Vistas de página en total

sábado, 8 de enero de 2011

ALFREDO GONZÁLEZ EN "LIBERTAD 8"... ¡MAGNÍFICO!

Anoche actuó en "Libertad 8" el músico y cantor asturiano Alfredo González. 


Era la primera vez que le escuchaba cantar en directo y he de decir que consiguió "clavarme" en una silla completamente inmerso en su música y, sobre todo, en los textos de sus canciones. 

Anoche, precisamente, para que no se me hiciera demasiado tarde, tenía necesidad de salirme de la sala antes de que finalizara el concierto –cuestiones personales derivadas de la muy "cachonda" de mi diabetes–, pero fui incapaz de hacerlo; estaba tan metido en la música, en la voz y en las historias cantadas de Alfredo –¡me lo estaba pasando tan bien!– que decidí quedarme a disfrutar hasta el último segundo.


Me limito a hacer esta breve crónica del recital de anoche porque la semana que viene quiero dedicarle un "cuelgue", con más detalles, a los dos últimos discos de Alfredo González: "Dudas & Precipicios" y "La nada y tú", ambos publicados en 2008.


Si voy a comentar que el complemento del concierto de anoche en "Libertad 8" fue que, en un momento determinado, Luis Ramiro subió al escenario para cantar un tema con Alfredo; me encantó aquel dúo tan espontáneo y tan entrañable. Yo admiro muchísimo a Luis y siempre he dicho, y hoy lo confirmo, que su disco "Dramas y caballeros" (2009) es, sin duda, uno de los mejores que se han editado en nuestro país durante la primera década del siglo XXI a la que le pusimos fin hace ocho días.


"CANTIJUGAMOS" CON JUAN MIGUEL MORALES Y SUS "RETRATOS DE CANTANTES"

Detrás de un CD, o de un LP, como en general detrás de todas las cosas que utilizamos a diario, siempre está la presencia de un conjunto de personas, muchas veces anónimas, que han trabajado y han colaborado para que podamos disfrutar de él.

Entre esas personas hay que resaltar las que diseñan las cubiertas, o carátulas, de los discos, y, más en concreto, los fotógrafos o fotógrafas que nos ofrecen el retrato, o la imagen, del artista que vamos a escuchar. (No sé si a vosotros y a vosotras os pasará, pero cuando uno va con tiempo a una tienda de discos y te pones a ver las existencias, hay algunos que, sin conocerlos, te llaman la atención por la belleza y la originalidad de su cubierta, y te entran ganas de comprarlos; y, por el contrario, hay otros que sus cubiertas están tan poco cuidadas o son tan "horteras" que, de entrada, te causan un cierto rechazo... Es verdad que al final lo importante es el sonido..., pero la presentación también cumple un papel nada despreciable). 

A esos fotógrafos y fotógrafas que colaboran en la edición de los discos, quiero a darles, en el blog,  el protagonismo que se merecen; como igual lo haré con los ilustradores, o las ilustradoras, que desarrolla un trabajo similar.

Y para comenzar, mañana voy a referirme al trabajo de una persona, a la que admiro y quiero mucho, conocida entre el gremio como "el fotógrafo de los cantautores", me refiero, a Juan Miguel Morales.

Juan Miguel Morales (Foto: Omar Jurado)
Pero antes de hablar de él, vamos a contemplar algunos de los retratos que ha realizado. Se me ocurre que para que la observación sea más interesante y divertida, podríamos acudir a uno de nuestros "cantijuegos"

¿Quiénes son cada uno de estos 18 cantantes que han sido fotografiados por Juan Miguel Morales en las siguientes imágenes?

Como siempre podemos realizar el "cantijuego" de forma compartida a través del apartado de "comentarios".

viernes, 7 de enero de 2011

PERSONAJES: JUAN ANTONIO CASTILLO. Primera parte: Presentación

Juan Antonio Castillo. Fotografía extraída
del CD recopilatorio "Pabellón Psiquiátrico.
Veinte grandes canciones"
 (2003).
El personaje del que voy a hablar hoy, en este apartado, nació en Córdoba en 1966, y fue uno de los más interesantes creadores de la "canción de autor" en la década de los ochenta y de principios de los noventa. Su nombre es Juan Antonio Castillo;  tipo excelente, que a finales de 1996 desgraciadamente decidió suicidarse dejando un tremendo vacío en la música popular. Hoy quiero reivindicar su gran personalidad y su trabajo para rescatarle del olvido. (Este "cuelgue", por lo importante que me parece, y de forma excepcional,  voy a desarrollarlo en tres partes.)

El inicio de su trayectoria como compositor y cantante –con el seudónimo de "Patuchas"–, fue en 1986 con la creación del grupo de rock "Pabellón Psiquiátrico"; grupo que durante los seis años de su existencia grabó cuatro discos, todos ellos editados por Fonomusic: "Inmaculada", "La flauta de Bartolo", "G de Gilipoyas" y "En el cielo no hay alcohol".

Una vez disuelto el grupo, en 1992, Juan Antonio se trasladó a Granada para estudiar Filología hispánica, y posteriormente, a Madrid, donde inició sus estudios de Arte dramático. Juan Antonio, además de ser un apasionado por la música, sentía también una gran atracción por el mundo del cine y del teatro.

Por aquellos mismos años, tomó la decisión de regresar al mundo de la música; continuó escribiendo y componiendo nuevas canciones; y volvió a ofrecer recitales –ahora en solitario– en varios locales de Córdoba y Madrid; yo personalmente le conocí cantando en "Libertad 8"; ¡era genial!... Julián, que ya era entonces el encargado de "Libertad 8", afirma que «¡era el mejor artista que había pasado por allí!».


Carlos de France –que fue uno de los fundadores del grupo "Objetivo Birmania"– compartía con él una buena amistad y recuerda: «Venía a mi casa y se llevaba 20 CD's y 8 libros por ejemplo... A la semana siguiente se lo había escuchado y leído todo, y se llevaba más. Me hablaba de teatro francés, a mí que he estudiado en el Liceo rancés –con los "Nacha Pop"–. Era superculto. [...] Cuando terminó Arte dramático, fui a verle actuar al Teatro Alfin. Tenía un oído espectacular, ¡no desafinaba nunca el muy cabrón. Le estaban grabando temas artistas famosos de México y Argentina».

En las canciones de Juan Antonio se fundía la ironía y el humor con un tono general de inconformismo y de sutil desencanto; todo ello aderezado, como contrapunto, con unas grandes dosis de sensibilidad y de ternura.

En aquellas canciones narraba historias, aventuras y situaciones creadas con una gran imaginación. «Historias increíbles» –como solía llamarlas– que se movían temáticamente entre el rechazo a la soledad no buscada y la necesidad del amor entendido como «una fuerza poderosa que está en todas las cosas y las hace más hermosas», expresión tomada de su canción "Si tú, si yo".

De entre aquellas canciones, hubo una, no precisamente la de mayor calidad dentro de su repertorio, que le permitió experimentar, en muy poco tiempo, un gran éxito y una gran popularidad –de ello hablaremos en la segunda parte de este "cuelgue"–. Fue la canción titulada "Danza de los cuarenta limones"; canción marchosa y surrealista en la que Juan Antonio criticaba los "40 principales" y nombraba, de forma explícita a Peter Greenaway, advirtiendo que, aunque pudiera parecerlo, su canción nada tenía que ver con las películas del conocido director de cine británico.

PERSONAJES: JUAN ANTONIO CASTILLO. Segunda parte: El final de una vida descaradamente joven.

Seguimos recordando a Juan Antonio Castillo. La historia del éxito de la canción "Danza de los cuarenta limones", de la que hablábamos en el "cuelgue" anterior, fue tan "increíble" como las que él mismo solía narrar en sus letras. Ocurrió así:

A finales de 1995, el periodista y presentador de televisión Pepe Navarro –que en aquel momento dirigía "Esta noche cruzamos el Missisippi"– escuchó cantar a Juan Antonio en "Libertad 8" y le encantó la canción "de los limones"; pensó que era un tema divertido y fácilmente comercializable desde su programa televisivo. Y, a partir de ahí, todas las noches, Juan Antonio aparecía en el televisor cantando su "Danza de los cuarenta limones", acompañado de unas provocativas y hermosas señoritas –con tremendas y banboleantes "tetas limoneras"– que bailaban detrás de él de forma totalmente insinuante.

Rápidamente, la canción "de los limones" se hizo tremendamente popular y, con ella, saltó también a la fama aquel muchacho andaluz –convertimdo en un "friky"– que cantaba lo que la mayoría de la audiencia consideraba como una ingeniosa ocurrencia más de Pepe Navarro. (Es decir, se había hecho realidad aquello del dicho popular: "mas pueden dos tetas – en este caso limoneras– que dos carretas".)

Inmediatamente después la empresa discográfica Virgin se interesó por aquel "producto musical" y Juan Antonio grabó su primer y único disco en solitario: "Las increíbles historias de Juan Antonio Canta" (1996), álbum en el que además de la "Danza de los cuarenta limones" incluyó trece magníficos temas como "Catherine Deneuve" –su amor platónico–, "Cama roja", "Madrid", "Pasa la gorra", "Balada del adúltero" o "La jaula de los monos".

A partir de aquel momento, a Juan Antonio se le planteó un serio conflicto personal; de repente, se convirtió en un artista reclamado y reconocido sólo por una canción que llegó a eclipsar el resto de las que había compuesto –siendo aquellas infinitamente mejores–; una sola canción que el personal no entendió en absoluto, pero que marcó su identidad artística en una dirección que, en realidad, nada tenía que ver con sus planteamientos y con sus aspiraciones personales como compositor y como cantante.

«Él estaba desesperado –cuenta su amigo Carlos de France–, recuerdo que me dijo: Tío, me subo a un taxi y el chófer me dice "un limón y medio limón"; llego al hotel y el de recepción me dice "un limón y medio limón", en el ascensor "un limón y medio limón"... Y si en un concierto canto otra canción no me escuchan y a punto están de tirarme piedras".

Pasados unos meses de aquel tremendo éxito, en diciembre de 1996, Juan Antonio decidió suicidarse; desgraciada noticia que el diario El Mundo recogió el día 24 con el siguiente titular: "Un heterodoxo vencido por cuarenta limones".

PERSONAJES: JUAN ANTONIO CASTILLO. Tercera parte: La T.V y la fama ¿pueden tener efectos destructores?

Finalmente, si me lo permitís, me gustaría compartir con vosotros y vosotras, unas reflexiones que me hice, en su día, cuando José Antonio Castillo decidió dejarnos, y que vuelvo a planteármelas cada vez que lo recuerdo.

Es muy difícil y aventurado determinar las causas de un suicidio, que con frecuencia se produce, inesperadamente, como resultado de un estado depresivo.

En el caso de Juan Antonio, se dijo que murió como consecuencia de un éxito que le desbordó poniendo en crisis su identidad; en realidad no se saben las causas; por mi parte, cuando vuelvo a escuchar su disco, suelo pensar que tal vez lo que le llevó a la muerte fue encontrarse inmerso en una situación similar a la que narraba en su canción "La jaula de los monos", con la que concluía su álbum.

«Miro la jaula de los monos,
están tan solos como yo,
no van a verlos nunca
cuando llega el invierno
y si mueren que más da...
Cuando sale la luna
el mono es un enigma,
un crucigrama de color negro;
lo que más me atormenta
de esta estúpida historia
es que hace el mono sonriendo».


De cualquier forma, lo cierto y lo lamentable, fue que aquella muerte en plena juventud –tenía treinta años– cercenó la existencia de un hombre que podría haber llegado a convertirse en uno de nuestros mejores y más interesantes creadores contemporáneos.

La gran pregunta que me formulé el 24 de diciembre de 1996, sigue siendo ahora la misma: ¿La televisión –y en particular lo que hoy se llama la televisión del griterío, de las broncas de diseño y de la basura– y la fama, pueden tener efectos destructivos sobre las personas?...

Yo estoy convencido de que sí, aunque también es cierto que la mayoría de las personas tienen la suficiente fortaleza como para no dejarse atrapar por las redes de la televisión basura y de la fama hasta el extremo de quitarse la vida... Quitarse la vida no, pero sí, con bastante frecuencia, hacerse insoportables, inaccesibles, creerse importantísimos, crearse "filtros" para que no se pueda conectar con ellos directamene, contratar "currantillos" que les atiendan las llamadas telefónicas y les cuiden las redes sociales..., en fin, comportarse como si fueran "dioses y diosas" de un "olimpo" que en realidad no es más que el de la idiotez y la mediocridad...; se trata de otros tipos de destrucción: la destrucción de la sencillez, de la cercanía... y a fin de cuentas de la auténtica sensibilidad. Son personas que, en nuestro caso, canten lo que canten, no me interesan.

¿Y tú qué piensas?...

En fin, ¡que cada uno haga lo que quiera!... Al final, para mí, lo que me parece es que casos como el de Juan Antonio Castillo –víctima, sin duda, de la debilidad– no vuelvan a producirse.

jueves, 6 de enero de 2011

FORGESOUND - I. Presentación, cubierta y canciones

El disco "Forgesound", del que hablamos en el último "cantijuego", se publicó en 1976, y se presentó, como ya conté, en la Sastrería Gutiérrez. Fue un gran acontecimiento porque, dada la identidad de sus creadores, aquello prometía ser un tremendo y divertido "canchondeo". (Aquel mismo año, por ejemplo, Luis Eduardo Aute –uno de los autores de "Forgesound"– había publicado su disco "Babel" de "canciones satíricas", en el que incorporó alguno de los temas que ya había compuesto para el grupo Madres del Cordero, del que hablaremos próximamente).



En la carpeta del LP –ilustrado por Forges– se hacía la siguiente presentación:

«Forgendros músico-literiarios originales de los polifacéticos maestros Jesús Munárriz y Luis Eduardo Aute bajo la fastuosa inspiración de Antonio Fraguas de Pablos "Forges y su universalamente famosos monigotes.

Arreglos y dirección musical del maestro Fernando García Morcillo –autor, entre otras canciones, de "La vaca lechera"–, con coletilla lechera final fres-dixie-vaca-band, en homenaje.

Este redondo no hubiera sido posible sin la costosísima colaboración laríngea de las super-vedettes Rosa León, Teddy Bautista, Julia León y el dinámico dúo de cantautores: Aute y Munárriz.

Coro de estraperlistas, rumberos, efectos especiales, etc.: "Los hijos de los padres de los mismos". Mesa de control y cócteles sonoros: Antonio Morales».

Realizada la presentación, voy evocar cinco fragmentos de aquellos "forgendros" con sus "monigotes" correspondientes:

MARIANO. Vocalista: Rosa León.
"Parece mentira / lo poco que te gusta el movimiento / desde hace la tira / me huelo yo que tienes mucho cuento/ ... Mariano, Mariano / no te marcas un gol desde el verano/... Mariano, Mariano / estás hecho un tarzán de quinta mano / ... Mariano, Mariano / ¿cuándo vas a marcarte / un feliciano? / Mariano, Mariano / que me voy a ligar / a un miliciano».

SILLÓN DE MIS ENTRETELAS. Tanguista arrabalero: Jesús Munárriz, "El Muna".
«Me quieren quitar el cargo, / yo no me largo; / este chollo no lo suelto, / me lo he ganao. / Tantos años asintiendo / y hasta aplaudiendo / y ahora vienen a decirme / que me han cesao. / Sillón de mis entretelas, / mi despachito oficial, / quieren dejarme a dos velas, / ¡a un director general! / Me quieren echar afuera, / arrojarme al arrabal. / ¡Que puñalada trapera / del Papelín Oficial! / Aferrao a mi butaca / como una lapa, / a mí nadie me despega / de este sillón».

CARSELERO, CARSELERO. Cha-cha-cheros sabrosones: Aute y Jesús Munarriz.
«Carselero, carselero, / que te estoy viendo el plumero; / carselero, carselero, / hijo de... la inquisición / [...] No me aprietes los tornillos, / deja en paz mis huesecillos, / no me enchufes la parrilla / que no soy una morcilla. / [...] No tortures con la tele / que te doy con lo'pinrele': / todo menos el calvario / de aguantar el telediario. / [...] No te pases con la horma, / que no estoy con la reforma. / Apertura, cerradura, / esto acabará en ruptura... / (de mi brazo, por supuesto.)»

¡AY SUIZA, PATRIA QUERIDA!. Cantante: Aute con coro de estraperlistas.
«Con las maletas bien repletas de pesetas / vuela a Lausana una vez a la semana; / pequeñas sisas pa'que viajen mis divisas, / que siempre el capital es internacional. / Ser patriota no es sinónimo de idiota, / yo la bandera la llevo en la billetera: / me da canguelo si me huelo algún revuelo / y me sienta fatal la reforma fiscal. / ¡Ay, Suiza, patria querida, / ay Suiza de mis amores. / ¡Vivan las cuentas en clave, / la fuga de capital, / viva la Suiza neutral / refugio de mi chequera, viva la banca extranjera / con capital nacional!».

ROMANCE DEL BLASILLO. Canta la conocida jotera Julia León.
 «Por la estepa castellana / va caminando el Blasillo / con la cabeza rapada, / las manos en los bolsillos / y las ideas muy claras, / aunque sólo es un chiquillo. / Cada vez que abre la boca / dice verdades tremendas, / aunque a juzgar por su gesto / parece que está en la higuera; / pero el alcalde del pueblo, / ése, ¡vaya si se entera. / ¡Ay, Blasillo, y olé, me caes bien! / ¡Ay Blasillo, y olé, por president!. / [...] Cuando se va por las eras / a apacentar los borregos, / Les mira fijo a los ojos, / los ve callados y serios / y dice que se parecen / a lo mozos de su pueblo. / Habla del problema agrario, / de reforma de estructuras, / y se queja de que el campo / recibe muy poca ayuda. / Dice que el campo está solo, / más solito que la una. / Le ha pedido a los reyes / que le traigan una urna / para llevarla a la escuela / y aprender como se usa. / [...] Ahora que estamos llegando / al final de esta canción / te deseamos, Blasillo, / con la mejor intención, / que una de las dos Españas / no te hiele el corazón».


La canción "Romance al Blasillo" es, sin duda una de las mejores del disco, y está  magistralmente cantada por Julia León. El resto de las canciones fueron las siguientes:

LOS CABRAS LOCAS. Cantatrices: Aute y Munárriz.
YO NO ME VOY. Solista: Teddy Bautista y sus rumberos.
TIA MOLLAR: Rockero solista: Teddy Bautista. (Tía mollar: Rosa León).
LA VENTANILLA. Cupletistas: Aute y Munárriz.
ANTONIO FRAGUS "EL FORGES". Cantaora: Rosa León.

FORGESOUND - II. Album fotográfico

Rosa León y Julia Leon durante la grabación.
Que yo conozca es la única fotografía en la que aparecen cantando juntas.
Antonio Fraguas de Pablos "Forges" durante la grabación del disco.
A la izquierda el maestro Fernando García Morcillo, autor de la canción "La vaca lechera".
A la derecha Rosa León, Munarriz, Teddy Bautista y Aute.

CADA VEZ QUE CONTEMPLO UNA IMAGEN DEL DOLOR Y DE LA DESGARRADORA Y CRUEL INJUSTICIA QUE ESTA VIVIENDO "CUBA Y EL PUEBLO CUBANO" SE ME ROMPE EL ALMA...

... se me saltan las lágrimas, me desespero por la impotencia y siento un infrenable ODIO –¡sí! odio!- hacia el repugnante  Donald Trump y s...