Esta semana hemos iniciado el rodaje del tercer capítulo de la serie de TV "...Y LA PALABRA SE HIZO MÚSICA".
Este tercer capítulo lo he dedicado a "LA CANCIÓN DEL EXILIO", y, en particular, a dos cantautores que –en los años sesenta y setenta– tuvieron que grabar sus discos fuera de España:
BERNARDO FUSTER, con el seudónimos de PEDRO FAURA, grabó los LP's "Manifiesto" (1974) y "Volver, no es volver atrás" (1975); y CHICHO SÁNCHEZ FERLOSIO que publicó en Suecia el mítico disco "Canciones de la resistencia española" (1963).
A continuación os dejos algunas imágenes del rodaje.
Todo está preparado para que se inicie el rodaje. Mas de 25 LP's están a la espera.
El equipo de rodaje preparando la grabación.
BERNARDO FUSTER (PEDRO FAURA) peparado para la entrevista.
Rodaje de la entrevista que ENRIQUE AMIGÓ le hace a BERNARDO FUSTER.
Termina el rodaje de la primera parte del programa con un primer plano del LP "Canciones de la Resistencia Española" de CHICHO SÁNCHEZ FERLOSIO
La segunda parte del programa dedicada a CHICHO SÁNCHEZ FERLOSIO y, en concreto a su canción "Los dos gallos (Gallo Rojo y Gallo Negro)", la realizamos en la Sala Collage, preciosa sala de conciertos.
¡Muchísimas gracias a sus dueños y responsables!... Nos permitieron y nos facilitaron hacer un rodaje magnífico y muy agradable.
Plano del LP "Canciones de la Resistencia Española" ya en la Sala Collage. Iniciamos la segunda parte del programa.
Preparando la grabación. En el monitor puede contemplarse una imagen de CHICHO SÁNCHEZ FERLOSIO tomada de la cubierta del libro "De Chicho"
PASKUAL KANTERO "MUERDO", FERNANDO G. LUCINI y ENRIQUE AMIGÓ... Charla entre amigos recordando a Chicho y su canción "LOS DOS GALLOS"
¡Gran equipo de rodaje! ¡Grande, grande! PABLO BRAGADO y JUAN MANUEL SEGURA
... Y terminamos el rodaje con PASKUAL KANTERO "MUERDO" interpretando la canción de CHICHO: "Los dos gallos".
El próximo día 3 de marzo finalizaremos el rodaje de este tercer capítulo de la serie de TV "...Y LA PALABRA SE HACE MÚSICA" en el plató de la UNED con SUBURBANO (Luis Mendo y Bernardo Fuster) cantando en directo.
«Dentro del mundillo de la música, existen presencias o protagonistas que son evidentes porque están ahí, en el primer plano del escenario, en los titulares de un cartel, o en una portada multicolor de un disco; también hay presencias que surgen, aparentemente en segundo plano, detrás o al lado del cantor: son sus músicos y arreglistas –personas habitualmente insustituibles, pero que, en muchas ocasiones, pasan casi inadvertidas–; finalmente existe la presencia de auténticos creadores que se dedican a componer canciones que se encargan de interpretar los primeros, es decir, los evidentes; canciones que, a veces, se convierten en auténticos éxitos y que con frecuencia, desde el punto de vista de la popularidad, suelen ser los éxitos no del que ha creado la canción, sino del que la interpreta.
En el caso de Luis Mendo y Bernardo Fuster –creadores y almas del grupo Suburbano– se da la circunstancia de que encarnan, en sí mismos, los tres tipos de presencias anteriores; ellos –los dos– son unos creadores que, desde hace años, nos vienen ofreciendo grabaciones y actuaciones propias absolutamente extraordinarias; y han sido, y son, a la vez, presencias claves en el éxito y en la popularidad de algunos de sus compañeros y compañeras de profesión; tanto porque los han sabido mimar y dar seguridad con sus arreglos, con sus percusiones o con sus guitarras, como porque les han ofrecido, en otros casos, canciones propias tan importantes para la historia de nuestra música popular, como pudo ser, por ejemplo, "La puerta de Alcalá".
Para colmo –en este caso, de "bienes" musicales– Luis Mendo y Bernardo Fuster no cesan de componer melodías y canciones convertidas en temas centrales de películas y series de televisión, como "La mujer de tu vida", "Colegio mayor", "La ley de la frontera", "Makinavaja", "Todos a la cárcel" o "Entre rojas"; e incluso han creado la canción "Aprender a vivir"; canción que da nombre a un proyecto educativo, de carácter internacional, sobre la defensa y la proclamación de los Derechos Humanos y de los valores democráticos.
Luis Mendo y Bernardo Fuster.
(Fotografía de Juan Miguel Morales)
LUIS, además de ser una persona fantástica, tremendamente positiva y radicalmente solidaria; es una de esas personas entrañables que, con su constante bien hacer, ha marcado, en gran medida, el rumbo de nuestra música popular contemporánea.
BERNARDO, luchador infatigable y radical innovador allá donde quiera que roce con su sensibilidad, es un músico de ritmo irresistiblemente contagioso y un poeta de lenguaje cercano y extremadamente directo.
LUIS + BERNARDO son una fórmula explosiva; una suma multiplicadora de sensibilidades; un binomio que, a la primera de cambio, se te cuela en el cuerpo haciéndote cosquillas, o pegándote un pellizco en el alma, con verdades como estas: "La tierra se mueve...; no hay marcha atrás...; ya no podemos parar...; estamos dispuestos a negar que el tiempo pasa y nunca pasa nada...; nuestra esperanza es el único mal que no tiene remedio"».
Hoy en esta sección del blog voy a presentar la canción "Rosario Dinamitera" creada a partir de un poema que MIGUEL HERNÁNDEZ le dedicó a ROSARIO SÁNCHEZ MORA, miliciana española durante la Guerra Civil, conocida como "La Dinamitera".
Rosario Sánchez Mora nació el 21 de abril de 1919, en Villarejo de Salvanés (Madrid), y falleció en 2008. A los 16 años se desplazó a Madrid y a su llegada se hizo militante comunista. En 1936 fue una de las primeras mujeres en alistarse en las milicias que combatieron en la Guerra Civil contra las tropas franquistas.
Fue destinada a la sección de dinamiteros y un día, manipulando dinamita, le estalló un cartucho y perdió su mano derecha. Tras la Guerra Civil fue encarcelada y condenada a pena de muerte, pena que le fue conmutada por 30 años de cárcel.
Miguel Hernández cuando tuvo conocimiento de la existencia de aquella valiente y comprometida mujer le dedicó un poema que es precisamente el que hoy vamos a evocar. Este poema:
Rosario Sánchez Mora.
«Rosario, dinamitera,
sobre tu mano bonita
celaba la dinamita
sus atributos de fiera.
Nadie al mirarla creyera
que había en su corazón
una desesperación,
de cristales, de metralla
ansiosa de una batalla,
sedienta de una explosión.
Era tu mano derecha,
capaz de fundir leones,
la flor de las municiones
y el anhelo de la mecha.
Rosario, buena cosecha,
alta como un campanario
sembrabas al adversario
de dinamita furiosa
y era tu mano una rosa
enfurecida, Rosario.
Buitrago ha sido testigo
de la condición de rayo
de las hazañas que callo
y de la mano que digo.
¡Bien conoció el enemigo
la mano de esta doncella,
que hoy no es mano porque de ella,
que ni un solo dedo agita,
se prendó la dinamita
y la convirtió en estrella!
Rosario, dinamitera,
puedes ser varón y eres
la nata de las mujeres,
la espuma de la trinchera.
Digna como una bandera
de triunfos y resplandores,
dinamiteros pastores,
vedla agitando su aliento
y dad las bombas al viento
del alma de los traidores».
Sobre este poema de Miguel Hernández se han creado varias canciones, entre ellas os invito a escuchar las siguientes:
• El primer creador que musicalizó e interpretó el poema "Rosario Dinamitera" fue BERNARDO FUSTER (cofundador, con Luis Mendo, del grupo Suburbano). Esta canción Bernardo la creó y la grabó en el exilio, con el seudónimo de PEDRO FAURA y puede escucharse en su disco "Manifiesto", grabado en Alemania en 1974.
• Otra canción sobre el poema de Miguel dedicado a Rosario Sánchez Mora, es la creada por el grupo "LA BARBERÍA DEL SUR"; canción grabada en su disco "Túmbanos si puedes" (1995), y que seguidamente vamos a poder escuchar con el acompañamiento de JUAN PERRO.
• En el año 2009, el centro cubano Pablo de la Torriente grabó un disco titulado "Una canción para Miguel"; disco en el que el trovador NELSON VALDÉS compuso esta tercera versión:
• Y finalmente, os propongo escuchar esta otra versión creada e interpretada por VICENTE MONERA:
También han cantado "Rosario Dinamitera", entre otros creadores, José Luis Zorro, Ihosvani Bernal, Rafa Bocero, Eduardo Villanueva –trovador puertorriqueño– e incluso El Niño de Elche en un cante por guajiras.
Frente a la realidad descrita en el "cuelgue" anterior, prácticamente desde que finalizó la guerra civil, en todo nuestro país –y por supuesto en absoluta clandestinidad– se crearon multitud de cantos que podríamos calificar de auténtica protesta y de un carácter absoluta y radicalmente reivindicativo y antifranquista; cantos que fueron surgiendo de forma espontánea, que por supuesto no trascendían más allá del pequeño círculo en que se crearon y a los que pudimos acceder gracias a dos periodistas italianos: Sergio Liberovici y Michele L. Straniero. Estos dos periodistas vinieron a España en 1961 y lograron efectuar una minuciosa investigación que publicaron al año siguiente en Turín y que se tradujo al castellano poco tiempo después, en Montevideo, por la Editoria El Siglo Ilustrado. (Particularmente, yo pude hacerme con esa edición en el año 1965, viviendo ya en Madrid, gracias a un militante de la JOC –"Juventud Obrera Católica"– que consiguió, no sé muy bien cómo, pasar el libro furtivamente por la frontera con motivo de un viaje que tuvo que realizar a Francia.
Concretamente, en el pórtico de esa publicación los autores nos explicaban así el trabajo de investigación que habían realizado:
«Esta colección es el resultado de un viaje hecho a España en el mes de julio de 1961, durante el cual hemos tratado de acercarnos al mayor y más variado número de personas posible; en efecto, nos hemos detenido con jóvenes y ancianos, escritores y hombres del mundo de la cultura en general, profesionales, políticos, obreros, pescadores, campesinos, gente de la calle. De sus anécdotas y de su voz hemos obtenido casi todos los textos que aquí se incluyen. Es un material de actualidad, todavía no recogido antes y, por tanto, no organizado ni completo. El único elemento que le da unidad y que hace de este conjunto un pequeño "corpus" muy representativo desde el punto de vista cultural y político, es el de la oposición popular al régimen instaurado en España por Franco en 1939. Esta realidad política es también la única razón de nuestra recopilación. Las composiciones que se incluyen pertenecen al género de "cantos de protesta", o sea ese tipo de canto que acompaña a "acontecimientos históricos, conmociones, reivindicaciones, situaciones revolucionarias de especial malestar o tensión social", que denuncia, de algún modo, la injusticias sociales y canta la exigencias de la libertad. Son, por tanto, cantos populares, ya que a pesar de la variedad de extracción –elemental o culta– y de posición política –desde un ligero lamento hasta las precisas indicaciones de lucha–, expresan un concepto de la vida y del mundo netamente en contraste con el optimismo de la sociedad oficial».
La gran penetración clandestina de esas «canciones o cantos de la nueva resistencia española» –no tanto por el número de ejemplares que cruzaron la frontera, sino por el número de copias que hicimos y nos pasamos de ellas– coincidió también, durante los años sesenta, con la progresiva entrada en España de una nueva forma de concebir y de crear la canción que nos llegaba a través de tres frentes o manifestaciones: por una parte, la canción francesa, surgida después de la segunda guerra mundial, en voces como las de Brassens, Leo Ferré, Ferrat o Jacques Brel; por otra, el folk norteamericano, con Bob Dylan, Pete Seeger o Joan Baez, y en tercer lugar, la canción latinoamericana con dos voces hermanadas de una extraordinaria sensibilidad: Violeta Parra y Atahualpa Yupanqui.
Imaginemos por un momento –lo cuál es bastante difícil de no haberlo vivido– lo que pudo suponer en la España del franquismo y del nacional-catolicismo escuchar, como diría Aranguren, en una «intimidad política asediada» canciones como ésta de Atahualpa Yupanqui:
«Un día yo pregunté:
¿Abuelo, dónde esta Dios?
Mi abuelo se puso triste,
y nada me respondió.
Mi abuelo murió en los campos,
sin rezo ni confesión.
Y lo enterraron los indios
flauta de caña y tambor.
Al tiempo yo pregunté:
¿Padre, qué sabes de Dios?
Mi padre se puso serio
y nada me respondió.
Mi padre murió en la mina
sin doctor ni protección.
¡Color de sangre minera
tiene el oro del patrón!
Mi hermano vive en los montes
y no conoce una flor.
Sudor, malaria y serpientes,
es la vida del leñador.
Y que naide le pregunte
si sabe dénde esta Dios:
Por su casa no ha pasado
tan importante señor.
Yo canto por los caminos,
y cuando estoy en prisión,
oigo las voces del pueblo
que canta mejor que yo.
Si hat una cosa en la tierra
más importante que Dios
es que naide escupa sangre
pa’ que otro viva mejor.
¿Qué Dios vela por los pobres?
Tal vez sí, y tal vez no.
Lo seguro es que Él almuerza
en la mesa del patrón».
("Preguntitas sobre Dios")
Todas estas canciones, unidas a la toma de conciencia social y política que algunos sectores de la juventud adquirían en la universidad, y, otros muchos, no universitarios, por ejemplo en los movimientos obreros y rurales de las comunidades cristianas de base –recordemos que los partidos políticos y los sindicatos libres oficialmente estaban totalmente prohibidos–, provocaron lo que podríamos llamar el "gran hallazgo": la posibilidad de expresar a través de la canción, en un lenguaje directo y sencillo y con una gran riqueza simbólica y proyectiva, la necesidad de recuperar la identidad perdida, la vida en libertad y, en general, la proclamación y la defensa de los derechos y de los valores fundamentales que, en aquel momento, y desde hacía ya años, se negaban y se acribillaban brutalmente.
Elisa Serna.
«Rómpete guitarra.
Rómpete, sin miedo.
Rómpete en mil pedazos, sin miedo [...]
Con los dientes,
con los dientes defenderé
cada palmo de tierra de mi patria;
con los dientes.
Aquí sigo esclava de mi afecto,
a la cerca de mi casa, al rocío
y a la frágil azucena».
("Rómpete guitarra" y "Con los dientes". Elisa Serna)
Así fue como la llamada "nueva canción" –o "canción de autor"– se echó a cantar por los caminos; caminos por dentro y por fuera del país.
Fuera de nuestras fronteras, en la voz de jóvenes exilados o emigrantes como Paco Ibáñez, en París, poniéndole música y cantando a nuestros poetas con una austeridad y con una belleza extrema; o como Imanol, un vasco entrañable, rotundo en su cantar y de una generosidad y sensibilidad sin medida; o como Bernardo Fuster, amigo entrañable, que desde Alemania, y bajo el seudónimo de Pedro Faura, nos entregó dos discos absolutamente sigificativos de la época: "Manifiesto" y "Volver, no es volver atráa"; o también el canto de combativos amantes de la libertad como Paco Curto, José Barbá ("¡Compañeros!... ¡Unidos!"), José Pérez ("España, Castilla, Libertad"), Laurentino cantándole a Alberti ("El poeta en la calle") o Pedro Ávila ("El hombre nuevo cantando").
Dentro de nuestras fronteras, como desarrollaré en los siguientes capítulos, a través de las diferentes voces y movimientos culturales que se movilizaron por todos los rincones del Estado.
Y así fue, también, como aquello que Platón anunciaba en "La República" empezó a hacerse realidad: la "nueva canción" se fue introduciendo poco a poco, trastornando la vida pública y privada y llegando a influir decididamente –y hay que decirlo así, porque así fue– en la configuración de nuestra democracia.
«La casa se va llenando... ¡Biemvenidos! ¡Pasad, pasad!... Hay sitio para todos..., aquí seguimos los que a pesar de todo continuamos creyendo y confiando en que alguna noche todavía puede salir el sol...».
«SOÑÁIS.
Pues sí, claro, soñamos constantemente.
ESPERÁIS DEMASIADO.
Pues sí, claro, hemos aprendido a esperar y lo esperamos todo.
QUERÉIS DEMASIADO.
Pues sí, claro, queremos demasiado, más, todo, ávidamente.
«SOMNIEU. / És clar que sí, somniem constantment. / ESPEREU MASSA. / És clar que sí, ham après a esperar i ho esperem tot. / VOLEU MASSA. / És clar que sí, volem massa, més, tot, àvidament. / TENIU MASSA PRESSA. / Sí, és clar que sí, caminar, arribar, recomençar, tenim pressa, molta pressa.
SOMNIEU. / Sí inevitablement, el somni d'avui com possibilitat del demà. / ESPEREU MASSA. / És clar que sí, i no ens fa cap vergonya ésser esclaus de l'esperança. / VOLEU MASSA. / És clar que sí, és el nostre dret rabiós, i encara més el nostre deure. / EXIGIU. / És clar que sí, apassionadament o amb tristesa.
I tanmateix, / i tanmateix, millor així, / millor un poble que es mou, / encara que, a vegades, precipitadament / encara que, a vegades, massa prudent, / encara que, a vegades, brut, baix, rastrer, / encara que, a vegades, sublim, / millor així, amb tota la seva condició humana, estranya i senzilla; / millor així, que no un ramat de xais sotmès al càlcul dels ordenadors d'interessos. / Per això, que ningú no s'avergonyeixi de dir, que ningú no s'avergonyeixi de cridar: / somniem, si, constantment, / somniem sense límits en els somnis, / somniem fins l'inimaginable. / Somniem sempre, / i ho esperem tot, hem après l'art d'esperar, aquest art d'esperar / en nits interminables d'impotència; / sabem esperar i ho esperem tot, tot, / i ho volem tot, volem l'impossible per a arribar al possible, / volem el possible per a arribar a l'impossible; / millor així, amb tota la seva condició humana, / estranya i senzilla; / millor així, que no un ramat de xais sotmès al càlcul dels ordenadors d'interessos; / per això, si mai ens diuen, si mai ens gosen dir...
SOMNIEU / És clar que sí! constantment, somniem sempre. / Si en dieu: ESPEREU MASSA. / És clar que sí, hem après a esperar, i ho esperem tot. / Si ens dieu: VOLEU MASSA. / És clar que sí, volem massa, més i tot, àvidament. / Si ens dieu: TENIU MASSA PRESSA. / És clar que sí, caminar, arribar, recomençar, sí, tenim pressa». (“Somnieu”)
Grupo Suburbano en 1983; Nacho Sáenz de Tejada, Bernardo Fuster, Billi Villegas, Tino de Geraldo, Luis Mendo y Mario Jansen.
Ese eclecticismo o ese caos del que nos hablaban Luis y Bernardo en el "cuelgue" anterior es, sin duda, una de sus más destacadas y admirables cualidades; en su caso no es un defecto criticable como indefinición, sino todo lo contrario es la expresión más nítida de su libertad radical como creadores. La libertad asumida por Luis y por Bernardo, con todas sus consecuencias, es precisamente lo que dota de coherencia y sostenibilidad a sus creaciones, y lo que las hace irresistiblemente atractivas más allá del tiempo y el espacio.
Por otra parte, la música de Suburbano –en cualquiera de sus múltiples manifestaciones– transpira vida y vitalidad a borbotones; escucharlos tocar en directo es siempre una fiesta.
Recuerdo que, en 1955, les pedí que compusieran una canción dirigida a niños y a niñas de seis a catorce años, que lanzaríamos en el marco de un proyecto internacional de educación para la democracia al que llamamos "Aprender a vivir"; la canción, una vez grabada y editada, se presentó, junto con el proyecto, a padres, profesores y alumnos por toda España y Latinoamérica; pues bien, en cada una de aquellas presentaciones, llegado el momento de escucharla, todos –grandes y chicos– se ponían a cantar y a bailar, y un acto puramente académico se convertía en un encuentro alegre, desenfadado y festivo. Y es que del eclecticismo y del caos, Suburbano siempre ha sabido extraer la alegría, el entusiasmo y la esperanza; esa esperanza que –como ellos mismos afirman en una de sus canciones– resulta irremediable.
CD con la canción "Aprender a vivir" de Suburbano.
Grupo Suburbano tocando en directo la canción "Aprender a vivir".
Acto de presentación celebrado en el Salón de Actos de Grupo ANAYA.
Grupo de niños y niñas cantando y bailando la canción "Aprender a vivir" en una fiesta celebrada en Valencia.
Hijos de Suburbano, a lo largo de los años, además de los tres discos ya citados en el "cuelgue" anterior, han visto la luz los siguientes: "Calendario" (1986); "Furtivos" (1993); "Ya no puedo pasar" (1994); "La Puerta de Alcalá" (1994); "De cine" (1995) – CD que recoge algunas de las canciones que han formado parte de bandas sonoras de películas y series de televisión–; "Paris Tombuctú"(1999) –banda sonora de la película del mismo título dirigida por Luis García Berlanga–; "20 años y un día" (2000) y "Los delirios del pirata" (2002) –álbum en el que narran y cantan la vida de Juan Sin Sombra, el músico de los piratas.
Finalmente deseo comentar tres proyectos emprendidos y realizados por Luis Mendo y Bernardo Fuster que considero muy importantes:
• El primero de ellos fue el que crearon, en el año 2006, junto con JAUME SISA, en homenaje a Vainica Doble. Homenaje que se produjo al desaparecer el dúo como consecuencia de la muerte de Carmen Santonja. Dicho homenaje consistió en la grabación de un libro-disco con quince de las más hermosas canciones de Vainica contando con la colaboración de Gloria Van Aerssens, de Paco Clabel y de jóvenes cantantes y músicos como Refree, Alicia y Mar Álvarez –de Pauline en la Playa–, y Natalia Quintanal –de Nosoträsh.
• Un segundo proyecto importante diseñado y producido por Bernardo y Luis –proyecto que supuso un desbordante gesto de amistad y de solidaridad– fue el homenaje que le rindieron a Imanol Larzabal después de su muerte; homenaje traducido en la edición de un bellísimo libro-disco titulado "Donosti-Tombuctú" –glosando el título de la película de Berlanga–. Sobre este disco se puede encontrar más información, en este mismo blog, localizando el siguiente cuelgue:
• Finalmente mencionaré un tercer proyecto que emprendimos juntos en el año 2008: fue la dirección y la producción de una serie discográfica titulada genéricamente "El canto emigrado de América Latina", en la que grabamos 9 libro-discos; entre ellos, los últimos aparecidos de Olga Manzano, Claudina y Alberto Gambino, Carlos Montero y Quintín Cabrera. Precioso y entrañable proyecto que nos proporcionó momentos de verdadero placer y felicidad.
Último disco grabado por Quintín Cabrera dentro
de la colección "El canto emigrado de America Latina".
Luis Mendo, Carlos Díaz, Bernardo Fuster y Fernando G. Lucini
duerante la grabación del disco de Quintín Cabrera.
Bernardo Fuster, Fernando G. Lucini y Luis Mendo.
La realización del proyecto "El canto emigrado de América Latina"
fue un trabajo verdaderamente inolvidable.
Bernardo Fuster y Luis Mrndo: Suburbano. Actuación en la Fiesta del PC 1992.
Después de aquel 6 de mayo de 1979, en la sala "El Gallo Vallecano", día en que SUBURBANO celebró su nacimiento con un gran concierto, su trabajo como grupo fue realmente ejemplar e imparable –pura música–.
Dos meses después, es decir, en julio de 1979, iniciaron la grabación de su primer LP editado en el sello Guimbarda –proyecto y realidad discográfica que creó y mimó Manolo Domínguez, un arquitecto de profesión, que amaba y que sigue amando la música con verdadero apasionamiento–.
Aquel primer disco fue producido por el compositor portugués Fausto –que en aquel momento producía también los discos de José Afonso– y fue ilustrado con un dibujo original realizado a bolígrafo por Luis Eduardo Aute. (Recordemos, que en aquel momento Suburbano estaba integrado por: Luis Mendo, Bernardo Fuster, Rafael Puerta, Lorenzo Solano y Michel Lacomba).
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Primer LP del grupo Suburbano (1979)
De aquel primer disco de Suburbano vamos a escuchar, en el siguiente vídeo, la canción titulada "La ventana":
«No debes mirar la vida,
mirarla por la ventana
pues puede pasar que pase
sin cantar, sin cantar nada.
No basta lograr las cosas
por afuera y desde afuera,
puede suceder que el humo
esté ocultando la hoguera.
La Historia es un asunto
que ya no puede esperar:
o la haces tú o aceptas
que la hagan los demás.
He visto morir la muerte
y a la vida resistir...
¡qué bueno cuando la vida
pone a la muerte a morir!».
La trayectoria y el trabajo del grupo Suburbano nos la narran Luis y Bernardo en el disco-libro que editaron en el año 2000 con motivo de la celebración de "20 años y un día" de su formación; obra en la que recogieron algunas de sus mejores canciones grabadas hasta aquel momento. De aquel libro-disco copio, a continuación, algunas de sus anotaciones históricas; anotaciones en las que se ponen de manifiesto los motivos por los que considero al grupo Suburbano como grupo de referencia.
«El alumbramiento de Suburbano tuvo lugar en la sala El Gallo Vallecano, una cooperativa de teatro independiente, fundada y dirigida por Juan Margallo, en el corazón del barrio de Vallecas [...].
Tres personas participaron como matronas en aquel parto: Rufo –mánager inicial del grupo–, Juan Margallo –que se atrevió a programarnos– y Luis Pastor, que nos presentó al cantante portugués Fausto, nuestro primer productor y el músico que más influyó en la primera etapa de Suburbano. Con él compartimos escenario en nuestro estreno.
Nuestras tres matronas pasaron a ser padrinos y, más tarde, testigos de la condena que decidimos imponernos: pasar veinte años dedicados en cuerpo y alma a la música –hoy por hoy ya son 33–, sin perder el sentido anárquico de la vida que nos había llevado hasta allí y sin rendirnos a los cánones del mercado y la industria. Lo que entonces nos planteamos como una "chulería" provocada, hoy se ha cumplido.
Segundo LP de Suburbano titulado "Marismas". Editado por Guimbarda en 1980. En este disco se incorporaron al grupo Pedro Peralta y Billi Villegas.
Veinte años metidos en garitos, estudios y escenarios sólo tenían sentido bajo la condición de hacer siempre lo que nos diera la gana, al margen de corrientes musicales, gustos y modas. Este espíritu estaba claro en nosotros desde el primer momento, aún a riesgo de que ocurriese lo que al final sucedió: Suburbano ha sido el grupo más caótico y ecléctico de los escenarios de la época [...].
Afirmar que Suburbano ha sido un grupo ecléctico no es algo gratuito: empezamos siendo un grupo que trabajaba buceando en el folclore, cuando en España surgían grandes bandas de rock. Así, mientras los escenarios se llenaban de guitarras eléctricas, nosotros aparecíamos con violines, mandolinas, percusiones y cantos étnicos. Era la música que entonces nos apetecía hacer.
Más tarde fuimos derivando hacia el jazz-rock, complicando armonías, mezclando compases y fusionando el folclore con otros instrumentos más urbanos. Nuestra etapa barroca coincidió con la época de la llamada "movida madrileña", el tiempo de las canciones simples y sin problemas. y allí estábamos nosotros, haciéndolo todo más complicado.
Tercer LP de Suburbano: "Danzas rotas". (Guimbarda, 1982) (En este disco se incorporaron al grupo Andreas Pritwitz en sustitución de Lorenzo Solano. En el violín cambia Rafael Puerta que gana una oposición y se dedica a la docencia en el Conservatorio, por Luís Villareal. Pedro Peralta, se vuelve a Zaragoza y es sustituido en la batería por Oscar Astruga.
El caos seguía moviendo nuestros pasos. Durante el bache y la defenestración que sufrió la "canción de autor", decidimos hacer canciones. Cuando los cantautores crecieron de nuevo y las guitarras distorsionadas estaban a la baja, nos decidimos por un rock más duro y sin contemplaciones [...].
No hacemos música para vivir, vivimos haciendo música. No somos testigos de ninguna generación, ni hemos formado parte de ninguna corriente musical. Nadie hablará de nosotros como ejemplo de algo que ha creado escuela o ha marcado tendencias. El sentido lúdico y anárquico de nuestra carrera musical ha estado siempre por encima de la necesidad complaciente de buscarse un pequeño hueco en las enciclopedias o libros de música que hablan de una determinada época».
Aunque a la vista de las ultimas palabras del texto anterior, Luis Mendo y Bernardo Fuster siempre estuvieron por encima de la necesidad de buscarse un pequeño hueco en las enciclopedias o en los libros de música, en el caso que nos ocupa –es decir, en este blog– sí que lo tienen; y lo tienen porque su trabajo –el presentado hasta ahora, y el que presentaré en próximos "cuelgues"– se lo merece.
En el "cuelgue" del pasado 24 de noviembre hablaba de Bernardo Fuster, uno de los fundadores de grupo SUBURBANO; hoy voy a hacerlo de LUIS MENDO cofundador de aquella iniciativa que fue clave para nuestra música popular a finales de los años setenta.
Luis Mendo nació en Madrid, en 1949. A los veinte años inició su carrera musical acompañando a la guitarra a Hilario Camacho y Elisa Serna. En 1970 Luis se incorporó como colaborador al colectivo Madres del Cordero, para participar en el espectáculo "Castañuela 70, junto a Tábano, colectivo de teatro independiente. Al año siguiente, Luis se integró ya de forma definitiva en el colectivo Tábano y colaboró en el montaje de varios de sus espectáculos.
Componente del colectivo Tábano de teatro independiente. Luis Mendo aparece en la fila de abajo, el primero de la derecha.
Tras abandonar el colectivo Tábano, en 1976, Luis, junto a Manolo Aguilar y Judas Sanz, formó el grupo Malasaña, con el que participó en las grabaciones de los discos "Cantata del exilio" y "Canciones de cárcel de Ho Chi Minh", de Antonio Gómez y Antonio Resines.
Luis Mendo. Ilustración de "El Cubri" para el disco "Cantata del exilio".
Dos años más tarde grabó el disco "A contratiempo", de Chicho Sánchez Ferlosio, y comenzó a acompañar con su guitarra a Luis Eduardo Aute, colaboración que mantendría durante catorce años, como arreglista y productor de doce de sus discos.
LP de Chicho Sánchez Ferlosio. "A contratiempo" (1978)
Luis Mendo y Luis Eduardo Aute durante un ensayo.
Y así llegamos a la primavera de 1979, momento en que Luis Mendo y Bernardo Fuster –que se habían conocido como colaboradores del colectivo de teatro Tábano– decidieron poner en marcha el grupo SUBURBANO con la idea inicial de recuperar la música tradicional desde una óptica urbana.
En un principio el grupo lo integraron además de Luis y de Bernardo– Rafael Puerta, Lorenzo Solano y Michel Lacomba.
Suburbano. Primera formación: Rafael Puerta, Lorenzo Solano, Luis Mendo, Michel Lacomba y Bernardo Fuster.
Su primera presentación en público fue le día 6 de mayo de 1979, en la sala independiente El Gallo Vallecano, de Madrid.
Primera actuación del grupo Suburbano en El Gallo Vallecano, de Madrid. 6 de mayo de 1979.