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domingo, 21 de junio de 2020

TESTIMONIO MUSICALES: AUTE (28)


Luis Eduardo Aute nada más acabar su exposición en la Galería Kreisler Dos de Madrid vive una especie de enclaustramiento del que surgirá su segundo LP de la trilogía "Canciones de amor y duda". fue "CUERPO A CUERPO" grabado a lo largo del mes de abril.

«Parecía tan fácil vivir,
no era más ni era menos que un juego,
casi como jugar al parchís
que obligaba a llegar el primero.
Se trataba de darse un festín,
de comerse enemigos hambrientos...
y así es como jugando aprendí
a ser un contrincante
dispuesto al ataque,
el filo de un sable
erguido en el aire,
la bestia en el ángel
que libra combates
cuerpo a cuerpo, cuerpo a cuerpo,
cuerpo a cuerpo
contra el amor, contra el odio y también contra ti,
contra la vida, la muerte y también contra mí.
Descubierto más tarde el amor,
no era más que jugar con el fuego,
yo te apunto con el corazón,
tú disparas con balas de hielo.
La pasión es un beso feroz
entre la carne y el esqueleto...
y así es como el amor me enseñó
a ser un contrincante
dispuesto al ataque...
Y cercana la recta final,
no era más que jugar a hacer tiempo
evitando mirar hacia atrás
y pisando muy firme el terreno,
a la espera de verle la faz
a la dama del último duelo...
y así es como dejé de matar,
de ser un contrincante
dispuesto al ataque...» (66)


Acosado por la duda y traspasado el umbral de la "fuga", Aute –que en el fondo es incapaz de escaparse o de desertar de si mismo y de lo que le rodea– descubre ahora la necesidad de hacerle frente sin censuras y "cuerpo a cuerpo" a la realidad. En ese contexto se presiente a sí mismo enfrentado en un combate contra la vida; un combate, a veces infiltrado en el propio ser de forma totalmente inconsciente, y traducido en una larga e insólita carrera o batalla de contrincantes a la defensiva o al ataque..., frente  esa locura, en la recta final del destino, Eduardo, que siempre fue la antítesis de la agresividad, se niega a ganar resistiéndose a que la "bestia" pueda habitarle convirtiendo su cielo en un infierno.

«Al cuerno con la Historia y sus delirios,
no apuesto por la batalla campal,
que acaben los troyanos y los tirios
casándose que son tal para cual.
Las fórmulas exactas de los sabios
que han hecho de estos pagos un burdel
no valen las espadas de tus labios
ni el pozo incandescente de tu piel.
Va, va, va, va, va, va,
no quiero ser más que un hombre
con una mujer.
Va, va, va, va, va, va,
quiero morirme en tus brazos
pero de placer.» (67)

Desde esa concepción de su existencia a contracorriente, que le situará una vez más al margen del tinglado o del invento del vivir como algo institucionalizado, irreflexivo e infernal –que él no entiende–, no es posible para Aute el retorno a la fuga, le es imprescindible encarar la realidad y asumirla como un hecho tangible pero radicalmente doloroso y negado como proyecto.

En aquel momento también, después de nueve años de aquella tan esperada y deseada democracia, se lee ya en el aire y en el alma de los soñadores y de los utópicos el esbozo del desencanto y el hedor de la derrota. Ahora la poesía y la música de Eduardo se hacen especialmente directas y hasta incipientemente agresivas.


«Cuando despierto
y me encuentran las noches
lejos del sueño,
entregado, al abrazo
que me da el lecho,
voy librando combates
contra mi cuerpo.

Levanto el peso
de mi carne abrasada
por mil infiernos,
la conduzco a la calle
a que le dé el fresco
y me enciendo una nube
contra los nervios.

Y el humo se retuerce
y luego dibuja figuraciones,
los transeúntes se transforman
en buitres y tiburones...
buitres y tiburones.

Siento acercarse
monstruosas presencias
por todas partes,
buitres con rostro humano
y ojos de nadie,
tiburones con manos
llenas de hambre.

El día nace,
se recogen las sombras
tras los portales
y la boca del lobo
esconde sus fauces...
un olor a derrota
perfuma el aire.» (68)

Pero en el marco de ese realismo existencial y de esa agresividad sanamente incontenible, Aute no puede resistirse a la verdadera dimensión de lo que es –y de lo que llegará a ser para siempre– su realidad más entrañable, la realidad del amor que resurge en él como un eterno contrapunto al absurdo y a la nada; el amor contemplado ahora desde la perspectiva de la ternura.


«Estoy pasando un bache,
un revés, un agujero,
un no sé qué me ocurre
que ni yo mismo me entiendo...
No me apetece nada,
nada más que estar adentro,
pero no de tu vientre
sino de tus sentimientos.
Quisiera que supieras
que no tengo otro deseo
que estar entre tus brazos
como quien pide consuelo,
sentirte toda mía,
sin lujurias ni misterios,
como siento la sangre
que circula por mi cuerpo.

No me hace falta la luna
ni tan siquiera la espuma,
me bastan solamente dos
o tres segundos de ternura.

A veces me pregunto
si no me causa respeto
el paso de los años
desgastando nuestros besos
así como el derroche
de algo más que mucho tiempo
sin vernos un instante
más allá de los espejos.
Por eso necesito,
aunque sé que es un exceso,
que tus ojos me digan
algo así como: de acuerdo,
estoy aquí a tu lado
para que no tengas miedo
al miedo de estar solos,
solos en el universo.» (69)

Este nuevo LP –"CUERPO A CUERPO"– es presentado en el Palacio de los Deportes de Madrid durante las Fiestas de San Isidro en un concierto masivo e inolvidable, un concierto al que le sucederá una intensa y ajetreada gira recorriendo, especialmente durante el verano, prácticamente todo el país.

A la vez Luis Eduardo envía algunos de sus cuadros para ser expuestos en Holanda y Bélgica, participa en Arco 84 y realiza una exposición individual de su obra reciente en Barcelona. Ediciones Hiperión publica la segunda edición de su libro "CANCIONES"


(66) "Cuerpo a cuerpo" (Cuerpo a cuerpo, 1984).
(67) "Va, va, va" (Cuerpo a cuerpo, 1984).
(68) "Buitres y tiburones" (Cuerpo a cuerpo, 1984).
(69) "Dos o tres segundos de ternura" (Cuerpo a cuerpo, 1984).

martes, 16 de junio de 2020

ES ABSURDO Y NO PUEDO ENTENDERLO


ES ABSURDO Y NO PUEDO ENTENDERLO, pero ha ocurrido. Después de más de un año de conversaciones con el Patronato Federico García Lorca de Fuente Vaqueros, dependiente de la Diputación de Granada, para que patrocinara y acogiera en su fondo documental la investigación que ya estoy finalizando sobre la poesía musicalizada y cantada de Lorca, la negociación está prácticamente “rota”; los motivos son inexplicablemente absurdos y creo que debo compartirlos desde mi responsabilidad y desde la alta y objetiva valoración que en este momento hago de mi propio trabajo.

Al final de casi un año y medio de conversaciones con el Patronato –en un muy buen clima de trabajo– se ha interpuesto la típica “burocracia” institucional y ha surgido un “secretario omnipotente” –que debe mandar que la Diputada Provincial– que para ayudarme a finalizar el proyecto y para acogerlo en el fondo documental de la Casa-Museo de Fuente Vaqueros me exige lo siguiente:

«Documentación, a ser posible de carácter público, que acredite que posees los DERECHOS DE REPRODUCCIÓN de las piezas que forman parte de esta colección. También sería conveniente aportar las facturas, recibos, contratos u otros documentos con los que cuentes.»

¡Qué más quisiera yo que poseer los DERECHOS DE REPRODUCCIÓN de las más de 5000 “piezas” –canciones– que tengo recuperadas, estudiadas y clasificadas entre 1931 y el día de ayer¡ Llevo año y medio comprando discos y canciones para trabajar sobre ellas y ¡nada más! 

De cara a la investigación  que estoy haciendo, y que propongo compartir a través de un soporte informático –una Web– esta exigencia es absurda, por no llamarla un  disparate y una locura. Así me lo confirman varios abogados y abogadas, especialistas en “derechos de autor” a los que he consultado.

A partir de esa exigencia, llevo cuatro meses intentando que lo entiendan en la Diputación de Granada y ¡no hay forma!. Me siguen mandando el “párrafo” y la exigencia antes citada. Así que, no perdamos más tiempo… Eso sí, es verdaderamente lamentable que una institución tan “teóricamente” lorquiana rechace tan absurdamente un proyecto como el que generosamente les estoy ofreciendo.

Así pues sigamos parlante y busquemos otras posibilidades. Por mi parte no tengo ninguna prisa.

domingo, 14 de junio de 2020

TESTIMONIOS MUSICALES: AUTE (27)


Después de 39 años de historia y de 11 LP's en el mercado discográfico, Luis Eduardo Aute finalmente va a encontrar reconocido y aplaudido su trabajo de una forma clamorosa…, era una obligada deuda cultural que tenía que llegar en algún momento. Fue el 4 de marzo en el Teatro Salamanca de Madrid en un recital "Entre amigos" que posteriormente crearía escuela en multiplicidad y variopintos imitaciones.

Aquel día Eduardo, sobre un escenario quiso testificar su presencia, y su testimonio, valioso y clarividente, no pudo dejar de ser reconocido.

Él calificó aquel encuentro como un punto y aparte –y puede que lo fuera para él–, sin embargo para mí resultó algo mucho más profundo; qué un subrayado; fue el reconocimiento a la coherencia y a la calidad de un artista y de unas canciones que, hasta entonces, y sin grandes apariencias, se habían venido filtrando en las entrañas de muchas de nuestras historias cotidianas.

Junto a Eduardo compartieron escenario y actuaciones, en un clima de verdadera amistad –mágicamente transferido y contagiado hacia todos nos encontrábamos allí–, Joan Manuel Serrat, Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Teddy Bautista y como siempre últimamente el grupo Suburbano.


«Necesito confesaros
antes de decir adiós
que mi voz quiere ser vuestra
como es mía vuestra voz
compartiendo sentimientos
de alegría y de dolor
todas las contradicciones
que padece la razón

Permitidme unos instantes
solo siete versos más,
no quisiera despedirme
ni poner punto final,
sin deciros que esta noche
toco la felicidad
por estar con mis hermanos
Silvio, Teddy, Pablo y Joan.» (65)

La crítica especializada y la opinión pública en aquella ocasión colectivamente también se hermanaron: "Fueron dos horas y media en las que todos tocamos la felicidad".


Tras aquel recital, grabado en un doble LP, se abrirá para Eduardo una gran escalada de contratos y actuaciones en directo por todo el país y en el entreacto su participación en la Feria Internacional del Arte "Arco 83" y una importante exposición en la galería Kreisler Dos de Madrid, una exposición que resultó como una insólita orgía de pasiones y de colores abrazándose con pinceladas atrevidas y descaradas.
«Pretendo expresar la PASIÓN, como la realidad esencial y estructurante de todo cuanto verdaderamente existe, y hacerlo en sus más características manifestaciones, por eso divido la exposición en dos grandes conjuntos plásticos en los que los personajes desnudan sus pasiones: La pasión "divina", bajo el signo del nacimiento y la muerte, de la anunciación alada y de la muerte desgarrada del hijo amado, de su crucifixión. Y la pasión "humana", la pasión que es amor y armonía y que es también odio y violencia perturbadora. Y todo ello en la atmósfera incontrolable y espléndida del éxtasis, porque el éxtasis no es otra cosa que el rostro de la pasión.»


Recuerdo que aquel día, cuando salí de la exposición, muy impresionado por sus lienzos y contemplando la vida cotidiana de la ciudad, que por entonces preparaba ya las navidades, no pude resistir la evocación del fragmento de un artículo de Michel Maffesoli que Aute había reproducido en el catálogo de su exposición:
«Lo que sorprende en la historia de la humanidad y que los intelectuales y los políticos suelen olvidar, es el fracaso de la teoría que intentan, de modo petulante, ignorar o corregir, según los casos, el vaivén caótico de la pasión. Ahora bien, si hay una ley que rija el destino de los pueblos de una manera grandiosa y calamitosa al mismo tiempo es, sin duda, la persistencia, la fecundidad y el aspecto incontrolable de la pasión.»
Este mismo año Eduardo compone un LP con 10 canciones de amor para Pepa Flores.


Al mismo tiempo Aute empieza a gestar su "CUERPO A CUERPO" que escribirá y grabará definitivamente en 1984. En el mes de Julio Ediciones Jucar, en su colección Los Juglares, publica su biografía escrita por J.M. Plaza.




(65) "Entre amigos" (Entre amigos, 1983).

sábado, 13 de junio de 2020

UNIVERSO MUSICAL EN LA OBRA POÉTICA DE FEDERICO GARCÍA LORCA.




UN BUEN “PUÑAO” DE ILUSIÓN Y UN TOQUE DE “INGENUIDAD”. Después de más de un año y medio estoy empezando a poder disfrutar de los gratificantes y esperados resultados de mi trabajo de investigación sobre la “poesía musicalizada y cantada” de Federico García Lorca. Hoy, por ejemplo, os comparto los porcentajes de poemas que han sido musicalizados y cantados en 6 de las grandes obras de Federico.

A punto de finalizar –siempre provisionalmente– esta primera parte del trabajo, me enfrento ahora a la búsqueda de los recursos y de lo cauces para hacer públicos los contenidos y los resultados de este proyecto con el fin de que pueda estar al alcance de las personas interesadas en él. Soy consciente de que son muchos miles las personas que, por todo el mundo, “militamos” en lo que yo llamaría la “pasión lorquiana”.

Llegado a este punto he de confesar que en este proyecto –inmenso y apasionante– he “pecado” de una gran INGENUIDAD. Me explico: Cuando lo inicié, consciente de su envergadura, y durante este año y medio pasado, pensé que dada la importancia cultural del trabajo que estoy realizando –totalmente inédito y necesario– no tendría ningún problema en que alguna institución en este país nuestro se interesara por él y me ayudara sobre todo en este momento de la difusión –como creo sinceramente que se merece– con más transcendencia y repercusión que podría suponer la limitada publicación en mi blog.

Así lo pensé, y de ahí surge mi ingenuidad, ¡PUES NO HA SIDO ASÍ!… Es más, si de aquí al lunes no cambian las cosas, me veré obligado a renunciar a la colaboración de una de esas instituciones –en este caso “lorquiana”– con la que vengo intentando cerrar un acuerdo desde hace más de un año. Ya os cuento la semana que viene.


Está claro, habrá que luchar por este proyecto con todas las fuerzas y a prueba de mucha paciencia, ¡como con todos!. Lo que ocurre es que yo ya me siento más viejo, estoy bastante cansado, y cada vez me cuesta más y acepto menos las burocracias insensatas y la insensibilidad y la falta de respeto hacia el trabajo que uno realiza. De todas formas, no pierdo la esperanza y sigo con el proyecto adelante a ver lo que pasa, si es que pasa algo. Y si no pasa nada me lo quedo y como dice el dicho popular: “¡Santas pascuas!”




martes, 9 de junio de 2020

TESTIMONIOS MUSICALES: AUTE 26


En el mes de marzo sale al mercado discográfico el LP: "FUGA". Eduardo pasa la Semana Santa en Sevilla y aquella experiencia le va a suponer un impacto importante que influirá decisivamente en su pintura y en sus canciones.

En Sevilla le impresiona el mundo fascinante de la luz y del color y sobre todo el contraste hecho armonía entre la fiesta y el drama, entre la procesión callejera y el paseíllo torero en la Maestranza…; le atrae irresistiblemente la imaginería religiosa apasionada y erótica de la que se desprende una leve sonrisa esperanzada y un llanto sutil y desgarrador…; un cirio, el olor a cera quemada, un fino, una lágrima y un "capote de grana y oro"…; la sangre en el ruedo y la sangre en el costado lanceado o en la frente coronada de espinas de un Cristo casi desnudo crucificado y yacente…; los ojos lastimosos y apasionados de la Macarena y el pueblo, un pueblo hambriento de pasiones, que se vuelca indiscriminadamente en "olés" y en "saetas".


Ante toda aquella experiencia cromática y sensitiva, Aute en el laberinto de sus fugas redescubre el color, se reencuentra con la visualización dramatizada y viva de todas sus contradicciones y se abre ante un  nuevo camino, el camino de la "PASIÓN" convertido desde ahora en una de las nuevas claves que definirán su futuro más inmediato; sus oleos y sus canciones van a entrar desde entonces en una progresiva armonía, en un todo difícilmente separable.


Poco tiempo después, el 28 de octubre, el PSOE obtiene la mayoría absoluta en las elecciones generales; Felipe González es nombrado presidente del gobierno y España inaugura con entusiasmo y con esperanza un gobierno socialista.

lunes, 8 de junio de 2020

UNIVERSO MUSICAL EN LA OBRA POÉTICA DE FEDERICO GARCÍA LORCA.


Cuando hace ya más de año y medio decidí adentrarme e investigar sobre la “poesía cantada” de García Lorca inicialmente lo hice pensando y teniendo en el horizonte de mi trabajo la “canción de autor”, la “copla” y el “flamenco” –que son los ámbitos musicales en los que habitualmente me desenvuelvo–. Lo que no podía imaginarme es que. nada más iniciar la investigación, el “universo musical” en la obra de Lorca fue tomando unas dimensiones inmensas y apasionantes en el ámbito del “jazz”, y, sobre todo, de la “música sinfónica”, de la “lírica” y de la “polifonía”… ¡IMPRESIONANTE!

Esta dimensión musical –llamémosla “lorquiana”– que no conocía, me ha atrapado totalmente. He vivido –y sigo viviendo– horas y horas escuchando y disfrutando las creaciones de grandísimos compositores universales que “prendados” de la poesía de Federico la han musicalizado bellísimamente.

Compositores estadounidenses como George Crump, Paul Bowles o David Garner; franceses como Francis Poulenc o Maurice Ohana; Dmitri Shostakovich y Mstislav Rostropóvich (soviéticos), Mario Castelnuovo Tedesco (italiano),  Wolfgang Fortner y Ruth Schönthal (alemanes), Mikis Theodorakis (griego), Reginald Smith Brindle (inglés), Silvestre Revueltas (mexicano), Alberto Ginastera (argentino), David Óistraj (ucraniano), o los españoles Antón García Abril, Fernando Remacha o Fina Calderón. (Como suele ocurrir injustamente, bastantes más varones que mujeres. Tengo que seguir investigando).

Sin duda este ha sido el gran descubrimiento de la investigación que tengo en marcha. ¡SORPRENDENTE!… Todo un descubrimiento que pronto compartiré para que puedan disfrutar de él, los amigos y amigas, que como yo prácticamente no lo conocía. 


El UNIVERSO MUSICAL EN LA OBRA POÉTICA DE LORCA se ensancha y se ensancha y nos demuestra aquello que vengo reivindicando desde hace tiempo: ¡Federico García Lorca vive y late por todo el mundo y en multiplicidad de registros musicales!

viernes, 5 de junio de 2020

TESTIMONIOS MUSICALES: AUTE (25)


Mientras que Luis Eduardo Aute afirma cantando que vivir es el mandato de reflexionar qué es la libertad y que sin la libertad es absurda la vida,se está gestando en España uno de los acontecimientos más lamentables de nuestra historia contemporánea. El 23 de febrero, tras la dimisión del presidente del gobierno Adolfo Suárez, y durante la votación de investidura de su sucesor Leopoldo Calvo Sotelo, un grupo de militares capitaneados por el teniente coronel Tejero intentan dar un Golpe de Estado en el Congreso de los diputados acribillando, con sus pistolas y con su verborrea soez, los latidos del alma de un pueblo que finalmente había optado por la democracia y empezaba a intrusa o a saborearla como una posibilidad. 

Aquel fue un día tremendamente triste, tenso y depresivo para quienes habíamos construido nuestra identidad sobre el sueño o la utopía de la libertad…, después de tantos años de lucha y de esperanza, cuando parecía que dábamos nuestros primeros pasos hacia la Albania proyectada, constatábamos que aquello era una aventura, si no imposible, al menos permanentemente insegura y amenazada.

Diez días después, el 5 de marzo, Luis Eduardo Aute con su nuevo disco "ALMA" recién editado, se presenta en el Teatro Salamanca de Madrid…, la esperanza y el miedo, el amor y la muerte, y en el fondo el sueño desgarrado de una vida que pudiera ser radicalmente distinta de la que fue, palpitaron aquella noche en el teatro, un teatro-templo abarrotado de soñadores abatidos por el impacto y la evidencia de que la existencia humana no es mas que un reto en el tiempo entretenido de contradicciones.


Todo este acontecer, sin lugar a dudas, le afectó profundamente al hombre y al poeta sensible que se esconde en Eduardo…; en el final del camino de su segunda trilogía –sin duda la más vital y esperanzada–, cuando parecía que Aute había llegado a la cúspide de sus reflexiones y hallazgos sobre a vida como una realidad abierta y positiva, irrumpe en él de nuevo la duda ahora de la mano, por ejemplo, de Luis Antonio de Villena, de Stevenson o de Francis Scott Fitzgerald; «¿Dónde ese sur buscado noche a noche para ser feliz? ¿Dónde la tierra del alba?… Y así vamos hacia adelante, botes que reman contra la corriente, incesantemente arrastrados hacia el pasado… Y la vida… ¿qué es la vida? Es un páramo desnudo, ver el amor llegar y ver el amor marcharse».

«Como llegó,
pasó,
con la premura de quien huye
de un mal que todo lo destruye;
un implacable mal,
mucho peor que el más temible
criminal.
Y huye, huye,
del paso del tiempo el amor,
huye de ti, huye de mí,
huye el amor,
intensa flor
de un día.
Al recordar
el mar,
un espejismo de esqueletos
desvela todos sus secretos,
sólo veo volar
un batallón de buitres vigilando
el mar.
Y huye, huye,
del pájaro la libertad,
huye de ti, huye de mí,
huye el amor,
intensa flor
de un día.
Para vivir,
morir es algo más que su contrario,
es su perfecto corolario;
su dimensión fatal,
la eternidad que va acercándose al
final.
Y huye, huye,
del corazón su palpitar,
huye de ti, huye de mí,
huye el amor,
intensa flor
de un día.» (60)

El 31 de abril nace su segunda hija Laura, está naciendo su "FUGA" y nos encontramos en el pórtico de su tercera trilogía. Desde el amor Luis Eduardo Aute en el tiempo ha chocado con la muerte, se ha enfrentado con la vida, y ahora le asalta la duda y ante la duda, en este momento, el pasmo desgarrador de la fugacidad, del desgarramiento sutil de la vida y del amor, de ese amor anteriormente concebido por él como la música que mueve el universo, o como el motivo buscado y encontrado para seguir viviendo.


«Desde hace algún tiempo te siento distinta,
no sé qué será pero no eres la misma,
observo en tus ojos miradas
que esquivan la mía,
cansada de tanto buscar tus pupilas
pidiendo respuestas a cada por qué,
pero adivino en ti
algo que empieza a huir
y no quiero entender
cuando un presentimiento no crea razón,
sólo infunde terror.
Siento que te estoy perdiendo...
perdiéndote.

Y con monosílabos adormecidos
pretendes decir que dialogas conmigo,
tus gestos son más elocuentes,
al menos son signos
de tu indiferencia por todo lo mío
y más si mi afán es hacerte feliz;
qué fue lo que pasó,
dónde estuvo el error
que no pude impedir
aunque sé que no es fácil decir la verdad
no la digas jamás.

Mis labios no encuentran tu beso oportuno,
ni encuentra mi cuerpo en tu cuerpo refugio,
tan sólo pasivo abandono,
distante desnudo
que entregas como algo que no fuera tuyo,
dejándote hacer en ausente actitud;
qué mortal desazón
es hacerte el amor
cuando ya no eres tú.
No quisiera saber, cuando sueles llorar,
en qué brazos estás.» (61)

Frente a esta nueva experiencia –«mortal desazón que infunde terror»– en las canciones de Eduardo van a aparecer tres senderos como siempre posibles, pero a la vez contradictorios:



• La posibilidad del retorno, o de la vuelta apacible a aquel pasado azul mitificado, romántico y aventurero en el que se entremezclan los recuerdos de la infancia con las grandes utopías.

«También pudiera ser
que huyéramos hacia el azul
con rumbo a un atolón
perdido en los mares del sur,
y allí te construiría
con corales y bambú
una cabaña bajo
un silencioso alud
de blanca luz.
Veríamos junto a las olas
a Daniel Defoe
bebiendo con John Silver
un barril de viejo ron,
a Robert Louis Stevenson
con una leve tos
jugándose a Maureen O'hara
al dominó
con Robinson.

Y el tesoro de la isla
yace bajo algunas rimas
en la cumbre prohibida
de Vaea, en Vailima.

Baroja y Joseph Conrad
raptarían a Melville
para ponerlo a salvo
de la airada Moby Dick;
con Shanti Andía bailaría
un tamouré Lord Jim,
cantado por Jacques Brel
desde su Plat Pays
en Tahití.
Del brazo irían Garfio
y Don Ramón del Valle-Inclán,
colgados de una nube
del Mar de Nunca jamás,
y el feo Bradomín,
católico y sentimental,
daría sus dos brazos
por poder volar
con Peter Pan.

En la familia Robinson
habría un niño más,
el Pequeño Salvaje
que soñara Marryat;
perdido entre una flor
y una vahiné de Paul Gauguin,
Jonathan Wyss escribiría
con champán:
Felicidad.
En la taberna de Colón
sería carnaval,
Salgari se disfrazaría
de Cápitan Grant,
de carabela, Verne,
de Jack London, Sandokán,
de Yvonne de Carlo, tú,
yo, de lobo de Mar,
o de Simbad.» (62)

• O la posibilidad de derramarse intensamente en el presente para escapar del pasado o para despistarse ante la incógnita del futuro.


«Bailemos, bailemos, pues,
los últimos compases del derroche,
viajeros de la noche,
sonámbulos sin pies,
bailemos, pues,
bailemos, pues.…

Bailemos, bailemos, pues,
con máscaras, disfraces y tambores,
confundan los colores
lo que es y lo que no es,
bailemos, pues,
bailemos, pues…» (63)

• O tal vez la aventura de un viaje a toda prisa al más allá, hacia el futuro, cruzando los espejos tras las horas que se van y siempre a la búsqueda de aquella tierra del alba o de aquel tesoro oculto más allá del universo.

«Vámonos,
que queda poco tiempo,
vámonos,
apenas un momento,
vámonos,
y acudamos al baile
que recorre las calles.
Y hay que sacar los pies del tiesto
y correr a toda prisa
tras las horas que se van,
girando sobre sí mismas,
un, dos, tres, como en un vals.
Vámonos,
huyamos de los cielos,
vámonos,
bajemos al infierno,
vámonos,
a ser cuerpo sin alma,
sin más fe, sin más patria
que el mapa que dibuja el fuego;
vámonos, seamos pasto
de las llamas del amor,
que es obra del mismo diablo
cuando pretende ser Dios.
Vámonos,
no lo pienses más,
vámonos,
que es la cuenta atrás,
vámonos,
vámonos por ahí...
Vámonos,
viajemos hacia adentro,
vámonos,
cruzemos el espejo,
vámonos,
a través de los ojos
a buscar el tesoro
oculto tras el universo.
Vámonos, barco pirata,
a buscar la libertad
detrás de cada mirada
cuando se mira en el mar.
Vámonos,
que el fin está por medio,
vámonos,
que tocan a degüello,
vámonos,
a ocupar el ahora
antes de que la historia
lo llene con sus cementerios.
Vámonos, junto a los locos
deslumbrados por el sol,
que nos invaden los monstruos
del sueño de la razón.
Vámonos,
no lo pienses más...» (64)

(60) "Flor de un día" (Fuga, 1982).
(61) "Siento que te estoy perdiendo" (Fuga, 1982).
(62) "Vailima" (Fuga, 1982).
(63) "Bailemos pues˝ (Fuga, 1982).
(64) "Vámonos por ahí" (Fuga, 1982).

III - Y AHORA ¡A DISFRUTAR CON "PABLO.CANO" ESCUCHANDO LAS CANCIONES DE SU "FLOR DE HABANERA" !... Y ALGO MÁS.

Después de los dos "cuelgues" que publiqué hace unos días dedicados al disco "FLOR DE HABANERA" – opera prima del cantau...