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viernes, 8 de abril de 2011

¡MALDITAS GUERRAS! - XVII

Nueva imagen del gran pintor valenciano JUAN GENOVÉS.


¿Cuántas VÍCTIMAS INOCENTES habrán caído hoy en el combate?
¡BASTA YA!

CANTIJUEGO CUADRITRIANGULAR

De nuevo es viernes, y de nuevo ¡a cantijugar!...

En cada uno de los dos cuadros siguientes hay 8 triángulos que contienen un fragmento de la carátula o cubierta de 8 discos... ¿Cómo se llaman esos discos? ¿Cuál es su autor-autora?

Los cuadrados más pequeños, con triángulos numerados, nos indican como nombrar a cada disco.

En el apartado "comentarios" podemos empezar a jugar... ¡Buena suerte!



CENTENARIO DE GABRIEL CELAYA - III. "Los dibujos del poeta"


Gabriel Celaya, al igual que Federico García Lorca y Rafael Alberti sintió una gran afición por la pintura, afición a la que hace referencia en su obra "Historia de mis libros": «...entre 1927 y 1935 –escribe Gabriel– cursé la carrera de ingeniero industrial sin dificultades ni suspensos. Es decir, sin alarma para mi familia. Pero lo que realmente me ocupó y me preocupó durante esos años –y eso sí que debía haber alarmado a los míos– no fue la ingeniería, que despachaba como un asunto de trámite, sino la pintura, en la que fracasé, pese a mi entusiasmo, por falta de preparación técnica, y la literatura, en la que el autodidactismo produce mejores resultados...».

Dibujo de Gabriel Celaya reproducido en la cubierta del libro
"Gabriel Celaya para niños" (Ed. de la Torre, 1985)

Todos los dibujos que Gabriel creó –la mayoría de ellos durante el tiempo que vivió en la Residencia de Estudiantes, de Madrid– fueron firmados con su nombre real: Rafael Múgica; y se dieron a conocer cuando empezaron a aparecer en las cubiertas de algunos de sus libros.

Dibujo de Gabriel Celaya reproducido en la cubierta del libro
"Itinerario poético" (Ed. Cátedra, 1989. 7ª edición.)

Dibujo de Gabriel Celaya reproducido en la cubierta del libro
"Gabriel Celaya. Antología". Libro de edición limitada publicado con
motivo de la fusión de las editoriales Alhambra y Longman. 1990

En 2001 la Editorial Visor inició la publicación de las obras completas de Celaya en varios tomos utilizando en sus cubiertas los siguientes dibujos:


Otros dibujos de Gabriel Celaya:


jueves, 7 de abril de 2011

¡MALDITAS GUERRAS! - XVI

Tras el cuelgue de ayer, contra la guerra, recibí varios correos solidarios y amigos uniéndose a este clamor antibelicista que, a diario, me sale del alma... Pensando en esos gestos solidarios me vino a la memoria la siguiente experiencia vivida por Pilar Mateo Herrero en Bolivia y en El Salvador:

Ilustración de Federico Delicado.

Es cierto:
DEJEMOS EL PESIMISMO PARA TIEMPOS MEJORES.
¡ESTAMOS EN PIE. GRACIAS A DIOS!

Así que, un día más:
¡MALDITAS GUERRAS!
¡REIVINDICAMOS LA PAZ Y LA NO VIOLENCIA!

KIKO VENENO. El vuelo más alto y desmelenado que se le puede dar a la música.

La audición de un disco de Kiko Veneno supone siempre para mí un momento absolutamente feliz y gratificante; es como si, al escucharlo, le estuviera haciendo un buen regalo a mi cuerpo...; y es que Kiko siempre consigue entusiasmarme, y llenarme de alegría y de ganas de vivir. 

Kiko Veneno supone y es, para mi, la libertad; el vuelo más alto y desmelenado que se le puede dar a la música; es la ruptura de moldes; la ternura brutal; el impulso de la sangre; la pasión desamordazada; la palabra que siente y te deja sentir; la liberación de la sensibilidad y de los sentimientos; el Sur que más amo –ese Sur que siempre mira al Sur–...; "el pueblo guapeao"... "el canto popular guapo y modenizao"...

Kiko Veneno.
Y he de decir que esa especial admiración que siento hacia Kiko –que se renueva cada vez que escucho sus nuevas canciones– viene de muy lejos..., de 1977, cuando escuché su primer LP, aquel mítico «Veneno» –producido por Ricardo Pachón– en el que, por ejemplo, tuvo el magnífico atrevimiento de cantar en castellano el poema de Miquel Martí i Pol titulado "No demano gran cosa" ("No pido mucho"). (Uno de los más bellos cantos a la libertad que jamás he escuchado, que luego se lo oí cantar, en catalán, a Ramón Muntaner, al valenciano Paco Muñoz, o a Nina, cantante que ha sido directora de la Academia de Operación Triunfo).


«No pido mucho
poder hablar sin cambiar la voz
caminar sin muletas
hacer el amor 
sin que haya que pedir permiso
escribir en un papel sin rayas.
O bien si parece demasiado
escribir sin tener que cambiar la voz
caminar sin rayas
hablar sin que haya que pedir permiso
hacer el amor sin muletas.
O bien si parece demasiado
hacer el amor 
sin que haya que cambiar la voz
escribir sin muletas
caminar sin que haya que pedir permiso
hablar sin rayas.
O bien si parece demasiado…». 

De aquel disco, la crítica del momento –año 1977– publicó la nota que reproduzco a la derecha en la que ya se profetizaba ese "aire nuevo" y siempre innovador, que Raimundo Amador y, sobre todo, Kiko Veneno, le han sabido dar siempre a nuestra música popular. 

A aquel primer disco le sucedió, en 1981 el titulado "Seré mecánico por ti"–disco que reproduce en su portada un cómic de  Ceesepe–.

Tres años más tarde, en 1984, Kiko nos ofreció el disco maxisingle "Si tú, si yo" –en el que canta por primera vez con Martirio, ¡menuda joya!–; y cinco años después "El pueblo guapeao" (1989), obra en la que interpreta el poema "Palabras para Julia", de José Agustín Goytisolo, adaptando la versión de Paco Ibáñez; interpretación que viene a confirmar el puente que Kiko siempre ha sabido tender entre su gran sensibilidad literaria, y su libertad radical alimentada en sus percepciones directas sobre la realidad popular sureña.

A partir de ahí Kiko Veneno nos ha ido proporcionado –a los que le seguimos porque nos "pone"– regalo tras regalo: En 1987, "Pequeño salvaje"; en 1992, "Échate un cantecito" –un auténtico lujo de desarrollo musical con el apoyo de Santiago Auserón y con magníficas canciones como "Echo de menos" o "Joselito"–; en 1995, "Está muy bien eso del cariño" –con una adaptación del tema "Memphis Blues", de Bod Dylan–; en 1997, "Punta paloma"; en 1998, el recopilatorio "Puro Veneno" –con colaboraciones como las de Andrés Calamaro, Juan Perro, Martirio o Albert Pla–; en 2000, "La familia pollo"; en 2005, "El hombre invisible" –¡sencillamente alucinante!–; y, aparte de varias recopilaciones, en 2010, "Dice la gente", disco al que hoy quiero referirme especialmente.


"Dice la gente", es para mí, el disco que pone de manifiesto la "sabiduría musical y poética", alcanzada por Kiko Veneno con el paso del tiempo..., ¡qué placer escucharle! ¡qué bello hermanamiento musical con los ritmos africanos en estos tiempos de tanta guerra y de tanto enfrentamiento!...; qué feliz reencuentro con Leonard Cohen en la adaptación de su "Pájaro en el cable": «Como un pájaro en el cable / como un borracho / en una noche interminable / yo voy buscando / mi manera de ser libre»...


«El mundo tiene mucha prisa / yo prefiero una sonrisa»... «Dice la gente / que de algo hay que vivir / que sólo se muere una vez / yo creo que eso no es así / se muere muchas veces / yo siempre muero por ti»...; es palabra de Kiko... ¡Dísfrutala! ¡Merece la pena!... Ahí, en "Dice la gente" te encontrarás, junto a Kiko, a grandes músicos como Javier Más, Charlie Cepeda, Andrés Roldán y un gran equipo como éste:


miércoles, 6 de abril de 2011

¡MALDITAS GUERRAS! - XV

JUAN GENOVÉS es uno de nuestros más importantes pintores contemporáneos. Nació en Valencia el 31 de mayo de 1930 y ha desarrollado una intensa obra plástica proclamando el valor incuestionable del ser humano, la defensa de los derechos humanos, y la condena radical de la violencia, de las armas y, en particular, de las MALDITAS GUERRAS.

Hay dos obras de Genovés que nos pueden resultar especialmente familiares. Son estas:

"El abrazo". 1976. Pintura perteneciente a la colección del Museo Reina Sofía, de Madrid.
Esta obra fue reproducida en el cartel de Amnistía Internacional durante la transición democrática.

"La reja". 1967.  Acrílico sobre tela que ilustra la cubierta
del disco "Silencio" de Adolfo Celdrán.
Por mi parte, como homenaje a este grandísimo pintor, voy a dedicarle varios "cuelgues" en los que sucesivamente presentaré varias de sus obras creadas contra la violencia, las armas y la guerra. 

Ésta es la primera; titulada sencillamente "El hombre", creada en 1968:

HOMENAJE A LA MÚSICA Y A LA CANCIÓN. Cuatro canciones y unas breves reflexiones.

La iniciativa y la experiencia –sobre la música– que ayer nos transmitía José Antonio Abreu, director de orquesta venezolano, me ha suscitado el recuerdo de cuatro canciones y una reflexión que le leí hace tiempo a Antonio Gala, y que quiero hacer presentes hoy en el blog, como reconocimiento y homenaje a todas las personas que, de una u otra forma, nos relacionamos con la música o con la canción, con independencia de la edad que tengamos, o del género musical con el que hayamos decidido identificarnos.

Esas cuatro canciones son las siguientes:


«Música, música,
tengo fe en la música,
sólo debe haber música,
orientando tu vida haca lo mejor.
La música será tu solución,
hacia algo que lleva a la paz,
la auténtica paz,
que hará que seamos hermanos,
entre la incomunicación
masiva que nos obliga a estar 
de alguna forma
dentro de esta bola redonda».
("Música, música". Javier Bergia).


«Miro el instante que ha fijado
la fotografía,
ríes con la timidez de quien
le avergüenza la risa.
Quince años que sujeto entre mis brazos
al compás del último disco robado.
Nada queda en ese trozo de papel,
todo es alquimia;
veo que es la prueba más veraz
de que todo es mentira.
Esos rostros ya no llevan nuestros nombres,
son dos máscaras perdidas en la noche,
pero, queda la música...».
("Queda la música". Luis Eduardo Aute)


«Apoyó el arco suavemente entre las cuerdas y atacó con toda naturalidad
Mi, Fa, Mi, Re, Do, Re, Mi, Fa...
Y uno por uno desgranó cada pasaje con preciso y afilado bisturí
Fa, Sol, Fa, Mi, Re, Do, Re, Mi...
Y contagió a los cuatro vientos
las risas y los lamentos
de la sangre puesta en pie
Sol, La, Sol, Fa, Mi, Re, Do, Re...
Cual grillo en celo que reclama su pareja señalando: ¡Estoy aquí!
Fa, Re, Si, La,
Fa, Do, Si, La, Sol, Sol, La, Si...
Déjalo todo y sígueme.
Trinaba mágica.
La voz del músico.
Pariendo música.
Música...
Bendita música.
La, Do, Si, Si,
La, Sol,
La.
A consecuencia de una osada pirueta que el intérprete salvó con frialdad
Mi, Fa, Mi, Re, Do, Re, Mi, Fa...
Mi corazón echó a volar como un cometa presintiendo que rondabas por allí
Fa, Sol, Fa, Mi, Re, Do, Re, Mi...
Y con la angustia y el talento
del último movimiento
anduvo buscándote
Sol, La, Sol, Fa, Mi, Re, Do, Re...
Y en los impares del segundo anfiteatro te encontró y volvió a por mí
Fa, Re, Si, La,
Fa, Do, Si, La, Sol, Sol, La, Si...».
("Bendita música". Joan Manuel Serrat).


«Pero hay algo que me ayuda a despertar,
es la música que corre en nuestras venas
es un ritmo que contagia y es mejor
porque así no estamos solos».
«Si las palabras curan que hablen.
Si las canciones acompañan que suenen.
Si el calor alivia, invítame.
Si las miradas saludan, asómate».
("La música me ayuda" y "Si las palabras curan". 
Marina Rossell).

Y estas son las reflexión que formulaba Antonio Gala en su artículo "La música extremada", publicado en el diario El País, en 1990:

«Si el ser humano no fuese capaz de percibir la belleza de los sonidos y enriquecerse con ella, estaría incompleto; si un pueblo no hubiese encontrado su propia música, y no cantara y se regocijara a su través, sería un pueblo sin alma».

«La música resume la más alta dignidad del arte, siendo a la vez sustancia y forma de él. [...] El mundo entero se vincula por medio del comprensivo abrazo de la música. Como un mágico tapiz volador, suprime las distancias y el tiempo, recorre geografías y épocas, produce efectos enardecedores o pacificadores según la disposición de su auditorio. Su ecumenismo se alza sobre credos, razas, ideologías y contradicciones, y relaciona sin palabras un corazón con otro comunicándoles la más honda verdad. Ella aligera la poesía de su lastre verbal para que vuele más alto aún y se trascienda».

«Sólo así, con la certidumbre de que la música está en nosotros y a la vez por encima de nosotros, adquirirá su valor verdadero. Y ella y las otras artes –entre las que la competencia es imposible porque son vías convergentes–, en un día impar, quizás nos hagan comprender a los hombres que somos todos hermanos incompletos; que todos somos un eco de la inaudible voz del cosmos; un compás cada uno de la infinita melodía; un ritmo o una estrofa o un silencio –sin silencio no hay música– de la eterna armonía universal».


LA CREACIÓN DE LA WEB "UNIVERSO MUSICAL DE LA GENERACIÓN DEL 27 Y OTROS UNIVERSOS PoÉTICOS" SIGUE ADELANTE

Hoy voy a compartir un texto global de presentación de su identidad y de su contenido: «Esta WEB trata del encuentro, hermanamiento y fusión...