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jueves, 29 de julio de 2021

RAFAEL ALBERTI: «SALMO DE ALEGRÍA PARA EL SIGLO XXI»

El proceso de investigación y creación de mi nuevo libro «RAFAEL ALBERTI ...Y SU PALABRA SE HIZO MÚSICA», esta siendo una maravillosa aventura cuajada de sorpresas y de descubrimientos. La vida y la obra de Rafael es apasionante.

En este momento acabo de terminar de redactar el segundo capítulo del libro al que he titulado «Primeras canciones y cantatas de lucha, paz, alegría y esperanza».

Capítulo dedicado a los poemas que Alberti escribió desde 1933 con la clara intención de que fueran musicalizados y convertidos en canciones de lucha, de residencia y de esperanza en defensa y reivindicación de la libertad, de la paz y de los grandes valores democráticos.

Uno de esos poemas, escrito en 1988, fue el «SALMO DE ALEGRÍA PARA EL SIGLO XXI», que fue bellísimamente musicalizado por el inolvidable compositor ANTÓN GARCÍA ABRIL y convertido en una cantata para soprano y orquesta de cuerda.


Esta cantata es claramente un canto de alegría, de confianza y de esperanza que Alberti escribió con la necesidad y el deseo de un tiempo mejor –en aquel momento el cambio de siglo– en el que la paz y los más limpios sueños e ilusiones de las personas pudieran hacerse realidad; un tiempo posible solo gracias al amor –«es la sola palabra»–. En ese sentido Antón García Abril afirma: «Rafael Alberti repite insistentemente la palabra amor, y yo recojo este grito para intentar transmitir, a través de la música, el vuelo necesario para proclamar y convertir en acto de fe el amor como único vehículo de entendimiento y comunicación entre los hombres.»

Su compositor dedicó su obra a la inolvidable Monserrat Caballé, y fue estrenada el 14 de noviembre de 1990 interpretada por la Orquesta Nacional de España dirigida por el propio Antón García Abril y la espléndida voz de la Caballé.


RAFAEL ALBERTI, MONSERRAT CABALLÉ
Y ANTÓN GARCÍA ABRIL

Caricatura de Dávila publicada en ABC el
15 de noviembre de 1990

Evidentemente aunque este Salmo del poeta gaditano está escrito hace más de treinta y tres años hoy sigue teniendo absoluta vigencia: «Paz y amor en la tierra y en los altos cielos y en las constelaciones más lejanas.»

Seguidamente me hace muy feliz compartir aquí "donde cantamos como quien respira" este impresionante «SALMO DE ALEGRÍA PARA EL SIGLO XXI».

«Amor, amor, amor. Es la palabra.
Es la sola palabra.
Amor. Es la palabra.

Se va el siglo. Se va. Ciega la noche.
Amor. El Alba. Amor. El Alba. El Alba.

Vendrá la mar abierta. Vendrá la tierra limpia.
El cielo sin temor. El viento en calma.
Amor, amor, amor, en los jardines.
Amor, amor, tendido por las playas.

Mis hermanos del Sur, llegad, subid al Norte.
De Este a Oeste, venid, cruzad, hermanas.
La misma mar abierta os da la mano.
El mismo sol, la misma luna os cantan.

Lejos, la muerte. Un mundo sin heridas.
Sin campos incendiados de batallas,
sin prisiones, sin sueño interrumpido.
Amor, amor, amor. Es la sola palabra.

Amor,
es la sola palabra.
Amor. Amor. El alba.

Vendrán de un solo sueño
las ilusiones altas.
Las más plenas mareas
se alzarán siempre en calma.

Sus puertas abre el siglo. ¡Atrás las sombras!
¡Atrás la muerte! ¡Atrás! El siglo canta:
Paz en la tierra y en los altos cielos
y en las constelaciones más lejanas.

Amor, amor, amor. Es la palabra.
Es la sola palabra.
Amor. Es la palabra.

Se va el siglo. Se va. Ciega la noche.
Amor. El Alba. Amor.
El Alba.

Vendrán los corazones
abiertos y anegados,
los rostros sin temor,
la mano blanca.

Paz y alegría. Amor. Toda la tierra.
Luz y alegría.
El Universo canta:
¡Amor! ¡Amor! ¡Amor! Es la sola palabra.»

sábado, 12 de junio de 2021

¿SABÍAS QUE...? – LA PALOMA (2): SOBRE EL NACIMIENTO DE UNA HERMOSA CANCIÓN.

Aquel poema "La paloma" escrito por RAFAEL ALBERTI  en París fue el comienzo de un poemario que Rafael terminó de escribir varios meses después en su exilio en Buenos Aires al que tituló "Entre el clavel y la espada". A partir de ahí "La paloma" voló y voló por todo el mundo. El propio Rafael nos lo cuenta en su "Arboleda perdida":

«A los pocos años de aparecida en la Argentina "La paloma" dentro de Entre el clavel y la espada se me presentó en mi casa de la calle Las Heras un jovencísimo compositor bonaerense, Juan Carlos Guastavino. Me pedía permiso para poner música y canto a cinco poemas de ese libro, entre los que se hallaba "La paloma". Le dije que sí, asistiendo yo al estreno de la canción, con música de cámara, como pieza de concierto. 

»Poco después, un coro de Santiago del Estero, el de los hermanos Carrillo, la repitió, sólo a voces, con gran éxito, pasando enseguida a ser repertorio de la radio. Aquella paloma de mis noches de guerra parisina había comenzado su vuelo, pero todavía a ras de los tejados argentinos. 

»Pero la paloma adquirió verdadera altura cuando en Roma, durante un homenaje que se me hacía en un teatro, otro compositor argentino, Bacalov, la oyó, acompañada en guitarra, en la voz de una muchacha, Deisi Lumini

»Bacalov pidió permiso para orquestarla, ofreciéndosela enseguida al gran cantante italiano Sergio Endrigo, que la estrenó con éxito ruidoso en un festival de San Remo.

»Y desde entonces la paloma, equivocándose siempre, remontó todos los aires, ya traducida al alemán, en la voz de Milva, y en su idioma original en la de Joan Manuel Serrat, Paco Ibañez, Ana Belén, Nuria Espert, Montserrat Caballé… Hasta una vez, en Pekín, la oí cantar en chino por una vocecita que salía como de la corola de una flor de suavísimos tonos.»

domingo, 6 de junio de 2021

¿SABÍAS QUE...? – LA PALOMA (1): SOBRE CUÁNDO Y CÓMO NACIÓ AQUEL HERMOSO POEMA.

Rafael Alberti escribió su poema «La paloma» una noche de 1939. Al acabar la guerra civil española Alberti y Maria Teresa, su compañera, se exiliaron a París. 


Ya en París, gracias a Pablo Picasso, empezaron a trabajar en Radio París-Mondial como locutores de habla española en las emisiones para América Latina. Rafael tenía que leer cada hora las noticias, y entre hora y hora tenía tiempo para escribir. Una de aquellas noches sintió de forma inesperada la necesidad de crear un poema. Momento que nos narra en su libro autobiográfico La arboleda perdida:

«Cuando llegué a París mi estado espiritual era negro, desesperado. El final de nuestra guerra me había hundido en el mayor desánimo, apoderándose de nosotros, los recién exiliados españoles, el túnel de la más tremenda incertidumbre. En Francia no había escrito aún ninguna poesía. Pero una de aquellas noches, de las más solitarias, en mi estudio de la radio parisina, poseído de no sé qué extraños impulsos, comencé a escribir una canción, cuyo comienzo era:

Se equivocó la paloma. / Se equivocaba. / Por ir al norte fue al sur. / Creyó que el trigo era agua. Se equivocaba.

Cuando llegué al final me quedé sorprendido: 

Ella se durmió en la orilla. / Tú en la cumbre de una rama. 

No comprendía yo cómo en aquel sumergido estado de angustia en que me hallaba me había podido salir una canción como aquélla. La leí, la releí, no hallándole ni el más remoto rastro del estado que me invadía. Era un misterio su aparición Abriéndose vuelo entre los cielos y campos de muerte que arrastraba conmigo, aquella paloma había llegado hasta mis manos, traspasándola con aire de escritura a una hoja blanca de papel que tenía sobre la mesa.»

sábado, 22 de mayo de 2021

¿SABÍAS QUE...? (2)

miércoles, 19 de mayo de 2021

¿SABÍAS QUE...? (1)


 

miércoles, 12 de mayo de 2021

VÍDEO DE LANZANIENTO DE LA CAMPAÑA "RAFAEL ALBERTI ...Y SU PALABRA SE HIZO MÚSICA"

 Hoy ya puedo empezar a compartir el pequeño vídeo que hemos realizado como presentación de la campaña de verkami que lanzaré el próximo día 20 en apoyo a la publicación del libro "RAFAEL ALBERTI ...Y SU PALABRA SE HIZO MÚSICA". Una vez más he contado con la hermosa colaboración de Joakin y de Culturas Indómitas. 

lunes, 10 de mayo de 2021

PTOYECTO "RAFAEL ALBERTI ...SU PALABRA SE HIZO MÚSICA˝ ¡EN MARCHA!

 


Hoy 10 de mayo pongo definitivamente en marcha el Proyecto «RAFAEL ALBERTI ...Y SU PALABRA SE HIZO MÚSICA».

 • Del 10 al 20 de mayo voy a preparar el lanzamiento de una campaña de "verkami". Campaña para la que estoy proyectando "grandes novedades y sorpresas".

El 20 de mayo realizaré el lanzamiento de la campaña de "verkami" que se cerrará el 28 de junio.

• Durante esa campaña celebraremos un ciclo de 40 "BUENOS DÍAS" dedicados a canciones creadas por nuestros cantautores y cantautoras a partir de poemas de RAFAEL ALBERTI.

Del 28 de junio al 15 de noviembre, si la campaña de "verkami" sale satisfactoriamente –que espero que sí– concluiré la investigación que ya tengo iniciada sobre la poesía cantada de ALBERTI y escribiré y publicaré el nuevo libro de la colección "CANCIÓN Y LITERATURA".

¡Amigos y amigas en todo este proceso espero y solicito vuestra colaboración! ¡Gracias anticipadas!

miércoles, 28 de abril de 2021

IMAGEN QUE IRÁ EN LA CUBIERTA DEL PRÓXIMO LIBRO «RAFAEL ALBERTI ...Y SU PALABRA SE HIZO MÚSICA»

Os comparto la imagen que irá en la cubierta del nuevo libro «RAFAEL ALBERTI ...Y SU PALABRA SE HIZO MÚSICA», siguiendo el diseño general de la colección "Canción y Literatura".

Otra cosita, el amigo y cantautor FERNANDO POLAVIEJA, que es uno de nuestros creadores que más ha cantado a Alberti, acaba de ofrecerme su colaboración para la campaña de verkami que lanzaré en mayo. Como veréis su hermoso libro-disco "LA AMANTE" es el primero que aparece en la imagen del libro.

También recordaros que aún me quedan libros de NERUDA y que en realidad la forma de apoyar este proyecto es comprar los libros. Son libros posibles solo y gracias a la compra de los buenos amigos y amigas. (El que desee comprarlo que me mande un mensaje y hablamos).



domingo, 25 de abril de 2021

ENTRAÑABLE HISTORIA DE UN POEMA ILUSTRADO DE RAFAEL ALBERTI: «¡VOLAD, CANCIONES, VOLAD!»

Ahora que acabo de iniciar la investigación previa a la redacción del libro «RAFAEL ALBERTI ...Y SU PALABRA SE HIZO MÚSICA», me resulta imposible dejar de recordar, con mucha ternura, el día que hablé por primera vez con RAFAEL y la preciosa y entrañable historia –con poema ilustrado añadido– que surgió con motivo de aquel encuentro. Historia que ya conté en el Capítulo 21 del libro "Mi vida entre canciones" y que me apetece compartir ahora aquí donde "Cantamos como quien respira".

El segundo volumen de mi libro "Veinte años de canción en España (1963 - 1983)", editado en abril de 1985, se centró fundamentalmente sobre la "libertad", la "identidad" y el "amor", temas a los que añadí otros dos complementarios: "el profundo valor del sentimiento" y "la amistad". La ilustración de su cubierta la creó RAFAEL ALBERTI, el prólogo lo escribió GABRIEL CELAYA, y el epílogo, titulado "De la crisis y la renovación", corresponde al periodista ANTONIO GÓMEZ.


Cuando terminé y tuve preparado el original de este libro pensé en que me encantaría que pudiera prologarlo RAFAEL ALBERTI –sin duda uno de los poetas que más había sido musicalizado y cantando en aquel momento–. 

Lo pensé y decidí intentarlo.Personalmente conocía muy poco a Rafael, solamente de encontrarnos en algunos actos organizados en el Instituto Cultural Andaluz del que en aquel momento yo era vicepresidente.

Sabía que en aquel momento el poeta vivía en un piso de la Plaza de los Cubos –en la zona madrileña de Princesa–, y que habitualmente, todas las tardes, bajaba a merendar, o a cenar, a la cafetería de un VIPS que había debajo de su casa. En la librería de aquel VIPS, vendían algunas de sus obras, y el poeta (con gran amabilidad) solía firmar autógrafos a las personas que las compraban y le solicitaban una dedicatoria.

Una tarde decidí ir a aquella cafetería con el original del libro para acercarme a Rafael, hablarle del proyecto que estábamos poniendo en marcha, y decirle que me encantaría que, si era posible, fuera él quien prologara el segundo volumen que estaba a punto de editarse.

Cuando Alberti vio que me acercaba a él no me reconoció, pensó que era alguien que iba a solicitarle un autógrafo, lo que le hizo mostrarse sonriente y amable; pero cuando le expliqué quien era y lo que en realidad quería, no os podéis hacer ni idea del "cabreo" que se pilló. Reacción que justificó diciéndome, a gritos, que lo estábamos explotando, que no le dejábamos en paz y que no le escribía un prólogo a nadie más, sobre todo si encima se lo pedíamos gratis. (La verdad es que en aquel momento la situación económica de los poetas, como él, comprometidos con los derechos humanos y la democracia era totalmente insostenible.)

El enfado fue tan grande y tan ruidoso, que yo me sentía absolutamente avergonzado y no sabía que hacer, ni donde meterme. Entonces, para intentar calmarle, ingenuamente le dije: «Rafael, no te enfades y perdona. Olvídate de lo que te he dicho y no te preocupes. Lo que haré es pedirle el prólogo a Celaya que como es buen amigo seguro que me lo escribe». (En aquel momento ya había conocido a Gabriel Celaya y manteníamos una preciosa amistad.)

Cuando Rafael escuchó aquello su enfado se acrecentó más aún: «¡Celaya, Celaya!... ¡Claro que te lo escribirá!... ¡Y a lo mejor sin leerse el libro!...». Y entonces yo, sin saber como salir de aquella situación intenté despedirme y largarme...; pero entonces, cambiando totalmente de tono, me dijo el poeta: «¡Espera! ¡Déjame el libro y pasa mañana por mi casa. »

Al día siguiente fui a su casa, me recibió él mismo y nada más saludarme me dio un sobre y me dijo: «Toma, esto para ti, para que lo pongas en tu libro... Pero no lo abras ahora, ábrelo si quieres en el ascensor... Y que el prólogo te lo haga Celaya o quien sea.»... Nos despedimos, y nada más salir de su casa leí algo que me había escrito en el sobre, concretamente esto: 

Abrí el sobre y me encontré con que lo que él llamaba "eso", era el hermoso dibujo de una paloma rodeado de un pequeño poema que recogía maravillosamente el contenido global de aquel segundo volumen. Concretamente este:

De la casa de Rafael, inmensamente feliz, me fui directamente a la de Gabriel y de Amparo... ¡No salíamos del asombro!. Después de reírnos y charlar un buen rato Celeya me dijo: «Pon el dibujo de Rafael en la portada, y el prólogo que yo iba iba a escribirte para el volumen dedicado a los problemas sociales te lo hago para este.»... Y dicho y hecho, a los pocos días Gabriel me mandó su prólogo acompañado de una tarjeta que decía: «Querido amigo. Te envío el prologo que te prometí. Ya me dirás si te sirve. Perdona mi pésima mecanografía. Llevo 60 años dándole a la máquina y todavía no he aprendido. ¡Abrazos!»...


Hoy el dibujo original de Rafael se conserva en Centro Lucini de la Canción de Autor en Granada al que hice entrega de una buena parte de mi colección y de mi memoria.

sábado, 27 de marzo de 2021

RAFAEL ALBERTI ILUSTRADOR DE SU POESÍA CANTADA

Finalizada la investigación sobre la poesía cantada de PABLO NERUDA y publicado el libro "PABLO NERUDA ...Y SU PALABRA SE HIZO MÚSICA", estoy iniciando un proceso similar aplicado a la poesía cantada de RAFAEL ALBERTI. Proceso que, sin duda, va a ser igualmente extenso y apasionante.

En consecuencia, a partir de hoy, voy as ir compartiendo algunos "cuelgues" que van a tener como protagonista al inmenso poeta gaditano DON RAFAEL. Y para empezar se me ocurre destacar como el propio poeta, al que le encantaba que sus poemas fueran musicalizados y cantados, siempre estuvo dispuesto a ilustrar las cubiertas y las carpetas de los discos en los que su "palabra se hacía música".

Seguidamente comparto algunos de esos discos ilustrados por RAFAEL ALBERTI:


Single de José Menese acompañado
a la guitarra de Enrique de Melchor,
publicado en 1975. La cubierta y los interiores
de este disco fueron ilustrados por Rafael Alberti.

Cubierta del disco "Invitación a un viaje sonoro.
Cantata para verso y orquesta de laúdes"

de Roberto Grandío, publicado en 1989.

Cubierta del LP "Mikaela canta poemas de Rafael Alberti";
obra basada en la partitura musical
“Doce canciones sobre texto de Rafael Alberti”
para voz solista y orquesta sinfónica,
compuesta por Antón García Abril en 1969.


Cubierta del disco "El viento que viene y va.
Poemas y canciones"

de Enrique Llopis y la Orquesta Filarmónica
Ciudad de Praga
. Obra publicada en 2002


Cubierta del disco "8 Canciones populares
grabadas por Manolo Gómez y cantadas
por Xavier Ribalta"



Cubierta del doble LP de Rosa León titulado
"Paloma desesperada" (1989) en el que interpreta
canciones creadas sobre poemas de Rafael Alberti.

ppppp


Dibujo  de la carpeta del disco:
"Soledad Bravo & Rafael Alberti"
publicado en 1978.


Dibujo  de la carpeta del disco "Pirata de mar y cielo
Josiana & Alberti"
, interpretado
por Josiana en 1984.

Poema ilustrado de Rafael Alberti
creado para la carpeta del libro "Veinte años de canción
en España 1963 - 1983. Vol. 2. Libertad, identidad y amor"

de Fernando González Lucini.

lunes, 31 de julio de 2017

AUTÉNTICAS JOYAS DISCOGRÁFICAS; POR EJEMPLO, EL SINGLE DE RAFAEL ALBERTI Y JOSÉ MENESE "SOLEARES DEL QUE NUNCA FUE A GRANADA" (1975)

Ayer, creando en la WEB "CANCIÓN CON TODOS" la entrada de JOSÉ MENESE que, lamentablemente, nos dejó el 29 de julio de 2016, o sea, hace un año, volví a reencontrarme con el single que grabó en 1975 junto con Rafael Alberti, interpretando el poema/cante "Soleares del que nunca fue a Granada". Una pequeña-inmensa obra que hoy quiero traer al blog como homenaje al cantaor y al amigo ausente JOSÉ MENESE, y al poeta RAFAEL que nos dijo aquello de "Volad, canciones, volad".

Mi homenaje va a ser muy sencillo, pero, a la vez, tremendamente claro y elocuente. Me voy a limitar a reproducir el desarrollo de aquel single. Creo que es tan bello que no requiere ningún comentario... ¡Vamos a disfrutarlo!:


Para concluir la presentación de esta joya discográfica
y el HOMENAJE a JOSÉ MENESE,
creo que es importante escuchar estas "soleares":


domingo, 3 de mayo de 2015

DE COMO VUELAN LAS PALOMAS Y LOS VERSOS DE ALBERTI.

Ganas tenía yo de sentarme un ratito tranquilo a escribir en el blog. Uno se va complicando con un montón de cosas, y al final quien queda más perjudicado es lo que uno más ama y en quien se tiene mayor confianza; en este caso este rinconcillo en el que CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA que tantas gratificaciones y tantos abrazos me viene dando hace algo más de cuatro años. (Seis días sin escribir nada por aquí son muchos días).

Desde hace un par de semanas tengo guardada una fotografía que me apatece muchísimo compartir con todos vosotros y vosotras; me la mandó uno de los buenos amigos con el que comparto este rinconcillo, en concreto Javier Gutierrez García-Lopez

Junto con la fotografía, Javier me envió un correo en el que me decía: «Ahí te envío una fotografía tomada en la playa de Valdelagrana, en el Puerto de Santa María, Cádiz, que creo te gustará.»... La foto es la siguiente:


Evidentemente esta imagen más que gustarme me sorprendió, porque como podréis comprobar, la asocié, con evidencia absoluta, al dibujo de una paloma y a unos versos que me regaló y dedicó hace treinta años –en 1984– RAFAEL ALBERTI para la cubierta de uno de mis primeros libros.


Resulta que alguien ha conocido esta paloma y estos versos –me imagino que a través de mi libro o de este blog –que es donde han aparecido–,  les ha gustado, y ha decido decorar con ellos –treinta años después– una de las fachadas de un chiringuito playero... ¡ME ENCANTA!, sobre todo porque me hace sentir y pensar en que las palomas y los versos de Alberti vuelan realmente, como las canciones.

Esta curiosa circunstancia pictórica me trae a la memoria cómo nació este dibujo y estos versos de Rafael, y me apetece recordarlo, creo que es una historia bien linda:

Personalmente conocía muy poco a Rafael, solo habíamos tenido algunos contactos en el Instituto Cultural Andaluz, de Madrid, institución de la que yo formaba parte de su junta directiva.

En aquel momento el poeta vivía en un piso de la Plaza de los Cubos –en la zona madrileña de Princesa– y habitualmente, todas las tardes, bajaba a merendar, o a cenar, a la cafetería de un VIPS que había debajo de su casa. En la librería de aquel VIPS, vendían algunas de sus obras, y el poeta– casi siempre con gran amabilidad– solía firmar autógrafos a las personas que las compraban y le solicitaban una dedicatoria.

Una tarde decidí ir a aquella cafetería, acercarme al poeta, hablarle de que estaba escribiendo unos libros a los que llamaba genéricamente "VEINTE AÑOS DE CANCIÓN EN ESPAÑA (1963-1983)" y de que me encantaría que me escribiera el prólogo del segundo volumen dedicado a la "libertad, al amor y a la identidad". (El primero de aquellos libros giraba sobre el valor de la "esperanza", me lo había prologado Antonio Gala y llevaba una ilustración de cubierta creada por Luis Eduardo Aute).



Cuando Rafael Alberti vio que me acercaba a él, pensó que era alguien que iba a solicitarle un autógrafo, lo que le hizo mostrarse sonriente y amable; pero cuando le expliqué quien era y lo que en realidad quería, no os podéis hacer ni idea del "cabreo" que se pilló. Reacción que justificó diciéndome, a gritos, que lo estábamos explotando, que no le dejábamos en paz y que no le escribía un prólogo a nadie más, sobre todo si encima se lo pedíamos gratis. (La verdad es que en aquel momento la situación de los poetas comprometidos con los derechos humanos era económicamente muy lamentable)

El enfado fue tan grande que yo, para calmarle, ingenuamente le dije: «Rafael, no te enfades y perdona. Olvídate de lo que te he dicho y no te preocupes. Lo que haré es pedirle el prólogo a Celaya que como es buen amigo seguro que me lo escribe»...

Cuando Rafael escuchó aquello su enfado creció más aún: «¡Celaya, Celaya!... ¡Claro que te lo escribirá!... ¡Y a lo mejor sin leerse el libro!...». Y entonces yo, sin saber como salir de aquella situación intenté despedirme y largarme...; pero entonces, cambiando totalmente de tono, me dijo el poeta: «¡Déjame el manuscrito del libro y pasa mañana por mi casa. »

Al día siguiente fui a su casa, me recibió él mismo y nada más saludarme me dio un sobre y me dijo: «Toma, esto para ti, para que lo pongas en tu libro... Pero no lo abras ahora, ábrelo si quieres en el ascensor... Y que el prólogo te lo haga Celaya o quien sea»... Nos despedimos, y nada más salir de su casa leí algo que me había escrito en el sobre, concretamente esto:



Abrí el sobre y me encontré con que lo que él llamaba "eso", era el hermoso dibujo de una paloma  rodeado de un pequeño poema que hablaba precisamente de la "canción", del "amor", de la "libertad" y de la "indentidad"; las cuatro palabras clave, o coordenadas, sobre las que giraba el contenido del libro. Dibujo que precisamente ahora alguien ha reproducido en un "chiringuito" de Valdelagrana, en el Puerto de Santa María.

De la casa de Rafael, inmensamente feliz, me fui directamente a la de Gabriel y de Amparo... ¡No salíamos del asombro!... Al final utilicé el dibujo en la cubierta del libro, el prólogo lo escribió Celaya y completé el asunto con un epílogo de Antonio Gómez.

El día de la presentación del libro Rafael y Gabriel –recordando esta historia, riéndose a carcajadas y metiéndose conmigo– me comentaron: «¿Ves?... Al final ha sido mejor así... Has salido ganando»... Y era verdad... Porque además inicié una bonita amistad con Rafael...

Y allí se quedaron los dos, tan amigos, como si no hubiera pasado nada...; pero sí, sí había pasado algo importante: con su amistad, y con su generosidad, me habían hecho inmensamente feliz y habían dado un sólido y definitivo respaldo a la "canción de autor".

Este fue el resultado de aquella entrañable historia:



Años después, en 1995, aquella paloma de Alberti la utilicé también, como ilustración de cubierta, en el doble CD que publiqué en Fonomusic recogiendo 38 canciones clasificadas en dos grupos temáticos: la ESPERANZA y el AMOR.



Y esta es la historia de una paloma voladora de RAFAEL ALBERTI que en realidad es, y nunca dejará de ser, parte importante de mi propia historia y de mi identidad.

martes, 10 de septiembre de 2013

SOL DE NOCHE (RADIO) - ENTREVISTA A ROSA LEÓN CON MOTIVO DE LA PUBLICACIÓN DE SU DISCO «PALOMA DESESPERADA» SOBRE POEMAS DE RAFAEL ALBERTI (JULIO, 1989)


Hoy os traigo un programa de radio muy especial, fue el que emitimos en Julio de 1989 con motivo de la publicación del doble LP: «PALOMA DESESPERADA» grabado por ROSA LEÓN sobre poemas de RAFAEL ABERTI; disco de "referencia", e imprescindible, en el contexto de la obra de Rafael que hoy recuperamos felizmente.


Recuerdo este programa de forma muy especial: Lo emitimos en directo de 1 a 3 de la madrugada; Rosa estuvo las dos horas con Ana, con Pepe y conmigo en el estudio. Fue uno de esos programas que nada más iniciarlo nos olvidamos de que estábamos en la radio, convirtiéndolo en una especie de encuentro, o de conversación, entre amigos, como si estuviéramos en casa.


¡ROSA LEÓN aquella noche se sentía muy a gusto –se nota– y nos regaló una entrevista preciosa y muy interesante!... Rafael Alberti, sin estarlo, estuvo todo el tiempo con nosotros; recuerdo que nos llamó después del programa y nos dijo: "Si no fuera tan tarde os invitaba ahora mismo a tomar algo"... Lo celebramos al día siguiente.

Seguidamente voy a indicar las canciones y los poemas que podréis escuchar en cada parte del programa de radio, pero antes quiero mostraros una curiosidad: en la segunda parte le di a Rosa la sorpresa de escuchar una versión cantada, muy particular, del poema de Rafael titulado "Elegía del niño marinero"; es la versión que cantó Mikaela –nada más y nada menos que en 1968– con música de Antón García Abril. La portada de aquel disco mítico, ilustrada por Alberti, fue la siguiente:


Y sin  más aquí os dejo estos dos documentos creo que esenciales en el contexto de lo que sabéis es una de mis grandes obsesiones: la recurperación de la memoria contra el olvido.

PRIMERA PARTE DEL PROGRAMA

En esta primera parte del programa vamos a poder escuchar las siguientes canciones y poemas:

PACO ORTEGA e ISABEL MONTERO: "Solamente tu boca”.
LOS PANCHOS: “Si tú me dices ven” (de Alfredo Gil).
RAIMON: “Veles e vent han mos desigs complir” 
(“Velas y vientos han de cumplir mis deseos”) (Poema de Ausìas March).
RAFAEL ALBETI (recita) y ROSA LEÓN (canta): 
“Balada para los poetas andaluces de ahora” (Poema de Rafael Alberti).
ROSA LEÓN: “Elegía del niño marinero” (Poema de Rafael Alberti).
RAFAEL ALBERTI (recita): “Ese general”.
ROSA LEÓN: “Canción de los pescadores pobres de Cádiz” 
(Poema de Rafael Alberti).
ROSA LEÓN: “Nana del niño muerto” (Poema de Rafael Alberti).



SEGUNDA PARTE DEL PROGRAMA

En esta segunda parte del programa vamos a poder escuchar las siguientes canciones y poemas:

• IMANOL LARZABAL y AMAYA: "Al oído” (Poema de Alfonsina Storni).
ROSA LEÓN: “Chopín” (Poema de Rafael Alberti).
ROSA LEÓN: “Cartagena” (Poema de Rafael Alberti).
ROSA LEÓN: “Dondiego sin don” (Poema de Rafael Alberti).
MIKAELA: “Elegía del niño marinero” (Poema de Rafael Alberti).
RAFAEL ALBERTI (recita): “El mar, la mar” y “Canción 50”.
RAFAEL ALBERTI (recita) y ROSA LEÓN (canta): “Se equivocó la paloma” 
(Poema de Rafael Alberti).
ROSA LEÓN: “Paloma desesperada” (Poema de Rafael Alberti).
ROSA LEÓN: “Quién cabalgará el caballo” (Poema de Rafael Alberti).


jueves, 14 de febrero de 2013

LUCÍA SÓCAM 2 - DEL COMPROMISO, DE LA ESPERANZA Y DE LA SOLIDARIDAD.

En el "cuelgue" de ayer copiaba la primera parte del texto que he escrito para el disco-libro "VIEJOS TIEMPOS, NUEVOS TIEMPOS" que acaba editar la joven "cantautora jonda" de Guillena: LUCÍA SÓCAM; hoy sigo reproduciendo la segunda parte de aquel texto, en la que analizo y presento cada una de las canciones que componen la obra.

Lucía Sócam.

LUCÍA SÓCAM es una "artista" –¡me encanta esa palabra!–, que tiene "guitarras en el alma"… "Cantora" que posee el "taller de sus canciones en las entrañas"… "Trovadora andaluza" que "canta como quien respira"… "Cantautora" de versos y melodías que "palpitan en sus venas"…; Y "mujer" que "toma partido hasta mancharse" porque sabe y cree que su guitarra tiene sentido y razón. Ella misma  nos lo canta:

«Prefiero ser diferente,
aprender de mi cultura,
de mi tierra limpia y pura
conociendo mis raíces…
Siempre fui contracorriente,
puño en alto, paso al frente,
no me pidas que me siente
he aprendido a ser valiente…
Prefiero ser diferente
y sentir Revolución…
Empaparme de mi historia,
recorrer los callejones
que escribieron en canciones
Alberti, Machado y Lorca…
Prefiero ser diferente
y sentir Revolución».
("Prefiero ser diferente". Lucía Sócam)

Decía en el inicio de esta aproximación a la obra de Lucía Sócam –que publicaba ayer en el blog–  que el entramado sobre el que traza, o teje, sus canciones, es un entramado de sólidas esperanzas; o mejor, de «esperanzas sonoras, vociferantes y contestarías»; esperanzas que en este caso no son teóricas, o construidas y sostenidas sobre la fragilidad de los pensamientos o de los deseos, sino sobre la presencia y el testimonio referencial y vivo de un conjunto de personas –en concreto, cinco– que dedicaron parte muy importante de su vida a la defensa de la libertad, de la justicia, de los derechos humanos, y de Andalucía.

BLAS INFANTE, al que Lucía dedica su canción "Un hombre andaluz", y con el que somos muchos los andaluces que compartimos una común "paternidad". A Don Blas, aunque haya quien pretenda olvidarlo –¡ay qué tristeza el olvido!–, le seguimos reivindicado y queriendo como el "padre de la patria andaluza"…. Y Lucía con su juventud, ¡la primera!

«Ni héroe, ni líder, ni mito
solamente un hombre andaluz.
El ideal andaluz humanista,
la cultura andalucista. […]
La bandera blanca y verde
y la esperanza».
("Un hombre andaluz". Lucía Sócam).

RAFAEL ALBERTI, poeta gaditano del alma; "marinero en tierra" y "poeta en la calle" al que le canta Lucía su "Palabras", acompañada de Alfonso del Valle, otra de las voces y de los latidos claves de la "canción del sur".

Rafael Alberti.
«Son palabras las tuyas
que galopan en tus versos
acogidos por los folios
donde es fiel tu pensamiento. […]
Pelo blanco que corona
al maestro marinero
de pinceles y de plumas
entre sueños y deseos. […].
¡Que me cobije tu alma!
¡Que me guíen tus palabras!».
("Palabras". Lucía Sócam)

CARLOS CANO, cantautor granadino y amigo inolvidable, que le abrió todas las puertas a la vida –«¡Abrid, que la vida llama!»–, y que "a la luz de sus cantares" supo darle al pueblo andaluz vida, libertad y esperanza. Trovador sureño al que Lucía Socán admira y tiene como "referente".

Carlos Cano.
«Referente trovador…
hoy de nuevo en tu balcón
la bandera verdiblanca
se columpia en la palabra
del obrero y del amor.
Solidario compañero,
emigrante en el camino
denunciando al enemigo del amor»
("Referente trovador". Lucía Sócam)

"DIAMANTINO" García Acosta, cura obrero –le llamaban "el cura de los pobres"–, fallecido en 1995. Hombre de inmensa generosidad, cofundador del Sindicato Obrero del Campo y de la Asociación Andaluza Pro Derechos Humanos, y luchador infatigable en defensa de los sectores más pobres y marginados del pueblo andaluz. En su caso Lucía pone música e interpreta un hermoso texto –de carácter muy popular– escrito por Téllez.

«Creía en la gente
el cura que vino,
a pedir que escribas
tu proprio destino.
Su paraíso estaba
al pie del camino.
Aún le recuerdan
como Diamantino».
("Creía en la gente". Juan José Téllez - Lucía Sócam)

Y FRANCISCO JAVIER VERDEJO, estudiante almeriense que fue asesinado a tiros por la Guardia Civil en la madrugada del 13 al 14 de agosto de 1976. Tenía 19 años y su delito –su sentencia de muerte– no fue otro mas que intentar hacer una pintada sobre un muro –un grafito, diríamos ahora– reivindicando para Andalucía "¡Pan, trabajo y libertad!". Joven evocado y reivindicado por Lucia, en su nuevo disco, musicalizando y cantando un texto de Joaquín Recio.

«¡Para tí Verdejo!
volveremos a pintar
sobre los muros del olvido
¡pan, trabajo y liberad!»
("Arenas y metrallas". Joaquín Recio - Lucía Sócam)

Lucía Sócam. (Fotografía de Pako Manzano).

Junto al canto dedicado a esas cinco referencias históricas –canto a cinco enormes derroches de humanidad–, en el disco "VIEJOS TIEMPOS, NUEVOS TIEMPOS", nos encontramos también con una Lucía Sócam tierna y sensible que evoca en sus versos, y con su música, a las mujeres republicanas que la amamantaron –y nos amamantaron a muchos– con sed de libertad…; y a Amina, niña saharaui –hija del desierto– que reivindica con fe en su mirada, su derecho a "soñar" y a "ser feliz"; derechos que lamentable e injustamente, –junto con el derecho a la "esperanza"–, no figuran –ni con letras grandes, ni chicas– en ninguna de las Declaraciones Universales. (Hermosísima canción dedicada a Amina, en la que Alfonso Baro acompaña a Lucía con su guitarra y con su voz).



«Republicana…
heredera de la sangre de mi tierra
amamantándonos de sed de libertad.
Hundida en la miseria,
abandonada, criticada,
humillada por su gente.
Luchando y ganando
este pulso al destino
por sus hijos, como siempre».
("Republicana". Lucía Sócam).

«Tras la fe de su mirada
Amina ve pasar el tiempo […]
En la paz arrebatada
que Amina guarda en silencio
implora auxilio al sol naciente
que no castigue a su gente
danzando hacia el viento. 
Amina quiere soñar,
limpiar sus manos y salir.
Amina quiere volar,
quiere ser feliz».
("Amina". Lucía Sócam).

Por último, el el canto de Lucía no podía quedar ausente la denuncia directa y clara de estos "nuevos tiempos" que nos están tocando vivir, en los que triunfa la locura y el desatino de la injusticia y de la impiedad descaradas. Denuncia interpelante a la que David Caro une el desgarro de su guitarra flamenca.





«Quién eres tú 
que emerges del subsuelo 
y disfrazado de consuelo 
intentas detener mis pasos. […]
Quién eres tú 
para privar a alguien de su casa. 
Quién eres tú  
para hipotecar la libre y publica enseñanza. 
Quién eres tú  
para embargar los sueños 
para amordazar las ganas y el deseo. […]
Quién eres tú  
para juzgar a dos personas que se quieren.
Quién eres tú 
para señalarme por la ropa que yo lleve. 
Quién eres tú  
para embargar los sueños 
para amordazar las ganas y el deseo».
("Quién eres tú". Lucía Sócam)

Después de todo lo "dicho, contado y cantado", sólo me queda por formular una conclusión: LUCÍA SÓCAM en su nuevo disco nos transmite y nos contagia una "poÉtica de la solidaridad" que retoma y actualiza los fundamentos de la llamada "poesía social": «Nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno» (Gabriel Celaya). Y así es: los cantares de Lucía no lo son; en este caso, porque esta joven cantautora andaluza, a la que admiro profundamente, ha optado, con clara evidencia –como antes decía–, por "tomar partido hasta mancharse"… ¡Benditas sean sus "manchas"!… y, sobre todas ellas, benditas las hermosas "manchas" de su sensibilidad, su solidaridad, su sentido de la justicia y de su ternura.

jueves, 17 de enero de 2013

... Y LA PALABRA SE HIZO MÚSICA. "QUALSEVOL NIT POT SORTIR EL SOL" (5ª Parte)








Hoy sigo copiando el primer capítulo
de mi libro "Crónica cantada de los silencios rotos"
y, en concreto, prosigo con al apartado titulado
"QUALSEVOL NIT POT SORTIR EL SOL" (4).


Sobre el panorama musical de los años sesenta –como decía en el "cuelgue" anterior– creo que es importante, desde el punto de vista sociológico, hacer algunas observaciones que nos pueden servir para entender mejor el irreversible y lógico estallido, que se produjo por todos lo rincones del Estado, de una música y de un canción alternativas.

En aquellos años vivíamos, en primer término, una recuperación de la "zarzuela" como el máximo exponente de nuestra cultura musical –recuerdo perfectamente que el primer disco que compré con mis ahorros fue un regalo que le hice a mi madre en diciembre de 1960: "La del manojo de rosas", de Pablo Sorozábal– y, junto a la zarzuela, la llamada "canción española", un genero musical estratégicamente diseñado y apoyado por los guardianes del régimen para establecer una expresión folklórica de índole estatal que fuera a la vez, "típica", lo más intrascendente posible y exportable; genero conocido también como el "nacional flamenquismo".


El diseño de aquel producto musical se llevó a efecto sobre la base de la explotación y la manipulación descarada y despiadada de uno de los filones más extraordinarios, más expresivos y más lúcidos de nuestra cultura popular tradicional: la manipulación de la cultura tradicional andaluza; de su "copla" tierna, irónica y rebelde –que nada tiene que ver con la "canción española del franquismo"–, y del "cante jondo", prostituido y trivializado por "folklóricas" disfrazadas de peineta y bata de cola, o por "folklóricos", algunos de ellos típicamente afeminados, que ahondaron aún más en el rechazo y en la marginalidad hacia la libertad homosexual.

Y aquella canción ¡española! –intrascendente y sin alma; ¡de todos y de nadie!– se convirtió en un truculento tópico provocador de dos graves consecuencias:

Por una parte, esa canción significó una de las vías o de los caminos más sutiles de colonización y aplastamiento de las muy diversas y ricas realidades culturales y musicales que eran propias de lo diferentes pueblos de España, y que marcaban claramente su identidad. De repente, todos esos pueblos se encontraron invadidos por algo que se les incrustaba forzosamente, que parecía que venía del sur y que nada tenía que ver ni con su folklore, ni con sus raíces, ni con sus gentes, ni con su historia. Y para algunos de aquellos pueblos, además, una "canción española" que les robaba su propia lengua y sus poetas.

No es de extrañar que un buen día, a partir de 1963, empezara a estallar la voz de esos pueblos –en catalán, en euskera, o en gallego– y que fuese aquel un estallido joven, contundente y extremadamente nacionalista y radical; era mucho y muy amado lo que en aquellos pueblos se le había manipulado y reprimido.

Esta imagen pertenece al "Festival dos Pobos Ibéricos" celebrado
en La Coruña, en agosto de 1978. De izquierda a derecha en la primera fila están:
Uno de los guitarristas de José Afonso –del que lamentablemente
no recuerdo su nombre–, José Afonso (Portugal), Marina Rossell (Cataluña),
Xico de Carinho (Galicia), Bibiano (Galicia) y Enrique Morente (Andalucía).
Detrás, a la izquierda, están Joxean y Jesus Artze, que participaron en el festival
en representación del País Vasco.

Por otra parte, la "canción española" también representó un duro golpe para Andalucía –aparente e injustamente culpable de tanto desatino–. El pueblo andaluz, mi pueblo entrañable, sufrió un doble herida. En primer lugar, tuvo que sentir cómo se extendía su identidad adulterada, dentro y fuera de España; una falsa identidad tan cargada de tópicos, tan superficial y tan reaccionaria que en muchos casos, ante su imposición como el modelo cultural del Estado, provocó evidentes actitudes de rechazo, por no hablar de desprecio; y, además, una segunda y no menos dolorosa herida: como consecuencia de la desarticulación de su cultura tradicional y de su código expresivo, Andalucía también perdió su voz.

Por eso no es de extrañar también que un buen día una voz gaditana, desde el exilio, interpelara a lo poetas andaluces, diciéndoles:



Y muchos poetas andaluces miraron alto, latieron alto y se echaron a cantar; y surgió un canto verde y blanco; un canto igualmente nacionalista, libre y radical;  como el que estaba estallando en los demás pueblos de España:


«De Ronda vengo
lo mío buscando:
la flor del pueblo
la flor de mayo
verde, blanca y verde.

Ay, qué bonica
verla en el aire
quitando penas
quitando hambres
verde, blanca y verde.

Amo mi tierra
lucho por ella
mi esperanza
es su bandera
Verde, blanca y verde
Verde, blanca y verde.

Qué alegres cantan
las golondrinas
tierra sin amos
tierra de espigas
verde, blanca y verde.

Cómo relucen
las amapolas
de Andalucía
trabajadora
verde, blanca y verde.

Amo mi tierra
lucho por ella
mi esperanza
es su bandera
verde, blanca y verde
verde, blanca y verde».
("Verde, blanca y verde". Carlos Cano.
LP: "A duras penas". 1975).

Junto a la zarzuela y a la canción española, con aires de una mayor modernidad, por supuesto siempre controlada –en aquellos años los guardianes del fascismo no descansaban–, se produce el nacimiento de eso que se llamó y se reconoce como el "pop", una especie de "baúl de sastre" en el que cabía de todo; en general respondían a la nominación "pop" cientos, o tal vez, miles de canciones creadas por jóvenes y para jóvenes; canciones que indiscutiblemente, y esto no se puede negar, tenían unos aires radicalmente distintos de los de la "canción española"; eran canciones con planteamientos musicales  mucho más abiertos y más de ruptura –dentro de un orden–, y, en algunos casos, hasta provocadoras y causa de escándalo no sólo por su música y por lo que en ellas se decía, sino por todo el entramado que envolvía a aquel movimiento importado, tímidamente copiado y necesariamente adaptado del mundo y de la cultura norteamericana y anglosajona.


Aquel movimiento que penetró por nuestras fronteras, yo diría que de una forma incontrolable, con todo lo que supuso de ruptura, básicamente en lo formal también es verdad que, una vez superado el primer sobresalto, fue claramente utilizado por el régimen para airear, dentro y fuera de España, una aparente liberalidad que, por otra parte, no le creaba ningún tipo de problemas. Yo me atrevería a decir que el "pop" de los sesenta vino a ser en realidad como la "cara progre y desenfadada del franquismo".

Por supuesto, entre los múltiples creadores del "pop" de los sesenta, hubo de todo, y a algunos de ellos tengo que agradecerles momentos y recuerdos de mi preadolescencia provinciana que me resultan entrañablemente inolvidables y a los que no estoy dispuesto a renunciar. (Tengo que reconocer que hubo canciones, de aquel estilo y de aquella época, que aunque fuera tímidamente, despertaron en mí sentimientos y deseos, sin duda muy primarios, pero que nadie antes se había dispuesto o atrevido a revelarme). Sin embargo, la verdad es –y esto lo fui descubriendo con el paso de los años– que la mayoría de aquellas canciones eran absolutamente ajenas a la realidad que estábamos viviendo; eran canciones lúdicas de tal superficialidad y de tal pobreza comunicativa, fundamentalmente en sus textos, que no puede extrañarnos que se ganaran, si no el efusivo apoyo del poder, su interesado consentimiento.

«¡Sólo para fans!. La música ye-yé y pop española
de los años 60»
, de Geraldo Irles. Este libro editado en Alianza Editorial,
 en 1997, fue el motivo que me impulsó a escribir mi
«Crónica cantada de los silencios rotos», editada también en Alianza al año siguiente.

Ni puedo, y no es mi intención, entrar ahora en un minucioso análisis de los textos del "pop" de los sesenta y los setenta –habría que dedicarles un estudio minucioso y seriamente realizado– no obstante hay algunas notas que sí me gustaría destacar, puesto que pueden servirnos, como un dato más, para entender el por qué del nacimiento, en los pueblos de España, de una canción alternativa.


Desde mi punto de vista, y siempre salvando las excepciones –que las hubo–, las canciones del "pop" en aquella época planteaban, como la "canción española", un radical distancioamiento de nuestra tradición musical y de nuestra realidad social y personal; sus planteamientos era totalmente colonizadores respecto a la cultura de nuestros pueblos, y, en la mayoría de los casos, eran de un primitivismo y de una superficialidad inenarrable. Baste evocar sus "grititos para la movida" como el «chirivirí, popó, popó» o el «bye, bye, babi», o el título que tenían algunas de ellas: "Que se mueran los feos", "Juanita Banana", "Me lo dijo Pérez", "Faldas cortas, piernas largas", "El problema de mis pelos", "El turista 1.999.999" o aquella inconmensurable de "Cuidado con las señoras".



Y hablando de "señoras", me resulta imposible dejar de reflejar el machismo insultante que transpiraba nuestro "pop" de los sesenta; un machismo repudiable que no puedo dejar de ejemplificar en increíbles textos como lo siguientes: «Yo quiero una chica op-art / porque gasta poca tela. / Se hace una falda con un pañuelo de su abuela», o aquel otro que decía: «Búscate una chica ye-ye, / que tenga mucho ritmo y que cante en ingles. /  El pelo alborotado y las medias de color»; un nuevo prototipo de mujer del que otro grupo musical de la época se encargó de ofrecernos más datos acerca de su identidad: «Yo sé de alguien que es ye-yé. / Que habla un poco de inglés / y besa siempre a lo ye-yé / y besa siempre muy bien. / De su hombro cuelga un transistor, / camina al ritmo de ye-yé / y le gustan frases nuevas de amor / que tengan gusto a chiclé». Evidentemente es incuestionable que los contenidos líricos de muchas canciones del "pop" de los sesenta no tenían desperdicio.


Pero mientras tanto, fuera y dentro de España, estaban pasando cosas, en relación con nuestra música y nuestra canción, de signo totalmente distinto; fueron los primeros signos que a muchos nos permitieron, entonces, empezar a creer en que efectivamente «alguna noche podría salir el sol».

De ellas trataremos en el próximo "cuelgue".

III - Y AHORA ¡A DISFRUTAR CON "PABLO.CANO" ESCUCHANDO LAS CANCIONES DE SU "FLOR DE HABANERA" !... Y ALGO MÁS.

Después de los dos "cuelgues" que publiqué hace unos días dedicados al disco "FLOR DE HABANERA" – opera prima del cantau...