme más me adentro en la obra inédita de ANTONIO MATA, más me reafirmo en la necesidad y en la importancia de recuperarla y publicarla.

Antonio desde la edición de su primer y único disco en 1977, hasta su muerte en 2014, nunca dejo de crear poemas y canciones. En cualquier momento y ocasión tomaba su lápiz, su pluma o su bolígrafo y escribía. Lo hacía en las tabernas sobre servilletas de papel con su tan característico "gracias por su visita"; en casa aprovechando cualquier soporte como podía ser el cartón de una caja de galletas; y, por ejemplo, en La Tertulia de Granada detrás de la invitación editada con motivo del 14 aniversario de la Sala.

En aquella ocasión, en La Tertulia de Granada –en 1994–, detrás de aquella invitación, Antonio escribió uno de sus poemas más hermosos con los que me he encontrado. Poema que, por cierto, –si consigo hacer posible la edición de un disco recogiendo su obra inédita– lo interpretará PABLO GUERRERO. (Adjunto una reproducción de dicho poema).

Y como este poema, cientos más... ¿Comprendéis por qué me siento ilusionado con el proyecto "EN LA RAÍZ DEL SILENCIO? ¿Os dais cuenta por que estoy tan pesado en solicitaros vuestra imprescindible colaboración?... ¡Merece la pena!


«Allí por la Alhambra
cuando un ciprés
casi besaba el alba
anochecía un hombre
y una estrella tiritaba,

Frío de Andalucía,
de Jaén y de Granada,
hay que ver
cuando el granizo
toma abriles por la espalda.

A veces
casi la Alhambra
es mentira.
A veces
casi la verdad es nada.»

domingo, 10 de septiembre de 2017

UN APASIONANTE PROYECTO EN MARCHA: CON "ANTONIO MATA" CONTRA EL OLVIDO.

Quizá uno de los proyectos más justos y apasionantes que me he planteado en mi vida es el que estoy preparando para lanzarlo, posiblemente, el día 18 de este mismo mes. Se trata de recuperar –en un pulso contra el olvido– la obra inédita de ANTONIO MATA, cantautor sureño que falleció en 2014.

ANTONIO MATA.

ANTONIO fue un gran creador que, aún en la marginalidad y en el anonimato, nunca dejó de escribir hermosos poemas y canciones. Poemas la mayoría manuscritos y muchos de ellos ilustrados por él mismo.

Ha sido emocionante descubrir que Antonio, por ejemplo, aprovechaba cualquier ocasión para escribir sobre cualquier soporte: servilletas de las tabernas, cartones de cajas de galletas, programas de mano –por ejemplo de La Tertulia de Granada– o, como seguidamente vamos a comprobar, detrás de entrañables fotografías... Evidentemente nada pudo impedir que Antonio –aún en el silencio– escribiera y cantara ¡como quien respira!

Hoy comparto aquí, donde CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA, el siguiente textos ilustrado escrito detrás de una fotografía en el mes de julio del 87:


«Debías venir de puntillas
cuando enero sea,
quizá febrero
aunque te salgan cabrillas
en esas piernas perdidas
que se dan besos de amor en un brasero.
Siempre habrá una guitarra
sea enero o sea febrero».

domingo, 6 de agosto de 2017

ORIGEN DEL COLECTIVO "MANIFIESTO CANCIÓN DEL SUR"... "ANTONIO MATA" REFERENTE INDISCUTIBLE DE SU NACIMIENTO.

Nos situamos en Granada, 1968, con tres personajes que van a ser claves en la historia de la cultura andaluza, y, más concretamente, en el nacimiento de una "nueva canción del Sur": JUAN DE LOXA –fundador del grupo poético "Poesía 70" –, CARLOS CANO y ANTONIO MATA.

Permitidme empezar, en esta ocasión, con ANTONIO MATA, estudiante universitario nacido e Jaén y residente en Granada, al que lo que más le interesaba, en realidad, por encima de todo, era experimentar el placer de vivir en libertad en todos, y con todos, sus sentidos.

Andaluz por los cuatro costados, de tremenda sensibilidad que había optado, con decisión, por hacer de la canción la voz de sus sentimientos y de sus latidos.

En 1968, Antonio consiguió dar un concierto en la granadina Casa de América; concierto que como seguidamente vamos a poder comprobar supuso el auténtico arranque de lo que pocos meses después sería "Manifiesto Canción del Sur".

JUAN DE LOXA, que sabía de la existencia de Antonio Mata, estaba muy interesado en escuchar sus canciones, y en poder conectar con él para conocerle. Al enterarse que iba  a cantar en la Casa de las Américas, decidió ir al concierto en compañía de CARLOS CANO y del poeta Carmelo Sánchez Muros.

Nada más salir al escenario, Antonio presentó el primer tema que iba a interpretar: "Yo soy del Sur". Tomó su guitarra y se puso a cantar:


«Yo soy así, / solitario y gris / errante nada más. / Yo soy así, / peregrino de mil vientos / y de un eterno vagar. / Yo soy del sur, / como andaluz / tengo el alma alegre, triste y callada, / sé llorar entre risas / y reír entre mis lágrimas.

Me plantaron en los campos / y con noches me regaron / por eso crecí entre olivos / y entre sueños muy tempranos. / Que yo soy del sur / y tengo en mi tierra seca / sementeras olvidadas / que dan frutos de ilusiones / aradas con la esperanza. / Nací una tarde de invierno / y Antonio me bautizaron / y llevo acentos profundos / de sencillez en mis manos.

Yo soy así, / sombra de mi noche, / tierra sin labrar. / Yo soy así, / piedra del camino, / monte, verso y mar.»

La audición de aquella canción fue suficiente para que Juan de Loxa advirtiera con entusiasmo que se encontraba frente a algo sorprendente y magnífico. Era una canción de sonidos andaluces auténticos y de profundo y serio contenido poético; canción que,  la vez, conectaba totalmente con el género calificado como "canción de autor" que se venía creando por todo el país desde finales de los años cincuenta, y que él tanto admiraba.

Finalizado el acto, Antonio Mata, como solía hacer todas las noches, fue a tomar una copa al "ya mítico" bar "Natalio". Por su parte, Juan de Loxa, Carlos Cano y Carmelo Sánchez Muros lo hicieron también sabiendo que allí podrían encontrarse con él.

Me contaba Antonio que estaba en la barra y se le acercó Carmelo para invitarle a sentarse en la mesa en la que estaban Juan y Carlos. Él, por supuesto, aceptó, y tras las presentaciones, charlaron hasta altas horas de la madrugada.

Juan de Loxa le habló de "Poesía 70" y de sus inquietudes respecto a la reivindicación y a la posible creación de una auténtica "Canción del Sur". Después, Carlos le comentó que él también cantaba, y le mostró lo que estaba componiendo en aquel momento.

Antonio recordaba que aquella noche Carlos le sorprendió y que, desde el principio, se estableció entre ellos una clara y espontánea conexión.

A partir de aquella madrugada, los encuentros entre Carlos y Antonio se sucedieron con bastante regularidad, y, poco a poco, se fraguó entre ellos una entrañable complicidad. Intercambiaban ideas y proyectos, cantaban juntos, e incluso compusieron algunas canciones de autoría compartida. Una de ellas fue "Eso lo digo yo", canción que Juan de Loxa siempre ha considerado como una de las más significativas del nacimiento de una "nueva canción sureña".




Pasados unos meses, Juan de Loxa, Carlos y Antonio tomaron la decisión de agruparse e integraron un colectivo abiertos a nuevas incorporaciones al que decidieron llamar "MANIFIESTO CANCIÓN DEL SUR".

Hoy, pasados los años, Carlos y Antonio están ausentes; y, en este momento, tras recuperar una extensa e inédita obra de ANTONIO me he propuesto que salga a la luz y pueda ser conocida –y volar– dentro de un proyecto que iré describiendo con detalle en las próximas semanas y al que inicialmente he llamado "CON ANTONIO MATA".


Proyecto que puede visitarse en la siguiente página de facebook:

domingo, 26 de abril de 2015

¡ANTONIO VIVE!... DOS POEMAS INÉDITOS Y MANUSCRITOS DE "ANTONIO MATA"... ¡GRACIAS "JESÚS" Y "DAVID ANTONIO"!

ANTONIO MATA.
(Foto que guardo hace tiempo
y que es la primera vez que la publico).

Para  JESÚS MATA y  DAVID ANTONIO MATA.

El miércoles pasado en la crónica que escribí desde "Mi Atalaya" decía que ANTONIO MATA desde finales de los años setenta, en que grabó y publico su disco "Entre la lumbre y el frío", hasta el 19 de noviembre de 2014 en que murió –pese a estar prácticamente retirado y marginado del "mundillo" cultural andaluz– no dejó de escribir poemas y de componer canciones que no han salido a la luz, que corren el peligro de perderse, y que merecería la pena rescatar y ¡vamos a intentar hacerlo!

Entre esos poemas inéditos, justo el mismo día en que le hacíamos el homenaje en Granada, tuve el inmenso placer y la alegría de tener en mis manos dos que Antonio les había escrito y dedicado a su sobrino Jesús Mata –músico extraordinario– y a su hijo David Antonio Mata residente en Inglaterra. 

Me emocionó mucho contemplar y leer esos manuscritos, y les pedí a Jesús y a David Antonio que en cuanto les fuera posible me los escanearan y me los mandaran para poder compartirlos. Me llegaron ayer y aquí los tenemos como un documento histórico y literario –lleno de sentimientos y de afectividad– que desearía que fuese el punto de partida de una recuperación y publicación más global de la obra inédita de ANTONIO MATA.

El primero de estos poemas es el que atesora Jesús Mata desde el 25 de febrero de 1996, día en que se lo dio su tío. Fue en la Sala "La Tertulia", de Granada.


Le he pedido a Jesús que nos cuente como fue aquel encuentro y este es su retato: «Yo había quedado esa noche con Ernesto, mi padre –hermano de Antoniopara salir a tomar algo. Nos acompañaba también Beatriz, mi novia entonces. Nos dirigimos a La Tertulia, lugar al que a él le gustaba ir. Allí nos esperaban Antonio y Concha –su compañera–, que conversaban con Enrique Morente frente a unas copas y un tablero de ajedrez sobre la mesa.  Recuerdo que Enrique me imponía un gran respeto, que se convirtió rápidamente en afecto por lo cariñoso que fue conmigo. Yo entonces tocaba la guitarra en un grupo y éste fue parte del tema de conversación. Nunca más volví a hablar con él. Mientras, Antonio escribía en una hoja de papel. Cuando terminó, leí lo que había escrito y me gustó tanto que le pedí que lo firmara. Igualmente se lo pedí a Enrique, de ahí que también aparezca su firma en el papel. Papel que he guardado en casa durante casi la mitad de mi vida y que pedía a gritos ser compartido, por lo que creí justo hacerlo en el homenaje del pasado 21 de abril que le habéis rendido a mi tío, ya que ¿dónde mejor si no ahí, con su familia y amigos? Es mi forma de agradeceros tan sincero gesto, y para hacerlo, qué mejor regalo que un poema de Antonio Mata… ¡Gracias de nuevo!.»

El segundo poema manuscrito e inédito nos lo aportó el hijo de Antonio MataDavid Antonio– el día del homenaje. Para mí fue una aportación particularmente entrañable porque el poema está escrito en la primera página de mi libro "De la memoria contra el olvido. Manifiesto Canción del Sur"; libro que Antonio le regaló a su hijo en Jaén –abril de 2011– cuando se reencontraron después de muchos años. Éste es el poema:


Para mi es un tremendo honor publicar estos poemas manuscritos de ANTONIO MATA aquí DONDE LA PALABRA SE HACE MÚSICA; les agradezco a Jesús y a David Antonio que me lo hayan facilitado y me hayan permitido compartirlos. ¡Es un lindo y muy emocionante regalo!

Por último decir y afirmar que la publicación de estos dos poemas promete ser el pórtico a la posible, y creo que imprescindible, edición de ese libro de poemas inéditos que Antonio, pocos días antes de morir, me comentaba que le gustaría poder editar. ¡Ya estamos en ello!

jueves, 23 de abril de 2015

DESDE MI ATALAYA: EMOCIONANTE HOMENAJE A "ANTONIO MATA"... Y UNA REFLEXIÓN.

El pasado martes, 21 de abril, se ha celebrado en Granada un encuentro-homenaje dedicado al compositor, poeta y cantautor sureño ANTONIO MATA, fallecido hace cinco meses. (En el "cuelgue" anterior, que publiqué, en este mismo blog, el día 20, escribí y compartí una semblanza de su personalidad y de su obra).

Por supuesto, sobre todo por el sentimiento de amistad y de cariño que me unió, y me une, a Antonio Mata y a su familia, me desplacé hasta Granada para participar en ese merecido y justo homenaje.

Hoy, ya de regreso, he sentido la necesidad de subir a MI ATALAYA para desde aquí, en el silencio, narrar brevemente lo que vivimos el pasado día 21 en Granada y, sobre todo, para poner en orden y reflexionar sobre las emociones y los pensamientos que me asaltaron en Granada durante las más de dos horas que duró el encuentro.


De entrada he de decir que el homenaje que le hicimos a ANTONIO MATA fue verdaderamente emocionante, no sólo por la corriente afectiva que circuló por el salón de actos del palacio granadino de los Conde de Gabia, donde se realizó el evento, sino, sobre todo, porque pudimos revivir la memoria y, muy en particular, la calidad y la belleza de la obra del cantautor sureño. Antonio ha sido y es, sin duda, uno de los cantautores andaluces de mayor calidad tanto como compositor, como respecto a su sensibilidad y a su creación poética.

Presentó el homenaje Juan Trova, creador y alma del encuentro anual de cantautores "Abril para Vivir" en cuyo marco se desarrolló el evento. Juan ama la canción de autor, es un luchador en defensa de la "Canción del Sur" –particularmente en Granada–; y nadie mejor que él podía haber organizado este homenaje. ¡Gracias Juan, ayer durante algo más de dos horas, conseguiste que la memoria de Antonio estuviera viva!. Estoy seguro que el propio Antonio, donde quiera que esté, se sintió inmensamente feliz y agradecido.

Juan Trova, durante la preentación del homenaje.

Tras la presentación de Juan intervino en el acto, en primer lugar, el poeta Juan de Loxa, fundador del colectivo "Manifiesto Canción del Sur" al que pertenecieron, y en el que participaron, desde sus inicios, tanto Antonio, como Carlos Cano, Esteban Valdivieso o Angel Luis Luque también lamentablemente ausentes. Juan, amigo y admirador de Antonio, habló de él, como siempre, con su sabiduría entrañable.

A continuación, sensiblemente emocionados, intervinieron cantautores compañeros y amigos de Antonio, que fundieron sus recuerdos y su memoria con sus canciones hemosamente recuperadas e interpretadas: Enrique Moratalla, Antonio Fernández Ferrer, Aurora Moreno, Raúl Alcober, Miguel López, Eluis Lucena, Juanma Alaminos y los músicos Miguel Ángel Corral, Ramón Aparicio y Jacinto Rodríguez.

Antonio Fernández Ferrer (Nande Ferrer).
Preciosa y emocionante interpretación.

He de resaltar también la presencia en el homenaje de Concha –compañera de Antonio–; de su hermana Marisa –a Carmen le resultó imposible asistir–; la participación de su sobrino Jesús que leyó un poema inédito de su tío y que lleno de magia la noche interpretando con su saxo y con su flauta las canciones "Una noche oscura y fría" y "Cuarenta lobos negros" –¡impresionante!–; y, finalmente, la presencia de David Antonio Mata –hijo de Antonio– que se desplazó desde Inglaterra para participar en el acto y que interpretó la canción la canción "Algún día". Me emocionó, muy en particular, que la "partitura" que David utilizó para interpretar la canción fuese mi libro "De la memoria contra el olvido. Manifiesto Canción del Sur", libro del que sé que Antonio se sentía muy orgulloso.

Jesús Mata a la derecha y Juanma Alaminios.
David Antonio Mata.

Cuando en mitad del homenaje –tras las intervenciones del sobrino y del hijo de Antonio– me invitó Juan Trova a decir unas palabras, se me agolparon de repente un montón de sentimientos y de recuerdos. Tras evocar, nombrar y agradecer la importancia que tuvieron para Antonio dos mujeres: su madre –fallecida hace un tiempo– y su compañera Concha que estaba entre nosotros, me surgió, de forma totalmente espontánea, una reflexión que deseo retomar ahora con la tranquilidad y en la serenidad de Mi Atalaya.

En el homenaje a Antonio hubo, sobre todo, una realidad que quedó muy clara tanto en la palabra de todas las personas que intervinimos en el acto, como en las composiciones y en las canciones que de él se recuperaron y pudimos escuchar: Antonio Mata ha sido un gran músico y un gran "cantautor andaluz"; sin duda uno de los más "valiosos" y de mayor calidad en la historia de la "canción popular andaluza". 

También es cierto –y me pareció necesario afirmarlo– que Antonio y su obra, pese a esa calidad que acabo de expresar, ha sido un "gran ignorado"; un hombre libre, un bohemio culto y sensible, amante de la vida, soñador, insurrecto, insobornable y vitalmente anárquico; personalidad "política y socialmente incorrecta" por la que, en los años setenta, fue culturalmente marginado. Una marginación –en el contexto de una "transición forzada y falsamente cerrada"– que a Antonio le hirió muy profundamente la sensibilidad y le sumergió en complejas y muy duras situaciones de depresión, de aislamiento y, en algún momento de arriesgada autodestrucción.

Fue precisamente en esos momentos cuando, admirando mucho su obra, le conocí personalmente en Jaén; y fue entonces, también, cuando inicié, con el apoyo incondicional de Juan de Loxa y de Esteban Valdivieso, la creación del libro "De la memoria contra el olvido. Manifiesto Canción del Sur" en el que Antonio era, y es, uno de sus principales protagonistas.

ANTONIO MATA. Cantando el día que presentamos
en Madrid el libro ˝DE LA MEMORIA CONTRA EL OLVIDO.
MANIFIESTO CANCIÓN DEL SUR"
.

Desde finales de los años setenta hasta 19 de noviembre de 2014, en que murió, sé –y puedo asegurar– que Antonio, con más o menos regularidad y disciplina, no dejó de escribir y de componer; escritos y composiciones que nunca se hicieron públicos, que fueron quedando silenciados por el olvido y solamente confidenciados a amigos entrañables como JUAN ANTONIO MURIEL.

En concreto recuerdo que, pocos días antes de morir, hablé con Antonio por teléfono –nos llamábamos de vez en cuando– para contarle que había terminado su entrada en la WEN "CANCIÓN CON TODOS". Pocos días después me llamó para darme las gracias, para comentarme que estaba recopilando una serie de poemas con el fin de publicar un libro, y para pedirme que le ayudara a buscar dónde y cómo editarlo. Libro que le faltó tiempo u oportunidad de mandarme, y que  nunca pude leer.

Por todas estas razones, y así lo expresé el martes pasado en Granada, ante todo felicito a Juan Trova, a "Abril para Vivir", a Juan de Loxa y a todos los participantes por el homenaje porque fue muy hermoso. ¡Bravo Juan!... Pero no pude –ni puedo– evitar formular una reivindicación que me parece radicalmente justa: ¡Por favor!, que no se quede todo aquí; que éste no haya sido un "homenaje para el olvido definitivo". El verdadero homenaje que ANTONIO MATA se merece y que le debemos dar es recuperar su obra, sobre todo la más secreta –la inédita–, salvarla, hacerla pública y poder compartirla.

Yo me pregunto, y con esto termino mi reflexión: ¿Si Antonio Mata era tan buen compositor y poeta; si fue clave para el desarrollo musical y cultural de Andalucía en los años setenta, por qué las instituciones y los responsables políticos de la cultura andaluza no ponen en marcha ¡ya! un proceso urgente de recuperación y conservación de su obra?...

Me temo que no lo van a hacer –hoy políticamente se carece de la sensibilidad necesaria para ello–; y si es así –lo comentaba hace un momento con Muriel– tendremos que hacerlo sus amigos, su familia y las personas que de verdad le quisimos y le admiramos. Tendremos y lo vamos a hacer, ¡pues claro que sí!...: Vamos a hacerlo con un rotundo, y espero que contagioso, "empecinamiento"... ¿Verdad que sí amigo Antonio Fernández Ferrer?

Por último quiero agradecer a José Luis López Enamorado su amistad –recién nacida en Granada– y sus fotografías tomadas durante el homenaje a Antonio y que hoy me ha permitido compartir.

lunes, 20 de abril de 2015

«ANTONIO MATA» SE NOS FUE EL AÑO PASADO... ÉL UN BUEN DÍA CANTÓ: "MI CASA NO TIENE REJAS Y MI VOZ NO TIENE PRECIO"...; Y MAÑANA, EN GRANADA, VAMOS A REIVINDICAR –UNA VEZ MÁS– SU MEMORIA CONTRA EL OLVIDO.

Me acabo de comprar el billete de tren y de hacer una reserva de hotel para no faltar mañana en Granada –por nada del mundo– al Homenaje que se le va a dar a ANTONIO MATA en el marco del Encuentro "Abril para Vivir". Para mi lo más importante de mañana va a ser abrazar y estar cerca de su familia hacia la que desde hace tiempo siento un tremendo cariño y una linda amistad.

Hoy desde aquí me propongo simplemente "recuperar su memoria contra el olvido" –para que quede escrita–. Mañana en Granada, por mi parte, poco diré; preferiré el silencio, la manifestación de mi afecto hacia las personas que le quisieron de verdad; y el íntimo recuerdo de los buenos momentos que vividos junto.


ANTONIO MATA, nació en Jaén y cursó sus estudios universitarios en Granada a finales de los años sesenta. Fue un andaluz por los cuatro costados, «peregrino de mil vientos y de un eterno vagar» y «mezcla de arpillera y paloduz» –como él mismo se definía en una de sus canciones–; un hombre del Sur, extremadamente sensible que, desde muy joven, optó por hacer de la canción la voz de sus latidos y de sus sentimientos: «verso sediento que busca el agua, y abrazo lento de nieve y fuego».

En el inicio de su actividad como "cantautor", Antonio, amante de la noche y de la madrugada, solía interpretar sus canciones en "garitos subversivos" frecuentados por universitarios y, en general, por gentes a las que, en aquel momento, se les consideraba "peligrosas" y de "mal vivir" porque alardeaban con descaro de su pasión por la vida y por libertad –eran unos auténticos antifranquistas–, y, encima, se manifestaban como amantes declarados de la música, de la literatura y, más concretamente, de la poesía.

En aquel contexto, un buen día de 1968, Antonio dio un concierto en la granadina Casa de América, al que asistió el poeta Juan de Loxa –creador de Poesía 70– junto con Carlos Cano –que en aquel momento había empezado a componer sus primeras canciones–. Juan había oído hablar de Antonio y tenía un gran interés en escucharle cantar porque en en aquel momento le rondaba por su cabeza y, sobre todo por su corazón, la posibilidad de crear un "movimiento de canción del Sur" similar a "Els setze jutges" catalanes, al colectivo vasco "Ez dok amairu", o al grupo de "cantautores" que, encabezados por Paco Ibáñez, Elisa Serna, Hilario Camacho o el grupo Aguaviva, estaban creado una "nueva canción en castellano».

Antonio Mata

Finalizado el concierto, Antonio, Juan y Carlos se juntaron; tomaron unas copas; hablaron; pusieron en común poemas, canciones y proyectos; y sentaron las bases, o los cimientos, de lo que a partir de aquella madrugada llegaría a llamarse, y a ser, "Manifiesto Canción del Sur", colectivo de "cantautores" andaluces sobre el que escribí un libro monográfico en el año 2004 con la colaboración de la Fundación Autor y la Junta de Andalucía.

Aquel Antonio Mata –que junto con Juan de Loxa, Carlos Cano, Esteban Valdivieso, Nande Ferrer o Miguel Ángel González, entre otros, compusieron el colectivo "Manifiesto Canción del Sur"–, poseía una personalidad muy atrayente que se concretaba en tres rasgos, o manifestaciones, de la que fue dejando huellas en lo textos de sus canciones:

En primer lugar, "su pasión por la libertad"; por la libertad de las gentes del Sur y por su propia libertad personal frente a cualquier tipo de convencionalismos ideológicos, sociales o morales que pudieran, o que pretendieran, ponerle límites a su insaciable deseo de vivir. «Yo no imploro otra cosa – cantabamas que el poder ser libre como el grillo»..., «mi casa no tiene rejas» y «mi voz no tiene precio».

En segundo lugar, su condición de "soñador empedernido"; «peregrino de mil vientos y de un eterno vagar» que nunca dejó de «guardar entre alcanfor cien mil estrellas y un sueño de cristal para mañana»; caminante esperanzado que –«a tropezones viviendo y a tropezones soñando»– «buscaba lluvias que hicieran brotar a cada paso que daba otro más».

Y, en tercer lugar, su ternura y su extremada sensibilidad –siempre declaradas– que le hacían ser y sentirse especialmente vulnerable frente al sufrimiento y el dolor de la tierra y de su gente. «Río igual que lloro –decía–; sé llorar entre risas y reír entre mis lágrimas»...; «llevo una pena a cuestas, llevo mi sangre alerta»; «algún buitre me roba amores de palomas, pero el viento en mis labios se hace azul».


Antonio Mata junto con Joan Manuel Serrat.

Con esas armas, con su pasión por la libertad, con sus sueños –que fueron la razón de su vivir–, con su sensibilidad y su ternura, y con sus canciones, Antonio Mata tuvo que enfrentarse, primero en Granada y luego en toda Andalucía, contra un "monstruo de tres cabezas" difícilmente destruible: contra el conformismo y la resignación –que jamás aceptó–; contra la inmoralidad de los "señoritos" y de los "fachas" a los que su presencia, su guitarra y su voz les resultaban totalmente intolerables; y contra la incomprensión manifiesta de algunos de los que él consideraba como compañeros de viaje y de sueños y a quienes, en realidad, les molestaba su forma radical de afrontar el vivir cotidiano en libertad: sin pautas, sin muletas, sin remedar la voz..., como decía Miquel Martí i Pol en su poema "No demano gran cosa".

Enfrentado a ese monstruo tricéfalo, a Antonio –sobre todo dada su sensibilidad– le resultó especialmente duro y difícil su caminar errante "de aquí para allá como el cierzo" persiguiendo sus sueños y sus utopías, y, de hecho, a partir de 1978, siendo en realidad, el poeta y el compositor de mayor calidad y "hondismo" dentro del colectivo "Manifiesto Canción del Sur", se vio sometido al olvido, tanto en el ámbito cultural andaluz –en el que se le dio injustamente la espalda–, como en el de la industria discográfica que, tras la edición de su único disco: "... Entre la lumbre y el frío", decidió dejar de apoyarle.

LP grabado por ANTONIO MATA en 1977.

El mismo año en que Antonio editó su disco "... Entre la lumbre y el frío" (1977), colaboró con Miguel Ríos en la creación del disco "Al-Andalus" (1977) y con el grupo Triana para el que compuso la canción "Del crepúsculo lento nacerá el rocío", tema que el grupo sevillano incluyó en su segundo LP: "Hijos del agobio" (1977).



A partir de los años ochenta Antonio decidió «no guardar definitivamente su guitarra y su corazón en la alacena». y siguió creando nuevos temas –poemas y canciones– y siempre con unas tremendas ganas de cantar. Lamentablemente tuvo que dejar de hacerlo cuando un mal día la muerte nos lo robó, fue el 19 de noviembre de 2014.

Un año antes, el "cantautor" flamenco Miguel López en su precioso disco titulado "Tributo poético" incluyó una muy personal versión de la canción "Yo soy del Sur" de Antonio Mata


Acto de presentación del libro "MANIFIESTO CANCIÓN DEL SUR"-
Detrás.en pie. de izquierda a derecha: José Infante. Carlos Álvarez, Fanny Rubio.
Juan de Loxa, ANTONIO MATA, Elodia Campra, Aurora Moreno,
ESTEBAN VALDIVIESO, Enrique Moratalla, Manuel Lombao,
Alicia Sánchez 
–compañera de Carlos Cano–, Raul Alcober y Quintín Cabera.
Delante; Miguel Ángel González, José Antonio Pérez Piñar, Elisa Serna
y Fernando Gonzalez Lucini –autor del libro–.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

HA MUERTO EL POETA Y CANTAUTOR SUREÑO "ANTONIO MATA"... UN AMIGO DEL ALMA

Hace unas horas estaba preparando con Juan Miguel Morarles una "crónica fotográfica" que pensaba colgar esta noche sobre la fiesta-concierto de cumpleaños de nuestro blog –CANTEMOS COMO QUIEN RESPIRA– que celebramos el pasado día 17 en la Sala Galileo Galilei, de Madrid; esta tarde cuando empezaba a incorporar las fotografías de la fiesta-concierto que habíamos seleccionado he recibido una llamada telefónica de Concha –compañera de ANTONIO MATA– dándome la dolorosa noticia de que Antonio había muerto.

Antonio Mata.

Ante esa noticia y el desgarro interior que me ha producido he decidido retrasar la "crónica de la fiesta-concierto de cumpleaños" para mañana, y dedicar este "cuelgue·" –cargado de dolor y de silencios– al amigo ANTONIO.

En este momento solamente me domina un pensamiento y un deseo: hacer todo lo que esté de mi parte para que la memoria y la presencia de Antonio permanezca y no nos la robe también el "olvido".

Lo que en este momento voy a hacer –es lo que deseo– va a ser simplemente ofreceros algunos enlaces en los que podéis encontraros con Antonio y su obra, y el recuperar algunas imágenes me deseo compartir... ¡Abrazo a todos y todas los que paséis por aquí!.

ENLACES PARA ENCONTRARSE CON ANTONIO MATA...

• Web "CANCIÓN CON TODOS":



• Todos los "cuelgues" dedicados a Antonio en este Blog:


• Web "ENTRE LOS SAUCES", Antonio Fernández Ferrer:


... Y UN ABRAZO FOTOGRÁFICO

Joan Manuel Serrat y Antonio Mata.

Cubierta del LP «...Entre la lumbre y el frío»
de ANTONIO MATA.
ANTONIO MATA en el acto de presentación del libro
"MANIFIESTO CANCIÓN DEL SUR" en la SGAE de Madrid.
Antonio es el primero que aparece sentado en la segunda fila a la derecha.
A su lado Concha, su compañera, y junto a ella ESTEBAN VALDIVIESO,
componente de Manifiesto que también se nos ha ido. 
Acto de presentación del libro "MANIFIESTO CANCIÓN DEL SUR"-
Detrás.en pie. de izquierda a derecha: José Infante. Carlos Álvarez, Fanny Rubio.
Juan de Loxa, ANTONIO MATA, Elodia Campra, Aurora Moreno,
ESTEBAN VALDIVIESO, Enrique Moratalla, Manuel Lombao,
Alicia Sánchez 
–compañera de Carlos Cano–, Raul Alcober y Quintín Cabera.
Delante; Miguel Ángel González, José Antonio Pérez Piñar, Elisa Serna
y Fernando Gonzalez Lucini –autor del libro–.
ANTONIO MATA. Fue la última vez que le escuché cantar
el día que presentamos en Madrid el libro «MANIFIESTO CANCIÓN DEL SUR».

miércoles, 12 de octubre de 2011

CANCIONES CON HISTORIA: "A una bella durmiente" de CARLOS CANO y "Andalucía" de ANTONIO MATA.

Este "cuelgue" quiero dedicárselo "con ningún cariño" a Duran i Lleida,
político de turno que ha tenido el mal gusto de insultar 
a los campesinos y a los jornaleros andaluces con estas injustas 
y desafortunadas palabras: “No tiene sentido que nuestros campesinos 
no recojan la fruta porque el precio que se les paga no es justo, 
mientras que en otras partes de España determinado tipo de campesino 
puede quedarse en el bar de la plaza y continúa cobrando. Esto no es justo”.
Señor Lleida, lo que es radicalmente injusto es lo que usted dice, y ahora 
no nos venga diciendo "que no ha dicho lo que ha dicho"... ¡apechugue 
con sus palabras! y no se olvide de que Andalucía ya no es la "bella durmiente"
que a muchos, como usted, le gustaría seguir manteniendo.


Carlos Cano.
(Fotografía de Juan Miguel Morales).
El 2 de abril de 1978, se celebró en la Catedral de Córdoba –La Mequita– un Congreso sobre la Cultura Andaluza que fue inaugurado por Antonio Gala con una conferencia a la que pertenece el siguiente fragmento:

«Es preciso que Andalucía recuerde tantas luchas vividas por seguir siendo ella y vuelva en sí de su desprecio histórico que la hizo siempre ser malentendida... La reina descalza, la hermosa reina todavía harapienta, se incorpora de su duermevela, levanta con sus manos encallecidas el espejo mágico casi olvidado ya, reconoce las iluminadas facciones, empuña la bandera de su dominio, una bandera en la que no se sabe si a la esperanza la representa el verde, como suele, o el blanco, que es lo que está por hacer todavía. La reina se levanta ágilmente y rompe a cantar con la voz hecha júbilo».

Romper a cantar "con la voz hecha júbilo" que protagonizaron, en aquellos años, cantores populares como CARLOS CANO. Carlos, a raiz de las anteriores palabras de Antonio Gala compuso un tanguillo dedicado a aquella Andalucía de los años setenta, que empezaba a "incorporarse de su duermevela"; canción de amor a la Patria Andaluza que decía así:


"De la luna y del sol" (1980). Disco de Carlos Cano
en el que incorporó la  canción "A una bella durmiente".

«¿A dónde vas si tu nombre es pobreza
y no hay lugar para ti en esta vida,
si nadie sabe que fuiste la reina 
de un paraíso de nardos y espiga?
Y hablan de ti como de una mendiga
descalza, triste, sola y harapienta,
que va vendiéndose en noches de juerga
la fantasía, el alma y la canción.

Ay los geranios 
y el azúcar moreno
que hay en los labios 
de lo que yo más quiero:
caballo loco que va corriendo, 
agüita del río, 
gaviota que vuela al viento
como un navío.
Quien ve de cerca tu cara
como una llama
queda prendío. ...

...Ya vendrá el viento, traerá la vida 
y la memoria vencerá al silencio.
Que tú mi reina sólo estás dormida
en la esperanza de un beso de amor».

Otro de los grandes cantores populares andaluces que luchó con su canto, por una Andalucía libre y reconocida por sus grandes valores, y no por el desprecio que suponían –y siguen suponiendo– los tópicos que se le adjudican, fue ANTONIO MATA.

De Antonio, en el año 2004, recuperé 18 canciones que aparecieron grabadas en un CD adjunto al libro "Manifiesto Canción del Sur. De la memoria contra el olvido". Una de aquellas canciones se llama "Andalucía" y su texto era el siguiente:


«Cada noche te hacen el amor tus campos;
cada noche el Guadalquivir tranquilo
se va llevando tu nombre
para escribirlo en su nido.
Andalucía.

Amaneces abrazada
a un cante por peteneras,
con sudor lavas tu rostro,
después lo secas con tierra
y desayunas cuatro penas
que te ofrece un campesino
cocinadas en trigales
con el fuego del olvido.
Hay sangre vieja en tus venas
de tus años sin destino [...].

Antonio Mata.
En tu vientre hay mil silencios
que son gritos no nacidos
ahogados en panderetas
con guitarras y con vino;
y vas cubriendo tu frío
con un traje de lunares
y helada le das calor
a los novios que te salen.
Un andaluz sonriendo
va llorando soleares».

jueves, 19 de mayo de 2011

ANTONIO MATA II - "Peregrino de mil vientos y de un eterno vagar".



El pasado martes, inauguraba una nueva sección del blog llamada "DISCOS RESCATADOS" y lo hacía con la presentación del LP "... Entre la lumbre y el frío", de ANTONIO MATA. Hoy voy a dedicarle a Antonio un segundo "cuelgue" para dar a conocer, y dejar constancia de su aportación a la cultura andaluza, y, más concretamente, a la música y a la nueva canción del Sur


Antonio Mata, nació en Jaén y cursó sus estudios universitarios en Granada a finales de los años sesenta. Fue, y sigue siendo, un andaluz por los cuatro costados, «peregrino de mil vientos y de un eterno vagar» y «mezcla de arpillera y paloduz» –como él mismo se definía en una de sus canciones–; un hombre del Sur, extremadamente sensible que, desde muy joven, optó por hacer de la canción la voz de sus latidos y de sus sentimientos: «verso sediento que busca el agua, y abrazo lento de nieve y fuego».

En el inicio de su actividad como "cantautor", Antonio, amante de la noche y de la madrugada, solía interpretar sus canciones en "garitos subversivos" frecuentados por universitarios y, en general, por gentes a las que, en aquel momento, se les consideraba "peligrosas" y de "mal vivir" porque alardeaban con descaro de su pasión por la vida y por libertad –eran unos auténticos antifranquistas–, y, encima, se manifestaban como amantes declarados de la música, de la literatura y, más concretamente, de la poesía.

Antonio Mata.

En aquel contexto, un buen día de 1968, Antonio dio un concierto en la granadina Casa de América, al que asistió el poeta Juan de Loxa –creador de Poesía 70– junto con Carlos Cano –que en aquel momento había empezado a componer sus primeras canciones–. Juan había oído hablar de Antonio y tenía un gran interés en escucharle cantar porque en en aquel momento le rondaba por su cabeza y, sobre todo por su corazón, la posibilidad de crear un "movimiento de canción del Sur" similar a "Els setze jutges" catalanes, al colectivo vasco "Ez dok amairu", o al grupo de "cantautores" que, encabezados por Paco Ibáñez, Elisa Serna, Hilario Camacho o el grupo Aguaviva, estaban creado una "nueva canción en castellano».

Finalizado el concierto, Antonio, Juan y Carlos se juntaron; tomaron unas copas; hablaron; pusieron en común poemas, canciones y proyectos; y sentaron las bases, o los cimientos, de lo que a partir de aquella madrugada llegaría a llamarse, y a ser, "Manifiesto Canción del Sur", colectivo de "cantautores" andaluces sobre el que escribí un libro monográfico en el año 2004 con la colaboración de la Fundación Autor y la Junta de Andalucía.

"Manifiesto Canción del Sur. De la memoria contra el olvido" (2004).
En este libro se incorporan 3 CD's, en uno de ellos se recogen
18 canciones creadas e interpretadas por Antonio Mata.
Acto de presentación del libro "Manifiesto Canción del Sur"
Detrás, en pie, de izquierda a derecha: José Infante, Carlo Álvarez, Fanny Rubio, Juan de Loxa,
Antonio Mata, Elodia Campra,  Aurora Moreno, Esteban Valdivieso, Enrique Moratalla,
Manuel Lombao, Alicia Sánchez –viuda de Carlos Cano– , Raul Alcober, Quintín Cabrera.
Delante: Miguel Ángel González, José Antonio Perez Piñar, Elisa Serna y Fernando G. Lucini.

Aquel Antonio Mata –que junto con Juan de Loxa, Carlos Cano, Esteban Valdivieso, Nande Ferrer o Miguel Ángel González, entre otros, compusieron el colectivo "Manifiesto Canción del Sur"–, poseía una personalidad muy atrayente que se concretaba en tres rasgos, o manifestaciones, de la que fue dejando huellas en lo textos de sus canciones:

En primer lugar, "su pasión por la libertad"; por la libertad de las gentes del Sur y por su propia libertad personal frente a cualquier tipo de convencionalismos ideológicos, sociales o morales que pudieran, o que pretendieran, ponerle límites a su insaciable deseo de vivir. «Yo no imploro otra cosa – cantaba– mas que el poder ser libre como el grillo»..., «mi casa no tiene rejas» y "mi voz no tiene precio».

En segundo lugar, su condición de "soñador empedernido"; «peregrino de mil vientos y de un eterno vagar» que nunca dejó de «guardar entre alcanfor cien mil estrellas y un sueño de cristal para mañana»; caminante esperanzado que –«a tropezones viviendo y a tropezones soñando»«buscaba lluvias que hicieran brotar a cada paso que daba otro más».

Y, en tercer lugar, su ternura y su extremada sensibilidad –siempre declaradas– que le hacían ser y sentirse especialmente vulnerable frente al sufrimiento y el dolor de la tierra y de su gente. «Río igual que lloro –decía–; sé llorar entre risas y reír entre mis lágrimas»...; «llevo una pena a cuestas, llevo mi sangre alerta»; «algún buitre me roba amores de palomas, pero el viento en mis labios se hace azul».

Antonio Mata.

Con esas armas, con su pasión por la libertad, con sus sueños –que fueron la razón de su vivir–, con su sensibilidad y su ternura, y con sus canciones, Antonio Mata tuvo que enfrentarse, primero en Granada y luego en toda Andalucía, contra un "monstruo de tres cabezas" difícilmente destruible: contra el conformismo y la resignación –que jamás aceptó–; contra la inmoralidad de los "señoritos" y de los "fachas" a los que su presencia, su guitarra y su voz les resultaban totalmente intolerables; y contra la incomprensión manifiesta de algunos de los que él consideraba como compañeros de viaje y de sueños y a quienes, en realidad, les molestaba su forma radical de afrontar el vivir cotidiano en libertad: sin pautas, sin muletas, sin remedar la voz..., como decía Miquel Martí i Pol en su poema "No demano gran cosa".

Enfrentado a ese monstruo tricéfalo, a Antonio –sobre todo dada su sensibilidad– le resultó especialmente duro y difícil su caminar errante "de aquí para allá como el cierzo" persiguiendo sus sueños y sus utopías, y, de hecho, a partir de 1978, siendo en realidad, el poeta y el compositor de mayor calidad y "hondismo" dentro del colectivo "Manifiesto Canción del Sur", se vio sometido al olvido, tanto en el ámbito cultural andaluz –en el que se le dio injustamente la espalda–, como en el de la industria discográfica que, tras la edición de su único disco: "... Entre la lumbre y el frío", decidió dejar de apoyarle.

A pesar de esa situación, Antonio siguió componiendo hermosas canciones; decidió «no guardar definitivamente su guitarra y su corazón en la alacena»...; y ahí sigue creando nuevos temas y con muchas ganas de cantar. Ultimamente participó en el homenaje que se le hizo a Carlos Cano en Granada y, en este momento, el "cantautor" flamenco Miguel López prepara la grabación de su canción "Yo soy del Sur" que integrará en su próximo disco.

Antonio Mata.

martes, 17 de mayo de 2011

DISCOS RESCATADOS: ANTONIO MATA. "...Entre la lumbre y el frío"

Al igual que en la tradición radiofónica existía la sección de "discos dedicados", hoy voy a inaugurar en el blog una sección a la que voy a llamar "DISCOS RESCATADOS"; sección en la que voy a reivindicar y a rescatar grandes discos que en su día se editaron en vinilo y que, una vez que se agoraron, jamás fueron reeditados ni en LP, ni en CD...; lo que me parece un absoluto desacierto por dos motivos, en primer lugar, porque son obras que forman parte de nuestra memoria compartida y de nuestro patrimonio cultural; y, sobre todo, porque se trata de discos que escuchados en este momento tienen total vigencia tanto musical como poéticamente.

El primer disco que va a ocupar esta sección es de un andaluz, que ha sido –aunque no se le haya reconocido– uno de los grandes creadores de nuestra "canción de autor sureña", me estoy refiriendo a ANTONIO MATA" y a su extraordinario disco "... Entre la luna y el frío", producido por Miguel Ríos, y grabado y editado en 1977.


Una obra en la que Antonio Mata supo dejarnos las huellas musicales y poéticas de una tierra y de unos sentimiento personales que fotografían el alma andaluza en los duros años de la dictadura franquista, y del tiempo del renacimiento de la esperanza, cuando –muerto el "cafre"– confiamos en que por fin "estaba despuntando el alba" y se "acercaba el tiempo de la vida".

«Esta canción que escapa
de mi garganta
es un pájaro herido
buscando rama,
es un rumor de voces
que antes callaban [...].
Es un abrazo lento
de nieve y fuego,
es un grito perdido
que busca el eco
del compañero».
("Esta canción que escapa").

«Yo vengo del silencio,
vengo del miedo y del secano,
traigo los ojos tristes
y firme el paso.
He dejado mi casa
quiero vivir en libertad
con mis hermanos».
("Cuarenta lobo negros")

Antonio Mata y Joan Manuel Serrat.... ¡Qué jovencitos!

«Yo voy de aquí para allá, como el cierzo,
en una mano llevo mi sonrisa
y en la otra lo demás.
Y busco lluvias que hagan brotar
en cada paso que doy, otro más».
("Como el cierzo")

«Sé que algún día, los trigales
se cubrirán de amapolas
y un aroma de pan tierno
subirá hasta las alcobas [...].
Sé que la lluvia, preñada,
parirá en la tierra mía
semillas de pueblo nuevo
del valle a la serranía».
("Algún día")

Antonio Mata, el mismo año en que editó su disco "... Entre la lumbre y el frío" (1977), colaboró con Miguel Ríos en la creación del disco "Al-Andalus" (1977) y con el grupo Triana para el que compuso la canción "Del crepúsculo lento nacerá el rocío", tema que el grupo sevillano incluyó en su segundo LP: "Hijos del agobio" (1977).


«Qué importa si es largo el camino,
del crepúsculo lento nacerá el rocío.
Segando el abrojo y el cardo
mañana, compañero, florecerá el trigo"


(Mañana dedicaré un segundo "cuelgue" a Antonio Mata centrándome, en concreto, sobre su integración y participación en el Colectivo "Manifiesto Canción del Sur", surgido en Granada a finales de los años sesenta. Creo, sinceramente, que Antonio es un creador –poeta y compositor– al que merece la pena conocer y reivindicar).

¡ALEGRÍA DE PODER COMPARTIR UN GRAN ACONTECIMIENTO!...

ALEGRÍA DE PODER COMPARTIR ESTE GRAN ACONTECIMIENTO: A partir del próximo 25 de septiembre va a reponerse en cines la película CHICHO o MIEN...