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sábado, 16 de marzo de 2013

ÁNGELA BIEDMA AL DESCUBIERTO, O LA «REVELACIÓN DE UN MISTERIO»

Todos los días disfruto mucho escribiendo mis "cuelgues" en este blog, y mucho más al comprobar que diariamente los comparten y los leen cientos de personas...; pues bien, hoy mi disfrute va a ser un poquito más grande de lo habitual porque voy a intentar transmitiros un hermoso descubrimiento que realicé anoche, tras asistir al concierto de ÁNGELA BIEDMA, en la Sala Libertad 8, de Madrid.

Ángela Biedma.

Como pórtico, antes de contaros lo que anoche sentí y descubrí, os propongo la lectura de este texto del que es autora Ángela Biedama; texto que fue uno de los primeros que nos leyó anoche en un concierto en el que verdaderamente se encontraron y se hermanaron la palabra y la música. Un texto, que como seguidamente describiré, ha sido para mí muy revelador respecto a la magia y al misterio que esconde  esta singular "cantora" sevillana.


Ángela Biedma.

«No vine buscando fama, vine buscando mi paz, 
la seguridad de la lucha y de no dejar nada en el tintero.
Me he realizado.
He sentido el poder de las voces y el talento.
He gozado de la autocomplacencia, 
sintiéndome minúscula en la vorágine de músicos.
He crecido, vivivo y cambiado completamente sola.
He aprendido a valorar cada momento que esta ciudad me regala.
Descubrí que objetivos primordiales y utópicos una mañana te sorprenden
 como felicidad de haberlos cumplido.
He vivido la soledad mas cruel rodeada de gente que no te ayuda a liberarte,
y después he encontrado la combinación perfecta, en un engranaje de tres piezas.
Ahora tengo miedo, el miedo de la necesidad de esta paz, 
que como toda paz, es caduca.
He sentido hambre, ansiedad, inseguridad por no tener la certeza del dia siguiente.
He escapado a la costa y al sur, temiendo que escapara de mi.
Creo en el amor y su envase, como dogma irrefutable de mi vida.
Me ahoga el metro y todo lo que encuentro al pisar la calle.
Intento creer que todo sigue igual cuando vuelvo, 
que la cuerda que me ata a mis amigos desde hace años sigue amarrandome fuerte.
Que siguen necesitándome.
Y el resto, que es todo, mi brújula firme, mis ojos, mi voz y mis manos.
Las letras que un dia me dictó y formaron mi vocablo.
El resto, que es todo, eres tú».
("Lo que he sacado en claro". Ángela Biedma)

Vengo siguiendo y persiguiento a Ángela y a sus canciones desde hace mucho tiempo –desde el 9 de abril de 2011 en que la escuché cantar por primera vez en Sevilla–; y siempre, en ese seguimiento  –desde el primer día– me sorprendieron, sobre todo, los textos de sus canciones. 

Primera fotografía que le hice y que publiqué de Ángela Biedma
en este blog. Fue el 11 de abril de 2011. Fotografía
tomada en la Sala La Estación, de Sevilla.

Ángela –cuando la conocí– era una mujer sevillana descaradamente joven y, siendo tan joven, cantaba –y lo sigue haciendo– unos textos complejos y, a la vez, de gran belleza conceptual y literaria. Complejos y misteriosos textos entretejidos de surrelismo, de pasión y de sensualidad –de amor vivido– que, al menos a mí, desde el primer momento, consiguieron prenderme sé que de forma totalmente irracional. (Por aquel entones Ángela no solía leer sus textos o poemas en los recitales).

Las preguntas que siempre me han surgido en todo este tiempo pasado escuchando a Ángela han sido siempre las mismas: ¿De dónde le surge toda esa cálida y apasionada capacidad literaria? ¿Cuál es el secreto de ese arte que practica con tanta genialidad y al que ella llama "metaforar"? ¿De dónde surge su encanto y su convicción? ¿Cuál es el misterio y el origen de su seducción?

Anoche mis preguntas anteriores fueron poco a poco despejándose y la clave estuvo en la forma en que Ángela se planteó su concierto: Decidió entrelazar sus textos literarios –lo que ella habitualmente escribe– con sus canciones –lo que ella habitualmente compone–; y fue precisamente en esa confluencia donde Ángela se manifestó al descubierto y donde fui capaz de encontrarme con "la revelación de su misterio".

Ángela Biedma.

«¿En qué se basan los poetas que siempre están hablando de ti y de mi?
Con tu capa y tu sombrero te has colado en mis estribillos favoritos,
has alimentado a mis hormonas, han engordado como bestias al mirarte.
 He comprado todas las entradas de tu obra,
siempre estoy dispuesta a que vengas a darme el espectáculo.
Enseñaste a la seducción a vestirse de gala,
a mirar de reojo,
a ser imprevisible... deseablemente inalcanzable.
Pusiste el blanco y negro en las teclas, 
solo tu podrías darle lógica a esa algarabía de sonidos.
Ordenaste mis estaciones, me diste aire 60 veces por minuto.
En qué se basan los poemas que nacieron antes que tú,
cómo era posible que te predijeran.
Mucho antes de la fauna estabas creando el epicentro, 
haciendo temblar el interior de nuestra especie.
Mucho antes de la flora germinamos,
sé que sonreía por ti en alguna parte.
Te veo reírte a carcajadas arrasando con pureza a mis pulmones demacrados.
Te veo, como siempre, rebosando esta cama de horas.
Aunque el tiempo se haya parado».
("¿En qué se basan los poetas?". Ángela Biedma)

En lo que Ángela Bedma escribe habitualmente –estoy seguro de que porque el cuerpo se lo pide– se revela una mujer a la que le estallan interiormente sentimientos y sensibilidades "a lo bestia". En lo que anota en sus libretas o en sus papeles sueltos circunstanciales –hasta en una servilleta–, se revela también una sólida y cálida humanidad...; o sea –y permitidme una generalidad exenta de cualquier tipo de tópico– "en los pepeles de Ángela" se deja ver y sentir a una mujer extraordinaria, libre, desprejuiciada, tierna, apasionada, currante... y, ¡claro! es de ahí de donde surge su capacidad seductora; por eso me tiene a mí seducido, a mí a todos y todas los/las que estábamos anoche en Libertad 8.

Ángela nos contó en su concierto que es de esos textos de donde surgen sus canciones –de las que hoy estoy hablando poco intencionadamente–. Nos comentaba, también, que en ocasiones releyendo sus textos encuentra una frase, o una expresión, que se transforma en el germen de sus canciones...; con ello mis descubrimientos de anoche gozosamente se multiplicaron: Es evidente que las canciones de Ángela crecen y surgen del germen de su vida, de su humanidad, de su calidad como mujer.

Fijense atentamente en ese otro texto de Ángela construido de pensamientos hilados en liberad, al que ella llama "Enumeraciones":


Ángela Biedma.

«Deberíamos dosificar éste amor, no abusar de las sonrisas, ni de los "te quieros".
Dame la guerra una vez al día
Hazme rabiar
Vacúname con tu risa
Ódiame antes de dormir
Obligame la noche en vela
Amanece bajo mantas
Patéame las sienes
Muéreme el Aquiles
Humíllame en el desayuno
Tómame de aperitivo
Engáñame con otra
...engáñala conmigo
Almuérzame la boca
Domestica a África en la siesta
Encarcela la tormenta tras tus dientes
Despierta la primavera a media tarde
Acuchilla las serenatas
Llévame lejos
Traeme desde el infinito hasta el suelo que tu pises
Tuerce mis renglones
Ahórcame en tus cuerdas».

Después de leer estas "Enumeraciones", poco me queda que decir; aunque ¡sí!, hay algo que es importante y que no debo olvidar, y es que, a todas estas, Ángela Biedma canta cada vez mejor; que cada vez toca mejor su guitarra y el piano –cuando se pone a hacerlo–; y que desde el punto de vista de la composición, está creando una auténtica alternativa musical con claras raíces y referencias sureñas. Desde esa perspectiva su crecimiento está siendo grande y es imparable.

Finalmente me gustaría mandar un "guiño" de admiración a Carmen Boza, amiga del alma de Ángela, que nos regaló una de sus canciones... Carmen es otra de esas mujeres que están surgiendo en nuestro país dignificando –desde la calidad y la sensibilidad– a nuestra música popular.

Carmen Bozza.

sábado, 25 de febrero de 2012

CARMEN BOZA Y ÁNGELA BIEDMA "MULTIPLICANTANDO" COMO QUIEN RESPIRA

Carmen Boza y Ángela Biedma.

El pasado jueves 23, en la sala Libertad 8, de Madrid, se produjo una muy particular "filigrana matemática". Lo que se anunciaba como una "suma" (Carmen Boza + Ángela Biedma), se convirtió, nada más empezar el concierto, en una "MULTIPLICANCIÓNcon sus términos corrrespondientes: el multiplicando: "la sensibilidad"; el multiplicador: "la buena música y el canto"; y el producto, o resultado: "la belleza"..., tanta belleza que no pude evitar la evocación de unos versos de Jaume Sisa que, desde ya hace tiempo, decidí apropiármelos:

«Por amor a la fruta prohibida
vivir sin otro rumbo ni certeza
y morir de un ataque de belleza
al llegar a una edad indefinida».

En efecto, el jueves pasado en Libertad 8, viví un auténtico "ataque de belleza" del que, felizmente, de momento, quedé ileso. Allí –tanto en el escenario como entre el público; en un Libertad 8 "abarrotao"– se "MULTIPLICANTARON" muchos sentimientos en "libertad"; muchas complicidades sin mas pautas que las que puede tener un pentagrama –y ni siquiera esas–; mucha ternura; mucho humor; muchas sonrisas; mucha amistad; mucha caricia; y sobre todo hermosas canciones de las que atacan directamente al corazón, y tienen la capacidad de sublevarte los sentimientos y los sentidos... En fin una noche mágica, de las que no se olvidan...: podrá sin duda repetirse, pero superarla no será fácil. (Evidentemente, este es mi punto de vista, como siempre totalmente libre y, por supuesto, completamente subjetivo).

Y vayamos con las protagonistas del concierto. En ese sentido, lo primero que he de decir es que en el pequeño escenario de Libertad 8 se produjo algo que tampoco es demasiado frecuente: Ángela y Carmen –y vuelvo a las referencias matemáticas– no fueron 1+1, fueron directamente un 2 –sin adiciones–; dos compositoras que un buen día se encontraron por los senderos de la canción y de la vida, y que cada una, a su aire, –con su estilo y con su personalidad–, ahora han decidido subirse juntas a un escenario para confidenciarnos sus historias, sus músicas y sus complicidades. ¡Ojalá sigan haciéndolo porque –volviendo al juego de palabras– a lo largo de su concierto repartieron mucha "MULTIPLICALIDAD"!

Ángela Biedma.

De ÁNGELA BIEDMA me siguen seduciendo su personalidad, sus historias-cantadas, y el desgarro y la fuerza interior y corporal que derrocha cuando las interpreta –hay que escucharla atentamente cuando presenta sus canciones, y fijarse en su rostro mientras las canta–... Ángela crea unos textos de gran riqueza literaria y de una vitalidad libre y excitante; su capacidad narrativa es muy directa y se entreteje de sugerentes y seductoras metáforas; y todo ello sabe aderezarlo con unas melodías intimistas –a veces intencionadamente lineales– que se van enredando en la sensibilidad como el amor, según dice Violeta, o sea, «como en el muro la hiedra». 

Hay que decir, también, que Ángela, el pasado jueves, estuvo especialmente brillante y extraordinariamente feliz y relajada, tanto en la interpretación de sus canciones, acompañadas por Carmen Boza; como en las canciones de Carmen a las que Ángela arrimó, con mucho cariño, su sensibilidad musical.

Carmen Boza.

Respecto a CARMEN BOZA, me reafirmo, una vez más, en que, desde mi perspectiva –ya definida muchas veces en este blog– es una gran "cantautora". Carmen es una de nuestras jóvenes compositoras e intérpretes de mayor calidad y con más claro futuro. Canta muy bien –"canta bonito" como dice María Dolores Pradera–, y en su canto acaricia sueños, amores, desamores, sentimientos y ternuras, que a veces surgen de los silencios y del misterio de su intimidad, y en otros momentos de la fuerza –potente fuerza– de sus pensamientos y de sus propias convicciones.

Carmen acumula y contagia toneladas de belleza en "cómo es", en "lo que es", y en sus canciones; posee una especie de surrealismo narrativo que dibujado con sonrisas e ironías te engancha...: a mí por lo menos me tiene "enganchao"...; y luego, ahí quedan sus textos, apropiados y recomendables para "males y bienes de amores" y para darle aire y algún que otro revolcón a la sensibilidad y a los sentimientos.

«Yo nos creí,
capaces de expiar los pecados
y de resucitar estrellas muertas
y de cantar,
de reinventar significados
de palabras que nos atormentan
y de bailar hasta desfallecer
y de labrar con lunas
y corales nuestras tablas de la ley [...]
Quiero creer
que alguna vez fui capaz
de transfigurar tu miedo en calma
quiero trazar constelaciones
uniendo cada lunar de tu espalda
quiero bailar nuestro último vals,
que todos, todos, todos... nos vean brillar...».
(“El pequeño vals sin título”)

Carmen Bouza.
«Estoy hecha de algún polvo
y sé que al polvo he de volver,
pero nunca tengo claro .. si era mágico, estelar o suciedad;
aunque pensándolo bien .. son las tres formas de mi trinidad».
(“Sirenas”)

Carmen Bouza.
«Como las cosas metálicas se adhieren al imán,
como dos cucharas juntas que se atreven a encajar,
somos como dos cometas que se arriesgan a escapar
de las manos de su dueño.
Fuimos más fuertes que la propia fuerza de la gravedad,
pero los polos se invierten
y todas las brújulas me llevan a tu mar.
Y terminaremos rebañándonos,
relamiéndonos los dedos en señal de rendición».
(“El ejército”)

Para concluir este "cuelgue" resaltar una pequeña sorpresa acontecida al final del concierto: Por allí andaba María Rozalén e, invitada por Carmen y por Ángela, se subió al escenario e interpretaron una canción a tres... ¡Y MENUDO TRÍO!

María Rozalén, Carmen Boza y Ángela Biedma "multipliriendo"

¡Ah!, ¡no se me puede olvidar!: muy prontito tendremos disco de Ángela Biedma, y ya, ¡ahora mismo!, podemos empezar a disfrutar de "Lapislázuli", ultima grabación de Carmen Boza que os recomiendo.

Cubierta del disco "Lapislázuli" de Carmen Boza.

viernes, 13 de enero de 2012

DE LA "BELLEZA" COMO ALTERNATIVA EN LA MÚSICA Y EN EL CANTO DE CARMEN BOZA

En el "cuelgue" de ayer, con enorme indignación, volví a maldecir la guerra, el armamento y a todas las personas que, de una u otra forma, se relacionan con esas realidades  tan crueles y tan cotidianas...; hoy quiero confesar que, a veces, cuando verbalizo esas maldiciones antibelicistas, siento, en el fondo de mi mismo, unos sentimientos y una amarga sensación de impotencia al no encontrar respuesta a preguntas como éstas...: ¿pero que se puede hace contra la violencia organizada? ¿cuál es el camino para la definitiva destrucción de las armas? ¿cómo se puede evitar el maltrato?... Falta de respuestas que aunque no logran anular, o silenciar, mis maldiciones, en realidad, a veces, consiguen entristecerme y hacerme sentir bastante inútil.

También es verdad, por el contrario, que hay momentos en los que me arrebata la luz y la esperanza de que la "paz", el "desarme", y, a fin de cuentas, la "ternura" son realidades posibles que podríamos forjar entre todos...; momentos que, la mayoría de las veces, surgen en mi vida de forma inesperada, por sorpresa, y que realimentan mis ganas de vivir y de seguir luchando –¡como sea!– por lo que creo, y por lo que necesito defender para poder seguir sintiéndome vivo y no mandar al "carajo" mi existencia.

Hoy quiero hablaros de uno esos momentos de arrebato positivista y de esperanza. Fue un momento breve –duró lo que puede durar una canción–, pero fue tan inesperadamente impactante, han hermoso, que dfícilmente voy a poder olvidarlo. Os lo cuento:

El pasado martes asistí al concierto que Ángela Biedma nos ofreció en Libertad 8 –concierto del que hablaré mañana–; en mitad de ese concierto Ángela invitó a subir al escenario a Carmen Boza, y Carmen subió, se abrazó a la guitarra y se echó a cantar –concretamente nos ofreció su canción «El ejército»–.

Carmen Boza. Fotografía de M. Gallardo.

Nada más escuchar sus primeros acordes sentí que algo iba a pasarme por dentro, y así fue... ¡No!, no fue un "flechazo" –al estilo más cursilonamente romántico–; fue como un bombardeo o una ráfaga de "misiles" que iban felizmente estallando primero en mis oídos, y luego en mi corazón, inundándome de belleza y de sensibilidad... La música y el canto de Carmen Boza son muy bellos...

Y tras aquel primer impacto, a mitad de la canción, reapareció en mi pensamiento –esta vez con mucha fuerza– una verdad, o mejor, una convicción que, de vez en cuando, acude a mi para liberarme, para darle sentido a mi vida. La convicción de que la "belleza" –en aquel momento hecha música y canto– es la gran alternativa, tal vez la única, contra el desamor, contra la violencia, contra la guerra.... ¡contra todo lo que pueda resultar deshumanizante!... Hubo un momento –y todo esto en más o menos cuatro minutos– en el que incluso me acordé de Celaya y pensé: «La belleza es un arma cargada de futuro»... Por otra parte y además– aunque no sea demasiado importante pa'lo que estamos hablando– Carmen Boza es muy bella.

Carmen Bouza.

Después de aquel concierto, he perseguido las huellas de Carmen por internet, he escuchado otras de sus canciones, y al final, en lo que va de semana, me estoy convirtiendo en un adicto a su obra...; un "enamorao" de la belleza que ella es capaz de transmitir...; un pacifista radical y convencido de que la belleza es el camino más eficaz para la paz...; posiblemente un "loco" que –glosando a Leon Gieco«solo le pide a Dios que en el mundo haya muchas mujeres y varones que canten como Carmen Bouza», porque mientras más los haya más cerca estaremos del definitivo triunfo de la paz, de la sensibilidad, de la ternura, del amor y, a fin de cuentas, de la felicidad.

¡Gracias Carmen...; ya ves, en poco más de tres minutos, el martes pasado me renovaste la fuerza y la ilusión para seguir gritando ¡MALDITAS SEAN LAS GUERRA! y ¡BENDITA Y BIENVENIDA SEA LA "BELLEZA"!

viernes, 25 de noviembre de 2011

GENERACION «OCHENTIÍ» ATERRIZA EN MADRID. PRIMERA PARTE

Hoy el "cuelgue" lo tengo complicado porque voy a intentar hacer una crónica de lo que fue el aterrizaje en Madrid de los jóvenes creadores que integran el proyecto "Generación Ochentií" del que ya hablamos en ocasiones anteriores; complicado, sobre todo, porque quiero hablar de los doce componentes del grupo; lo que significa que el "cuelgue" será especialmente largo y que no tengo muy claro a qué hora podré incluirlo en el blog. (Lo que haré será dividirlo en dos partes. El acontecimiento se lo merece).

Para más información sobre el Proyecto G80Í leer:
http://fernandolucini.blogspot.com/2011/11/generacionochentii-preparense-el.html

¡Y empieza la aventura!... Como todas las noches que se celebra en Madrid –o en donde esté– un concierto que me interesa, cargo mi pequeña cámara fotográfica y "pa'allá" que me voy... El Libertad 8, además, ya tengo elegido el ángulo y la silla fija desde donde disfruto y hago mis "fotitos".

Anoche llegué a Libertad dispuesto a disfrutar con los "ochentií" y a hacer un montón de fotografías; y mira por donde, al sentarme me doy cuenta de que se ha "colgao" en el escenario una descarada y nada subliminal pancarta publicitaria anunciando una marca de cerveza que inevitablemente estaría presente en cualquier fotografía que pudiera hacer durante la actuación. Evidentemente me pillé un "cabreo" de tres pares de narices...

Yo puedo entender que ante la crisis hay que hacer lo que se pueda para tirar "pa'lante" –por supuesto respetando unos mínimos éticos y estéticos imprescindibles–, pero lo que no estoy dispuesto es a colgar en mi blog ningún tipo de publicidad que no sean los conciertos y los discos de los creadores, y, además, aquellos que a mi me dé la gana –¡los que me emocionen!– y sin un euro a cambio –la "pela" siempre te limita el inmenso placer de la libertad–... El día que el blog me resulte insostenible económicamente pues ¡nada!, voy y lo cierro –"pa" eso es mío–. (Por supuesto también estoy dispuesto a hacer publicidad gratuita, y la hago encantado, a las salas de conciertos que apuestan por la buena música y, en particular, por la "canción de autor". Publicidad descarada, por ejemplo, de Libertad 8, sala en la que tanto disfruto a pesar del pesar de hoy).

Como no había forma de hacer una fotografía sin que saliera el anuncio de la dichosa cerveza, decidí hacerle una fotografía a uno de los ventiladores de la sala y guardar la cámara. Inicialmente pensé en publica solamente el ventilador de Libertad 8, e ilustrar la crónica del concierto con fotografías de mi archivo.

También pensé en largarme, pero los chicos y las chicas que con tanto esfuerzo habían montado el espectáculo no se lo merecían. Entonces decidí preguntarle a Alvaro Laguna –uno de los ochentií– si ellos eran conocedores, o tenían alguna responsabilidad en lo del "colgajo", me dijo claramente que no y entonces tomé una decisión, seguir allí, sin hacer fotos, y escribir la crónica.

Las dos primeras actuaciones de la noche fueron la de Carmen Boza y Ángela Biedma, y claro, no pude fotografiarlas. Como consecuencia de ello, en su caso, el inicio de este "cuelgue" no me queda más remedio que ilustrado así:


Carmen Boza, abrió el concierto, derrochando toda su fuerza, su desgarro y la belleza de su voz en unas composiciones musicalmente brillantes y en unos textos abiertos, misteriosos y muy sugerentes. Es una creadora sin límites, sin barreras, imposible de encasillar; lo suyo es hacer música e interpretarla sin más; hacer la música que le gusta, la que le sale de dentro, la que proyecta en su mirada y en su sonrisa que, son, por cierto, muy hermosas. (Tengo muchas ganas de escuchar mucho más y tranquilito el canto de Carmen).

«Restos de sal y de sol
yacen inertes encima de tu colchón
y una sirena abisal nada en mi costado.
Restablecimos la luz
en los rincones baldíos de la inspiración [...]»
(Carmen Boza"Sirenas")

Ángela Biedma, como siempre –pero cada vez mejor– nos regaló esa frescura aparentemente ingenua en la que va tejiendo sus canciones; digo aparente, porque, en realidad, su canto no puede ser más excitante; es una magnífica creadora de canciones sobre todo desde el punto de vista de lo que cuenta, y del como lo cuenta, con su voz, con sus gestos, y con "to" su cuerpo... ¡Inmenso el futuro que se va diseñando en el horizonte de esta "cantora de oficio y alma"!.

«Vente conmigo a la jungla que quiero guerra,
voy a juntar mi mar con tu tierra
todo lo que no es quererte es obligación [...]
Esto que siento en la barriga no sé si es hambre
o es acordarme de cuando te tuve la noche bailando encima».
(Ángela Biedma. "Reagge").

Ángela llamó al escenario a Dani Fernán, cantaron juntos, y, a continuación Dani reclamó la presencia de sus compañeros Álvaro Laguna y Petete –los Tres en Raya– para interpretar lo que ya es un himno de la más joven "canción de autor" en nuestro país: la canción Mañana. 

Pero antes, Álvaro Laguna, ya en el pequeño escenario de Libertad 8, –con lo que hay que tener, es decir, con el arte como valor supremo, o mejor, como valor absoluto– decidió darle la vuelta al "colgajo" publicitario de la cerveza y dejarlo en blanco... ¡Bien, Álvaro, bien!, anoche me abrazaste fuerte con tu sensibilidad y te lo agradezco, ¡lo estaba necesitando!... El público aplaudió, y yo saqué mi pequeña cámara y...

Dani Fernán, Petete y Álvaro Laguna. "Tres en Raya"
«¡Revolución!
Mañana la revolución y hoy el descanso para la ocasión,
hoy la opulencia de tenerte a mi disposición
amando los suburbios de tu ombligo».
(Dani Fernán. "Mañana")


Y siguió el concierto de los "ochentií"...; y a partir de ese momento me hinché de hacer "fotitos" y, mientras tanto con la "cervecita" castigada de cara a la pared... ¡por perversa e imprudente!...

... Y ahora un paréntesis...; un poco más tarde –o tal vez mañana– os seguiré contando.

CADA VEZ QUE CONTEMPLO UNA IMAGEN DEL DOLOR Y DE LA DESGARRADORA Y CRUEL INJUSTICIA QUE ESTA VIVIENDO "CUBA Y EL PUEBLO CUBANO" SE ME ROMPE EL ALMA...

... se me saltan las lágrimas, me desespero por la impotencia y siento un infrenable ODIO –¡sí! odio!- hacia el repugnante  Donald Trump y s...