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domingo, 22 de enero de 2012

MALACABEZA II - EL CONCIERTO

Hoy, continuando el "cuelgue" de ayer, voy a realizar una breve crónica del concierto que nos ofreció MALACABEZA el pasado jueves 19 en la sala Libertad 8, de Madrid.

De entrada, jugando con el titulo de su segundo CD, y ofreciendo una visión general de lo que allí aconteció, habría que decir que Joel Reyes, Ramonet Reche, Alex Larraga, Berni Fernández y Gabi Fernandez, todos ellos bien apiñados en el pequeño escenario de Libertad, se convirtieron con su música en auténticos pirómanos del aburrimiento, de la tristeza y de la depresión, para darle aire y vuelo a la alegría, al ritmo, a la ilusión, a la resistencia posible e imprescindible frente a los tiempos que corren, y, muy en particular; al positivismo, a la esperanza...; las canciones de Malacabeza, por lo general, son fundamentalmente propuestas alternativas para vivir, vivir intensamente; vivir aunque muchas realidades del entorno quiera robarnos y destrozarnos la vida.

«[...] A fuerza de tropiezos aprendí
que no hay que retroceder,
no me digas que tan solo soy un soñador,
un loco que hace de la libertad su religión,
meto la primera y piso fuerte el acelerador,
quiero vivir a mi manera
tal como dijo Sinatra «i did it my way",
quiero sentir el viento en mis velas,
que me lleve donde quiera, no naufragaré
pues sé que todo va a salir bien [...]
("Todo va a salir bien").

«Si la tierra gira, me detendré,
si hoy toca nadar, lo haré contracorriente,
si lo bueno, dicen, se hace esperar
seré paciente,
si tras las nubes siempre se esconde el sol
tal vez, por fin, hoy nuestro cielo se despeje,
dejemos que suene nuestra canción
pese a quien pese».
("Pese a quien pese")

El concierto se inició con Joel Reyes solo en el escenario interpretando una de sus nuevas canciones: "Me dejaré llevar".

Joel Reyes.




«Tal vez la deriva pueda ser
la única manera de encontrarse;
recoger las velas, dejar de remar.
Me dejaré llevar
sin rumbo ni destino
Como el ave huye del invierno
migraré mis pasos buscando calor [...]
Aunque el sol me cuartee la piel
Aunque haya girones en mis velas
Me dejaré llevar
sin rumbo ni destino».

Tras esta primera canción, Joel reclamó la presencia del resto de los componentes del grupo: Ramonet Reche, Alex Larraga, Berni Fernández y Gabi Fernandez.

Ramonet.
Alex Larraga, al piano.
Berni Fernández, percusión.
Gabi Fernández, a la guitarra.


El concierto resultó impactante, al menos para mi; una auténtica borrachera de buena música en la que Joel y Ramonet fueron hilando muy hermosas canciones y todo ello, como comentaba ayer, sin encasillamientos ni etiquetas; muy buena música y buenas canciones así, sin más... Fue especialmente mágico el momento en que nos ofrecieron su peculiar versión de la conocida canción "Resistiré" del repertorio del Dúo Dinámico; hermosísima canción con un texto de absoluta vigencia, que en los arreglos y la interpretación de Malacabeza vino a subrayar algo que también escribía ayer: las canciones son buenas o malas, emocionan o no, y eso es lo importante...; y "Resistiré", sin la más mínima duda, es una canción extraordinariamente buena y emocionante...; canción muy recomendable en particular para los tiempos que estamos viviendo en la actualidad, y en especial oyéndosela cantar a Malacabeza.

«Cuando pierda todas las partidas,
cuando duerma con la soledad,
cuando se me cierren las salidas
y la noche no me deje en paz,

cuando sientas miedo del silencio,
cuando cueste mantenerse en pie,
cuando se revelen los recuerdos
y me ponga contra la pared

resistiré erguido frente a todo,
me volveré de hierro para endurecer la piel
y aunque los vientos de la vida soplen fuerte
soy como el junco que siempre sigue en pie

resistiré para seguir viviendo
soportaré los golpes y jamás me rendiré
y aunque los sueños se me rompan en pedazos,
resistiré.

Cuando el mundo pierda toda magia,
cuando mi enemigo sea yo,
cuando me acorrale la nostalgia
y no reconozca ni mi voz,

cuando me amanece la locura,
cuando en mi moneda salga cruz,
cuando el diablo pase la factura
o si alguna vez me faltas tú...
... ¡resistiré!».
("Resistiré" de Manuel de la Calva y Carlos Toro)


Como no quiero alargarme demasiado en esta crónica voy a concluirla recomendando a todos los amantes de la "canción de autor" que, si todavía no lo han hecho, escuchen a Malacabeza...; ¡os aseguro que vais a disfrutar!

MINI-CANTIJUEGO PARA SER FIEL A UNA CITA

Esto de los "cantijuegos" es una especie de cita que se viene repitiendo todos los fines de semana desde que puse en marcha este blog, hace poco más de catorce meses.

Pues bien, esta semana la estoy teniendo un poco complicada de trabajo y prácticamente no me ha dado tiempo de desarrollar un "cantijuego" en toda regla. Ante esa circunstancia, y para no faltar a la cita, se me ha ocurrido plantear lo que he llamado un "mini-cantijuego". 

Este "mini-cantijuego" consiste en identificar, en la siguiente fotografía, el nombre de los dos "artistazos" que aparecen cantando, y el del que está como "escondidillo" al fondo a la izquierda.


La solución a este "mini-cantijuego" puede escribirse en el apartado de "comentarios".

En el momento en que los tres personajes sean identificados añadiré, a este mismo "cuelgue", una segunda fotografía del mismo día y del mismo lugar pero con algún nuevo "artistazo" añadido al grupo.

Una vez colgada la segunda imagen, lo haré saber en mi muro de facebook, y podremos seguir "mini-cantijugando".


* * * * * * * * * * * * *

Sí, los personajes que aparecen en la fotografía, como han dicho Ende y Jara, son Chiqui Calderón, Joaquín Calderón y Alfonso del Valle, y, efectivamente, están tocando en La Carbonería, de Sevilla, debió ser en el año 2001.

Y ahora la segunda fotografía, en ella aparece un nuevo personaje... ¿Quién es?

sábado, 21 de enero de 2012

MALACABEZA I - MI PRIMER ENCUENTRO CON DOS PIRÓMANOS EMOCIONALES Y ALGO MÁS.

Joel Reyes y Ramonet Reche. "Malacabeza"

Hoy voy a dedicarle este "cuelgue" a MALACABEZA –y en particular a Joel Reyes y a Ramonet Reche– que el pasado jueves, día 19, nos ofrecieron un extraordinario concierto en la Sala Libertad 8.

Para comenzar, os ruego que me permitáis que os cuente una historia: la pequeña historia de cómo me encontré por primera vez con Joel y con Ramonet, y de la forma en se inició mi especial encantamiento hacia su música y sus canciones.

En el pasado mes de diciembre asistí a la sala Galileo Galilei, de Madrid, a un concierto de Manuel Cuesta en el que se rodeó de entrañables amigos que cantaron con él. Cuando el concierto estaba prácticamente terminando decidí marcharme a mi casa porque me encontraba bastante cansado. Ya en la puerta, a punto de salir de la Sala, Manuel anunció la presencia del grupo Malacabeza; me detuve lleno de curiosidad; al momento salieron al escenario Joel y Ramonet –no les conocía–, y empezaron a cantar con Manuel el tema titulado "Dónde vás";... ¡fue una sorpresa inesperada!...; me fui acercando al escenario atraído por lo que allí estaba pasando; saqué mi máquina de fotos –que tanto me mima–...; y allí me quedé "plantao" y "colgao" presenciando uno de los momentos más mágicos de aquel concierto.

Ramonet y Joel. Fotografía tomada en el concierto que
Manuel Cuesta ofreció, en diciembre de 2011, en la Sala Galileo, de Madrid.

Al día siguiente busqué por las tiendas de Madrid los discos de Malacabeza con el fin de comprarlos y escucharlos como a mi me gusta, es decir, tranquilito. Solamente encontré el segundo que han grabado, el titulado "Píromanos", título que me sorprendió –todo en la obra de Malacabeza es sorprendente–.

De regreso a casa, ya en el autobús, estuve leyendo el texto de presentación del disco que aparece impreso en el cuadernillo adjunto al CD; y de nuevo surgió la sorpresa y un nuevo motivo para el encantamiento; lo que Malacabeza dice en ese texto lo subrayo punto por punto, coincide plenamente con lo que personalmente siento y pienso en este momento, y dice así:

«El diccionario lo deja claro; el fuego que nos interesa es el de las ganas, el empeño y la pasión y es ese, el que queremos prender. Somos pirómanos emocionales, y lo que vas a encontrar en este disco que tienes en tus manos es gasolina para el corazón, alimento para los sueños, los nuestros, los de todos los que aún osan soñar, sólo así se puede mantener viva esa llama necesaria para que la vida sea vida y no solo una sucesión de días.


Segundo CD del "Malacabeza" (2011)


El último año y medio ha sido una gran aventura en la que hemos vivido momentos inolvidables, pero, sobre todo, en la que hemos conocido a mucha buena gente que ha creído en nosotros y que nos ha ha abierto los brazos sin pedir nada a cambio, que nos ha enseñado, que nos ha regalado, en definitiva, vida, la mecha que ha prendido nuestras nuevas canciones que, desde este momento, dejan de pertenecernos; ahora son tuyas, para que las vivas y las sientas según el fuego que provoquen en ti. Esta es nuestra forma de darte las gracias por caminar a nuestro lado, por ser y estar, por hacer tuya nuestra ilusión, por alimentar con tus ganas las nuestras, porque ese es el fuego que da a estos pirómanos, calor para seguir echando más leña en él. Andamos juntos».


Tras la lectura del texto anterior, nada más entrar en mi casa, puse el disco y al escucharlo pude sentir como mi proceso de encantamiento hacia las creaciones de Malacabeza se iba acrecentando. Después solamente me faltaba volver a escucharlos en directo en uno de sus conciertos; deseo que pude cumplir el jueves pasado en la Sala Libertad 8.

"Malacabeza" en el pequeño escenario de Libertad 8.
De izquierda a derecha Ramonet, Berni Fernández, Joel y Gabi Fernández.
"Escondidillo", detrás de Joel, y tocando el piano: Alex Larraga.

En el "cuelgue" de mañana domingo, comentaré ese concierto. Ahora me gustaría ser capaz transmitiros aquello que he descubierto y he sentido escuchando las canciones de Malacabeza; percepciones objetivas y emocionales –de nada me sirven las unas sin las otras– en las que me fundamento para afirmar que nos encontramos frente a uno de los grupos musicales de más calidad y con más futuro en nuestro país.

Entre esas percepciones, que completaré en el "cuelgue" de mañana, voy a referirme a dos:

En primer lugar, Malacabeza nos aporta una forma de entender y de definir lo que es la canción que me parecen geniales: Las canciones son –y consiguen que lo sean– «gasolina para el corazón y alimento para los sueños»; son «leña y mecha que pueden mantener viva la llama necesaria para que la vida sea vida de verdad»; son «invitaciones a vivir alimentadas de ganas, de empeño y de pasión»...; y, en ese contexto, los creadores, los cantantes no son otra cosa más que "pirómanos emocionales", fuego capaz de prendernos llamaradas de sentimientos, emociones, pasiones, sueños, ilusiones, resistencias e insumisiones.

En segundo lugar, en la música y en las creaciones de Malacabeza, se desintegran –creo que felizmente– todos los encasillamientos y las etiquetas que se le puedan colgar a una canción; cuando uno les escucha es muy fácil detectar que "las canciones son grandes" cuando son bellas; cuando reflejan latidos reales; cuando acarician y despiertan sentimientos; cuando interpelan y zarandean el hecho, la experiencia y la exigencia de vivir intensamente y con dignidad... Y en ese sentido, y desde esa perspectiva, el grupo Malacabeza es incasillable, aunque, a decir verdad, "tirando pa casa", yo me atrevería a decir que Joel y Ramonet son dos "cantautores" de altísima calidad...; entendiendo lo de "cantautor" no como una etiqueta, sino en el sentido más bello y más profundo de lo que desde siempre han sido los llamados trovadores... Mañana hablaremos de ello... Por hoy ya solamente os dejo algunos versos de una de sus canciones:

Joel Reyes.
«Soy un aspirante a cometa
siempre en busca del viento;
una estrella que anda perdida
en medio del universo,
una luna en clave de sol
un astronauta en prácticas
que busca nave para
volar hasta el espacio sideral,
nada me puede parar
hoy emprendo mi viaje
hasta el infinito y más allá.
Soy un polizón escondido
en las entrañas de un sueño».
("Hasta el infinito y más allá")

viernes, 20 de enero de 2012

GATO PÉREZ III - ITINERARIO DISCOGRÁFICO

Gato Pérez.
Gato Pérez grabó su primer disco en 1978 con el título de "Carabruta"; disco en el que incorporó temas en catalán, como "La rumba de Barcelona", en la que le rinde su personal homenaje a la ciudad catalana y a sus barrios, y que Jaume Sisa incorporó a su extraordinario disco "Barceloba postal" (1982); y temas en castellano como "Sabor a barrio".



Tras aquel primer disco, entre 1979 y 1990 –año en que falleció–, Gato Pérez nos dejó otras obras importantes que merecen ser rescatadas contra el olvido, entre ellas habría que destacar "Romesco" (1979), "Atalaya" (1981), "Flaires de Bacerlunya" (1982), "Prohibido maltratar a los gatos" (1982), "Ten" (1988), o "Academia rumbera" (1990); obras en las que con una coherencia impecable, Gato siempre procuró ser fiel a uno de sus más hermosos deseos: «Quisiera ser poeta, quisiera ser cometa», expresión que dió título a una de sus canciones incluidas en el LP: "Prohibido maltratar a los gatos"


«Quisiera ser poeta
y obedecer al cielo
decir que sí al destino
y despegar el vuelo.
Abandonarlo todo
para emprender un viaje
adonde resucitan
las ilusiones muertas.
Para no ver de cerca
a mis amigos tristes,
a nuestros hijos grandes
y a nuestros viejos lejos.
Quisiera ser poeta
para empezar de nuevo
antes de que alguien pida
mi tímido relevo.
Quisiera ser cometa,
dejar que flote el tiempo
porque aprendí que nada
arregla el sufrimiento.
Ir donde no me encuentre
gente desagradable
que me recuerda siempre
algún sueño pendiente.
Quisiera ser cometa
para arrancar de cero
antes de que descubra
que todo fue un camelo.
Qué inmenso ser amado
y amar a un semejante
pero el amarse a uno
también es importante».

En el año 2002, doce años después de la muerte de Gato Pérez, Ventura Pons –directo, guionista y productor de cine– rindió un homenaje a su memoria en el documental al que tituló "El gran Gato" en el que intervinieron interpretando sus canciones, grupos y solistas como Ojos de Brujo, Moncho, Lucrecia, Tonino Carotone, Martirio, Saber de Gràcia, Luis Eduardo Aute, Maria del Mar Bonet, Kiko Veneno, Manel Joseph, Clara Montes, Los Chichos, Benjamín Escoriza, Los Manolos y Jaume Sisa.



En el libreto que acompaña al CD, en el que se grabó la banda sonora de "El gran Gato", Ventura Pons escribe: «Su inmensa libertad, su falta de pudor, su desafío con la ortodoxia cultural dominante, su amor por las raíces populares de la música, su enamoramiento de una ciudad contradictoria, su pasión vital.. conforman un recuerdo que puede parecer lejano pero que, en cuando lo analizas ves la rabiante actualidad de un concepto, de un "entender la vida con sentido" que universalizan al personaje».

Finalmente, para concluir estos tres "cuelgues" que he dedicado al grandísimo Gato Pérez, evoco dos hermosos testimonios sobre su gran personalidad:

El primero, de Pau Riba«Guerrillero de una filosofía que consistía en sembrar minas de amistad,...  Quizás no hemos hecho bastante justícia al Gato, quizás no lo hemos colocado en el lugar del escalafón que merece. La ciudad del Gato es la ciudad de los perdedores, de los que nadan a contra corriente, de los que quieren una barca para naufragar, pero es, también, una Barcelona cálida, solidaria, antiautoritaria, donde los amigos “son y están, son la verdad” y donde los buenos momentos son posibles»,

Y el segundo, este hermoso testimonio de Xavier Sardá: «El Gato me demostró que crecer y madurar no significa embalsamarse en vida y que –como dice el filósofo– pierde más quien pierde su pasión, que quien se pierde por su pasión. Gato, ¡gracias por tu vida!».

¡MALDITAS GUERRAS 100 + 100 + 33! - TRAS UN CONCIERTO DE "MALACABEZA"

Anoche estuve en el concierto que ofreció el grupo MALACABEZA en la Sala Libertad 8, y regresé a mi casa, ya de madrugada, verdaderamente entusiasmado; borracho de buena música y de sensibilidad... Malacabeza ha sido uno de mis descubrimientos musicales más sorprendentes e importantes del año 2011...

Joel Reyes y Ramonet Reche. "Malacabeza"

Aunque mañana haré una crónica de ese concierto, hoy no puedo resistirme a adelantar algo que fue fundamental para mí en la noche de ayer: la música y las canciones en directo de Malacabeza me reafirmaron, una vez más, en tres de mis creencias fundamentales: en el valor de la vida –que se nos da para que la vivamos intensamente–; en la barbarie que supone la muerte y la destrucción provocadas; y en la fuerza y en el poder que tiene la música para la construcción y la vivencia de la paz.

Pensando en ello, anoche, cuando llegué a casa, después del concierto, me vino a la memoria esta imagen que hace unos días me envió uno de mis hijos para mis cuelgues contra la guerra.




Ahora, al contemplar y al observar al soldado que aparece de espaldas, junto al piano; quiero dirigirme a él para cantarle los versos de una canción de Malacabeza:

«Mírate, dime lo que ves
y tal vez puedas responder
si, en verdad, estás viviendo vida,
sabes bien que esa no es tu piel
sin pensar ponte al revés
y echa andar, que estás tirando vida».
("Vida")

Efectivamente, soldado, estás tirando tu vida y destrozando la vida de tus víctimas...; despréndete de una puñetera vez esa mierda de fusil y ¡date a vivir intensamente!...; a vivir y a defender la vida...; ¡sin armas! ¡sin disparos! ¡sin misiles! ¡sin violencia! ¡sin destrucción!...; a vivir y a defender la vida, por ejemplo, –y es una de las mejores recomendaciones que puedo hacerte– gozando de la música, sintiéndola, dejándote atrapar y acariciar por ella... ¡Soldado!, te recomiendo, para ser más concreto, que escuches las canciones de MALACABEZA...; ya verás, después de la experiencia nada, ni nadie, podrá hacerte enpuñar un fusil y disparar un tiro.

jueves, 19 de enero de 2012

GATO PÉREZ II - ...Y, DE REPENTE, LA FELIZ INVASIÓN DE LA RUMBA CATALANA

Gato Pérez (1972).

La afición de GATO PÉREZ hacia la música, nacida en Argentina, empezó a desarrollarla en Barcelona en 1971, cantando y tocando la guitarra en el grupo Slo-Blo, grupo que el mismo calificó como «una banda de country-rock muy peculiar». Posteriormente, tras empezar a componer sus primeras canciones en inglés, formó un grupo al que llamó Gato; y más tarde, en 1976, entró a formar parte del mítico grupo de jazz-rock, con raíces latinas, SECTA SÓNICA en el que tocaba el bajo, junto a extraordinarios músicos como Jordi Bonell (guitarra), Víctor Cortina (guitarra), Noel Mújica (Percusión), Dave Pybus (teclado y saxo), Jordi Vilella (Batería) y Rafael Zaragoza (Guitarra).

Este grupo, clave en la historia de la música catalana y, en general, en la música popular a nivel nacional, grabó dos discos: "Fred Pedralbes" (1976) y "Astroferia" (1977); discos que, como curiosidad, fueron de los que más utilicé en el desarrollo práctico de mis clases en la Universidad, dentro de la asignatura a la que llamé: "Música, canción y pedagogía".

Primer LP de "Secta Sónica":  "Fred Pedralbes" (1976)

«Aquel fue un tiempo de búsqueda –explicaba Gato Pérez,– no queríamos hacer cançó, ni queríamos abdicar del rock, pero tampoco queríamos caer de narices en la mera copia de grupos angloparlantes, como habíamos hecho hasta aquel momento [...]. Yo necesitaba contar en los tres minutos que dura una canción las cosas que me sucedían y lo que veía a mi alrededor, pero no daba con la fórmula. Lo único que tenía muy claro era que lo de cantar en inglés era una majadería».

Esa fórmula durante tanto tiempo buscada por Gato la encontró, por fin, un buen día del mes de agosto de 1977 en que Jordi Vilella –batería de Secta Sónica– le invitó a acompañarle a las fiestas del barrio de Gracia, en Barcelona. Allí Gato descubrió y se sintió irresistiblemente atraído por la "rumba catalana", que en aquel momento estaba bastante olvidada, e incluso marginada, pero que seguía siendo cantada, como signo de identidad, por la población gitana. (La rumba es un género del flamenco, emparentado con la música caribeña, que se puede encuadrar dentro del grupo de cantes denominados "de ida y vuelta").

«A partir de aquel día –continuaba explicando Gato– arrinconé el bajo, me compré una guitarra flamenca, me encerré en casa y como un chorro comenzaron a salir canciones; la clave rumbera se adaptó igual que un guante a mis necesidades».
Caricatura de Silvina Garré.

Y así fue como Gato Pérez, sin prejuicios, y de forma apasionada, empezó a realizar una reivindicación de la rumba catalana imprimiéndole, como él mismo decía, pinceladas de rock y armonías de jazz; reivindicación que supuso la recuperación, para la música catalana, de una Barcelona mestiza y popular.

Mi buen amigo Antonio Gómez, en 1984, refiriéndose a las creaciones de Gato, escribía lo siguiente, en la revista "Música Popular".

«La rumba, y la muy particular manera que tiene Gato Pérez de entenderla, y desarrollarla es algo más que un descubrimiento musical, es un elemento crucial en el entendimiento de su obra y hasta cierto punto una elección no sólo estética, sino también ética. Es la música de un sector social muy determinado, que queda perfectamente definido en sus canciones y alrededor del cual se estructura su alternativa artística y me atrevería decir que hasta vital. Es la representación de la Cataluña (el mundo) que ama Gato Pérez: la de los gitanos de los barrios marginales, la de los pageses, trabajadores noctámbulos, camioneros, travestis, rumberas, prostitutas, gente de la farándula, bares de mala nota, descargadores de muelle, taxistas, pequeños maleantes, que forman un microcosmos humano que lucha, como él mismo, por integrarse en una sociedad muchas veces clasista y hostil. Es la música de los siete barrios y del barrio chino, y él la plantea como una forma de tirar hacia delante con la vida, pisando el terreno de lo cotidiano, el del arte de todos los días». (Texto reproducido también en un artículo de Antonio, publicado en el blog "Autaria" de Carlos de Abuin).

Mañana hablaremos de la discografía y de las canciones de Gato... ¡altamente recomendables!... ¡os lo aseguro!.

miércoles, 18 de enero de 2012

GATO PÉREZ I - SU LLEGADA Y SU PASIÓN POR BARCELONA

En el maravillo barrio de Gràcia, de Barcelona, hay una plaza dedicada a un grandísimo "cantautor" al que esta semana voy a dedicarle varios "cuelgues" aquí donde CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA.


Su nombre artístico es GATO PÉREZ. En su carnet de identidad figuraba como Javier-Patrocinio Pérez Álvarez, nació en Buenos Airesa, en 1951, y falleció en Barcelona, en 1990. Gato se nos fue hace más de veinte años, pero como afirma Jaume Sisa: «ahora nos sigue cantando, cada vez mejor, desde algún rincón de la galaxia».

Gato Pérez.
Hijo de españoles emigrantes, vivió su infancia y el inicio de su adolescencia en Buenos Aires, hasta que 1966, recién cumplidos los quince años, se trasladó junto a su familia, a vivir a Barcelona.

Su desembarco en la Barcelona de los años sesenta y el descubrimiento de la que iba a convertirse en su nueva ciudad de acogida fueron para él unas experiencias muy impactantes; tanto que llegaron a marcarle no sólo en la creación de su obra musical y poética, sino también, y sobre todo, en su forma de entender la vida y de vivirla.

Experiencia que él mismo nos narró en la canción "La gran ciudad", integrada en su último disco "Academia rumbera", grabado en 1990, pocos meses antes de su muerte.

«Un día de primavera del que hará un decenio o más
arribaba a la ciudad por las puertas de ultramar
en un barco transatlántico desde un continente austral
un chaval viajero armado de una gran curiosidad [...].

El trajín cosmopolita y una gran actividad
sorprendieron gratamente al chico al desembarcar,
treinta años prisionera y no podían doblegar
a la enérgica ciudad que comenzaba a despertar.

Inundaban las aceras emigrantes y extranjeros
en un coctel demencial de turistas con obreros
abierto y cálido el corazón del lugareño
tantos potajes distintos en un único puchero.


Gato Pérez. "Academia rumbera" (1990)
Cubierta ilustrada por Mariscal

Hay gitanos y judíos, 
valencianos, portugueses, 
andaluces, africanos, 
isleños y aragoneses 
y una Rambla rebosante 
de fecunda humanidad,
un oasis de tolerancia
imposible de ocultar.

Charla y copa descubrían los secretos del lugar
en larguísimos paseos a las horas de estudiar,
conversaciones eternas, escalas de bar en bar
desde el Tibidabo al mar, del Besós al Llobregat».

Efectivamente, Gato Pérez supo integrarse desde el primer momento en la entraña de la gran ciudad catalana, empapándose de lo que sus barrios, sus calles, sus bares y sus gentes le ofrecían, y aprendiendo las lecciones de apertura, de tolerancia y de humanidad que le brindaban sobre todo los grupos sociales más marginados; un aprendizaje popular, sin intelectualismos, que, poco a poco, le fue seduciendo hasta el punto de convertirse en un catalán apasionado que, como afirma Marina Rossell, supo devolverle a la cultura catalana algo que en aquel momento corría el riesgo de olvidarse: el sabor de barrio y la música de la calle.

III - Y AHORA ¡A DISFRUTAR CON "PABLO.CANO" ESCUCHANDO LAS CANCIONES DE SU "FLOR DE HABANERA" !... Y ALGO MÁS.

Después de los dos "cuelgues" que publiqué hace unos días dedicados al disco "FLOR DE HABANERA" – opera prima del cantau...