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martes, 12 de agosto de 2014

ALEJANDRO RIVERA: DE COMO LA SIMPLICIDAD Y LA CALIDAD SE FUNDEN Y SE ABRAZAN EN «SIETE SÁBADOS».

Recuerdo que hace unos meses, un buen día, ALEJADRO RIVERA, cantautor sureño, me hizo llegar un vídeo de la serie "Directo en Lavapiés" que me encantó; tanto que lo seleccioné como uno de los vídeos-canciones que habitualmente utilizo como "buen día" en mi muro de facebook. 

Aquel vídio, Alejandro me lo anunciaba como un anticipo de su nuevo disco, y en él cantaba –acompañado de AROA FERNÁNDEZ– la canción "Más de cien lunas". Me gustó tanto lo que escuché que desde entonces he estado esperando con muchas ganas la audición de aquel su próximo disco completo.

Como pórtico del cuelgue de hoy os propongo ver y disfrutar el vídeo que Alejandro me mandó:


«Te colaste entre mis pasos 
sin permiso y sin reparo, 
derramaste mis esquemas, 
mis principios y teoremas.
Si tu risa me desarma 
y tus palabras me dan calma, 
no dejemos que las lunas 
que separan nuestras vidas 
sean los muros que hagan sombra 
y nos impidan a gritar bajo la lluvia, 
lo que hoy grito a escondidas».
(“Mas de cien lunas”)

Pasó el tiempo y, por fin se publicó el nuevo disco –segundo– de Alejandro Rivera titulado "Siete sábados" compuesto de siete canciones. (Es hermoso -o al menos curioso– esto de plantearse grabar un disco con siete canciones –los siete días que componen una semana– y que cada una de las canciones corresponda a un sábado. Concretamente la canción "Mas de cien lunas", que cierra el disco, es la "Sábado 7").


Las canciones que componen este disco son las siguientes:
• Sábado 1 - "Canción debida".
• Sábado 2 - "Como un globo por las calles".
• Sábado 3 - "La edad invisible".
• Sábado 4 - "El día de los parques".
• Sábado 5 - "Mi punto y aparte".
• Sábado 6 - "Veraneo".
• Sábado 7 - "Más de cien lunas" (Con Aroa Fernández).

Por una serie de circunstancias no pude asistir a la presentación de este disco en la Sala Libertad 8 –¡cuánto lo sentí!–, y hasta el pasado lunes no he tenido la oportunidad de escucharlo. (Ha sido uno de los discos "terapéuticos" o "cura-ictus" que, por supuesto, recomiendo a cualquier persona que quiera recuperarse y fortalecerse el alma).

Hace un tiempo –en junio de 2013– expresé, en este mismo blog. lo mucho que me gustó el primer disco de Alejandro Rivera titulado "La fiesta del agua"; lo anunciaba entonces y lo confirmo hoy, nos encontramos frente a uno de los mejores cantauores que tenemos en nuestro país tanto desde el punto de vista artístico –la calidad de sus canciones e interpretaciones–, como desde su profesionalidad y su personalidad. 

Alejandro es un hombre sencillo, humilde, trabajador al límite, buen compañero y con un claro distanciamiento –que le engrandece– de la "movida y del mundillo cantautoril insostenible" que a veces suelen provocar tres puntos de conflicto que, con bastante frecuencia, son convergentes: la "envidia", el "despelleje" y el "peloteo-servil".

Alejandro Rivera. (Fotografía: Jesús Mayorga).

¡Dejado claro lo anterior, vayamos a lo importante!. Aquí lo importante es Alejandro. En "Siete sábados", con referencia a "La fiesta del agua", Alejandro ha conseguido el dominio de la simplicidad en el describir y narrar literario de sus canciones; una simplicidad que embellece sus textos y los hace directos; aparentemente muy sencillos, pero, a la vez, de una gran profundidad.

«No pierdas la calma
porque he inventado una sonrisa de perfil
que se deshace por amor....
Porque busco cielos para ti,
busco cielos para mí,
busco cielos y vivir».
(“Canción debida”)

«Para volar me sobran las canciones,
entre canciones te espero algún día...
y una sola canción me bastó a mí
para encontrate a ti».
(“La edad invisible”)

«Exprimo mi vida en nuevas canciones,
revivo y me ahogo en breves historias».
(“El día de los parques”)

“Cambio el cielo por el suelo 
pinto piedras como estrellas, 
guardo hojas que me abrigan 
y personas que me alivian. 
Vendo risas en canciones, 
piruletas en acordes y mi voz…
y mi voz en cualquier noche“
(“Mi punto y aparte”)

Por otra parte Alejandro Rivera –que ama su profesión y es consciente de que la va construyendo día a día sin "prepotencias"– ha mejorado considerablemente en su cantar y en su capacidad interpretativa; resultado evidente de su trabajo sistemático formando parte, desde el 2012,  de "Black Light Gospel Choir" –en el que interviene como corista y solista–, y, paralelamente, trabajando en el elenco del teatro musical infantil "Pepe Grillo Gospel Show & The Jauja Singers" con permanentes representaciones en  Galileo Galilei, Teatro Sanpol o Teatro Lara de Madrid.



En síntesis, que los "SIETE SÁBADOS" de ALEJANDRO RIVERA son absolutamente recomendables pa'cualquier día de la semana y del año. 

Evidentemente, concluyo este cuelgue haciendo una especial mención al equipo que ha acompañado a Alejandro Rivera en la grabación del disco: Rolfi Calahorrano (coproductor, pianos, rhodes y saxos), Lauren P. Stradmann (percusión), César Torres (guitarras), Jose Carlos Roca (violoncelos), Joaquín Brito (guitarra flamenca),  Aroa Fernández, Noelia Marló, Laura Serrano, Justi Vega y Álvaro Serrano (coros), Ricardo Poyato Stradmann (grabación, mezclas, masterizado), Jesús Mayorga (fotografía) y Adriana Moragues (arte, diseño y maquetación)

lunes, 16 de junio de 2014

ALGUNAS REFLEXIONES EN TORNO AL "CUELGUE" DE AYER Y SOBRE "JUAN CARLOS CRISTIANO" Y "ALEJANDRO RIVERA", POR EJEMPLO.

Ayer, al hilo del "cuelgue" que escribí sobre canción "¡Qué demasiao!", y recordando y dándole vueltas a la anécdota-realidad que contaba referida a "Pulgarcito" y a Joaquín Sabina, me hice varias reflexiones que hoy me gustaría compartir con todos vosotros y vosotras.

Primera parte: Recapitulando.

Año 1980. Madrid. Un jovencísimo cantautor llamado "Pulgarcito" se echa a cantar a la calle dando origen, junto a otros cantautores y cantautoras, a lo que dio en llamarse "música callejera"; experiencia consistente en tocar, cantar y trabajar, de forma bastante habitual, en las esquinas de las calles, en el Retiro, o en las bocas y estaciones del Metro.


A "Pulgarcito" le encantaba la canción "¡Qué demasiao!" de Joaquín Sabina, que en aquel momento era muy poco conocido. Joaquín solamente había grabado un primer LP titulado "Inventario" (1978) del que siempre ha "renegao" y que, por cierto, a mí me gusta bastante. 

Un buen día, cantando "Pulgarcito" esa canción en la calle, se paró a escucharle uno de los directores del programa de TVE "PopGrama" –eran cuatro Carlos Tena, Diego Manrique, Paco Delafuente y Ángel Casas–. Escuchándole tuvo la idea de dedicar uno de los programas de TV a la "música callejera" e invitó a "Pulgarcito" a que participara en él.

"Pulgarcito" cantó en directo en "PopGrama" la canción de Sabina, y, mira por donde, un ejecutivo de la compañía discográfica CBS le vió en la pantalla, se quedó "prendao" de la canción y puso en marcha todos sus mecanismos para entrevistarse con Pulgarcito. Finalmente se entrevistaron y Pulgarcito le habló de Sabina. El caballero de la CBS siguió movilizando sus mecanismos hasta conocer y escuchar a Joaquín; encuentro del que surgió un buen contrato.

Aquel fue realmente el lanzamiento de Sabina con "Malas compañías" (1980). La CBS, ese mismo año, grabó también a Pulgarcito, pero no se sabe muy bien porqué –yo me lo imagino–, Sabina "tiró pa'lante" y "Pulgarcito" no volvió a grabar y cayó prácticamente en el olvido.

Segunda parte: 
Se sigue cantando igual o mejor; pero son otros tiempos.

Año 2014. Madrid. Treinta y cuatro años después. Sigue existiendo la "música callejera" y los cantautores que cantan en las calles, en los parques y en el Metro. (Concretamente, hace unos días se produjo en Madrid una curiosa experiencia, coordinada por el Colectivo Música por la Voluntad, que consistió en cantar en el "Intercambiador de Transportes de Moncloa").

Alicia Ramos y Paula de Alba cantando en el "Intercambiador de Moncloa"

¿Que es lo que ha cambiado respecto a 1980? Respecto a la música, o sea, a la canción, ¡poco!. Yo pienso que, en muchos casos, hoy se está haciendo una canción de igual, e incluso, de mayor calidad que la de los años ochenta.

El problema es que no existen directores de programas de TV –o de radio– que se paren a escuchar a los cantautores y cantautoras en la calle, porque –en realidad– el problema es que no existen tales programas.  Y el problema es también que, además, no hay ejecutivos de empresas discográficas que se enamoren y apuesten por las buenas canciones que escuchan y descubren, porque tales empresas no existen, y las que existen están en crisis, crisis en la que la belleza y la calidad quedan subordinadas y anuladas habitualmente por las exigencias del "consumismo ramplón" que es lo que se impone en el mercado.

Tercera parte:
Ayer mismo en el Metro de Madrid –línea 5– 
y en un escalón de la calle Huertas.

Pues sí, como antes decía, hoy, a pesar de la falta de programas de televisión dedicados a la buena música de autor, y a la prácticamente inexistencia de discográficas "importantes" que apuesten y arriesguen por la calidad y por la belleza –las hay pequeñas y voluntariosas pero sin medios–, se está creando una "canción de autor" de altísima calidad. Personalmente estoy convencido de que hay muchas nuevas canciones como aquel histórico "¡Qué demasiao!" que, en otras circunstancias, podrían ser un gran éxito y que podrían convertirse en el lanzamiento de sus creadores.

Esta es una realidad que personalmente pude constatar, por ejemplo, ayer mismo en que tuve la oportunidad de escuchar por primera vez –prácticamente en la calle– dos discos de forma anticipada a su publicación. Me refiero, en concreto, al titulado "La última vida de un gato", de JUAN CARLOS CRISTIANO –por cierto genialmente producido de Antonio de Pinto–, y "Siete sábados", de ALEJANDRO RIVERA.


Juan Carlos Cristiano.
Alejandro Rivera.

El disco de Juan Carlos lo escuché tranquilamente viajando en el Metro –línea 5, Alameda de Osuna a Sevilla–, y el de Alejandro sentado en un escalón de la calle Huertas, frente a "La Fídula"... Dos discos bien bellos y bien hermosos que podría competir perfectamente con cualquiera de los editados con éxito en los años ochenta.

Cuarta parte:
Y la luna como protagonista.

Es curioso, de esos dos discos que escuché ayer por la tarde me quedé especialmente "colgao" a dos canciones y ¡que casualidad!, en las dos se nombra a la "LUNA": "Los labios de la luna", de Juan Carlos Cristiano; y "Más de cien lunas" de Alejandro Rivera. Os dejo, a continuación, solamente la letra de esas canciones. Muy pronto tendréis la oportunidad de escucharlas y de disfrutarlas en los discos correspondientes:


«Lucero no te vayas tras el alba,
tu serenas la locura de mi alma.
Siempre quise conquistar lo imposible
y al girarme todo se volvía invisible ,
se volvía invisible….
Los labios de la luna yo los quise besar,
perdí la cabeza por quererla amar.
Yo siempre fui bohemio, un loco trovador de sueños,
un viajero sin billete, un pasado sin presente…
Los labios de la luna…
Lucero te has llevado este día
y el viento se ha llevado el tiempo.
Siempre quise conquistar lo imposible
y al girarme todo se volvía invisible,
se volvía invisible….
Los labios de la luna yo los quise besar,
perdí la cabeza por quererla amar.
Yo siempre fui bohemio, un loco trovador de sueños,
Un viajero sin billete, un pasado sin presente…
Los labios de la luna…»
("Los labios de la luna")


«Te colaste entre mis pasos 
sin permiso y sin reparo, 
derramaste mis esquemas, 
mis principios y teoremas.
Si tu risa me desarma 
y tus palabras me dan calma, 
no dejemos que las lunas 
que separan nuestras vidas 
sean los muros que hagan sombra 
y nos impidan a gritar bajo la lluvia, 
lo que hoy grito a escondidas».
("Más de cien lunas")

Quinta parte: Va de recomendaciones.

Después de todo lo escrito, en particular sobre Juan Carlos Cristiano y sobre Alejandro Rivera, solo me queda formular dos recomendaciones:

JUAN CARLOS CRISTIANO tiene el disco completamente grabado y pendiente de su fabricación. Para que pueda ser escuchado pronto, os recomiendo que le deis un empujoncillo a su propuesta de mecenazgo y venta anticipada. Podéis hacerlo pulsando en el siguiente enlace:
http://www.verkami.com/projects/9025-la-ultima-vida-de-un-gato-nuevo-disco-de-juan-carlos-cristiano

ALEJANDRO RIVERA, ya con el disco grabado y en proceso de fabricación, lo presenta el próximo día 27 de junio en el Café Libertad 8, de Madrid. Os recomiendo la asistencia.


Sexta y última parte: Simplemente una observación.

Hoy alguien me decía en un mensaje: "Tú que eres crítico musical...". ¡No! –le respondía– yo no soy "crítico musical", ni quiero, ni pretendo serlo. Yo soy un simple "escuchante" que ama la "canción de autor" desde hace muchos años, que ha escrito mucho sobre ella, y que comento y recomiendo lo que me gusta. Y al que no le guste lo que a mi me gusta, ¡pues que le vamos a hacer!, ¡no hay ningún problemas!... Allá cada uno... y ¡el gusto es mío!

sábado, 15 de febrero de 2014

«PEPE GRILLO GOSPEL SHOW» UN MUSICAL DEL QUE "SÍ" MERECE LA PENA DISFRUTAR.

Este es uno de los momentos mas divertidos y alegres
del musical "Pepe Grillo Gospel Show".

El pasado domingo, día 9, asistí a un espectáculo preciso en el que me divertí "de lo lindo"; estuve disfrutando del musical titulado "PEPE GRILLO GOSPEL SHOW", dirigido por Rafael Boeta Pardo y Rebeca Rods.

No fue en la Gran Vía, de Madrid, donde se suelen presentar los musicales oficialmente "super-guay", y que al final, con frecuencia, se hacen "mu'pesaos" y no hay quien los aguante, ¡no!. Estuve en la Sala Galileo Galilei –o sea, como en mi casa–, y me reafirmé en la idea de que un musical para ser bueno y tener calidad no necesita mucha "parafernalia", basta con que tenga un buen guión –en este caso un guión divertido y sugerente–, una buena música, y unos buenos actores, músicos e intérpretes.

Pues bien, el musical "PEPE GRILLO GOSPEL SHOW" –que se representará todo los domingos del mes de febrero y marzo en la Sala Galileo, de Madrid, a las 17:00 horas (5 de la tarde); y que os recomiendo– es uno de esos espectáculos al que calificaría "de bueno y de gran calidad" porque cumple con los requisitos que antes he mencionado.

Se trata de un musical para niños y adultos que se puede gozar en familia o, como en mi caso, como una persona a la que le gusta la música –si es de calidad– en cualquiera de sus manifestaciones. (He de confesar también que, en este caso, me sentí especialmente atraído por este musical, porque uno de los actores-cantantes que intervienen en él, es un "cantautor sureño" al que admiro mucho: el  buen amigo ALEJANDRO RIVERA).

En el centro Alejandro Rivera.

El guión de la obra "PEPE GRILLO GOSPEL SHOW" gira en torno a la narración de Pinocho –de Carlo Collodi– encarnada por un divertido y enloquecido "predicador" –mitad mago, mitad payaso– que pretende aleccionar al público –yo diría a niños y adultos– con sus aburridas y convencionales lecciones de "buena urbanidad". Adoctrinamiento que mantiene hasta que aparece el fabuloso Pepito Grillo que le deshace y tira por tierra todas sus teorías y mandamientos, proponiendo –cansina, machacona y felizmente– la alternativa de la alegría, de la sana libertar y de la capacidad de soñar. (Alternativa a la que, por supuesto, me apunto desde ¡ya!).

"Predicador": Jaime Figueroa.

Junto a "predicador" –papel representado por Jaime Figueroa–, el espectáculo se redimensiona teatral y musicalmente con la participación de un colorista y alucinante coro integrado por: Laura González Serrano, Erik Cruz, Justi Vega, Icíar Ybarra, Noelia Marló y Alejandro Rivera.


Completan el "reparto" del musical «PEPE GRILLO GOSPEL SHOW» tres músicos tocando en directo –¡como debe ser!–: Rolfi Calahorrano (piano), Lauren P. Stradmann (percusión) y Alfonso San Miguel (guitarra).


Y, por último, como no puede faltar en ningún espectáculo: EL PÚBLICO. En este caso un público muy especial... ¡Fijaros bien en las caras tanto a los "chicos", como a los "grandes"!.


Finalmente, para concluir este "cuelgue" voy a incluir una serie de fotografías que no puedo resistirme a compartir, corresponden a dos momentos del musical que podríamos llamar: "Momento tartas" y "Momento burro y capirotes".

MOMENTO TARTAS


MOMENTO BURRO Y CAPIROTES


... Y FIN... ¡YA SABÉIS!
UN MUSICAL QUE 
"SÍ" MERECE LA PENA DISFRUTAR.

jueves, 28 de noviembre de 2013

EN MI CASA CON LOS "CINCO"... NO "LOS CINCO" DE LA ESCRITORA INGLESA "ENID BLYTON"... ¡NO!... CON LOS CINCO COMPONENTES DEL PROYECTO «CON LA MUSICA A OTRAS PARTES».

Como pórtico de este "cuelgue" he de confidenciaros tres de mis grandes obsesiones con relación a la "canción de autor", que aunque creo que la mayor parte de los lectores y de las lectoras del blog ya conocéis, voy a recordarlas:

La primera es el resultado de mi fijación afectiva e intelectual sobre el principio de que es imprescindible "proteger la memoria contra el olvido". Llevo más de cuarenta años guardando y protegiendo todo lo que con el paso de los años me he ido encontrando y disfrutando en relación con la "canción de autor". (Todo ello lo guardo en el garaje de mi casa, que nunca he usado como tal, porque no tengo, ni coche, ni carnet de conducir).


La segunda obsesión que me domina –pero que, a la vez, me fortalece– es, cómo hacer para que el día que aterrice en el final del laberinto de mi vivir, no se pierda nada de lo que he ido guardando y protegiendo durante tanto tiempo. De ahí surge la idea de ese "Centro de Documentación de la Canción de Autor" que tanto nos está costando poner en marcha.

Y la tercera obsesión es que las nuevas generaciones de cantautores y cantautoras conozcan, disfruten y aprendan de esa "memoria"; que se hagan conscientes del largo y apasionante camino recorrido por la "canción de autor" en nuestro país, durante sus diferentes y progresivas etapas; y que sean capaces de empaparse de la música y de la poÉtica de nuestros grandes creadores –cada uno en su lengua y en su contexto cultural e histórico– salpicados por todo el país

Como consecuencia de esa tercera obsesión, me encanta que, de vez en cuando, pasen por mi casa y por el garaje –ya casi "garaje-museo"– cantautores y cantautoras jóvenes para escudriñar con ellos la memoria de nuestra "canción de autor" y para, en la medida de mis posibilidades, "enamorarles" de la historia de ese "género" que ellos continúan desarrollando ahora.

Pues bien, hace unos días, entusiasmado con el trabajo que están realizando Adriana Moragues, Alejandro Rivera, Esther Zecco, Manu Míguez y Virginia Montaño; y con su proyecto «CON LA MÚSICA A OTRAS PARTES», les invité a pasarse por mi casa para hablar tranquilamente de su trabajo, y para que, si les apetecía, bajaran al garaje e hicieran la exploración que les viniera en gana. (Era un buen momento porque justo en esos días estaba todo a la vista dado que me encontraba preparando la exposición que iba a viajar hacia Ejea).

Les encantó la idea y organizamos el encuentro... A continuación simplemente os voy a ofrecer una crónica fotográfica de la visita, añadiendo algún breve comentario. De esa crónica me gustaría destacar que fue realmente una mañana muy alegre, muy feliz, nos reímos mucho y, yo creo, que nos hicimos un poquito más amigos, y mucho más cómplices, al calor de la memoria recuperada y compartida.

Manu Míguez observando y leyendo un texto literario
sobre la "canción de autor" enmarcado junto
a una fotografía de Luis Eduardo Aute.
Esther Zecco observando unos móviles creados a partir de
las cubiertas de discos diseñados por grandes pintores contemporáneos.
En concreto está contemplando el móvil correspondiente al disco
de Ricardo Solfa (Sisa) "Cuando tú seas mayor" diseñado por Mariscal.
Alejandro Rivera dando un repaso a la colección de singles
grabados entre 1965 y 1975.
Manu Míguez observando el disco "Mikaela canta poesías
de Rafael Alberti" grabado en 1968. 
Alejandro sigue con los singles, Esther mira un cartel 
Adriana y Virginia le atacan al archivo fotográfico.
Repaso a la biblioteca sobre la "canción de autor".
Alejandro y Adriana observando el primer cartel
del colectivo andaluz "Manifiesto Canción del Sur".
Este cartel fue creado y diseñado por Angel Luis Luque en 1969.
Explorando los cuadros de la exposición
«...Y la palabra se hizo música».
Hubo, en particular, cuatro cuadro-discos selecionados para esta foto de familia:
Alejandro sostiene el disco "Paloma desesperada" de Rosa León
cantando a Rafael Alberti. Cubierta dibujada por Rafael.
Adriana el disco "Misa sabandeña" de Los Sabandeños
con cubierta creada por el pintor canario Manolo Millares.
Virginia Montaño el disco "Canciones de la Resistencia Española. 
Año 1963", grabado en Francia por Chicho Sánchez Ferlosio. El dibujo
y el diseño de la cubierta fueron creado por José Ortega.
• Y Manu Míguez sostiene el disco "Manifiesto" grabado
en Alemania por Pedro Faura (Bernado Fuster), en 1974.
Y ahora, en la puerta de mi "rinconcillo" de trabajo donde atesoro una "base
de datos"
compuesta por más de 70.000 canciones clasificadas.
En la imagen falta Manu Míguez que ha entrado en la que llamo
la Avenida de la República y se ha puesto a "cacharrear" en mi ordenador.
Luego lo hicieron también Esther, Virginia, Alejandro y Adriana.
Manu Míguez.
Esther Zecco.
Virginia Montaño.
Alejandro Rivera.
Adriana Moragues.
Para concluir la mañana les pedí a LOS CINCO 
–de "CON LA MÚSICA A OTRAS PARTES"– que se dejaran hacer estas
fotografías en "el patio de mi casa". ¡Me encantan sus sonrisas!

¿Veis un tronco que se ve al fondo del patio?... Pues es un enorme pino... Y a la sombra del pino surgió una idea que me encantaría que se hiciera realidad; la idea de que el primer concierto de la segunda gira de "CON LA MÚSICA A OTRA PARTE" lo hagamos aquí, "en el patio de mi casa", y ¡por supuesto! con los amigos y amigas que quieran participar de la fiesta... Pero, ¡bueno! eso será ya el año que viene, ahora vamos a ponerle fin a la primera gira.

¡Ya sabéis!, será el próximo lunes 1 de diciembre a las 21:00 horas, en la Sala Clamores, de Madrid.

CADA VEZ QUE CONTEMPLO UNA IMAGEN DEL DOLOR Y DE LA DESGARRADORA Y CRUEL INJUSTICIA QUE ESTA VIVIENDO "CUBA Y EL PUEBLO CUBANO" SE ME ROMPE EL ALMA...

... se me saltan las lágrimas, me desespero por la impotencia y siento un infrenable ODIO –¡sí! odio!- hacia el repugnante  Donald Trump y s...