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domingo, 14 de junio de 2020

TESTIMONIOS MUSICALES: AUTE (27)


Después de 39 años de historia y de 11 LP's en el mercado discográfico, Luis Eduardo Aute finalmente va a encontrar reconocido y aplaudido su trabajo de una forma clamorosa…, era una obligada deuda cultural que tenía que llegar en algún momento. Fue el 4 de marzo en el Teatro Salamanca de Madrid en un recital "Entre amigos" que posteriormente crearía escuela en multiplicidad y variopintos imitaciones.

Aquel día Eduardo, sobre un escenario quiso testificar su presencia, y su testimonio, valioso y clarividente, no pudo dejar de ser reconocido.

Él calificó aquel encuentro como un punto y aparte –y puede que lo fuera para él–, sin embargo para mí resultó algo mucho más profundo; qué un subrayado; fue el reconocimiento a la coherencia y a la calidad de un artista y de unas canciones que, hasta entonces, y sin grandes apariencias, se habían venido filtrando en las entrañas de muchas de nuestras historias cotidianas.

Junto a Eduardo compartieron escenario y actuaciones, en un clima de verdadera amistad –mágicamente transferido y contagiado hacia todos nos encontrábamos allí–, Joan Manuel Serrat, Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Teddy Bautista y como siempre últimamente el grupo Suburbano.


«Necesito confesaros
antes de decir adiós
que mi voz quiere ser vuestra
como es mía vuestra voz
compartiendo sentimientos
de alegría y de dolor
todas las contradicciones
que padece la razón

Permitidme unos instantes
solo siete versos más,
no quisiera despedirme
ni poner punto final,
sin deciros que esta noche
toco la felicidad
por estar con mis hermanos
Silvio, Teddy, Pablo y Joan.» (65)

La crítica especializada y la opinión pública en aquella ocasión colectivamente también se hermanaron: "Fueron dos horas y media en las que todos tocamos la felicidad".


Tras aquel recital, grabado en un doble LP, se abrirá para Eduardo una gran escalada de contratos y actuaciones en directo por todo el país y en el entreacto su participación en la Feria Internacional del Arte "Arco 83" y una importante exposición en la galería Kreisler Dos de Madrid, una exposición que resultó como una insólita orgía de pasiones y de colores abrazándose con pinceladas atrevidas y descaradas.
«Pretendo expresar la PASIÓN, como la realidad esencial y estructurante de todo cuanto verdaderamente existe, y hacerlo en sus más características manifestaciones, por eso divido la exposición en dos grandes conjuntos plásticos en los que los personajes desnudan sus pasiones: La pasión "divina", bajo el signo del nacimiento y la muerte, de la anunciación alada y de la muerte desgarrada del hijo amado, de su crucifixión. Y la pasión "humana", la pasión que es amor y armonía y que es también odio y violencia perturbadora. Y todo ello en la atmósfera incontrolable y espléndida del éxtasis, porque el éxtasis no es otra cosa que el rostro de la pasión.»


Recuerdo que aquel día, cuando salí de la exposición, muy impresionado por sus lienzos y contemplando la vida cotidiana de la ciudad, que por entonces preparaba ya las navidades, no pude resistir la evocación del fragmento de un artículo de Michel Maffesoli que Aute había reproducido en el catálogo de su exposición:
«Lo que sorprende en la historia de la humanidad y que los intelectuales y los políticos suelen olvidar, es el fracaso de la teoría que intentan, de modo petulante, ignorar o corregir, según los casos, el vaivén caótico de la pasión. Ahora bien, si hay una ley que rija el destino de los pueblos de una manera grandiosa y calamitosa al mismo tiempo es, sin duda, la persistencia, la fecundidad y el aspecto incontrolable de la pasión.»
Este mismo año Eduardo compone un LP con 10 canciones de amor para Pepa Flores.


Al mismo tiempo Aute empieza a gestar su "CUERPO A CUERPO" que escribirá y grabará definitivamente en 1984. En el mes de Julio Ediciones Jucar, en su colección Los Juglares, publica su biografía escrita por J.M. Plaza.




(65) "Entre amigos" (Entre amigos, 1983).