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miércoles, 1 de abril de 2020

martes, 27 de junio de 2017

"CON LA VOZ Y LA PALABRA". NUEVE CANCIONES PARA UNA VIDA.

En los meses de mayo y abril de 2004 empezaron a organizarse en Zaragoza unos encuentros con la "canción de autor" a los que se llamaron genéricamente "CON LA VOZ Y LA PALABRA"; encuentros en los que se realizaron importantes conciertos, tertulias, conferencias, mesas redondas y una gran exposición a la que llamamos como a éste mismo blog: "CANTEMOS COMO QUIEN RESPIRA", exposición que se celebró del 23 de marzo al 28 de abril en la "Casa de los Morlanes".

Este es un fragmento del magnífico programa de mano que se editó con motivo de aquella exposición:


Recuerdo que preparando aquella exposición, en una reunión con periodistas, alguien me preguntó cuáles habían sido las "CANCIONES DE MI VIDA", o sea, aquellas canciones que, de alguna forma, más habían marcada mi identidad. La respuesta no era fácil, sin embargo, aquel día, me decidí a dar NUEVE nombres dejándome muchos otros sin nombrar. Concretamente los siguientes:


LA BELLEZA de Luis Eduardo Aute.
GALLO ROJO, GALLO NEGRO de Chicho Sánchez Ferlosio.
A CÁNTAROS de Pablo Guerrero.
CANTO A LA LIBERTAD de José Antonio Labordeta.
EL UNICORNIO de Silvio Rodríguez.
HOY PUEDE SER UN GRAN DÍA de Serrat.
CASIDA DEL CAZADOR PERDIDO de Carlos Cano.
TU RISA de Pablo Neruda y de Olga Manzano y Manuel Picón.
A GALOPAR de Paco Ibáñez.

A los pocos días de aquella reunión con los periodistas, los organizadores de la exposición, pocos días antes de inaugurarla –utilizando las caricaturas que Alfredo González había creado para mi libro "Crónica cantada de los silencios rotos"– me sorprendieron con una colección de "separadores" dedicados a las canciones que yo había citado y alguna más como "Quejido" de Elisa Serna. Justo los "separadores" que he compartido un poquito más arriba de este "cuelgue"... ¡Fue una sorpresa maravillosa! Recuerdo que se hizo una tirada reducida, de un centenar de ejemplares, y que se agotaron antes de que la exposición se inaugurara.

Ayer, abriendo una de las cajas sin desembalar –que he trasladado recientemente a mi nueva casa– descubrí algunos de aquellos "separadores" que yo había guardado como recuerdo... ¡Me encantó el reencuentro!... Y contemplándolos tuve tres pensamientos que me apetece compartir:

– Verdaderamente esas canciones son, y han sido, parte de MI VIDA ENTRE CANCIONES, y de LA VIDA ENTRE CANCIONES de muchos de los lectores de este blog o de la Web "Canción con todos"... Son parte de nuestra memoria, de nuestra historia y –¡sí!– de nuestra identidad.

– Mi segundo pensamiento giró en torno a plantearme qué canciones "vitales" seleccionaría en este momento –como las anteriores–  creadas en el siglo XXI por las nuevas generaciones de cantautores. Aún sigo pensando en ello. La verdad es que no lo tengo tan fácil... Me propongo seguir pensando en ello y cualquier día de estos comparto sus nombres... Tengo algunas bastante claras aunque, dadas las circunstancias que estamos viviendo no han podido trascender tanto como lo hicieron aquellas.

– En tercer lugar pensé en lo bien que estaría que siguieran haciéndose exposiciones como las más de treinta que –desde aquella de Zaragoza–, he venido organizando durante años por todo el país y por América. ¡Ojalá se sigan haciendo! ¡Ahora ya no depende de mí, aunque, por supuesto, me implicaría en esas exposiciones si alguien, algún día, se planteara organizarlas!

martes, 3 de mayo de 2016

RETRATO ÍNTIMO DE «SILVIO RODRÍGUEZ»

SILVIO RODRÍGUEZ

Cuando yo era chiquito, allá en los largos atardeceres sureños, solía jugar a aquel machacón, pero genial, divertimento que consistía en completar frases como ésta: «De La Habana ha venido un barco cargado de...»; recuerdo que "Mariquita" –aquella mujer maravillosa que me cuidaba de pequeño y que inundó y engrandeció mi infancia de sueños y de fantasías– solía decirme que aprovechara el juego para cargar aquel barco con todo lo que más me gustara tener; con lo que más ilusión me hiciera... Ella, cuando jugábamos –dada su pobreza– a veces decía: «...cargado de panes blancos»; yo, dada mi edad:  «...cargado de juguetes».

Evocando aquella experiencia, ahora que –como suelo decir– me queda por vivir menos de lo que he vivido, regreso a aquel juego, y digo: «De La Habana me ha venido un "unicornio azul" cargado de "barredores de tristezas" y de "reparadores de sueños"; de "rabos de nube" y de "alas de colibrí", de "pintores de mujeres-soles" y de "locuras que son como brazos de mar"».



El rumbo de ese "unicornio azul" lo marca un amigo; "un trovador errante que enciende las hogueras y convoca a las luciérnagas"; un amigo –compañero del alma– al que es difícil dejar de amar porque, si hay algo que le caracteriza, es su capacidad para la ternura; cuando Silvio Rodríguez nos da una canción «abre una puerta y siempre aparece el misterio del amor».

«Con un poco de amor sobrevivo...; con un poco de amor yo me salvo...; sólo un poco de amor y soy algo... Con un poco de amor me levanto a mi diario de sed y de espanto... Con un poco de amor fue tejida mi piel y el cincel de mis huesos fue un poco de amor...; con un poco de amor soy yo mismo, soy tú, y soy aquel...».

«Debes amar la arcilla que va en tus manos, debes amar hasta la locura...; el amor alumbra lo que perdura, sólo el amor convierte en milagro el barro...; sólo el amor engendra la maravilla; sólo el amor consigue encender lo muerto».

«La cobardía es asunto de los hombres, no de los amantes. Los amores cobardes no llegan a amores, ni a historias, se quedan allí; ni el recuerdo los puede salvar...».

Tanto es su amor, y es tanta la necesidad de amor que le prende, que Silvio, hace ya muchos años, destronó de su personalidad y de su arte la posibilidad de la cobardía; por eso en su canto se produce esa insólita y contagiosa síntesis entre «el espanto y la ternura»; entre la pasión y la rebeldía. Pasión rebelde por la vida, alimentada «en el claro de luna». («Hay que quemar el cielo, si es preciso, por vivir»). Y rebeldía-apasionada ante el dolor, ante la injusticia, ante la tristeza, o ante la «pobreza de amistad y de sonrisas». («Un día, junto al mar, la más triste canción oyó llorar a un alma su dolor, y a por le alma fue vibrando la tonada, conmovida y gentil, maravillada»).

...De La Habana llegó Silvio Rodríguez, cargado también de esperanzas, y, entre el espanto y la ternura, nos enseñó a volar: «No hacen falta alas para hacer un sueño... No hacen falta alas para alzar el vuelo... Basta el buen sentido del amor inmenso».


...Después de todo este feliz aprendizaje, a La Habana regreso, este es mi sueño...; vuelo sobre un «unicornio azul», el que Silvio me invitó a buscar, aquel unicornio que con su cuerno de añil pescaba una canción y que tenía por vocación el compartirla... La canción que acompaña mi vuelo y que hoy quiero compartir contigo, mi Habana hermosa, no pude ser más que ésta: «Yo también te convido a creerme cuando digo futuro».

viernes, 1 de enero de 2016

DESDE MI ATALAYA: EN EL PÓRTICO DEL 2016: ¡REIVINDICACIÓN DE LA «LOCURA»!


Hace tiempo que vengo pensándolo y anoche tomé la decisión: en este nuevo año que hoy empezamos deseo convertir la "LOCURA" –mucha más "locura" todavía– en una de los rectores, o de las coordenadas, de mi vida y de la historia que me quede por hacer. Quiero vivir la locura intensamente, asumiendo, por supuesto, todos sus riesgos.

No me refiero a una locura irracional e irreflexiva, ¡no!... Lo que deseo para mí en este "año nuevo" es una "locura" sensitiva y consciente, dictada por el corazón, dirigida por los sentimientos, y dominada por la "libertad". Una "sana locura" que, en realidad, ya describió hace años el poeta gallego Celso Emilio Ferreiro en 1972: «Estoy conmigo mismo. O corazón é quen manda i eu obedezo»... Creo, sinceramente, que es lo que más necesito y deseo en este momento. Y no es nada nuevo –normalmente lo vengo practicando– pero insisto en el 2016, quiero percibir y sentir muy especialmente el "arrebato" de la "LOCURA".

En gran medida esta nueva disposición y esta opción personal por la "LOCURA" ya me viene de hace tiempo, sobre todo desde el día en que –siendo yo muy joven– cayó en mis manos un libro de León Felipe y leí impactado aquello de que «ya no hay locos», y de que «todo el mundo está cuerdo, terrible, monstruosamente cuerdo». Luego vino Paco Ibáñez, que cantó al poeta zamorano y reafirmó mis convicciones y mis deseos. Después me encontré con Galeano, que llegó a reivindicar  hasta "el derecho al delirio"... Y, mientras tanto, –como veremos después– otros cantores –desde Silvio Rodríguez a Claudio H, pasando por Ferrer y Piazzolla– que me fueron reforzando en el valor –yo diría que casi absoluto– de la "LOCURA".

Todo esto que he contado antes, no son más que los antecedentes a la decisión que he tomado, en estos últimos días, de convertir el año 2016 en el año de mi "LOCURA" definitiva. En realidad el motivo y el motor último de esa decisión –tan decidida y recientemente tomada– la tiene otro cantor amigo que me sorprendió hace dos meses con una canción llamada precisamente "LOCURA" –desde mi punto de vista unas de las mejores y más bellas canciones compuestas y grabadas el año pasado–; su audición fue para mi definitiva: Creo que sí –que como dice CIFU en su canción– "la vida es locura y la locura es hermosa, creativa", y –añado por mi cuenta– para mi, en el último tramo de mi vivir,  "imprescindible".


«Locura, la vida es locura,
como el que mira a la luna en un dedo corazón.
Locura, la vida es locura,
y se pasa mientras dura, tu hermosa, juventud.
Locura, la vida es locura,
para lo que no la tiene el loco busca su razón.
Con Dios se cree que está hablando el cura
y el místico con su Buda y el político con la nación.
Pero la locura es hermosa, pero la locura es creativa
y trabaja en el polígono de las rosas
fabricando la nueva loca sabia de la vida.
Locura, la vida es locura, perlas entre la basura,
noche oscura, incomprensió.
Locura, la vida es locura,
mis certezas desayunan una duda y una flor.»

Así pues, desde aquí, desde MI ATALAYA, hoy "1 de enero de 2016" reivindico –para mi y para quien lo quiera igualmente– la LOCURA; la "locura interior" traducida en la libertad de mis latidos y de mis sentimientos; y, desde ahí, la "locura que no pienso que deje de latir y de volar en todos mis proyectos". Uno de ellos -del que ya os hablaré pronto–  el que vengo anunciando como el "Reto 2016 de la Web Canción con Todos": darle este año un empujón definitivo a esa extensa "declaración de amor" a la canción que es la Web, es una "locura" irrenunciable. 



Voy a concluir este "cuelgue" porque deseo publicarlo hoy mismo 1 de enero. Antes, sin embargo, quiero compartir, al menos, dos de las canciones dedicadas a la "LOCURA" –con independencia de la de Cifu– a las que antes hacía referencia. Van a continuación:

• La primera "LOCURAS" de Silvio Rodríguez:


«Hay locuras para la esperanza / hay locuras también del dolor / y hay locuras de allá / donde el cuerdo no alcanza / locuras de otro color. / Hay locuras que son poesía / hay locuras de un raro lugar / hay locuras sin nombre / sin fecha sin cura / que no vale la pena curar. / Hay locuras que son como brazos de mar / te sorprenden te arrastran te pierden y ya / hay locuras de ley pero no de juzgar. / Hay locuras que son la locura / personales locuras de dos / hay locuras que imprimen / dulces quemaduras / locuras de diosa y de dios. / Hay locuras que hicieron el día / hay locuras que están por venir / hay locuras tan vivas / tan sanas tan puras / que una de ellas será mi morir.»

• La segunda canción se titula "LOS LOCOS" y la ha compueto 
y la canta Claudio H:



«Si yo estoy loco, qué / si vos también estás loco / si yo sé que estoy loco y vos también / estás enloqueciendo poco a poco, / si yo estoy loco, qué... / 

Si escuchas el silencio del ruido / y el ruido del silencio y seguís corriendo, / si crees que ganar algo de altura en esta triste cordura / es lo mismo que estar creciendo; / si piensas que soy raro porque paro, / no quiero nada caro /y vestido me tiro en el lodo, / yo sé que está del todo chalado / el que vive entre contar lo acumulado / y asustado con perderlo todo.

Acaso no está tocado el que vive desconfiado / pero mira hacia otro lado y callado pasa / pasa, se mete en su casa y espera mientras pasa, indiferente / y no le importa nada lo que pasa con la gente, / se miente / se cuenta que son cosas que suceden de repente / y que con tiempo suficiente…/ todo se olvida, / pero no se olvida nada… / y hay que hablar y hablar y hablar / de todo menos de lo que pasa.

Entiendo que es una enfermedad / vivir en la ciudad en dos metros cuadrados, / aislado peleando por tu espacio vital / y sin saber cómo se llama tu vecino de al lado. / Acaso no es un pobre tarado el que compra porque sale por la tele / y no le cree al que tiene al lado / y el tipo está encantado / porque acaba de comprar un “oír y callar” y ya lo tiene pagado.

Doctor, por favor, quién encierra / al imbécil que decide declarar la guerra; / doctor, por favor quién encierra / al sicópata que pinta una raya en la tierra / y de acá para allá no se puede pasar
y de allá para acá se pasa / y hay quien pierde la vida / tratando de encontrar su casa / y hay que hablar y hablar y hablar de todo menos de lo que pasa.

Estoy loco si me como los mocos / si no hago lo mismo que hacen todos me equivoco / si pienso un poco / si creo que el sistema en el que vivo es de locos

Voces que dentro mío claman / son voces que me llaman y yo les hago caso /y así voy llegando paso a paso / a lo más hondo y más podrido de mi alma, / calma, sólo es el viento, /deje cocinar y revuelva su locura a fuego lento. /póngase a cantar, todo va a llegar / todos tendremos al final nuestro momento / ahórrese el lamento / y si siente que se queda sin sustento no se asuste… /sabrá bailar.»

miércoles, 28 de mayo de 2014

«SILVIO RODRÍGUEZ» SE INCORPORA AL CENTRO DE LA CANCIÓN DE AUTOR COMO "SOCIO FUNDADOR"

Sílvio Rodríguez.

Ayer por la tarde recibí la noticia: SILVIO RODRÍGUEZ–sin duda uno de los más grandes trovadores el siglo XX y de lo que va del XXI– apoya el proyecto del CENTRO DE LA CANCIÓN DE AUTOR y se hace SOCIO FUNDADOR junto al resto de los 471 socios que lo son en este momento.

Su correo, que me causó una profunda emoción, dice:

«Por supuesto que sí, querido Fernando, es un honor para mi figurar como socio fundador de tu Centro de la Canción de Autor.
Desde ya puedes ir contando con un ejemplar de todo lo que ha editado Ojalá.
Cuando estés listo, sólo me dices a dónde enviarlo.
Un abrazo fuerte.
SILVIO».

Contar con Silvio respaldando el proyecto me fortalece. La llegada de todos y de cada uno de los ya 472 socios y socias del Centro ha sido para mí motivo de gozo y de confianza, ¡os lo aseguro!; pero he de confesaros que contar con Silvio respaldando el proyecto me fortalece especialmene por lo mucho y muy bueno que significa su presencia en el universo de la auténtica "canción polpular"; y más todavía contar con su colaboración, así como con la que hace unas semanas "abracé" con Vicente Feliú y con Víctor Casaus.

Permitirme que en este momento, y por esta circunstancia tan especial, practique yo también un poquito de "yoismo" recuperando las tres últimas fotografías que me hice en La Habana con mi querido Silvio; en realidad no son más que tres latidos.... 



¡GRACIAS POR ESTAR AHÍ SIEMPRE AMIGO!

sábado, 21 de diciembre de 2013

¡POBRE PAÍS!... ¡CUANTA "MIERDA" LE ESTÁN ECHANDO ENCIMA!... AÚN ASÍ YO SIGO "AMARRAO" A LA ESPERANZA

Cuando hace poco más de tres años me decidí a iniciar este blog y puse en su cabecera –a la derecha– mis datos personales, tuve muy claro lo que quería escribir: para mí lo verdaderamente importante era decir: "AMO LA CANCIÓN DE AUTOR, SENCILLAMENTE".

Es por eso, sin duda, que anoche, poco antes de acostarme, me pillé un "cabreo" y una "indignación" indescriptible. Me iba ya para la cama, tras seleccionar los libros de poemas que después, o tal vez mañana, os voy a recomendar, y encendí un momento la tele. 

Intentaba averiguar que es eso de la "subasta eléctrica y sus trampas"; o si el "registro a la sede del Partido Popular" era un registro judicial en forma –o sea bajo sospecha–, o simplemente una inocente solicitud de colaboración sin importancia, como ha afirmado el Señor Rajoy –que cada vez miente más–... Pues no, no conseguí ninguna de esas averiguaciones pero, sin embargo, me encontré con esto que vais a ver en la siguiente imagen.... ¡Increíble pero cierto!... Observarlo atentamente, que no tiene desperdicio:

No se puede pinchar para ver el vídeo porque ni yo
ni mi blog podemos soportarlo.

Kiko Rivera –hijo de Isabel Pantoja, para quien no le conozca– ha grabado un disco –con perdón ¡una "mierda"!– y lanza su primera canción a "bombo y platillo" en un espacio televisivo de máxima audiencia... ¿Qué les parece? ... Mientras tanto en este país hay cientos de maravillosos "cantautores" y "cantautoras" a los que culturalmente se les está despreciando. Ya no solo no les promocionan sus discos en los medios de comunicación –hasta en los más "progres"–, sino que, además, ni se les deja cantar en la calle. 

Pues bien, llega este muchachito y por ser el hijo de quien es, el primo de su primo, el hermano de su hermana, y un contador de gilipolleces e historias folladoras –que le resultan muy rentables–, graba un disco, se echa a cantar lamentablemente y ¡ya verán! se convertirá en superventas estas navidades aprovechado que va a renacer ese Jesús de Nazarez que como cantó Silvio Rodríguez «decía que todo era de todos y que enseñaba a los pastores a compartir las ovejas y a cuidarse de los lobos».

¡Claro que esto ocurre en un país en el que acontecen –hablando de "cultureta"– otras escenas como ésta!:

Sin palabras. ¡Pobre país!

Belen Esteban –como si fuera Agatha Christie, Rosa Montero o Almudena Grande; ¡hay que joderse!– escribe un libro; lo firma en los grandes almacenes; hay colas de gentes que se lo compran; ha vendido ya más de 100.000 ejemplares; y es, con perdón, ¡una "mierda"!...

(En el próximo "cuelgue", por mi parte, os voy a recomendar un montón de libros que son preciosos –pequeñas y sencillas joyas literarias– que lamentable e injustamente, seguro que van a pasar desapercibidas estas Navidades. En la medida de mis posibilidades voy a intentar difudirlas y recomendarlas).

Y todo esto ocurre, además, en un país con un Ministro de Cultura que es –con perdón– una "mierda" –no como ser humano, sino como ministro–, y con toda la mierda de la corrupción; de esa justicia que –como dijo León Felipe«vale menos que orín de los perros»; de la pérdida de los derechos sociales; de la pobreza; y en fin de tantas miserias y leyes represivas que, poquito a poco, y casi sin darnos cuenta, están resurgiendo.

Y la "mierda" es también todo el personal que se traga esa "mierda", y compra tanta "mierda", y vota a la "mierda"... ¡

PERDONARME ESTE "CUELGUE DE HOU...; PERO ES QUE NO PUEDO MÁS...; Y SIGO CREYENDO EN MI PAÍS..., SIGO AMANDO LA CULTURA Y LA "CANCIÓN DE AUTOR"..., Y SIGO "AMARRAO" ESPERANZADAMENTE A LA ESPERANZA!.

Y como ya estamos en Navidad –y, en realidad, me gustan los finales felices– os invito a alimentar la ESPERANZA escuchando a Silvio Rodríguez. Ël, y otros muchos cantautores y cantautoras como él, alimentan día a día mi confianza en el futuro... ¡Alguien va a renacer en estos días, al que –seamos creyentes o no creyentes– deberíamos escuchar !

lunes, 15 de abril de 2013

«CANCIONES, RAZONES UTÓPICAS, SUEÑOS POSIBLES Y ESPERANZAS» - II + «UN RECETA MUY ESPECIAL».

El sábado pasado, día 13. os contaba que estuve en Segovia participando en el XXI Seminario de Formación que organiza ALEZEIA (Asociación de Educación para la Salud); seminario al que asisten médicos y, en general, personal relacionado con el mundo sanitario, de todo el país. Concretamente este año desarrollaron un tema de reflexión verdaderamente hermoso e importante al que titularon "Cara y cruz de la personalidad; escucharla a través de la música".

Mi participación en el seminario se concretó en un conferencia a la que llamé "La razón utópica y la capacidad de soñar, como realidades básicas para el fortalecimiento de la personalidad"; y –a un nivel más práctico– en la realización de audición comentada de canciones a la que titulé: "Canción, razones utópicas, sueños posibles y esperanzas"; en concreto, escuchamos y trabajamos sobre estas diez canciones:

CONTADME UN SUEÑO de León Felipe / Adolfo Celdrán
YA NO HAY LOCOS de León Felipe / Paco Ibáñez
UN CORAZÓN de Luis Eduardo Aute
• VOLAR ES PARA PÁJAROS de Hilario Camacho y Pablo Guerrero
EL REPARADOR DE SUEÑOS de Silvio Rodríguez
RABO DE NUBE de Silvio Rodríguez
SOMNIEM de Lluís Llach
NO ABARATEXIS EL SOMNI de Lluís Llach
YO VENGO A OFRECER MI CORAZÓN de Fito Páez
SUEÑOS de Pablo Guerrero



Tres momentos del Seminario en los que los participantes
realizaron la audición de las canciones propuestas.

En el "cuelgue" del pasado día 13 me comprometí a ofrecer en el blog, esas diez canciones en video y empecé a hacerlo allí, ofreciendo las cuatro primeras. Hoy me dispongo a compartir las seis restantes. Pero antes me gustaría contaros una anécdota, entre divertida y simbólicamente muy seria, que surgió durante la audición; una anécdota a la que podríamos llamar:

"UNA RECETA MUY ESPECIAL"

Estábamos escuchando las canciones en grupo y en un clima de absoluta y saludable relajación, y alguien me comentó: "¡Qué maravilla! ¡Que momento más genial! ... Y es que las canciones que nos estás poniendo son hermosísimas»... 

Al escuchar aquello, de repente, se me ocurrió algo –que entre broma y muy en serio– les recomendé a los médicos y sanitarios presentes: «Lo que tendríais que hacer es, en lugar de recomendarles a vuestros pacientes dos pastillas de LORAZEPAM, o de ORFIDAL, para que se relajen, recetarles un par de estas canciones. Por ejemplo recetarles la audición de un "Reparador de sueños" y un "Yo vengo a ofrecer mi corazón", o, sencillamente, un "Rabo de nube" y el "Sueños" de Pablo Guerrero. ¡Seguro que todo iría mejor y que los resultados serían muchísimo más liberadores y eficaces!».... ¡No!, no es una broma... Al final todos reconocimos que aquella "receta tan especial" no sería ninguna tontería... 

Y ahora, sin más paso a ofreceros los vídeos correspondientes a la seis útimas canciones antes mencionadas.


«Siempre llega el enanito
con sus herramientas de aflojar los odios
y apretar amores.
Siempre, llega el enanito,
siempre oreja adentro
con afán risueño de enmendar lo roto.

Siempre,
apartando piedras de aquí, basura de allá,
haciendo labor.
Siempre va esta personita feliz
trocando lo sucio en oro.
Siempre,
llega hasta el salón principal,
donde está el motor que mueve la luz.
Y siempre allí hace su tarea mejor,
el reparador de sueños.

Siempre,
llega el enanito hasta la persona,
hasta todo el pueblo, hasta el universo.
Siempre, llega el enanito
y desde esa hora se acaba el silencio
y aparece el trino».
(“El reparador de sueños”. Silvio Rodríguez).



«Si me dijeran pide un deseo
preferiría un rabo de nube,
un torbellino en el suelo
y una gran ira que sube.
Un barredor de tristezas,
un aguacero en venganza
que cuando escampe parezca
nuestra esperanza.

Si me dijeran pide un deseo,
preferiría un rabo de nube,
que se llevara lo feo
y nos dejara el querube.
Un barredor de tristezas,
un aguacero en venganza
que cuando escampe parezca
nuestra esperanza».
(“Rabo de nube”. Silvio Rodríguez).


«Soñáis,
pues sí, claro, soñamos constantemente.
Esperáis demasiado,
pues sí, hemos aprendido a esperar y lo esperamos todo.
Queréis demasiado,
pues sí, claro, queremos demasiado, más, todo, ávidamente.
Tenéis demasiada prisa,
pues sí, claro, caminar, llegar, recomenzar, tenemos prisa, mucha prisa...

Soñáis,
sí, inevitablemente
El sueño de hoy como posibilidad del mañana.
Esperáis demasiado,
pues sí, claro, y no nos avergüenza ser esclavos
de la esperanza.
Queréis demasiado,
pues sí, claro, es nuestro rabioso derecho
y más aún nuestro deber.
Exigis,
pues sí, claro, apasionadamente o con tristeza.

Y de todos modos, mejor así,
mejor un pueblo que se mueve,
aunque a veces precipitado,
aunque a veces demasiado prudente,
aunque a veces sucio, bajo, rastrero,
aunque a veces sublime,
mejor así, con toda su condición humana, extraña
y sencilla;
mejor así que un rebaño de corderos
sometido al cálculo de los ordenadores de intereses.

Por ello, nadie debe avergonzarse de decir,
nadie debe avergonzarse de gritar:
Soñamos sí, constantemente,
soñamos sin límites en los sueños,
soñamos hasta lo inimaginable.
Soñamos siempre
y lo esperamos todo,
hemos aprendido el arte de esperar
en noches interminables de impotencia
sabemos esperar y lo esperamos todo,
y lo queremos todo,
queremos lo imposible para llegar a lo posible,
queremos lo posible para llegar a lo imposible;
mejor así, con toda la condición humana, extraña y sencilla;
mejor así,
que un rebaño de corderos
sometidos al cálculo de los ordenadores de intereses;
por ello, si alguna vez nos dicen,
si alguna vez se atreven a decirnos...

SOÑÁIS.
¡Pués sí, claro! constantemente,
soñamos siempre.
Si nos decís: ESPERÁIS DEMASIADO.
¡Pués si, claro! hemos aprendido el arte de esperar
y lo esperamos todo.
Si nos decís: QUERÉIS DEMASIADO.
¡Pués sí, claro! queremos demasiado,
y aún más, ávidamente.
Si nos decís: TENÉIS DEMASIADA PRISA.
¡Pués sí, claro! caminar, llegar,
recomenzar, sí,
¡tenemos prisa!».
(“Somnieu”. Lluís Llach)


«Somnieu, / és clar que sí, somniem constantment. / Espereu massa, / és clar que sí, ham après a esperar i ho esperem tot. / Voleu massa, / és clar que sí, volem massa, més, tot, àvidament. / Teniu massa pressa, / sí, és clar que sí, caminar, arribar, recomençar, tenim pressa, molta pressa.

Somnieu, /sí inevitablement. / El somni d’avui com possibilitat del demà. / Espereu massa, / es clar que sí, i no ens fa cap vergonya ésser esclaus / de l’esperança. / Voleu massa, / és clar que sí, és el nostre dret rabiós, / i encara més el nostre deure. / Exigiu, / és clar que sí, apassionadament o amb tristesa.

I tanmateix, / i tanmateix, millor així, /millor un poble que es mou, / encara que, a vegades, precipitat, / encara que, a vegades, massa prudent, / encara que, a vegades, brut, baix, rastrer, / encara que, a vegades, sublim, / millor així, amb tota la seva condició humana, estranya i senzilla; / millor així, que no un ramat de xais / sotmès al càlcul dels ordenadors d’interessos.

Per això, que ningú no s’avergonyeixi de dir, / que ningú no s’avergonyeixi de cridar: / Somniem, sí, constantment, / somniem sense límits en els somnis, / somniem fins l’inimaginable. / Somniem sempre, / i ho esperem tot, / hem après l’art d’esperar, / aquest art d’esperar / en nits interminables d’impotència; sabem esperar i ho esperem tot, tot, / i ho volem tot, /volem l’impossible per a arribar al possible, / volem el possible per a arribar a l’impossible; / millor així, amb tota la seva condició humana, estranya i senzilla; / millor així, que no un ramat de xais sotmesos al càlcul dels ordenadors d’interessos; /per això, si mai ens diuen, si mai ens gosen dir...

SOMNIEU. / És clar que sí! constantment, somniem sempre. / Si en dieu: ESPEREU MASSA. / És clar que sí, hem après a esperar, i ho esperem tot. / Si ens dieu: VOLEU MASSA. / És clar que sí, volem massa, més i tot, àvidament. / Si ens dieu: TENIU MASSA PRESSA. / És clar que sí, caminar, arribar, recomençar, sí, tenim pressa». (“Somnieu”. Lluís Llach).



«No empobrezcas el sueño,
no tengo otra cosa que decirte, si quieres
no empobrezcas el sueño,
que es como la estrella que hay al final del camino.

Y si es preciso reharemos todos los signos
de un presente tan difícil y arisco
que no empobrezcas tu sueño nunca más.

Que nos han puesto precio por vivir
y el vivir a veces tiene el precio de decir basta.
Basta de renuncias mediocres
que no nos permiten la historia en pie.

Y si es preciso conviviremos la miseria
pero ha de ser sin engaño, dignamente,
basta de amenazas innobles
con el hambre y el tronar de los cañones.

No empobrezcas el sueño,
tu estrella que está al final del camino,
no empobrezcas el sueño,
por desprecio te darás a ti mismo».
(“No abarateixis el somni”. Lluís Llach).

«No abarateixis el somni, / res més que això tinc per dir-te, si vols. / No abarateixis el somni, / que és com l'estel que hi ha al fons del camí. / Si cal, refarem tots els signes / d'un present tan difícil i esquerp, / però no abarateixis el teu somni mai més. / Que ens han fet preu per viure / i el viure a voltes té el preu de dir prou. / Prou de renúncies mediocres / que no ens permeten la història dempeus. / Si cal, conviurem la misèria, / però ha de ser sense engany, dignament, / prou d'amenaces innobles / amb la fam i el tronar dels canons. / No abarateixis el somni, / el teu estel que hi ha al fons del camí, / no abarateixis el somni / o et donaràs per menyspreu tu mateix». (“No abarateixis el somni”. Lluís Llach).



«Quién dijo que todo está perdido
yo vengo a ofrecer mi corazón
tanta sangre que se llevó el río
yo vengo a ofrecer mi corazón...

No será tan fácil ya sé que pasa
no será tan simple como pensaba
como abrir el pecho y sacar el alma
una cuchillada del amor.

Luna de los pobres siempre abierta
yo vengo a ofrecer mi corazón
como un documento inalterable
yo vengo a ofrecer mi corazón...

Y uniré las puntas de un mismo lazo
y me iré tranquilo me iré despacio
y te daré todo y me darás algo
algo que me alivie un poco más.

Cuando no haya nadie cerca o lejos
yo vengo a ofrecer mi corazón
cuando los satélites no alcancen
yo vengo a ofrecer mi corazón...

Y hablo de países y de esperanzas
hablo por la vida hablo por la nada
hablo de cambiar esta nuestra casa
de cambiarla por cambiar no más

Quién dijo que todo está perdido
yo vengo a ofrecer mi corazón».
(“Yo vengo a ofrecer mi corazón”. Fito Páez.
Canta: Fito Páez, Mercedes Sosa y Víctor Heredia).



«Los sueños vuelan alto como pájaros.
Los sueños ven la tierra desde arriba.
Los sueños tienen ojos transparentes.
Los sueños iluminan.

Los sueños son posibles,
los sueños son posibles,
los sueños son posibles.

Tus sueños descienden como lluvia.
Tus sueños acuden si los llamas.
Tus sueños viven más que tu vida.
Tus sueños se instalan en tu casa.

Tus sueños son posibles,
tus sueños son posibles,
tus sueños son posibles.

Los sueños están en los bolsillos
de los trajes usados y los besos.
Los sueños eligen las miradas
que en el futuro van a ser verdades.

Los sueños son posibles,
los sueños son posibles,
los sueños son posibles.

Tus sueños son posibles,
tus sueños son posibles».
(“Sueños”. Pablo Guerrero).

viernes, 22 de febrero de 2013

SILVIO ADMIRADO Y REIVINDICADO


JOAQUÍN CALADERON y ANTONIO AMUEDO, ambos compositores y cantantes sevillanos, acaban de poner en marcha un precioso proyecto basado en la admiración que sienten –compartida por millones de personas, yo entre ellas– hacia el gran trovador cubano SILVIO RODRÍGUEZ

Este proyecto se concreta en la preparación y en la realización de unos conciertos en los que van versionar canciones de Silvio, reivindicando así su grandeza musical y poÉtica. 

El primero de esos conciertos, como puede observarse en siguiente cartel, va a celebrarse mañana sábado en la sala La Estación, de Sevilla.



Tras el concierto sevillano Joaquín y Antonio tienen la idea de organizar una gira dedicada a Silvio por otras ciudades; iniciativa que me parece magnífica...; tan magnífica como al mismísimo Vicente Feliú que ayer mismo al recibir la noticia en mi muro de facebook les mandaba, desde La Habana, el siguiente mensaje: «Espérenme que voy a hacerles segundas voces».

Para empezar a saborear lo que sin duda va ser un emotivo, lindo y extraordinario espectáculo os dejo cinco vídeos en los que Antonio Amuedo y Joaquín Calderón canta algunas canciones de Silvio: Estos vídeos tienen el valor añadido de que fueron grabados y dan testimonio del primer día que ambos se juntaron para iniciar el diseño del concierto y los ensayos. ¡Es sin duda un bonito regalo del que vamos a poder disfrutar hoy, y durante el fin de semana que ya felizmente se nos echa encima!


Si no creyera en la locura
de la garganta del sinsonte
si no creyera que en el monte
se esconde el trino y la pavura.

Si no creyera en la balanza
en la razón del equilibrio
si no creyera en el delirio
si no creyera en la esperanza.

Si no creyera en lo que agencio
si no creyera en mi camino
si no creyera en mi sonido
si no creyera en mi silencio.

Qué cosa fuera,
qué cosa fuera la maza sin cantera.

Un amasijo hecho de cuerdas y tendones
un revoltijo de carne con madera
un instrumento sin mejores resplandores
que lucecitas montadas para escena.

Qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera
qué cosa fuera la maza sin cantera

Un testaferro del traidor de los aplausos
un servidor de pasado en copa nueva
un eternizador de dioses del ocaso
júbilo hervido con trapo y lentejuela.

Qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera
qué cosa fuera la maza sin cantera.

Si no creyera en lo más duro
si no creyera en el deseo
si no creyera en lo que creo
si no creyera en algo puro.

Si no creyera en cada herida
si no creyera en la que ronde
si no creyera en lo que esconde
hacerse hermano de la vida.

Si no creyera en quien me escucha
si no creyera en lo que duele
si no creyera en lo que quede
si no creyera en lo que lucha».
("La maza")




«Para no hacer de mi ícono pedazos,
para salvarme entre únicos e impares,
para cederme un lugar en su Parnaso,
para darme un rinconcito en sus altares
me vienen a convidar a arrepentirme,
me vienen a convidar a que no pierda,
mi vienen a convidar a indefinirme,
me vienen a convidar a tanta mierda.

Yo no sé lo que es el destino,
caminando fui lo que fui.
Allá Dios, que será divino:
yo me muero como viví.

Yo quiero seguir jugando a lo perdido,
yo quiero ser a la zurda más que diestro,
yo quiero hacer un congreso del unido,
yo quiero rezar a fondo un hijonuestro.
Dirán que pasó de moda la locura,
dirán que la gente es mala y no merece,
mas yo seguiré soñando travesuras
(acaso multiplicar panes y peces).

Dicen que me arrastrarán por sobre rocas
cuando la Revolución se venga abajo,
que machacarán mis manos y mi boca,
que me arrancarán los ojos y el badajo.
Será que la necedad parió conmigo,
la necedad de lo que hoy resulta necio:
la necedad de asumir al enemigo,
la necedad de vivir sin tener precio».
("El necio")


«Ojalá que las hojas no te toquen el cuerpo cuando caigan
para que no las puedas convertir en cristal.
Ojalá que la lluvia deje de ser milagro que baja por tu cuerpo.
Ojalá que la luna pueda salir sin ti.
Ojalá que la tierra no te bese los pasos.

Ojalá se te acabe la mirada constante,
la palabra precisa, la sonrisa perfecta.
Ojalá pase algo que te borre de pronto:
una luz cegadora, un disparo de nieve,
ojalá por lo menos que me lleve la muerte,
para no verte tanto, para no verte siempre
en todos los segundos, en todas las visiones:
ojalá que no pueda tocarte ni en canciones.

Ojalá que la aurora no dé gritos que caigan en mi espalda.
Ojalá que tu nombre se le olvide a esa voz.
Ojalá las paredes no retengan tu ruido de camino cansado.
Ojalá que el deseo se vaya tras de ti,
a tu viejo gobierno de difuntos y flores».
("Ojalá")


«Me estremeció la mujer que empinaba a sus hijos
hacia la estrella de aquella otra madre mayor.
Y cómo los recogía del polvo teñidos
para enterrarlos debajo de su corazón.

Me estremeció la mujer del poeta, el caudillo,
siempre a la sombra y llenando un espacio vital.
Me estremeció la mujer que incendiaba los trillos
de la melena invencible de aquel alemán.

Me estremeció la muchacha
hija de aquel feroz continente,
que se marchó de su casa
para otra de toda la gente.

Me han estremecido un montón de mujeres,
mujeres de fuego, mujeres de nieve.

Pero lo que me ha estremecido
hasta perder casi el sentido,
lo que a mi más me ha estremecido
son tus ojitos, mi hija,
son tus ojitos divinos.

Me estremeció la mujer que parió once hijos
en el tiempo de la harina y un quilo de pan
y los miró endurecerse mascando carijos.
Me estremeció porque era mi abuela además.

Me estremecieron mujeres
que la historia anotó entre laureles.
Y otras desconocidas, gigantes,
que no hay libro que las aguante».
("Mujeres")


«Estoy buscando una palabra
en el umbral de tu misterio.
¿Quién fuera Alí Babá?
¿Quién fuera el mítico Simbad?
¿Quién fuera un poderoso sortilegio?
¿Quién fuera encantador?

Estoy buscando una escafandra,
al pie del mar de los delirios.
¿Quién fuera Jacques Costeau?
¿Quién fuera Nemo, el capitán?
¿Quién fuera el batiscafo de tu abismo?
¿Quién fuera explorador?

Corazón obscuro,
corazón con muros,
corazón que se esconde,
corazón que está dónde,
corazón en fuga,
herido de dudas
de amor.

Estoy buscando melodía
para tener como llamarte.
¿Quién fuera ruiseñor?
¿Quién fuera Lennon y McCartney,
Sindo Garay, Violeta, Chico Buarque?
¿Quién fuera tu trovador?»
("Quién fuera")

viernes, 27 de julio de 2012

TERESITA FERNANDEZ . TESTIMONIOS Y ADMIRACIONES EN TORNO A UNA GRAN MUJER.

Teresita Fernández.
(Fotografia Eva Rubio).

En estos dos últimos días se ha producido una de esas situaciones mágicas que surgen como consecuencia de la comunicación que mantenemos diariamente a través del blog... He recibido muchos corrreos –la mayoría de gente joven– pidiéndome que ampliara la información sobre esta gran mujer "maestra y trovadora cubana" llamada TERESITA FERNÁNDEZ...

A través de esos correos he podido darme cuenta de que a Teresita no se le conoce demasiado en España, hecho que me ha hecho pensar, durante estos días, en que es realmente una pena que a lo largo de nuestra vida se nos "escape" la posibilidad de conocer a personas tan extraordinarias como ella; en este caso conocer a una MUJER –así, con mayúsculas–; una mujer que rompe con todos los estereotipos machistas de siempre y que nos demuestra que –glosando y robándole las palabras a Celaya– la feminidad, o mejor, la fuerza y la identidad femenina son auténticas «armas cargada de futuro».

Así pues, aunque tenía previsto dedicar este cuelgue a la relación poética y musical que en su día se estableció entre Teresesita y José Martí, antes de hacerlo voy a realizar una breve aproximación biográfica a esta gran mujer que, como decíamos ayer, ella misma la sintetiza con estas palabras: «Yo soy una maestra que canta»


Teresita Fernández en Santa Clara a los dos y diez años de edad.
(Fotografías tomadas del libro «Yo soy una maestra que canta» (Ed. Unión)
de Alicia Elizundia Ramírez).

Teresita del Carmen Julia Rosa Fernández García, nació en la ciudad de Santa Clara (Cuba) en el mes de diciembre de 1930.

Con solo cuatro años empezó a cantar en la emisora de radio de su ciudad natal en el programa "Hora Martha", que dirigía su madre Amparo García.

Aunque su madre deseaba que Teresita fuese pianista, ella decidió enfocar su vida por otros derroteros; lo que a ella le gustaba de verdad era cantar, tocar la guitarra y escribir poesía, –o sea, desde siempre tuvo alma de cantautora–. Por otra parte, ella tuvo, desde siempre, una clara vocación de maestra; deseaba dedicarse a la enseñanza.

En 1944 comenzó a estudiar en la Escuela Normal de Maestros, graduándose, en 1948, como Maestra Normalista. Nada más obtener el título empezó a dar clases sin dejar, por ello, de cantar  –lo hacía continuamente en su escuela–, y de escribir y publicar sus poemas en varios periódicos de la época.

En 1952 obtuvo el título de profesora de Solfeo, Teoría y Piano, y dos años más tarde ejerció como profesora ayudante de música en la Escuela Normal.

En 1957 se trasladó a vivir en La Habana donde se graduó en Doctora en Pedagogía y obtuvo, por oposición, la cátedra como profesora de música, solfeo y coro en la Escuela Normal de Maestros de Santa Clara.

A partirr de ahí, Teresita Fernández empezó a darse a conocer como trovadora en una gran variedad de programas de radio y de televisión; inició sus conciertos y recitales; actuó, en 1967, en el Festival Internacional de Varadero; y un año más tarde en el Festival Nacional de la Trova en Santiago de Cuba.

Teresita Fernández con Bola de Nieve en el restaurante
Monseigneur, en Ciudad de la Habana.
Bola de Nieve un buen día piropeó a Teresita diciéndole:
«Usted no necesita más adorno que la canción».

En 1974 Teresita Fernández fundó la Peña de los Juglares en el Parque Lenin; peña que mantuvo activa todos los domingos durante diecisiete años.

Viajó a España, por primera vez. en 1991 para participar en la primera muestra Iberoamericana de Narración Oral y Escénica; y en el Festival Juvenalia de Madrid, que fue donde personalmente tuve la oportunidad y la suerte de conocerla.

Entre su discografía figuran las siguientes obras: «Teresita y sus canciones» –disco editado en los años sesenta–; «Mi gatico Vinagrito» (1988); «No puede haber soledad» –grabado en directo en el año 2000 y editado en 2006– y «Teresita canta a Martí» –ambos publicados por el Centro Pablo de la Torriente–; «Vamos todos a cantar» (2002) –homenaje que le brindaron varios trovadores cubanos–; y «Teresita en nosotros» (2007), disco en el que participaron Sara González, Silvio Rodríguez, Liuba María Hevia, Amaury Pérez y la propia Teresita.


Para completar este "cuelgue" voy a copiar, en primer lugar, dos testimonios sobre Teresita Fernández que nos aproximan a su verdadera personalidad. El testimonio de Víctor Casaus –director del Centro Pablo de la Torriente, de Cuba– y el del gran trovador cubano Silvio Rodríguez.

«Teresita –dice Víctorha llenado, llena un espacio insustituible en el panorama de la canción cubana: lo ha hecho con perseverancia y con amor, con poesía y con humildad».


«En julio de 1967, recién salido del servicio militar –escribe Silvio Rodríguez en la presentación del disco «Teresita Fernández en nosotros», los fundadores del joven (grupo poético) Caimán Barbudo me invitaron a un recital llamado "Teresita y nosotros". Era un acto de identificación con la trovadora de Santa Clara, cuyo master de juglaría se basaba en una poética personal entonada, como después supe que le hubiera gustado poseer a varios de aquellos jóvenes poetas. Creo que fue mi primer recital y no fue un mal comienzo. Por un lado profundicé lazos con amigos escritores de mi generación y por otro me acerqué, para siempre, a la trovadora con quien más similitudes tenía, en cuanto a origen y formas. Por entonces Teresa cantaba en "El Coctel", night club que sobrevive en plena Rampa, zona de operaciones que me tocaba por haber empezado a trabajar en televisión a unos metros de distancia. Me hice asiduo al lugar por la fascinación de escucharle algunas de las canciones que están en este disco. Con ellas me enamoré de su arte único en aquel rinconcillo de la noche al que llegaba a la hora  que podía. Si Teresa estaba cantando, me volvía una estatua, pero después me iba escurriendo por el murito hasta su lado. En más de una ocasión me brindó su guitarra para que dijera algo a su auditorio [...].


Silvio Rodríguez, Teresita Fernández y Marta Valdés
en la Peña de Los Juglares, en el Parque Leni. 1975


Todas las generaciones de niños cubanos, desde hace cuarenta años hasta nuestros días, han cantado las hermosas versiones que hizo Teresita de Gabriela Mistral, además de sus propios y sabios poemas. Porque había pocas canciones infantiles y porque las de ella estaban entre las mejores [...]».

Relacionadas con estas últimas palabras de Silvio –consciente de que este "cuelgue" se va a alargar más de lo acostumbrado–, no puedo resistirme a transcribir algo que me contaba anoche, a través de un correo electrónico, un buen amigo cubano; me refiero al diseñador Robertiko Ramos, ser humano de extraordinaria sensibilidad como se pone claramente de manifiesto en el siguiente testimonio:

«Todos los niños conocíamos y conocen a Teresita Fernández; tengo una anécdota con ella, que es muy linda y recuerdo con mucho cariño... Cuando yo tenía 6 años enfermé de "meningoencefálitis viral", una enfermedad muy fuerte que en su variante bacteriana puede dejar secuelas motoras, pués es una enfermedad neuro-motora... A esa edad se empieza en la escuela y se aprende a leer. Mi madre –que es una técnico medio pero que se ha hecho de un nivel de master en la vida a golpe de lectura y sed de conocimientos–, para que no me atrasara en la escuela, me enseñó las primeras letras según lo orientaba la maestra; pero yo que poseía una gran curiosidad con todo, pedía saber más... La enfermedad duraba un mes de reposo, en ese tiempo aprendí a leer y leía muy bien además. Mi madre me regaló "Veintemil leguas de un viaje submarino", "Los hijos del capitán Grant"... y también cayó en mis manos "La Edad de Oro", de José Martí (nuestro Martí)... Creeme que lo devoré...




Un día –pasado quizá un año de mi enfermedad– en mi escuela, que quedaba en La Habana Vieja, algunas tardes de la semana nos vinculaban a las actividades que se celebraban de la Casa de la Cultura del municipio. En una de esas tardes, apareció una señora muy simpática, con espejuelos y guitarra, y resulta que era la señora que cantaba aquello que todos nos sabíamos de "Vinagrito es un gatico que parece de algodón...". Yo me quedé de una pieza; recuerdo muy bien aquel momento, hasta que Teresita tenía puesta una blusa blanca como de artesanía mexicana, con flores recamadas de estambre de rosa mexicano y verdes, y azules... En fin, que entre canción y canción, Teresita preguntó si conocíamos el libro “La Edad de Oro”... Todos los niños muy disciplinado, aunque no lo conocían gritaron: “Sí”... Y ella siguió preguntndo: “¿Y conocen la historia de "Los tres héroes"?”...Y todos, automáticamente que SIIIIIIIIIIÍ... y la cosa se puso dura, pués Teresita preguntó: “¿Quienes son los tres héroes?... Silencio...; y entonces este Robertiko, solo que más chico (creo que uno es siempre el niño que fue) se levantó y dijo de pie, rodeado de niños-robots que hacían silencio: "Bolivar, San Martín e Hidalgo!!!!"... y empecé a decir después: “Cuentan que un viajero llegó un día a Caracas al anochecer, y sin sacudirse el polvo del camino, no preguntó dónde se comía ni se dormía, sino cómo se iba adonde estaba la estatua de Bolívar. Y cuentan que el viajero, solo con los árboles altos y olorosos de la plaza, lloraba frente a la estatua, que parecía que se movía, como un padre cuando se le acerca un hijo..." (Texto de Martí)... Y Teresita bajó la guitarra de sus piernas, se quitó los espejuelos y se emocionó al oir a este “cabroncillo”... y pidió un aplauso para mí... Es increible como aún me sé de memoria eso de "Los tres héroes"». (¡Precioso testimonio de un amigo, del que hoy no he podido prescindir!).

Mañana, todavía seguiré hablando un poquito de Teresita Fernandez, en concreto, de su pasión hacia los versos de Martí... Ahora solo me queda, darle especialmente las gracias a Roberto Ramos por su amistad, por sus palabras y, sobre todo, por su sensibilidad... ¡Gracias Roberto!

III - Y AHORA ¡A DISFRUTAR CON "PABLO.CANO" ESCUCHANDO LAS CANCIONES DE SU "FLOR DE HABANERA" !... Y ALGO MÁS.

Después de los dos "cuelgues" que publiqué hace unos días dedicados al disco "FLOR DE HABANERA" – opera prima del cantau...