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viernes, 15 de noviembre de 2013

Y HOY CON "QUINTÍN CABRERA" Y CONTRA EL OLVIDO: «NAUFRAGIOS Y PALIMPSESTOS»

Dice Alberto Cortez, en una de sus más bellas canciones, que "cuando un amigo se va queda un tizón encendido que no se puede apagar ni con las aguas de un río"; creo que Alberto tiene razón; razón que se reaviva en mi cada vez que la muerte me arrebata a una persona a la quiero, o a la que admiro. 

Últimamente –será porque me estoy haciendo bastante mayor–, cada vez que se me va una persona querida, o muy admirada, me vienen a la memoria las palabras de Alberto, y, con ellas, la imagen de un montón de tizones, o de ascuas encendidas –cada vez más–, que permanecen en mi interior sin que nada, ni nadie pueda apagarlas. Son, en realidad, presencias imborrables de seres humanos –y hasta de mis dos perros idos– a quienes quise mucho y no quiero olvidar.


En estos últimos días, con motivo de la muerte de la trovadora Teresita Fermández, una de esas ascuas encendidas, que llevo dentro, ha desprendiendo una pequeña y cálida llamarada muy particular que me ha traído la cálida presencia de QUINTÍN CABRERA; amigo –muy buen amigo– con el que más de una vez hablé de Teresita, a la que, como yo, admiraba mucho.

De Quintín –que se nos fue en 2009– tengo muchos recuerdos, pero el que me ha venido a la memoria-afectiva en estos últimos días ha sido el de la grabación de su último disco "Naufragios y palimpsestos" que tuve el placer de producir poco antes de su muerte.


Fue una grabación difícilmente olvidable, Quintín estaba ya muy enfermo y a la espera de que pudiera practicársele un trasplante de pulmón, que finalmente se le hizo, pero que no pudo salvarle la vida.

Recuerdo que la grabación fue muy alegre, que lo pasamos muy bien, y que él, aunque muy débil, cantó maravillosamente y en menos tiempo del que habíamos previsto dada su enfermedad. Os dejo, a continuación, algunas imágenes tomados aquellos días en los Estudios CATA, de Madrid.

Quintín grabando con Eliseo Parra que realizó los arreglos
y la dirección musical del disco. (Fotografía de Juan Miguel Morales).
Luis Mendo, Carlos Díaz, Bernardo Fustes y Fernando G. Lucini
atentos a la grabación de Quintín. (Fotografía de Juan Miguel Morales).
En uno de los paréntesis realizados durante la grabación;
Fernando G. Lucini, Olga Manzano, Quintín y Luis Toledo Sande
que en aquel momento era Consejero Cultural de la Embajada
de Cuba en España.. (Fotografía de Juan Miguel Morales).

Justo el día en que teníamos previsto finalizar la grabación, Quintín se nos presentó por la mañana en el estudio diciéndonos –a Eliseo, a Mendo, a Bernardo y a mí– que acababa de componer una nueva canción y que quería grabarla para incorporarla al disco. Dicho y hecho, se puso a trabajar con los músicos, y antes de comer la tenía grabada.

Todos nos quedamos sorprendidos. Aquella canción, a la que llamó "Baile caliente", era, en realidad, una especie de crónica sobre su propio disco recién grabado y sobre las personas que, de una u otra forma, habíamos colaborado en él. Preciosa canción –última que grabó Quntín en un estudio– que nos da perfectamente la medida y el perfil de cómo era y de como se las "gastaba" el entrañable, cálido y solidario uruguayo... ¡Un genio; un cantautor de cuerpo entero –y tenía un gran cuerpo– y un ser humano maravilloso!

Seguidamente os propongo escuchar aquella canción a través del siguiente enlace de "goear". Os copio también la letra que, como veréis, no tiene desperdicio como gesto personal –¡bien lindo!– de amistad y de agradecimiento.


«La idea fue de Lucini,
Mendo y Fuster la apoyaron,
y aquí estamos los sudacas
grabando lo que cantamos.

Los músicos, ya se sabe,
son la patota de siempre.
Eliseo pone orden
entre cachondo y sonriente.

Baila caliente
toca madera,
¡qué disco tiene
Quintín Cabrera!

El Búho, el Cuco y el Bruja
son músicos excelentes
aunque con esos apodos
hay quien les crea delincuentes.

Diego Galaz al violín
también a la mandolina,
Jorge piano y contrabajo
que estudió allá en Argentina.

(Sin olvidarnos
las fotos del Morales,
ni el contrabajo de Yagüe.)

Nos visitaron: Josete,
Alfredo, Luisa y Mastretta,
Ángel Luis me dio cobijo.
La familia está completa.

Parra curró los arreglos,
ayudado por Sarraute,
como cantor invitado
vino Luis Eduardo Aute.

Fran Gude, Jesús y Carlos
son los técnicos molones
que cuidaron del sonido
y mimaron mis canciones.

Como guinda del pastel,
alguien propuso a Madonna
pero me traje a Luis Barros:
más grande que Maradona».

En el libro-disco "Naufragios y palimpsestos" pueden escucharse 16 canciones –que poco a poco iré recuperando en el blog–, entre ellas hoy me gustaría invitaros a escuchar otra especialmente hermosa; fue la que Quintín grabó con Luis Eduardo Aute –aquel fue sin duda, uno de los momentos más emocionantes vividos aquellos días en los estudios CATA–. La canción se llama "Hotel Luna" y es bellísima, podéis comprobarlo por vosotros y vosotras mismas a través del siguiente enlace:



«Esta pubilla hermosa
oro viejo en el pelo
que dice que me quiere,
que sabe que la quiero,
que me llena de besos,
que de todo se ríe,
que me tiene intrigado
haciendo el amor con calcetines.

Esta muchacha dulce,
ojos llenos de cielo,
que se asombra por nada,
que mira y habla quedo,
que no habla mal de nadie,
que juega con los críos,
me enamora y la quiero tanto
que estoy tonto perdido.

Esta chica prudente
que le encantan los gatos,
que no se compromete,
que cuida sus zapatos,
que una inmensa ternura
atesora en sus manos
tiene el culo más lindo del mundo
occidental y cristiano.

Es la jai pecadora
que más odia las pecas
colecciona piropos
y cientos de muñecas,
memoriza a Neruda,
le confunde Picasso,
le gusta cómo guiso, por suerte,
que si no, no me haría caso».

Aquel maravilloso libro-disco lo presentamos en Barcelona, donde Quintín Cabrera era especialmente querido y recordado –fue en Barcelona donde vivió sus primeros años de exilio en España–. Aquel encuentro se celebró el día 3 de noviembre de 2008; fue un acto impresionante al que acudieron más de sesenta amigos y compañeros de Quintí –relacionados con la música y la canción de autor– para hacerle llegar su admiración, su agradecimiento y sobre todo su cariño. Cuatro meses mas tarde, Quintín murió en Madrid, fue el 12 de marzo de 2009.

Paca concluir este "cuelgue" "ascua encendida" que guardo en mi pecho– dejo algunas de las fotografías de aquella presentación en Barcelona, últimas en la que el amigo Quintín partipó y pudo ser fotografiado en un acto público.

Marina Rossell, Fernando G. Luicini, Quintín Cabrera
y Ramón Muntaner. (Fotografía de Juan Miguel Morales)-
Fernando G. Lucini, Quintín Cabrera, Marina Rossell y Ramón Muntaner.
(Fotografía Juan Miguel Morales).
Quintín Cabrera con Tòn Rolló y Jòrdi Fabregas (del grupo "Coses").
(Fotografía de Juan Miguel Morales)
Foto de familia en la que aparecen algunos de los amigos de Quintín
que participamos en su homenaje: JaumeArnella, Lluis Marrsé, Miquel Pujadó,
Jòrdi Fábregas, Tòn Rolló, Fernando González Lucini, Joan Isaac,
Marina Rossell, Ramón Muntaner, Joan Lluis Parra, Josep Tero, Jordi Rouca

Oriol Tranvia. (Fotografía de Juan Miguel Morales).

miércoles, 13 de noviembre de 2013

¡GRANDE Y MUY BELLA "TERESITA FERNÁNDEZ"!... UN INCUESTIONABLE REFERENTE DE LA TROVA CUBANA Y DEL VALOR DE LA HONESTIDAD. ¡SENCILLAMENTE MARAVILLOSA!

Esta semana se nos ha ido TERESITA FERNÁNDEZ, maestra y trovadora hacia lo que siempre he sentido una profunda admiración.

Hoy, aquí donde CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA, quiero hacerla presente y viva; y voy a hacerlo sin muchas palabras por mi parte. Voy a hacerlo compartiendo con todos vosotros y vosotras su linda presencia, sus propias palabras, su sensibilidad y su grandeza humana a través de este vídeo grabado en el patio del Centro Pablo de la Torriente el 20 de diciembre de 2006.

Creo que en esta ocasión, escuchándola, sobran ya cualquier tipo de comentario.


EFECTIVAMENTE... ¡GRANDE Y MUY BELLA
TERESITA FERNÁNDEZ!

CON "ANDRÉS SUDÓN"... ¡PORQUE SÍ!

En mayo de este mismo año, un día se me ocurrió –o mejor, me lo reclamó mi sensibilidad– dedicarle un "cuelgue" «A "ANDRES SUDÓN" PORQUE SÍ... PORQUE ANDRÉS ES UN GRAN CANTAUTOR Y UN SER HUMANO EXTRAORDINARIO»... Si os apetece podéis releer ese "cuelgue" en el siguiente enlace:


Pues bien, hoy voy a repetir la "faena", y voy a escribir un nuevo "cuelgue", relacionado de alguna manera con el de mayo. Le voy a llamar simplemente «CON "ANDRES SUDÓN.... ¡PORQUE SÍ!».


Andrés Sudón.

Este nuevo "cuelgue" puede parecer igual al de mayo y, por tanto, repetitivo, pero ¡no!, no lo va a ser. La diferencia entre uno y otro la marcan las "preposiciones" –¡que pa'eso están!–. En "cuelgue" de mayo era "A" Andrés Sudón, y el de hoy es "CON" Andrés Sudón... ¡que es diferente!

Me explico, hoy quiero estar CON Andrés y unirme a su nuevo disco "Consciencia" que está a punto de salir... Y quiero hacerlo descaradamene porque Andrés se lo merece. Porque si hay algún cantautor en este país que está apoyando e impulsando la "canción de autor" es él. Porque, con iniciativas como el "micro abierto" de Libertad 8, esta dándoles esperanzas y vuelos a muchos jóvenes –y no tan jóvenes– creadores –poetas y compositores–. Porque –y lo sé puesto que lo he vivido– si acudes a él para pedirle ayuda, ahí te lo encuentras, ¡incondicional!; con  una tremenda generosidad.... Y porque, además, es un creador al que merece la pena leer y escuchar y por el que hay que apostar.

¿Y qué puedo hacer para estar CON Andrés en este momento?... Hoy lo tengo muy fácil... Voy a ser muy claro y no me voy a reprimir en nada –aunque alguien celosamente pueda criticarme; ¡me importa un "bledo"!–.  Creo honestamente que este "cuelgue", y lo que en él estoy planteando, es de absoluta justicia.

Voy a estar CON ANDRÉS informando que para concluir el proyecto, el sueño, la aventura y la necesidad de su nuevo disco necesita que le vayamos COMPRANDO su nuevo disco ¡YA!... Y podemos hacerlo a través de eso que se llaman su "crowdfunding" –que poco me gusta esta palabreja–.

A través de esa solicitud de mecenazgo Andrés –con la humildad que le caracteriza– nos solicitó 1.650 €, y ya ha superado esa cantidad. Ahora nos quedan 16 días para conseguir, al menos, duplicarla. ¡Es un reto!

¡VAMOS A INTENTARLO!... Por mi parte voy a estar CON Andrés siguiendo la "cuenta atrás" de su "crowdfunding" en mi blog, justo aquí en la columna de la derecha. Ahí –durante los próximos dieciseis dias– podremos pulsar, colaborar y compartir la experiencia de estar CON Andrés Sudón ¡porque sí!..., porque en su caso, creo que es de justicia y se lo merece.

martes, 12 de noviembre de 2013

650.000 VISITAS... ¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!

De nuevo quiero, necesito y voy a daros las "gracias" por triplicado: ¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!... 

Cuando esta mañana me he despertado y he visto que el marcador –que está un poquito más arriba de este "cuelgue"– había superado las 650.000 visitas me ha inundado la alegría. 

Quiero que seáis conscientes de que a estas alturas de mi caminar me estáis dando –con vuestra presencia y con vuestra fidelidad– "mucha vida" y "mucha esperanza"... 

Este blog –en el que "cantamos como quien respira"– y cada uno de vosotros y de vosotras, me trae a la memoria una canción del cantautor argentino Víctor Heredia titulada "Razón de vivir"... Permitidme que le copie y que adapte algunos de sus versos...; ¡OS LOS DEDICO! ¡VAN POR Y PARA USTEDES!:

«Para decidir si sigo poniendo esta sangre en tierra, 
para descartar cierta sensación de ir perdiendo todo, 
para alimentar mis pasiones y mis esperanzas,
para resistir y para fortalecer mis sueños, 
para seguir viviendo y escribiendo ...
... sólo me hace falta que estéis aquí con vuestra mirada clara, 
¡ay, fogata de amor y guía! 
¡Razón de vivir mi vida!».

Quiero agradecer también –¡con toda mi alma!– a MONCHO OTERO –amigo de larga y entrañable andadura– por el lindo regalo que ha supuesto para mí este dibujo. Me lo mandó hace unos días y lo he guardado, con mucho cariño, esperando que llegara este momento, para compartirlo.


¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!
¡FOGATA DE AMOR Y GUÍA!
¡RAZON DE VIVIR MI VIDA!

lunes, 11 de noviembre de 2013

... Y VIOLETA PARRA VII - «A VIOLETA YA NO LE CABÍAN EN LA CABEZA LOS PÁJAROS AZULES, ASÍ QUE UN MEDIO DÍA –DE EXTRAÑA LUMINOSIDAD– LES ABRIÓ UN TRÁGICO ORIFICIO DE ESCAPADA» (ATAHUALPA YUPANQUI).


Violeta Parra en la Carpa de La Reina, 1965.
Retomamos en este séptimo "cuelgue", dedicado a VIOLETA PARRA, su trayectoria personal y creativa a partir de 1965, año en el que, tras viajar a Ginebra para grabar un documental con la televisión suiza, titulado "Violeta Parra, bordadora chilena", decidió dejar Europa para establecerse, definitivamente en Santiago de Chile.

A su llegada a Santiago, actuó en varias peñas; entre ellas, en la conocida "Peña de los Parra", ubicada en un local, propiedad de sus hijos Ángel e Isabel, situado en una antigua casona. Aquel local, de ambiente puramente criollo, en el que se bebía buen vino, se comían sabrosas empanadas y se escuchaba auténtica música popular, llegó a convertirse en punto de encuentro de todos los jóvenes artistas que en aquel momento participaban del movimiento de la "nueva canción chilena"; entre ellos, Ángel, Isabel, Roberto y Eduardo Parra, Rolando Alarcón, Patricio Mans, Víctor Jara, Osvaldo Rodriguez o Tito Fernández.

Edificio en el que se encontraba la Peña de los Parra.
Calle Carmen 340, Santiago de Chile

Pocos meses después, ya a finales de 1965, con motivo de la celebración de la Feria Internacional de Agricultura (FISA), en Santiago, Violeta montó  una carpa móvil dentro del recinto ferial, en la que puso en marcha su propia peña folclórica.

Acabada la feria, con la idea y la ilusión de crear un "Centro de Arte Popular" en el que se pudiera trabajar de forma integrada la autentica cultura popular chilena en sus diferentes y complementarias manifestaciones –pintura, tapicería, cerámica, música, canto, danza, gastronomía, etc.–, Violeta decidió trasladar su carpa al barrio de la Reina, situado en la periferia de Santiago, decisión que ella misma explicaba con estas palabras: «Yo creo que todo artista debe aspirar a tener como meta el fundirse, el fundir su trabajo en el contacto directo con el público. Estoy muy contenta de haber llegado a un punto de mi trabajo en que ya no quiero ni siquiera hacer tapicería ni pintura, ni poesía, así, suelta. Me conformo con mantener la carpa y trabajar esta vez con elementos vivos, con el público cerquita de mí, al cual yo puedo sentir, tocar, hablar e incorporar a mi alma».

Violeta Parra en La Carpa de la Reina, en 1965,
junto con el grupo boliviano "Los Choclos".

La realización y el mantenimiento de aquella iniciativa –necesaria y apasionante como proyecto– no fueron nada fáciles:

«Una noche estuve con Violeta Parra en su "Carpa de La Reina" –escribía Pastor Aucapán en el semanario "El Siglo" (septiembre de 1966)–, y no acudían espectadores a pesar que la carpa era una variada caja de maravillas. Me contó cuánto le había costado construir todo esto. La Municipalidad le había cedido un terreno. Era un solar abandonado que en invierno se transformaba en un barrizal. entonces ella se dijo: “Aquí levantaré un Centro de Arte Popular. Aquí se escucharán las canciones desconocidas, las que brotan de las mujeres campesinas, las quejas y alegrías de los mineros, las danzas y la poesía de los isleños de Chiloé”. Los planes de Violeta, sin embargo, se estrellaban contra la dura roca de la indiferencia. Pocos eran los que le tendían la mano. Para su espectáculo no había avisos en los diarios, no tuvo reportajes en la revista dominical de "El Mercurio", no funcionó ninguno de esos aparatos publicitarios que a menudo se montan para orquestar el mito de algunos falsos artistas extranjeros … Allí estaba Violeta, sola y a ratos desesperada, con mucha gloria pero a veces sin un centavo».

Su hijo Ángel, incidiendo en esa misma situación, comentaba: «Mamá se sentía cada día peor, se quejaba de su soledad. Pero era brava y orgullosa. Cuantas veces no la dijimos que viniera a vivir con nosotros. Chabela (Isabel) y yo íbamos los domingos a la carpa a cantar con ella. La notábamos amargada: la gente ya no venía. "hasta aquí se anima a llegar solamente la gente con auto", nos decía, y eso, a ella que era tan del pueblo, le dolía».


Violeta Parra y Gilbert Favre.

A aquella difícil situación se unió la decisión adoptada por Gilbert Favre, de trasladarse a Bolivia y separase definitivamente de Violeta; esta decisión fue dolorosísima para ella, y a partir de ahí se sintió inmersa en una profunda depresión.

Pese a que sus hijos y sus buenos amigos Héctor Pávez y Alberto Zapicán –músico y escitor uruguayo– procuraron ayudarla, Violeta no fue capaz de afrontar su dolor y su soledad, y el domingo 5 de febrero de 1967, con un disparo de pistola, puso fin a su vida. Decisión que Atahualpa Yupanqui interpretó de forma simbólica en "Los pájaros azules. Homenaje a Violeta"; poema que el propio Atahualpa recitó en su último concierto celebrado en Zurich junto con Ángel Parra, y que podemos escuchar en el enlace de "goear" que indico tras el texto del poema.


«Ya no le cabían en la cabeza
los pájaros azules a Violeta
así fue que un mediodía
de extraña luminosidad
les abrió un trágico orificio
de escapada
y los pájaros azules se fueron
pero le llevaron la vida».

http://www.goear.com/listen/008c417/los-pajaros-azules-homenaje-violeta-atahualpa-yupanqui

Para concluir este "cuelgue" y, en general, la aproximación que he venido realizando en "cuelgues" anteriores sobre la vida y la obra de Violeta Parra –una de "mis grandes amadas cantoras del alma"–, es importante destacar su amplia discografía, editada, sobre todo, como obra póstuma.

Entre los discos publicados antes de su muerte, además de los ya citados en en "cuelgues" anteriores, figuran los siguientes: "Recordando a Chile (Una chilena en París)" (1965), "Canta las últimas composiciones" (1966) y "Carpa de la Reina" (1966), disco en el que intervinieron –además de Violeta–, Lautaro y Roberto Parra, Héctor Pavez, y los grupos Quelentaro y Chagual.



Tras su muerte las reediciones y los nuevos recopilatorios, o antologías, se multiplicaron: por ejemplo, cabe destacar "Décimas de Violeta Parra" (1968), "Violeta Parra y sus canciones encontradas en París" (1971), "Le Chili de Violeta Parra" (1974), "Un río de sangre" (1975), "Presente/Ausente" (1975), "El hombre con su razón" (1992), "Décimas y centésimas" (1993), "El folclore y la pasión" (1994), "Haciendo historia: La jardiera y su canto" (1997), "Composiciones para guitarra" (1999), "En Ginebra, en vivo" (1999), "Cantos campesinos" (1999), "Antología" (1999) o "Universo latino 9" (2001).

Para concluir mi recuerdo, mi pasión y mi homenaje a VIOLETA voy a ofreceros el siguiente vídeo en el que, si os apetece, podréis visualizar completa la película "Violeta se fue a los cielos" dirigida por Andrés Wood y estrenada el 11 de agosto de 2011.

domingo, 10 de noviembre de 2013

DISCOS RESCATADOS: UN SINGLE DE "CHICHO SÁNCHEZ FERLOSIO Y ROSA JIMÉNEZ" Y LAS «COPLAS RETRÓGRADAS».

Retomo esta sección del blog para recuperar un single con el que casualmente me he reencontrado esta tarde realizando los preparativos para la exposición que vamos a inaugurar el próximo día 22 en Egea de los Caballeros; se trata del single titulado "Coplas retrógradas" grabado por CHICHO SÁNCHEZ FERLOSIO y ROSA JIMÉNEZ el 20 de marzo de 1982 y producido por Mario Pacheco para su sello discográfico "Nuevos Medios".


En este single se recogen dos temas: La canción tradicional "Zuba que zumba", y las "Coplas retrógradas" compuestas por Chicho.

Vamos a recuperar esas dos canciones grabadas en el siguiente vídeo realizado por Manu Guinarte


COPLAS RETRÓGRADAS

«La lengua suelta,
la lengua suelta,
de la niñez me queda,
la lengua suelta
y me explico al momento
cuando me dejan
y cuando no
me lo aprendo y lo canto
de viva voz.

Dicen que son mis coplas
del diecinueve
porque digo que es blanca
la blanca nieve,
yo no me enfado
que mi siglo parece
que no ha empezado.

De forma golfa,
de forma golfa,
reconozco que canto
de forma golfa,
pero yo a los tiranos
los pongo en solfa.
Fuera el abuso,
fuera los abusones
y quien los puso.

Dicen que son mis coplas
del dieciocho
porque yo a lo podrido
lo llamo pocho.
Ay, Pero Grullo
si tuvieran las cortes
consejo tuyo.

Que ella me ampara,
que ella me ampara,
la Constitución dice
que ella me ampara
y que acate las leyes
de forma clara.
No lo prometo
que luego se descuelgan
con un decreto.

Dicen que son mis coplas
del diecisiete
porque ataco a los miembros
del gabinete.
Son tan modernos
que provocan la envidia
de otros gobiernos.

No les importa,
no les importa,
aunque a muchos la guerra
no les importa
se ponen como fieras
cuando una aborta.
Van por las crías
para hacerlas soldados
y policías.

Dicen que son mis coplas
del dieciséis
porque digo los fechos
que vos faceis,
vuesos entuertos
por doquiera nos facen
presos o muertos.

Perder la cara,
perder la cara,
cuando el macho no quiere
perder la cara
no se asoma al abismo
que nos separa,
y esa locura
es un fallo “mu” grande».

Como curiosidad añadida voy a ofreceros una versión de las "Coplas retrógradas" inerpretada por CLAUDINA Y ALBERTO GAMBINO en el disco "Corre poeta, corre" que tuve el placer de proucir en 2008 dentro de la colección "El canto emigrado de América Latina".


Esta magnífica versión podemos escucharla en el siguiente enlace de "goear":

sábado, 9 de noviembre de 2013

«MUSICALMA SABATINA": HOY "IV + 33" DE FERNANDO MAÉS

Puede haber alguien que al leer el titular de la audición que voy a recomendar para este sábado, o para cualquier otro sábado del año –audición a realizar, por supuesto con, "calma", sintiéndola y sin prisas– crea que me he equivocado porque el título del último disco de FERNANDO MAÉS es "IV + tres" y no "IV + 33"... Pues no, no me he equivocado, yo sé lo que me digo. Y os lo explico rápidamente.

Lo que hoy quiero recomendaros no es la audición serena de un disco, sino de cuatro, los cuatro que ha grabado este cantautor zamorano, residente en Salamanca. Cuatro discos grabados entre el año 2009 y 2013, que recogen 33 canciones, y a los que –jugando con el título que él le ha dado al último–, a mi se me ha ocurrido englobarlos bajo la nominación de "IV + 33"... En resumen, que lo que os estoy recomendando en este sábado es que, si no la conocéis, os sumerjáis en la obra completa de Fernando Maés.
Fernando Maés durante su actuación
en el concierto "Los Maestros Cantores".
(Fotografía de Sergio López).

Yo conocí las canciones de Fernando Maés hace aproximadamente año y medio a través de su disco titulado "Hay veces" –editado en 2011–; recuerdo que me lo hizo llegar una buena amiga que había sido alumna mía en la Escuela de Magisterio. En aquel primer encuentro auditivo –porque personalmente no le he conocido hasta hace muy pocos días– Fernando logró engancharme muy profundamente y de forma muy suave, muy íntima y muy sutil... 


«Aquí en la tierra los suicidas guardamos cola
para que nos inyecten vacuna contra la melancolía».
("Vacuna contra la melancolía")

«Quiero ver tu sonrisa reflejada en tus manos
pero no tengas prisa, no me voy de tu lado».
("Mira")

«Hace ya muchos días que miro por encima de los tejados
viendo pájaros pasar
hace ya mucho tiempo que observo esos ojos miel
y no los quiero ver marchar
No los quiero ver marchar, sólo pájaros volar
quiero ver esos ojos miel, al despertar, al despertar».
("Ojos miel")

Fue tanto lo que disfruté sensitivamente con aquel disco que decidí buscar y hacerme con el álbum que Fernando Maés había compuesto con anterioridad: "Recomenzando" (2009).

La experiencia con la diez canciones grabadas en aquel segundo disco fue similar a la experimentada con anterioridad. Un nuevo revolcón sensitivo. Me reafirmé en la calidad y en la fuerza convincente de su voz, me encantó la "calidez" de su música, me sedujeron sus "palabras-latidos-vida-sentimientos" y me sorprendió la calidad con la que las canciones habían sido arregladas e interpretadas. (Fue entonces cuando le escuché cantar, por primera vez, "Separados por la locura" y "Desde el 82", canciones que ha retomado en su último disco).


«Ya no se qué hacer sin ti, ni siquiera oler las flores del jardín
no se si podría vivir sin ti
aunque tú me lo pidas, no me iré de aquí
y como pasa el tiempo
tantos sitios vividos, tantos recuerdos
ya lo dijo un tal Pablo, nos vamos poniendo viejos
desde aquel verano, el de el 82».
("Desde el 82").

La verdad es que me quedé "prendao" de aquellas dos primeras grabaciones de Fernando Maés, convirtiéndolas en unos de esos discos que nunca arrinconas, sino que siempre permanecen ahí – cerquita y a mano– dispuestos a acompañarte cuando los sentimientos o las circunstancias los requieran... Y sí, más de una vez los he reclamado. La voz y lo que narra-canta Fernando acompañan mucho; y, en ciertos momentos, –no sé si él es consciente– saben darte, o contagiarte, el tono afectivo, e incluso la fuerza moral, "pa" tomar impulso y seguir pa'lante.

Más recientemente me han llegado sus dos últimos discos: "Si me quedo contigo" (2012) y el que acaba de grabar: "IV + Tres".


En éste último disco –"IV + Tres"Fernando incorpora cuatro nuevas canciones y vuelve a grabar tres a las que antes ya hacía referencia: "Ojos miel""Separados por la locura" y "Desde el 82"; obra en la que le han acompañado Chefo Martín, Jorge Orejudo, Nano Máes, Sheila Blanco, Esther Valverde y Manu Míguez. Destacar también la participación de Chomi Ingelmo, en la producción y en la grabación; y de Juanjo Fraile (fotografía), Nano Máes (diseño) y Álvaro de Andrés en la grabación del tema "Te llevare una rosa".

El nuevo, y más reciente disco de Fernando lo he escuchado varias veces y, tras esa escucha, me reafirmo en todo lo anteriormente dicho: Fernando Maés es un cantautor en el sentido más profundo, más auténtico y más "lindo" de la palabra; un cantautor que posee la capacidad –y sabe– ponerle voz y música a sus latidos, a sus emociones, a sus sentimientos, a sus pasiones, a sus vacíos, a su memoria..., es decir, a su propia identidad como ser humano; y que, además, todo eso es capaz de compartirlo, de universalizándolo y de contagiarlo... ¡pa qué más, y nada menos!... Esa es la esencia de este género al que amo y defiendo: la "canción de autor".

«Te llevaré una rosa cada vez que pueda
te cantaré despacio, pero con fuerza
seguiré tus pasos sin darme cuenta
de que ya no estás sentado en tu tristeza

Te llevaré una rosa, siempre que pueda
por las complicidades de ida y vuelta
por tantas cosas que no caben en un verso
te fuiste en silencio, pero sin miedo».
("Te llevaré una rosa". Fernando Maes. A su padre).

Es por todo lo anterior, por lo que en este sábado –y si no puede ser en éste, en cualquier otro– os recomiendo que escuchéis con calma este especie de "integral" de Fernando Maés al que he titulado "IV + 33": cuatro discos y treinta y tres canciones pa'sentir y pa'disfrutar... Y de paso, si vivís en Madrid, o estáis hoy por aquí, permitidme la siguiente recomendación:

CADA VEZ QUE CONTEMPLO UNA IMAGEN DEL DOLOR Y DE LA DESGARRADORA Y CRUEL INJUSTICIA QUE ESTA VIVIENDO "CUBA Y EL PUEBLO CUBANO" SE ME ROMPE EL ALMA...

... se me saltan las lágrimas, me desespero por la impotencia y siento un infrenable ODIO –¡sí! odio!- hacia el repugnante  Donald Trump y s...