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jueves, 2 de octubre de 2025

COMPOSITORES, POETAS Y CANTANTES «INCOMPLACIENTES» de AYER, DE HOY Y PARA SIEMPRE: «ABRAHAM BOBA»

ABRAHAM BOBA. David Cobas Pereiro nació en Vigo en 1975. Sus inicios en el universo de la creación musical  fueron, a mediados de los años 90, con el grupo de rock Tedium surgido en Navarra, y, posteriormente, formando el dúo Belmonte junto con el compositor y cantante Borja Flames; experiencia puramente experimental que Abraham evoca diciendo: «Belmonde era un experimento; nos encerrábamos dos personas en una habitación y grabábamos todo lo que se nos ocurría mezclando instrumentos de juguete con otros “de verdad”. Casi no hicimos conciertos.» (Evocación recogida por Paula Rodríguez Martín en "El Giradiscos". 2 de mayo de 2011)


Disuelto el dúo Belmonte, David se trasladó a Barcelona donde estudió piano, composición y arreglos orquestales, e inició –ya con el seudónimo de Abraham Boba– su aventura poética y musical en solitario. Aventura original e innovadora a la que los críticos, en un inútil afán de encasillamiento, le adjudicaron todo tipo de clasificaciones, que el propio Abraham siempre ha rechazado: “Definir con un término las canciones me parece tan difícil como hacerlo con una persona. Yo me considero, simplemente, un escritor y compositor de canciones».



Escritor y compositor de canciones que, entre 2007 a 2009. grabó cuatro discos: Abraham Boba (2007), La educación (2009), Los días desiertos (2011) y Podría haber sido peor (2009).


Las canciones de Abraham Boba, suelen ser muy personalistas y giran en torno a sentimientos, soledades y vivencias cotidianas, expresadas poética y musicalmente en un tono íntimo, confidencial y directo. Canciones que salen a nuestro encuentro a la búsqueda de confidencialidades, y que de forma espontánea pueden atraparnos e incluso llegar a emocionaros silenciosamente.



«Inviernos en que el frío se cuela por debajo de la puerta y solo esperamos que el verano se despierte y nos vuelva a calentar»… «Rincones de la ciudad natal llenos de recuerdos que fueron sueños que pudieron ser realidades»… «Días desiertos, algunas (pequeñas) verdades doméstica, inesperados encuentros y conversaciones con un amigo en noches de soledad»… «Momentos en que estuvimos cerca de perder la identidad y en los que nos volvimos un forajido solo por sentirnos vivos»… «Historias en cada piedra que pisamos… Gente triste, “tristes tigres”, días desiertos y cosas que duelen»… «Desconocer con impotencia el color del dolor, y sentir la necesidad de volver al mar y nadar para encontrar una isla en la que olvidar»… O canciones de amor por los que en una pared pintan un corazón; por los que amanecen en cualquier colchón; por el romanticismo y la dramatización; porque te echo ande menos y tú a mi no; por el bien del arte, o, simplemente, por la conclusión de que no hay suficientes Canciones de Amor.


En 2013 Abraham Boba decidió formar el grupo León Benavente junto con Eduardo Baos, Luis Rodríguez y César Verdú. «El grupo surgió –explica Abraham– de una necesidad creativa y de que éramos cuatro personas que se habían conocido trabajando en la música y que queríamos poner en común todo lo que sabíamos y todas nuestros gustos para probar y hacer algo nuevo. Hicimos unas primeras canciones y no sabíamos si le interesarían al público o no; era más la búsqueda creativa lo que nos interesaba… Cuando descubrimos que León Benavente funcionaba como una batidora de estilos, fue cuando vimos que podíamos abrir caminos que eran muy interesantes y que en un principio no nos habíamos planteado. Ahí se nos abrió un mundo de posibilidades que fue un subidón».



“Batidora de estilos” en la que siempre permanecen las huellas narrativas de AbrahamDavid Cobas– y que pueden disfrutarse en la discografía grabada por el grupo: León Benavente (2013), Todos contra todos (EP. 2014), 2 (2016), En la selva (EP, 2017), Vamos a volvernos locos (2019), Era (2022), Década (Demos y rarezas 2012-2013) (2023) y Nueva sinfonía sobre el caos (2024).



Recordar también que en 2021 Abraham publicó un poemario titulado Abraham Boba es David Cobas y esto no es una canción (Espasa Calpe), un puzzle emocional en un mundo en llamas.


miércoles, 1 de octubre de 2025

A PABLO GUERRERO, ¡CON TODA MI ALMA!

Mi querido Pablo, esta tarde iré a verte y a despedirte en este último viaje y a decirte, en el silencio, que te quiero y que me esperes; tal vez alli es posible, que como tú cantabas, por fin podamos "ver nacer a los niños con alas".

Permíteme ahora que te comparta estas palabras que escribí sobre tí en aquel "RETRATO ÍNITMO" que publiqué en 1998 en el libro "Crónica cantada de los silencios rotos":

«En un lugar de este planeta nuestro, en el que aún existen los poetas –para más señas en Extremadura– y en un tiempo de sed y de silencio, entre "amapolas y espigas", estalló una bocanada de lluvia fértil, una voz serena y desbordante, una mirada honda: la mirada y la voz de un "perseguidor de sueños habitado por un rincón de sol en la cabeza"...; y fuimos muchos los que en su voz alimentamos nuestras ganas de vivir...; y en su voz-lluvia –incrustada "a cántaros" en lo más profundo del alma– todavía hoy permanecemos en la esperanza...; tal vez, para siempre, irremediablemente, hasta que un día consigamos "ver nacer a los niños con alas".

»Él nos enseñó, en el tiempo de las tinieblas, a "no paralizar el paso" y a creer que "nuestras manos crecen como antorchas que en la noche amanecen"...; con el supimos que "la libertad es mucho más que una palabra escrita en la pared"...; al rescoldo de los sonidos de su guitarra presentimos el "mundo bailando en coro una danza solidaria"...; por su dulce culpa remudamos el alma e intentamos emprender "una vida tan bella como cien televisores apagados"...; en las noches de soledad y de silencio él nos hizo amar a "aquella muchacha triste que tenía en sus zapatos polvo de todos los caminos y cuya mirada era el lugar del mundo donde no había un Vietnam"...; gracias a él pudimos encontrarnos con "Teo, caminando entre dunas"–para siempre niño, para siempre poeta–...; él nos regaló "el ritmo de los besos, las lágrimas que salvan y la fuerza de las olas"...; en su canción vivimos la entrañable compañía del "amigo que un buen día se nos fue buscando el contacto del barro de la tierra"; o de aquel hermano de utopías compartidas al que "le costaba tanto moverse entre las normas de la tribu, y que, en las noches de resaca mala, sacaba de su pipa una paloma"....

»Él supo "encender nuestra alegría y nuestra hoguera" cuando presentimos que se acercaba el "tiempo de la vida"... Y supimos reclamar, en su voz, "un país de fronteras siempre abiertas: paraíso callejero de nuevos horizontes y de auroras"... 

»Él, como el mar, nos sigue regalando "sal y yodo", y en su canto –"despojados de todos los disfraces"–, aprendemos a amarnos "mientras el tiempo discurre como agua entre las manos"...; el amor, "sentimiento de luna", "contribución a la dicha de un mundo atribulado".

»Poeta-Pablo-hombre, "no miento si te digo que te que te quiero". Poeta extremeño del amor y de la utopía realizable; poeta hermano del agua y del fuego, poeta del barro y de la entraña, poeta limpio de la imaginación y del futuro; poeta troceador de sueños y de rebeliones, poeta necesario que, a veces, se nos pierde en injustos silencios temporales, pero siempre añorado y siempre buscado como quien busca el la latido de una vena o la buena gente del mañana.»


jueves, 25 de septiembre de 2025

COMPOSITORES, POETAS Y CANTANTES «INCOMPLACIENTES» de AYER, DE HOY Y PARA SIEMPRE: «ABEL PINTOS»

 

ABEL PINTOS (Argentina). Nació en la localidad de Ingeniero White (provincia de Buenos Aires) en 1984 y en la actualidad es uno de los cantantes y compositores de referencia de la “nueva canción” argentina.


Comenzó a cantar a los siete años y a los trece grabó su primer LP Para cantar he nacido (1997). A partir de ahí, emprendió una apasionante aventura musical de enorme calidad como compositor y cantante y, a la vez, de gran popularidad dentro y fuera de Argentina.



Dos han sido los factores que han influido en su exitosa trayectoria:


Por una parte la pasión que desde muy pequeño sintió por la música y, en particular, por el folclore y la canción de autor de su país. 


«A los 6 años –recuerda Abelescuché por primera vez a Mercedes Sosa y quedé fascinado. Mercedes despertó demasiadas cosas en mí. Creo que eso fue lo que me impulsó a dedicarme a la música. Yo empecé a hacer música por ella.»


Por otra parte, Abel ha sido y es un gran luchador para conseguir hacer realidad sus sueños. «Soñaba con ser músico. Puse toda mi energía, toda mi fuerza y mi trabajo para concretar esos sueño y hoy la música es mi propia vida.»


En 1991 Abel, con siete años, cantó en un homenaje a José de San Martín que se organizó en su colegio, acto al que asistió el delegado de la municipalidad, que, sorprendido de su voz, le invitó a cantar en la conmemoración de los cien años de la localidad de Ingeniero White. En aquella fiesta Abel interpretó tres temas: uno de Víctor Heredia, otro de León Gieco, y el tercero de Horacio Guarany. Actuación de gran éxito que supuso el inicio de su carrera artística.


Sus conciertos se multiplicaron y a los 12 años grabó un casete del que llegó a vender tres mil copias. Un año después, en una de sus actuaciones, conoció casualmente a Raúil Lavié –cantante de tangos y actor argenitno–, Abel le dió su casete y aquellas canciones empezaron a volar alto. Lavié le hizo llegar el casete a Pity Yñurrigarro –productor de León Gieco- y este sorprendido con lo que había escuchado decidió contratar a Abel y proponerle la grabación de un disco que se publicó en en 1997 producido por Gieco. 



En aquel primer disco Abel interpretó 18 canciones de grandes autores argentinos como Jorge Cafrune, Víctor Heredia, Atahualpa Yupanqui, César Isella o Armando Tejada Gómez. Concretamente la canción que abre el disco, sin duda de forma intencionada, fue Para cantar he nacido, de Bebe Ponti y Horacio Banegas, canción ya interpretada por su admirada Mercedes Sosa en el álbum Escondico en mi país.


Pórtico y título de de su primer disco en el que, de alguna forma, Abel –aún adolescente– parece que quiere comunicar las claves o el horizonte de lo que sería su identidad como cantor.


«Para cantar he nacido / soy copla que el viento lleva… / Mi sangre canta por dentro / como la lluvia por fuera, / la noche canta y convierte / sus pájaros en estrellas / pero cuando canta el pueblo / musicaliza mis venas…. / Si el canto no se levanta / como la hoguera en el fuego, / si no libera las penas / de los que están en la tierra / de nada sirve que suene / la voz de la chacarera.»


Al disco Para cantar he nacido” le siguieron Todos los días un poco (1999) y Cosas del corazón (2001) en el que contó con la colaboración de dos de sus referentes principales: Mercedes Sosa y León Greco. Grabaciones de estudio en las que Abel continuó interpretado temas de otros autores argentinos.



Tres años después, en 2004, Abel reapareció con su nuevo disco Sentidos, en el que, conservando la esencia de la música y de la canción popular argentina, de la que tanto había bebido, dio un giro a su obra convirtiéndose en autor de sus propios temas, contando con la colaboración de su hermano Ariel en la producción y en la composición de algunas de sus canciones.


«A partir del cuarto disco –dice Abel en una entrevista publicada en Cancioneros.comsuceden dos cosas: primero y fundamental que empiezo a escribir mis propias canciones y eso empieza a aportar mucho a la causa de querer crear mi propio estilo y personalidad dentro de la música. Y sucede algo más que no es casual, que cuando yo grabo mi primer disco como autor yo tenía 21 años, es decir, empezaba a ser un adulto.»



Al álbum Sentidos, ya como compositor y autor de sus propias canciones, le siguieron: Reflejo real (2025), La llave (2007), Revolución (2010), Sueño dorado (En vivo, 2012), Abel (2013), Único (En vivo, 2015), 11 (2016), La familia festeja fuerte (En vivo astadio River Plata 2018), El amor en mi vida (2021) y Alta en el cielo (2023).


Discografía coherente y de gran potencia que, como suele decir el propio Abel Pinto, se ha convertido en el “cuaderno de bitácora” en que van quedando registrados y compartidos latidos, sentimientos, sueños y esperanzas que configuran y reflejan una reflexión profunda y comprometida sobre el mundo y la realidad. Reflexión que para Abel se fundamenta esencialmente en el “amor”. «El amor –dice– me motiva para luchar por los derechos humanos». Convicción que evoca la canción Sólo el amor de Silvio Rodríguez: «Sólo el amor alumbra lo que perdura. Solo el amor engendra la maravilla. Sólo el amor convierte en milagro el barro».


lunes, 22 de septiembre de 2025

COMPOSITORES, POETAS Y CANTANTES «INCOMPLACIENTES» de AYER, DE HOY Y PARA SIEMPRE": «ABEL GARCÍA»


ABEL GARCÍA (Uruguay). Trovador nacido, en 1952, en la ciudad de Rivera, situada al norte de Uruguay, donde residió hasta que cumplidos los seis años se trasladó con su familia a Tacuarembó. Pronto empezó a tocar la guitarra, y, junto a su hermano mayor y dos amigos, formó su primera banda musical llamada Los yetis. Posteriormente se incorporó al grupo Los estudiantes modernos tocando el bajo eléctrico y, en 1971, con el grupo Telaraña, hizo su primera gira como músico por Paraguay, norte de Argentina y el sur del Brasil, experiencia que le despertó la necesidad de componer sus primeras canciones y empezar a tocar y cantar en solitario. 


Inicialmente su trabajo de composición giró básicamente sobre la musicalización de textos poéticos de escritores como Liber Falco o Washington Benavides –poetas uruguayos hacia los que sentía una gran admiración– y de otros poetas que le entusiasmaban como Mario Benedetti, Nazim Hitmet o los españoles León Felipe, Juan Ramón Jiménez o Blas de Otero. A su vez, como el mismo Abel afirma, en aquel tiempo le «influyeron mucho trovadores españoles como Serrat, Paco Ibáñez, Patxi Andión, Luis Eduardo Aute o Lluís Llach», tanto es así que en su cuarto disco titulado Abel García, publicado en Uruguay en 1986, incorporó una versión de la canción Libertad de Aute y otra de La estaca de Lluís Llach cantada en castellano. Merece la pena escucharlas.


En 1976 realizó una grabación casera de algunas de sus canciones y, por mediación de un amigo, se la hizo llegar a la discográfica Clave I.E.M.S.A. de Montevideo. La maqueta gustó y le propusieron grabar su primer disco Polquita del Regreso, en el que puede escucharse, por ejemplo, una curiosa versión, musicalizada por él, del poema Viaje definitivo de Juan Ramón Jiménez.



Con aquel primer disco Abel empezó a darse a conocer en Uruguay y se integró en la segunda generación de trovadores que formaron el movimiento musical conocido como Canto Popular Uruguayo, colectivo surgido en los años sesenta y al que pertenecieron, entre otros, grandes creadores como Anibal Sampayo, Osiris Rodríguez Castillos, Daniel Viglietti, José Carvajal, Washington Carrasco, Numa Moraes o Los Olimareños.


A partir de ahí, Abel García grabó y ha publicado los siguientes discos: Sobre la vida (1981), Porque mañana existe (1983), Andarines del sueño (1984), Abel García (1986), Uno más (1990), El típico uruguayo (1995), Amares (2002), Infinito (2004), Tengo la canción (2006), Otro bicho (2012), En el tiempo de Dios (2020) y Abel García (2023).


De la obra poética y musical de Abel, rebosante de sensibilidad, de humanismo, y siempre cercana a la realidad cotidiana de su pueblo, el gran poeta y músico uruguayo Washington Benavides afirma: «Abel García nacido por el Norte, allá en Rivera, no canta por lucir la voz que tiene, ni por su música ni por sus poemas, canta este Abel para que no olvidemos que los caínes, y las malas yerbas, fueron creciendo por nuestra desidia, por nuestra desunión y por nuestra inercia.»



viernes, 19 de septiembre de 2025

COMPOSITORES, POETAS Y CANTANTES «INCOMPLACIENTES» de AYER, DE HOY Y PARA SIEMPRE": «ABE RÁBADE»


ABE RÁBADE. Compositor de jazz y pianista nacido en Santiago de Compostela en 1977 con una larga y apasionante trayectoria musical en la que, durante más de quince años, le han acompañado Pablo Martín Carnicero al contrabajo y Bruno Pedroso a la batería.

Es autor de una extensa obra discográfica jazzística en la que, con frecuencia se proyecta su especial sensibilidad hacia la literatura. Sensibilidad puesta de manifiesto, en particular, en las obras en las que incide en el “universo de la canción de autor”; concretamente en aquellas en las que la música se funde y hermana con la palabra poética cantada.


«Pese que la mayoría de mi discografía es instrumental, la literatura ha estado muy presente en mi trayectoria –dice Abe Rábade–. He hecho guiños a la potencia de la oralidad». (Diario Folk. Helena Fernández. 03/02/2023).


Entre esos guiños cabe destacar los siguientes:


En 2006 formó la banda Nordestin@s con las cantautoras Guadi Galego y Ugía Pedreira y grabó un disco, con ese mismo nombre, basado en la tradición vocal gallega, concretamente sobre canciones marineras del norte de Galicia.



En 2008 creó un espectáculo poético-musical y grabó un disco dedicado a la obra de Rosalía de Castro titulado Rosalía 21. Obra compuesta por nueve poemas cantados por Guadi Galego y recitados por Anxo Angueira.



En 2019 Abe Rábade musicalizó los seis poemas gallegos de Federico García Lorca y a partir de ahí creó un espectáculo al que tituló Lorca namorado estrenado el 30 de mayo de 2019 en la Plaza de Quintana de Santiago de Compostela. En esta ocasión los poemas fueron cantados por Salvador Sobral, Arcángel, Davide Salvado, Kiki Morente, Marcelo do Bode y el grupo de pandereteiras Lilaina.



Y en 2022. la obra titulada Botánica definida por Carlos Monje en Diario Folk como «un viaje musical cautivador que lleva al oyente a través de la naturaleza y la tradición, mientras explora la fusión de géneros musicales.» Los textos de las canciones –populares o escritas por Ovidio Nasón, Richard Aldington o el mísmísimo Abe Radane– están interpretadas por Davide Salvado, cantante de música tradicional gallega. Daniel Juárez al saxo tenor, Virxilio da Silva a la guitarra, Ton Risco al vibráfono, Jimena Andión al violonchelo, Pablo Martín Caminero al contrabajo y Naíma Acuña a la batería completan el colectivo artístico protagonista de esta magnífica obra.



ARTE Y CANCIÓN... RECUERDO DE UNO DE LOS PROYECTOS MÁS APASIONANTES QUE HE REALIZADO EN MI VIDA.

HOY HAN REGRESADO A CASA dos de los cuadros que formaron parte de la exposición "VOLAD, CANCIONES, VOLAD" que monté en 2006 y que ...