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jueves, 30 de octubre de 2025

"JUAN FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ" CELEBRA EL DÉCIMO CUMPLEAÑOS DE SU DISCO «CIRCULAR». SIN DUDA UNO DE LOS MEJORES DISCOS PUBLICADOS EN ESPAÑA EN ESTA ÚLTIMA DÉCADA.

Su nombre es JUAN FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ:


«Juan Fernández Fernández, algún fin de semana,
aclara su garganta, se asoma a la ventana,
y pide a sus vecinos que abran los balcones,
después templa sus nervios y habla en sus canciones
de lo harto que le tiene oír tanto eufemismo,
y que quien pague el pato sean siempre los mismos,
y que quieran cargarnos los errores ajenos,
y que quien esté al mando nunca sean los buenos,
y que el uno por ciento prescinda del detalle
de que el noventa y nueve restante esté en la calle.»

Su disco «CIRCULAR» cumple DIEZ AÑOS y ¡VAMOS A CELEBRARLO!


«CIRCULAR» es –sin duda– desde mi sensibilidad y desde mi punto de vista– uno de los mejores y más hermosos discos de "canción de autor" editados en 2015.

«CIRCULAR" es en realidad como una especie de "viaje interior" que Juan Fernández realiza poÉTICA y musicalmente girando –como "simiente volátil"– en torno a sus sentimientos y a sus vivencias.

«Viajero / ligero...,
ágil / frágil...,
ingrave / suave / a su merced
vilano / liviano /a su merced;
vilano quiero ser
simiente volátil...
sin norte / que importe,
sin nudos / desnudo,
sin llanto / mi canto
liviano / vilano.»
("Vilano")

"Viaje interior" en el que, Juan Fernández Fernández, nos permite acompañarle –sensitivamente– a través de sus canciones que son como pausas, o paradas, en los recovecos de su identidad más profunda –misteriosa y muy atrayente–. Canciones que reflejan sentimientos hondos; que alertan frente a traspiés, miedos y nostalgias; que le cantan al amor desde el "alma" –en la que habitan las pasiones y también se siente el cuerpo–; canciones para el camino y la esperanza.

«Mientras las piernas respondan
no me pienso detener,
y que las dudas se escondan
o la vamos a tener...

Si el barro abraza mis pies
me embarraré como un niño,
celebraré mis traspiés
mas sin cogerles cariño.

Mientras las piernas aguanten
hacia delante me iré,
no Dios, sino yo mediante,
mi camino construiré.»
("Lo voy a dejar aquí")


Juan Fernández Fernández
en el Teatro del Barrio
de Madrid con motivo de la presentación de su disco "Circular"
hace 10 años.

En «CiRCULAR», Juan Fernández Fernámdez nos ofrece seis sonetos cantados, bella y  hermosamente construidos –le salió un duro competidor a la "genialidad sabinera" y al buen amigo Juanlu Mora–.

Con el permiso de Juan voy a robarle dos sonetos para poder decir con ellos que hoy me siento feliz –¡muy feliz!– de escuchar "cantar" y leer el "canto" de un "cantautor" que respeta el lenguaje literario y la tradición poÉtica, y que es –verdaderamente. y sin "trampas"–. "UN POETA"; quizá por eso –lamentablemente– no venderá "miles" de ejemplares, ni ocupará grandes espacios y titulares en la prensa diaria.

¡Ojalá los venda! por que si lo consiguiera sería un signo esperanzador de que nuestra "cultura literaria" –y no la "cultureta" que ahora se impone– está finalmente "re-despertando".

«El miedo me esperaba en la ventana,
tranquilo y poderoso, como antaño.
Paciente, predispuesto a hacerme daño.
No le había salido ni una cana.

Seguro de sí mismo, sonriente,
brillaban, aún de día, sus colmillos.
Mientras acariciaba sus nudillos
con sorna recordaba a algún valiente.

Sentí su aliento gris como el acero
al enfrentarlo a cara descubierta.
Mi voz se levantó y fue clara y grave:

"Es hora de dejarlo, compañero.
Hazme el favor y cierra bien la puerta.
Aléjate. Devuélveme la llave".»
(“Hora de dejarlo”)

* * * * * * *

«Al ir a por el pan vi a la alegría.
Ligera, despeinada, sin prejuicios,
la risa y la ternura como vicios.
A su paso la luz se desvestía.

Frágil, igual que un pájaro pequeño,
a punto de volar y de marcharse;
a un paso de no ser, de evaporarse,
lo mismo que el recuerdo de un buen sueño.

Un pincel sobre mí fueron sus ojos
y me teñí de púrpuras y rojos.
Mi voz balbuceó con ilusión:

"Necesito librarme de una tuerca
que siento que me aprieta el corazón.
¿Me ayudas, por favor? Quédate cerca".»
("¿Me ayudas, por favor?")


«CIRCULAR». por otra parte, musicalmente es una joya –culta y popular, (como debe ser y ¡no es fácil!)– compuesta por Juan Fernández con la colaboración de Antonio de Pinto en los arreglos, como productor y con el acompañamiento de su guitarra. (Por cierto el concierto de presentación en el Teatro del Barrio, hace diez años, fue muy hermoso, de mucha calidad y muy emocionante).

A esa calidad musical han contribuido músicos como Cary Rosa Varona –bajo, chello, coros y clave– (¡qué gran descubrimiento!); Iván Mellén –percusiones–; Iovis (¡magnífico!) –flauta–; Alejamdro Jiménez Lorca –piano–; Lope Villano –tres– y Sergio Sleima con su guitarra y su asentada y lúcida "sabiduría".

Mencionar también el diseño y la ilustración de Raquel Fernández ("Efealcuadrado") que, como a la globalidad del disco, me voy a permitir calificar, sencillamente, d
¡FANTÁSTICO!.

Ilustracion y diseño de "EFEALCUADRADO".

lunes, 7 de diciembre de 2015

CONCIERTO DE "ESFUMATO»... DE LA CALIDAD COMO LOCURA IMPRESCINDIBLE

El pasado sábado 5 de Diciembre, a la salida del concierto que el grupo ESFUMATO nos ofreció en la Sala Galileo con motivo de la presentación de su nuevo disco "Elefantes", regresando a mi casa, me vino a la memoria aquel poema de León Felipe, escrito en su exilio, en el que decía «Ya no hay locos amigos, en España ya no hay locos... Todo el mundo está cuerdo, terrible, horriblemente cuerdo»...

Fue un recuerdo poético entrañable –León Felipe es uno de mis poetas más queridos–; poema frente al que sentí la necesidad de replicarle con lo que en aquel momento pensaba y estaba sintiendo: «Amigo poeta, felizmente ahora –en esta "España nuestra"– hay algunos locos –locos y locas– que –frente a la cordura materialista tan generalizada; y frente a la mediocridad y la "cultureta" como mercancías vendibles y de "éxito"– CREEN y LUCHAN y se ARRIESGAN por la "calidad", por la "innovación", por la "belleza" y por la "sensibilidad"... Amigo León Felipe, hoy por hoy –e insisto– afortunadamente, no todo el mundo por aquí anda cuerdo, terrible y horriblemente cuerdo»

Y es que, en el concierto que acababa de vivir en la Sala Galileo había podido disfrutar y sentirme feliz rodeado de unos extraordinarios locos amantes de la música de calidad. Locos y locas, imprescindibles, que –como diría Antonio Gala– continúan proclamando con su música «una esperanza en marcha que sigue echándose a cantar por los caminos apasionadamente».



Diez maravillosos locos y locas sobre el escenario de la Sala Galileo: "Esfumato + sus cónplices". Enrique Amigo a la cabeza –al que últimamente me unen tantas cosas y tantos buenos momentos compartidos– , Clara González –¡maravillosa! ¡madre mía, como canta esta mujer!–, Julio Gonzalo –sublime y emocionante con su saxo–. el mago del sonido Carlos Manzanares, Albert Anguela –sencillamente genial–, Anna Lisa Miele –haciendo sobrevolar la imagen, el color y la imaginación por la sala–, Antonio López –saxo tenor– Álvaro Cappa –trombón–, Óscar Martín –chelo–, la colaboración de Manu Clavijo –que siempre traza una pincelada musical de muy especial sensibilidad–, más tres personajes claves en cualquier buen concierto: Carlos Ruiz, técnico de sonido; Fernando Presas, encargado de la iluminador; y Yago Santos, técnico de grabación.

Enrique Amigó.
Clara González.
Julio Gonzalo.
 Carlos Manzanares.

Diez "musicazos" que nos proporcionaron una noche mágina: ¡bellísima!. Una noche en la que Enrique y Esfumato nos regalaron y protagonizaron una verdadera inundación, en el Galileo, de muy buena música y buen cantar, de imaginación, de libertad, de fantasía, de color, de poesía honda –repleta de de metáforas y simbolismos íntimos y sociales–, de profesionalidad, en fin, de verdadero "ARTE"... ¡Una auténtica locura, a lo León Felipe, en los tiempos que corren!. (Conozco bien, y de muy cerca, el tiempo que Enrique venía preparando y mimando la grabación de "Elefantes" y de este concierto de presentación, y me alegro del magnífico resultado, ¡sencillamente, es de justicia!).

La carpeta del disco "Elefantes", de Esfumato,
diseñada por Alejandro González –Premio Canarias de Diseño 2015–
es un bajo relieve que puede colorearse libremente,
como a cada uno más le guste. 
Yo mi disco lo he ilustrado así... ¡Como es para mi, me encanta!

Por otra parte, el pasado sábado, en el mismo lugar, a la misma hora y con la música de Esfumato como fondo me encontré con otros maravillosos locos, de los que practican habitualmente la calidad como "locura imprescindible"; eso sí, con coherencia y arriesgando. (El Galileo estaba lleno y seguramente alguno se me escapó, que me perdone si no lo menciono.)

Allí estaba Ángel  Viejo, responsable de la Sala Galileo –que está celebrando su 30 aniversario de la Sala–; un empresario amante de la música y, en particular, de la "canción de autor" que está luchando todo lo que puede, contra "IVA y marea", para que la Sala siga "viva", con la confianza –que comparto– en que pronto se avecinen cambios en la sensibilidad y en las políticas cutlurales de nuestro país; y, en particular, en que podamos  mandar "a la mierda" el IVA con el que pretenden amordazarnos.


Y allí estaba Andrés Sudón, cantautor salmantino y luchador inquebrantable que entre otras bellas y hermosas "locuras" –por citar una– ha creado en La Fídula un espacio musical-poético-imformativo –y alternativo– llamado "Radio Persona", (Por  cierto, el próximo día 9, miércoles, en El Corrillo (Salamanca) Andrés celebrará 20 intachables años de trayectoria musical).

Y también estaban Claudio H, luchador de guitarra en ristre, cantautor y músico de calidad y de oficio –¡y cuánto y qué intenso y sabio oficio!... Y Antonio de Pinto, admirable compositor que ahora, sin dejar de cantar –el próximo día 13 lo tendremos cantandon en La Fídula–, está grabando y produciendo "En Su Rincón" joyas musicales como la de otro loco que también andaba el sábado por allí: Juan Fernandez Fernandez –su disco "Circular" evidencia, con tremenda claridad, que la "canción de autor" de auténtica calidad está viva ¡vivísima!; para mi "Circular" es uno de los mejores discos publicados en 2015–... Y Olga Manzano, y Laura Granados, y Carlos de Abuín, y Marta Plumilla, y Ma Fée, y Suso Sudón, y Dani Mayo, y Andrea Mazas, y Paloma López...

¡Poeta querido LEÓN FELIPE, permíteme que te dedique este cuelgue!... Con todos y cada uno de los músicos, cantores y poetas antes mencionados: ¡BENDITA SEA LA LOCURA!... ¡Y, POR SUPUESTO, LA BUENA MÚSICA!

viernes, 14 de diciembre de 2012

"CON PAPEL DE REGALO": RECORDATORIO - II

Como sigo pensando que el mejor "pequeño-gran-maravilloso" regalo que podemos hacerle a las personas a las que amamos es un "poquito", o un "mucho", de música –según podamos–, voy a seguir recordando algunos discos aparecidos en el año 2012 que pueden llegar a ser –¡os lo aseguro!– uno de esos "pequeños-grandes-maravillosos" regalos.

El pasado día 12, recordábamos seis discos. Podéis verlos aquí:


Hoy voy a recordar otros seis, y al igual que hice con la entrega anterior, cada disco lo voy a acompañar de uno, o dos enlaces, en los que, si se pulsa, se descargarán los "cuelgues" que anteriormente he publicado en el blog sobre cada uno de los discos recomendados. 

SUBURBANO
«33»



ALFONSO DEL VALLE
«Güena gente»



LUIS EDUARDO AUTE
«El niño que miraba el mar»



ANTONIO DE PINTO
«Dentro del cuento»



MANU MÍGUEZ
«Pez, luna, estrella»



ÁNGELA BIEDMA
«Arritmia»




... Y RECUÉRDALO SIEMPRE:
REGALAR MÚSICA ES REGALAR BELLEZA
Y SENSIBILIDAD.

sábado, 31 de marzo de 2012

ANTONIO DE PINTO y ANTONIO TOLEDO - UN CÁLIDO ABRAZO DE SENSIBILIDADES COMPARTIDAS

Antonio Toledo y Antonio de Pinto.

Anoche en "El Local", situado en la calle Tres Peces 34, de Madrid, nos ofrecieron un gran concierto dos creadores, relacionados con nuestra música popular y con la "canción de autor", que personalmente considero imprescindibles, me refiero a ANTONIO DE PINTO y ANTONIO TOLEDO.

Antonio de Pintó cantó algunas de las canciones de su último disco titulado "Dentro del cuento" e hizo un recorrido sobre canciones grabadas en sus cuatro discos anteriores; discos –los cinco– que recomiendo porque aparte de su calidad y de su belleza musical y poética –que provocan situaciones de auténtico disfrute sensitivo–, son obras preñadas de humanidad, de puros sentimientos y de solidaridades incontenibles... Toda una lección magistral de lo que es la auténtica "canción de autor"; lección de la que muchos "cantautores" de moda –o "famosillos"– deberían aprender, y que Antonio desarrolla desde hace ya muchos años –en sus discos y en sus conciertos– con una admirable humildad. 

«Dentro del cuento» (2012).

(En el nuevo "libro-concierto" que ahora estoy empezando a escribir, Antonio, junto al resto de compañeros y compañeras que participaron en los disco "Cantautores. La Nueva Generación" ocuparán un lugar muy importante; aquella fue una generación a la que suelo llamar "maldita" porque en gran medida –y en general– nunca se ha valorado suficientemente su trabajo, que en muchos casos, como el de Antonio, marcaron un antes y un después de la "canción de autor" en nuestro país).

Antonio de Pinto.

De Antonio Toledo, evidentemente lo hay que decir –porque es indiscutiblemente así– es que, hoy por hoy, es uno de nuestros mejores guitarristas, y anoche, una vez más, nos lo demostró. Es impresionante como borda con sus manos y sus cuerdas la voz y la guitarra del otro Antonio; es puro "mimo"; pura complicidad; un auténtico abrazo de sensibilidades... E insisto –porque creo que es muy importante–, y todo eso sin grandes alardes, y en un fundido de humildad y de honestidad sencillamente ejemplar.

Antonio, déjame que te cuente algo, que me pasó hace unos meses, con motivo de la muerte –el pasado enero– del amigo Enrique de Melchor: nos juntamos unos cuantos amantes empedernidos de la música y de la canción para recordarle, y a mi se me ocurrió decir: «Se nos ha ido sí, y duele su ausencia; menos mal que todavía nos quedan grandes guitarristas como Antonio Toledo»... Y ¿sabes?... Éramos más treinta, y los treinta coincidimos, a coro, en una misma expresión: «¡Qué grande Antonio Toledo!... Y que nos dure muchos años»... Pues sí, claro que sí.

Antonio Toledo.

En un momento del concierto de ayer Antonio de Pinto invitó a cantar a otro de los integrantes de la que yo llamo la "generación maldita" y lo hizo Andrés Sudón, defensor incansable de la "canción de autor". que tanto y tan bueno está haciendo por ella en Madrid y Salamanca.

Andrés Sudón.

viernes, 16 de marzo de 2012

ANTONIO DE PINTO II - «DENTRO DEL CUENTO» SE ESCUCHAN REDOBLES DE VIDA Y DE ESPERANZA

Antonio de Pinto.

A veces me pregunto que es lo que tiene la "canción de autor" que tanto me gusta y me atrae, y a la que he dedicado muchas horas en mis cuarenta últimos años. Me pregunto por qué, aunque en varias ocasiones me he propuesto abandonarla en esto de escribir sobre ella –nunca en escucharla y disfrutarla–, siempre he vuelto a caer en sus redes –la muy puñetera– y le he sido fiel dándola a conocer y defendiéndola –ahora en este blog– contra viento y marea.

Son preguntas que en estas últimas semanas han encontrado respuesta en algo tan simple como la reiterada audición de una canción que en tres minutos y medio me ha cautivado, y que es, por cierto, un de las más bellas que he escuchado hace tiempo; esa canción se llama "A ras de tierra" y pertenece al último disco de ANTONIO DE PINTO.


«Mírame a los ojos a ver si me encuentras,
háblame bajito para que yo entienda,
ponte en mi lugar hazte un sitio en mis dudas,
corrige si miento para comenzar. [...]
Ahora sólo quiero escribir en la arena
la luz de estos días por si alguien me encuentra,
hacerte canciones así, a ras de tierra
y abrirme un espacio donde comenzar. [...]
Mírame a los ojos a ver si me encuentras,
háblame bajito para que yo entienda».
(“A ras de tierra”)

Pues sí, ¡que le vamos a hacer!... Siempre amaré y le seré fiel a la "canción de autor" mientras se sigan componiendo y cantado temas tan bellos como "A ras de tierra"... Siempre la defenderé mientras existan creadores de la calidad humana, poética y musical que posee Antonio de Pinto –sin duda, uno de los mejores "cantautores" de este país–... Siempre me sentiré atraído por ella mientras que haya un guitarrista capaz de seducirme como lo hace Antonio Toledo; o una voz como la de Marta de la Aldea que sabe acariciar y darle color a los textos y a las canciones que interpreta acompañando a Antonio...; o un equipo de músicos como los que se han juntado en esta ocasión para hacer posible la grabación del disco titulado "Dentro del cuento" (2012): Alexi Reyes, Iván Finfano Mellén, César Rodríguez y Manuel Míguez... Siempre hablaré y escribiré, con toda mi alma, de la "canción de autor" mientras tenga la oportunidad de disfrutar de discos como este último de Antonio de Pinto; discos que son los que realmente le dan a ese "género musical" la dignidad y la importancia que tiene y que merece.

Antonio de Pinto. CD: «Dentro del cuento».
Portada y diseño basados en cuadros de María Josefa López
(madre de
Antonio de Pinto).

En "Dentro del cuento" nos reencontramos con la partcular sensibilidad que posee Antonio de Pinto –de la que ya hablaba en en su primer "cuelgue"– para aproximarse a la realidad cotidiana imprimiéndole sentimientos, emoción y dimensiones poéticas insospechadas. En este nuevo disco, Antonio nos acerca, por ejemplo, a la simplicidad de un "Reloj de arena" «que está a punto de dar la vuelta para revivir» –«volver a nacer bajo otro sol donde pueda ver mi extroversión»–; o al pedalear "En bicicleta" como metáfora de la libertad y de la vida. 
«En bicicleta
cruzo el día
sin guardabarros
que manche la alegría,
miro mi sombra
por el retrovisor
soy de viento
salto charcos de amor.
Suelto los frenos
piso el pedal
marco el ritmo
de la realidad,
soy la cadena
que tira del piñón
la rueda gira pero yo
sé por donde voy.
Subir, bajar,
hoy quiero pedalear
firme y veloz
por las cuestas 
del amor
guiando el manillar
rumbo al sol.
En bicicleta
cruzo el día,
soy un radio
en la llanta de la vida,
giran las ruedas,
gira el amor,
el mundo gira pero
hoy es de los dos».
("En bicicleta")

Cotidianidad reflejada también, de forma directa, en la cálida y entrañable canción que Antonio de Pinto le dedica a un viejo con el que se encuentra, a veces, cruzando los soportales de la Plaza Mayor, de Madrid. (¡Mágnifica canción!).

«Algunos días le veo cruzar
los soportales de la Plaza Mayor
con lo que saca de la limosna que das
compra la lotería
que frota en un chepa en el bar.
Va al mercado de San Miguel
levantando carterás y demás,
le mete mano a una buena mujer
y en la tasca al orujo para privar.
Con su sombrero y sus botas de piel
buscando leña que avive su vejez
coge el bastón como si fuera un fusil
apunta al cielo y dice:
“Si hubiera un Dios debiera morir”.
Ya en la parroquia de Santa Cruz
escupe al suelo llegando al altar,
los feligreses se enfadan con él,
él se ríe a destajo, ya no puede parar.
Luego va la calle de la Cruz
para ver a las putitas pasar
le echa un piropo a la niña de azul
abre su gabardina
saca el monstruo a pasear.
Algunos días le vero cruzar
los soportales de la Plaza Mayor,
me guiña un ojo, ríe al pasar
y no puedo jurar que algún día
ese no sea yo».
(“A un viejo entrañable”)

Antonio de Pinto.

Por otra parte en el disco "Dentro del cuento", de Antonio de Pinto, en el marco de la cotidianidad, se manifiesta un claro despegue hacia el valor y la experiencia de la vida siempre por vivir –despegue esperanzado en tiempo de crisis y de desesperanza «hasta hacer bello lo absurdo», o sea, imaginando «trazos de colores sobre el fundido en negro».
«Érase una vez que se era
el cuento que escribe un cuento
la imaginación
dibujando la viñeta
que decora los días
la trama del cómic de hoy
lanza trazos de colores
sobre el fundido en negro
de la realidad
hasta hacer bello lo absurdo
que un beso salve al mundo
que hoy tenga ganas de jugar.

Oigo redobles estos días
como si alguna fiesta fuera a comenzar
la suerte lanza serpentinas
la vida se amotina ante la soledad,
se iluminan los faroles
el pulso se acelera al verte llegar,
la sangre corre cuesta arriba
violenta y decidida a dar un paso más
otro paso más
adónde llevarán».
("Leyenda")


Marta de la Aldea y Antonio Toledo

En la misma línea entusiasmada con la que vengo comentando el nuevo disco de Antonio de Pinto podría hablar del resto de las canciones que lo integran, entre ellas, "Postal desde Sallent" –dedicado al pueblo Sallent de Gallego del Pirineo Aragonés, que Antonio admira... ¡dan ganas de emprender viaje hacia allá cuanto antes!–, "Errata", "Tocará ganar" o "La candela"«enciende tu candela, luz que brilla, luz que ciega, luz que empieza a quemar, voz de verdad».

En fin, y para concluir... permitidme que acabe este "cuelgue" agradeciéndoles a lo dos Antonios –el Pinto y el Toledo– que sigan ahí regalándonos, tan generosamente, su sensibilidad; que sigan ahí encendiéndonos "candelas en el alma" –como diría Elisa Serna: "brasa viva". Ellos son dos grandes maestros de la buena música, de la "canción de autor", del trabajo constante y bien realizado sin alardes inútiles e innecesarios; y, sobre todo, dos maestros de la creación artística como un proyecto de vida  personal asumido y vivido con humildad... Y pienso, ¡cuanto deberían aprender muchos jóvenes creadores de estos maestros!... ¡mucho!... Y si así fuera –que es urgente y necesario–... el canto popular, sin duda, andaría mucho mejor, os lo aseguro.

miércoles, 14 de marzo de 2012

ANTONIO DE PINTO I - "QUE A FIN DE CUENTAS, YA VES..., NOS QUEDA CANTAR"

Antonio de Pinto.


ANTONIO DE PINTO es uno de esos "cantautores" de referencia, que sin darle a su trabajo mucho "bombo y platillo" –es decir con una humildad ejemplar– nos ha proporcionado –desde finales de los años noventa– momentos de extraordinario placer con la belleza honda de sus composiciones, con las historias y situaciones que nos "cuentacanta"; y con los latidos y los sentimientos que a través de ellas es capaz de transmitirnos y de contagiarnos.

Recientemente Antonio ha grabado su último disco titulado «Dentro del cuento» (2012); precioso trabajo que comentaré mañana porque hoy, este "cuelgue", quiero dedicarlo a lo que ha supuesto tu trayectoria como "cantor de oficio" desde que en 1997 participó en los discos –también de referencia– «Cantautores. Nueva generación 1» –con dos canciones "Espantando palomas (Los globitos)" y "Auxi va"–, y «Cantautores Nueva generción 2», disco en el que incorporó las canciones "Ventanas" y "Vive mi amor".



Antonio nació en el barrio de Lavapiés, de Madrid, en el mes de diciembre de 1969. De su infancia y adolescencia algo sabemos a través de una de sus primeras y más hermosas canciones, precisamente la canción "Espantando palomas (Los globitos)" anteriormente mencionada.

«Si pienso en mi infancia, si echo la vista atrás,
solo encuentro en aquel tiempo, algo de profundidad,
yo era manos de tierra, siempre sucio y por peinar
y el consabido azote al regresar.

Les pinchábamos globitos a los niños de papá
espantábamos palomas, parque gris de la ciudad,
no corría el calendario tan deprisa como yo
la risa contenida ante el consejo del mayor.

Y notaba la alegría, no tenía qué perder
entre juegos, entre cantos, y algún roce de mujer
el sabor de algo secreto, un aroma familiar
y ese estar siempre a punto de empezar [...]».

En 1999, Antonio de Pinto –formando parte de un colectivo llamado "Los nuevos juglares" grabó su primer disco en solitario titulado «Tono oscuro», en el que le acompañaron Josito Congosto (percusiones), Carlos Tato (bajo), Óscar Grossi (violoncello), Marta de la Aldea (voz) , María Navidad (piano) y Antonio Toledo, fiel amigo y compañero de viaje que desde siempre ha estado a su lado con su guitarra y con su inmensa sabiduría y sensibilidad musical. Aquel disco estuvo ilustrado, en su cubierta, con un magnífico grabado de Moncho Otero titulado "Lavapiés night".

Grabado creado por Moncho Otero, utilizado para
la cubierta del disco «Tono oscuro» (1999), de Antonio de Pinto.

«Dame un destello de color
soy de tono oscuro,
enrédame en tu libertad
quiero andar seguro,
ay! endúlzame lo amargo
que sin amor me caigo»
("Tono oscuro")

Tres años más tarde, con toda la experiencia y la madurez adquirida en sus continuas actuaciones –que compaginaba con su trabajo en un negocio de muebles de cocina–, grabó su segundo disco titulado  «Humo» (2003), obra en la que también le acompañó Antonio Toledo, y en la que volvió a contar con  Moncho Otero como ilustrador.



Su tercer disco apareció en 2004 con el título de «Currículo», obra grabada con la colaboración de Ismael Serrano, en la que, como en los anteriores, Antonio se manifiesta como un auténtico poeta y músico popular que consigue darle un giro positivo y renovador a la más clásica "canción de autor"

En sus canciones se funde, por una parte, el sentido de la "cotidianidad" –que es uno de los pilares sobre los que se sostiene su inspiración y su poÉtica–; y su sensibilidad, surgida, sin duda, de una reflexión en torno a lo cotidiano que le conduce al canto irreversible sobre la vida y sobre las experiencias comunes y, a la vez, profundas –o al menos significativas– que vivimos los seres humanos. (Lo que yo, hoy por hoy, llamaría, la esencia de la "canción de autor" tal y como yo la entiendo).


«Uno quisiera que pudieran cambiar
nuestras tornas, empezar por el final
morir primero, salir de eso de una vez
partir de anciano en mi viaje en la tierra
al asilo para planear la vida con tranquilidad
blandir garrota en mis primeras tretas
sentarme en un bando a ver
piropear lo que un día catará
tiempo al tiempo todo estará a mis pies

Aunque luego me toque trabajar
por unos años, un premio habrá detrás
llegar a joven, cobrar la jubilación
para exprimirla en parrandas, fiestas
ir al cole para olvidar toda responsabilidad
juntar dinero, sexo, fuerza, experiencia
llegar a bebé, sentir
el mundo entero pendiente de mí
el gran momento aún queda por venir

Ya viene lo mejor
tras el parto la gestación
bucear dentro del vientre
el paraíso al fin
saltar deseoso al ver
que el final llega de una vez
con un orgasmo
¡éso sí es VIVIR!».
("La vida según")

Cinco años más tarde, en 2009, Antonio de Pinto nos ofreció una nueva obra de enorme madurez y especialmente intimista –siempre en el marco de referencia, antes mencionado, es decir, en el marco de la cotidianidad y la reflexión sobre la vida–; este cuarto CD –que muchos estábamos esperando con auténticos deseos– se llamó "En mi ricón". Precioso disco ilustrado por Carlos de Pinto, en el que colaboraron Marta de la Aldea, Matías Ávalos, Andrés Sudón, Alexi Reyes, Iván Mellén, Manuel Míguez, Alejandro Martínez, César Rodríguez y, por supuesto Antonio Toledo.

Antonio de Pinto y Antonio Toledo.
«Yo que nunca fui mejor
Que mi mejor canción
Por estar en mi rincón
No sé si viene o se va
Si será o si fue
Eso sí, aquí está
Mi voz renovando la frase
Que nunca aplicó
Ni sintió, que se va
Las notas abandonan mi rincón
Las melodías odian mi rincón
Yo se muy bien que volverán
Mi canto es como un imán
Un tragaluz
De norte a sur por todos los rincones de tu latitud
Hay un mundo por pisar bajo un cielo de canciones
Allí donde haya una ilusión
Me iré pronto a vivir
Ser feliz es ser jovial
Buscar en esta tierra el cielo
Que otros soñarán
Tal vez ser capaz
De abrir una ventana en mi rincón
De morder la pared de mi rincón
La muerte está grabada en mi rincón
Me agarra de la mano en mi rincón

Yo se muy bien que volverán
Mi canto es como un imán».
("En mi rincón")

Antonio de Pinto. "En mi rincón"

miércoles, 9 de febrero de 2011

CÉSAR RODRÍGUEZ - I. Entró y se quedó... ¡Qué bueno que viniste!

Hoy voy a comentar un disco, altamente recomendable, me refiero a la "opera prima" de CÉSAR RODRÍGUEZ, titulada "Déjame entrar"; pero antes deseo expresar tres "pensa/sentimento/reflexiones" que me han surgido en torno a la audición de este disco. (César, perdona, esta especie de "introitos" antes de entrar "a saco" con lo tuyo).

César Rodríguez
• El primero de esos "introitos" es decir que el disco de César y su banda me ha hecho estallar de alegría. Me explico...

Lo volví a escuchar ayer después de escribir el cuelgue sobre el disco "Contra la muerte"... y que bien me sentí... "Déjame entrar" fue el contrapunto a la experiencia auditiva anterior, ¡una auténtica liberación!... ¡Qué bueno es esto de poder gozar de la libertad sin miedo y sin amenazas (aunque nuestra democracia sea todavía adolescente e incompleta)...

Ayer me sentí –y hoy, todavía me dura– con César y sus amigos en "La noche kedada"... ¡tan bien! ¡tan felices! ¡tan agustito!... "se juntan los asientos, y allí es donde nacen las mejores risas"... Y pienso: merece la pena que sigamos luchando por la libertad y por esta democracia nuestra, aunque sea imperfecta; perderla, arriesgarla, empequeñecerla sería dramático... Así que, ¡César, sigue entrando de lleno en nuestras vidas con tus canciones! ¡y quédate!... ¡Que bueno que viniste!

• Por otra parte, ayer por la tarde vi en una estación del metro un enorme anuncio de los conciertos que ha organizado ARTERIA en el teatro Coliseum de Madrid. 

Arteria, pertenece a la Sociedad General de Autores y se define como "una red de espacios polivalentes para apoyar la creación, producción, promoción, distribución y consumo de la obra de sus socios creadores"... La cosa suena y pinta bien... pero ¿se hará realidad ese apoyo para todos sus socios creadores y, especialmente, para los más jóvenes que son los que más lo necesitan? o, por el contrario, ¿se beneficiarán los de siempre, como siempre?

De momento en estos conciertos anunciados predominan los de siempre y los "super"... y "pienso/siento/reflexiono", ¿cuándo les llegará el apoyo real y concreto de Arteria a los jóvenes "cantautores" que están trabajando intensamente y con mucho esfuerzo personal, y que tanto están aportando a la buena música y a la buena canción en nuestro país?... Me gustaría que esto se hiciera realidad muy pronto, pero tengo mis dudas... No es de extrañar que haya muchos jóvenes creadores que pasen olímpicamente de la SGAE...; desconfían de ella y no saben muy bien para qué puede servirles.

Lo que sí está claro, por ejemplo, es que con Arteria vino la liquidación del sello discográfico Factoría Autor, en el que habían confiando muchos jóvenes creadores; liquidación previsible no, porque en si misma no fuera rentable, sino por lo sospechosamente mal que estaba siendo gestionada y administrada sobre todo por su responsable o su dierector; situación que desde hacía mucho tiempo veníamos advirtiendo –yo el primero– a los más altos responsables de la SGAE, pero que mantuvieron tal cual e inexplicablemente hasta hace bien poco, en que decidieron cortar por lo sano, no ya solo con la Factoria Autor, sino con la ilusión de un montón de jóvenes creadores que tenían allí sus discos, o que habían presentado proyectos que, tras dormitar un buen tiempo en cajas, estanterías o apilados en las mesas de las secretarias de dirección, ahora han quedado frustrados.

• En tercer "introito" que el cuerpo me pide, es decir que la escucha del disco de César Rodríguez ha vuelto a introducir en mi universo sonoro a un creador al que admiro mucho desde hace años, me refiero a Antonio de Pinto, que ha realizado la producción artística y musical de "Déjame entrar" y toca la guitarra en algunos temas. 

Aunque dentro de unos días voy a comentar su último disco: "En mi rincón" –¡fantástico!– sigo "pensando/sintiendo/reflexionando" que Antonio es uno de los cantautores que más admiro, sobre todo, por la coherencia que ha transmitido a lo largo de su trayectoria como músico, como escritor y como cantante; trayectoria recorrida apostando siempre por la calidad, y con unas enormes y admirables dosis de humildad.

¡Buen dúo es éste!... Muchos ya lo sabéis... y "pa" los que no lo sepan... ¡os lo aseguro!

César Rodríguez y Antonio de Pinto

CÉSAR RODRÍGUEZ - II. "Se va enredando, enredando como en el muro la hiedra", que diría Violeta

Y ahora, tras los "introitos" anteriores, voy a comentar lo que me ha sugerido el disco "Déjame entrar", de CÉSAR RODRÍGUEZ.


De entrada me ha impactado la madurez musical, poética e interpretativa proyectada por César en su primer disco; madurez atribuible, por una parte, a sus más de diez años de trabajo: creando, componiendo, escribiendo, y, sobre todo, creyendo en lo que hacía, y amando este viejo, duro y hermoso oficio que es cantar; y madurez subrayada con el "mimo" –con el "apasionamiento", diría yo– con que ha contado al rodearse de músicos-amigos tan extraordinarios como Antonio Toledo, Mellén, Manuel Miguez, Alejandro Martínez, Antonio Peñalver, Irene López, Úrsula García, Miguel Rodrigáñez, Israel Jiménez, Alfredo Ochoa y, en particular Antonio de Pinto. 

Musicalmente estamos ante un disco muy bello... desde mi punto de vista: ¡impecable!

Antonio de Pinto, que conoce bien a César, ha realizado una producción muy cuidada; me atrevería a decir, que tremendamente tierna y elegante, sabiendo realzar y dibujar, en todo momento, la impecable voz de César; voz clara; limpia; madura; segura; íntima, rotunda o desgarrada según sea necesario; y, sobre todo, convincente; voz que se va colando, canción a canción, sin necesidad de pedir permiso. 

A todo ello se une, de forma inseparable, un conjunto de canciones –quince– que son como quince secuencias, muy bien narradas o descritas, de la realidad cotidiana.

Canciones de amor y desamor vividas, que marcan rutas y caminos de identidad, como "Déjame entrar", "Verás como al final", "Tira de mi", "Bienvenida", "Con la cabeza agachada", "La clace", o "Cortando rosas".

«Y no pienses que te engaño
si te digo que hace años que no siento este calor
porque todo mi pasado ya no es nada comparado
con lo que hay entre tú y yo [...]
Que esta vida que yo vivo
no tendría ningún sentido sin el eco de tu voz».
("Bienvenida")


«Qué queda de lo que tuvimos con tanta torpeza?
que pena que todo se acabe casi igual que empieza [...]
Me acuerdo de ti, no puedo dormir si no es en tu almohada [...]
Ya no voy cortando rosas del camino hacia tu casa...».
("Cortando rosas")

«Y ahora vuelvo con la cabeza agachada,
a limpiar mis armas, a esconder las balas
que no supe disparar contra tu alma
para retenerte, para rescatarte...».
("Con la cabeza agachada")

Canciones de amigo –como "Colisión" o "La noche kedada", y canciones en las que César va desgranando sutilmente retazos o destellos de su personalidad, que lo son, a la vez, de su tiempo y de su generación: «Un nuevo siglo, ¿en qué debo creer? se me acaba el calendario»... «¿Y quien cree en el amor si apenas queda? ¿Buscarlo, acaso es lo que uno debe? Tendré que conformarme mientras pueda con darle al corazón una y mil vueltas»... «Intento dejar las puertas abiertas a todas las propuestas»... «Y creo en lo que creo porque lo tengo a mi lado y lo demás no me importa»... «Y escribo lo que escribo por sentirme liberado»... «Y al cantar me desnudo más y eso nadie me lo quita»... «Y en esto me baso».




En resumen, quince canciones que te piden entrar y que entran, ¡joder que si entran!... entran y se van "enredando, enredando en la intimidad como en el muro la hiedra", que diría Violeta Parra, ella hablando del amor, yo refiriéndome a las canciones de César Rodríguez...; "y van brotando, brotando como el musguito en la piedra".

CADA VEZ QUE CONTEMPLO UNA IMAGEN DEL DOLOR Y DE LA DESGARRADORA Y CRUEL INJUSTICIA QUE ESTA VIVIENDO "CUBA Y EL PUEBLO CUBANO" SE ME ROMPE EL ALMA...

... se me saltan las lágrimas, me desespero por la impotencia y siento un infrenable ODIO –¡sí! odio!- hacia el repugnante  Donald Trump y s...