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domingo, 3 de marzo de 2013

MARIA DEL MAR BONET Y AMANCIO PRADA: «POR AMAR EL ARTE» - 1

A veces es este universo de la música y de la canción de autor surgen noticias y acontecimientos verdaderamente extraordinarios, hace unos días anunciaba, por ejemplo, los conciertos que van a dar juntos Aute y Silvio Rodríguez –"mano a mano"–; se celebrarán en Madrid y Barcelona en el próximo mes de septiembre.

Pues bien hoy traigo al blog la noticia de otros dos grandes conciertos que se van a celebrar mucho antes: concretamente los próximo días 7 y 9 de marzo, es decir, la semana que iniciamos mañana. Son estos:


«Por amar el arte. Por el gusto de cantar. Por amor a la poesía, que nutre su canto. Amancio y María del Mar han cantado cada uno lo suyo, que no es poco. Cada cual ha seguido su propia senda, pero hay al menos dos cosas que les unen: la poesía como material y fuente de inspiración y el gusto por la canción de raíz popular.  Ahora juntan sus voces como a veces los pájaros rozan sus alas en el aire al aire de su vuelo.

El recital consta de dos partes. En la primera, cada uno por separado interpretará una selección de su repertorio; y en la segunda, los dos juntos, mano a mano, irán alternando romances, cantosy coplas de tradición oral: airiños aires  del  noroeste atlántico  con melismas  del Mediterráneo.  Acentos y estilos distintos alimentados en el fondo por la misma savia de la vida. Voces comunicantes. Por el gusto de cantar. Por amor al arte».

Inicialmente estos dos primeros conciertos se celebrarán efectivamente en Bilbao y en Barañain (Navarra), pero la verdad es que no estamos dispuestos a que se quede ahí, desde aquí les pedimos a Amancio y a Maria del Mar que continúen la gira. Con ese fin, me permito reclamar que esta iniciativa cultural –de extraordinaria belleza y sensibilidad– sea respaldada y apoyada en otras ciudades de nuestro país con el fin de que podamos disfrutar de ella el máximo de personas posible. (Espectáculos como éstos son los que estamos necesitando para realimentar sensibilidades, sueños y esperanzas... ¡BENDITA SEA LA BELLEZA!... Y estos conciertos nos la tienen asegurada).

Hoy me limito a dar la noticia, mañana volveré sobre ella difundiendo unas reflexiones y experiencias que Amancio Prada ha escrito sobre sus primeros y anteriores encuentros musicales y de amistad con Maria del Mar...; reflexiones que considero importantes, porque forma parte de la historia de nuestra canción popular... De momento aquí os dejo, como anticipo, esta primera imagen... ¡Y mañana más!

Amancio Prada y Maria del Mar Bonet.

CANTIJUEGO: «POEMUSICALIZADOS - 2»

El domingo pasado en el CANTIJUEGO «POEMUSICALIZADOS 1» identificamos a los siguientes 24 poetas que han sido musicalizados y cantandos por nuestros compositores y "cantautores".

ALFONSINA STORNI
ÁLVARO CUNQUEIRO
ÁNGEL GONZÁLEZ
ANTONIO MACHADO
CARMEN MARTÍN GAITE
CELSO EMILIO FERREIRO
CÉSAR VALLEJO
JOSÉ AGUSTÍN GOYTISOLO
JOSE LUIS BORGES
FEDERICO GARCÍA LORCA
GABRIELA MISTRAL
GLORIA FUERTES
JAIME GIL DE BIEDMA
JOSÉ MARTÍ
JUAN RAMÓN JIMÉNEZ
LUIS CERNUDA
MARIA ELENA WALSH
MIQUEL MARTI I POL
NICOLÁS GUILLÉN
OCTAVIO PAZ
PABLO NERUDA
ROSALÍA DE CASTRO
RUBÉN DARÍO
SALVADOR ESPRIU

Hoy vamos a seguir "cantijugando" con los poetas y nos enfrentamos a una segunda parte del "cantijugo" de la semana pasada; le vamos a llamar «MUSICALIZADOS - 2»... Y ¡antención!, aún habrá un tercero que lo dejaremos para el próximo domingo. 

Evidentemente es una prueba más de que aquí, en nuestro país, SIEMPRE HEMOS CANTADO COMO QUIEN RESPIRA... ¡y lo vamos a seguir haciendo! ¡pues claro que sí!

Y sin más preámbulo empezamos. Ya sabes tienes que identificar los nombres de los 24 poetas que aparecen en la siguientes fotografías... Recuerda: si quieres participar o hacer el seguimiento del "cantijuego" puedes hacerlo en el apartado de comentarios.

sábado, 2 de marzo de 2013

MIKEL LABOA 2 - LOS INICIOS DE UNA HISTORIA APASIONANTE

Mikel Laboa.
(Retrato creado por Zumeta)

MIKEL LABOA nació el 15 de junio de 1934 en la parte vieja de San Sebastián. «Su familia –como relata Pello Urzelai en el libro "Mikel Laboa" (Elkar, 1995)– estaba vinculada con el mar y con la música. Su abuelo, Eduardo Laboa Etxegarai, era un carpintero de la ribera que construía lanchas, y el padre, Feliciano Laboa San Miguel, era armador de pesca y concejal del PNV del Ayuntamiento de San Sebastián. Tanto el padre como el abuelo eran amantes de la música. Eduardo Laboa tocaba en la banda de Pasajes de San Juan y era el que enseñaba música en la familia. Feliciano Laboa tocaba el fiscorno en la banda de San Juan La Constancia, y la madre de MikelEstefanía Manzisidor Ibarguren, cantaba en el coro del pueblo».

Cuando estalló la Guerra Civil, el padre de Mikel tuvo que huir a Burdeos, dejando escondidos a su mujer y sus siete hijos en un caserío en el barrio Gardata, de Lekeitio.

Aunque aquellos fueron unos años muy duros para la familia Laboa, Mikel confesaba tener buenos recuerdos de esa época, entretejidos con otros muy dolorosos que, aunque él era muy pequeño, permanecieron siempre en su memoria. Buenos recuerdos como sus juegos al aire libre en el caserío, el ganado, la huerta y, a veces, su contacto con el mar y con los pescadores. Recuerdos dolorosos como el bombardeo de Guernica, del que oyó hablar mucho durante su infancia, puesto que el sonido de aquellas bombas pudo oírse desde el caserío. (Años más tarde, Mikel Laboa compuso su cuarto "Lekeitio", llamado, precisamente, "Guernica", como consecuencia del impacto que le produjeron el cuadro de Picasso y la lectura del libro de Joseba Elosegui "Quiero morir por algo" que, sin duda, removieron sus recuerdos infantiles).

Ese niño llamado Mikel Laboa.

Antes de acabar la guerra, volvió a San Sebastián con su madre y con sus hermanos, y pocos años después pudo regresar su padre.

«Con quince o dieciseis años –escribe también Pello Urzelai–, después de unos intentos con la armónica y animado por Juan José Lasa, marido de su hermana, empezó a recibir clases de guitarra, y junto con otros dos compañeros del colegio de marianistas, donde estudiaba, formó un grupo llamado "Jangoluke"».

Finalizado el Bachillerato, Mikel decidió estudiar Medicina, primero, en Madrid, después en Pamplona y, tras dos años de enfermedad, finalmente, en Zaragoza.

Estudiando en la Universidad un amigo le trajo de Burdeos un disco de Atahualpa Yupanqui que contenía canciones como "Duerme, duerme, negrito" o "Preguntitas sobre Dios"; canciones que le impactaron profundamente. Más tarde, durante su estancia en Pamplona, también tuvo la oportunidad de conocer las canciones de George Brassens, así como al  compositor y guitarrista flamenco Carlos Itoiz, que le dio clases de guitarra. Fuentes de inspiración musical que el propio Mikel ampliaba refiriéndose a Amalia Rodríguez: «Aquellas canciones en portugués me encantaban, las escuchaba en la radio y después me gustaba cantarlas con letras inventadas».

Con todo ese bagaje musical, Mikel Laboa actuó por primera vez en público en un festival a favor de las personas minusválidas, que tuvo lugar en el teatro Gayarre, de Pamplona. En aquella ocasión, interpretó canciones de tres de sus grandes ídolos: Brassens, Violeta Parra y Atahualpa Yupanqui.

Mikel en su primera actuación ante le público
en el Teatro Gayarre, de Pamplona. Le acompaña
Ángel Ganuza.

Poco tiempo después, continuando sus estudios de Medicina, en Zaragoza, Mikel realizó dos grandes descubrimientos que se convirtieron para él en referentes imprescindibles y que marcaron definitivamente su trayectoria creativa como "cantautor" vasco:

El primero de esos referentes fue la colección de canciones populares grabadas por Ximun Haran –pelotari y musicólogo– en dos discos editados por el Musée Basque de Bayona, con el título genérico de "Club du Disue Basque"; obras en las que se recogen canciones tradicionales vascas interpretadas "a capella" por las mejores voces suletinas del siglo pasado.

El segundo referente para Mikel fue el libro "Flor de canciones populares vascas", del padre Jorge de Riezu, cancionero que contiene cien aires populares, la mayoría para canto: canciones amorosas, cunera, cánticos, romances, elegías y baladas, alboradas, rondas, endechas, etc.


A partir de aquel momento, tras descubrir la música y la canción vasca tradicionales y quedar impresionado por su belleza, Mikel decidió empezar a cantar en euskera, y a hacerlo, precisamente, recuperando e interpretando algunas de aquellas canciones que las investigaciones de Ximun Haran y Jorge de Riezu le habían revelado.

Su primer recital, cantando en euskera aquellas canciones tradicionales, lo realizó en 1962, dentro del festival organizado por los estudiantes vascos, celebrado en el teatro Argensola de Zaragoza.

Finalizados sus estudios en Zaragoza, Mikel se trasladó a Barcelona para cursar la especialidad de neuropsiquiatría infantil. (Era la época del nacimiento del colectivo catalán "Els Setze Jutges").

Fue en Barcelona donde compuso su primera canción en euskera, musicalizando el poema de Gabriel Aresti titulado "Apur dezagun katea".


«Apur dezagun katea / kanta dezagun batea / hau da Fandangoa / Biba Berango! / Munduan beste asko lez / artaburua mozkorrez / atzo aspertu nintzaden / maisuez eta eskolez. / Poeta naizenez gero / ez dut zerurik espero / bederatzi kopla ditut / lau zuhur eta bost ero. / Ilargiaren adarra / handik zintzilik abarrak / gogoan larriak dira / zure bi begi nabarrak. / Zerutik dator harria / nundikan berriz argian / gau ilun honetan dakust / zure aurpegi garbia. / Artzoko oilar gorria / inundik ez etorria / goseak arintzearren / judu batek igorria. / Goizaldean eguzkiak / printzak daduzka bustiak / oso merke saltzen dira / euskaldunaren ustiak. / Gure amonak esan dit / aitak ardoa edan dik / Joan zaitez tabernara / eta ekar zazu handik. / Euskararen asturua / ez da gauza segurua / askozez hobekiago / dabil munduan judua. / Eta hau hola ez bazan / sar dedila kalabazan / ipuin txit barregarriak / kontatu nituen plazan». ("Apur dezagun katea". Mikel Laboa).

«Rompamos la cadena / cantemos todos juntos / esto es fandango / Viva Berango! / Como otros muchos en el mundo / idiota y borracho / ayer me cansé / de los maestros y estudios. / Yo como soy poeta / no espero el Cielo / tengo nueve coplas /cuatro sensatas y cinco locas. / La rama de la Luna / de ella cuelgan hornijas / se me vienen muchas veces al recuerdo / tus dos ojos abigarrados. / Piedras vienen del cielo / mas de dónde viene la luz / veo en esta oscura noche / tu clara cara. / El gallo rojo de tu regazo / que vino de ningun lugar / enviado por un judio / para aliviar el hambre. / Por la mañana el sol / tiene mojados sus rayos; / se vende muy barato / todo lo del euskaldun. / Nuestra abuela me ha dicho: / Tu padre a bebido el vino / vete al bar / y traelo de allí. / La suerte del Euskara / no es cosa segura / mucho mejor está en el mundo / el judío. / Y si esto no fuera así / que se meta en la calabaza, / en la plaza en donde conté / cuentos la mar de graciosos». (“Rompamos la  cadena”. Mikel Laboa).

En 1965, Mikel regresó a San Sebastián, y, teniendo muy presente todo el movimiento cultural que en torno a la canción habían puesto en marcha "Els Setze Jutges" en Barcelona, se puso en contacto con Jorge Oteiza –escultor–, Benito Lertxundi, Julen Lekuona y Lourdes Iriondo –compositores y cantantes– y, entre todos decidieron formar un grupo similar en el País Vasco al que llamaron "EZ DOK AMAIRU", grupo o colectivo del que hablaré mañana, es decir, en el próximo cuelgue dedicado a Mikel.

viernes, 1 de marzo de 2013

MIKEL LABOA 1 - «RETRATO ÍNTIMO»

Hoy, manteniendo mi línea de pensamiento respecto a la necesidad de «recuperar la memoria contra el olvido», voy a iniciar una serie de "cuelgues" dedicados a uno de nuestros más grandes compositores e intérpretes en el universo de la "canción de autor", me refiero a MIKEL LABOA; creador vasco nacido en San Sebastián, el 15 de junio de 1934, y, lamentablemente, fallecido el 1 de diciembre de 2008.

Hay dos circunstancias muy especiales que motivan, precisamente hoy, este ejercicio de recuperación de la memoria; circunstancias protagonizadas por dos jóvenes cantantes, y amigos, con los que me he reencontrado en estas dos últimas semanas: Abel Hernández "El Hijo" y Helios Ruiz León; dos magníficos creadores que tienen algo en común: han admirado y admiran mucho a Mikel Laboa; y ambos han versionado y grabado, al menos, una de sus canciones emblemáticas. Abel, la canción "Baga, biga, higa"; y Helios la inolvidable "Txoria txori".

Abel Hernández "El Hijo" y Helios Ruiz León.

Este reencuentro con Abel y con Helios ha reavivado en mí la importancia que tiene el hecho de que los nuevos y más jóvenes cantautores conozcan la historia de nuestra música y de nuestra canción popular y beban de ella; una historia de gran riqueza y calidad poética y musical de la que pueden y tienen mucho que aprender.

Pues bien, para apoyar ese conocimiento y ese aprendizaje, deseo que una parte importante de este blog –como ya lo vengo haciendo desde su nacimiento– se convierta en un lugar en el que los nuevos "cantautores" y, en general, los amantes de la "canción de autor", puedan encontrarse y conocer a los grandes protagonistas de nuestra canción popular, en este caso, encontrarse con MIKEL LABOA.

Cómo pórtico a los "cuelgues" que dedicaré a Mikel en los próximos días voy a copiar, seguidamente, el "retrato íntimo" que le escribí en 1998 y que ilustró Alfredo González con una de sus magníficas caricaturas:

Mikel Laboa.
(Caricatura de Alfredo González).

«Tal vez una de las experiencias más mágicas y más extraordinarias que se pueden vivir es la del encuentro libre y sensorial con la expresión artística, en cualquiera de sus manifestaciones; la experiencia que supone sumergirse en ese espacio de comunicación libre, íntimo y sereno en el que, abandonado al eco de tus sensaciones y de tus sentimientos –y sin más mediación que la obra de arte en sí misma–, descubres como sutilmente te va penetrando y te prende...; en ese momento es cuando más estalla la magia –la magia o el encantamiento–; el objeto artístico se hace un poco tú mismo, y sientes cómo se se va integrando en el más reservado rincón de tu intimidad; en ese rincón en el que estalla la sensibilidad, en el que fluye la imaginación y la fantasía y donde uno va atesorando las realidades que más ama y a las que acude, de vez en cuando, para salir de los túneles y de las sombras, y para realimentar el deseo de vivir.

Esta experiencia fue la que yo pude vivir, hace ya bastantes años, cuando escuché cantar por primera vez a MIKEL LABOA; aquel hombre manaba música por todos sus poros y tenía una voz que, desde el primer momento, me resultó misteriosa e irresistiblementre atractiva.

Mikel Laboa.
(Fotografía de Juan Miguel Morales).

De Mikel siempre me llamó la atención la forma en que interiorizaba y recreaba la música y la canción tradicional de euzkadi, o el tono justo y medido que sabía darles a los textos de los poetas cuando se decidía a ponerles música –poetas vascos, como Xavier Lete, Bernardo Atxaga o Joseba Sarrrionandia; o Bertolt Brech, a quien tan brillantemente ha recuperado–; pero, realmente, lo que, desde siempre, más me impresionó de este creador fueron esas composiciones a las que él llama "lekeitios" y que, para mí, no son otra cosa más que una experimentación del arte en libertad –en este caso, a partir de la palabra, de la música y del sonido, en general; una especie de juego creativo extraordinariamente sensorial, capaz de crear climas y ámbitos de gran belleza, de honda sensibilidad, y, sobre todo, de libertad. Los "lekeitios" de Mikel Laboa nacen de la libertad y a ella nos conducen o nos conducen o nos invitan irresistiblemente.

En estas composiciones, que podríamos calificar de expresionistas, Mikel deja entrever esa libertad a la que acabo de hacer referencia, pero, a la vez, no puede prescindir de transmitir o transpirar en su música los colores, los paisajes, los sonidos, los sentimientos, la historia, y, yo diría, que hasta los olores del pueblo y de la realidad vasca a la que tanto ama. (Concretamente, su Lekeitio 9: Mugak es, desde mi punto de vista, una de las obras más hermosas que se han creado entre nosotros en estos últimos años; Lequeitio que grabó junto con Camarón de la Isla, y con John Cage, compositor estadounidense).


Recuerdo que en la época en la que profesionalmente me dediqué a la enseñanza hice numerosas experiencias con esas composiciones de Mikel Laboa; entre ellas, una consistente en poner aquella música a mis alumnos de diez a doce años, invitarles a relajarse y, tras la audición, pedirles que expresaran plásticamente lo que aquella audición les había sugerido. Los resultados siempre fueron sorprendentes; mis alumnos y alumnas no entendían el euzquera y, por tanto, sus claves perceptivas no podían centrarse más que en la música y en el tono de aquella voz que se les confidenciaba en una lengua distinta de la propia; claves que les resultaban suficientes –dada su expresividad y su elocuencia– para llegar a una expresión libre verdaderamente impresionante. (De aquellas experiencias, lo que más recuerdo es el clima de silencio y de interiorización que siempre provocaban los "lekeitios" de Mikel Laboa).

En este "retrato íntimo" sólo he querido dar las pinceladas que perfilan la personalidad de Mikel Laboa como uno de nuestros más importantes músicos contemporáneos. Él ha sido, y sigue siendo, uno de los creadores que, desde el primer momento, supo romper con cualquier estereotipo que se pudiera aplicar a la llamada "canción de autor"; él ha sido uno de los maravillosos culpables de que el arte y la libertad un buen día decidieran cogerse de la mano para apuntalar la esperanza y para alentarnos, día a día, en el presente, y siempre hacia adelante, mirando hacia el futuro. «Gure baita datza eguzkia / iluna eta izotza / urratu dezakeen argia / utuko den bihotza»... «En nosotros está el sol –nos canta–, el corazón que puede fundir y la luz que puede desterrar hielo y oscuridad».

jueves, 28 de febrero de 2013

"TATO LÓPEZ". «ASÍ, DE PRONTO», ME HA SORPRENDIDO.


A veces me pregunto si los hombres y las mujeres que componen, interpretan y graban canciones son conscientes de lo que acontece con ellas cuando, de alguna forma, dejan de pertenecerles; es decir, cuando esas canciones se echan a volar, y llegan a los oídos y al corazón de otras personas despertando en ellas inesperadas emociones y sentimientos; y digo inesperadas porque tampoco cuando escuchamos una canción por primera vez somos conscientes de lo que nos va a poder suscitar o remover interiormente.

Formulo esa reflexión en el inicio de este "cuelgue", para explicar, y que se entienda, el profundo respeto que le tengo a cualquier disco o canción que me llega –que cada vez son más–  para que realice su escucha... Por lo general nunca tengo prisa en hacerlo; yo soy de los que piensa que cada disco, para poder disfrutarlo de verdad, requiere su "tempo" y su momento para la escucha...; sé que solo así puede llegar a emocionarme y a sorprenderme, que en el fondo, y a fin de cuentas, es lo importante.

Pues bien, hace días recibí un disco titulado "Ritmo de arena" del que es autor TATO LÓPEZ –cantautor madrileño, afincado en Santiago de Compostela–. Durante un tiempo ha estado sobre mi mesa de trabajo y ayer sentí –pura intuición– que había llegado el momento de relajarme, de acurrucarme en mi rincón favorito y de ponerme a escucharlo.


De entrada he de darle las gracias a mi intuición porque justo ayer Tato, con sus canciones, consiguió inyectarme una bocanada de alegría y de optimismo que estaba necesitando –por otra parte, en bastantes momentos, llegó a emocionarme–. Dos fueron los motivos fundamentales que provocaron en mi esa experiencia: 

El primero la riqueza y la variedad musical que el disco transpira. Durante mi audición, las canciones iban avanzando y avanzando de sorpresa en sorpresa: del blues al son cubano, o del tango al swing; y toda esa "plurimusicalidad" hermosamente arreglada y orquestada. (A propósito de ello quiero mencionar a los músicos que tan brillantemente han participado en la grabación: Airan Beltrán, Thomas Martínez, Leonel Aleaga, Fernando A. Figueroa Pereira, Nacho Carrero y a los coros: Mª Ángeles Iglesias).

Tato López.

El segundo motivo por el que me prendió el disco de Tato López fue la diversidad y la riqueza temática de sus contenidos poÉticos. Se nota perfectamente que es un "cantautor" de largo recorrido y que sabe mucho de aquello que el gran Miguel Ángel Morelli calificaba como "cantor de oficio". Tato en su disco navega desde hermosísimas canciones de amor de gran calidad literaria –ajenas a las tan de moda "pa'cortarse las venas", oportunamente explotadas por algunos ¿cantaotores? de moda–; a canciones insumisas contra graves problemas sociales como las guerras o el maltrato; o canciones construídas sobre textos poéticos, por ejemplo, de Mario Benedetti ("La secretaria ideal") o de Amparo Carballo Blanco ("Así de pronto", poema que recoge esta hermosa expresión de Luis Cernuda: «Recuérdalo tú y recuérdalo a otros»).

Amparo Carballo Blanco.
«ASÍ, DE PRONTO,
como quien dice cuatro días,
el mundo tiene motivos
para amanecer atardecido.
 Después de la tormenta
de palabras
fue la lluvia:
misiles sobre Bagdad.

Conmoción y Espanto:
florecen
amapolas de odio,
maduran
almendras amargas.
 La guerra inunda todo.
 Y la primavera desangrada
se duele,
grita angustiada en Irak.

¡Ya no hay casas
ni queda un alma viva!
¡El territorio está libre
de inquilinos, General!
 El cielo es un infierno.

Y nadie hay, nadie habita
el alba silenciosa
de los almendros
que se visten de luto
por la Paz abatida
sobre Bagdad».
("Así de pronto". 
Amparo Carballo Blanco / Alberto López).

Entre las canciones de amor compuestas por Tato López (Alberto López); esas a las que antes clasificaba como "para no cortarse las venas", o sea, de calidad y no prefabricadas para fans; me gustaría destacar dos –ya sabéis que a mi me gusta mucho colgar los textos de las canciones en mi blog–; esas canciones son las tituladas "Bienvenida" y "Tuvo que haber", canción que considero de enorme genialidad.


«Bienvenida la aurora del día que veo crecer
una ventana se ha abierto al mundo otra vez
y me llevas por el aire y me dices: “Sube donde yo estoy
que tengo jardines de flores con aroma para florecer”.

Bienvenida la tarde y el rayo de luz en tu piel,
una rendija en tu pelo y el rizo que me besa después.
Y te llevo por el aire y te digo sube donde yo estoy
Que tengo una tierra nueva con aroma para florecer.

Bienvenida la noche que salva la oscuridad con tus pies;
por debajo de mi ventana entre la luna y tu miel.
Y vamos en cadencias de tiempo
salvando la vida en un color a la vez,
En un país que inventamos con aroma para florecer».
("Bienvenida").


«Tuvo que haber, dentistas para dos mil años de dolor,
cenizas donde antes hubo calor, tuvo que haber.
Tuvo que haber, piratas para tesoros sin control,
carpinteros y oportunistas, politicos pa engañar la población,
tuvo que haber poetas que explicarán corazón,
dioses para entender la muerte,
tuvo que haber culpa para saber lo que es pedir perdón.

Tuvo que haber, cien caminos escondidos, 
mil noches de amor en la tierra, 
para habernos encontrado en esta habitación.
Tuvo que haber, cien caminos escondidos,
mil noches de amor en la tierra,
hasta llegar a tu corazón.

Tuvo que haber, ciudades, puentes, albañiles,
huelgas, látigos, patrón, 
tuvo que haber luchas, sortilegios, 
el Ché, fronteras y revolución.
Tuvo que haber, gigantes doblegados,
pirámides, guillotinas, barcos con banderas, 
sur a merced de la inflacción.
Tuvo que haber, alquimistas, civilizaciones, 
guitarras, noches en vela, que inventaran la canción

Tuvo que haber, cien caminos escondidos, 
mil noches de amor en la tierra, 
para habernos encontrado en esta habitación.
Tuvo que haber, cien caminos escondidos,
mil noches de amor en la tierra,
hasta llegar a tu corazón».
("Tuvo que haber").

Dicho todo lo anterior, tal vez lo que falta por decir es que os hagáis con el disco, lo compréis y busquéis el buen momento para disfrutarlo... Por cierto Tato López va a presentar "Ritmo de arena" en Barcelona, dentro del Festival de Barnasants; será el 17 de marzo en Harlem Jazz Club. 

Y concluyo este "cuelgue" con una de las canciones que aparecen en el disco y que me gustaría dedicársela a su señoría Toni Cantó –¡impresentable!– para que aprenda, sienta –si es que puede– y se avergüence de sus palabras (Cada día me siento mas alejado e incrédulo respecto a la catadura moral del mundo y de la realidad de muchos de nuestros políticos oportunistas y de salón; entre ellos el tal Toni).


«Ella, que vertió su risa,
ella tu beso y tu ventana,
ella rosa, pilar y silva,
ella, morada, amor, tu puerta.
Ella, hogar con una marca,
ella, sin saber que hacer,
ella todo gira al revés,
ella con el enemigo en casa.

Ella, que busca salida a la fiera,
ella, con el miedo a la espalda,
ella, fuente de vida 
ella el tiempo que no espera.
Ella, historia oscura de celos,
ella, cárcel de piel,
ella preparando la huida 
con la fuerza de su fé.

Y la calma se volvió espada,
la mano de hiel y acero,
el beso amenaza y bofetada,
el amor una guadaña, 
la palabra un bombardeo.
El deseo un traje enfermo,
una ley envuelta en sangre,
una mujer más en el cementerio».

Una última recomendación, visita la página de Tato en internet... ¡merece la pena!

miércoles, 27 de febrero de 2013

SE NOS FUE "MARÍA ASQUERINO"... ¡AMIGA, ESPÉRAME EN EL CIELO, CORAZÓN!

La pérdida de un amigo, o de una amiga, cada vez me rompe más el alma... Hoy se nos ha ido la grandísima actriz MARÍA ASQUERINO.

Fuimos buenos amigos y, durante un tiempo compartimos momentos entrañables y muy difíciles de olvidar. 

María Asquerino momentos antes de hacer la lectura
del texto de Antonio Gala con el que se introduce el volumen 1
de mi libro "VEINTE AÑOS DE CANCIÓN EN ESPAÑA (1963 - 1983).
(Fotografia de 
Miguel Gómez/PULL)

Uno de aquellos momentos –que hoy, de repende, centra todo mis recuerdos, mi pensamiento y mi sensibiidad–, aconteció el 24 de octubre de 1984. Aquel día presenté en la Sociedad General de Autores el primer volumen de mi libro "Veinte años de canción en España (1963 - 1983)" y fue precisamente ella, María, una de las personas que se ofreció a apadrinámerlo –o mejor, a "amadrinármelo"–. Lo hizo leyendo el prólogo que me había escrito Antonio Gala y aquello fue bellísimo...; ¡inolvidable!...; ¡cómo leía!...; ¡que voz!...; ¡cuánto sentimiento!...; ¡que gran belleza de ser humano y de mujer!

Ahora se ha nos ha marchado, pero yo quiero hacerle presente y viva aquí DONDE CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA; y voy a hacerlo rescatando unas fotografías de mi archivo que me apetece compartir con todos vosotros y vosotras.

Aquel 24 de octubre de 1984, fue, también, la primera vez
que expuse mi colección de cubietas de LP's relacionados con
el arte y la literatura.
Viéndome en esta imagen pienso: «Dicen, y es verdad,
que la cara es el espejo del alma».

(Fotografia de
Miguel Gómez/PULL)

¡MARÍA, AMIGA, GUAPA, GRANDE...
ESPÉRAME EN EL CIELO, CORAZÓN!

CANCIONES Y PERSONAJES: CARLOS CANO Y RIGOBERTA MENCHÚ.

Hace tiempo inicié en este mismo blog una sección a la que llamé "Canciones con historia", hoy inauguro otra nueva sección que creo que va a ser muy hermosa e interesante: la voy a llamar "CANCIONES Y PERSONAJES". En ella, poquito a poco, voy a ir reflejando aquellas canciones que nuestros "cantautores" han creado y han dedicado a personajes importantes y/o entrañables con los que han mantenido algún tipo de relación de amistad, de cariño, o, simplemente, de admiración.

Carlos Cano y Rigoberta Menchú.
(Fotografía de Carlos: Juan Miguel Morales)

Y para inaugurar esta nueva sección voy a traer entre nosotros a uno de mis cantautores más queridos, a CARLOS CANO. Carlos a lo largo de su trayectoria artística ha compuesto muchas canciones dedicadas a amigos y personas hacia las que sentía una especial admiración; una de esas personas es la que protagoniza el cuelgue de hoy: RIGOBERTA MENCHÚ.


Rigoberta Menchú.

Rigoberta Menchú nació en Guatemala (1959), en el seno de una familia numerosa de campesinos pertenecientes a la etnia indígena "maya-quiché".

Su infancia y su juventud estuvieron marcadas por el sufrimiento de la pobreza, la discriminación racial y la violenta represión con la que las clases dominantes guatemaltecas trataban de contener las aspiraciones de justicia social del campesinado.

Varios miembros de su familia, incluida su madre, fueron torturados y asesinados por los militares o por la policía paralela de los «escuadrones de la muerte»; su padre murió con un grupo de campesinos que se encerraron en la embajada de España en un acto de protesta, cuando la policía incendió el local quemando vivos a los que estaban dentro, fue el 31 de enero de 1980.

A partir de aquel momento, Rigoberta se convirtió en una de las mujeres del mundo más comprometidas y más luchadoras en defensa de los derechos humano. Ha sido y es embajadora de buena voluntad de la UNESCO y ganadora del Premio Nobel de la Paz (1992) y el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional (1998).

Carlos Cano.
(Fotografía de Juan Miguel Morales).

En 1994, Carlos Cano le dedicó la canción titulada "Mi amiga Rigoberta", grabada en el disco "Forma de ser", y en el 1997, Monstserrat Caballé la grabó formando un dúo con Carlos, en su disco "Friends for life".

Seguidamente, como haré siempre en esta sección del blog, os propongo leer, escuchar y disfrutar, en este caso, de la canción que Carlos Cano le dedicó a Rigoberta Menchú. Vamos a poderla escuchar primero en la voz de Carlos y posteriormente en el dúo que integraron Carlos y Monstserrat.





«Mi amiga tiene un sueño
mi amiga Rigoberta 
y no es la luna,
un sueño de violetas 
de tierra y alimentos 
y no es la luna.

Seguramente el viento 
me trajo su semilla 
por el mar,
dejándome en el cielo 
un canto de esperanza 
y libertad.

Mi amiga tiene un sueño 
como una lucecita 
por la noche.
Con hilo de azucena 
va cosiendo las penas 
de los pobres.

Con labios de manzana 
va repartiendo alas 
al corazón.
Derribando murallas 
con la fuerza callada 
del amor.

Dile nube 
que no está sola 
dile viento, dile lluvia 
que no está sola 
dile sueño 
¡ay agua! ¡ay tierra! ¡ay luna! 
que me quemo.

Hablan las caracolas 
del mar y de las olas 
de la ausencia,
de lluvias que cayeron 
de niños que murieron 
por la selva,
que volverán un día 
con mil formas y cuerpos 
volverán.

Unos como bandera 
otros como pantera 
volverán,
con sueños vegetales 
las huellas digitales 
de la noche.
Los templos de la luna 
llamando a la hermosura 
por su nombre.
Con su boca de fuego 
iluminando el cielo 
y el amor, 
la serpiente emplumada 
vendrá de madrugada 
como un dios».

CADA VEZ QUE CONTEMPLO UNA IMAGEN DEL DOLOR Y DE LA DESGARRADORA Y CRUEL INJUSTICIA QUE ESTA VIVIENDO "CUBA Y EL PUEBLO CUBANO" SE ME ROMPE EL ALMA...

... se me saltan las lágrimas, me desespero por la impotencia y siento un infrenable ODIO –¡sí! odio!- hacia el repugnante  Donald Trump y s...