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miércoles, 21 de agosto de 2024

MIS MEMORIAS BIBLIOGRÁFICAS (15): "CANCIONES DE IDA Y VUELTA. ANTOLOGÍA DE CANCIONES DE LA EMIGRACIÓN" (1990) (2)

La exposición España fuera de España (150 años de la emigración española), de la que hablaba en el cuelgue anterior, se inauguró en Madrid en el Centro Cultural de la Villa y pudo ser visitada del 14 de octubre al 13 de noviembre de 1988.


Por otra parte, presentamos la antología Canciones de Ida y Vuelta en la Sociedad General de Autores el 11 de noviembre de 1988. Preciosa, entrañable e inolvidable presentación en la que, entre otros creadores e intérpretes, participaron Juanito Valderrama, Dolores Abril, José Menese, Elfidio Alonso, Antonio Molina, Lolita Sevilla, El Fari, Luis Cobos, Marina Rossell, Carlos Cano y Pablo Guerrero.



En aquel acto tuve el grandísimo honor de conocer en persona a Antonio Molina, Dolores Abril, Lolita Sevilla, El Fari y Juanito Valderrama; personas absolutamente maravillosas con las que a partir de aquel día mantuve una linda relación.




Aquellos tres discos tuvieron tal éxito que, en diciembre de 1990, con la exposición España fuera de España aún viajando por América, el Ministerio del Trabajo me planteó la posibilidad de publicar otros dos LP's con algunas de las canciones que se habían quedado fuera de la antología. Por supuesto, la propuesta me pareció interesante y necesaria y editamos una nueva caja con otros dos discos y veintidós canciones más. El texto con el que el Ministerio introducía la nueva edición fue el siguiente:


«El interés alcanzado con el primer volumen de la Antología de canciones de la emigración ha obligado al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social a continuar el camino emprendido con la imprescindible colaboración de Fernando González Lucini, antólogo inigualable, que permite ofrecer otras veintidós grandes canciones españolas de "ida y vuelta" donde un selecto grupo de intérpretes aportan un importante trozo de la historia viva de la emigración española».


Las veintidós canciones del segundo volumen de Canciones de ida y vuelta son las siguientes:


PRIMER DISCO


Cara A

1 - «El emigrante» (Instrumental)

(Juan Valderrama / Manuel Serrapí / Manuel Pitto)

Piano: Felipe Campuzano

2 - «Cantar de bercé pro víspera de emigrar»

(Benedicto)

Canta: Benedicto

3 - «Adiós Canarias querida»

(Néstor Álamo)

Canta: Taburiente

4 - «Carretera de Asturias»

(Carlos Castellano Gómez / Salvador Guerero Reyes)

Canta: Antoñita Moreno

5 - «Maitechu mía»

(Francisco Alonso)

Canta: Mocedades con Plácido Domingo


Cara B

1 - «Malagueñas margariteña y canaria»

(Manuel González / Popular)

Canta: Mestisay

2 - «El tren ha partido»

(Manolo Díaz)

Canta: Manolo Díaz

3 - «A l'estació de França»

(Joan Isaac)

Canta: Joan Isaac

4 - «Y los demás se fueron»

(Pablo Guerrero)

Canta: Pablo Guerrero

5 - «Romance del desterrado»

(Emilio Prados)

Canta: Paco Ibáñez

6 - «La contraviesa»

(Carlos Cano)

Canta: Carlos Cano


SEGUNDO DISCO


Cara A

1 - «Brazos pra seitura»

(Fuxan os ventos)

Canta: Fuxan os ventos

2 - «Hablando con Pepa»

(Benito Moreno)

Canta: Benito Moreno

3 - «Hannover 20-4-70»

(Jei Noguerol)

Canta: Jei Noguerol

4 - «Carta a l'exilio»

(Albert García / Kristos Leontis)

Canta: Maria del Mar Bonet

5 - «Hara nun diran…!»

(Iparraguirre)

Canta: Imanol

6 - «De polizón»

(Molina / Serrapi / Escolies)

Canta: Juanito Valderrama


Cara B

1 - «A ver los barcos venir»

(Carlos Cano)

Canta: Carlos Cano

2 - «La maleta»

(Pedro Lezcano / Rogelio Botanz)

Canta: Taller Canario de Canción

3 - «Madre tierra Andalucía»

(Felipe Campuzano)

Cantan: Los Rocieros

4 - «Para qué sirvió»

(José Antonio Labordeta)

Canta: José Antonio Labordeta

5 - «De polizón» (Instrumental)

(Molina / Serrapi / Escolies)

Piano: Felipe Campuzano


Desde que publiqué los cinco discos de Canciones de ida y vuelta, tras agotarse en dos meseshe venido reclamando se reedición por considerar que se trata de un documento histórico de grandísimo valor cultural. No lo he conseguido. De todas formas, como dice el refrán popular: «Nunca es tarde si la dicha es buena».

jueves, 15 de agosto de 2024

HOY TENGO LA NECESIDAD DE COMPARTIR UNA EXPERIENCIA TRISTE Y DOLOROSA QUE ACABO DE VIVIR

Ayer evoqué en "instagram" al cantautor y amigo NINO SÁNCHEZ que falleció en 2017. Buscando en mi archivo una fotografía suya me encontré con la que aparece abajo. Ahí está NINO (a la derecha), y a su lado CARLOS LUENGO, otro importante cantautor nacido en Albacete que publicó su primer LP "Luengos cuentos" en 1974. 


Al ver a Carlos, al que conocí antes de que publicara su primer disco, de repente, me acordé de él y pensé que hacía tiempo que no nos veíamos ni nos escribíamos, prácticamente desde la pandemia.

Sentí la necesidad de saber algo de él, llamé a su teléfono y no contestaba, me fui a su página de facebook, a la que hace tiempo no entraba, y me encontré con esta noticia seguramente colgada por alguien de su familia: «Muere el cantautor Carlos Luengo, padre de canciones míticas de los años 70 y 80»... Sentí un profundo desgarro, que todavía me duele... Éramos amigos, hablábamos con frecuencia, me gustaban sus canciones, siempre me apoyó en mis proyectos relacionados con la "canción de autor" y, ¡de repente! ¡que putada!, HABÍA MUERTO de un cáncer el 25 de Enero de 2022. Habían pasado más de dos años y yo sin saberlo... ¡qué dolor! ¡que injusta ha sido mi ignorancia!

Y es que CARLOS LUENGO, al igual que NINO SÁNCHEZ, además de buenos cantautores, eran unos seres humanos solidarios y generosos, al menos conmigo lo fueron siempre. En esta foto están los dos participando en un encuentro que celebramos en el Café Libertad, en el que Juan Trova y yo informamos sobre el trabajo que estábamos realizando para hacer posible la creación de un futuro "Centro Lucini de la Canción de Autor".

En aquella reunión participaron más de 50 cantautores y cantautoras –más de la mitad jóvenes–, varios periodistas y otros amigos y amigas... y ¡ELLOS, LOS DOS!... ¡NO PODÍAN FALTAR!... ¡NUNCA ME FALLABAN!... ¡ME QUERÍAN! ¡NOS QUERÍAMOS! ¡NOS AYUDÁBAMOS EN LO QUE PODÍAMOS!

En fin, así son las cosas que ocurren a veces en una gran ciudad como Madrid... Perder a alguien a quien verdaderamente estimas y enterarte tarde, ¡DEMASIADO TARDE!... No puedo evitar sentirme mal... 

¡ABRAZO INMENSO "CARLOS LUENGO" aunque sea con retraso!... 

Y ¿sabéis lo que me apeteció hacer anoche? Escuchar varias canciones de JEANETTE que Carlos le había compuesto y adaptado... Y, sí, la inconfundible voz de Jeanette anoche me resultó muy consoladora.

sábado, 3 de agosto de 2024

MIS MEMORIAS BIBLIOGRÁFICAS (14): "CANCIONES DE IDA Y VUELTA. ANTOLOGÍA DE CANCIONES DE LA EMIGRACIÓN" (1988) (1)

En 1988 me llamaron de la Dirección General del Instituto Español de Emigración, perteneciente al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, para proponerme que estudiara la posibilidad de «narrar con canciones» la historia de lo que fue y significó la emigración española durante la dictadura franquista y los primeros años de la transición.

Apasionante proyecto que de ser posible se enmarcaría, como posibilidad, en un homenaje que el ministerio quería rendir a las personas de nuestro país que se habían visto obligadas a emigrar, y que básicamente iba a consistir en la creación de una gran exposición itinerante llamada España fuera de España (150 años de la emigración española) que viajaría por varios países latinoamericanos y europeos.


Cartel creado por Rafael Alberti.


Aquel proyecto fue uno de los retos más importantes a los me he enfrentado en «mi vida entre canciones», posiblemente al que le dediqué más horas de reflexión y de trabajo. Enfrentarme a él conllevaba una enorme responsabilidad por dos motivos:

En primer lugar porque la experiencia (y en la mayoría de los casos, el desgarro) que supone la emigración es un tema de gran complejidad social y de una tremenda profundidad humana. Una experiencia en la que el sentimiento de la esperanza se entrecruza y se siente alterado por otros sentimientos contrarios como la indignación, el desarraigo, el dolor, la soledad, la nostalgia y, en particular, la rebeldía ante la profunda injusticia que siempre supone tener que abandonar el lugar donde vives (con todo lo tuyo y lo que amas) para buscarle nuevos horizontes, desconocidos, alejados e inciertos, a la vida.

Por otra parte, era consciente de que aquella posible historia o narración de la emigración con canciones que se me había solicitado, iba a llegar e iba a ser escuchada por muchos miles de personas, entre ellas, los miles de emigrantes de los más de treinta países de América y Europa por los que viajaría la exposición España fuera de España. 

Asumida esta responsabilidad, empecé a pensar en el proyecto recurriendo a varias fuentes: a los cuatro programas de radio sobre la emigración que había realizado dos años antes en Radio Popular; a mi fonoteca, en la que tenía recogidas y actualizadas más de 150 canciones que hacían referencia al tema desde muy diversas perspectivas; y al tercer volumen de mi libro Veinte años de canción en España, en el que ya había publicado una primera aproximación al tema.

A partir de ahí realicé un posible índice o secuencia de capítulos que luego debería desarrollar (en este caso con canciones) para narrar o describir el fenómeno de la emigración de una forma global y lo más completa posible. Aquel índice fue el siguiente:

1. Situaciones y causas motivadoras de la emigración.
2. La salida del emigrante hacia tierras extrañas.
3. El dolor de lo que se abandona.
4. La experiencia del emigrante alejado de su realidad.
5. La vuelta al país natal, no siempre hecha realidad.

El siguiente paso fue dedicar horas y horas a volver a escuchar todas y cada una de aquellas canciones e irlas clasificando con la referencia del índice anterior.

Realizando la escucha de las canciones me reencontré con una que, de repente, produjo un cambio de rumbo respecto al desarrollo musical del proyecto tal y como me lo había planteado. Fue la canción «Emigrante» de Pablo Guerrero, que concluye con estos versos: «Pero bueno, dejémonos de melancolías / y si no hay vino, con cerveza brindamos / y porque lo pediste, solo por eso / una canción de Manolo Escobar tarareamos».


La referencia que hace Pablo Guerrero a Manolo Escobar me hizo pensar en las verdaderas canciones que los emigrantes escucharían y cantarían lejos de España cuando, por ejemplo, se reunieran para compartir sus ratos de ocio y su añoranza. Puede ser que escuchasen y cantasen alguna de las canciones que yo tenía recogidas en mi base de datos; pero seguro que habría muchas más de las que yo no había valorado y seleccionado como «canción de autor», verdaderos suspiros y latidos (paisaje sonoro de un tiempo) de buena parte de aquellos emigrantes. 

Y me vinieron a la memoria coplas como «Suspiros de España», interpretada por Lolita Sevilla; «Adiós a España», cantada por Antonio Molina; «En tierra extraña», de Penella y Concha Piquer; o «El emigrante» y «De polizón», de Juanito Valderrama. Localicé las canciones, las escuché e, inmerso en aquel contexto, me emocionaron. A partir de ahí, tomé la decisión de incorporarlas al proyecto y seguir investigando el universo de la copla; lo que significó para mí una apertura a un sentido mucho más amplio y diversificado del concepto de «canción de autor».

Realizada la investigación y una vez que pude comprobar que el proyecto era viable, le propuse al Ministerio del Trabajo (concretamente a la Dirección General del Instituto Español de Emigración, dirigida en aquel momento por Raimundo Aragón), la edición de una caja con tres LP's, o tres casetes, con treinta canciones y su correspondiente libreto:

PRIMER DISCO

Cara A
1 - «Suspiros de España»
(Juan Antonio Álvarez Cantos / Antonio Álvarez Alonso)
Canta: Lolita Sevilla
2 - «Emigrante del Sur»
(Manuel Maireles / G. Callado)
Canta: Ecos de las Marismas
3 - «Cantigas da emigración»
(Miro Casabella)
Canta: Miro Casabella
4 - «Malagueñas de la emigración»
(Julián Gómez / L. Revelo)
Canta: Los Chincanayros
5 - «Samba emigrantear»
(Gorka Knörr)
Canta: Gorka Knörr

Cara B
1 - «Vengo a cantar mis pesares»
(Francisco Moreno Galván / José Menese)
Canta: José Menese
2 - «Ya nun tien quien'l cante»
(Víctor Manuel San José)
Canta: Víctor Manuel
3 - «Todos repiten lo mismo»
(José Antonio Labordeta)
Canta: José Antonio Labordeta
4 - «Mi maleta de madera»
(Agustín Pérez Bellas / Sergio Aschero)
Canta: Los Juglares
5 - «Adiós a España»
(Ramón Perelló / Daniel Montorio)
 Canta: Antonio Molina
6 - «Adiós ríos, adiós fontes»
(Rosalía de Castro)
Canta: Amancio Prada

SEGUNDO DISCO

Cara A
1 - «Viva la grasia»
(Carlos Cano)
Canta: Carlos Cano
2 - «Gazte gaztetatikan» («Adiós al País Vasco»)
(Iparraguirre / Antton Valverde)
Canta: Antton Valverde
3 - «L’emigrant»
(Jacint Verdaguer / Amadeu Vives)
Canta: Shalom
4 - «El emigrante»
(Juan Valderrama / Manuel Serrapí / Manuel Pitto)
Canta: Juanito Valderrama

Cara B
1 - «Malagueñas de Luciano»
(Elfidio Alonso)
Canta: Los Sabandeños
2 - «El Salustiano»
(Carlos Cano)
Canta: Carlos Cano
3 - «Emigrante»
(Pablo Guerrero)
Canta: Pablo Guerrero
4 - «En tierra extraña»
(Manuel Penella)
Canta: Concha Piquer
5 - «El abuelo»
(Alberto Cortez)
Canta: Alberto Cortez

TERCER DISCO

Cara A
1 - «Napolitana»
(Libero Bobio / Francesco Bongiovanni / Lluís Pascual)
Canta: Marina Rossell
2 - «Moi lonxe» («Muy lejos»)
(Celso Emilio Ferreiro / Suso Vaamonde)
Canta: Suso Vaamonde
3 - «Los jornaleros se van»
(Carlos Cano)
Canta: Carlos Cano
4 - «Pueblo blanco»
(Joan Manuel Serrat)
Canta: Joan Manuel Serrat
5 - «Carta de casa»
(José Antonio Labordeta)
Canta: José Antonio Labordeta

Cara B
1 - «Laio do vello emigrante» («Lamento del viejo emigrante»)
(Xosé Neira Vilas / Xerardo Moscoso
Canta: Xerardo Moscoso
2 - «Los emigrantes»
(José Luis Cantero / E. Gómez)
Canta: El Fari
3 - «Muller» («Mujer»)
(María Docampo / Xosé Luis Rivas Cruz)
Canta: Fuxan os ventos
4 - «Crónica del regreso»
(José Antonio Labordeta)
Canta: José Antonio Labordeta
5 - «Regresaremos»
(Juan José Oria / Pablo Herrero / José Luis Armentero)
Canta: Jarcha


El proyecto fue aprobado y se publicó con el título genérico de Canciones de ida y vuelta. Antología de canciones de la emigración. Preciosa edición, ilustrada por Rafael Alberti, a la que a los tres discos, o casetes, se adjuntaron un libreto con las letras de las canciones y una colección de postales y diapositivas con imágenes históricas relacionadas con la experiencia y el drama de la emigración.

Fue una edición limitada y no comercializada. Viajó con la exposición por América y Europa y se obsequió a los departamentos de cultura de cada gobierno y cada embajada, y a los responsables de los diferentes medios de comunicación de los países visitados.

viernes, 26 de julio de 2024

MIS MEMORIAS BIBLIOGRÁFICAS (13): "TESTIMONIOS MUSICALES. BIOGRAFÍA DE LUIS EDUARDO AUTE" (1987)

Conocí personalmente a Luis Eduardo Aute a mediados de los setenta, y desde entonces hemos compartido encuentros y vivencias que han sido muy importantes en mi "vida entre canciones"; una de ellas, por ejemplo, fue poder escribir su biografía, en 1987. Biografía que fue publicada, junto a dos LP's, por el Círculo de Lectores dentro de una serie de libro-discos titulados genéricamente Testimonios musicales.

Esa biografía nació en la madrugada del 10 de octubre de 1986. Aute acababa de presentar su doble disco 20 canciones de amor y un poema desesperado en Madrid, y, al terminar el concierto, a la salida, me presentó a uno de los directivos del Círculo de Lectores y me preguntó directamente si estaba dispuesto y me apetecía escribir un libro sobre su trabajo; libro biográfico que deseaban publicar en el Círculo junto a una antología de sus mujeres canciones.

Mi reacción inmediata ante aquella solicitud de Eduardo fue un sí rotundo. Recuerdo que me hizo tan feliz la propuesta que aquella misma madrugada la anuncié en el programa de radio que estaba haciendo en la COPE. Al día siguiente me puse a trabajar en el proyecto.

Me apeteció empezar a trabajar seleccionando las canciones que podrían ir en los dos discos que se iban a editar como una antología básica. Nunca resulta fácil hacer una selección de canciones entre una obra tan amplia como la suya cuando globalmente te entusiasma. (Aute en aquel momento ya había publicado trece LP's). Al final, después de pensarlo mucho, hice una selección de 22 canciones (11 + 11). Concretamente las siguientes:

DISCO 1. 
• Al alba.
• Autotango del cantautor.
• Nana a una niña fría.
• Cine, cine.
• A vivir.
• Dentro.
• Siento que te estoy perdiendo.
• Dos o tres segundos de ternura.
• Albanta.
• Elijo la locura.
• Las cuatro y diez.

sábado, 20 de julio de 2024

MIS MEMORIAS BIBLIOGRÁFICAS (12): "DON DON Y DOÑA DOÑA VIENEN AL «COLE»" (1987)

Hoy voy a rescatar un proyecto pedagógico, muy especial, que me divirtió mucho crearlo y ponerlo en marcha. Fue una linda experiencia que le da, sin duda, un toque muy especial de color y de alegría a "Mi memoria bibliográfica"

En 1987, sufrí una rotura de menisco. La operación fue complicada y el traumatólogo me aconsejó que durante un tiempo, además de hacer la imprescindible recuperación diaria, debería dejar la enseñanza, sobre todo en el colegio, porque no era recomendable que pasara muchos horas estando de pie.

En aquellas circunstancias, casualmente, una amiga, que estaba trabajando como responsable de publicaciones en la Editorial Alhambra, decidió dejar ese puesto y me propuso que le sustituyera. Me entrevisté con Eric Ruiz, que en aquel momento era el presidente de la editorial, y a los pocos días dejé el colegio y empece a trabajar en Alhambra como director editorial. (Lo que decidí no abandonar fueron mis clases en la Escuela de Magisterio; continué con la optativa Música, canción y pedagogía en el turno de tarde.)

Justo cuando empecé a trabajar en Alhambra me encontré que la editorial había publicado dieciocho títulos de la maravillosa colección de cuentos «Mr. Men y Little Miss» («Don y Doña») de la que es autor el escritor e ilustrador británico Roger Hargreaves.


Personalmente descubrí y conocí estos personajes e historias de Roger Hargreaves a mediados de los años setenta y me entusiasmaron. Son pequeños cuentos ilustrados con gran sencillez y expresividad, que nos ofrecen personajes e historias que simbolizan valores y comportamientos próximos a la vida y a la experiencia cotidiana del mundo infantil; personajes como "Doña Sonrisas" o "Don Coquillas", o "Don Tacañete" o "Doña Tardona".

Concretamente los 18 cuentos que Alhambra tenía publicados eran los siguientes.

Doña Brujilla, Doña Mandona, Doña Menudita, 
Doña Presumida, Doña Brujilla, Doña Sonrisas,
Doña Tardona, Doña Tímida y Doña Traviesilla.

Don Cosquillas, Don Feliz, Don Glotón,
Don Memorión, Don Diminuto, Don Miedica,
Don Pupas, Don Saltarín, Don Tacañete


En cuanto me encontré con aquellos cuentos y aquellos maravillosos personajes ideé y puse en marcha un proyecto al que titulé "DON DON Y DOÑA DOÑA VIENEN AL «COLE»" concretado en un libro-fichero, dirigido a los maestros y maestras, en el que, tras concretar el contenido de cada cuento, proponía numerosas actividades para trabajar y divertirse en el aula con cada personaje, actividades especialmente relacionadas con el Área de Lengua y con la Educación en Valores y Derechos Humanos.


Realizar aquel proyecto, que pude publicar en castellano, catalán y gallego, fue una maravilla sobre todo porque todos y cada uno de los personajes que me proponía que entraran en las escuela eran fantásticos.

El proyecto, los cuentos y el libro-fichero los presentamos en las Biblioteca Nacional.

jueves, 11 de julio de 2024

MIS MEMORIAS BIBLIOGRÁFICAS (11): VEINTE AÑOS DE CANCIÓN EN ESPAÑA (1963-1983). VOLUMEN 4: "DE UN TIEMPO, DE UN PAÍS" (1987)

Finalmente, el cuarto volumen de Veinte años de canción en España (1963-1983): De un tiempo y un país salió en 1987. Era el punto final de un gran proyecto y de una etapa muy importante en la historia de «mi vida entre canciones».


Tuve la suerte de que las cubiertas las ilustrase la pintora salmantina Isabel Villar. Artista plástica que, cinco años antes, había creado el lienzo que Fernando Trueba utilizó para el cartel de su película Mientras que el cuerpo aguante; documental sobre la vida, las canciones y el mágico universo imaginativo y creador de Chicho Sánchez Ferlosio.




El prólogo correspondió en esta ocasión al filósofo, catedrático de Ética y Sociología, y ensayista José Luis López Aranguren. Hombre radicalmente demócrata y apasionado por y para la libertad que, en 1965, fue expulsado de la universidad junto a Enrique Tierno Galván y Agustín García Calvo, acusados por Franco de incitar en sus clases a la subversión.


Yo siempre había sentido una muy profunda admiración hacia Aranguren, había leído y subrayado sus libros y me lo había encontrado más de una vez como espectador en los conciertos de los cantautores en Madrid durante los años de la transición. Fue precisamente en uno de esos conciertos donde me acerqué a saludarle y mantuvimos nuestra primera conversación. 



Recuerdo que Luís Llach viajó a Madrid para presentar su disco Astres (1986) en el teatro Monumental; maravilloso concierto del que pudimos disfrutar varios días. En aquellos tiempos era bastante habitual que los creadores catalanes, vascos o gallegos cantasen en Madrid; tenían bastantes posibilidades de hacerlo y un público que llenaba sus conciertos. Hoy por hoy, ese disfrute resulta cada vez más impensable en una ciudad que, como tantas otras, es capaz de llenar un polideportivo para escuchar a alguien que canta en inglés, pero que pasa casi absolutamente de descubrir y disfrutar la obra de creadores catalanes, valencianos, vascos o gallegos que componen y cantan en sus propias lenguas. Esto es algo que no puedo entender y que me cabrea bastante. 


El día del estreno de Astres, al llegar al teatro Monumental y sentarme en la butaca, me di cuenta de que dos filas más adelante estaba el profesor Aranguren. No pude reprimir las ganas de saludarle y, en el descanso del concierto, me acerqué a él. Hablamos no más de cuatro minutos y, con verdadera sorpresa y mucha alegría por mi parte, me dijo que tenía y había consultado alguna vez mis libros de Veinte años de canción en España. Jamás lo habría imaginado. Cuando terminó el concierto volvimos a vernos en el camerino saludando a Llach y José Luis me dio su teléfono. Me invitó a volver a encontrarnos para continuar nuestra conversación.



Esa misma semana llamé a Aranguren y quedamos en su casa. Me comentó que estaba escribiendo un nuevo libro de ensayos al que iba a titular Ética de la felicidad y otros lenguajes (que llegó a ser Premio Nacional de Ensayo en 1989) y a partir de ahí nos pusimos a hablar de la «canción de autor». Descubrí que en ese terreno compartíamos pasiones y convicciones. José Luis Aranguren era un verdadero adicto a la «canción de autor».


En el contexto de aquella conversación le propuse que me escribiera, si podía y le apetecía, el prólogo del cuarto volumen de Veinte años de canción en España que, además, cerraba el proyecto. Me dijo que sí. Le mandé el original. A los pocos días volvimos a encontrarnos en su casa y ya lo tenía.


En aquel prólogo había dos reflexiones que, desde que las leí por primera vez, me gustaron y me llamaron la atención.


Una de ellas es la utilización que hace Aranguren de la expresión «razón utópica», entendida como capacidad para pensar que un mundo mejor es posible y que, en consecuencia, merece la pena esforzarse por conseguirlo. Ya lo habíamos comentado antes en su casa: las canciones de los años sesenta, setenta e inicios de los ochenta alimentaron y fortalecieron la «razón utópica» de un amplio sector de la ciudadanía, o sea, alimentaron y fortalecieron nuestro pensamiento esperanzado. Ya nos lo cantaba y nos lo advertía precisamente Llach: «Si cal, refarem tots els signes ⁄ d'un present tan difícil i esquerp, / però no abarateixis el teu somni mai més» («Y si es preciso, reharemos todos los signos / de un presente tan difícil y arisco, / pero no empobrezcas tu sueño nunca más»). A partir de aquella reflexión de Aranguren cambié mi forma de pensar, de hablar y de escribir la palabra «utopía» por aquella expresión mucho más concreta y comprometida: la «razón utópica».


La otra reflexión que me impactó del prólogo de Aranguren fue la que formuló al inicio del último párrafo, referida al libro: «Es una bella historia de la España contemporánea a través de las canciones». Es cierto, lo he afirmado muchas veces y durante muchos años: en la actualidad y en el futuro, si alguien quiere conocer la verdadera historia contemporánea de nuestro país, tendrá necesariamente que acudir a la «canción de autor», crónica directa y clara del acontecer histórico de «un tiempo y de un país» durante los últimos años de la dictadura franquista y los años nada fáciles (y creo que aún sin cerrar) de la llamada transición democrática. Convicción que, años después, en 1998, dio título a otro de mis libros: Crónica cantada de los silencios rotos.


Seguidamente, reproduzco el prólogo del que venimos hablando:



«Llega la presente obra aquí a su cuarto y último volumen. Los dos primeros fueron dedicados, en una bien hecha repartición de materias, a los sentimientos fundamentales que animaron a la canción española y con los que ella animó a los españoles de los años sesenta y setenta: esperanza, ansia de libertad, búsqueda de una identidad y el amor. Yo no olvidaré nunca la presentación todavía en una política intimidad, si es que pueden casarse estas dos palabras, y desde luego en una intimidad políticamente asediada, que en la sesión de clausura de un congreso internacional nuestro sobre "nouveau roman" y el realismo social, hicieron José María Castellet y sus amigos catalanes de la cançó, de Raimon. Fue un acontecimiento memorable.


»Si la poesía, y en ella, y con ella, la canción, fue "un arma cargada de futuro", los sentimientos políticos suscitados por nuestros cantautores, lejos de oscurecer los problemas –despersonalización, emigración, guerra y violencia, destrucción de la naturaleza, pobreza, injusticia, marginación, lucha de clases, inmovilismo e hipocresía– los pusieron de manifiesto en pujante movimiento de solidaridad, estudiado en el tercer volumen de esta obra. Se tratará con él, nada menos que de hacer caer la "estaca a la que estábamos todos atados”. (A Lluís Llach, hoy buen amigo, lo conocí personalmente mucho más tarde que a Raimon, en el homenaje que ofrecimos en la plaza de toros de Valencia a Joan Fuster. Y por entonces conocí también a José Antonio Labordeta).



José Luis Aranguren con Joaquín Carbonell.


»Mas antes de empezar a hablar del presente volumen, quiero hacer una referencia al epílogo puesto por Antonio Gómez al segundo tomo. Entre tantas cosas agudas como él dice, quiero destacar la observación del nuevo y artificial papel al que, caída la dictadura, ya en la transición, quiso someterse el cantante, cuya función tiene poco que ver con la del político, y menos cuando este se conduce en plan electoral.


»El volumen que ahora aparece es, en su primera parte, el que estudia la canción desde un punto de vista más filosófico, o próximo a la filosofía, y quizá por ello pensó su autor en mí como su prologuista. Trata del sentido de la vida, el tiempo de vivir, la vida como opción liberadora, el sí a la vida; y, por su envés, de la muerte, "una luz que se apaga", la muerte asumida y anticipada y, en fin, la trascendencia de la muerte en la palabra y en el canto. Es, se diría, la gran diferencia entre la "nueva canción" y el "nuevo rock", al que también de refería Antonio Gómez en el mencionado epílogo, el cual, deliberadamente, está compuesto y contado "para pasar" y no "para quedar" o trascender. 


»La segunda parte de este volumen, menos filosófica, es, en cambio, más crítica de una temática concreta: la educación y la escuela, el campo, y, en general, la vida rural, su abandono y su crisis, por una parte; la vida del mar, los marineros y pescadores, por la otra.


»El libro se cierra volviendo, otra vez, a la filosofía poética "de un tiempo y un país", el nuestro, a la esperanza que nunca ha de perderse, el resumen de lo que, a lo largo de doce años, ha aportado la canción a la lucha contra la dictadura y al testimonio de lo que ella ha sido en estos ocho años de transición, hasta el 83, transición al cambio verdadero, que no acaba de llegar, y en cuya espera somos mantenidos por nuestra "razón utópica".


»Sí, una bella historia de la España contemporánea a través de su canción, además de una bella historia de la canción en España, es lo que Fernando González Lucini ha sabido darnos en los cuatro tomos de esta admirable obra».

martes, 2 de julio de 2024

MIS MEMORIAS BIBLIOGRÁFICAS (10): "VEINTE AÑOS DE CANCIÓN EN ESPAÑA". TERCER VOLUMEN: "LOS PROBLEMAS SOCIALES Y LA SOLIDARIDAD" (1986)

El tercer volumen de Veinte años de canción en España (1963-1983), se publicó en enero de 1986 y se centraba en los problemas sociales y la solidaridad; problemas sociales como la despersonalización, la emigración, la guerra y la violencia, la destrucción de la naturaleza, la pobreza y la injusticia, o el inmovilismo y la hipocresía.


La cubierta la creó la grandísima e inolvidable pintora figurativa Amalia Avia, fallecida el 30 de marzo de 2011.


Cuando le hablé del libro a Amalia, me sorprendió a las pocas semanas con un óleo extraordinario en el que aparecen dos emigrantes con sus maletas en una estación de ferrocarril al comienzo de una desgarradora fuga hacia Irún para buscarse la vida en Alemania y encontrar la esperanza que en España se les negaba.




El prólogo lo escribió Manuel Vázquez Montalbán, escritor catalán hacia el que empecé a sentir una gran admiración en 1972 tras la lectura de su libro biográfico dedicado a Serrat, publicado en la colección Los Juglares de Editorial Júcar. Admiración que se acrecentó el día que tuve la oportunidad de disfrutar de su antología Cancionero general I, editado en Lumen también en 1972.


Aquel Cancionero general fue, y sigue siendo, otro de los libros de referencia de «mi vida entre canciones». Recuerdo que cuando pude comprarme el primer tomo y leí el prólogo pensé: «A mí me gustaría ser como este señor y hacer con la “canción de autor” algo similar a lo que él ha hecho con el cancionero popular del franquismo entre 1939 y 1975». Fue así como Vázquez Montalbán se convirtió en el investigador enamorado de la canción que me sirvió de modelo y que, desde entonces, he tenido siempre presente en mi trabajo.


Pasado el verano de 1985, un buen día (de los buenos no, ¡de los buenísimos!) me invitaron a ir a Barcelona a una cena que iba a celebrarse con Mario Benedetti en la Brasserie Flo con motivo de la publicación de dos discos de canciones basadas en sus poemas: El Sur también existe, de Serrat; y A dos voces, con Daniel Viglietti (obra grabada en directo en Buenos Aires). Por supuesto, aunque fue un viaje relámpago, acudí a la cena. Antes de salir de Madrid me enteré de que en la cena también iba a estar Manuel Vázquez Montalbán, así que decidí llevarme a Barcelona los dos primeros volúmenes de Veinte años de canción en España para regalárselos y expresarle con ellos mi admiración.

Al final de la cena, hablé con Manuel y le di los libros. Me preguntó si habría un tercero y le dije que sí. Fue él mismo quien me propuso que, si quería, le mandara el original, porque estaría encantado de prologarlo. ¡Menuda alegría! Y, ¡claro!, el original viajó al día siguiente a Barcelona. A los pocos días me mandó el siguiente texto al que tituló: «La ambición documental de Fernando González Lucini».


«Solo alguien que en su tiempo, hace ya mucho tiempo, trató de ofrecer a la ciudadanía de este país un inventario de lo que el pueblo había cantado entre 1939 y el infinito, está en condiciones de entender el esfuerzo de Fernando González Lucini por inventariar la canción popular española, hija de la cultura de masas. La búsqueda del sexo de la canción popular tenía sentido hasta hace veinte o treinta años. ¿Qué era canción popular hace veinte o treinta años? Pues residuos en retroceso de la canción tradicional y una memoria viva o latente de las canciones vulgarizadas por los medios de comunicación de masas. Fue nuestra promoción, la de los escritores treintañeros al final de los años sesenta, la que reivindicó la canción de consumo como una huella de la sentimentalidad colectiva y descubrió que eran más sintomáticas de un temple popular que una canción tradicional definitivamente arqueologizada por la radio, el cine o la televisión.


»Ante la crítica sociológica, o simplemente aristocrática, de que la canción de consumo era una inculcación externa de una sensibilidad artificial, promovida por el poder político o por la industria de la canción, había que aceptar estas dos evidencias, pero también la de la función social que había ejercido y ejercía la canción de consumo. Al margen de la intencionalidad del inculcador, había que valorar el uso que hacía el inculcado y, valorando el uso, se descubría que el público se había apropiado sobre todo de canciones que le ayudaban a identificarse o vaciarse de las iras abstractas. En el feed-back del público había muchas veces otra lectura bien diferente de la que podía hacer el sociólogo crítico: era la lectura del que no tiene a Eliot para expresarse a través de él o de Jorge Guillén, sino las canciones de Rafael de León o de Manolo Escobar o de los Sirex o de quien sea. Inventariar la canción de consumo significa poner las bases para la comprensión de la evolución de un tono social, entre la espontaneidad de la oferta y la demanda y los acondicionamientos de una cultura dirigida por un poder totalitario bajo el franquismo y por un poder industrial multinacional bajo la democracia.


»Mi empeño de hace quince años, mucho menos ambicioso que el de Lucini, se vio condenado a un relativo fracaso por culpa de la Sociedad General de Autores que presionó a la editorial en demanda de derechos de autor por las canciones reproducidas, demanda utópica que llevó a Esther Tusquets ante el posible paredón de la insolvencia y al segundo tomo de mi Cancionero General a un limbo casi definitivo. Celebro que Lucini haya encontrado circunstancias mejores y que haya trabajado más y mejor que yo para ofrecer al público de hoy y al de mañana un censo importantísimo de lo que los españoles han cantado, e insisto en que lo han cantado, aunque haya sido en silencio.


»Nada quiero añadir a lo que otros epiloguistas o prologuistas han escrito para los volúmenes anteriores de la Summa Cantora de González Lucini, pero sí quisiera señalar la importancia del que tenemos entre manos, porque recoge el documento de esa "otra canción" cargada de buenas intenciones históricas.


»La Nova Cançó catalana, de la que el recopilador traduce abundantes muestras en este libro, abrió la vía de una canción popular crítica que influyó en otros lugares de España. Estas canciones pueblan el bajofranquismo de contenidos que apuestan por otra visión de la realidad y, en definitiva, por otra realidad. Abordando la crítica de las estructuras y de las relaciones sociales y psicológicas existentes, estas canciones forcejeaban con los códigos de la verdad establecida y contribuían al doble juego de reflejar la España oculta por la información y la cultura oficial y divulgar nuestras visiones de los hechos, las personas y las cosas que reeducaban la conciencia democrática y crítica de la ciudadanía. Fernando González Lucini ha recurrido a una clasificación temática del análisis de los contenidos y ha escogido, o mejor dicho, ha encontrado, familias de temas predominantes: la despersonalización, la emigración, la guerra y la violencia, la destrucción de la naturaleza, la pobreza y la injusticia, el inmovilismo y la hipocresía, la solidaridad.


»Más que el resultado de una investigación, parece un programa de lucidez y rearme ético de la sociedad. Y es que las canciones son a la vez paisaje de un tiempo, huella de quienes las cantaron y fotografía de los suspiros tolerados o prohibidos de una sociedad».


Años después, en el 2000, Manuel Vázquez Montalbán volvió a publicar su Cancionero general con el título de Cancionero general del franquismo (1939-1975) en una preciosa edición de la editorial  Crítica. Me lo regalaron mis hijos y, leyendo el nuevo prólogo que encabezaba el libro, me llevé la gran sorpresa, unida a un tremendo agradecimiento, de que me citaba y, además, muy cariñosamente. 

Refiriéndose a la evolución de la canción popular en España posterior a 1975, escribía lo siguiente:


«Pero esta es otra guerra que dejo a la responsabilidad ajena. Desde 1972 han aparecido dos obras singulares: la trilogía de González Lucini [evidentemente, Manuel no conocía el cuarto tomo] Veinte años de canción en España, dedicada a glosar la canción del periodo 1963-1983, espléndido análisis crítico, y los glosarios fenomenológicos y anecdóticos de Manuel Román: Canciones de nuestra vida y Memorias de la copla.


Cuando allá en 1983 inicié con tantas dificultades e ilusiones el proyecto de Veinte años de canción en España, nunca pude imaginarme que me iba a dar tanto reconocimiento y tantas generosas gratificaciones.


III - Y AHORA ¡A DISFRUTAR CON "PABLO.CANO" ESCUCHANDO LAS CANCIONES DE SU "FLOR DE HABANERA" !... Y ALGO MÁS.

Después de los dos "cuelgues" que publiqué hace unos días dedicados al disco "FLOR DE HABANERA" – opera prima del cantau...