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sábado, 15 de octubre de 2011

¡MALDITAS GUERRAS! - 100 + 96

Lo más hermoso de un día como el de hoy es que la "indignación", como actitud frente a un mundo que no nos gusta y que queremos mejorar, sea internacional y solidaria... Me uno con todo mi pensamiento, con toda mi afectividad, y con todo mi cuerpo, a ese ¡NO! rotundo que inunda el planeta...

¡NO a la pobreza!
¡NO a la injusticia!
¡NO a la insolidaridad!
¡NO a la falta de humanidad!
¡NO a las violencia!
¡NO a las armas!
¡NO a la guerra!

Como dice Jorge Drexler, "no hay muerto que no me duela"

Jorge Drexler.
«No hay muerto que no me duela,
no hay un bando ganador,
no hay nada más que dolor
y otra vida que se vuela.
La guerra es muy mala escuela
no importa el disfraz que viste,
perdonen que no me aliste
bajo ninguna bandera,
vale más cualquier quimera
que un trozo de tela triste».
("Milonga del moro judío")

"EN-AMOR-al-ARTE". Iniciativa cultural que merece la pena aplaudir y disfrutar.

Cada día me sorprendo y me alegro más de la enorme cantidad de iniciativas que están surgiendo en nuestro país para expresar, comunicar y poner en común las inquietudes artísticas de los jóvenes creadores: músicos, cantantes, poetas, pintores, fotógrafos, actores, cuentacuentos, etc.; iniciativas que no se ven afectadas por este "rollete" de la "crisis", sino todo lo contrario. He de decir –porque lo vengo comprobando a diario, y lo creo–, que es precisamente ahora, en estos tiempos de "crisis", cuando se está reproduciendo una verdadera explosión creativa –reivindicativa del arte y de la cultura– en amplios sectores de la juventud; concretamente, en aquellos jóvenes –cada día más numerosos– que no están dispuestos a renunciar a su libertad, a su imaginación, y a su derecho a vivir.

La comprobación más reciente de lo que acabo de escribir la viví el jueves pasado –día 13 de octubre–. En este caso, la iniciativa cultural responde al hermoso nombre de "EN-AMOR-al-ARTE", y la lidera GONZALO MONTERO poeta y cantautor de largo recorrido.

Gonzalo Montero.

"EN-AMOR-al-ARTE" «es un proyecto cultural cuyo objeto es crear un espacio donde compartir todo tipo de manifestaciones e inquietudes artísticas. Sin ánimo de lucro y abierto a todo el que quiera participar compartiendo sus proyectos y trabajos a los de los demás». (Para conocer más sobre esta iniciativa no hay más que acudir a: http://www.enamoralarte.com/).

Este proyecto se concreta, entre otras manifestaciones, en una serie de "encuentros" mensuales que son realmente espléndidos y recomendables. El último de esos encuentros se celebró, como antes indicaba, el jueves pasado, en el Pub Nacha, que regenta una maravillosa y sensible mujer, llamada Nacha, y de la que luego hablaré.



Seguidamente, voy a hacer una breve crónica de lo que allí viví, que, insisto, fue una gran experiencia no de amor solamente, sino de "PASIÓN-al-ARTE.

El encuentro, tras el saludo de Gonzalo, se inició con la intervención de un "cantautor" al que nunca había escuchado anteriormente; se trata de Alfonso García "Alfons". He de decir que me sorprendió. Cantó varios temas de "amores, desquereres y obsesiones", y rindió un precioso y comprometido homenaje a Víctor Jara, a quien le ha dedicado una hermosa canción... ¡Felicidades Alfonso por tu apasionada revindicación de la memoria contra el olvido!.


Alfonso García.

Gozamos con la presencia de dos jovencísimas poetas que nos leyeron algunos de sus textos; textos con mucha fuerza, desbordantes de pasión, con evidentes y penetrantes latidos de vida, y, además, muy bellos. ¡Qué gozada es poder disfrutar de creadoras –artesanas de la palabra– como Laura Mequinenza y Eme!.

Laura Mequinenza.
Eme.


Alicia Albarrán, fotógrafa sevillana –a la que ya le dediqué un "cuelgue" el martes, 26 de Julio pasado– presentó un montaje fotográfico titulado "El vuelo de la vida" elaborado con la canción "Volar", de Manuel Cuesta, como fondo. Un canto a la vida, a la naturaleza, a la luz, al color y a la belleza imprescindible en los tiempos que corren... A esta Alicia –¡felizmente!– le pierde la sensibilidad y la ternura.

Alicia Albarrán.
Fotografía de Alicia Albarrán incorporada en el montaje fotográfico
"El vuelo de la vida".

Y le llegó el turno a Manuel Cuesta, que como ya he dicho muchas veces en este blog –y no me canso de repetirlo– es uno de nuestros jóvenes compositores e intérpretes de mayor calidad dentro del panorama de la "nueva canción" contemporánea. ¡Qué más puedo decir de Manuel que ya no haya dicho!... ; pues eso..., que volvió a emocionarme.

Manuel Cuesta.

Por último Nacha, cantautora de origen valenciano –que nos acogió en su "rinconcillo" de la calle Monteleón 5, de Madrid– dio rienda suelta y vuelo a sus latidos, a su tierra, a su Mediterráneo ¡tan entrañablemente vinculado a su alma!, y nos presentó un video-clip titulado "Nostalgia mediterránea"... ¡Emocionante!... Punto "casi" final del quinto encuentro "EN-AMOR-al-ARTE"...; y digo "casi" porque luego continuó con más música y poesía... Lo que pasa es que, por desgracia, yo tuve que marcharme, y, en consecuencia, no puedo hacer la crónica de como finalizó la noche.

Nacha.
Para concluir, sólo una cosa, felicitar a Gonzalo Montero...; aventuras como las que él está emprendiendo son las que necesita la cultura de este país nuestro que desde siempre HA CANTADO COMO QUIEN RESPIRA.

CANTIJUEGO CANINO Y ENTRAÑABLE

Ayer apareció en el blog un "cuelgue" al que llamé "Sinfonía canina" en el que aparecían 9 fragmentos de 9 canciones en las que los perros son protagonistas.

El "cantijuego" de hoy consiste en identificar quién o quiénes son los cantantes que las han creado, o las interpretan, y cuál es el nombre de cada una de esas canciones.

Para ayudarte a "cantijugar" aquí tienes el siguiente tablero en el que he mezclado fotografías de perros y el retrato de cada uno de los compositores o intérpretes de las canciones que has de identificar.


Y ahora, si te apetece, ¡a "cantajugar"!

viernes, 14 de octubre de 2011

¡MALDITAS GUERRAS! - 100 + 95

En el siglo XVIII los soldados franceses, durante la Guerra de Sucesión Española, compusieron una canción titulada "Marlbrough s'en va-t-en guerre˝; canción que se hizo tremendamente popular y de la que existen muchas versiones en diferentes países e idiomas.

En España la canción se dio a conocer con el nombre de "Mambrú se fue a la guerra", y llegó a convertirse en una canción infantil muy popular, sobre todo, entre las niñas, que la cantaban mientras jugaban a la rayuela. La canción empezaba así:


«Mambrú se fue a la guerra,
¡qué dolor, qué dolor, qué pena!
Mambrú se fue a la guerra
no sé cuándo vendrá».

En torno a esta canción, el gran Mario Benedetti, escribió un texto magnífico al que tituló "La vuelta de Mambrú"; texto en el que "Mambrú" surge como un "antihéroe maravilloso" no solamente por las "armas" que decidió llevarse al campo de batalla; sino por lo que obtuvo o trajo de ella: un cargamento de genialidades "antibelicistas" –enumeradas por Mario con insólitas metáforas– entre las que destaca, ¡como no!, "MUCHAS GANAS DE VIVIR".



«Cuando Mambrú se fue a la guerra, llevaba una almohadilla y un tirabuzón. La almohadilla para descansar después de las batallas y el tirabuzón para descorchar las efímeras victorias.

También llevaba un paraguas contra venablos, aguaceros y palabrotas; un anillo de oro para la suerte y contra los orzuelos y un llavero con la llave de su más íntimo desván. 

Como a menudo le resultaba insoportable la ausencia de la señora de Mambrú, llevaba un ejemplar del “Cantar de los Cantares”, a fin de sobrellevar los veranillos de San Juan, un abanico persa y otro griego. 

Llevaba una receta de sangría para sobornar al cándido enemigo y para el caso de que este no fuera sobornable llevaba un arcabuz y un verduguillo.

Así mismo unas botas de potro que rara vez usaba, ya que siempre le había gustado caminar descalzo y un calidoscopio artesanal, debido probablemente a que Marei, Edison y Lumiere no habían nacido para inventar el cine.

Llevaba por último, un escudo de arpillera porque los de hierro pesaban mucho y dos o tres principios fundamentales mezclados con la capa bajo el morrión.

Nunca se supo como le fue a Mambrú en la guerra, ni cuantas semanas o siglos se demoró en ellas. Lo cierto es que no volvió para la Pascua ni para Navidad. Por el contrario, transcurrieron centenares de Pascuas y Navidades sin que volviera o enviara noticias. Ya nadie se acordaba de él ni de su perra. Nadie cantaba ya la canción que en su tiempo era un hit. 

Y sin embargo, fue en medio de esa amnesia que regresó en un vuelo regular de Iberia, exactamente el miércoles pasado. Tan rozagante que nadie osó atribuirle más de un siglo y medio. Tan lozano que parecía el bisnieto de Mambrú.

Por supuesto ante retorno tan insólito hubo una conferencia de prensa en el abarrotado salón Vip. Todos querían conocer las novedades que traía Mambrú después de tanta guerra. Cuántas heridas, Cuántos grilletes. Cuántos casus belis. Cuántos pillajes y zafarranchos de combate. Cuánto orgullo, cuántas lecciones. Cuántos laureles, cuántas medallas y cruces y chafalonías.

Ante el asedio de micrófonos que diecinueve hombres de prensa blandían como cachiporras, Mambrú, oprimido pero afable solo alcanzó a decir: —Señores no sé de qué me están hablando. Traje una brisa con arpegios, una paciencia que es un río, una memoria de cristal. Un ruiseñor, dos ruiseñoras, traje una flecha de arco iris y un túnel pródigo de ecos. Tres rayos tímidos y una sonata para grillo y piano. Un lorito tartamudo y una canilla que no tose. Traje un teléfono de ensueño y un aparejo para náufragos. Traje éste traje y otro más. Y un faro que baja los párpados, traje un limón contra la muerte y muchas ganas de vivir. 

Fue entonces que nació la calma y hubo un silencio transparente. Un necio adujo que las pilas se hallaban húmedas de llanto y que por eso los micrófonos estaban sordos y perplejos.

Poquito a poco aquel asedio se fue estrechando en un abrazo y Mambrú viejo y joven y único sintió por fin que estaba en casa».

"SINFONÍA CANINA". (PREVIO PARA UN CANTIJUEGO ENTRAÑABLE)

Mañana, nuestro "cantijuego" tendrá como protagonistas a los "perros"; también ellos tienen sus derechos y se merecen un "cantijuego"; y se lo merecen, sobre todo, porque son muchas las canciones que se les han dedicado.

Hoy, en este "previo", vamos a poder leer 9 fragmentos poéticos que se corresponden con 9 "canciones caninas", es decir, 9 canciones en las que el "perro" aparece como protagonista; son canciones muy entrañables que nos dan la medida de lo fiel y de lo querido que puede llegar a ser este animal para las personas.

El "cantijuego" de mañana consistirá en identificar quien es el autor y/o intérprete de cada una de estas canciones, y cuál es el nombre de cada una de ellas...; pero eso será mañana...; ¡ahora vamos a disfrutar con los textos!.



«El perro es un compañero
en quien se puede confiar...
Si da la casualidad
que su amo en fatal momento
perdiera el conocimiento
vencido por la ebriedad
y al suelo cae sin piedad
y el sueño lo toma fuerte,
él en guardia se convierte,
y cuida de que pasara
alguien que lo molestara
hasta que él solo despierte».
(GATO PÉREZ. "Mi perro")



«Dice mi perro a veces
que los perros no saben hablar,
que algunos hombres parecen
perros que quieren hablar».
(LUIS EDUARDO AUTE. "Perros")


«En mi largo andar y andar 
un perro supe tener, 
tan humano que a mi ver 
solo le faltaba hablar.
Además en mi rodar 
un cariño tuve yo, 
pero pronto se cansó 
de mi sentida pobreza 
y se fue con su belleza 
pero mi perro quedó... 
Muchos amigos vinieron 
otros amores también, 
y por mi mal o mi bien 
como vinieron se fueron. 
Muchas penas me trajeron 
y mi ser ensombreció, 
mas la suerte tuve yo 
de ver que todos pasaron 
y solito me dejaron 
pero mi perro quedó».
(HORACIO GUARANI. "Milonga al amigo fiel")


«En un cualquier vertedero muere el Pipo, un perro más.
Nunca tuvo un amo rico, ni correa ni collar
solo un niño, todo mocos, una cuerda y un solar.
Al niño lo han "internao" a un colegio del "estao",
el solar lo edificaron y la cuerda se rompió.
En la soledad entra sueño y hasta el Pipo se durmió.
Era Pipo solo un perro y hasta el niño lo olvidó.
Ni las farolas le añoran, hay más perros que turrón».
(PATXI ANDIÓN. "El Pipo")


«Era callejero por derecho propio;
su filosofía de la libertad
fue ganar la suya, sin atar a otros
y sobre los otros no pasar jamás.
Aunque fue de todos, nunca tuvo dueño
que condicionara su razón de ser.
Libre como el viento era nuestro perro,
nuestro y de la calle que lo vio nacer.
Era un callejero con el sol a cuestas 
fiel a su destino y a su parecer 
sin tener horario para hacer la siesta 
ni rendirle cuentas al amanecer 
Era nuestro perro y era la ternura, 
que nos hace falta cada día mas... 
Era el callejero de las cosas bellas 
y se fue con ellas cuando se marchó 
se bebió de golpe todas las estrellas 
se quedó dormido y ya no despertó 
Nos dejó el espacio como testamento 
lleno de nostalgia, lleno de emoción».
(ALBERTO CORTEZ. "Callejero")



«Popea era la perra familiar,
Popea era el tormento familiar
destrozó diez manteles, catorce porcelas 
un jarrón de la china, un colchón y dos camas
y en muchas ocasiones huyó por la ventana
llevando entre los dientes una buena tajada.
Mi madre la llamaba subversiba,
mis hermanas hija de barrabás
y una vieja gruñona  la llamaba masona
a sueldo de Satán;
pero ella no hizo caso de tan serias deatrivas
y se pasó la vida haciendo fechorías.
Yo pienso, sin embargo, que Popoa
tan solo era una perra liberal;
tuvo varios amores con perros vagabundos
ya no recuerdo cuantos perritos trajo al mundo;
si estábamos alegres cantaba de alegría.
y cuando había penas también las compartía».
(RICARDO CANTALAPIEDRA. "Popea")




«Con la pata coja colgando, despojo de una pedrada,
pasó el perro por mi lado. 
Un perro de pobre casta, 
uno de esos, callejero, pobre de sangre y de estampa [...]
Yo lo llamo: ”Ven, no te hago nada”;
todo hociquito curioso, toda sed, hambre, nostalgia.
El perro escucha mi voz, olfatea mis palabras, 
como esperando o temiendo, pan, caricias o pedradas, 
no en vano lleva marcado un mal recuerdo en la pata».
(RAFAEL AMOR. "El perro cojo".
Poema de Manuel Benítez Carrasco).




«Cuando un lazo de tristeza
me viene envolviendo el alma,
mi perro se la hace suya 
y enseguida me acompaña...
Si el hombre se vuelve malo 
al hombre lo llaman perro....
¡Qué ofensa para mi perro
compararlo a gente mala!».
(HORACIO GUARANI. "Milonga para mi perro".
María Dolores Pradera hace una magnífica versión
de esta canción en su disco "Esencia de mujer").




«Voy más cansao que mi perro,
que es la sombra de mi sombra.
Por veinte caminos muertos
anduve con él a solas...
Me lo dejaron cachorro
y a mi lado se hizo perro. 
Se fue templando de a poco
como se templó su dueño...
No me ha quedao ni el recuerdo,
ni el dolor de tantas cosas.
La luna cubrió el sendero
y sigo con él a solas.
Ni amor, ni pingo, ni apero,
ni rastros de aquella tropa.
Me queda sólo mi perro,
que es la sombra de mi sombra».
(JOSÉ  MARÍA CONTURSI y ANIBAL TROILO. "Con mi perro".
Martín Rago "El Turco" interpreta este tango
en su disco "Tanguero-viejo").

jueves, 13 de octubre de 2011

¡MALDITAS GUERRAS! - 100 + 94

Aquello de "Haz el amor, no la guerra" es una consigna, o un eslogan, que suele relacionarse con el movimiento juvenil contestatario del Mayo francés del 68; pero no, es cierto que en aquel momento apareció escrita en muchos muros de París, pero se trata de un pensamiento muy anterior al Mayo del 68. Prueba de ello es este cartel republicano creado por Manuel Monleón en octubre de 1936.


Al pie de este cartel figuraba la siguiente inscripción:

«El odio y la tiranía mueren. El amor y la felicidad nacen»

¡Qué gran verdad!... Tenemos que amarnos mucho más y hacer el amor sin pautas; celebrando y gozando de nuestra imaginación y de nuestra libertad...

Por cierto, hoy también podemos encontrarnos con imágenes contemporáneas que se hacen voz de la incuestionable necesidad de "hacer el amor, y no la guerra"...; imágenes como esta:

MARIA DEL MAR BONET Y MANEL CAMP... "Y LA PALABRA SE HIZO MÚSICA"

Hoy quiero que entre por la puerta grande de este blog, donde CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA, una obra extraordinaria. Sin duda, el disco más bello que se ha grabado, hasta el momento, a lo largo de 2011; me refiero al titulado "Blaus de l'ànima" ("Azules del alma"), interpretado por Maria del Mar Bonet y Manel Camp.

Pero antes de presentarlo y de comentarlo, quiero contar una experiencia personal que, de algún modo, se relaciona con esta obra. Me ocurrió hace tiempo –allá, por los años ochenta– y fue una experiencia muy importante –yo diría que crucial– para mi vida.

Un buen día de 1983, de esos que uno se siente bien y relajado –sin que nadie ni nada pueda interferirte– decidí encerrarme en mi mundo interior para escuchar algunos de los discos que más amo; uno de ellos fue –y sigue siendo– "Jardi Tancat", de Maria del Mar Bonet. Escuchándolo aquel día, como siempre que lo hago, hubo una canción que me sedujo especialmente: "El pi de Formentor" ("El pino de Formentor"); canción basada en un poema de Miquel Costa i Llobera, musicalizado por Maria del Mar y Lautaro Rosas.
Mon cor estima un arbre! Més vell que l'olivera,
més poderós que el roure, més verd que el taronger,
conserva de ses fulles l'eterna primavera,
i lluita amb les ventades que atupen la ribera,
com un gegant guerrer.



¡Mi corazón ama a un árbol! Más viejo que el olivo,
más potente que el roble, más verde que el naranjo,
en sus hojas conserva la eterna primavera
y lucha con los vientos que arrasan la ribera
cual un guerrero gigante.


Aquella canción me atrapó, como casi siempre que la escucho, pero aquel día me ocurrió algo distinto, yo diría que muy especial... Mi imaginación, de forma totalmente inconsciente, se echó a volar y me monté una historia que después me ha marcado bastante. Os cuento.

Me imaginé a un personaje solitario y muy bello: era la "música" –tocaba y tocaba sin parar–; poco tiempo después apareció la "palabra" –hermosa y desnuda–, que sensual e irresistiblemente atrapada por la "musica" se acercaba lentamente hacia ella...; la palabra, feliz, casi extasiada, se acurrucó muy cerquita de un "do-re-mi"; parecía que se iba a dormir, pero no, de repente se incorporó airosa, esbelta, entonada...; se abrazó a la música y se echó a cantar...; en aquel instante "la palabra se hizo música"..., y nació la canción.

A partir de ese día, aquel juego imaginativo no ha dejado de perseguirme... A los pocos meses inicié un programa de radio, en Radio Popular, que duró cinco años, y le llamé "...Y la palabra se hizo música"; años después escribí una especie de enciclopedia sobre la canción de autor y le puse ese mismo nombre; en marzo de 2007, monté una exposición en Cartagena de Indias (Colombia) con motivo del IV Congreso Internacional de la Lengua Española y le llamé así: "...Y la palabra se hizo música".

Es más, cuando cumplí el quinto aniversario del programa radiofónico antes citado, el gran creador plástico Dimitri Papagueorgiu me sorprendió con este grabado creado y estampado por él, que utilizamos como regalo-invitación para la fiesta que celebramos. 


He contado todo lo anterior, para decir y para explicar que con el espectáculo –y ahora con el disco– "Blaus de l'ànima" ("Azules del alma"), de Maria del Mar Bonet y Manel Camp, reviví la misma experiencia imaginativa y fantástica.

Fue el 19 de febrero, de este mismo año, en el Teatro Madrid. Aquel día tuve la suerte de asistir a la presentación de "Blaus de l'ànima" –que recientemente se ha repetido en la Sala Galileo, también en Madrid–; y es curioso, volví a revivir la misma experiencia de veinte y ocho años atrás con "Jardi Tancat", pero ahora de forma más intensa.

Se apagaron las luces del patio de butacas; un foco de tonalidades azules iluminó el piano de cola que permanecía silencioso en el escenario, y apareció la "música"...; Manel Camp empezó a inundarnos placenteramente con su belleza y con su sensibilidad...

Manel Camp. (Fotografía de Juan Miguel Morales).

Poco tiempo después irrumpió la "palabra"... Maria del Mar Bonet –bellísima– se acercó a la "música" y acarició el piano silenciosa...

Manel Camp y Maria del Mar Bonet. (Fotografía de Juan Miguel Morales).

Y, de repente, Maria del Mar se hecho a cantar; y volvió a producirse el gran milagro: "la palabra  se hizo música" en la voz incomparablemente hermosa, limpia, entrañable y acariciadora de ella, de "La Bonet".

Maria del Mar Bonet. (Fotografía de Juan Miguel Morales).

Ahora, aquel incomparable espectáculo ha aparecido grabado en un doble CD editado por PICAP... Poco me queda por decir de este nuevo disco...: es la esencia de la palabra y de la música abrazadas con apasionamiento; es la feliz y necesaria irrupción de la belleza contra la violencia y la crueldad; es el triunfo de la sensibilidad frente a la mediocridad; es el azul desintegrando grises y abriendo esperanzas; es la consagración de Maria de Mar y de Manel como dos grandísimos profesionales; es la demostración más tangible del triunfo de la simplicidad, no hace falta mucha parafernalia para montar un concierto de extraordinaria calidad ...

Foto de cubierta de Juan Miguel Morales. Diseño de Estudi Juste Calduch.

Sí que quiero mencionar, antes de concluir este "cuelgue", el origen creador de algunas de las palabras poéticas que se han hecho música en "Blaus de l'ànima" gracias a Maria del Mar y a Manel; me refiero a textos de Maria Mercè Marçal, Joan Salvat-Papasseit, Josep Palau i Fabre, Joan Alcover, Barbara, Serrat, Miquel Ángel Riera, George Gershwin, Guillem D'Efak, Lluis Serrahima, o de la propia Maria del Mar Bonet, entre otros.

En fin, ahí os dejo una maravillosa recomendación que seguro que os va a proporcionar buenos momentos de gozo y de felicidad auditiva...; recomendación creo que oportuna y necesaria en los tiempos que corren.

HOY POR FIN ME DECIDO A ANUNCIAR Y COMPARTIR UNA MUY BUENA NOTICIA:

HOY POR FIN ME HE DECIDO A ANUNCIAR Y COMPARTIR UNA MUY BUENA NOTICIA para mi largo, tiempo esperada: En el próximo mes de ENERO, por fin, ...