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miércoles, 5 de febrero de 2014

MIQUEL GIL - III: "HOMENATGE A TERESA", DE OVIDI MONTLLOR; "ROSA DE PAPER", DE VICENT ANDRÉS ESTELLÉS... ¡Y OTRAS MARAVILLAS!

Miquel Gil.

Tras los dos "cuelgues" anteriores dedicados al compositor y cantante valenciano MIQUEL GIL, voy a realizar un breve recorrido por sus cinco discos más recientes y a proponeros la audición de dos de sus canciones que son para mí especialmente significativas y entrañables.

Tras la grabación del álbum Katà –presentado en el "cuelgue anterior"– Miquel, en 2004, se aventuró a montar, junto con la cantautora catalana Lidia Pujol, un proyecto titulado "Terregada, cinc veus i un repertori sagnant", en el que acompañados de la tres voces del grup Psàlite (Roser Cabacés, Joan Figueres y Pep Coca) interpretaron temas del cancionero tradicional.

Dos años mas tarde Miguel Gil realizó la grabación de uno de sus conciertos en directo, acompañado,en este caso, de la cantante griega Savina Yannatou, el grupo Primavera en Salonico y l'Orquestra Árab de Barcelona.


En el año 2007,  Miquel editó  un nuevo disco absolutamente delicioso titulado "Eixos", disco en el que vuelven a fundirse los sonidos y el canto de la tierra, los aires mediterráneos y los versos de jóvenes poetas valencianos como Enric Casasses, Manel Rodríguez Castelló,  Sònia Carmona, Feliu Ventura; un texto del escritor y cantante griego Manolis Rasoulis; o de Ibn Khafaja poeta de Al'andalus del siglo XI. En esta ocasión le acompañaron musicalmente el pianista Manel Camp, el guitarrista flamenco Raúl Rodríguez –hijo de Martirio que ya había participado en el disco anterior–, David Pastor, Chiaki Mawatari y Joan Garriga.



De este disco voy a destacar una canción que os propongo escuchar, es un homenaje que Miquel Gil le rinde a su paisano –actor y cantautor extraordinario– OVIDI MONTLLOR, fallecido en 1995. Miquel con su voz característica interpreta la canción "Homenatge a Teresa", bellísima canción en la que se desbordan –por cada palabra y cada nota– una inmensa sensibilidad y ternura.


«Com un record d'infantesa / sempre recordaré / a la Teresa, / ballant el vals. / Potser fou l'últim fet / amb algú que estimés / abans que un bombardeig / la tornés boja. / Tots els xiquets la seguíem / i en un solar apartat / ens instruíem / al seu voltant. / Mig descabellonada / vens mostrava les cuixes / i ens donava lliçons / d'anatomia. / Ella ens va dir d'on veníem. / I que els reis de l'Orient / no existien. / Ni llops ni esperits. / Ens parlava de l'amor / com la cosa més bonica / i preciosa. / Sense pecats. / Ens ensenyà a ballar / a cantar i a estimar. / D'això ella era / la que més sabia. / Amb una floreta al seu cap / i un mocador negre al coll / i faldes llargues / i un cigarret. / Vas ser / la riota dels grans, / i la mestra més volguda / dels infants. / Ara de gran comprenc / tot el que per tu sent / i et llence un homenatge / als quatre vents. / Com un record d'infantesa / sempre et recordaré a tu, / Teresa, / ballant el vals».

«Como un recuerdo de infancia / siempre recordaré / a la Teresa / bailando el vals. / Quizá fue lo ultimo que hizo / con alguien a quien amó / cuando algún bombardeo / la volvió loca. / Los chiquillos la seguíamos / y en un solar apartado / nos instruíamos / a su alrededor, / Medio desmadejada, / nos mostraba las piernas / y nos daba lecciones / de anatomía. / Nos contó de donde veníamos. / Y que los Reyes de Oriente / no existían. / Ni lobos, ni espíritus. / Nos hablaba del amor / como la cosa más bella / y bonita. / Sin pecados. /Nos enseñó a bailar / y a cantar y a amar. / De eso ella era / la que más sabía. / Con una flor en el pelo / y un pañuelo negro en el cuello / y faldas largas / y un cigarrillo, / fue la burla de los grandes / y la maestra más querida / de los niños. / Hoy, de mayor, comprendo / todo lo que por ti siento / y te lanzo un homenaje / a los cuatro vientos. / Como un recuerdo de infancia / siempre te recordaré / Teresa / bailando el vals».

En el año 2009, Miquel Gil –que no cesa de investigar y de innovar  en al ámbito global de la música y de la canción– montó un nuevo espectáculo "espectacular" junto con Manel Camp Trío y David Pastor (trompeta y productor); del que se grabó el siguiente disco:


En este disco -reflejo del espectáculo al que antes hacía referencia– podemos encontrar una maravillosa mezcla de canciones de muy diversos creadores como Kurt Weill, Piazzolla, Serrat, Pi de la Serra, Joan Baptista Humet, Paolo Conte, Leonard Cohen, Cole Porter o Sting. 

Por último, para concluir el recorrido que vengo haciendo sobre la obra creada y grabada por Miquel Gil, voy a referirme a su último disco titulado "Per marcianes" grabado en el año 2011.


De este disco, os recomiendo escuchar esta hermosísima canción, creada sobre un texto del poeta Vicent Andrés Estellés, titulada "Rosa de paper". Poema que relata la historia de una mujer anónima que deja tras de sí el símbolo de una rosa de papel –un papel que es la poesía–, legándola al pueblo como una consigna de resistencia y transformación.


«Ella tenia una rosa, ⁄ una rosa de paper, ⁄ d’un paper vell de diari, / d’un diari groc del temps. / Ella volia una rosa, / i un dia se la va fer. / Ella tenia una rosa, / una rosa de paper. / Passaren hivern i estiu, / la primavera també, / també passà la tardor, / dies de pluja i de vent. / I ella tenia la rosa, / una rosa de paper. / Va morir qualsevol dia / i l’enterraren després. / Però al carrer on vivia, / però en el poble on visqué, / les mans del poble es passaven / una rosa de paper. / I circulava la rosa, / però molt secretament. / I de mà en mà s’hi passaven / una rosa de paper. / El poble creia altra volta / i ningú no va saber / què tenia aquella rosa, / una rosa de paper. / Fins que un dia d’aquells dies / va manar l’ajuntament / que fos cremada la rosa, / perquè allò no estava bé. / Varen regirar les cases: / la rosa no aparegué. / Va haver interrogatoris; / ningú no en sabia res. / Però, com una consigna, / circula secretament / de mà en mà, per tot el poble, / una rosa de paper».

«Ella tenía una rosa, / una rosa de papel, / de un papel viejo de periódico, / de un diario amarillo por el paso del tiempo. / Ella quería una rosa, / y un día se la hizo. / Ella tenía una rosa, / una rosa de papel. / Pasaron el invierno y y verano, / la primavera también, / también pasó el otoño, / días de lluvia y de viento. / Y ella tenía la rosa, / una rosa de papel. / Murió cualquier día / y la enterraron después. / Pero en la calle donde vivía, / pero en el pueblo donde vivió, / las manos del pueblo se pasaban / una rosa de papel. / Y circulaba la rosa, / pero muy secretamente. / Y de mano en mano se pasaban / una rosa de papel. [...] Hasta que un día de aquellos días / mandó el ayuntamiento / que fuera quemada la rosa, / porque aquello no estaba bien. / Revisaron las casas /y la rosa no apareció. / Hubo interrogatorios; / nadie sabía nada. / Pero, como una consigna, / circula secretamente / de mano en mano, por todo el pueblo, / una rosa de papel». 

sábado, 23 de febrero de 2013

... Y LA PALABRA SE HIZO MÚSICA. "PUEBLO DE ESPAÑA, ¡PONTE A CANTAR!"" (2ª Parte)









Continuo la copia de un nuevo apartado de mi libro
"Crónica cantada de los silencios rotos";
concretamente el titulado: 
«Pueblo de España, ¡ponte a cantar!» (2)



Cataluña, 1957. Josep M. Espinàs, uno de los creadores del colectivo "Els Setze Jutges", del que seguidamente hablaré, de varias conferencias bajo el título de "Georges Brassens, el trobador del nostre temps" –en mayo del 62 grabaría su primer disco cantando en catalán: "Espinàs canta Brassens"–.


En enero de 1959, Lluís Serrahima publica en la revista "Germinàbit", de la Unió Escolania de Montserrat, un artículo titulado "Ens calen cançons d'ara" que tendrá una repercusión muy importante dentro y fuera de Cataluña. Entre otras cosas, en aquel artículo Lluís decía:

Lluís Serrahima. (Foto de Juan Miguel Morales).

«Hem de cantar cançons però nostres i fetes ara […] és greu que no se'n facin de noves, jo almenys no n'he sentides. Podem atribuir-ho a les circumstàncies, però de cançons se'n poden fer de moltes menes i maneres, a més, aquestes circumstàncies no poden per elles mateixes, privar un poble de les seves cançons. És precisament en moments difícils que han nascut gran nombre de cançons, de les boniques, aquelles que els pobles han transformat en una mena d'oració col·lectiva […]. Es tracta, doncs, que surtin cançons d'aquest moment nostre […]. Què fan els músics que ara són joves?».

«Hemos de cantar canciones pero que sean nuestras y hechas ahora [...] es grave que no se haga nada nuevo, yo por lo menos nada he oído. Esto lo podemos atribuir a las circunstancias, pero se pueden hacer canciones de muchos modos y maneras; aún más, estas circunstancias no puede, por sí mismas, privar a un pueblo de sus canciones Es precisamente en los momentos difíciles cuando han nacido muchas canciones que el pueblo transformó en oraciones colectivas [...]. Se trata, pues de que aparezcan canciones de este momento nuestro [...]. ¿Qué hacen los músicos que ahora son jóvenes?».

¿Qué hacían los músicos que entonces eran jóvenes?... Aquel mismo año (1959), un joven valenciano –que posiblemente ni había leído el artículo de Serrahima–, durante un trayecto en motocicleta de Xàtiva (su ciudad natal) a Valencia, idea "Al vent". Era Raimon, y era la canción que marcaría un hito indiscutible no sólo en la historia de nuestra canción popular, sino, también, en la toma de conciencia y en el impulso colectivo de muchos miles de ciudadanos y ciudadanas que, por todos los rincones del Estado, clamaban, y a partir de ahora cantaban, a la vida y a la libertad.

«Yo no olvidaré nunca –nos recordaba José Luis Arangurenla presentación, todavía en una política intimidad, si es que pueden casarse estas dos palabras, y desde luego en una intimidad políticamente asediada, que en la sesión de clausura de un congreso internacional nuestro sobre el «nouveau roman» y el realismo social, hicieron José María Castellet y sus amigos catalanes de la cançó, de Raimon. Fue un acontecimiento memorable». (Fragmento del prólogo del Vol. 4 de mi libro "Veinte años de canción en España").


Cubierta del primer single de Raimon en el que
aparece la primera grabación de "Al vent" (1963)

Contraportada del primer single dedicado por
Raimon
a
Gabriel Celaya y Amparo Gastón, 1964.

(Mientras tanto, un preadolescente, en Jaén, –yo concretamente– sin enterarse de lo que estaba pasando de Despeñaperros para arriba, se debatía entre el aburrimiento y la inquietud sin saber muy bien lo que le pasaba por dentro..., tuvieron que transcurrir cuatro años para que Raimon y "Al vent" se cruzaran en su camino y le hicieran cambiar radicalmente su vida. Y es que la canción, como el amor –como cantaba Violeta–, «se va enredando, enredando como en el muro la hiedra, y va brotando, brotando, como el musguito en la piedra»).

Entramos ya en el periodo comprendido entre los años sesenta y primeros de los setenta, años en los que los hechos y los acontecimientos anteriormente destacados, y sin duda otras muchas iniciativas culturales de ese mismo signo, van a alumbrar una década y media auténticamente prodigiosa y fértil respecto a la creación musical y, unida a ella, a la revolución cultural y política en todo el Estado.

Fue una etapa de nuestra historia en la que, como vamos a redescubrir seguidamente –analizada y sentida con la perspectiva que siempre nos proporciona el tiempo transcurrido–, parece como si realmente todos nuestros pueblos hubiesen escuchado y creído en los versos de Jesús López Pacheco que Adolfo Celdrán musicalizó y cantó en 1970.

Jesús López Pacheco.


«Una canción, una canción,
llena las calles de la ciudad.
Canta el martillo, canta el motor,
ya canta el brazo trabajador.
Las herramientas tienen cantar.
Lo canta el hombre al trabajar.
Todas las manos se van a alzar,
un solo puño las unirá. 
¡Pueblo de España ponte a cantar!
¡Pueblo que canta no morirá!»
("Pueblo de España ponte a cantar"
Jesús López Pacheco - Adolfo Celdrán)

Dado que el número de iniciativas y experiencias culturales que se desencadenaron en aquella época, pese a la represión y la censura, fueron muchas, y aún muchos más los nombres propios que las protagonizaron –bien participando en colectivos más o menos organizados, bien de forma independiente–, me voy a limitar a mostrar tan sólo un plano general y algunos planos medios de la situación.

Si contemplamos desde un plano general el fenómeno creativo que, en torno a la canción, se produjo en España durante los años sesenta y primeros de los setenta, pienso que al menos podemos obtener tres visiones altamente significativas de la época que pueden resultarnos elocuentemente aleccionadoras en el presente.

Por una parte, el estallido de un "entusiasmo creador" incontenible generado, sin duda, por la existencia de una razón utópica, de una esperanza compartida, que provocaba la fertilidad fluida, airosa y limpia del sentimiento, de la palabra y de la sensibilidad.

Una esperanza que nuestro inolvidable Ovidi Montllor, lamentable e irremediablemente ausente, supo expresarnos y transmitirnos, ya en los años ochenta, con la contundente fuerza de su voz, haciéndose eco de unos extraordinarios versos del poeta Vicent Andrés Estellés:


«Me aclamo a ti, madre de tierra sola.
araño tus rodillas con uñas sucias, 
invoco un nombre o secreta consigna, 
madre de polvo, secuestrada esperanza. 
Mientras el gran fuego o la ferocidad 
sigue caminos, sigue oscuros caminos, 
me agarro a ti, a lo que más quería, 
y canto el día de la mañana ilimitada. 

El claro camino, el profundo idioma, 
un alfabeto fosforescente de piedras, 
un alfabeto siempre con la llave en la cerradura, 
el limpio destino, la senda de luz. 
Siempre a la noche iluminado entero, 
un bello futuro, un augusto lugar, 
serás levadura que hace subir el pan, 
serás el sol y serás la cosecha. 

Serás la fe y la medalla oculta, 
serás el amor y la ferocidad, 
serás la llave que abre todas las cerraduras, 
serás la luz, la luz ilimitada. 
Serás confín donde la aurora comienza
serás trigo, escalera iluminada. 
Serás el ave y serás la bandera, 
el himno fecundo del retorno de la patria, 
todo desgarrado del emblema que sube, 
serás el ave y serás la bandera. 
Yo subiré piadosamente los escalones
y cuando llegue al final entonaré 
la plegaria de los bienes que me retornabas siempre». 
(“Me aclamo a ti”. Vicent Andrés Estellés - Ovidi Montllor).

Vicent Andrés Estellés.

«M'aclame a tu, mare de terra sola. / Arrape els teus genolls amb ungles brutes. / Invoque un nom o secreta consigna, / mare de pols, segrestada esperança. / Mentre el gran foc o la ferocitat / segueix camins, segueix foscos camins, / m'agafe a tu, os que més estimava / i cante el jorn del matí il·limitat. / El clar camí, el pregon idioma / un alfabet fosforescent de pedres, / un alfabet sempre amb la clau al pany, / el net destí, la sendera de llum, / sempre, a la nit, il·luminant, enterc, / un bell futur, una augusta contrada! / Seràs el rent que fa pujar el pa, / seràs el solc i seràs la collita, / seràs la fe i la medalla oculta, / seràs l'amor i la ferocitat. / Seràs la clau que obre tots els panys, / seràs la llum, la llum il·limitada, / seràs confí on l'aurora comença, / seràs forment, escala il·luminada! / Seràs l'ocell i seràs la bandera, / l'himne fecund del retorn de la pàtria, / tros esquinçat de l'emblema que puja. / Jo pujaré piament els graons / i en arribar al terme entonaré / el prec dels béns que em retornaves sempre». (“Me aclamo a ti”. Vicent Andrés Estellés - Ovidi Montllor).

Por otra parte, un segundo rasgo o visión panorámica que podemos obtener de aquella época fue la «capacidad de difusión y de contagio» que tuvo aquel movimiento precisamente en un tiempo en el que grabar un disco era muy complicado –casi imposible para la mayoría de los creadores–, y cantar en público, una peligrosa y arriesgada aventura, tanto para los cantantes como los que participábamos con entusiasmo en los recitales. Difusión y contagio que sólo fueron posibles, por tanto, gracias a la convicción radical y a la necesidad de una vida más digna, que todos compartíamos, y al lenguaje universal utilizado, que por encima del espacio, de la lengua, de las nacionalidades o de las creencias religiosas, nos permitía entendernos, nos hacía sentirnos cómplices y nos ayudaba a descifrar todas las claves que, de forma imprescindible, había que utilizar para liberarse de la censura.


(Recordemos que fueron años en los que, por ejemplo, trabajábamos codo a codo, ateos, agnósticos y creyentes –eso sí: todos revolucionarios amantes de la libertad–; momentos en los que, ante la ausencia de sindicatos libres y de partidos políticos legalizados, las comunidades cristianas de base, progresistas, y los movimientos apostólicos estudiantiles, rurales y obreros se convirtieron –sobre todo en los años sesenta– en plataformas eficaces para el encuentro, el diálogo, la reivindicación y la lucha contra la dictadura).

Aquel era el lenguaje que, en la esperanza –«claro camino, senda de luz y confín donde la aurora empieza»–, nos desvelaba la grandeza de nuestra humanidad secuestrada; un lenguaje que resultaba como un elixir estimulante que hacía posible lo casi imposible: burlar –no sin riesgos– la represión y la censura:



«¡Arriba hermano hombre!
¡Arriba sobre tus sueños de alegría despedazada!
Como un rayo asesinas las nadas circundantes
Y en un pozo de sangre ilusionas tus dones fracasados.
Todo es cielo en silencio. Tú sólo ruges.
Tú sólo ríes. Tú sólo lloras sobre el mar.
Nace la primavera otra vez para ti.
Y para que tú vengas
Se han hecho los abismos que en cada vida se crean
Y las noches terribles
En que una vez desolada
Nos advierte para siempre
Que nada importa ya.
¡Arriba esa mirada eterna
que desafía océanos impávidos de estrellas
y es capaz de enfrentarse cara a cara
con la sorpresa de existir
en el inocente vértigo del tiempo!
¡Todo es quimera en tomo!
¡Todo es un tigre merendando
entre tumbas y olvido y viento y nubes!
Pero tu relámpago abraza las colinas
y es tu testuz altiva
como mundos de asombro
la exacta demostración dolorosa
de que el infierno se ha hecho para ti
y para que tú la violes sagradamente;
He ahí a la vida esperando tus puños y tus besos,
y estelares nacientes prometidas
surcando tu viejo corazón de niño navegante
entre horas sin cerco y horas derruidas y amarguras proféticas
moldeando en sollozos la aurora de dioses.
Triste es el fondo de tus ruinas.
 Pero un buzo celeste
tú: hombre hermano maldito
minero de ternura luchador sanguinario
sin meta fija en las noches ardientes
marcha, busca, acaricia, mata
ávido de esplendores dice la palabra
y la tierra sabe de un sentido como espada
y ya no es tan ciego el girar de los soles».
("Hermano hombre". Miguel Labordeta - José Antonio Labordeta).

Y, en tercer lugar, un último rasgo que nos ofrece este primer plano de la realidad en aquel tiempo en nuestro país, es el hecho de la «solidaridad». Sabíamos que la "estaca" estaba empezando a pudrirse y que si todos trabajábamos fuerte, unos por el norte, otros por el sur, por el este y por el oeste, seguro que caería:

«En esta nave en que vamos
se necesitan remeros;
el puerto es la libertad,
el capitán es el pueblo.
Un grano no hace granero,
pero ayuda al compañero».
(“Un grano no hace al granero”
Cástor - Luis Pastor).


«Desbrozando cada uno el suyo,
y entre todos el nuestro
ampliemos sin interrupción
el camino humano.
Dueño cada uno de sí mismo,
nadie en lugar alguno dominado.
Unidos todos los pueblos
tendremos nuestro futuro».
(“Martxa baten lehennotak” [Fragmento].
J. A. Arze - Mikel Laboa).

«Bakoitzak urraturik berea / denon artean geurea / etengfabe gabiltza zabaltzen / gizatasunari bidea. / Inon ez inor menpekorokan / nor bere buruaren jabe / herri guztioak bat eginikan / ez gabiltza gerorik gabe». (“Martxa baten lehennotak”. J. A. Arze - Mikel Laboa).

«Si yo tiro fuerte por aquí
y tú tiras fuerte por allí,
seguro que cae, cae, cae,
y podremos liberarnos».
(“L’estaca” [Fragmento]. Lluís Llach).

«Si jo l'estiro fort per aquí / i tu l'estires fort per allà, / segur que tomba, tomba, tomba, / i ens podrem alliberar». (“L’estaca”. Lluís Llach).


«Delante de nosotros las mareas,
las barcas y los peces...
Delante de nosotros, una vida
entera para remar...
Ahora no tenemos miedo
a que llegue el invierno.
Nuestra barca dominará
el temporal».
(“Estamos chegando ó mar” [Fragmento].
Bibiano Morón).

«Diante de nós as mareas / as chalanas e os peixes... / Diante de nós unha vida / enteira pra remar / Agora non temos medo / que veña o inverno / a nosa gamela campeará / o temporal». (“Estamos chegando ó mar”. Bibiano Morón).

martes, 22 de enero de 2013

JOAN AMERIC II - «...QUE ET DURE L'ALEGRIA SEMPRE»

Joan Amèric

El pasado sábado, en el primer "cuelgue" que dediqué JOAN AMÈRiC, hice referencia a cómo llegué a encontrarme con su trabajo y a cómo se inició mi encantamiento inicial hacia sus canciones... Fue una experiencia, por una parte, muy gratificante –porque su obra me pareció muy bella–; y a la ver esperanzadora porque Joan representaba, con altísima calidad, la joven continuidad de ese potente y fértil caudal de sensibilidades y de latidos que desde sus inicios había supuesto la "nova cançó".

Tuvieron que pasar cinco años para volver a encontrarme con él a través de su cuarto disco titulado "Obert", editado en el año 2000. 

Por amigos comunes de la "cançó" mantuve noticias suyas, pero no tuve la oportunidad ni de conocerle personalmente, ni de escucharle cantar en directo –también es verdad que aquellos cinco años coincidieron con lo que yo llamo una de mis "retiradas"–.

Pero lo cierto fue que un buen día me encontré con "Obert" (2000) cuarto disco de Joan Amèric– y me quedé sorprendido; Joan era el mismo, pero engrandecido, es decir, inmensamente mejor tanto poética, como musicalmente...; aquel era, sin duda, el disco de su madurez como poeta, como compositor y como intérprete... ¡Bellísimo!


En "Obert", Amèric contó con la producción de Nacho Mañó –importante músico valenciano que desde 1988 participó en el grupo "Presuntos Implicados" y que posee una intensa experiencia personal como productor–; circunstancia que unida a la pasión abierta que Joan siente y practcsa hacia cualquier tipo de expresión musical, originó el nacimiento de uno de los discos claves y más hermosos de la canción en catalán.

El disco se compone de doce canciones entre las que voy a centrar la atención sobre tres. La primera es la titulada "Cançó de la lluna" basada en un texto de Vicent Andrés Estellés, poeta valenciano, fallecido en 1993, al que Amèric le rinde su personal homenaje. Las otras dos canciones de las que os propongo disfrutar a fondo son, por una parte, "Vine" ("Ven") –interpretada con la colaboración de Sole Giménenez–; y por otra parte "Paula", tema creado y cantado con una ternura y una proyección esperanzadora que a mi, personalmente, me emociona y me da fuerza para seguir creyendo en la vida como posibilidad real.

Os propongo escuchar esas dos canciones en los siguientes vídeos. (Primero voy a escribir la letra de cada una de esas canciones en castellano –traducida del catalán por Mercé Climent y tomada de "cancioneros.com"– y seguidamente el texto original en catalán).


«Por enésima vez he estado soñándote;
compartíamos coordenadas en el curso de un viaje astral.
Se vibraba que éramos la otra parte del otro,
abrazados lo comprobábamos y encajaban las mitades.

Me jurabas que eras tú quien me soñabas,
te pellizqué las mejillas por si no eras verdad.
Comenzaban a pasarnos cosas raras,
nos crecían unas alas y volábamos de la mano.

Pero cuando vuelvo de soñar, al aterrizar en la cama,
tu rostro se ha borrado y te has desvanecido
como si de donde venimos te rebobinara alguien
que aún no sabe que has nacido para mí
y que yo he nacido para ti.

Cuando puedas, vuelve a mi lado,
que sin ti no sé volar.
¡Ven! ¡Ven! ¡Ven!
Te amo.

Hago dibujos intentando tu imagen.
rastreándote sin rastro, delineando una obsesión.

Dibujos que empiezo mil veces
y que se quedan con las ganas en las hojas de mi bloc.

Sé que no sé nada de ti y al mismo tiempo ya lo sé todo
y para completar el absurdo no sé ni tu nombre.
Algún día lo entenderemos recordando el futuro
porqué sé que has nacido para mí
y que yo he nacido para ti».
("Ven")

«Per enèsima vegada he estat somiant-te; / compartíem coordenades en el curs d'un viatge astral. / Es vibrava que érem l'altra part de l'altre, / abraçats ho comprovàvem i encaixaven les meitats. / Em juraves que eres tu qui em somiaves, / et vaig pessigar les galtes per si no eres veritat. / Començaven a passar-nos coses rares; / ens creixien unes ales i volàvem de la mà. / Però quan torne de somiar, en aterrar al llit, / el teu rostre s'ha esborrat i ja t'has esvaït / com si des d'allà on venim et rebobinés algú / que no sap que has nascut per mi / i que jo he nascut per tu. / Quan pugues, torna al meu costat, / que sense tu no sé volar. / Vine! Vine! Vine! / T'estime. / Faig dibuixos intentant la teua imatge, / rastrejant-te sense rastre, delineant una obsessió. / Dibuixos que comencen mil vegades / i que es queden en les ganes a les fulles del meu bloc. / Sé que no sé res de tu i alhora ja ho sé tot / i per completar l'absurd no sé ni el teu nom. / Algun dia ho entendrem recordant el futur / perquè sé que has nascut per mi / i que jo he nascut per tu». ("Vine").



«Paula, cuando ya te aburrías en el vientre
te asomaste a la atmósfera terrestre.
Paula, a la hora en punto en que naciste
se presentaron mil hadas ofreciéndose de madrina,
¡oh, niña!, te anunciaron las campanas,
se fijaron en ti los ángeles y dijeron:
¡qué bonita!, ¡qué bonita!
Paula, mirarte es mi medicina
contra la anemia de energía.
La uña del dedo meñique de tus manitas
es la joya más grande que han visto las estrellas.

Paula, no pierdas nunca las ganas de conocer
cosas que te ayuden a crecer.
Paula, que hables y que digas, que mires y que veas,
que quieras y que ames, que oigas y que escuches,
y que aprendas de corazón que nada es imposible,
que duermas y que sueñes; si el sueño es bonito
suéñalo sin dormir.
Paula, que te dure la alegría siempre.
Oh, Paula; que hables y que digas,
que avances cuando camines, que ames y te amen,
y un último deseo: ¡que seas feliz!

Paula, cuando ya te aburrías en el vientre
te asomaste a la atmósfera terrestre.
Paula, a la hora en punto en que naciste
se presentaron mil hadas ofreciéndose de madrina,
¡oh, niña!, te anunciaron las campanas,
se fijaron en ti los ángeles y dijeron:
¡qué bonita!, ¡qué bonita!
Paula, que te dure la alegría siempre».
(“Paula”).

«Paula, quan ja t'avorries en el ventre / t'abocares a l'atmosfera terrestre. / Paula, a l'hora en punt que vas nàixer / es presentaren mil fades oferint-se de padrina, / oh, nina!, t'anunciaren les campanes, / es fixaren en tu els àngels i digueren: / que bonica!, que bonica! / Paula, mirar-te és la meua medecina / contra l'anèmia d'energia. / L'ungla del dit petit de les teues manetes / és la joia més gran que han vist les estrelles. / Paula, no perdes mai les ganes de conèixer / coses que t'ajuden a créixer. / Paula, que parles i que digues, que mires i que veges, / que vulgues i que estimes, que escoltes i que sentes, / i que amb el cor aprengues que res no és impossible, / que dormes i somies; si el somni és bonic / somia'l sense dormir. / Paula, que et dure l'alegria sempre. / Oh, Paula; que parles i que digues, / que avances quan camines, que estimes i t'estimen, / i un últim desig: que sigues feliç! / Paula, quan ja t'avorries en el ventre / t'abocares a l'atmosfera terrestre. / Paula, a l'hora en punt que vas nàixer / es presentaren mil fades oferint-se de padrina, / oh, nina!, t'anunciaren les campanes, / es fixaren en tu els àngels i digueren: / que bonica!, que bonica! / Paula, que et dure l'alegria sempre. (“Paula”).

Joan Amèric.
(Fotografía de Juan Miguel Morales).

Aunque pensaba concluir en este segundo "cuelgue" mi aproximación a la obra de Joan Amèric, no va a ser así. Necesariamente habrá un tercero centrado en su reciente disco titulado "Directament", editado el año pasado; disco en el que se recoge su actuación en directo en el Festival BarnaSants del año 2011. Por cierto al año siguiente, le fue concedido en premio BarnaSants 2012; premio que se lo tenía, y se lo tiene, bien merecido.

CADA VEZ QUE CONTEMPLO UNA IMAGEN DEL DOLOR Y DE LA DESGARRADORA Y CRUEL INJUSTICIA QUE ESTA VIVIENDO "CUBA Y EL PUEBLO CUBANO" SE ME ROMPE EL ALMA...

... se me saltan las lágrimas, me desespero por la impotencia y siento un infrenable ODIO –¡sí! odio!- hacia el repugnante  Donald Trump y s...