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viernes, 14 de febrero de 2014

"JESÚS GARRIGA"... "AL FINAL DEL VERANO"... Y SU PASIÓN POR LA "CANCIÓN DE AUTOR" "AUNQUE FUERA HAGA FÚTBOL"

Jesús Garriga. (Fotografía de Inés Poveda).

En la presentación que realizó JESÚS GARRIGA de su nuevo disco "AL FINAL DEL VERANO", el pasado día 2 de febrero, en la Sala Libertad 8 –concierto en el que cantaron con él Manu Míguez, Fran Fernández, Alicia Ramos, Marino Sáiz, Julián Bozzo, Daniel Hare, Ari Jiménez, Marwan, David Moya y Alejandro Martínez– se planteó un interrogante en torno a lo que puede significar, dentro del vocabulario discográfico, el término EP –que es lo que "oficialmente" Jesús acaba de editar–. 

Parece ser que un EP es un disco que está a medio camino, respecto a su duración, entre un "single" y un LP; un "single" suele tener dos canciones –todo lo más cuatro–, un EP seis o siete, y un LP diez o más canciones... Al final, basándose en lo anterior, la mejor aclaración y definición de lo que es un EP, nos la dió Garriga: si a un LP se le atribuye la categoría de "disco" porque tiene, por ejemplo, doce canciones; a un EP, que tiene seis, se le podría llamar sencillamente "medio disco", y ¡todos tan contentos!.

Empiezo este "cuelgue" con el planteamiento y "rollete" anterior para afirmar, desde mi experiencia –y pa'que se entere JESÚS GARRIGA– que "Al final del verano", para mí, después de escucharlo, es UN "LP" EN TODA REGLA... No me estoy volviendo loco...., ¡me explico1: 

Llegué a mi casa, después del concierto de presentación, escuché las seis canciones del llamado EP, y pasados sus 19 minutos de duración me quedé tan "emocionao" que aquello me "sintió a muy poco" y decidí, sin pausa, volver a iniciarlo y a redisfrutarlo intensamente... ¡Y cómo lo disfruté!...  O sea que en mi primer encuentro con "Al final del verano" escuché y gocé 6 + 6 canciones, o sea 12, ¡que son las que suele tener un LP!... Por eso para mí "Al final del verano" no es "medio disco", ¡no!, es un "discazo de la hostia"; un discazo EsPléndido.


Realizada esa aclaración, entremos en el disco.

Hace unos días afirmaba que hay discos que me gustan, y que considero "buenos"; otros que me "emocionan", y que para mí son "muy buenos", y finalmente otros que consiguen "conmoverme" y que guardo en mi universo sonoro como "imprescindibles". Pues bien este "Al final del verano", de Jesús Garriga ha entrado a formar parte de esos discos que para mi son "imprescindible".

Vayamos por partes. Para empezar hay que afirmar que JESÚS GARRIGA es, sin duda, uno de los "cantauores" más auténticos que poseemos en este país; auténtico en el sentido de su conocimiento y de su dominio creativo del género que llamamos "canción de autor"; y auténtico respecto a su credibilidad personal. Lo que Jesús canta es indiscutiblemente creíble: son latidos y sentimientos de vida realmente vivida, de vida soñada por vivir, y de una honestidad cantada evidente. Lo fue en su primer disco "Hijo del sol" (2006), lo siguió siendo en "Al[h]ambre" (2001), y ahora lo derrocha en "Al final del verano".

Jesús, por ejemplo, en su nuevo disco demuestra su gran capacidad para hermanar y fundir la palabra y la música de formas totalmente armónicas, o sea, para darle forma armónica a esa magia consistente en que la palabra se haga música y la música se revista de palabras. Escuchando cantar a Jesús se percibe ese abrazo necesario entre la palabra y la música de tal forma que ambas se sienten mutuamente como necesarias –como amantes hermosamente complementarias–; no encuentras una sola palabra que desarmonice con la guitarra, con el piano, con el violín o con las percusiones; ni una nota musical o un acorde que sobre, o que pretenda volar innecesariamente a su aire.

En esa magia y en ese arte de crear e interpretar canciones, Jesús en este disco ha contado con un gran equipo –grande por la calidad– encabezado por la genialidad de Gonzalo Lasheras –que ha realizado la producción, las mezclas, la masterización y ha tocado la guitarra, el bajo, la pandereta y lo que fuera necesario– y con la participación de Tito Dávila, Marino Sáiz y Nerea Nekan.

Jesús Garriga.

Respecto a los textos de las canciones, pues más de lo mismo, "canción de autor" en "estado puro": PoÉtica de la cotidianidad. Sentimientos y latidos de amor esperanzado y de naufragios de luz. El canto a la tierra como gesto y expresión de identidad, en este caso isleña. La razón utópica compartida y el compartir las alas. Un pacto de eternidad sabiendo ser mortales. O el amor tierno, sencillo y real al «viejo oficio de cantar».

Podría alargarme mucho comentando, uno por uno, los textos de las nuevas canciones-poemas de Jesús Garriga –bajo mi punto de vista de las mejores que ha escrito hasta el momento–; pero no voy a hacerlo. Lo mejor es comprarse el disco y sentirlas, gozarlas, y dejarlas volar por dentro. ¡Disfrute y placer asegurados!

No obstante para concluir este "cuelgue" no puedo resistirme a copiar –sin comentarios– un texto, y a proponeros la escucha de una canción, la misma que colgué hace unos días en el "buen día" de mi muro de facebbok.

PARA "LEER", DE MOMENTO, 
SI TODAVÍA NO TIENES EL DISCO:


«La espalda no engaña los años
duelen canciones, equipaje de mano
jode saber que con suerte hay noche de hotel
Y aunque fuera haga fútbol, y lluvia de invierno
y la gente se olvide de garitos pequeños
y aunque cuesta cantar con los ojos abiertos 
te cuento
que hoy canté casi bien y lloraron
vendí cuatro discos a seis gatos
cobré, hice cuentas, cubrí gastos
la noche fue un regalo
ya vuelvo amor, cansado
Dices que no es para tanto
yo siento más torpes mis manos
insistes que siga soñando
que siga en el tren.
Que aunque fuera haga fútbol, y lluvia de invierno
y la gente olvide a cantautores pequeños
y aunque cuesta esperar con los ojos abiertos
te espero
Que también canté y lloraron
vendí cuatro discos a seis gatos
la noche fue un regalo
ya vuelve amor
despacio.
Que aunque fuera haga fútbol...».
("Aunque fuera haga fútbol")

PARA "VER Y ESCUCHAR", DE MOMENTO, 
SI TODAVÍA NO TIENES EL DISCO:

sábado, 8 de junio de 2013

«CARAVANAUTOUR 2013»: «A LA CALLE, A LA CALLE. AY QUE "GÜENO" QUE YA NOS DA EL AIRE».

Cuando hace unos semanas Fran Fernández me habló, por primera vez, del proyecto "Caravanauour 2013" que estaba planificando junto a otros compañeros – a partir de una idea original del cantautor gaditano Kino Maján– me pareció una magnífica aventura a la que, si pudiera, me encantaría unirme como "reportero".

Pensando después en ese proyecto, me vinieron a la memoria otras iniciativas, si no iguales, si similares, que tuve la suerte y el placer de conocer y de vivir hace años y que –por supuesto en otro contexto– fueron realmente magníficas.

Una de ellas es la que el cantautor vasco Imanol emprendió en 1969; iniciativa a la que calificó como una "gerrilla cultural", consistente en la formación de un grupo de artistas que ofrecían y organizaban en las fiestas de los pueblos, diversos actos culturales de teatro, poesía y, sobre todo canción, ignorando la censura y reivindicando la libertad y la democracia para Eusskadi. «Los recitales –me comentaba Imanol– los celebrábamos en los locales de las parroquias y a continuación manteníamos con el público coloquios acerca de la cultura eskalduna. En las fiestas de los pueblos lo que solíamos hacer era juntarnos un grupo de cantantes y llevábamos con nosotros a algún txistulari. Nos poníamos a cantar en los bares, y entre bar y bar íbamos bailando por las calles al son del txistus».

La segunda iniciativa que me vino a la memoria, tras conversar con Fran, fue la acontecida en el verano de 1982; verano que se presentaba "malamente" para la canción y en el que a Fernando Jurado se le ocurrió organizar una gira colectiva a la que le pusieron el nombre de "La cuadra Jurado", integrada por los personajes que aparecen en la siguiente fotografía:

• De izquierda a derecha, de pie, Billy Villegas,
Javier Krahe, Bernardo Fuster, Teresa Cano,
Fernando Jurado
–el mánager–, y Andreas Prittwitz.

• De izquierda a derecha, sentados, Luis Villarreal, 
Óscar Astruga, Joaquín Sabina, Luis Eduardo Aute
y Luis Mendo.

Al margen de las evocaciones anteriores, lo que más me gusta del proyecto "Caravanauour 2013" es el hecho de que la canción de autor se tire a la calle, que salga al encuentro directo con la gente, y que se eche a cantar por los caminos "como quien respira"; experiencia que me evoca también aquello a lo que nos invitaba el amigo Carlos Cano en "El baile del abejorro":

«A la calle, a la calle.
Ay, qué güeno 
que ya nos da el aire.
A la calle, a la calle, 
ay, qué güeno que ya empieza el baile».




Pues bien, después de esta introducción os presento ya el proyecto "Caravanauour 2013". En esta ocasión los "cantautores" que han decidido unirse para llevarlo a cabo han sido los siguientes:

Manu Miguez, Daniel Hare, Jesús Garriga,
Julián Bozzo
y Fran Fernández.
Básicamente lo que van a hacer estos cinco creadores es eso: "tirarse a la calle a cantar", o "echarse a cantar por los caminos", desde Madrid a la Costa de Cádiz, recorriéndola entera del 11 al 21 de Julio.

Caravana musical planteada sobre todo con un objetivo: llevar sus canciones allí donde esté la gente, para que el personal descubra lo grande, lo hermosa y lo liberadora que es –y puede llegar a ser– la música y la "canción de autor"... Un gira abierta a la sorpresa y a la improvisación, en libertad, y con la presencia asegurada del "genio"... ¡de eso estoy completamente seguro!

¡Felicidades por la iniciativa!... y ya nos seguirán contando... De momento este es el primer vídeo de presentación del proyecto; un video en el que ya empiezan a despuntar esa "genialidad" a la que antes hacía referencia.

viernes, 28 de diciembre de 2012

«NUESTROS CANTARES NO PUEDEN SER SIN PECADO UN ADORNO».

Hoy tenía pensado hacer un "cuelgue" completamente diferente...; pero ¡no!...; no voy a hacer lo que pensaba...; lo dejaré para mañana... 

Acabo de llegar a casa... Después de despedir a un amigo que se iba de viaje, me he estado dando un paseo por el centro de Madrid –concretamente por la zona comercial– y como suele ocurrir desde hace ya varios años me he encontrado con una realidad y una escena como ésta:



Esta es ya es una situación bastante cotidiana: es la desgarradora imagen de la inmigración de los hombres africanos que llegan a nuestro país –la mayoría de ellos en "pateras de la muerte"–, y que no hacen otra cosa más que reivindicar su "derecho a vivir con dignidad", o sea, reivindicar en justicia el mínimo de los derechos que les corresponde como seres humanos, y que se les niega allí, aquí y en todas partes.

Aunque, es ciertamente una imagen ya común y cotidiana, hoy me ha "tocao" en lo más profundo del alma...; he estado un rato contemplándolos y observando sus rostros de vigilancia y de miedo ante la inesperada presencia de la policía; me ha dolido mucho la indiferencia que llega a producir la "rutina" entre la gente que circula por su lado –a veces a mí mismo me pasa–...; y, de repente, me ha venido a la memoria un verso de Gabriel Celaya:

«NUESTROS CANTARES NO PUEDEN SER
SIN PECADO UN ADORNO»

Pensando en esta afirmación rotunda de Gabriel me ha venido a la memoria una canción; y nada más llegar a casa me he sentado a escucharla...; es ésta:

«Gente que no quieres descubrir,
vienen del sur y el sur es su país
te recuerdan otros tiempos,
sin embargo tú quieres huir.
Cuero, sangre. évano, marfil.
pasean por las calles su perfil
esperando que el futuro no sea
mas feo aquí que allí, en su país [...].
Han llegado veinticuatro a las costas de Arrecife,
han llegado por Tarifa, arrastrando sus fetiches,
han pagado por un sueño que se pierde lentamente,
se dibuja en su mirada el fracaso y la muerte.
Sin papeles, sin tierra, 
sin familia, con tristeza,
costernados sin maletas,
con coraje, ya sin fuerzas.
Con tambores, piel canela
pies descalzos, sin banderas
con coraje y ya sin fuerzas...
Y grito para ellos:
¡Fuera todas las fronteras!
¡Que derriben las fronteras!».
(“Sudor y sed” de Jesús Garriga. Fragmento)
(CD: "Hijo del sol". 2006)



Sí Jesús: ¡Fuera las fronteras!...; y vamos a seguir luchando por la reivindicación de los "Derechos Humanos"...; sobre todo por los derechos de las personas más desfavorecidas... Y amigo Jesús Garriga, vamos a seguir creyendo y diciendo aquello que nos enseñó el poeta Gabriel: Que cada uno se lo cante como quiera, pero que quede claro: «Nuestros cantares, ante la injusticia y el dolor humano, no pueden ser sin pecado un adorno».

miércoles, 26 de septiembre de 2012

SERGIO ALZOLA Y VÍCTOR LEMES... «CANTO POPULAR Y CANCION DE AUTOR EN ESTADO PURO»

El pasado lunes 24 de septiembre, los "cantautores" canarios SERGIO ALZOLA y VICTOR LEMES nos ofrecieron en la Sala Libertad 8, de Madrid, un concierto muy especial titulado genéricamente "Una década de cada"; concierto en el que celebraron los diez años que ambos llevan siendo buenos amigos y compartiendo el oficio de cantores.

Víctor Lemes y Sergio Alzola

«Agua pasada
sigue moviendo nuestros molinos
con la misma intensidad.
El tiempo pasa
como un metrónomo interminable de neutrinos
a toda velocidad.
El escenario
fue la terapia que nos pusimos
contra toda adversidad.
Fue necesario
que se cruzaran nuestros paralelos caminos
para hacerlos realidad.
Secante lo que se cante
cantar es nuestra tangente
con tanta gente delante
dos miradas diferentes
que guardan acumuladas
una década de cada .
El boca a boca
oxigena nuestras canciones
que respiran al compás.
Dando la nota
en los espacios que nos regalan a pie de guerra
nuestra musicalidad».
("Una década de cada". Víctor Lemes y Sergio Alzola)

El concierto que nos ofrecieron fue realmente sorprendente; fue, diría yo, "una clase magistral" sobre lo que es la auténtica "canción de autor" en sus diferentes formas, expresiones y modalidades; , y, sobre todo –y esto es tal vez lo más importante– fue un autentica fiesta rebosante de sensibilidad, de buena música, de "humor" y "amor" entrelazados, de calidad poética, de relajación y de belleza, y, a fin de cuentas, de "canción popular" en estado puro.


SERGIO ALZOLA, cantando cada día mejor, y con una progresiva y contagiosa convicción, nos ofreció un hermoso recorrido por lo que yo llamaría –siguiendo el título de su último disco– canciones y ritmos "tricontinentales". Es impresionante la capacidad que Sergio posee para "multiculturalizar" su canto, es decir, para hermanar pueblos y culturas con su palabra y con su música, y hacerlo con entusiasmo y con enorme respeto y calidad.

Refiriéndome a esa capacidad "múscicomulticultural" que Sergio posee, cuando presenté su disco en este mismo blog afirmaba –y lo sigo afirmando– que navega y se desborda –guitarra en ristre– escudriñando siempre con su oído y con su mirada nuevos horizontes más allá de su isla...; rompiendo fronteras y, sobre todo, anhelando, buscando y haciendo posible en sus canciones una "multicomún-humanidad" entretegida de latidos, de sentimientos y de sensibilidad, y además comprometida y muy hermosa.

Sergio Alzola en Libertad 8
«A los proxenetas de la nada
A los guías y fantoches
A mi generación acomodada
Fiel amiga de las noches
A la población hipotecada
A sus ecos y a sus voces
A toda la cosecha maltratada
Con  los hilos del derroche

Dame la matriz en una coordenada
El origen, el afán y una mirada
Dame la pasión quizás yo me equivoque
La palabra sin la espada de Damocles
Dame la sonrisa etrusca de los años
El arrabal de la esperanza
La quimera Bariloche
Dame la inocencia pura y el veneno
El espíritu del viento, el guardián entre el centeno

A los traficantes de la moda
A las cábalas del tiempo
Acróbatas y magos de la tele
Y del entretenimiento
A los protectores del cinismo
Donde el miedo es refrigerio
Cátedra mundial del egoísmo
Dividido en hemisferios».
("Tregua". Sergio Alzola)

VICTOR LEMES, por su parte –y con un estilo completamente distinto al de Sergio–, el pasado lunes llegó a convertirse, definitivamente –al menos dentro de mi universo sonoro– en uno de los compositores más lúcidos que tenemos en este país. 

La suya es una lucidez cuajada de referentes culturales...; de profundas y críticas miradas sobre la realidad...; de una fusión irónica-sentimental sorprendente...; de una capacidad "libre-literaria" que va rompiendo –cada día más y mejor– con cualquier tipo de corsé en el uso y en la construcción del lenguaje. 

Una lucidez cachonda y divertida que bajo, la apariencia del lo intrascendente, es profunda y puede llegar a ser corrosiva frente a la mediocridad, la derechización de la política y la injusticia...; y, a la vez, una lucidez que es tierna, muy sensible y romántica, ¡sí!, sus referencias al amor "encandilan"... ¡vaya si que encandilan!. ("Encandilar" en el sentido pleno de lo que significa esa palabra: Deslumbrar, alucinar o cautivar los sentidos / Despertar amor o deseo / E incluso avivar la lumbre... "A mi me "aviva" –¡que bien suena!– y me "alucina" –como corresponde–).

Víctor Lemes.
«A menudo pierdo el juicio y la cartera
y habito primaveras con esquinas por hacer.
A menudo se adelanta una hora
envejece una señora, se derrite un iceberg.
A menudo alguien culpa a la rutina
traen las olas gasolina, erupciona un capilar.
A menudo canto y lloro en la ducha,
meto el miedo en una hucha
y no lo quiero sacar
y no lo quiero gastar
A menudo falta un nombre en las esquelas,
brota sangre en las favelas y una nueva enfermedad.
A menudo una gota colma un beso
y cae por su propio peso la ley de la gravedad
A menudo crece un diente y una planta
y un nido en la garganta anudando una verdad.
A menudo alguien llora si me escucha.
Mete el miedo en una hucha 
y no lo quiere sacar y no lo quiere gastar.
A menudo
te contemplo y te desnudo
y te uso como escudo
contra todo lo que dudo,
a menudo».
("A menudo". Víctor Lemes)

Decía al principio de este cuelgue que el recital de Sergio y de Víctor fue una fiesta de "canción popular" y de "canción de autor" en estado puro, y lo reafirmo ahora. A ello, además de lo dicho anteriormente, contribuyeron también dos factores complementarios:

El primero, el gran protagonismo de la GUITARRA al desnudo; importante y única protagonista instrumental de la noche –no hace falta más para que un concierto sea mágico, ¡estoy plenamente convencido!–.

Y el segundo, los compañeros-cantores que, invitados por Sergio y por Víctor, pararon por el pequeño escenario de Libertad 8; colaboraciones que le dieron color a la noche; color en el sentido de la diversidad; esa diversidad que caracteriza, y debe caracterizar, a la "canción de autor": Jesús Garriga, Fran Fernández, El Kanka y MARIA Rozalén.

Sergio Alzola y Jesús Garriga.
Jesús Garriga.
Fran Fermández.
El Kanka.
María Rozalén y El Kanca

Para concluir este "cuelgue", pensando en quien no lo conozca y en quien pueda apetecerle, propongo la visualización del siguiente video creado por Sergio Alzola y Víctor Lemes para la promoción de su concierto "Una década de cada"... ¡Merece la pena!

martes, 14 de agosto de 2012

FRAN + JESÚS + MANU + JULIAN: "CANTAUTORES" EN LA SALA GALILEO

Anoche en la Sala Galileo Galilei, de Madrid, se ofreció una buena muestra "práctica" del estado real y saludable de la "joven canción de autor" en nuestro país. Fue una noche mágica en la que tuve el placer de disfrutar de uno de los mejores conciertos a los que he asistido en lo que va de año; concierto protagonizado por FRAN FERNÁNDEZ, JESÚS GARRIGA, MANU MÍGUEZ y JULIAN BOZZO.

Fran Fernández, Jesús Garriga, Manu Míguez y Julian Bozzo.
De izquierda a derecha: Manu Míguez, Jesús Garriga,
Fran Fernández
y Julian Bozzo.

No voy a realizar una extensa crónica de este concierto, solamente quiero expresar dos breves reflexiones que me surgieron anoche, y ofrecer algunas de las imágenes que la "buena" de mi cámara me ha regalado.

Primera reflexión. En contra de lo que se pueda pensar –y piensan algunas personas– lo más importante de un concierto no es "llenar a tope" la sala, o el lugar, donde se celebra; aunque también es cierto que, si se consigue siempre es formidable y muy estimulante, tanto para el dueño de la sala, como para el organizador, y, sobre todo, para el, o los, artistas que participan como protagonistas. (Vaya por delante que soy de los que defiende a ultranza que hay que ir a los conciertos, llenarlos, y pagar la entrada correspondiente, ¡por supuesto que sí!... Yo no soy de los que dicen que "la música gratis suena mejor".)

Desde mi punto de vista en un concierto, lo fundamenta es que en la sala se produzca un auténtico clima de comunicación; que surja una "magia" capaz de invadirlo todo y de provocar un "silencio elocuente"; que el tiempo "vuele" sin darnos cuenta; que los sentimientos fluyan de forma natural y espontánea; que nada sea forzado ni artificial; que se experimente en la piel y por dentro la armonía, la belleza y la sensibilidad.... en fin ¡que "to" el mundo esté "agustito" y sienta!... Pues eso fue precisamente lo que ocurrió anoche en la sala Galileo, que aunque no estuvo "llena a tope", la verdad es que tanto los cantantes y como el público  nos sentimos  muy bien y ¡disfrutamos mucho!... ¡a tope!.

Fran Fernández.
Jesús Garriga.
Manu Míguez.
Julian Bozzo.

La segunda reflexión que me hacía anoche en la Sala Galileo giraba en torno a la gran profesionalidad –y al amor hacia lo que hacen– que manifestaron Fran, Jesús, Manu y Julian... ¡grandísimos cantautores para nada "coñazos" como tampoco lo fueron –y lo son– muchos otros compañeros y compañeras suyos de anteriores generaciones!... 

Pero hubo algo más, fue el gesto natural que Fran, Jesús, Manu y Julian nos ofrecieron de encuentro y solidaridad entre sus creaciones; anoche las protagonistas fueron la música, la palabra y la canción; el personalismo individualista y tontorrón brilló felizmente por su ausencia, hasta tal punto que en algún momento no se sabía muy bien –o al menos yo no lo sabía– a cuál de los cuatro pertenecía el tema que estaban tocando e interpretando. (¡Ah! y tampoco hubo ningún invitado famosillo-sorpresa, ¡ni falta que hizo!).

Fran Fernández y Manu Míguez.
Jesús Garriga y Julian Bozzo.
Manu + Jesús + Fran + Julian

Y para concluir este "cuelgue" una recomendación, si todavía no los tienen... ¡no dejen de hacerlo!... Compren estos discos:

"Vorágine", de Fran Fernández.
"Al[H]ambre", de Jesús Garriga.
• "El aire y el tiempo", de Manu Míguez.
"Mundo aladuria", de Julian Bozzo

jueves, 27 de octubre de 2011

JESÚS GARRIGA - II. "AL[H]AMBRE". MIEDOS, AMORES Y SOLIDARIDADES

Jesús Garriga. (Fotografía de Aday Cácerez).

«Resbalo, no tiene sentido advinar los trazos,
se abrió este camino y es mejor cruzarlo
descalzo y desnudo.
Sin mapas, sin tiempo, sin marcar el plazos,
sin sombras que obliguen a medir los pasos,
sin miedo a los golpes, pero con tu mano»
(“Tu mano”).

Ayer informaba sobre la publicación del segundo disco de Jesús Garriga –titulado "Al[h]ambre"– y dejaba constancia de su enorme calidad musical y poética. Hoy, para iniciar este nuevo "cuelgue", insisto: es un disco que merece la pena escuchar; es una reconfirmación de que la la llamada "canción de autor" está completamente "viva", de que sigue consolidando cada vez más altos niveles de calidad, y de que continua formando parte del paisaje cotidiano de quienes disfrutamos cada vez que –desde la belleza y con la sensibilidad– la "palabra se hace música".

A Jesús Garriga su abuela le enseñó que «éstas muerto si te callas», y es evidente que asimiló bien aquel sabio aprendizaje...; y aquí está...; sigue cantando "como quien respira"..., y sigue componiendo canciones sin demasiada prisa, Jesús es un creador que se toma muy en serio esto de la canción y que tiene muy claro que toda canción requiere un "tempo" que es impredecible y del que no se puede prescindir. 

Y efectivamente, después de un tiempo, aquí lo tenemos de regreso y acompañado de un grupo de músicos extraordinarios; para empezar Gonzalo Lasheras que, además de regalarnos la maestría de su arte como guitarrista, ha sido el productor del disco.... Junto a él, otro "grande", ¡grandísimo músico! –inseparable de la historia de la música popular en nuestro país–, me refiero a Nacho Sáez de Tejada... Y toda una "banda" que ha sido capaz de crear en el disco unas atmósferas musicales envolventes, acariciadoras de la palabra y de una belleza muy particular, banda integrada por Tito Dávila, Antonio Sauco, Larry Martín, Paco Perera, Javier Mora, Esther Godinez y Alicia Alemán. Destacar también la participación de Barei cantando en el tema "Ni frío ni miedo", y de Miguel Inzunza que desde México se lanzó unos versos que han quedado en la canción "Tu mano", como testimonio de ese afecto de "ida y vuelta" que tanto nos une a los pueblos latinoamericanos.


Jesús inicia su disco dedicando una canción al "Sahara", es decir, dejando claro, desde el principio, –como ya lo hizo a lo largo de todo su disco anterior–, que no se puede ser humano si no se practica la solidaridad, es decir, si no sentimos que la ternura nos inunda y se nos desborda frente a la injusticia y el dolor que sufren otros seres tan humanos como nosotros y, en consecuencia, con los mismos derechos.

«Detrás de una alambrada
la libertad no existe si no existen las palabras.
Sahara me duele porque sangra su nostalgia,
el tiempo es enemigo si el olvido le acompaña.
El miedo colectivo nos empuja a dar la espalda
mi abuela me decía que estás muerto si te callas
ella vivió en la arena y el Aaiún se hizo mi casa...
La libertad no existe cuando vive refugiada. Sahara».

A partir de ahí, "Al[h]ambre" discurre entre latidos, pensamientos, sentimientos y súplicas, que van desarrollando y "des[h]alambrando" una trama argumental protagonizada por dos personajes: el miedo y el amor. 

El miedo que "malpare" con frecuencia la realidad y que se cuela en el alma –e incluso en el cuerpo– de forma cabrona y traicionera.

«Miedo a vivir sin voluntad, a no encontrar en mi camino lo que me hace andar,
miedo a fantoches de la gran ciudad, a los disfraces de este circo
y a que se me acabe el gas, miedo que existe, miedo que está».
(“Miedo”)

Y el amor, antídoto y bálsamo para aniquilar los miedos y para poder VIVIR... ¡VIVIR!..., así, con mayúsculas y entre admiraciones.

«No hay razones para tantos miedos, el pasado fue tan imperfecto
y aunque ya no sé como salvarte, agárrate a mis huesos. [...]
Este mes no llego al alquiler, tengo una fortuna en agujeros,
cuando sale el sol de madrugada, escupo a mis fantasmas.
Si se pone el mundo muy oscuro, agárrate a mis huesos».
(“Flaco”)

«Deseo que no encontremos un desierto.
deseo que nunca llegue.
si llega el día, no tengas frío, no sientas miedo.
La calma llegará y será mejor,
descansa, que mañana pasará el dolor [...]
que uno solo nunca es alguien siendo dos,
construimos y crecimos sin reloj,
sumando siempre, tú y yo sin frío, tú y yo sin miedo...
no siento frío hoy, no tengo miedo».
(“Ni frío ni calor”)





Creo que ya queda poco por decir de este segundo y nuevo disco de Jesús Garriga; digo poco porque me falta decir que Jesús en este disco se confirma –y yo diría que se consagra– como un magnífico poeta. Alguien puede decir que mi afirmación es subjetiva, y es posible que lo sea; de cualquier forma aquí dejo una muestra de su quehacer poético: Es el texto de la canción "Luna nueva"...; lean ustedes, sientan y opinen:

«Has llorado esta vez, de verdad y no en poemas
el rasguño en tu piel, la traición de quien tu velas.
Aliada del mar, hoy los marineros tiemblan,
vieron lágrimas caer, de dolor y no de pena,
tú que calmas la sed, la nostalgia del poeta.

Qué será de las mareas, de las musas, de las cenas,
de las noches sin canción, de los locos las ideas,
que será de las farolas, de las flores en la acera,
del amor que se deshoja, del silencio y la tristeza.

Has llorado esta vez, y ocultaste bien tu cara,
golpeada por ser oasis en la madrugada,
tú que calmas la sed, y pareces tan cansada
Tú que calmas la sed, la notalgia del poeta
hoy saliste otra vez y ocultaste bien la pena».

¡Ah!, y una cosita, el nuevo disco de Jesús tiene sorpresa, cuando escuchen el último corte –el 11– esperen...; disfrutarán de un silencio que atesora el gozo de lo inesperado.

miércoles, 26 de octubre de 2011

JESUS GARRIGA - I. CONVICCIONES AL HILO DE "AL[H]AMBRE"

Jesús Garriga.

Desde hace ya casi cinco años, cuando he vuelto a escuchar las canciones de Jesús Garriga en su primer disco, me he dicho a mí mismo: «¡Que difícil lo va a tener Jesús para superar su "Hijo de sol"!»... Y es que aquel disco primerizo, editado en 2006, es una joya; considero que es uno de los mejores que atesoro en mi discoteca personal, y, además, es uno a los que sigo acudiendo, con bastante frecuencia, para disfrutar y relajarme,

Pasados esos casi cinco años he recibido el nuevo disco de Jesús y he de decir –tras escucharlo varias veces– que en él no solamente se ha superado a si mismo, sino que ha sido capaz de crear una obra aún mas coherente, más madura y más bella que aquel "Hijo de sol" que tanto aprecio. 

Este nuevo disco se titula "Al[h]ambre" y ha vuelto a "tocarme" muy adentro; me ha "tocao" en lo que se refiere a mi sensibilidad y a mis sentimientos; y me ha "tocao", también –y sobre todo–, en algunas de mis convicciones respecto a esto que llamamos la "canción de autor".




En este "cuelgue" de hoy no voy a entrar con detalle en el nuevo disco de Jesús Garriga –lo haré mañana–; hoy, al hilo de él, sólo voy a intentar explicar lo que antes decía respecto a mis convicciones sobre la "canción de autor". Sin embargo, antes de nada, no puedo resistirme al placer de copiar la letra de una de las canciones de "Al[h]ambre"; precioso tema que ya he escuchado no sé cuantas veces y que ya he incorporado a mi universo sonoro; se llama "Quédate".

«Aunque mi casa sea pequeña, aunque parezca que no hay luz,
aunque la fe de paso al miedo y aunque me tiemble la salud,
quédate, que sigo anclado en los intentos de creer
y hago un derroche de reproches cada vez
que me revuelco en el desastre de vivir
con mucho que temer.
Aunque mi sueño sea un columpio con las cadenas de papel,
aunque no sepa si hay mañana y aunque me pese lo de ayer,
quédate, que estoy tocado pero sigo estando en pie
y se acumulan lo deseos de insistir,
niña, quédate a vivir».

Jesús Garriga. (Fotografía de Aday Cácerez).



Y, tras el texto de "Quédate" –de Jesús Garriga, vamos con lo de las convicciones a las que antes hacía referencia; convicciones que, como seguidamente podremos comprobar, se refieren al tema y a la experiencia del "amor". (Trataré de explicarme aunque aunque, para ello, sea necesario que este "cuelgue" se haga un poquito más extenso de lo habitual).

En 1983, con motivo de la publicación del libro "Pueblo que canta" –editado por la "Asociación de la Música Popular"– me propuse hacer un estudio sobre cuáles habían sido los "temas" fundamentales desarrollados en la "canción de autor" entre 1961 y 1982, es decir, en el periodo de su nacimiento y de su máximo desarrollo en nuestro país. Seleccioné, para hacer ese estudio, 3.272 canciones de las más significativas, y durante más de tres meses estuve analizándolas y clasificándolas.

El resultado de aquel estudio fue realmente sorpresivo e interesante. Hoy voy a limitarme a ofrecer los datos que me van a servir para fundamentar las convicciones sobre las que deseo hacer girar este "cuelgue". 

De aquellas 3.272 canciones, 558 eran canciones de amor –es decir, un 17%–; me refiero a canciones que planteaban y desarrollaban la experiencia amorosa de forma directa y en sus múltiples manifestaciones; si hubiera considerado también aquellas canciones en las que el amor aparecía de forma tangencial, el porcentaje se habría disparado, muy posiblemente, al 40%. 

A la experiencia del amor –que alcazaba el mayor porcentaje de aquel estudio– le seguían la de la "esperanza" (12,3%) y, curiosamente, ya a bastante distancia los temas de la "solidaridad" (4,6%), la "libertad" (3,9%) y algunos problemas sociales como "el racionalismo y la despersonalización" (3,8%), o  "la pobreza y la lucha de clases" (3,8%). (El análisis detallado de este estudio lo ofreceré próximamente en otro "cuelgue").

La conclusión de los datos anteriores es que evidentemente la "canción de autor" desde sus orígenes, e incluso en la época de la dictadura franquista y la transición democrática –es decir, en los años de mayor conflictividad política y social–, ha sido una canción en la que ha predominado el canto al amor; lo que es lógico y normal si tenemos en cuenta que el amor es el escenario fundamental sobre el que se desarrolla  nuestra existencia...; «solo el amor engendra la maravilla y consigue encender lo muerto» –dice Silvio–; «el peso del mundo es amor...; nadie duerme sin sueños de amor, el llanto del mundo es amor» –cantaba Hilario Camacho interpretando a Allen Ginsberg–; y es que, como afirma Pedro Guerra en su reciente disco, «el mono espabilado –pase lo que pase, siempre– se enamora».

Obra de Eduardo Úrculo.


Todo esto que acabo de contar, viene a concluir y a resumirse en la siguiente afirmación rotunda: El amor y la experiencia amorosa deben ser unos de sus temas claves y nucleares de la "canción de autor". Afirmación que en ningún momento se opone, o se contradice, con las dimensiones "sociales", o de "solidaridad" y de "denuncia" que también deben caracterizar a las creaciones de los llamados "cantautores". (Recordemos aquello de Benedetti, que ya cantó Jesús Garriga en su disco anterior: «Si te quiero es porque "sos" / mi amor, mi cómplice y todo / y en la calle codo a codo / somos mucho más que dos... / Te quiero porque tu boca / sabe gritar rebeldía»).


Ahora bien, creo que es importante hacer una aclaración..., ¿en que se diferencia entonces una canción de amor del género, digamos que, de los "cantautores", y una canción de las que suele considerarse como más comerciales –la también llamada "canción consumo"–?... Para mi está claro, ¡clarísimo!...; el límite lo marca la "calidad": calidad poética, calidad de planteamientos y –por supuesto– calidad musicalUna canción de amor de calidad debe fotografiar latidos y sentimientos, debe ser reflejo de una realidad que se entreteje de luces y de sombras; debe ser apasionada (recordemos aquello que escribió Eduardo Gudiño Keiffer, y que cantaron Claudina y Alberto: «sí, claro que te quiero con el alma, / pero también te quiero con el cuerpo... / quiero que me quieras / con la piel, con las uñas, con los dedos»); en fin, una canción de amor de calidad debe de ser una proyección de la vida real; de la cotidianidad y del éxtasis; de cercanías, de rupturas, de ausencias, de deseos, de añoranzas y de reencuentros...


Jesús Garriga. (Fotografía de Aday Cácerez).
«Volveré sobre mis pasos, esperaré a verte dormida
para adueñarme de tus sueños, para soñar que en tu paz duermo
para dar palabra a un muerto y frenar mi vida enloquecida,
para buscar el yo perdido, para encontrarte a ti, conmigo. [...]
Antes de que alguna de tus fotos, se vuelva vieja y amarilla,
volveré a buscar mis pies y tu saliva.
Volveré sobre mis pasos, esperaré a verte desnuda,
adueñarme de tus senos, ser la luz de tus pupilas».
(Jesús Garriga. “Delirio”) 

He vuelto sobre otra de las canciones de Jesús grabada en su último disco para decir, como final de este "cuelgue" que en "Al[h]ambre" vamos a poder encontrarnos con varias de esas canciones de amor que sólo son capaces de crear "los grandes cantautores"... Pero bueno, del disco hablaremos mañana...


La verdad es que lo que hoy he escrito es sencillamente la expresión razonada de una necesidad: la necesidad de afirmar que para ser un buen"cantautor" no basta con tomar una guitarra, componer cuatro "cositas" de corte más o menos "romanticón" y echarse a cantar... ¡no!...; componer e interpretar canciones, o el "oficio de cantor", requiere mucha más exigencia personal, más "jondura" humana, mayor calidad y sensibilidad creativa, y más seriedad: «Mi oficio de cantor –como dice Miguel Ángel Morelli, y para concluires el oficio / de los que tienen guitarras e el alma».

¡ALEGRÍA DE PODER COMPARTIR UN GRAN ACONTECIMIENTO!...

ALEGRÍA DE PODER COMPARTIR ESTE GRAN ACONTECIMIENTO: A partir del próximo 25 de septiembre va a reponerse en cines la película CHICHO o MIEN...