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miércoles, 24 de diciembre de 2014

UNA IMAGEN Y TRES CANCIONES PARA LA VISPERA DE UNA NOCHE QUE EN JUSTICIA DEBERÍA SER UNIVERSALMENTE BUENA


Esta mañana, muy tempranito, mi buen amigo JOAQUÍN LERA me ha regalado esta bellísima fotografía... He he pasado un buen rato contemplándola... ¡que gran belleza en cada una de esas sonrisas¡ ¡cuánta esperanza en cada rostro!... 

De repente, hoy que es un día en el que parece que oficialmente hay que felicitar las Navidades y en el que hay que preparar la cena de esta noche llamada oficialamente "noche buena" me han venido a mi memoria musical tres canciones que hablan precisamente de eso, de la Navidad, y que me gustaría compartir en el blog... Son tres canciones que en este momento fotografían muy bien mis sentimientos y mis latidos y que os invito a escuchar esta tarde, o cuando tengáis un ratito sereno.

• La primera canción es del cantautor Argentino LEÓN GIECO y se llama "La navidad de Luis".


«Toma Luis
Mañana es navidad
Un pan dulce y un poco de vino
Ya que no puedes comprar.
Toma Luis
Llévalo a tu casa
Y podrás junto con tu padre
La navidad festejar.
Mañana
No vengas a trabajar
Que el pueblo estará de fiesta
Y no habrá tristezas.

Señora
Gracias por lo que me da
Pero yo no puedo esto llevar
Porque mi vida no es de navidad.
Señora
Cree que mi pobreza
Llegará al final comiendo pan
El día de navidad.
Mi padre
Me dará algo mejor
Me dirá que Jesús es como yo
Entonces así podré seguir
viviendo, viviendo, viviendo.»

• La segunda, más que una canción es un poema recitado. Un poema de ese grandísimo escritor catalán llamado JOAN SALVAT PAPASSEIT, y recitado por ser un ser humano al que he querido mucho y que un mal día se nos fue: OVIDI MONTLLOR. El poema se llama simplemente "Nadal" ("Navidad").


«Sento el fred de la nit  / i la simbomba fosca. / Així el grup d'homes joves que ara passa cantant. / Sento el carro dels apis / que l'empedrat recolza / i els altres qui l'avencen, tots d'adreça al mercat. 

Els de casa, a la cuina, / prop del braser que crema, / amb el gas tot encès han enllestit el gall. / Ara esguardo la lluna, que m'apar lluna plena; / i ells recullen les plomes, / i ja enyoren demà. 

Demà posats a taula oblidarem els pobres / -i tan pobres com som-. / Jesús ja serà nat. / Ens mirarà un moment a l'hora de les postres / i després de mirar-nos arrencarà a plorar. 

«Siento el frío de la noche
Y la zambomba oscura.
Así el grupo de chicos que ahora pasa cantando.
Oigo el carro del apio
Que el empedrado apoya
Y otros que lo adelantan, todos hacia el mercado.

Los de casa, en la cocina,
Junto al brasero que arde,
Con el gas encendido, ha desplumado al gallo
Ahora miro la luna, parece luna llena:
Y ellos cogen las plumas,
Y ya añoran mañana.

En la mesa mañana olvidaremos a los pobres
–tan pobres como somos–
Jesús ya habrá nacido
Nos mirará un momento a la hora de los postres
Y después de mirarnos empezará a llorar.»

• Y la tercera canción esta interpretada también en catalán –¡me encanta esta lengua!– es una canción de MARINA ROSSELL, le acompaña un "musicazo y cantor" llamado MIQUEL GIL, y se titula "Què será Nadal" ("¿Que será Navidad?").


«Què serà Nadal / si no hi ha pau al món / ni al teu cor / si el temps no ho esborra tot. / I no he demanat perdó! / Si la vida és com un joc / i no valores el tresor. / Si cau lleu sobre teu /la tristesa dels estels.

Si naixem trencats / i no donem la mà / als desesperançats. / Si oblidem als oblidats / i no donem la mà / als desafortunats. / Si no plou sobre els sembrats / que serà Nadal. / Ai, cor desolat / mira la tendresa / mira la bellesa / passant pel teu costat.»

«Qué será Navidad
si no hay paz en el mundo
ni en tu corazón
si el tiempo no lo borra todo.
¡Y no he pedido perdón!
Si la vida es como un juego
y no valoras el tesoro.
Si te cae levemente encima
la tristeza de las estrellas.

Si nacemos rotos
y no damos la mano
a los desesperanzados.
Si olvidamos a los olvidados
y no damos la mano
a los desafortunados.
Si no llueve sobre los sembrados
qué será Navidad.
Ay, corazón desolado
mira la ternura
mira la belleza
pasando por tu lado.»

Y AHORA, después de escuchar estas tres canciones sí... ¡FELIZ NAVIDAD EN JUSTICIA PARA TODOS LOS SERES HUMANOS DE BUENA VOLUNTAD!... Y me despido con la segunda fotografía que me mandó mi gran JOAQUIN LERA esta mañana:

miércoles, 5 de febrero de 2014

MIQUEL GIL - III: "HOMENATGE A TERESA", DE OVIDI MONTLLOR; "ROSA DE PAPER", DE VICENT ANDRÉS ESTELLÉS... ¡Y OTRAS MARAVILLAS!

Miquel Gil.

Tras los dos "cuelgues" anteriores dedicados al compositor y cantante valenciano MIQUEL GIL, voy a realizar un breve recorrido por sus cinco discos más recientes y a proponeros la audición de dos de sus canciones que son para mí especialmente significativas y entrañables.

Tras la grabación del álbum Katà –presentado en el "cuelgue anterior"– Miquel, en 2004, se aventuró a montar, junto con la cantautora catalana Lidia Pujol, un proyecto titulado "Terregada, cinc veus i un repertori sagnant", en el que acompañados de la tres voces del grup Psàlite (Roser Cabacés, Joan Figueres y Pep Coca) interpretaron temas del cancionero tradicional.

Dos años mas tarde Miguel Gil realizó la grabación de uno de sus conciertos en directo, acompañado,en este caso, de la cantante griega Savina Yannatou, el grupo Primavera en Salonico y l'Orquestra Árab de Barcelona.


En el año 2007,  Miquel editó  un nuevo disco absolutamente delicioso titulado "Eixos", disco en el que vuelven a fundirse los sonidos y el canto de la tierra, los aires mediterráneos y los versos de jóvenes poetas valencianos como Enric Casasses, Manel Rodríguez Castelló,  Sònia Carmona, Feliu Ventura; un texto del escritor y cantante griego Manolis Rasoulis; o de Ibn Khafaja poeta de Al'andalus del siglo XI. En esta ocasión le acompañaron musicalmente el pianista Manel Camp, el guitarrista flamenco Raúl Rodríguez –hijo de Martirio que ya había participado en el disco anterior–, David Pastor, Chiaki Mawatari y Joan Garriga.



De este disco voy a destacar una canción que os propongo escuchar, es un homenaje que Miquel Gil le rinde a su paisano –actor y cantautor extraordinario– OVIDI MONTLLOR, fallecido en 1995. Miquel con su voz característica interpreta la canción "Homenatge a Teresa", bellísima canción en la que se desbordan –por cada palabra y cada nota– una inmensa sensibilidad y ternura.


«Com un record d'infantesa / sempre recordaré / a la Teresa, / ballant el vals. / Potser fou l'últim fet / amb algú que estimés / abans que un bombardeig / la tornés boja. / Tots els xiquets la seguíem / i en un solar apartat / ens instruíem / al seu voltant. / Mig descabellonada / vens mostrava les cuixes / i ens donava lliçons / d'anatomia. / Ella ens va dir d'on veníem. / I que els reis de l'Orient / no existien. / Ni llops ni esperits. / Ens parlava de l'amor / com la cosa més bonica / i preciosa. / Sense pecats. / Ens ensenyà a ballar / a cantar i a estimar. / D'això ella era / la que més sabia. / Amb una floreta al seu cap / i un mocador negre al coll / i faldes llargues / i un cigarret. / Vas ser / la riota dels grans, / i la mestra més volguda / dels infants. / Ara de gran comprenc / tot el que per tu sent / i et llence un homenatge / als quatre vents. / Com un record d'infantesa / sempre et recordaré a tu, / Teresa, / ballant el vals».

«Como un recuerdo de infancia / siempre recordaré / a la Teresa / bailando el vals. / Quizá fue lo ultimo que hizo / con alguien a quien amó / cuando algún bombardeo / la volvió loca. / Los chiquillos la seguíamos / y en un solar apartado / nos instruíamos / a su alrededor, / Medio desmadejada, / nos mostraba las piernas / y nos daba lecciones / de anatomía. / Nos contó de donde veníamos. / Y que los Reyes de Oriente / no existían. / Ni lobos, ni espíritus. / Nos hablaba del amor / como la cosa más bella / y bonita. / Sin pecados. /Nos enseñó a bailar / y a cantar y a amar. / De eso ella era / la que más sabía. / Con una flor en el pelo / y un pañuelo negro en el cuello / y faldas largas / y un cigarrillo, / fue la burla de los grandes / y la maestra más querida / de los niños. / Hoy, de mayor, comprendo / todo lo que por ti siento / y te lanzo un homenaje / a los cuatro vientos. / Como un recuerdo de infancia / siempre te recordaré / Teresa / bailando el vals».

En el año 2009, Miquel Gil –que no cesa de investigar y de innovar  en al ámbito global de la música y de la canción– montó un nuevo espectáculo "espectacular" junto con Manel Camp Trío y David Pastor (trompeta y productor); del que se grabó el siguiente disco:


En este disco -reflejo del espectáculo al que antes hacía referencia– podemos encontrar una maravillosa mezcla de canciones de muy diversos creadores como Kurt Weill, Piazzolla, Serrat, Pi de la Serra, Joan Baptista Humet, Paolo Conte, Leonard Cohen, Cole Porter o Sting. 

Por último, para concluir el recorrido que vengo haciendo sobre la obra creada y grabada por Miquel Gil, voy a referirme a su último disco titulado "Per marcianes" grabado en el año 2011.


De este disco, os recomiendo escuchar esta hermosísima canción, creada sobre un texto del poeta Vicent Andrés Estellés, titulada "Rosa de paper". Poema que relata la historia de una mujer anónima que deja tras de sí el símbolo de una rosa de papel –un papel que es la poesía–, legándola al pueblo como una consigna de resistencia y transformación.


«Ella tenia una rosa, ⁄ una rosa de paper, ⁄ d’un paper vell de diari, / d’un diari groc del temps. / Ella volia una rosa, / i un dia se la va fer. / Ella tenia una rosa, / una rosa de paper. / Passaren hivern i estiu, / la primavera també, / també passà la tardor, / dies de pluja i de vent. / I ella tenia la rosa, / una rosa de paper. / Va morir qualsevol dia / i l’enterraren després. / Però al carrer on vivia, / però en el poble on visqué, / les mans del poble es passaven / una rosa de paper. / I circulava la rosa, / però molt secretament. / I de mà en mà s’hi passaven / una rosa de paper. / El poble creia altra volta / i ningú no va saber / què tenia aquella rosa, / una rosa de paper. / Fins que un dia d’aquells dies / va manar l’ajuntament / que fos cremada la rosa, / perquè allò no estava bé. / Varen regirar les cases: / la rosa no aparegué. / Va haver interrogatoris; / ningú no en sabia res. / Però, com una consigna, / circula secretament / de mà en mà, per tot el poble, / una rosa de paper».

«Ella tenía una rosa, / una rosa de papel, / de un papel viejo de periódico, / de un diario amarillo por el paso del tiempo. / Ella quería una rosa, / y un día se la hizo. / Ella tenía una rosa, / una rosa de papel. / Pasaron el invierno y y verano, / la primavera también, / también pasó el otoño, / días de lluvia y de viento. / Y ella tenía la rosa, / una rosa de papel. / Murió cualquier día / y la enterraron después. / Pero en la calle donde vivía, / pero en el pueblo donde vivió, / las manos del pueblo se pasaban / una rosa de papel. / Y circulaba la rosa, / pero muy secretamente. / Y de mano en mano se pasaban / una rosa de papel. [...] Hasta que un día de aquellos días / mandó el ayuntamiento / que fuera quemada la rosa, / porque aquello no estaba bien. / Revisaron las casas /y la rosa no apareció. / Hubo interrogatorios; / nadie sabía nada. / Pero, como una consigna, / circula secretamente / de mano en mano, por todo el pueblo, / una rosa de papel». 

viernes, 10 de mayo de 2013

«VADEMÉCUM MUSICAL» - TERCERA SELECCIÓN DE «FARMACOCANCIONES»

Seguimos ampliando nuestro VADEMÉCUM MUSICAL, hoy con cinco canciones, una interpretada en euskera y cuatro en catalán. Estas canciones, además de sus indicaciones específicas, son muy recomendables para aquellas personas que padecen prejuicios lingüísticos realmente enfermizos; sobre todo para las personas –entre ellas muchos jóvenes– que se "hartan" de escuchar canciones, por ejemplo, en inglés, y no soportan, o se niegan a disfrutar, de las canciones que se crean dentro de nuestro país en euskera, en catalán o en gallego.

TXORIA TXORIT canción de Mikel Laboa. Especialmente recomendada para personas que sufren la duda de si han tomado correctamente, o no, una decisión importante; duda fácilmente superable cuando la decisión tomada es la más justa y la que, en realidad, más se deseaba.


«Si le hubiera cortado las alas
habría sido mío,
no habría escapado.
Pero así,
habría dejado de ser pájaro.
Y yo...
yo lo que amaba era un pájaro».

«Hegoak ebaki banizkio / nerea izango zen, / ez zuen aldegingo. / Bainan, honela / ez zen gehiago txoria izango / eta nik...  / txoria nuen maite».

HOMENATGE A TERESA canción de Ovidi Montllor. Imprescindible para recuperar los mejores y más bellos recuerdos de la infancia y para consolidar en ellos, y desde ellos, la mejor de la propia identiedad. También recomendable para eliminar prejuicios y para renovar una mirada limpia.


«Como un recuerdo de infancia
siempre recordaré
a "la Teresa"
bailando el vals;
quizá fue lo que hacía
con alguien a quien amó
cuando algún bombardeo
la volvió loca.

Los chiquillos la sequíamos
y en un solar apartado
nos instruíamos
a su alrededor,
Medio desmadejada,
nos mostraba las piernas
y nos daba lecciones
de anatomía

Nos contó como veníamos,
y que los Reyes de Oriente
no existían.
Ni lobos, ni espíritus.
Nos hablaba del amor
como la cosa más bella
y bonita.
Sin pecados.

Nos enseñó a bailar
y a cantar y a amar.
De esto ella era
la que más sabía.

Con una flor en el pelo
y un pañuelo negro en el cuello
y faldas largas
y un cigarrillo,
fue la burla de los grandes
y la maestra más querida
de los niños.

Hoy, de mayor, comprendo
todo lo que por ti siento
y te lanzo un homenaje
a los cuatro vientos.
Como un recuerdo de infancia
siempre te recordaré, Teresa
bailando el vals».

«Com un record d'infantesa ⁄ sempre recordaré ⁄ a la Teresa, ⁄ ballant el vals. ⁄ Potser fou l'últim fet / amb algú que estimés / abans que un bombardeig / la tornés boja. / Tots els xiquets la seguíem / i en un solar apartat / ens instruíem / al seu voltant. / Mig descabellonada / ens mostrava les cuixes / i ens donava lliçons / d'anatomia. / Ella ens va dir d'on veníem. / I que els reis de l'Orient / no existien. / Ni llops ni esperits. / Ens parlava de l'amor / com la cosa més bonica / i preciosa. / Sense pecats. / Ens ensenyà a ballar / a cantar i a estimar. / D'això ella era / la que més sabia. / Amb una floreta al seu cap / i un mocador negre al coll / i faldes llargues / i un cigarret. / Vas ser la riota dels grans, / i la mestra més volguda / dels infants. / Ara de gran comprenc / tot el que per tu sent / i et llence un homenatge / als quatre vents. / Com un record d'infantesa / sempre et recordaré a tu, / Teresa, / ballant el vals».

INSUBMIS canción de Lluís Lach. Para inyectar auditivamente en lo más profundo del alma  y para reafirmar valores como la paz, el amor y la no violencia.

Esta "farmacocanción" es especialmente indicada para cuando a uno se le despiertan los instintos violentos, belicistas o armamentales; y para comprender, respetar y admirar a los seres humanos que practican la insumisión.


«Que nada hay donde miran tus ojos; 
que hacia donde vas, allá adonde vas nadie te espera; 
que eres cautivo de quimeras aún adolescentes;
que es inútil el gesto de tu corazón aún demasiado valiente;

Que no habrá manos para las tuyas,
si están vacías por bondad...

Así te amo, insumiso a las armas.
Así te amo, si el coraje no deja que sometas a nadie.

Porque ni sabes ni quieres aprender el terror;
porque no sientes ni crees en el odio para tus proyectos de amor;
porque no eres la chatarra de un robot asesino;
porque imaginas la paz más allá de un mercado entre verdugos.

Siempre hay una primavera
que nos espera más allá del sueño...
Así te amo, insumiso a las armas.
Así te amo, si el coraje no deja que sometas a nadie».

«Que no hi ha res on miren els teus ulls; / que cap on tu vas, allà on vas, no t'hi espera ningú; / que ets captiu de quimeres encara adolescents; / que és inútil el gest del teu cor encara massa valent; / que no hi haurà mans per a les teves / si són buides per bondat.../ Jo t'estimo així, insubmís a les armes. / Jo t'estimo així, si el coratge no et deixa sotmetre ningú. / Perquè no saps ni vols aprendre el terror. / Perquè ni sents ni creus en l'odi pera als teus projectes d'amor. / Perquè no ets la ferralla d'un robot assassí. / Perquè imagines la pau més enllà d'un mercat entre botxins. / Sempre hi ha una primavera / que ens espera, somni enllà... / Jo t'estimo així, insubmís a les armes. / Jo t'estimo així, quan el coratge no et deixa sotmetre ningú».

L'ÚNICA DIFERÈNCIA de Feliu Ventura. Eficacísima canción para curarse de la tendencias machiatas, de los machismo consagrados y de la inclinación a creer, o a sentirse, dominados por las desigualdades y las diferencias –absurdas e inexistentes–, por ejemplo, entre hombres y mujeres. Se recomienda administrarla en actitud y situación muy relajada.


«Ahora que eres mayor lo recuerdas 
y aún te ves jugando 
con muñecas a padres y madres. 
Sin querer o sabiéndolo 
te habían educado 
en un mundo dominado 
por los hombres. 

Pero ahora que hemos crecido, 
nos vemos más iguales, 
porque la única diferencia entre tú y yo, 
es aquel cuerpo que yo estime, 
es aquella mirada que quiero. 

Ahora soy mayor y lo recuerdo 
y aún me veo llorando 
– "No llores que los hombres no lloran". 
Los prejuicios nos llevan 
a la sucia desigualdad 
que crea los muros de las diferencias. 

Rompamos los prejuicios y 
nos veremos más iguales, 
porque la única diferencia 
entre tú y yo, 
es aquel cuerpo que yo estime, 
es aquella mirada que quiro».

«Ara que ets gran / ho recordes / i encara et veus / jugant / amb nines  / a pares i mares. / Sense voler / o sabent-ho / thavien / educat  / a un món dominat / pels homes. / Però ara que hem crescut, / ens veiem més iguals, perquè / lúnica diferència / entre tu i jo, / és aquell cos que jo / estime, / és aquell esguard que / vull. / Ara sóc gran / i ho recorde / i encara em veig / plorant / No plores que els homes no ploren. / Els prejudicis / ens porten / la bruta / desigualtat / que fa murs de les / diferències. / Trenquem els prejudicis i / ens veurem més iguals, perquè / lúnica diferència / entre tu i jo, / és aquell cos que jo / estime, / és aquell esguard que vull».

BIR DEMET YASEMEN canción de Maria del Mar Bonet y de John Berberian. Estimulante para potenciar el deseo de amar y de encontrarse, cuerpo a cuerpo, con la persona amada.


«El deseo no ha muerto,
mi deseo por ti.
Es inútil llorar,
es inútil morir,
el deseo está aquí
y así no acabará.
Es inútil no llorar,
es inútil no morir,
el deseo es más fuerte,
se abre camino a ciegas.

Por más que me lamente, mi deseo
no ve, ni oye, ni comprende esperas
y por más que me aleje, mi deseo
surge de mí y te llama.

Es inútil llorar,
es inútil morir,
el deseo está aquí
como sale el sol al amancer.
Es inútil llorar,
es inútil morir,
el deseo es tozudo
y trenza su camino.

Por más que me lamente, mi deseo
no ve, ni oye, ni comprende esperas
y por más que me aleje, mi deseo
surge de mí y te llama.

Es inútil llorar,
es inútil morir,
el deseo está aquí
y así no acabará.
Es inútil no llorar,
es inútil no morir,
el deseo es más fuerte,
se abre camino a ciegas».


«No s'ha mort el desig, / el desig que jo sent per tu. / No hi fa res plorar, / no hi fa res morir, / el desig és aquí, / no s'acabarà així. / No hi fa res plorar, / no hi fa res morir, / el desig és més fort, / fa tot sol el seu camí. / Per més que em lamenti, si el meu desig / ni sent ni veu ni espera, / per més que m'allunyi si el meu desig / surt de mi cridant-te. / No hi fa res plorar, / no hi fa res morir, / el desig és aquí / com el sol surt al matí. / No hi fa res plorar, / no hi fa res morir, / el desig és tossut, / va trenant el seu camí. / Per més que em lamenti, si el meu desig / ni sent ni veu ni espera, / per més que m'allunyi si el meu desig / surt de mi cridant-te / No hi fa res plorar, / no hi fa res morir, / el desig és aquí, / no s'acabarà així. / No hi fa res plorar, / no hi fa res morir, / el desig és més fort, / fa tot sol el seu camí».

sábado, 23 de febrero de 2013

... Y LA PALABRA SE HIZO MÚSICA. "PUEBLO DE ESPAÑA, ¡PONTE A CANTAR!"" (2ª Parte)









Continuo la copia de un nuevo apartado de mi libro
"Crónica cantada de los silencios rotos";
concretamente el titulado: 
«Pueblo de España, ¡ponte a cantar!» (2)



Cataluña, 1957. Josep M. Espinàs, uno de los creadores del colectivo "Els Setze Jutges", del que seguidamente hablaré, de varias conferencias bajo el título de "Georges Brassens, el trobador del nostre temps" –en mayo del 62 grabaría su primer disco cantando en catalán: "Espinàs canta Brassens"–.


En enero de 1959, Lluís Serrahima publica en la revista "Germinàbit", de la Unió Escolania de Montserrat, un artículo titulado "Ens calen cançons d'ara" que tendrá una repercusión muy importante dentro y fuera de Cataluña. Entre otras cosas, en aquel artículo Lluís decía:

Lluís Serrahima. (Foto de Juan Miguel Morales).

«Hem de cantar cançons però nostres i fetes ara […] és greu que no se'n facin de noves, jo almenys no n'he sentides. Podem atribuir-ho a les circumstàncies, però de cançons se'n poden fer de moltes menes i maneres, a més, aquestes circumstàncies no poden per elles mateixes, privar un poble de les seves cançons. És precisament en moments difícils que han nascut gran nombre de cançons, de les boniques, aquelles que els pobles han transformat en una mena d'oració col·lectiva […]. Es tracta, doncs, que surtin cançons d'aquest moment nostre […]. Què fan els músics que ara són joves?».

«Hemos de cantar canciones pero que sean nuestras y hechas ahora [...] es grave que no se haga nada nuevo, yo por lo menos nada he oído. Esto lo podemos atribuir a las circunstancias, pero se pueden hacer canciones de muchos modos y maneras; aún más, estas circunstancias no puede, por sí mismas, privar a un pueblo de sus canciones Es precisamente en los momentos difíciles cuando han nacido muchas canciones que el pueblo transformó en oraciones colectivas [...]. Se trata, pues de que aparezcan canciones de este momento nuestro [...]. ¿Qué hacen los músicos que ahora son jóvenes?».

¿Qué hacían los músicos que entonces eran jóvenes?... Aquel mismo año (1959), un joven valenciano –que posiblemente ni había leído el artículo de Serrahima–, durante un trayecto en motocicleta de Xàtiva (su ciudad natal) a Valencia, idea "Al vent". Era Raimon, y era la canción que marcaría un hito indiscutible no sólo en la historia de nuestra canción popular, sino, también, en la toma de conciencia y en el impulso colectivo de muchos miles de ciudadanos y ciudadanas que, por todos los rincones del Estado, clamaban, y a partir de ahora cantaban, a la vida y a la libertad.

«Yo no olvidaré nunca –nos recordaba José Luis Arangurenla presentación, todavía en una política intimidad, si es que pueden casarse estas dos palabras, y desde luego en una intimidad políticamente asediada, que en la sesión de clausura de un congreso internacional nuestro sobre el «nouveau roman» y el realismo social, hicieron José María Castellet y sus amigos catalanes de la cançó, de Raimon. Fue un acontecimiento memorable». (Fragmento del prólogo del Vol. 4 de mi libro "Veinte años de canción en España").


Cubierta del primer single de Raimon en el que
aparece la primera grabación de "Al vent" (1963)

Contraportada del primer single dedicado por
Raimon
a
Gabriel Celaya y Amparo Gastón, 1964.

(Mientras tanto, un preadolescente, en Jaén, –yo concretamente– sin enterarse de lo que estaba pasando de Despeñaperros para arriba, se debatía entre el aburrimiento y la inquietud sin saber muy bien lo que le pasaba por dentro..., tuvieron que transcurrir cuatro años para que Raimon y "Al vent" se cruzaran en su camino y le hicieran cambiar radicalmente su vida. Y es que la canción, como el amor –como cantaba Violeta–, «se va enredando, enredando como en el muro la hiedra, y va brotando, brotando, como el musguito en la piedra»).

Entramos ya en el periodo comprendido entre los años sesenta y primeros de los setenta, años en los que los hechos y los acontecimientos anteriormente destacados, y sin duda otras muchas iniciativas culturales de ese mismo signo, van a alumbrar una década y media auténticamente prodigiosa y fértil respecto a la creación musical y, unida a ella, a la revolución cultural y política en todo el Estado.

Fue una etapa de nuestra historia en la que, como vamos a redescubrir seguidamente –analizada y sentida con la perspectiva que siempre nos proporciona el tiempo transcurrido–, parece como si realmente todos nuestros pueblos hubiesen escuchado y creído en los versos de Jesús López Pacheco que Adolfo Celdrán musicalizó y cantó en 1970.

Jesús López Pacheco.


«Una canción, una canción,
llena las calles de la ciudad.
Canta el martillo, canta el motor,
ya canta el brazo trabajador.
Las herramientas tienen cantar.
Lo canta el hombre al trabajar.
Todas las manos se van a alzar,
un solo puño las unirá. 
¡Pueblo de España ponte a cantar!
¡Pueblo que canta no morirá!»
("Pueblo de España ponte a cantar"
Jesús López Pacheco - Adolfo Celdrán)

Dado que el número de iniciativas y experiencias culturales que se desencadenaron en aquella época, pese a la represión y la censura, fueron muchas, y aún muchos más los nombres propios que las protagonizaron –bien participando en colectivos más o menos organizados, bien de forma independiente–, me voy a limitar a mostrar tan sólo un plano general y algunos planos medios de la situación.

Si contemplamos desde un plano general el fenómeno creativo que, en torno a la canción, se produjo en España durante los años sesenta y primeros de los setenta, pienso que al menos podemos obtener tres visiones altamente significativas de la época que pueden resultarnos elocuentemente aleccionadoras en el presente.

Por una parte, el estallido de un "entusiasmo creador" incontenible generado, sin duda, por la existencia de una razón utópica, de una esperanza compartida, que provocaba la fertilidad fluida, airosa y limpia del sentimiento, de la palabra y de la sensibilidad.

Una esperanza que nuestro inolvidable Ovidi Montllor, lamentable e irremediablemente ausente, supo expresarnos y transmitirnos, ya en los años ochenta, con la contundente fuerza de su voz, haciéndose eco de unos extraordinarios versos del poeta Vicent Andrés Estellés:


«Me aclamo a ti, madre de tierra sola.
araño tus rodillas con uñas sucias, 
invoco un nombre o secreta consigna, 
madre de polvo, secuestrada esperanza. 
Mientras el gran fuego o la ferocidad 
sigue caminos, sigue oscuros caminos, 
me agarro a ti, a lo que más quería, 
y canto el día de la mañana ilimitada. 

El claro camino, el profundo idioma, 
un alfabeto fosforescente de piedras, 
un alfabeto siempre con la llave en la cerradura, 
el limpio destino, la senda de luz. 
Siempre a la noche iluminado entero, 
un bello futuro, un augusto lugar, 
serás levadura que hace subir el pan, 
serás el sol y serás la cosecha. 

Serás la fe y la medalla oculta, 
serás el amor y la ferocidad, 
serás la llave que abre todas las cerraduras, 
serás la luz, la luz ilimitada. 
Serás confín donde la aurora comienza
serás trigo, escalera iluminada. 
Serás el ave y serás la bandera, 
el himno fecundo del retorno de la patria, 
todo desgarrado del emblema que sube, 
serás el ave y serás la bandera. 
Yo subiré piadosamente los escalones
y cuando llegue al final entonaré 
la plegaria de los bienes que me retornabas siempre». 
(“Me aclamo a ti”. Vicent Andrés Estellés - Ovidi Montllor).

Vicent Andrés Estellés.

«M'aclame a tu, mare de terra sola. / Arrape els teus genolls amb ungles brutes. / Invoque un nom o secreta consigna, / mare de pols, segrestada esperança. / Mentre el gran foc o la ferocitat / segueix camins, segueix foscos camins, / m'agafe a tu, os que més estimava / i cante el jorn del matí il·limitat. / El clar camí, el pregon idioma / un alfabet fosforescent de pedres, / un alfabet sempre amb la clau al pany, / el net destí, la sendera de llum, / sempre, a la nit, il·luminant, enterc, / un bell futur, una augusta contrada! / Seràs el rent que fa pujar el pa, / seràs el solc i seràs la collita, / seràs la fe i la medalla oculta, / seràs l'amor i la ferocitat. / Seràs la clau que obre tots els panys, / seràs la llum, la llum il·limitada, / seràs confí on l'aurora comença, / seràs forment, escala il·luminada! / Seràs l'ocell i seràs la bandera, / l'himne fecund del retorn de la pàtria, / tros esquinçat de l'emblema que puja. / Jo pujaré piament els graons / i en arribar al terme entonaré / el prec dels béns que em retornaves sempre». (“Me aclamo a ti”. Vicent Andrés Estellés - Ovidi Montllor).

Por otra parte, un segundo rasgo o visión panorámica que podemos obtener de aquella época fue la «capacidad de difusión y de contagio» que tuvo aquel movimiento precisamente en un tiempo en el que grabar un disco era muy complicado –casi imposible para la mayoría de los creadores–, y cantar en público, una peligrosa y arriesgada aventura, tanto para los cantantes como los que participábamos con entusiasmo en los recitales. Difusión y contagio que sólo fueron posibles, por tanto, gracias a la convicción radical y a la necesidad de una vida más digna, que todos compartíamos, y al lenguaje universal utilizado, que por encima del espacio, de la lengua, de las nacionalidades o de las creencias religiosas, nos permitía entendernos, nos hacía sentirnos cómplices y nos ayudaba a descifrar todas las claves que, de forma imprescindible, había que utilizar para liberarse de la censura.


(Recordemos que fueron años en los que, por ejemplo, trabajábamos codo a codo, ateos, agnósticos y creyentes –eso sí: todos revolucionarios amantes de la libertad–; momentos en los que, ante la ausencia de sindicatos libres y de partidos políticos legalizados, las comunidades cristianas de base, progresistas, y los movimientos apostólicos estudiantiles, rurales y obreros se convirtieron –sobre todo en los años sesenta– en plataformas eficaces para el encuentro, el diálogo, la reivindicación y la lucha contra la dictadura).

Aquel era el lenguaje que, en la esperanza –«claro camino, senda de luz y confín donde la aurora empieza»–, nos desvelaba la grandeza de nuestra humanidad secuestrada; un lenguaje que resultaba como un elixir estimulante que hacía posible lo casi imposible: burlar –no sin riesgos– la represión y la censura:



«¡Arriba hermano hombre!
¡Arriba sobre tus sueños de alegría despedazada!
Como un rayo asesinas las nadas circundantes
Y en un pozo de sangre ilusionas tus dones fracasados.
Todo es cielo en silencio. Tú sólo ruges.
Tú sólo ríes. Tú sólo lloras sobre el mar.
Nace la primavera otra vez para ti.
Y para que tú vengas
Se han hecho los abismos que en cada vida se crean
Y las noches terribles
En que una vez desolada
Nos advierte para siempre
Que nada importa ya.
¡Arriba esa mirada eterna
que desafía océanos impávidos de estrellas
y es capaz de enfrentarse cara a cara
con la sorpresa de existir
en el inocente vértigo del tiempo!
¡Todo es quimera en tomo!
¡Todo es un tigre merendando
entre tumbas y olvido y viento y nubes!
Pero tu relámpago abraza las colinas
y es tu testuz altiva
como mundos de asombro
la exacta demostración dolorosa
de que el infierno se ha hecho para ti
y para que tú la violes sagradamente;
He ahí a la vida esperando tus puños y tus besos,
y estelares nacientes prometidas
surcando tu viejo corazón de niño navegante
entre horas sin cerco y horas derruidas y amarguras proféticas
moldeando en sollozos la aurora de dioses.
Triste es el fondo de tus ruinas.
 Pero un buzo celeste
tú: hombre hermano maldito
minero de ternura luchador sanguinario
sin meta fija en las noches ardientes
marcha, busca, acaricia, mata
ávido de esplendores dice la palabra
y la tierra sabe de un sentido como espada
y ya no es tan ciego el girar de los soles».
("Hermano hombre". Miguel Labordeta - José Antonio Labordeta).

Y, en tercer lugar, un último rasgo que nos ofrece este primer plano de la realidad en aquel tiempo en nuestro país, es el hecho de la «solidaridad». Sabíamos que la "estaca" estaba empezando a pudrirse y que si todos trabajábamos fuerte, unos por el norte, otros por el sur, por el este y por el oeste, seguro que caería:

«En esta nave en que vamos
se necesitan remeros;
el puerto es la libertad,
el capitán es el pueblo.
Un grano no hace granero,
pero ayuda al compañero».
(“Un grano no hace al granero”
Cástor - Luis Pastor).


«Desbrozando cada uno el suyo,
y entre todos el nuestro
ampliemos sin interrupción
el camino humano.
Dueño cada uno de sí mismo,
nadie en lugar alguno dominado.
Unidos todos los pueblos
tendremos nuestro futuro».
(“Martxa baten lehennotak” [Fragmento].
J. A. Arze - Mikel Laboa).

«Bakoitzak urraturik berea / denon artean geurea / etengfabe gabiltza zabaltzen / gizatasunari bidea. / Inon ez inor menpekorokan / nor bere buruaren jabe / herri guztioak bat eginikan / ez gabiltza gerorik gabe». (“Martxa baten lehennotak”. J. A. Arze - Mikel Laboa).

«Si yo tiro fuerte por aquí
y tú tiras fuerte por allí,
seguro que cae, cae, cae,
y podremos liberarnos».
(“L’estaca” [Fragmento]. Lluís Llach).

«Si jo l'estiro fort per aquí / i tu l'estires fort per allà, / segur que tomba, tomba, tomba, / i ens podrem alliberar». (“L’estaca”. Lluís Llach).


«Delante de nosotros las mareas,
las barcas y los peces...
Delante de nosotros, una vida
entera para remar...
Ahora no tenemos miedo
a que llegue el invierno.
Nuestra barca dominará
el temporal».
(“Estamos chegando ó mar” [Fragmento].
Bibiano Morón).

«Diante de nós as mareas / as chalanas e os peixes... / Diante de nós unha vida / enteira pra remar / Agora non temos medo / que veña o inverno / a nosa gamela campeará / o temporal». (“Estamos chegando ó mar”. Bibiano Morón).

miércoles, 24 de octubre de 2012

LOS QUE ME FALTARON AUNQUE ESTUVIERON

Ya han pasado varios días desde la celebración de la fiesta-concierto del pasado día 16; días intensos de recuerdos, de crónicas, de imágenes y de agradecimientos...; creo que ha llegado el momento de guardar todo eso en lo más profundo de mi corazón –siempre permanecerá ahí latente y vivo– e iniciar, con más fuerza que nunca, nuevos proyectos para promocionar, reivindicar y difundir la "canción de autor" que a fin de cuentas es lo que verdaderamente importa.

Mañana, en concreto, voy a plantear la realización de dos posibles cursos de formación sobre la "canción de autor" que, inicialmente, voy a desarrollar en Madrid, pero que me gustaría poder impartirlos también en otras ciudades. 

Y el viernes, o el sábado, voy a iniciar un ciclo de "cuelgues" monográficos dedicados a la personalidad y a la obra de MARIA DEL MAR BONET...; ya veréis, van a estar llenos de sorpresas, a mí mismo me están sorprendiendo, por ejemplo, las imágenes totalmente inéditas que Maria del Mar me está haciendo llegar.

E inmediatamente después otra sorpresa, ¡creo que maravillosa!: Voy recuperar un librito que me regaló CARLOS CANO en 1983 titulado "Colección de las mejores coplas de seguidillas, tiranas y polos que se han compuesto para cantar a la guitarra"; libro editado en 1816 y con el que Carlos y yo pasamos momentos inolvidables.

Y ahí está a la espera también un magnífico libro y una antología que acaban de editarse en Uruguay, sobre la obra de un grandísimo cantor y amigo del alma llamado NUMA MORAES...; y además, un montón de discos que se van amontonando en mi mesa de trabajo, y que me corre prisa presentar y comentar.

Todo esto a partir de mañana. Pero hoy os ruego que me permitáis un "cuelgue" muy especial como cierre de todo lo vivido y escrito sobre el pasado día 16. Le voy a llamar: LOS QUE ME FALTARON AUNQUE ESTUVIERON.

Necesito y quiero evocar aquí a todos los amigos y amigas que me faltaron el día 16 porque la muerte me los robó –nos los robó–; pero que, sin embargo, y a pesar de la muerte, estuvieron allí en la Sala Galileo y muy cerquita de mí; muy cerquita porque forman parte de mi identidad y porque jamás dejaré de pensar en ellos y de revivirlos en sus canciones.

Esta evocación, descaradamente amorosa, la voy a hacer sin palabras, solamente con imágenes: una fotografía y un vídeo en el que se escuchará una de sus canciones que más amo....; y detrás de todo eso, sencillamente un beso para cada uno de ellos o de ellas. 

HILARIO CAMACHO
(Fotografía de Juan Miguel Morales).


CHICHO SANCHEZ FERLOSIO
(Fotografía de Juan Miguel Morales).


CARLOS CANO
(Fotografía de Juan Miguel Morales).


CARMEN SANTONJA
(Fotografía de Juan Miguel Morales).


IMANOL
(Fotografía de Juan Miguel Morales).


ESTEBAN VALDIVIESO



CHAVELA VARGAS



MIKEL LABOA
(Fotografía de Juan Miguel Morales)

JOSÉ ANTONIO LABORDETA
(Fotografía de José Antonio Labordeta)


OVIDI MONTLLOR
(Fotografía de Juan Miguel Morales).


La noche del pasado 16 de octubre también estuvieron muy dentro de mi XABIER LETE y LOURDES IRIONDO, JOAN BAPTISTA HUMET, ANTONIO VEGA, GATO PÉREZ, DOLORS LAFFITTE, JOSE ANTONIO RAMOS... ... ...

... y, por supuesto mi amigo el poeta que tenía los ojos mas bellos y más limpios que jamás he conocido: 

GABRIEL CELAYA 
y AMPARO GASTÓN, su compañera del alma.

lunes, 10 de septiembre de 2012

SOBRE LA EMIGRACIÓN. «CANCIONES DE IDA Y VUELTA». IV - LA EXPERIENCIA DEL EMIGRANTE: «NUEVOS PAISAJES Y LOS MISMOS DOLORES» (1ª Parte)

"Emigrantes". Escultura de Agustín Casillas.

Hasta aquí –en los tres "cuelgues" anteriores– he analizado, a partir de los contenidos desarrollados en la canción, lo que podríamos calificar como los "preámbulos" en los que se enmarca o desde los que se plantea el problema de la "emigración", vamos ahora a adentrarnos en el núcleo humano de dicho problema, es decir, en la experiencia vital de la persona que, habiendo abandonado tierra y familia, intenta reinsertarse en una nueva y desconocida realidad.

Experiencia humana de integración realmente difícil y problemática desde distintos puntos de vista:

• Necesidad de integración que supone la ruptura –si no definitiva, sí por una larga temporada– con los lazos afectivos y culturales que se dejan atrás y de los que prácticamente resulta imposible desprenderse. Difícilmente el emigrante renunciará a su pasado y alejará de su mente y de su corazón el proyecto anhelante del retorno a hogar abandonado.

• Integración, a su vez, ejercida no desde un protagonismo social, sino desde una situación de pobreza económica y con mucha frecuencia de marginación. El emigrante se siente y se percibe, a sí mismo y por los demás, como un pobre extraño que busca desesperadamente en tierra de otros, lo que su propia tierra le ha negado.

• Integración al mismo tiempo materialmente difícil ante el enfrentamiento con una realidad absolutamente extraña y diferente a la propia: nueva lengua, nuevos paisajes, nuevas costumbres y, a veces, hasta formas completamente distintas de concebir la existencia. Experiencia que provoca desconcierto, arrinconamiento y soledad y que, como reacción, une física y afectivamente a los emigrantes entre sí en una especie de clan defensivo y nostálgico ante la hostilidad del medio en el que se encuentran inmersos.

(Problemas de integración que se plantearon los emigrantes españoles durante los años setenta a los ochenta, pero que, en realidad, están siempre latentes cuando cualquier ser humano se siente obligado a emigrar por las razones que sean; latentes, por ejemplo, en los inmigrantes que desde hace años están llegando a nuestro país en busca de una esperanza para sus vidas y las de sus familiares).



Toda esta realidad, núcleo del drama social, la podemos encontrar totalmente reflejada en la "canción de autor", siempre en un tono profundamente afectivo y teñido de una sutil amargura. (En este momento estoy recogiendo canciones sobre la emigración española de los años setenta y ochenta. En el último "cuelgue", que dedique a este drama social, presentaré y escucharemos canciones creadas por los jóvenes cantautores dedicadas a los inmigrantes que en estos últimos años están llegando a nuestro país).

Carlos Cano, por ejemplo, nos introduce en esa experiencia de la mano de "El Salustiano", un personaje tipo y símbolo del colectivo de los emigrantes.


«Hasta un pueblo d'Alemania 
ha llegao el Salustiano
con más de cuarenta años 
y de profesión el campo,
pa buscarse l´habichuela 
y ahorrar algunos marcos
y que pueda la parienta 
comprar algunos marranos.

Yo no creo que el sombrero
les toque en la tómbola
a esos gachós trajeados 
que viven de na.
Que lo roban, lo roban, 
con cuatro palabritas finas lo roban.

En principio se hace dura 
sobre to la soleá,
esa gente chamullando 
no se le entiende ni atá.
Menos mal que algunas veces 
la embajada cultura]
les manda al Julio iglesias 
y a un tal Manolo Escobar.

Yo no creo que el sombrero 
les toque en la tómbola
a esos gachós trajeados 
que viven de na.
Que lo roban, lo roban, 
con cuatro palabritas finas lo roban.

Y así s'acaba la historia 
del güeno del Salustiano
de tanto apencar los güesos 
otro gallo l'ha cantao.
Gallo dice que l'obrero 
de cachondeo está jarto,
si no hubiera ido a Alemania, 
no hubiera aprendido tanto.

Yo no creo que el sombrero 
les toque en la tómbola
a esos gachós trajeados 
que viven de na.
Que lo roban, lo roban, 
con cuatro palabritas finas lo roban»
("El Salustiano". Carlos Cano. 1975).

Pablo Guerrero retoma la misma perspectiva pero desde una vertiente más directa y entrañable, al descrirbirnos el encuentro de un emigrante con uno de sus compatriotas; encuentro de soledades y añoranzas compartidas del que estalla una comunicación evocadora de realidades que les fueron comunes y en las que se encuentran especialmente identificados.


«Un día cambió todo:
nuevos paisajes y los mismos dolores.
Las manos tienen callos, pero no de espigas,
y el corazón sin vino que solo está y qué solo.

Si el Rin fuera el Guadiana no estaríamos aquí
borrachos de nostalgias y cerveza,
borracho de vino no bebido
de ese vino caliente que hiere la cabeza.

Al vernos nos dijimos: Chacho, ¿qué haces tú aquí?
Como si fuera una casualidad habernos encontrado.
Tú nos contaste cosas mientras con avaricia
un cigarro negro entre todos fumábamos.

Nos contaste tu vida, de piedra despedida,
de piedra golpeada, de piedra sola y dura 
y entre la niebla tan sólo fue un momento
apareció de golpe el sol de Extremadura.

Allá estará el camino, allá estará el cortijo
del tío Pacorro, el alcalde del pueblo,
y un poco a la derecha seguirá la era de padre
y el río y el castillo que se verá a lo lejos.

Me hubiera gustado decirte que quizá todo cambie,
que algo pasa en el campo, en el aula y la mina,
pero no sé si mi voz fue muy convincente
y tu expresión siguió lo mismo de dormida.

Pero bueno, dejémonos de melancolías
y si no hay vino con cerveza brindamos
y porque lo pediste, sólo por eso,
una canción de Manolo Escobar tarareamos».
("Emigrante". Pablo Guerrero. 1975)

Paralelamente a estas canciones anteriores, que nos sumergen en las limitaciones y dificultades experimentadas por el emigrante de cara a su integración, podemos encontrar también otro núcleo de ellas en las que el problema es planteado a partir de la comunicación sencilla y espontánea que el trabajador establece con sus familiares quedados en el lugar de origen. Una comunicación que al desarrollarse a unos niveles profundamente afectivos resulta mucho más directa y a la vez también mucho más conmovedora.

Son canciones que al ser por si mismas lo suficientemente expresivas no es necesario introducirlas con ningún tipo de comentario. Vamos a recordar dos de ellas; la primera es una conversación telefónica  creada por el "cantautor" sevillano Benito Moreno, y la segunda una carta escrita por el para siemre inolvidable Ovidi Montllor.

Benito Moreno, autor del siguiente tema –conversación telefónica–
incorporado a su disco "Ellos, ellos, elllos y.... ella" (1976).
«Sí. ¿Cómo estás en estos tiempos raros?
¿Sigue todavía cantando el pájaro?
¿Los buenos siguen buenos? ¿Y los malos?...
Escucha, ¿hay muchos todavía en paro?
¿Que no viene el cartero por la casa?
Pues que no sé escribir, pero te quiero,
que si supiera te escribiría una carta
y no se quedaría en el tintero.
Si que me doy cuenta del silencio,
estar lejos, ya sabes, me encanalla,
que estar tan lejos de allí no tiene precio,
¡que mejor no hables de eso!, anda, calla.
Van a subir de nuevo los salarios...
Y los niños, ¿dan siempre tanta guerra?...
Sí, te he mandado dinero, con Rosario...
¿Aquí?, frío, no es como en nuestra tierra.
Despacio pasa el tiempo, muy despacio...
Sé que Toto está enfermo, por Consuelo...,
el parte lo escucho por la radio
de transistor, esa que mandó el abuelo,
dale las gracias y también un beso...
Yo aquí no compro nada, todo es caro,
¿al cine?, una vez, a un cine de esos,
pero ver esas cosas creo que es malo.
La cocina la hago, pero mala,
yo le echo igual que tú le pones,
no sabe como allí, sabe muy rara...
también sé ya coserme los botones.
Yo no comprendo aquí lo que me dicen,
cuando hace falta, pues, traduce el Sergio,
este idioma es lo más raro que existe,
eso, hay que aprenderlo en los colegios...
Pues todavía no lo sé seguro,
vamos por Navidad, en un Peugeot,
mil y pico francos, tres mil duros,
no la mitad Sergio y la otra yo.
Así no tenéis que ir a la estación...
Bueno Pepa, no, si yo no bebo
adios... ... ...
... Sí finí la comunicación,
ouí, ouí, ¿combien, madame... debo?
... ¡A esta gente no la entiende ni Dios!
("Hablando con Pepa". Benito Moreno, 1976).



«Querida Antonia:
Te escribo desde aquí,
lejos de casa.
La lluvia va mojando
los sucios vidrios
del bar extraño
donde ahora estoy, ahora, esperando
un vaso de vino
y un poco de engaño.
No tengo otra solución
lo sabes ya: el engaño
Me llenaré de él,
para seguir viviendo,
para seguir aguantando,
para seguir amando.

Te he mandado el dinero
como todos los meses.
Por ahora no hay aumento.
Paciencia, todo llegará.
He guardado un poco
para comprarme un abrigo.
El invierno, sin tu cuerpo
es mucho más crudo.
Se dice que van a pasarme
a una sección más descansada.
Y, si Dios quiere, muy pronto
encontraré casa.
Y vendréis aquí, tú y la niña,

Mi compañero de habitación
ha estado enfermo.
La gripe, cosas de ahora,
ya sabes...., el invierno.
Llevo más de una semana
esperando carta.
¿Estáis enfermos?
Me hacéis sufrir muchísimo
tan lejos de casa.
El próximo año, quizá
tengamos coche.
¡Quien iba a decirlo!
Y escuela para la niña
sin pagar.
Y dinero suficiente
para no llorar.
Todo ello, pero, ya sabes...
lejos de casa,
aquello que no se olvida
ni con vino,
este que tengo yo ahora
en la mesa.
Aún llueve, Antonia.
Mañana será domingo
y no pasearemos los tres juntos
por la plaza del pueblo.
Cuidaros mucho. Besos.
Escróbeme más a menudo».
("Carta a casa". Ovidi Montllor, 1973).

«Estimada Antònia: / T'escric des d'ací, / molt lluny de casa. / La pluja va mullant / els vidres bruts / del bar estrany / on, ara, em trobe esperant / un got de vi / i un poc d'engany. / No tinc més solució, / ja ho saps: l'engany. / I m'ompliré tot d'ell, / per anar vivint, / per anar aguantant, / per anar estimant. / T'he enviat els diners, / com tots els mesos. / Per ara no hi ha augment. / Paciència, tot arriba. / Me n'he guardat uns quants / per a comprar-me un abric. / L'hivern, sense el teu cos / és molt més cru. / Diuen que em passaran / a una secció més descansada. / I, si Déu vol, molt prompte / trobaré casa. / I vindreu tu i la nena. / El company del meu "cuarto" / ha estat malalt. / La grip, coses molt d'ara, / ja saps... l'hivern. / Fa més d'una setmana / que espere carta. / Esteu malalts? / Em feu patir moltíssim, / tan lluny de casa. / L'any que ve, potser / tindrem cotxe. / Qui ho havia de dir! / I escola per a la nena / sense pagar. / I diners suficients / per a no plorar. / Tot això, però, ja saps... / lluny de casa, / allò que no s'oblida / ni tan sols amb vi, / aquest que tinc jo ara / posat a taula. / Encara plou, Antònia. / Demà serà diumenge / i no passejarem tots tres junts / per la plaça del poble. / Cuideu-vos molt. Besades. / Escriu-me més sovint».

¡ALEGRÍA DE PODER COMPARTIR UN GRAN ACONTECIMIENTO!...

ALEGRÍA DE PODER COMPARTIR ESTE GRAN ACONTECIMIENTO: A partir del próximo 25 de septiembre va a reponerse en cines la película CHICHO o MIEN...