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lunes, 2 de marzo de 2020

CON ERNESTO CARDENAL –CONTRA LA GUERRA Y LA VIOLENCIA– SIN QUE LA MUERTE PUEDA SILENCIAR SU VOZ.

Ayer se nos fue ERNESTO CARDENAL, y hoy hacemos presente su obra poética evocando su "Salmo 5" contra la guerra y la violencia... ¡Impresionante!


«Escucha mis palabras oh Señor,
oye mis gemidos,
escucha mi protesta
porque no eres tú un Dios amigo de los dictadores
ni partidario de su política
ni te influencia la propaganda
ni estás en sociedad con el gángster.

No existe sinceridad en sus discursos
ni en sus declaraciones de prensa.
Hablan de paz en sus discursos
mientras aumentan su producción de guerra.
Hablan de paz en las Conferencias de Paz
y en secreto se preparan para la guerra.
Sus radios mentirosos rugen toda la noche.
Sus escritorios están llenos de planes criminales
y expedientes siniestros.

Pero tú me salvarás de sus planes.
Hablan con la boca de las ametralladoras
sus lenguas relucientes son las bayonetas…
Castígalos oh Dios
malogra su política
confunde sus memorándums
impide sus programas».

jueves, 6 de diciembre de 2012

INES FONSECA Y ERNESTO CARDENAL. ENCUENTRO DE SENSIBILIDADES EN UN LIBRO-DISCO IMPRESCINDIBLE.

Hay discos que me llegan...; que los esperaba hace tiempo...; que los escucho con muchas ganas...; que me hacen disfrutar un montón...; que los dejo aquí a la izquierda de mi mesa para comentarlos en el blog lo antes posible...; que los miro todas las mañanas...; pero que, en realidad, pasan, y pasan, los días y voy retrasando el momento de escribir sobre ellos; no por falta de ganas, sino porque son verdaderas joyas discográficas frente a las que los sentimiento y las sensaciones positivas se me desbordan, pero me fallan y me faltan las palabras; me da miedo de no ser capaz de transmitir lo que esos discos verdaderamente valen y significan.

¿Cómo describir con palabras la belleza y los muy profundos sentimientos que te despiertan y aceleran interiormente ciertos discos y ciertas canciones?... 

Este ha sido el caso del disco que hoy definitivamente voy a presentar...; llevo más de dos semanas pensando en él y creo que ya ha llegado el momento de decir que "DOS EN UNO" es una obra básica e imprescindible dentro del panorama poético-musical de nuestra "canción de autor"; un libro-disco, creado por INÉS FONSECA en el que musicaliza e interpreta, magistralmente, once textos del poeta nicaragüense del alma que responde al nombre de ERNESTO CARDENAL.



En este disco-libro confluyen dos circunstancias que lo convierten en una obra considerada, desde mi punto de vista, como un documento sonoro y literario de singular belleza e importancia.

La primera de esas circunstancias tiene nombre de mujer; me estoy refiriendo a INÉS FONSECA, compositora y "cantautora" santanderina –¡de allí tenía que ser!– que ha creado la obra.

Inés Fonseca durante la presentación del libro-disco "Dos en uno"
en la Sala Manuel de Falla de la SGAE.

Inés Fonseca es una de las grandes "cantautoras que tenemos en nuestro país... Aunque a ella le embellece humanamente una gran humildad –se limita simplemente a trabajar con el máximo de dignidad, y a defender su trabajo a base de mucho esfuerzo y un una gran sencillez– hay que decir que su trayectoria como compositora e intérprete ha sido y es muy brillante: ha musicalizado y cantado a Miguel Hernández, a José Hierro, a los poetas de la Generación del 27 y ahora lo hace a Ernesto Cardenal. Cualidad artística que siempre ha sabido rematar con la edición de unos libro-discos muy cuidados, bellísimos, con muy amplia documentación y, en todos los casos, hermosamente ilustrados... Es un verdadero placer estar escuchándola. y ejercitar, al mismo tiempo, los sentidos de la vista y del tacto acariciando y deteniendo la mirada en las generosas páginas de sus disco-libros.

La segunda circunstancia que convierte al libro-disco "Dos en uno" en un documento sonoro y literario de singular importancia es que está dedicado al poeta nicaragüense ERNESTO CARDENAL, y, en concreto, a once de sus poemas.

Ernesto Cardenal durante la presentación del libro-disco "Dos en uno"
en la Sala Manuel de Falla de la SGAE.

Permitidme en este momento que os haga algunas confidencias. Ernesto Cardenal ha sido para mí desde hace mucho tiempo –desde que cumplí los veinte años– un ser humano, un poeta, un pensador y un revolucionario de absoluta referencia. Recuerdo que en mi etapa más radicalmente comprometida contra la dictadura de Franco y en lucha por la libertad, leí sus primeros versos: fueron sus "Salmos"...; Me sé de memoria desde entonces, por ejemplo, el "Salmo nº 1" que Inés ha musicalizado y canta en su nuevo disco:

«Bienaventurado el hombre que no sigue las consignas del Partido
ni asiste a sus mítines
ni se sienta en la mesa con los gangsters
ni con los generales en el Consejo de Guerra
Bienaventurado el hombre que no espía a su hermano
ni delata a su compañero de colegio
Bienaventurado el hombre que no lee los anuncios comerciales
ni escucha sus radios
ni cree en sus slogans
Será como un árbol plantado junto a una fuente».

"Enganchao" totalmente a aquellos "Salmos" –que reforzaron mi identidad política revolucionaria y radicalmente democrática– di el salto a los "Epigramas" de Ernesto, escritos entre 1950 a 1956... ¡Fue una aventura alucinante y a vez desbordante en emociones! El sacerdote revolucionario que yo admiraba –comprometido con el Frente Sandinista de Liberación Nacional en la lucha contra el régimen de Somoza– era un hombre con una inmensa capacidad de amor –amor humano, pasional, erótico– y se me presentaba en sus textos con una naturaleza "dual" –«el universo es dual, escribe, y todo ser es dos»–.

Ernesto Cardenal.

Esa dualidad que yo descubrí y sentí hace más de cuarenta años, ahora, en el libro-disco de Inés Fonseca me la describe magistralmente mi amigo y admirado Juan José Tamayo

«Teólogo y poeta, místico y político, sacerdote y profeta, nicaragüense y ciudadano del mundo, monje y revolucionario, militante y esteta, solidario y solitario, comunista y evangélico, cristiano y marxista, creyente y anti-idolátrico, de este mundo y de otro».

¿Cómo no enamorarse de este hombre?... Y ademas en "Epigramas" también sentí –como parte de ese ser dual–, sus debilidades... ¿por qué no?... Siempre lo hablé con Indio Juan –que fue el primero que incorporó alguno de aquellos "Epigramas" en su LP "Los que habitamos el Sur" (1977)–; el bueno de Ernesto, tan apasionado en el amor. fue también un poquito celoso –y hasta  resentido– frente al desamor; eso fue lo que le ocurrión, creo yo, en particular, cuando Claudia parece ser que le dejó "plantao" –en el fondo sintió lo mismo que nos ocurre a casi todo cundo nos "plantan"... 

También nos lo canta Inés Fonseca en su disco:

Inés Fonseca cantado a Ernesto Cardenal
en el Café Galdós de Madrid.
«Te doy Claudia, estos versos, porque tú eres su dueña. 
Los he escrito sencillos para que tú los entiendas. 
Son para ti solamente, pero si a ti no te interesan, 
un día se divulgarán, tal vez por toda Hispanoamérica... 
Y si al amor que los dictó, tú también lo desprecias, 
otras soñarán con este amor que no fue para ellas. 
Y tal vez verás, Claudia, que estos poemas, 
(escritos para conquistarte a ti) despiertan 
en otras parejas enamoradas que los lean 
los besos que en ti no despertó el poeta».
("Claudia")
                             
«Al perderte yo a tí, tu y yo hemos perdido: 
yo, porque tú eras lo que yo más amaba 
y tú porque yo era el que te amaba más. 
Pero de nosotros dos tú pierdes más que yo: 
porque yo podré amar a otras como te amaba a ti, 
pero a ti no te amarán como te amaba yo».
("Al perderte yo a ti")


Después de empaparme de los "Salmos" y de los "Epigramas" de Ernesto Cardenal, ya en 1989, descubrí y devoré su "Cántico cósmico" y a partir de ahí, ¿qué quereis que os diga?... ¡Es uno de mis poetas-compañeros-del-alma inseparables!.... ¡Imposible dejar de releerle y de amarle, entre otras razones, porque como canta Inés, fue él quien me convención de que soy, de que todos "Somos polvo de estrellas".



«Somos, somos polvo de etrellas.
La luz cambia de color hacia el rojo
mientras se alejan más y más aprisa las lejanas galaxias
y las ondas de radio se alargan y alargan
como se hace más grave
el silbido de un tren alejándose.
Somos, somos polvo de estrellas.
Y el gas se condensó más y más
cada vez con más y más masa
y la masa se hizo estrella y empezó a brillar.
Condensándose se hacían calientes y luminosas.
La gravitación producía energía térmica: luz y calor.
Como decir amor....
Somos, somos polvo de estrellas».

Ernesto Cardenal e Inés Fonseca.

Podría seguir escribiendo horas y horas de Ernesto Cardenal, pero voy a dejarlo para otra ocasión. Lo que no quiero dejar de repetir, una vez más, es que el disco-libro "Dos en uno" es una auténtica joya.

En él INES FONSECA nos ofrece once canciones muy hermosas, cantadas con la calidad, la personalidad y la fuerza expresiva que poseen su voz y su canto; canciones, a la vez, maravillosamente arregladas por Raúl Quílez y Luis Ruiz; y acompañadas de una banda que desborda sensibilidad en cada una de las notas que son capaces de crear; magnífica banda integrada por Raul Quílez, Ana Irzo, Luis Ruiz, Carlos Velasco, Luis Acevedo y Luis Escalada.

NOTA IMPORTANTE. El disco-libro "Dos en uno" de Inés Fonseca y Ernesto Cardenal puede comprarse o solicitarse en


sábado, 2 de junio de 2012

... Y MÁS SOBRE EL GRAN POETA «ROQUE DALTON»: TRES EVOCACIONES Y UN POEMA.

Roque Dalton.

Con motivo del "cuelgue" que relicé el pasado martes –29 de mayo–, dedicado al gran poeta salvadoreño ROQUE DALTON, he recibido más de un centenar de mensajes: unos evocándole y uniéndose de forma entusiasta y solidaria a mis palabras; y otros muchos –la mayoría de personas jóvenes– que no lo conocían, y me reclamaban más información sobre su obra poética y, en particular, sobre sus libros publicados. A todos esos mensajes ya les he dado respuesta, pero hoy quiero ampliar aquella información del pasado día 29 de mayo con este nuevo "cuelgue" en el que voy a recoger «tres evocaciones y un poema»

PRIMERA EVOCACIÓN

Eduardo Galeano.


El escritor uruguayo Eduardo Galeano fue amigo de Roque Dalton. Cuando la familia del poeta decidió hacer un pronunciamiento público en los primeros días de mayo de 2010 buscando –un vez más– justicia para esclarecer la verdad de sus asesinato, Eduardo –autor de “Las venas abiertas de América Latina”–, no dudó en sumarse a ese clamor diciendo:

«Yo soy uno de sus muchos dolientes. Fui su amigo, y lo sigo siendo. Su asesinato me dolió, y me sigue doliendo. La impunidad me indignó, y me sigue indignando. La impunidad estimula a los criminales [...]. Aquí va mi abrazo, de muchos brazos, a los familiares de Roque, a sus amigos, a sus compañeros, y a las muchas y muchos que no lo conocieron pero lo aman amando las palabras que nos dejó».

Más recientemente, en enero de este mismo año, Eduardo dijo en La Habana:

«El caso de Roque Dalton es un escándalo. Roque fue asesinado por ser como era: un tipo con un evidente, notorio sentido del humor y del amor. Muy jodón, muy divertido, y absolutamente incapaz de obediencia. Y fue asesinado por algunos de sus compañeros de la guerrilla de El Salvador, que para mi son criminales, porque yo creo que son igual de criminales, tan criminales los revolucionarios que matan para castigar la discrepancia, como los militares que matan para perpetuar la injusticia».


SEGUNDA EVOCACIÓN

Silvio Rodriguez.

El trovador cubano, Silvio Rodríguez, recuerda a Roque Dalton, en un poema titulado "Flor para Roque", que fue dado a conocer el 13 de mayo de 2010, en vísperas del setenta y cinco cumpleaños  del poeta. 


«No sé si le habrá dolido
el tiro que lo mató,
pero sé que su asesino
matándolo se murió.
No sé dónde lo pusieron
a dormir el desamor.
Hoy debo mirar al cielo
si quiero darle una flor [...]
Roque Dalton fue mi amigo.
Él era un poco mayor
y ahora me resulta un hijo
necesitado de amor.
No es venganza lo que quiero,
sino dejar una flor
donde escondieron los huesos
de un héroe de El Salvador».

TERCERA EVOCACIÓN

Ernesto Cardenal.

Ernesto Cardenal, que obtuvo recientemente en nuestro país el XXI Premio de Poesía Reina Sofía, refiriéndose a Roque Dalton ha escrito lo siguiente:

«A Roque Dalton yo lo recuerdo riendo. Flaco, de un blanco pálido, huesudo, narizón como yo, y siempre riendo. No sé por qué siempre te recuerdo riendo, Roque Dalton. Un revolucionario reidor. No es que los revolucionarios sean especialmente serios ni mucho menos, pero es que él era un revolucionario especialmente reidor. Se reía en primer lugar de él mismo. Se reía de cosas ridículas de El Salvador, y siempre estaba hablando de El Salvador y es que quería muchísimo a su país, Pulgarcito. Se reía de la burguesía salvadoreña naturalmente, y nos hacía reír a todos. Se reía de los jesuitas con los que se había educado y en cuyo colegio había «perdido la fe» (también se reía de esta expresión) para entrar al Partido Comunista y también se reía de cosas de su Partido Comunista (pero de todos modos era su partido). 

Contaba historias fantásticas de El Salvador que parecían inventadas pero eran ciertas: A un hombre lo tuvieron preso por varios años en una cloaca cubierto de cucarachas. Cuando lo sacaron de allí estaba loco, y las cucarachas ya no le disgustaban en absoluto, se sonreía beatíficamente y para él estar lleno de cucarachas era como estar lleno de mariposas.

Roque Dalton una vez estuvo preso y lo iban a fusilar. Además iban a hacer creer al Partido que él era un informador y un agente de la CIA para que no lo consideraran como mártir. Esa noche, aunque él no tenía fe en Dios, oró, se arrodilló en su celda y oró. La «suerte loca» –decía él– hizo que esa noche hubiera un terremoto y se cayeran las paredes de la cárcel, y él se escapó. Cintio Vitier, Fina y yo nos reíamos de él diciéndole que nosotros dábamos otro nombre a lo que él llamaba «suerte loca», y él también se reía».

Y UN POEMA

Roque Dalton.

«Y sin embargo, amor, a través de las lágrimas,
yo sabía que al fin iba a quedarme
desnudo en la ribera de la risa.

Aquí,
hoy,
digo:
siempre recordaré tu desnudez en mis manos,
tu olor a disfrutada madera de sándalo
clavada junto al sol de la mañana;
tu risa de muchacha,
o de arroyo,
o de pájaro;
tus manos largas y amantes
como un lirio traidor a sus antiguos colores;
tu voz,
tus ojos,
lo de abarcable en ti que entre mis pasos
pensaba sostener con las palabras.

Pero ya no habrá tiempo de llorar.

Ha terminado
la hora de la ceniza para mi corazón.

Hace frío sin ti,
pero se vive».

martes, 19 de julio de 2011

INÉS FONSECA CANTA A ERNESTO CARDENAL. UN ABRAZO DE SENSIBILIDADES

En el "cuelgue" del pasado día 31 de marzo presentaba y hablaba de INÉS FONSECA –nacida y residente en Santander–, que es, sin duda una de las más importantes creadoras de nuestra música popular, y, en concreto, de ese nada fácil arte, o ejercicio creativo, que supone musicalizar y cantar a nuestros grandes poetas.

En aquella ocasión hice referencia detallada de sus principales "joyas discográficas" –disco-libros magnificamente editados y de gran belleza–: "Amanecer" (2000), "Vida" (2002) –creado junto al poeta José Hierro–, "Santander. Música para una ciudad" (2005), "Más allá de este claustro" (2006); "Generación del 27" (2007); "Un ciempiés" (2008) y "Vuelo" (2010), sobre poemas de Miguel Hernández.

Inés Fonseca.

Hoy voy a centrarme sobre otro de sus discos que he tenido la suerte de poder escuchar recientemente y que me ha entusiasmado. Entusiasmo, en primer lugar, porque en él ha musicalizado y ha cantado a ERNESTO CARDENAL –uno de los poetas y de los seres humanos a los que más admiro del planeta–; y entusiasmo, también, porque lo ha hecho, como siempre suele hacerlo Inés: derrochando sensibilidad, captando a la perfección los latidos y el alma del poeta, y cantando "a todo pulmón" –como diría Alejandro Lerner–, es decir, con un apasionamiento desbordante.

Ernesto Cardenal.

ERNESTO CARDENAL, nació en Granada, Nicaragua, en 1925. Se licenció en Filosofía y Letras por la Universidad Nacional Autónoma de México, y en 1948 realizó estudios de Literatura Norteamericana en la Universidad de Columbia de Nueva York. De regreso a Nicaragua, en 1950, desarrolló  una intensa actividad cultural como poeta, escultor y antólogo, y participó activamente en la lucha contra la dictadura de Somoza. En 1965, realizados los estudios correspondientes, decidió ordenarse como sacerdote en Managua, comprometiéndose con toda su alma en la defensa de la libertad de su pueblo y en la proclamación de una auténtica "teología de la liberación"

Ernesto es, ademas un gran poeta. Entre sus obras figuran las siguientes publicaciones: "Epigramas" (1961), "Oración por Marilyn Monroe y otros poemas" (1965),  "El estrecho dudoso" (1966), "Salmos" (1967), "Telescopio en la noche oscura" (1983), "Quetzatcóatl" (1985), "Cántico cósmico" (1989),  "Vida perdida" (2004), "Vuelos de la victoria" (1984) o "Pasajero de tránsito" (2006). Es importante destacar que en 2009 obtuvo el Premio Pablo Neruda, y que en el año 2010 fue elegido miembro de la Academia Mexicana de la Lengua.

Inés Fonseca y Ernesto Cardenal.

El encuentro entre Ernesto Cardenal e Inés Fonseca se produjo inicialmente con motivo de la celebración en la Universidad Veracruzana –en México–, de un homenaje al poeta nicaragüense, organizado por la universidad en colaboración con la "Red Internacional de Escritores por la Tierra", en marzo de 2009. Con ese motivo, el escritor Juan Carlos Ruiz publicó y presentó un libro titulado "Ernesto Cardenal. El triunfo de la palabra", en el que se incluyó un CD con siete canciones de Inés interpretando poemas de Cardenal.

Cartel del homenaje a Ernesto Cardenal, en el que, entre otras personas,
participaron Eduardo Galeano, Pedro Meyer, Silvio Rodríguez.
Federico Mayor Zaragoza,
lo hermanos Mejía Godoy e Inés Fonseca.

En concreto Inés Fonseca musicalizó e interpretó los siguientes poemas-canciones:

Epigramas. Claudia.


«Te doy, Claudia, estos versos, porque tú eres su dueña.
Los he escrito sencillos para que tú los entiendas.
Son para ti solamente, pero si a ti no te interesan,
un día se divulgarán tal vez por toda Hispanoamérica
Y si al amor que los dictó, tú también lo desprecias,
otras soñarán con este amor que no fue para ellas.
Y tal vez verás, Claudia, que estos poemas,
(escritos para conquistarte a ti ) despiertan
en otras parejas enamoradas que los lean
los besos que en ti no despertó el poeta».

• Nuestras relaciones.
«Nuestras relaciones…
Esta simbiosis que somos.
Vos sabés lo que buscaba:
belleza que no se engorde,
amor que no se aburguese.
Por otra parte vos:
querías tener amor con alguien
por lo que fui hecho.
Yo no hice nada para enamorarte.
Todavía chorrean sangre
mis renuncias».

La dulzura de aquellas palabras.
«La dulzura de ciertas palabras como
“nosotros dos”.
Deambulo solitario entre los besos.
De mis soledades vengo
no vuelva a mis soledades.
Sentí que la eternidad 
será estar juntos los dos.
Dios que me quiere como si yo fuera Dios.
Alguna vez yo seré experto en amores
en tu cama, entre las sábanas.
Sexo de Dios».

Ernesto Cardenal.

• Como latas de cerveza vacías.
«Como latas de cerveza vacías y colillas
de cigarrillos apagados, han sido mis días.
Como figuras que pasan por una pantalla de televión
y desaparecen, así ha pasado mi vida.
Como automóviles que pasaban rápidos por las carreteras
con risas de muchachas y músicas de radios…
Y la belleza pasó rápida, como el modelo de los autos
y las canciones de los radios que pasaron de moda.
Y no ha quedado nada de aquellos días, nada,
más que latas vacías y colillas apagadas,
risas en fotos marchitas, boletos rotos,
y el aserrín con que al amanecer barrieron los bares».

• Entras otra vez como música.
«Entras otra vez como música, como luz,
música sin ondas acústicas, luz sin fotones.
Caricia sin el tacto, sólo la pura caricia.
El que inventó el sexo
¿no sabrá amar?».

• Salmo.
«Bienaventurado el hombre que no sigue las consignas del Partido, 
ni asiste a sus mítines,
ni se sienta a la mesa con los gánsters,
ni con los Generales en el Consejo de Guerra.
Bienaventurado el hombre que no espía a su hermano
ni delata a su compañero de colegio
Bienaventurado el hombre que no lee los anuncios comerciales
ni escucha sus radios
ni cree en sus slogans.
Será como un árbol plantado junto a una fuente».

Inés Fonseca. (Fotografía de Carlos Sanz).

Al perderte yo a ti.
«Al perderte yo a ti tú y yo hemos perdido:
yo porque tú eras lo que yo más amaba
y tú porque yo era el que te amaba más.
Pero de nosotros dos tú pierdes más que yo:
porque yo podré amar a otras como te amaba a ti
pero a ti no te amarán como te amaba yo».

Os aseguro que escuchar a Inés Fonseca cantando a Ernesto Cardenal ha sido para mi un acontecimiento sensitivo altísimamente gratificante. Inés es una gran cantante y una magnífica compositora. Os recomiendo que escuchéis y disfrutéis con cualquiera de sus discos.

El disco cantando a Ernesto Cardenal es, de momento, difícil de conseguir, alguna de sus canciones puede escucharse investigando en internet...; de cualquier forma podéis encontraros con ella en www.inesfonseca.com y en "facebook", os lo aseguro, es una mujer extraordinaria.

Por último decir, que en un próximo "cuelgue" hablaremos de otros compositores e interpretes que han musicalizado y cantado a Ernesto Cardenal: Viglietti, Serrat, Martirio y José María Vitier –en su último disco–, Indio Juan, Carlos Mejía Godoy Los Olimareños, el Grupo Aymará, o Lilia Santos...; no son muchos, lo han hecho muy bien, pero puedo decir que ninguno ha superado la obra de Inés Fonseca.

III - Y AHORA ¡A DISFRUTAR CON "PABLO.CANO" ESCUCHANDO LAS CANCIONES DE SU "FLOR DE HABANERA" !... Y ALGO MÁS.

Después de los dos "cuelgues" que publiqué hace unos días dedicados al disco "FLOR DE HABANERA" – opera prima del cantau...