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martes, 9 de agosto de 2022

BIOGRAFÍA DE "JOAN BAPTISTA HUMET": VIDA, CANCIONES Y SILENCIOS


Ya está publicada la biografía que durante seis meses he escrito dedicada al gran cantautor JOAN BAPTISTA HUMET. Ha sido un reto realmente apasionante. Creo sinceramente que es uno de los mejores libros que he publicado... Humet se lo merecía ¡no me cabe la menor duda!



INDICE DEL LIBRO


Preludio. De nuevo, una vez más, de la memoria contra el olvido. 

1. Navarrés, 4 de enero de 1950.


2. Infancia y adolescencia. Canciones primerizas.


3. Primeros conciertos y traslado a Barcelona. 

4. En Barcelona: Una clara y decidida opción, apasionante y arriesgada. 

5. Tres primeros singles. Seis canciones de referencia.


6. Fulls (Hojas) (1973) Desgarros, sentimientos y cantos solidarios.

7. La mili, el amor y nuevos horizontes compartidos. 

8. Granja animal (1976), un paréntesis espectacular.


9. Aires de cemento (1978). Canción popular en estado puro.


10. Fins que el silenci ve (1979). Un estallido de humanismo.


11. Hay que vivir, poner la cara al viento y aventurarse a soñar.


12. América Latina. Compartiendo afectos y canciones.


13. Solo soy un ser humano (1984). ...Y que pase lo que pase.

14. Desaparición, regreso y «la última parada». Solo bajé a comprar tabaco (2004). 

15. «Humet, un canto a la vida». Entrevista publicada en El Periódico de Catalunya el 10 de noviem- bre de 2008 

16. Homenajes en Barcelona, Navarrés y Terrassa.


17. Asociación Amigos de Humet. Una realidad imprescindible. 

Epílogo. Guíame siempre, poema de Pierángela Humet. 


CANCIONERO:

• Primeros singles (1970 - 1971). 

• Fulls (1973).


• Diálogos (1975).


• Aires de cemento (1978). 

• Fins que el silenci ve (1979).


• Hay que vivir (1981).


• Amor de aficionado (1982).


• Solo soy un ser humano (1984).


• Solo bajé a comprar tabaco (2004). 

miércoles, 27 de abril de 2022

CUBIERTA DE LA BIOGRAFÍA "JOAN BAPTISTA HUMETE. VIDA, CANCIONES Y SILENCIOS"

Acaba de llegarnos la cubierta definitiva de la biografía "JOAN BAPTISTA HUMET. VIDA, CANCIONES Y SILENCIOS" que llevo varios meses escribiendo. Doscientas páginas y más de 150 fotografías que editará la Asociación Amigos de Humet. La imagen de la cubierta está realizada por COLITA, fotógrafa esencial en la historia de nuestra canción de autor.

Se trata de un libro necesario que me está apasionando y que forma parte de lo que es, sin duda, el fundamento esencial de mi trabajo en estos últimos años: Recuperar la memoria contra el olvido. Joan es parte muy importante –yo diría que esencial– de nuestra memoria colectiva.
El libro saldrá en los próximos meses. ¡Qué ganas de que podáis disfrutarlo!... Quiero agradecer su colaboración a Paco Martínez Climent, sin él este libro no habría sido posible.

domingo, 20 de septiembre de 2015

EN ESTO DE LA " CANCIÓN DE AUTOR" UNO NO DEJA DE SORPRENDERSE Y DE APRENDER.

Uno de los regalo-testimonios, relacionados con Joan Baptista Humet, que me ha hecho, hace unos días, el amigo Paco Martínez Climent –que estarán en el Centro de la Canción de Autor es un "cartel de mano" de una "Gran Gala de la Cançó Catalana" celebrada en mayo de 1968 en el Cine-Teatro Recreo de Terrasa (Bsrcelona).

En aquella Gala, en la que Joan Manuel Serrat era el principal protagonista, colaboró Humet. Fue su primera actuación en Barcelona después de que –con 18 años– acababa de trasladarse de Navarrés a Barcelona para estudiar Arquitectura.


Contemplando y leyendo este cartel me he hecho consciente, una vez más, de que el "universo de la canción de autor" ha sido –y es– tan rico y tan amplio, que siempre puede y consigue "sorprendernos".

Hoy, por ejemplo, evocando esta "gala", o concierto, del 68, nos son familiares los nombres y la obra de Serrat, de Maria del Mar Bonet, de Humet e incluso del maravilloso e inolvidable Tete Montoliu; pero ¿quienes, eran o quien ha escuchado y conoce a Marian Alberó o a Maria Pilar?... Permitidme que hoy hablemos de ellos. (Y un día más: ¡bendita sea la memoria contra el olvido!)


MARIAN ALBERÓ fue un compositor y cantautor valenciano –nacido en 1949 y fallecido el 12 de mayo de 2013– que, muy influenciado por las canciones de Raimon, estuvo vinculado al movimiento de la "nova cançó". En 1967 grabó su primer disco, acompañado por Francesc Pi de la Serra a la guitarra, al que tituló "Vam ser tots al jorn de la tardor" (Edigsa); disco al que le siguieron dos singles más editados igualmente en Edigsa: "Jo no ho crec / Classe mitja" (1968) y "La finestra / El joglar" (1969).

Posteriormente, Allberó participó en la creación de grupo "La Rondalla de la Costa" con el que grabó un solo, y mítico,  disco titulado "Records de València" (1976).

Posteriormente, Marian Alberó reapareció, en 1995, con un LP titulado "Estampida"; disco básicamente instrumental, centrado sobre la interpretación de danzas populares de diversos países mediterráneos.


Como curiosidad merece la pena hacer una referencia a su amistad de Marian Alberó con Joan Manuel Serrat; en concreto Joan Manuel compuso la canción "Per al meu amic", dedicada a su amigo y músico valenciano.

En el año 2000, las primeras canciones de Marian han sido remasterizadas y recuperadas en un CD publicado por "PM PRODUCCIONS" –iniciativa del grandísimo cantautor Paco Muñoz–,  junto con los primeros singles de "Els 4Z" y "Félix Estop".


Otra de las participantes en la Gala anunciada en el cartel que he reproducido al inicio de este "cuelgue", es MARIA PILAR.

Maria Pilar –hermana de otra cantautora catalana llamada Gloria– nació en Barcelona en 1949–. Un buen día, a mediados de los sesenta, cantando con su hermana en el programa "Radioscope", de Radio Barcelona, Salvador Escamillas –que era el director del programa– le propone grabar su primer disco en Edigsa, sello emblemático de la "nova cançó"; poropuesta aceptada por Maria Pilar que se concretó en su primer EP en solitario con cuatro canciones:  “Pregària",  "Com runa, com sorra",  "Un noi interessant", "L’amor insegur” (1965).


Maria Pilar, grabó tres discos más en catalán con Edigsa, y, en 1970, tras decidir empezar a cantar en castellano, fichó con la discográfica Vergara y grabó otros cuatro singles, el último en 1970; discos con los que se propuso entrar en el circuito comercial catalán en castellano y que, en realidad, supusieron su forzada retirada artística.

Pues sí, como decía al principio es apasionante introducirse en el "universo de la canción de autor" y en el de sus creadores y creadoras; apasionante, sorprendente y claramente expresivo de aquello que dijo Celaya y que le da título a este blog, que de hoy a mañana va a cumplir 1.125.000 visitas: "En este país nuestro, se CANTA COMO QUIEN RESPIRA".

Para completar este cuelgue os proponga escuchar, el siguiente vídeo que recoge una muestra de las canciones de Marian Alberó; enseguida percibiréis la influencia que Raimon tuvo sobre sus primeras composiciones. (No incluyo ningún vídeo-canción de Maria Pilar porque, de momento, no lo he encontrado).

domingo, 30 de noviembre de 2014

¡DOCUMENTAZO HISTÓRICO! - "JOAN BAPTISTA HUMET" ¡GRANDE, GRANDE, GRANDE!

Hoy hace años que se nos fue JOAN BAPTISTA HUMET y en mi afán incansable de defender la memoria contra el olvido quiero que el cantautor de Navarrés esté presente, aquí en mi blog y entre todos nosotros y nosotras: pero quiero tenerlo presente no con nostalgia por la ausencia, sino con la alegría que produce haber poseído y poseer culturalmente a un hombre y a un creador de su calidad y calidez humana, musical y poética

Y gracias a Paco Martínez Climent –que me ha proporcionado la documentación– vamos a poder tener entre nosotros –con todo el cariño y la admiración posible, ¡que es mucha!–  a Joan Baptista Humet a través de dos portadas de la Revista Juvenil Femenina "LILY" y "Super LILY" publicadas en España por la editorial Bruguera entre 1970 y 1985.

Se trata como vais a poder comprobar de un un documento histórico importante y, a la vez, de una bien linda curiosidad.


Dada la posible dificultad para leer los textos de las viñetas, os copio lo que en ellas dicen sus personajes que, por cierto, "han españolizado" –como le gusta al ministro Wert– el nombre de Humet:

VIÑETA 1: "¡Juan Bautista Humet es un fenómeno! ¡Canta y compone sus propias canciones! ¡Qué suerte, saber componer!"

VIÑETA 2:
Dice la chica: "Me gustaría cantar algo que yo misma hubiera compuesto, en la fiesta benéfica del martes. ¡Pero no se me ocurre nada!"
Dice el niño:  "¡Bah! Por cinco duretes yo te compongo una canción que dejar tamañito a Juan Bautista Humet.

VIÑETA 3: "Bueno, creo que ya me sé la canción de perilla... ¡Anda, que si no llega a ser por Cholo!

VIÑETA 4: "Y ahora señores y señoras tengo el gusto de ofrecerles una canción totalmente inédita que yo misma he creado"

VIÑETA 5:
Canta la chica: "¡Adiós muchachooooos compañeroooos de mi vidaaaaaaa!"
Grita el público: "¡Fuera plagiaria de tres al cuarto!"
Dice la chica: "Pero, ¿qué pasa, no canto bien? ¡No entiendo ni pum!"
Grita el píbñico: "¡Trolera!"

¡GRADE JOAN BAPTISTA HUMET!
¡GRANDE!

Esta otra cubierta de "Super LILY" la he
tomado de internet.

¡Y Ana Belén también promocionada!

martes, 29 de noviembre de 2011

JOAN BAPTISTA HUMET. II - LECCIONES DE HONESTIDAD


Este es Humet niño, al que hoy quiero incorporar a la "coral infantil"
con la que celebramos el primer aniversario de este blog

Este segundo "cuelgue" dedicado a Joan Baptista Humet deseo iniciarlo evocando su canción "Hay que vivir" –que le dio título a su quinto LP grabado en 1980–; evocarla en este momento para reivindicar con todas mis fuerzas esa necesidad de "VIVIR" que él sentía y que transmite en sus canciones; y para subrayar las "claves" que en ellas nos aporta a la hora de plantearnos la vida como un reto y un horizonte; claves que, hoy por hoy, tienen absoluta vigencia

«¡HAY QUE VIVIR!, AMIGO MÍO 
antes que nada hay que vivir, 
y ya va haciendo frío, 
hay que burlar ese futuro 
que empieza a hacerse muro en ti.

Habrá que componer de nuevo 
el pozo y el granero 
y aprender de nuevo a andar. 
Hacer del sol nuestro aliado 
pintar el horno ajado 
y volver a respirar. 
Quitarle centinelas, 
al parque y a la escuela, 
columpios y sonrisas volarán. 
Sentirse libre y suficiente 
al cierzo y al relente, 
mientras se va dorando el pan.

Habrá que demoler barreras, 
crear nuevas maneras 
y alzar otra verdad. 
Desempolvar viejas creencias 
que hablaban en esencia 
sobre la simplicidad. 
Darles a nuestros hijos, 
el credo y el hechizo 
del alba y el rescoldo 
en el hogar. 
Y si aún nos queda algo de tiempo, 
poner la cara al viento 
y AVENTURARNOS A SOÑAR».


Yo sé que Joan Batista Humet amó la vida y fue un gran soñador –fui testigo de ello–, pero también sé –y hay que contarlo– que, como decía ayer, tuvo que luchar mucho para conservar y defender su identidad y su libertad en el contexto de los tiempos difíciles de la dictadura y de la transición democrática. 

Una de aquellas luchas tuvo que mantenerla con su propia gente, con su propio pueblo, con su propia lengua...; al final Joan Baptista luchó y consiguió salvar su identidad defendiendo y ejecutando su derecho a la libertad; pero no fue un camino fácil, sobre todo porque tuvo que enfrentarse a la realidad de que el ejercicio del derecho a la libertad no siempre es entendido y aceptado, sobre todo, cuando su valoración, o su enjuiciamiento, se realiza desde planteamientos dogmáticos.

Ayer un lector de este blog –concretamente Pep– escribía un comentario a mi primer "cuelgue" con el que estoy totalmente de acuerdo y que me voy a permitir copiar seguidamente: «El rechazo de sectores catalanistas no se justifica –escribe Pep–, pero creo que debe contextualizarse. Eran tiempos en los que cantar en catalán, vasco o gallego implicaba una posición ideológica (y me parece que ahora, por desgracia, también). La sociedad estaba muy radicalizada y, en todos los órdenes sociales se palpaban estas actitudes, no sólo en la música. Los luchadores por la libertad, como tú, lo habéis vivido y sufrido. Hay que situarse en ese contexto para entenderlo. El tiempo ha permitido comprobar que Humet, Serrat, Llach o Raimon siempre han estado en el mismo bando».

Es cierto, tenemos que situarnos en aquel contexto –lo que no es fácil para quienes no lo vivieron–; Pep tiene toda la razón. Sin embargo, desde mi sensibilidad, nunca podré dejar de decir que para muchas personas que amaban –que amábamos– la libertad como Humet aquellos posicionamientos ideológicos  tan cerrados y tan dogmáticos –posiblemente necesarios y justificables en su momento– fueron a veces, y para ciertas personas, muy injustamente dolorosos.

El mismo Joan Baptista nos narra esa experiencia evocando como fue su entrada y su salida en el movimiento de la "cançó catalala"... Antes de leer esa experiencia, permitirme, como "previo", la afirmación de un convencimiento personal: Yo solo puedo decir, que Humet fue un "ser humano" que, por encima de todo, luchó por poner a salvo su honestidad, y que lo consiguió: fue un creador honesto, y además grande, libre, sensible, comprometido, solidario y bello en el sentido más amplio, global y radical de la "belleza".

Joan Batista Humet.

«Empecé a viajar con el equipo de Llach por toda Catalunya, la española y la francesa. –Comentaba Humet en su autobiografía–. Fue una época extraordinaria, única, de descubrimiento, apertura y clarificación. Yo había encontrado una vía de expresión, me movía en el contexto de la llamada Cançó Catalana, que hacía de la lengua propia –el cantar en catalán– una seña de identidad necesaria. Era normal, el catalanismo, lo catalán, había estado disminuido, perseguido por la dictadura de Franco. Y no sólo por éste, sino por la concepción monocolor de cualquier sistema fuertemente centralizado como el español. Desde el centro, es difícil entender las fuerzas centrífugas de las periferias y, en aras de la cohesión, es habitual el anteponer corrientes centrípetas muy fuertes, sea en tiempos de dictadura o en períodos supuestamente democráticos como el actual.

Entendía aquel movimiento, pero no era el mío. Estuve en él el tiempo justo para distinguir la oportunidad que se me daba del oportunismo. Lo mío era distinto, había crecido a caballo de dos culturas, la catalana de mi padre y la valenciano-castellana de mi madre. Recuerdo una frase de Rilke: “la patria de un hombre es su infancia”. Y mi infancia y mi patria infantil no se distinguieron por la tierra, sino por el camino, el sentido del trayecto: mis continuos desplazamientos entre Terrassa y Navarrés, zona industrial–zona rural, ambiente burgués–ambiente campesino, estudios–libertad. Ese sentimiento, ese claroscuro, lo plasmé años más tarde en una de mis canciones más sinceras, El extranjero, donde ponía en evidencia un sentimiento profundo de libertad y a la vez, la íntima soledad del desclasado, del apátrida. (Aquella canción decía: "Dando tumbos voy y vengo por la vida cada vez más extranjero")

Joan Batista Humet. (Fotografía de Colita)

Una cosa que recuerdo con especial cariño de aquella época fueron los forums. Era normal después del recital, sentarnos al borde del escenario y conversar con el público, responder a sus preguntas. Allí se advertía una energía inmensa que se estaba movilizando en una dirección, era un momento de plenitud en la esperanza. La esperanza es lo mejor, si no lo único, que aportan las dictaduras; la capacidad de ensoñación, el motor emocional. Y yo aportaba, no mi capacidad de análisis –que era nula– sino mi capacidad emocional. Compartí en más de un centenar de pueblos y ciudades mis sentimientos con la gente; eran sentimientos atemporales… y en aquellos momentos primaba lo contingente. Yo era un cantante de grises, de matices, y en aquel momento no había lugar a las medias tintas, la respuesta debía ser clara e inmediata.

Recuerdo una conversación con el agente de un cantante comprometido de éxito. Le pregunté: “Tu pupilo (por no dar su nombre), ¿no duda nunca?”. Y él me contestó: “Sí, pero en público no se lo puede permitir”.

Ese era el contexto de aquella época, de aquella etapa de mi vida. En uno de los recitales del sur de Francia, en uno de los forums, se me volvió a hacer la pregunta que el plante de Serrat a Eurovisión por una cuestión lingüística puso de moda: “¿Alguna vez cantarás en castellano?” . Y yo, una vez más, respondí de la misma manera: “Hablo en catalán pero pienso en castellano; por tanto, tengo claro que algún día escribiré canciones en castellano”.

Ese mismo día, con la franqueza y el afecto con que se me había acogido dos años atrás, se me dijo que no estaba del todo alineado con aquella movida, que mi mensaje… como que rompía la estética del conjunto. Y nos dimos la mano por última vez... Volví a sentirme intruso. Y volví a casa, a Terrassa».

Y vuelvo de nuevo sobre la obra y la discografía de Joan Baptista Humet. Tras la grabación y edición de "Fulls" (1973) y de "Diálogos" –discos de los que hablaba ayer–, aparecieron "Aires de cemento" (1978), "Fins que el silenci ve" (1979) –al que dedicaré el "cuelgue" de mañana–, "Hay que vivir" (1980), "Amor de aficionado" (1982) –con bellísimas canciones como "Yo no podría vivir sin ti", "Luz de gas", "Otoño en Navarrés" o "Tengo un amigo"– y "Sólo soy un ser humano" (1984).



Tras la grabación de su disco "Sólo soy un ser humano", Joan decidió alejarse por un tiempo de la música, reapareciendo en 2004 con un disco al que le puso un título claramente metafórico y significativo: "Sólo bajé a comprar tabaco".

«De pronto un cable se le cruzó
ante aquel vértigo repentino, 
cerró la puerta del camerino,
tiró la llave y desapareció. [...]

Por quince años pudo esconder
sus sentimientos a cal y canto,
sin compromisos ni desencantos
que le prendieran con alfiler. 

A ras de suelo se reconcilió 
con la frescura del desconocido,
haciendo suyos los contenidos
de las canciones que defendió. 

Y se dejó llevar por el olvido [...]

Un día vino a reconsiderar
si algunos cambios no estarán prohibidos,
si uno no es más que lo que siempre ha sido
y ya no hay forma humana de escapar.

Y se aburría tanto en su mudez
y le dolía tanto la cordura,
que decidió lanzarse a la aventura
y airear de nuevo su desnudez». 
(Joan Baptista Humet. "El regreso". 2004)



Y mañana más, todo lo MÁS que se merece este cantautor del alma cuya vida fue –si hay que resumirla– una gran LECCIÓN DE HONESTIDAD.

lunes, 28 de noviembre de 2011

JOAN BAPTISTA HUMET. I - VIVO EN SUS CANCIONES, SOBRE TODO, POR SU GRANDEZA HUMANA Y POR SU SENSIBILIDAD

Joan Baptista Humet.
El próximo día 30 de noviembre hace tres años que nos dejó un cantautor de los grandes, de los buenos, de los inolvidables, de los que permanecerán siempre vivos en la memoria de la "canción popular" por la extraordinaria belleza y sensibilidad de sus creaciones; su nombre es Joan Baptista Humet. Nació en Navarrés –pueblo agrícola del interior de Valencia– el 4 de enero de 1950 y falleció el 30 de noviembre de 2008, en Barcelona.

Llega el otoño a Navarrés de nuevo
va encaramándose a los olmos sobre el sendero.
Llega en el viento que recorre los sembrados
y en el reloj del campanario estropeado.

Llega el otoño a madurar los campos
fluye por la canal y cuelga de los naranjos
y a media tarde se adormece en el casino,
apura un vaso de vino y abre un dominó».
(Joan Baptista Humet. "Otoño en Navarrés". 1982)

Cartel del I Fesival de Canción de Autor "Otoño en Navarrés" que se celebrará
en la Casa de la Música de Navarrés. los días 2 y 3 de diciembre.

Sobre los primeros pasos dados por Joan Baptista Humet en el mundo de la canción, creo que resulta interesante acudir a lo que él mismo relataba en su autobiografía:

«Nada más nacer volví en brazos de mi madre a Terrassa –la ciudad donde vivía la familia–, allí crecí y estudié once años en las Escuelas Pías de Terrassa. Acabé el Preuniversitario y en 1968 me fui a Barcelona, a 30 kilometros de allí, a estudiar Arquitectura. Llegué a tercero de primero. Es decir, repetí curso por dos años. Yo tocaba algo la guitarra, y seducido por el arte de Joan Manuel Serrat, que entonces emergía, junto a otros cantautores, como una isla bellísima en un mar de mediocridades de la España de la pandereta, decidí que quería dedicarme de lleno a la música, a componer y cantar mis canciones como ellos.

Reconozco que mis padres debieron sufrir cuando les anuncié que dejaba la carrera, pero hoy valoro el respeto y la confianza que mostraron hacia quien no era sino un chiquillo.

A los 18 años, en octubre de 1968, canté por primera vez, en un teatro de Terrassa. Fueron tres canciones junto a Serrat, y ahí me acabé de decidir. Todo estaba por hacer, pero ante mí solo se abrían posibilidades, magníficas posibilidades de actuar en directo en el contexto de la llamada “cançó catalana”.

Conocí entonces a Lluís Llach, y estuve actuando a su lado como telonero por dos años. En 1970, Columbia, una compañía de discos, me propuso mi primer contrato discográfico. 

Joan Baptista Humet. Segundo single. Columbia, 1971.

Fue la época de temas escritos en catalán como "Gemma", "Busco una flor", "Tonades", etc., y luego un long play llamado «Fulls» («Hojas») (1973).


Primer LP de Joan Baptista Humet: «Fulls» (Columbia, 1973)

En 1973 fui a hacer el servicio militar a Palma de Mallorca. Allí conocí a Loli, la mujer con la que me casaría dos años más tarde. Con ella tuve dos hijos, Joan y Esteve, aunque por respeto a ella, en casa se habló siempre castellano. Así había sido siempre en mi niñez; en casa de mis padres se habló castellano por idénticas razones, y era lógico pensar que yo acabaría componiendo canciones en castellano. Y así fue: la mili, junto a Loli, fue el escenario perfecto. De ahí nació «Diálogos», mi primer disco en lengua castellana, que grabé para Movieplay». 

Aquella decisión de cantar en castellano, vivida por Humet de forma natural, le obligó a distanciarse del movimiento de la "nova cançó"; fue una decisión –difícil para Joan– que no fue ni comprendida ni aceptada. Con frecuencia se le criticó, e incluso se le marginó, en ciertos círculos culturales catalanistas, al considerar que sus creaciones y sus planteamientos eran demasiado comerciales; crítica que en el fondo enmascaraba, como también ocurrió en el caso de Serrat, el rechazo –teñido de intolerancia– hacia la opción que un buen día tomó de cantar en castellano.

Personalmente, al margen de mediocridades ideológicas "de poca monta" como las mencionadas, creo que Joan Baptista Humet fue –y ahí queda su obra para comprobarlo– un poeta y un músico de enorme sensibilidad y de una extraordinaria nobleza y humanidad; cualidades que le ayudaron a hacerse muy popular y a conectar con un público que llegó a sentirse plenamente identificado con las experiencias y con los sentimientos que era capaz de transmitir en sus canciones.


Prueba de ello fueron las canciones que grabó, por ejemplo, en su disco titulado "Hay que vivir", editado en 1980.


Entre esas canciones destaca por ejemplo «Clara», en la que Humet aborda –en el contexto de principios de los años ochenta– la desgarradora y absurda muerte de una joven como consecuencia del consumo de drogas. Enternecedora canción –tierna y desgarradora  la vez– que nos aporta el tono y la calidad humana y artística de este cantautor lamentablemente ausente.

«Clara, distinta Clara,
extraña entre su gente, mirada ausente.
Clara, a la deriva
no tuvo suerte al elegir la puerta de salida.
Clara, abandonada
en brazos de otra soledad.

Esperando hacer amigos por la nieve
al abrigo de otra lucidez,
descubriendo mundos donde nunca llueve,
escapando una y otra vez.
Achicando penas para navegar...
Estrellas negras vieron por sus venas
y nadie quiso preguntar.

Clara se vio atrapada
abandonó el trabajo, se vino abajo.
Clara languidecía
perdida en un camino de ansiedades y ambrosías.
Clara no dijo nada
y un día desapareció

Recorriendo aceras dicen que la vieron
ajustando el paso a los demás
intentando cualquier cosa por dinero
para hincarse fuego una vez más.
Esa madrugada
Clara naufragó,
tenía el mar de miedo en la mirada,
las ropas empapadas
y el suelo por almohada,
y lentamente amaneció».
(Esta canción puede escucharse en: http://www.youtube.com/watch?v=c2w148XdZhY)

De esta bellísima canción –que no ha perdido vigencia, como muchas de nuestros grandes "cantautores"– Juan Trova, creador granadino, interpretó una magnífica versión, acompañado del propio Humet; versión que puede escucharse en el disco titulado «Segundo corazón» que Juan Trova grabó en el año 2006. 



(Por cierto, Juan presentará en Madrid –en Libertad 8– su nuevo disco-libro «Alguien al otro lado», creado en colaboración con el poeta Andres Neuman. Concierto que se celebrará el próximo día 6 de diciembre y que promete ser espectacular porque está previsto que le acompañen dos músicos y guitarristas extraordinarios: Nicolás Medina y Alberto Ruiz...; todo un lujo del que, por supuesto, no me voy a privar. ¡Allí estaremos!... El Libertad 8, el próximo día 6).

Y por hoy, concluyo este primer "cuelge" dedicado a Joan Baptista Humet...; mañana y pasado seguiré hablando de su personalidad y de su obra, e, inevitablemente, del amigo; una amistad que iniciamos en Barcelona a partir de la presentación en el Palau de la Música de su obra «Fins que el silenci ve» («Hasta que el silencio llega») (1979).

CADA VEZ QUE CONTEMPLO UNA IMAGEN DEL DOLOR Y DE LA DESGARRADORA Y CRUEL INJUSTICIA QUE ESTA VIVIENDO "CUBA Y EL PUEBLO CUBANO" SE ME ROMPE EL ALMA...

... se me saltan las lágrimas, me desespero por la impotencia y siento un infrenable ODIO –¡sí! odio!- hacia el repugnante  Donald Trump y s...