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martes, 6 de mayo de 2014

800.000 VISITAS... 800.000 LATIDOS... 800.000 MOTIVOS PARA SEGUIR DICIENDO: "¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!"

Anoche, de madrugada, el marcador de visitas que aparece ahí arriba marcó el número 800.000, y esta mañana –antes del "buen día" que cotidianamente comparto en mi muro de facebook– he recibido su linda y muy gratificante noticia: 800.000 visitas... 800.000 latidos... 800.000 motivos para seguir diciendo, incansablemente: "¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!".

Hoy tengo el inmenso placer de poder vivir un momento como éste, acompañado –al igual que en similares ocasiones anteriores– de un maravilloso amigo que ha querido "concelebrar" conmigo mi alegría regalándome un dibujo muy hermoso y muy emocionante. Este amigo sevillano se llama JOSÉ SÁNCHEZ HIDALGO y éste es el dibujo que me ha regalado.




¡Gracias José!... Esa guitarra y esos trazos de escritura que la envuelven, encienden toda mi emoción, mi sensibilidad y mi gratitud... Es muy importante para mí, en este momento de mi vida, poder decir –¡GRITAR!– que SOY FELIZ¡inmensamente feliz!– por pequeños-grandes gestos como el tuyo y como los que me han proporcionado esos 800.000 latidos y ¡los que vengan!

Mi amigo José, además del dibujo original –que formará parte de la colección del Centro de la Canción de Autor–, me ha ha hecho llegar algunas fotografías tomadas justo el día en que acababa de crearlo en Sevilla, permitidme compartirlas con todos vosotros y vosotras.

Todo preparado...
JOSÉ SÁNCHEZ HIDALGO... ¡Manos a la obra!
La obra 1.
La obra 2.
Nuestro común y buen amigo PEDRO SOSA
y "la obra"... ¡Que grandes seres humanos!

domingo, 4 de mayo de 2014

REGRESO A LOS "CANTIJUEGOS": «¿QUIÉN ES QUIEN?»

Hace tiempo que no "cantijugamos" en domingo, y la verdad es que es una pena que perdamos tan "buenas costumbres"; así que me he decidido regresar a los "CANTIJUEGOS" y nada mejor que reanudarlos en el primer domingo de mayo.

Hoy, como vais a poder comprobar es un "cantijuego" "dificilillo", pero –¡ya veréis!– al final voy a dar una pista definitiva que va a facilitarlo.

Hace unos días mi amigo y consocio José Luis Pardina me regaló este libro escrito por Joan Ramón Mainat. Se titula "TRETZE QUE CANTEN":


Evidentemente es un libro dedicado a 13 personas que cantan –autores e intérpretes de la "nova cançó"–; aunque en realidad, como vais a poder comprobar rápidamente, son 15

Estas son las fotografías de esas personas cantoras cuando eran más pequeñas. Como veréis aparecen numeradas del 1 al 13.


El CANTIJUEGO de hoy consiste en identificar a los/las autores e intérpretes de los que Juan Ramón Mainat habla en su libro, es decir, en reconocer a quién corresponden las fotografías anteriores.

Para facilitar el "cantijuego" os voy a ofrecer el listado de nombres de los que nos habla Mainat en su libro, con lo cual lo único que queda por identificar es a quién de esos nombres corresponden la fotografías anteriores.

Estos son los "TRETZE QUE CANTEN":


Y ahora, como siempre, ¡A CANTIJUGAR!... Y, ya sabéis, las soluciones al "cantijuego" se pueden ir aportando en el apartado de "comentarios" que aparece al final de este "cuelgue".

sábado, 3 de mayo de 2014

"MUNDO CHILLÓN", "QUÉ BONITO ES SER UN LOSER" Y SU CANTO –SENCILLAMENTE Y CON DESCARO– A LA LIBERTAD.

Tengo aquí, a mi lado, desde hace varias semanas, el último disco de MUNDO CHILLÓN (Pedro Chillón) aguardando el encuentro de un buen momento para poder presentarlo y comentarlo con la calma que se merece... Hoy, me propongo hacerlo..., ¡viene bien después del día del trabajo!



Este disco, titulado "Qué bonito es ser un loser" –segundo de Pedro Chillón– merece la pena presentarlo y comentarlo con calma por varias razones: 

En primer lugar, porque es un gran disco; porque no tiene desperdicio; y, sobre todo, ¡porque me encanta!...; es uno de esos discos que musicalmente no solo te hacen disfrutar, sino que además con él te puedes permitir el lujazo de "regodearte" y "revolcarte" en sus canciones, para disfrutar sensorialmente y pasar un buen rato. (Dimensión discográfica más lúdica –¡que sin duda este disco la tiene!– al margen de lo que puedan decir las letras de sus canciones que, además, en el peor de los casos –cosa que sería lamentable– te pueden llegar a importar un "carajo").

Pero además –y sobre todo– el disco "Qué bonito es ser un loser" merece la pena comentarlo y recomendarlo con calma, porque es un CD –con once canciones– que, al menos a mí, me ha permitido sentirte lúcidamente vivo y no como un "gilopollas" más –como el Krahe con Marieta– inmerso en la "manada obediente y cumplidora" y en la "gris mediocridad" de los que protestan de vez en cuando, pero que al final terminan aguantándose, votando a los de siempre. y escuchando y consumiendo lo que les echen...; y que además, encima, "ni pecan".

Dibujos de la cubierta y del disquete creados
por Anabel Perujo.

Tanto me ha gustado y me ha "saneao" mental y interiormente el nuevo disco de Pedro Chillón, que se me está ocurriendo que al igual que se habla de una "teología de la liberación", yo, a partir de este momento, voy a hablar de una "canción LIBREradora", o sea, una canción capaz de pegarte "eficaces achuchones armónicos" para que vivas, seas y te sientas libre de verdad; que es, a fin de cuentas, "pa'lo" que hemos "nacío", y no para ser un "loser" cualquiera... ¡Pues mire usted, NO!

¡Es curioso!, cuando me encuentro, de vez en cuando, con Pedro en la calle, en algún bar, como espectador en un concierto. o firmándole un disco a uno, o una, de sus fans, consigue siempre desconcertarme.

Pedro Chillón firmando uno de sus discos.

Lo percibo de entrada tan serio, tan "elegante", tan limpio, tan sabio, tan de profesor ilustrado..., que es como si acabara de salirse de una tertulia o de una "cuchipanda" sesuda y literaria de las históricas; por ejemplo, ésta en la que participaron, entre otros, Julio Camba, Belmonte, Penagos, Perez de Ayala o Valle-Inclán.

Dibujo humorístico de Sancha en el que aparecen
entre otros –a la izquierda– Valle-Inclán.

Pero no, ¡no es así!, luego estás dos minutos hablando con Pedro, o le ves subirse a un escenario con su guitarra –solo o con su banda–, y la percepción inicial se transforma radicalmente.

Pedro Chillón, tras esa apariencia sobría que puede transmitir a primera vista, encierra y atesora una especie de "caja de sorpresas", o un "baúl mágico", que al abrirse se desborda y rebosa ironía, humanidad, buen humor, frescura poética, hiperrealismo subversivo, sensibilidad, muy buena música popular –a borbotones–, y unas canciones que, en realidad, parece que fueron las que conoció Platón, en la antigua Grecia, y a las que hacía referencia en "La República" cuando afirmaba que es en él ámbito de la música –y de la canción– donde «han de establecer su cuerpo de guardia los guardianes porque introduciéndose poco a poco, y deslizándose calladamente trastornándolo todo en la vida pública y en la privada».

Pues sí las canciones transformadoras de Mundo Chillón "canciones LIBREradoras"–, y más concretamente las de su nuevo disco, con un carácter sonoro verdaderamente popular –en él no cabe lo "muermo" y lo aburrido–; y con un elocuente y sublime descaro, ponen "el tono, el timbre y el dedo" en la realidad "fea" –¡porque es muy fea!– que con frecuencia estamos viviendo; realidad desigualitaria, deshumanizante e injunta ante la que somos muchos los que nos seguimos negando y diciendo ¡NO!: «Tengo mil razones para decir que no / aunque con la oferta me traiga usted un reloj».

Valgan como muestra, estas pinceladas de eso que yo calificaba antes el "hiperrealismo subversivo" de Pedro:


«Yendo a la universidad un diploma se ha ganado
por saber reproducir las milongas que ha contado
un profesor titular que jamás ha trabajado. [...]
Sus amigos que crecían con el mismo resultado,
nada malo le veían, era como está mandado,
obediente y cumplidor, elegante y aseado,
el ingeniero mejor de la cola de parados».
(“Qué bello mientras duró”)

«En estado natural soy una gota en el mar, polvo de la esquina,
sin temor a defraudar, sin temor a generar espectativas.
Puedo entrar en cualquier bar y que nadie me atosigue a la salida,
ni me esperen a la entrada, ni me sirvan la bebida...
... asentir y sorportar; que te cojan y te usen
y te vuelvan a tirar».
(“Qué bonito es ser un loser”)

«Voy a celebrar que hoy ha ganado mi equipo y me siento mejor tipo,
para así olvidar que yo soy una hipoteca y una vida medio hueca.
Vamos a cantar, vamos a bailar, vamos a pensar...
más bien poco, más bien poco».
(“Me voy a ver la tele”)

«La gente no sabe reír, la gente prefiere llorar,
si vives la vida feliz ya no tienes na que contar.
El que no llora no mama y aquí todos a mamar,
ni guardar para mañana ni dejar de pedir más.
 Hipnotizado el obrero, perezoso el capataz,
van cediendo su terreno, menguan y dejan pasar
a un cortejo de patanes que vive de demostrar
que para ser capitanes no hace falta trabajar».
(“El pájaro carpintero”)

Y valga como muestra y contrapunto, también, este claro, directo, atrevido y comprometido posicionamiento al que, es lógico, se ha unido El Gran Wyoming con su voz, y yo también me uno:

El Gran Wyoming, Pedro Chillón y Pablo Carbonell
durante la grabación del disco "Que bonito es ser un loser".
«No quiero patrias, no compro ninguna
de esa marca adulterada por la caradura.
No me importa lo que quiera vender,
seguramente está muy bien para usted.
A mi los símbolos fríos no logran excitarme,
tengo mil cosas mejores en las que ocuparme
que echar cuentas al catálogo que me trae usted. [...]

Tengo mil razones para decir que no
aunque con la oferta me traiga usted un reloj.
Vendedor de patrias macabro perdedor,
filtrador de razas, larva de dictador.
No me va a convencer que existe el eje del bien
mientras alquila compra y vende la fe.
No moleste más.
No voy a comprar».
("Vendedor de patrias")

Y poco más voy a contar del reciente disco de Chillón. SÍ destacar el magnífico equipo que lo ha hecho posible. Ha sido producido por Aure Ortega, Samuel Vidal y el propio Pedro; han aportado sus prodigiosas dotes interpretativas y musicales: Alfonso Alcalá, Pancho Brañas, Aure Ortega, Samuel Vidal, Manu Clavijo, El Kanka, el Manin, Fede Comín, El Gra Wyoming, Pablo Carbonell, Maremoto, Francisco Brito, Alfredo Ochoa, Francisco Castillo y Genaro Ponce; en la grabación han intervenido Cheluís Salmerón, Carlos Días, David Llosa y Samuel Vida; y magistralmente en la ilustración y el diseño ha puesto su mano, su arte y su imaginación ANABEL PERUJO –¡una auténtica maravilla!–.

jueves, 1 de mayo de 2014

CANCIONES Y PERSONAJES: "EDU VÁZQUEZ" Y "JOHN CUSACK"... Y DE PASO: "¡QUE BUEN DISCO «DOCE MANERAS DE ESCAPAR DESCALZO»!.

Esta mañana en el evento dedicado al Centro de la Canción de Autor, y siguiendo el juego que, desde hace varios meses, estoy realizando con imágenes en blanco y negro de actores y actrices famosos, le ha tocado el turno a JOHN CUSACH. ¡Mírenlo aquí!:

John Cusach.

John Cusach es un conocido actor y guionista del cine y de la televisión estadounidense. Quizá una de sus películas más conocidas –que por cierto a mí me encantó– es la titulada "Alta fidelidad"; dirigida por Stephen Frears, en el año 2000.

El argumento de esta película gira en torno a la historia de un tal Rob Gordon –papel que interpreta John– propietario, en Chicago, de una tienda de discos de vinilo que está a punto de quebrar. En esa tienda trabajan con Rob dos ayudantes –Dick y Barry– que son, como él, dos fanáticos que viven por y para la música. A lo largo de la película Rob mantiene largas e interesantes conversaciones con sus ayudantes sobre el mundillo del disco y, en general, sobre sus pasiones musicales.

En esa circunstancia, la película se inicia, y centra su desarrollo, a partir del momento en que Rob Gordon se siente abandonado de su novia Laura y empieza a pensar en sus varios desengaños amorosos, y en la relación o vinculación que en todos ellos han tenido el mundo de la música y los discos de vinilo.

Película que personalmente he visto muchas veces, porque, entre otras de sus cualidades, cuenta con una magnífica banda sonora.


Traigo hoy a este "cuelgue" a John Cusack y a la película "Alta fidelidad" porque hace unos días escuchado el disco "Doce maneras de escapar descalzo", de EDU VÁZQUEZ –por cierto disco que me ha parecido francamente bueno– me encontré y pude disfrutar una de sus canciones titulada precisamente así: "John Cusack". Magnífico tema que conecta con toda esa tipología de canciones dedicadas, o que hacen referencia, a personajes importantes o míticos de la historia en general, y del mundo del cine, en particular.

Edu Vázquez.

Pues bien al encontrarme y escuchar la canción "John Cusack", de EDU VÁZQUEZ me vino a la memoria la película, me encantó y sentí enseguida el interés y la necesidad de compartirla con todos vosotros y vosotras. Considero que es una muy hermosa canción en todos los sentidos... ¡Vamos, que me ha "enganchao"! ¡Me encanta su secuencia narrativa y el clima y el desarrollo musical  que –junto con la cálida interpretación de Edu– le dan belleza y vuelo a esa secuencia!

Os propongo leer su texto y escucharla:


«Ahora, tiemblas con las canciones.
Esas que un día te grabé en un cassete.
Hablabas con esa mirada, se lo que pretendes.
Ahora te ríes con frases que odiabas y yo inventé.

Nunca te pude cantar todas tus estrofas,
y mas de uno mataría por tu habitación.
Aquella noche quise ser tu arma de fuego,
me pareció más honesto que dejarme vencer.

¿Dónde irán todos esos años?
Creo que te debo un día más.
Te debo la última cinta que te olvidaste.
Hoy me siento John Cusack en “Alta Fidelidad”.

Anoche, me paré en el escaparate de Paradiso,
y me acordé de ti al ver el poster de Brigitte Bardot.
Ahora, no sé , pero parece distinto.
Voy a ordenar mis vinilos y a buscarte en una canción.

¿Dónde irán todos esos años?
Creo que te debo un día más.
Te debo una risa en el ultimo trago.
Hoy me siento John Cusack en “Alta Fidelidad”.
¿Dónde irán todos esos años?
Creo que me debes un polvo más.
Te debo una vida, te debo un fracaso.
Hoy me siento John Cusack en “Alta Fidelidad” ».



Aunque en otro momento presentaré y comentaré con detalle el disco de EDU VAZQUEZ : «Doce maneras de escapar descalzo», desde ¡ya! os lo recomiendo. Para mí ha sido una auténtica sorpresa.

Mientras lo escuchaba, por una parte, me sentía orgullo y feliz de lo plural y de la gran calidad que está alcanzando hoy en día nuestra "canción de autor"; y, por otra parte, me lamentaba –con bastante indignación y cabreo– de la gran cantidad de "pequeñas joyas musicales" que con frecuencia nos pasan desapercibidas y nos perdemos, como consecuencia del despreció y del desinterés reinante de la industria, de los medios de comunicación y de los programadores culturales hacia la consideración de la creación artística como algo que ha de ser honesto y de calidad –que, por cierto, haberlo lo hay, ¡y mucho!..., aunque algunos "artistas", con cierto "ombliguismo-narcisista", quieran apropiárselo casi en exclusiva–.

Contra y frente a ese desprecio y a ese desinterés, como vengo haciendo desde tiempo atrás, aquí DONDE LA PALABRA SE HACE MÚSICA, hoy os recomiendo que conozcáis y que escuchéis a Edu Vazquez, y que os hagáis con este disco grabado, mezclado y producido por Álvaro Bárcena


Y para finalizar permitirme un requiebro dirigido, en particular, hacia Alfredo González, amigo al que quiero un montón y que comparte con Edu la autoría de una de sus canciones, concretamente la titulada "Pasos de gigante (Taxi Driver)".

martes, 29 de abril de 2014

MANU MÍGUEZ: PENSAMIENTOS, SENTIMIENTOS, CANCIONES... Y MUCHO MÁS QUE "DOS"

Manu Míguez.

Desde que le conocí y le escuché cantar por primera vez –fue en La Estación, de Sevilla, por el 2012– he perseguido a MANU MIGUEL como compositor, como escritor, como cantante, como amigo y colaborador de sus amigos, y, sobre todo, como ser humano hacia el que siento una particular atracción y admiración. He de confesar que el resultado de esa persecución, durante estos dos años pasados, siempre ha sido muy gratificante y muy positivo; tanto que mi admiración –si cabe– ha ido "in crescendo". 

Manu es un creador que con mucho trabajo, mucho esfuerzo y mucha humanidad ha ido alcanzando una gran madurez poética y musical; madurez y CALIDAD que se adornan de una muy sugerente capacidad reflexiva –pensamiento crítico y creativo– del que se nutren sus escritos y sus canciones... Y todo esto vivido con sencillez, con naturalidad, y con esa humildad que a mí tanto me apasiona y me enamora, y que siempre genera y refleja –atravesando el prisma de su sensibilidad– insospechados, pequeños y bien hermosos destellos con alma y de elocuente lucidez.

«Pasaré página...
porque sé
que estás en la siguiente».

«No hay sueños aplazables».

«Cada vez que te pienso 
se abren las ventanas».

«No me tomes muy en serio,
solo escribo
para juntar mis pedazos».

«Te guardo
un puñado de ahoras».

«Mejor no intento olvidarte,
cada vez que lo hago
me acuerdo de ti».

«Libertad es respirar (te)».

«Me gusta cuando suena tu silencio».


De "destellos con alma" –como los que acabamos de leer– se compone el pequeño libro –de sensaciones, ideas, pensamientos y sentimientos vividos– que Manu Míguez acaba de publicar con el título de "Si tú supieras". Él lo tiene muy claro; y aunque está de moda y podría hacerlo –otros con muchas menos cualidades ya se han atrevido a hacerlo, o se lo están pensando–, no ha escrito un libro de poemas, ¡no!; lo suyo es como un "cuaderno de notas". «Este cuadernos contiene –explica– frases que he ido lanzando al aire mientras vivía. No tiene más pretensión que recopilarlas y compartirlas».

«Música también es el sonido
de la lluvia en los cristales,
de la piel rozando en un abrazo,
de los niños jugando en el recreo.
de una orquesta afinando,
de la puerta abriéndose cuando entras en casa
y de tu voz cuando me dices que me quieres».
(Manu Míguez).

Por otra parte MANU MÍGUEZ, inspirándose, sin duda, en todo ese conjunto de percepciones y de sensaciones –melodías extraídas del vivir–, acaba de ofrecernos además –y al tiempo de su "cuaderno de frases": «Si tú supieras»– dos discos.

Uno al que titula "AÑOS A (CANCIONES 05/10)", editado solamente en versión digital en el que recoge cinco de sus primeras canciones interpretándolas en el más puro acústico. Canciones como "Canción sin nombre" que al escucharla –prácticamente al desnudo–  nos da el tono, la calidez y la calidad de este joven músico e intérprete.

No puedo resistir la tentación y el placer que me producen invitaros a escuchar esa "Canción sin nombre" a través del siguiente enlace:




El segundo  disco grabado y editado por Manu Míguez se titula "DOS" y en él podemos descubrir y sentir un brillante despliegue sonoro y sensorial de sus últimas canciones en el que intervienen Miquel Ferrer –a la batería–, Luis Fernández –al bajo– y el propio Manu –voz guitarra y pianos–. Cinco nuevas canciones muy hermosas, que le dan vuelo a sus palabras –más "destellos con alma"– y, que nos permiten disfrutar intensamente de todo el potencial y fascinante universo musical que Manu Miguez humildemente atesora. 



Lo pensé en 2012 –aquella noche en La Estación, de Sevilla– y felizmente se confirma ahora con claridad y elocuencia: MANU MÍGUEZ es un compositor y un ser humano de las grandes, grandes, grandes.

sábado, 26 de abril de 2014

ATAHUALPA YUPANQUI Y «EL CANTO DEL VIENTO»

El pasado miércoles 23 –Día del Libro– tuve el enorme placer de presentar, junto con Íñigo Coppel, el libro "EL CANTO DEL VIENTO" escrito por ATAHUALPA YUPANQUI.



Libro que el poeta, compositor y cantante argentino publicó en 1965 y del que se han realizado numerosas ediciones, entre ellas ésta –que presentamos en la Librería Machado, de Madrid–, publicada por "Tres de Trébol Editores" en el año 2009.

"El canto del viento" es, en realidad, un libro autobiográfico en el que Atahualpa evoca sus andanzas, descubrimientos, pensamientos y aventuras viajeras durante sus primeros 35 años, y en el que, en ese contexto, pone de manifiesto las circunstancias que le modelaron como artista, y de las que fluyeron los manantiales de su creación poética.

Es importante resaltar que el verdadero protagonista de este libro, que se compone de 39 relatos breves, es "el pueblo argentino" encarnado en ese "viento" que recorre hasta los últimos rincones del país. Experiencia y realidad que Yupanqui objetiviza y concreta diciendo: «Mis canciones son, en realidad, la modesta expresión de lo que aprendí surcando la Argentina. [...] En el fondo. lo único que me importa profundamente es ser un intérprete fiel a lo que he aprendido y vivido, a lo que amo y a lo que he elegido: a mi tierra, a mi mundo».

Por supuesto este es un hermosísimo libro que os recomiendo porque con él vais a disfrutar mucho, muy bien, y muy tiernamente.

Hoy en este "cuelgue" me apetece compartir con todos vosotros y vosotras el texto de Atahualpa que introduce el libro, y que se titula precisamente "El canto del viento". Es el siguiente:

Atahualpa Yupanqui.

«Corre sobre las llanuras, selvas y montañas, un infinito viento generoso. 

En una inmensa e invisible bolsa va recogiendo todos los sonidos, palabras y rumores de la tierra nuestra. El grito, el canto, el silbo, el rezo, toda la verdad cantada o llorada por los hombres, los montes y los pájaros van a parar a la hechizada bolsa del Viento. 

Pero a veces la carga es colosal, y termina por romper los costados de la alforja infinita. 

Entonces, el Viento deja caer sobre la tierra, a través de la brecha abierta, la hilacha de una melodía, el ay de una copla, la breve gracia de un silbido, un refrán, un pedazo de corazón escondido en la curva de una vidalita, la punta de flecha de un adiós bagualero. 

Y el viento pasa, y se va. Y quedan sobre los pastos las “yapitas” caídas en su viaje. 

Esas “yapitas”, cuentas de un rosario lírico, soportan el tiempo, el olvido, las tempestades. Según su condición o calidad, se desmenuzan, se quiebran y se pierden. Otras, permanecen intactas. Otras, se enriquecen, como si el tiempo y el olvido –la alquimia cósmica– les hicieran alcanzar una condición de joya milagrosa. 

Pero llega un momento en que son halladas estas “yapitas” del alma de los pueblos. Alguien las encuentra un día. 

¿Quién las encuentra? 

Pues los muchachos que andan por los campos por el valle soleado, por los senderos de la selva en la siesta, por los duros caminos de la sierra, o junto a los arroyos, a junto a los fogones. Las encuentran los hombres del oscuro destino, los brazos zafreros, los héroes del socavón, el arriero que despedaza su grito en los abismos, el juglar desvelado y sin sosiego. 



Las encuentran las guitarras después de vencido el dolor, meditación y silencio transformados en dignidad sonora. Las encuentran las flautas indias, las que esparcieron por el Ande las cenizas de tantos yaravíes. 

Y con el tiempo, changos, y hombres, y pájaros, y guitarras, elevan sus voces en la noche argentina, o en las claras mañanas, o en las tardes pensativas, devolviéndole al Viento las  hilachitas del canto perdido. 

Por eso hay que hacerse amigo, muy amigo del Viento. Hay que escucharlo. Hay que entenderlo. Hay que amarlo. Y seguirlo. Y soñarlo. Aquel que sea capaz de entender el lenguaje y el rumbo del Viento, de comprender su voz y su destino, hallará siempre el rumbo, alcanzará la copla, penetrará en el canto». 

jueves, 24 de abril de 2014

CESAR DE CENTI Y «LA LUZ DE LOS GIGANTES». UN SUGERENTE REVUELO DE SENSACIONES, VIVENCIAS Y SENTIMIENTOS POR EL QUE MERECE LA PENA DEJARSE SEDUCIR.

 César de  Centi.

«Coleccioné lunares,
comisura de labios en cajas de zapatos,
antídotos contra diversos males,
cuerdas viejas de Chaouen y Silvio,
luz tenue de caricias de su cuerpo,
sueños de otros manuales de despedidas,
baches que a otros enseñaron a saltar.

Coleccioné lunares, 
deseos inconfesables de ángeles a Cristo,
septiembres en carpetas de estudiantes,
pretérito imperfecto convertido en futuro,
aprendí de aciertos de otros
que no les permiten continuar,
baches que a otros enseñaron a saltar».
("Coleccioné". César de Centi).

Este coleccionador de cotidianidades y de latidos se llama CÉSAR DE CENTI, y es un cantautor gallego que, como él mismo dice, lleva más de diez años haciendo canciones y pretendiendo devolverle a la canción algo de lo mucho que de ella ha recibido.

He de decir, para empezar, que desde que tuve la suerte de escuchar cantar a César por primera vez a través del disco "Principios y declaraciones" (2008) –disco compartido con José Luis Paz–; y posteriormente –entre otras ocasiones– en varios encuentros dominicales de "Música por la Voluntad", siento hacia él y hacia sus composiciones una muy particular atracción.

Primer disco de César de Centi, compartido con José Luis Paz.

Me atraen en primer lugar, sus sonoridades –su música, su voz, el tono de sus canciones–, Desde el primer momento que le escuché percibí, con mucha claridad, como el cantar de este compositor gallego se nutre y está enraizado en el particular universo sonoro de la más auténtica "canción de autor". (Ahí quedan sus anteriores referencias a Silvio y a Chaouen).

Se nota, con evidencia, que César de Centi ha sabido sumergirse sensorialmente en ese universo sonoro y que se ha dejado atrapar por él... Es curioso, pero desde el primer momento, desde la primera canción que le escuché –"Silencio"–, sentí que sus sonoridades me eran familiares y que conectaban con lo mejor y con lo que más aprecio y amo de mi universo musical; universo sonoro que, como es sabido, gira en torno a la obra musical y poética de los "cantautores".

Cesar de Centi.

En segundo lugar, me atrajo, y me sigue atrayendo, de César de Centi el libre revuelo de sensaciones, de vivencias y de sentimientos que se desprende de su cantar; un cantar y una poÉtica sugerentes que se entretejen de palabras y expresiones que, aireadas con el "soplo" de sus melodías, logran abrir insospechados mundos perceptivos por los que merece la pena dejarse atrapar y seducir. Mundos vividos, soñados, añorados o deseados que te renacen inconscientemente "vivificados" al escucharle cantar:

«Tambalear infiernos»...; «elegir bien el traje reponiendo bombillas»...; «hipnotizar las penas de un tango de Gardel»...; «dejar la vergüenza bajo llave y parar el reloj»...; «y en tus ojos olvidarme de mí»...; «morir atropellado por tus besos y mis ganas»...; «nadar entre alfileres»... ... ... «Luces de gigantes»...; «paredes que sueñan tu ropa»...; «olores a ropa tendida que amortizan la pena y labios que te ponen la piel de gallina»...; «viejas postales que sonríen»...; «un clip que desata ombligos»...; «lunares en la piel»...; «ojos mapas, manos abrigo y risas pulmón»...; «los días pares y la felicidad impar»...;  «y el arte y el amor de manos arriba»... «Lleva, lleva, lleva, llévame» 

Todo esto, o sea, esa doble atracción –en algún que otro momento transformada en hechizo– que me producen las canciones de César de Centi, después de varios años de espera, se ponen de manifiesto y quedan grabadas en su nuevo disco "LA LUZ DE LOS GIGANTES"; un disco por el que, como antes decía, merece la pena dejarse seducir.



En "La luz de los gigantes" –disco producido por David Taboada, Javier Pato y el propio César– han  participado, por una parte, un magnífico equipo de músicos integrado por Diego Barral, Juan Aparicio, Dresan Drex, Tonu Leiro, Mabel Carro, Mou, David Taboada, Tamara Díaz, Juan Cardoníe, Luis Moro y Lago Gordillo; y por otra parte un lindo grupo de amigos y amigas –a Centi es muy difícil dejar de quererle– que han unido sus voces a la de César: Dévora Silva, Tamara Díaz, Silvia Penide, Felix Arias, Paris Joel, Xurso Mares, Fátima Baña, Marcos Mella, Nando Deibe, Jorge Bau, Miguel Castro, Danieme, Richi García, Carlos Valiño, María González, Dresan Drex, Pablo Rubén, Jacobo Paz, Tato López, Robert Pier, Xosé Constenla y Mou –prácticamente el todo y lo mejor de la nueva canción gallega–.

Poco más que decir y ahí queda mucho por escuchar y para disfrutar... ¡Compraros el disco!, os lo recomiendo... y con él, dejaros seducir y echaros a volar...

Por último una información puntual: Mañana viernes 25 de abril CESAR DE CENTI presenta su nuevo disco en Madrid. Yo pienso ir y si os animáis –porque vivís en esta ciudad– ¡allí nos encontramos!.


CADA VEZ QUE CONTEMPLO UNA IMAGEN DEL DOLOR Y DE LA DESGARRADORA Y CRUEL INJUSTICIA QUE ESTA VIVIENDO "CUBA Y EL PUEBLO CUBANO" SE ME ROMPE EL ALMA...

... se me saltan las lágrimas, me desespero por la impotencia y siento un infrenable ODIO –¡sí! odio!- hacia el repugnante  Donald Trump y s...