Vistas de página en total

lunes, 8 de junio de 2020

UNIVERSO MUSICAL EN LA OBRA POÉTICA DE FEDERICO GARCÍA LORCA.


Cuando hace ya más de año y medio decidí adentrarme e investigar sobre la “poesía cantada” de García Lorca inicialmente lo hice pensando y teniendo en el horizonte de mi trabajo la “canción de autor”, la “copla” y el “flamenco” –que son los ámbitos musicales en los que habitualmente me desenvuelvo–. Lo que no podía imaginarme es que. nada más iniciar la investigación, el “universo musical” en la obra de Lorca fue tomando unas dimensiones inmensas y apasionantes en el ámbito del “jazz”, y, sobre todo, de la “música sinfónica”, de la “lírica” y de la “polifonía”… ¡IMPRESIONANTE!

Esta dimensión musical –llamémosla “lorquiana”– que no conocía, me ha atrapado totalmente. He vivido –y sigo viviendo– horas y horas escuchando y disfrutando las creaciones de grandísimos compositores universales que “prendados” de la poesía de Federico la han musicalizado bellísimamente.

Compositores estadounidenses como George Crump, Paul Bowles o David Garner; franceses como Francis Poulenc o Maurice Ohana; Dmitri Shostakovich y Mstislav Rostropóvich (soviéticos), Mario Castelnuovo Tedesco (italiano),  Wolfgang Fortner y Ruth Schönthal (alemanes), Mikis Theodorakis (griego), Reginald Smith Brindle (inglés), Silvestre Revueltas (mexicano), Alberto Ginastera (argentino), David Óistraj (ucraniano), o los españoles Antón García Abril, Fernando Remacha o Fina Calderón. (Como suele ocurrir injustamente, bastantes más varones que mujeres. Tengo que seguir investigando).

Sin duda este ha sido el gran descubrimiento de la investigación que tengo en marcha. ¡SORPRENDENTE!… Todo un descubrimiento que pronto compartiré para que puedan disfrutar de él, los amigos y amigas, que como yo prácticamente no lo conocía. 


El UNIVERSO MUSICAL EN LA OBRA POÉTICA DE LORCA se ensancha y se ensancha y nos demuestra aquello que vengo reivindicando desde hace tiempo: ¡Federico García Lorca vive y late por todo el mundo y en multiplicidad de registros musicales!

viernes, 5 de junio de 2020

TESTIMONIOS MUSICALES: AUTE (25)


Mientras que Luis Eduardo Aute afirma cantando que vivir es el mandato de reflexionar qué es la libertad y que sin la libertad es absurda la vida,se está gestando en España uno de los acontecimientos más lamentables de nuestra historia contemporánea. El 23 de febrero, tras la dimisión del presidente del gobierno Adolfo Suárez, y durante la votación de investidura de su sucesor Leopoldo Calvo Sotelo, un grupo de militares capitaneados por el teniente coronel Tejero intentan dar un Golpe de Estado en el Congreso de los diputados acribillando, con sus pistolas y con su verborrea soez, los latidos del alma de un pueblo que finalmente había optado por la democracia y empezaba a intrusa o a saborearla como una posibilidad. 

Aquel fue un día tremendamente triste, tenso y depresivo para quienes habíamos construido nuestra identidad sobre el sueño o la utopía de la libertad…, después de tantos años de lucha y de esperanza, cuando parecía que dábamos nuestros primeros pasos hacia la Albania proyectada, constatábamos que aquello era una aventura, si no imposible, al menos permanentemente insegura y amenazada.

Diez días después, el 5 de marzo, Luis Eduardo Aute con su nuevo disco "ALMA" recién editado, se presenta en el Teatro Salamanca de Madrid…, la esperanza y el miedo, el amor y la muerte, y en el fondo el sueño desgarrado de una vida que pudiera ser radicalmente distinta de la que fue, palpitaron aquella noche en el teatro, un teatro-templo abarrotado de soñadores abatidos por el impacto y la evidencia de que la existencia humana no es mas que un reto en el tiempo entretenido de contradicciones.


Todo este acontecer, sin lugar a dudas, le afectó profundamente al hombre y al poeta sensible que se esconde en Eduardo…; en el final del camino de su segunda trilogía –sin duda la más vital y esperanzada–, cuando parecía que Aute había llegado a la cúspide de sus reflexiones y hallazgos sobre a vida como una realidad abierta y positiva, irrumpe en él de nuevo la duda ahora de la mano, por ejemplo, de Luis Antonio de Villena, de Stevenson o de Francis Scott Fitzgerald; «¿Dónde ese sur buscado noche a noche para ser feliz? ¿Dónde la tierra del alba?… Y así vamos hacia adelante, botes que reman contra la corriente, incesantemente arrastrados hacia el pasado… Y la vida… ¿qué es la vida? Es un páramo desnudo, ver el amor llegar y ver el amor marcharse».

«Como llegó,
pasó,
con la premura de quien huye
de un mal que todo lo destruye;
un implacable mal,
mucho peor que el más temible
criminal.
Y huye, huye,
del paso del tiempo el amor,
huye de ti, huye de mí,
huye el amor,
intensa flor
de un día.
Al recordar
el mar,
un espejismo de esqueletos
desvela todos sus secretos,
sólo veo volar
un batallón de buitres vigilando
el mar.
Y huye, huye,
del pájaro la libertad,
huye de ti, huye de mí,
huye el amor,
intensa flor
de un día.
Para vivir,
morir es algo más que su contrario,
es su perfecto corolario;
su dimensión fatal,
la eternidad que va acercándose al
final.
Y huye, huye,
del corazón su palpitar,
huye de ti, huye de mí,
huye el amor,
intensa flor
de un día.» (60)

El 31 de abril nace su segunda hija Laura, está naciendo su "FUGA" y nos encontramos en el pórtico de su tercera trilogía. Desde el amor Luis Eduardo Aute en el tiempo ha chocado con la muerte, se ha enfrentado con la vida, y ahora le asalta la duda y ante la duda, en este momento, el pasmo desgarrador de la fugacidad, del desgarramiento sutil de la vida y del amor, de ese amor anteriormente concebido por él como la música que mueve el universo, o como el motivo buscado y encontrado para seguir viviendo.


«Desde hace algún tiempo te siento distinta,
no sé qué será pero no eres la misma,
observo en tus ojos miradas
que esquivan la mía,
cansada de tanto buscar tus pupilas
pidiendo respuestas a cada por qué,
pero adivino en ti
algo que empieza a huir
y no quiero entender
cuando un presentimiento no crea razón,
sólo infunde terror.
Siento que te estoy perdiendo...
perdiéndote.

Y con monosílabos adormecidos
pretendes decir que dialogas conmigo,
tus gestos son más elocuentes,
al menos son signos
de tu indiferencia por todo lo mío
y más si mi afán es hacerte feliz;
qué fue lo que pasó,
dónde estuvo el error
que no pude impedir
aunque sé que no es fácil decir la verdad
no la digas jamás.

Mis labios no encuentran tu beso oportuno,
ni encuentra mi cuerpo en tu cuerpo refugio,
tan sólo pasivo abandono,
distante desnudo
que entregas como algo que no fuera tuyo,
dejándote hacer en ausente actitud;
qué mortal desazón
es hacerte el amor
cuando ya no eres tú.
No quisiera saber, cuando sueles llorar,
en qué brazos estás.» (61)

Frente a esta nueva experiencia –«mortal desazón que infunde terror»– en las canciones de Eduardo van a aparecer tres senderos como siempre posibles, pero a la vez contradictorios:



• La posibilidad del retorno, o de la vuelta apacible a aquel pasado azul mitificado, romántico y aventurero en el que se entremezclan los recuerdos de la infancia con las grandes utopías.

«También pudiera ser
que huyéramos hacia el azul
con rumbo a un atolón
perdido en los mares del sur,
y allí te construiría
con corales y bambú
una cabaña bajo
un silencioso alud
de blanca luz.
Veríamos junto a las olas
a Daniel Defoe
bebiendo con John Silver
un barril de viejo ron,
a Robert Louis Stevenson
con una leve tos
jugándose a Maureen O'hara
al dominó
con Robinson.

Y el tesoro de la isla
yace bajo algunas rimas
en la cumbre prohibida
de Vaea, en Vailima.

Baroja y Joseph Conrad
raptarían a Melville
para ponerlo a salvo
de la airada Moby Dick;
con Shanti Andía bailaría
un tamouré Lord Jim,
cantado por Jacques Brel
desde su Plat Pays
en Tahití.
Del brazo irían Garfio
y Don Ramón del Valle-Inclán,
colgados de una nube
del Mar de Nunca jamás,
y el feo Bradomín,
católico y sentimental,
daría sus dos brazos
por poder volar
con Peter Pan.

En la familia Robinson
habría un niño más,
el Pequeño Salvaje
que soñara Marryat;
perdido entre una flor
y una vahiné de Paul Gauguin,
Jonathan Wyss escribiría
con champán:
Felicidad.
En la taberna de Colón
sería carnaval,
Salgari se disfrazaría
de Cápitan Grant,
de carabela, Verne,
de Jack London, Sandokán,
de Yvonne de Carlo, tú,
yo, de lobo de Mar,
o de Simbad.» (62)

• O la posibilidad de derramarse intensamente en el presente para escapar del pasado o para despistarse ante la incógnita del futuro.


«Bailemos, bailemos, pues,
los últimos compases del derroche,
viajeros de la noche,
sonámbulos sin pies,
bailemos, pues,
bailemos, pues.…

Bailemos, bailemos, pues,
con máscaras, disfraces y tambores,
confundan los colores
lo que es y lo que no es,
bailemos, pues,
bailemos, pues…» (63)

• O tal vez la aventura de un viaje a toda prisa al más allá, hacia el futuro, cruzando los espejos tras las horas que se van y siempre a la búsqueda de aquella tierra del alba o de aquel tesoro oculto más allá del universo.

«Vámonos,
que queda poco tiempo,
vámonos,
apenas un momento,
vámonos,
y acudamos al baile
que recorre las calles.
Y hay que sacar los pies del tiesto
y correr a toda prisa
tras las horas que se van,
girando sobre sí mismas,
un, dos, tres, como en un vals.
Vámonos,
huyamos de los cielos,
vámonos,
bajemos al infierno,
vámonos,
a ser cuerpo sin alma,
sin más fe, sin más patria
que el mapa que dibuja el fuego;
vámonos, seamos pasto
de las llamas del amor,
que es obra del mismo diablo
cuando pretende ser Dios.
Vámonos,
no lo pienses más,
vámonos,
que es la cuenta atrás,
vámonos,
vámonos por ahí...
Vámonos,
viajemos hacia adentro,
vámonos,
cruzemos el espejo,
vámonos,
a través de los ojos
a buscar el tesoro
oculto tras el universo.
Vámonos, barco pirata,
a buscar la libertad
detrás de cada mirada
cuando se mira en el mar.
Vámonos,
que el fin está por medio,
vámonos,
que tocan a degüello,
vámonos,
a ocupar el ahora
antes de que la historia
lo llene con sus cementerios.
Vámonos, junto a los locos
deslumbrados por el sol,
que nos invaden los monstruos
del sueño de la razón.
Vámonos,
no lo pienses más...» (64)

(60) "Flor de un día" (Fuga, 1982).
(61) "Siento que te estoy perdiendo" (Fuga, 1982).
(62) "Vailima" (Fuga, 1982).
(63) "Bailemos pues˝ (Fuga, 1982).
(64) "Vámonos por ahí" (Fuga, 1982).

jueves, 4 de junio de 2020

UNIVERSO MUSICAL EN LA OBRA POÉTICA DE FEDERICO GARCÍA LORCA. HOY EL "POEMA DEL CANTE JONDO"


Ayer finalice la investigación –siempre abierta y provisional– sobre la obra "POEMA DEL CANTE JONDO" de Federico y el resultado ha sido "ESPECTACULARMENTE SORPRENDENTE". Dicho libro se compone de 55 poemas de los que solo han dejado de musicalizarse y cantarse 4, o sea el 92,7% de libro ha sido musicalizado y cantado.

Uno este resultado a los que ya he venido ofreciendo anteriormente y, la verdad, ¡ES SORPRENDENTE:

"POETA EN NUEVA YORK": Se ha musicalizado y cantado el 88% del libro. Falta por musicalizar 4 poemas.
"DIVÁN DEL TAMARIT": Se ha musicalizado y cantado el 100% de la obra.
"ROMANCERO GITANO": Se ha musicalizado y cantado el 94,4% del libro. Falta un poema por musicalizar.
˝POEMA DEL CANTE JONDO": Se ha musicalizado y cantado el 92,7%. Faltan 4 poemas por musicalizar.

Ante esos sorprendentes resultado, y disponiendo de las más de 4.500 canciones que llevo recuperadas, comprenderéis que siento una urgente necesidad de compartir cuanto antes los resultados de esta investigación. Este mes de junio tengo que ver en qué forma voy a poder hacerlo. Como primer paso ayer volví a ponerme en contacto con el Patronato García Lorca de Granada, con el que llevo en conversaciones prácticamente un año, para que me digan si finalmente va a ser posible su colaboración y en qué términos. Ya os iré contando. No está siendo nada fácil.

Y aquí seguimos con el Proyecto, ¡por supuesto!. Os dejo a continuación un esquema resumen de los resultados a los que he llegado en este momento respecto a la obra "POEMA DEL CANTE JONDO":

• Baladilla de los tres ríos (62 versiones)

POEMA DE LA SEGUIRILLA GITANA
• Paisaje (6 versiones)
• La guitarra (51 versiones)
• El grito (30 versiones)
• El silencio (8 versiones)
• El paso de la siguirilla (6 versiones)
• Después de pasar (3 versión)
• Y después (10 versiones)

POEMA DE LA SOLEÁ
• Tierra seca (4 versiones)
• Pueblo (1 versión)
• Puñal (25 versiones)
• Encrucijada (2 versiones) 
• ¡Ay! (6 versiones)
• Sorpresa (13 versiones)
• La soleá (5 versiones)
• Cueva (2 versiones)
• Encuentro
• Alba (3 versiones)

POEMA DE LA SAETA
• Arqueros (3 versiones)
• Noche (2 versiones)
• Sevilla (4 versión)
• Procesión • Paso • Saeta (24 versiones)
• Balcón (6 versiones)
• Madrugada (3 versión)

GRÁFICO DE LA PETENERA
• Campana. Bordón
• Camino (2 versiones)
• Las seis cuerdas (13 versiones) 
• Danza. En el huerto de la Petenera (11 versiones)
• Muerte de la Petenera (3 versión)
• Falseta
• "De profundis" (13 versiones)
• Clamor (2 versiones)

DOS MUCHACHAS
• La Lola (16 versiones)
• Amparo (1 versión)

VIÑETAS FLAMENCAS
• Retrato de Silverio Franconetti (4 versiones)
• Juan Breva (1 versión)
• Café cantante (2 versiones)
• Lamentación de la muerte (3 versiones)
• Conjuro (1 versión)
• Memento (46 versiones)

TRES CIUDADES
• Malagueña (46 versiones)
• Barrio de Córdoba. Tópico nocturno (6 versiones)
• Baile (47 versiones)

SEIS CAPRICHOS
• Adivinanza de la guitarra (1 versión)
• Candil (1 versión)
• Crótalo (25 versiones)
• Chumbera (1 versión)
• Pita (2 versiones)
• Cruz (1 versión)

ESCENA DEL TENIENTE CORONEL DE LA GUARDIA CIVIL
• Cuarto de banderas (3 versiones)
• Canción del gitano apaleado (5 versiones)

DIÁLOGO DEL AMARGO
• Campo
• Canción de la madre del Amargo (5 versiones)

domingo, 31 de mayo de 2020

TESTIMONIOS MUSICALES: AUTE (24)


El 22 de febrero Aute se presenta en el Teatro Alcalá de Madrid. Aquel "cantautor" –filósofo  introvertido e intimista que supo vestir de acordes sus contradicciones y sus silencios– desnuda ahora definitivamente su alma ante un público que ya había presentido y conocido sus latidos, años atrás, a través de los recursos fonográficos. Su voz, aquella noche, se hizo luz pública de nuestras propias contradicciones y sus canciones –como palabras y sentimientos cotidianos – nos habitaron «como vive el planeta en la esfera y la luna en el mar». Fue una noche mágica en la que los "bises" se sucedieron con euforia y en la que en el aire se respiraba una especie de resistencia a romper la atmósfera de íntima comunicación con Eduardo, con su palabra y con su música, había logrado crear.

En aquel momento se estaba produciendo también un acontecer que va a ser clave en el futuro artístico de Aute, fue su encuentro y su trabajo musical con el grupo Suburbano, y más concretamente con Bernardo Fuster y, sobre todo, con Luis Mendo, que a partir de entonces será su arreglista.


El intimismo y la profundidad poética de Eduardo ha hallado en la frescura y en la vivencia de la música de Suburbano armonía y resonancia…; el resultado de este encuentro se convertirá en un prolongado trabajo colectivo y solidario que romperá con los habituales moldes del cantautor aislado con sus músicos de turno. Aute y Suburbano serán desde entonces artística –y también amigablemente– un todo inseparable.

En este mismo año y después de cuatro de silencio plástico la galería de arte Faunas de Madrid abre sus puertas a las últimas pinturas de Luis Eduardo Aute. Por entonces se edita también su tercer libro con el título de "CANCIONES".


En el mes de agoto Eduardo graba su LP: "ALMA" –con el que cierra se segunda trilogía–, Eduardo, que durante los dos últimos años ha buscado y ha reivindicado la vida desde el valor del sentimiento se reencuentra ahora de lleno, y una vez más, con la experiencia del amor reconvertida en necesidad y en deseo.

«Deseo es el uno,
deseo es la idea,
deseo es el surco
que deja una estrella.
Deseo es espejo,
deseo es enigma,
deseo es el verbo
que engendra la vida.
Deseo es la pregunta
que no tiene respuesta;
deseo, deseo,
deseo es...
deseo es...
ese amor que no quiere ser un
sentimiento
si no es para observarse en el
conocimiento,
deseo es...
deseo es...
Deseo es eterno,
deseo es principio,
deseo es encuentro
con el infinito.
Deseo es el fuego,
deseo es el rayo,
deseo es el beso
de signos contrarios
Deseo es la pregunta...» (56)

La experiencia del amor expresada en este momento por Aute, aunque apasionada, es más serena. En "ESPUMA" el amor aparecía amenazado por la muerte; en "ALMA" el amor aparece como una dimensión sustancial para la vida, como una forma de negación radical del si mismo abocado a ser simplemente un tiempo en el espacio.


«Quiero vivir contigo
como vive el planeta en la esfera
y la luna en el mar,
como el destino en el camino
y así siendo distintos en la misma
identidad
seré el deseo tuyo dentro de mi voluntad,
quiero vivir,
quiero vivir contigo.

Quiero vivir contigo
como vive la llama en el centro
de la claridad
como en el texto vive el pretexto,
así yo quiero ser palabra en tu
conversación
como la voz es música cuando se hace
canción,
quiero vivir,
quiero vivir contigo.

Quiero vivir contigo
como vive en el todo la nada
y el bien en el mal,
como el espejo
en su reflejo,
así yo quiero ser la luz de tu
contradicción
y verme como imagen de tu propia
reflexión,
quiero vivir,
quiero vivir contigo.» (57)

El amor-deseo, personalizado y tangible, puede llegar a ser, en el pensamiento actual de Aute, como una luz frente a las contradicciones, como la música que mueve el universo o, simplemente, como ese motivo siempre buscado para seguir viviendo en esta muerte cotidiana que es el existir… Ante esta posibilidad, que puede darle un tono de sentido a la existencia, Eduardo en "ALMA" no puede resistir el miedo que le provoca el hecho también personalizado y tangible del amor en su fugacidad o en su envejecimiento.

«Nos va ocupando
una incipiente indiferencia que levanta
su voz
en silencio precoz,
avisando
que el fantasma del tiempo no vive en
la edad
sino en la soledad,
esa prisión
donde envejece el corazón.

Y así es lo mismo
la noche y el día,
la cumbre, el abismo,
la melancolía
y el llanto de amor,
ese espejo de Dios
que se empañó, mirándonos los dos.

Siento que el alma,
desvaneciendo en nuestros cuerpos,
lejos de resistir
se dispone a morir
en la calma.

Y esa muerte que nadie podrá detener
no dejará de ser un paso más,
ese otro que quedó detrás.

La cobardía
que nos esposa el uno al otro
provocando el temor
de afrontar el error,
que nos guía,
es la herida que deja el sentido común
ese residuo aún
de insensatez,
que nos conduce a la vejez.» (58)

Finalmente en "ALMA", como en la mayoría de los discos de Aute, nos encontramos también con esa "canción enlace" en la que se esconde como el "hilo conductor" que le va dando coherencia y continuidad sensitiva y temática a toda su obra. En  esta ocasión será su reafirmación en la libertad, ahora menos optimista o eufórica que "A por el mar", e integrada en el universo de sus búsquedas entre el amor y la vida; unas búsquedas muy personalizadas pero a la vez, y como siempre, radicalmente solidarias.


«Y van pasando los años
Y al fin la vida no puede ser
sólo un tiempo que hay que recorrer
a través del dolor y el placer;
quién nos compuso el engaño
de que existir es apostar a no perder.
Vivir es más que un derecho,
es el deber de no claudicar
el mandato de reflexionar
qué es nacer, qué es morir, qué es amar.
el hombre, por qué está hecho
y qué eres tú, libertad,
libertad, libertad, libertad.
La idea no es razonable,
tampoco el verbo fundamental;
¿es el alma principio o final,
o armonía del bien frente al mal?
qué es el amor insondable
que empuja al cuerpo a ser incógnita
inmortal.
El siglo está agonizando
y el testamento que va a dejar
es un orden que quiere ocultar
el preciso compás del azar;
a qué seguir respirando
si no estás tú, libertad,
Libertad, libertad, libertad.» (59)

(56) "Deseo" (Alma, 1980).
(57) "Quiero vivir contigo" (Alma, 1980).
(58) "Mirándonos los dos" (Alma, 1980).
(59) "La libertad" (Alma, 1980).

sábado, 30 de mayo de 2020

CANTANDO A GARCÍA LORCA ¡COMO QUIEN RESPIRA!


A lo largo del mes de mayo he dedicado la entrada diaria que hago en mi muro de Facebook –para desear un BUEN DÍA a mis amigos y amigas– a canciones compuestas e interpretadas por nuestros creadores sobre textos de FEDERICO GARCÍA LORCA. Han sido los y las 27 compositores, cantares y cantoras que aparecen a continuación.... ¡Seguro que reconoces a todos!

Y éste es solo el principio, con GARCÍA LORCA seguiremos ¡CANTANDO COMO QUIEN RESPIRA!… ¡Abrazo grande!


miércoles, 27 de mayo de 2020

TESTIMONIOS MUSICALES: AUTE (23)


He aquí un año al que yo me atrevería a calificar como clave en la trayectoria poética y musical de Luis Eduardo Aute y en general en la configuración de su personalidad y de su pensamiento. Un año que vuelve a ser para él como un nuevo punto de partida, sin que esto suponga, bajo ningún concepto y desde su coherencia radical, la ruptura con su pasado ni el encorsetamiento hacia el futuro… Eduardo será siempre un eterno y radical inconformista que en cada momento de su obra nos deparará sorpresas insospechables…, «su vida –como el mismo lo canta– no puede tomar asiento» y su deambular por la vida siempre desembocará en unas búsquedas en cuyas metas alcanzadas reaparecerán inevitables interrogantes a los que siempre necesitará encontrar nuevas respuestas.

En el país en este momento de nuestra historia se producen de forma precipitada una serie de circunstancias que fueron soñadas durante años y que ahora parecen que por fin pueden llegar a hacerse realidad…, se habla de democracia y de libertades, se firman los Pactos de la Moncloa y el 6 de diciembre es sometida a referéndum y aprobada mayoritariamente la nueva Constitución Española.

En el marco de todo ese acontecer histórico Luis Eduardo Aute vive una serie de situaciones y de experiencias personales importantes. Se decide a cantar en directo y empieza a percibir de una forma mucho más sensible, la presencia y los latidos de un público  que se identifica con él y que puede llegar a palpitar o a sentirse proyectado en sus canciones. Graba y edita su LP: ALBANTA, pórtico de su seguida trilogía "Canciones de amor y vida".



En este nuevo disco Eduardo cuenta con la colaboración de Teddy Bautista en los arreglos musicales; unos arreglos con un mayor predominio de las percusiones y de los teclados, y que le distancian por el momento de su intimísimo acostumbrado.



En el mes de abril muere su padre y de nuevo la muerte –ahora de un ser tan especialmente querido– le ocasiona un profundo desgarramiento. Durante el verano es invitado a cantar en La Habana en el Festival Mundial de la Juventud y allí entra en contacto directamente con el movimiento de la Nueva Troba Cubana. A la vuelta de Cuba atraviesa una delicada enfermedad que le retiene durante varios meses en casa dedicándole largas horas a la lectura y a la reflexión.

Así están las cosas en el 78: por un camino avanza con cierto optimismo la vida y el futuro del país, ahora en manos de unos políticos de ideologías variopintos que pactan, prometen y se enfrentan dialécticamente en el parlamento, y por el mismo camino, pero con cierto desconcierto e incertidumbre, pasea Aute, incrédulo radical de fórmulas y de mensajes.

«No sé si a estas alturas
puedo llamar altura a lo que es abismo
de incertidumbres.
No sé si voy o vuelvo
o acaso esté acercándome hacia mí mismo,
como es costumbre.

Y tal vez, 
en el tiempo me consumo
y soy humo sobre humo
de algún fuego que no fue.

No sé si éste es mi sitio,
si se entiende por sitio el eje invisible
de alguna noria.
Quizá la vida es esto,
esto de ser incógnita inaccesible
contra la historia.

Tener el sentimiento
de que sin daño no existe la alegría
me desconcierta.
En fin, frente al futuro,
esa vieja y desdentada teoría,
cierro la puerta.» (52)

Eduardo está descubriendo que el camino emprendido por la política –que es camino de aparente cordura– no conduce hacia Albanta, aquel es un camino estratégico de una lucidez demasiado sensata «que por clara puede estar ciega»…; el camino que puede abrir de par en par las puertas de la Albanta soñada es completamente diferente.


«Hay quien mantiene la convicción
de que la vida
es una partida
entre el azar y la comunión
con el destino,
entre la ley y la invocación
al desatino.

Quien mira no ve ni una mitad,
es evidente
que es diferente.
Entre mirar con la claridad
de la cordura
y ver con la luminosidad
de la locura.

Ante esa coyuntura
de claridad o lucidez,
con sensatez,
elijo la locura, aleluya,
elijo la locura...

Ante el intento de construir
la convivencia
en la apariencia
opongo el reto de destruir
toda la historia,
las estrategias, el porvenir
y la memoria.

No sólo no me quiero atener
a ser comparsa
de esta otra farsa
sino, además, me excluyo el deber
del raciocinio,
esa otra trampa que usa el Poder
para el dominio.

Ante esa coyuntura
de la claridad y lucidez,
con sensatez,
elijo la locura, aleluya,
elijo la locura.» (53)

A la gran contradicción experimentada por Aute entre el amor y la muerte se le añade ahora la contradicción profunda que encierra en sí mismo el hecho de la vida: la claridad de la cordura o la lucidez de la locura, la ley o el desatino, el racionalismo científico y despersonalizados o el sentimiento libre y desamortizado… y de nuevo el interrogante original: «¿Dónde estará la verdad?»… La opción de Eduardo en este momento parece clara, él opta por la vida como posibilidad de un corazón que deja expresar sus latidos.


«Dicen que todo se explica,
que el azar oculta un orden.
Nada se escapa a la regla
de la cordura del hombre.
Bajo la luz de la ciencia
ninguna sombra se esconde;
música y magia son mitos
que a la materia responden.

Tiene que existir,
aún tiene que latir,
amordazado por la razón,
un corazón.

Nada obedece al misterio
que configura a la noche.
No tiene peso el vacío
puesto que no tiene doble;
el sentimiento es un lujo
que agujera el soporte
de las respuestas cabales
a lo que no se conoce.

Ser un verbo sin sangre
de pensamientos conformes,
una cabeza en la masa
con apellidos y nombre.
Triste deber de la Historia
el de encontrar soluciones
acribillando latidos
para que suenen relojes.» (54)

Desde esta opción de Eduardo, una opción que le lleva a la necesidad de ser y de sentirse vitalmente no como comparsa sino como latido, Aute descubre también la necesidad de distanciarse afectiva y corporativamente del "tinglado" político, cosa que realiza con un escepticismo bastante radical. «La democracia es la menos mala de las sociedades posibles y la política, interpretada como fin, que es lo habitual, es una forma de proseguir con un estatus peligroso. Lo que realmente aliena al ser humano es la interpretación de la vida única y exclusivamente a través del análisis político de la sociedad, que sólo se ocupa del traje que se ha de llevar por la vida, pero no de lo que está dentro, del ser que late en el interior. La política, entendida de este modo, puede ser una trampa que nos aleja cada vez más de lo realmente importante, que es preguntarnos de qué va todo esto, qué coño hacemos aquí, por qué estamos aquí y para qué… Estas son las preguntas».

La proclamación y la defensa de la existencia como la gran tarea del hombre en el mundo se convierte ahora, como ya lo fueron intuitivamente en otros momentos, en los grandes ideales de Luis Eduardo Aute; por eso su gesto de solidaridad en los recitales se expresará a partir de ahora, siempre que en ellos sea necesario, de denunciar las injusticias concretas e inmediatas y, huyendo en lo posible, de los montajes abstractos en los que se entremezclan sutilmente las ideologías con los oportunismo.

Y así nace "DE PAR EN PAR", un LP que en principio llevaba el título genérico de "LATIDO" y que se graba y edita en 1979.


Dentro de este LP no pudieron faltar tampoco las reflexiones cantadas de Eduardo sobre el amor en coherencia radical con sus planteamientos actuales de la identidad y la vida, y de entre ellos una de sus canciones de amor más hermosas: "Un ramo de viento":

«Aún es tiempo para decirte
ahora que aún no duele la herida,
que te quiero sin que me exijas
ser el cerco de tu sombra
que te sigue y te limita.

No pretendas hacerme tuyo,
que no sirvo para cautivo.
Solamente sé de un camino
para atarme a tu paisaje
y es el que va haciendo el río.

Quiéreme así
y no esperes más que el recuerdo,
mi pobre recuerdo
y un ramo de viento.

Aunque pienses que te utilizo,
lo hago como respiro el aire,
no sé como puedo explicarte
que tu vida es sólo tuya
y que yo no soy de nadie.

Si supieras que entre tus brazos
me encadeno apaciblemente
y es entonces cuando se enciende
la tristeza más terrible
que es la urgencia de perderte.» (55)

En 1979 Aute compone también la música para la obra teatral "Cinco horas con Mario" dirigida por Josefina Molina y edita su tercer libro de poemas: "LA LITURGIA DEL DESORDEN" obra  en la que se incluye una reedición de "Matemática del espejo". Antonio Martínez Carrión escribía por entonces en el prólogo del nuevo libro de Eduardo lo siguiente:

«A través de esa mirada atentísima, de ese calor templado en la sonrisa que cierra el paso a cualquier grandilocuencia, Aute, al contrario de tanta flor de un día, ha sorteado con éxito los terribles escollos, las resacas mortales que en los malhadados setenta tanto han arrasado y arrasarán. Cuando en el territorio poético joven, en lo que a mí se me alcanza, “todo son ruinas / todo son despojos” parafraseando a Quevedo, ha aquí un autor que nada tiene que ver, por fortuna, con la aburrida salmodia al uso, que salta de los falsos alejandrinismos que abandonaron hace mucho (e inteligentemente) sus cultivadores en buena hora, a los neojeremías incapaces de mirar más allá de un ombligo dudosamente interesante o a los imitadores de estériles “Ukases” emitidos por los mandarines franceses de turno.»
(52) "Humo sobre humo" (De par en par, 1979).
(53) "Elijo la locura" (De par en par, 1979).
(54) "Un corazón" (De par en par, 1979).
(55) "Un ramo de viento (De par en par, 1979).

lunes, 25 de mayo de 2020

UNIVERSO MUSICAL EN LA OBRA POÉTICA DE FEDERICO GARCÍA LORCA V - NUEVA INFORMACIÓN ("POETA EN NUEVA YORK")



SIGO COMPARTIENDO INFORMACION sobre el proyecto “Universo musical en la obra poética de Federico García Lorca” con el fin de sentir el “calorcillo” de la proximidad de los amigos y amigas y su apoyo que para mí es más que necesario.

Adentrarse a fondo en la poesía cantada de Lorca siendo una investigación de enormes dimensiones y de inesperadas y apasionantes sorpresas y descubrimientos. Ayer, por ejemplo. descubrí y me emocionó mucho escuchar unas “Sevillanas a Federico García Lorca” de DOLORES ABRIL grabadas en 1978, y, en el otro extremo del universo musical sobre el que estoy trabajando, “Las seis cuerdas” o el “¡Ay!”, dos poemas musicalizados por el compositor estadounidense GEORGE CRUMB. (No las conocía y ya forman parte de los más de 5000 registros musicales que tengo recogidos y clasificados).

También es cierto, no voy a negarlo, que en este apasionante trabajo hay momentos en que me asalta la duda y un poco la desesperanza. Momentos en los que no sé si lo que estoy haciendo verdaderamente merece la pena, y en los que me acecha la tentación de abandonar el proyecto. Están siendo muchos los meses, los días, el esfuerzo y la inversión económica que estoy realizando y no sé si algún día contaré con el apoyo que un trabajo como este requiere para poder hacerlo público y al servicio de las personas a las que pueda interesarle. Llevo más de un año trabajando y hasta este momento, quitando la solidaridad de los amigos y amigas, no ha habido ninguna institución cultural que verdaderamente lo respalde y me ayude a seguir “pa’lante”. Tengo verdaderamente miedo a que algo que yo considero muy valioso se quede aquí en mi ordenador y no pueda volar.

A decir verdad, momentos como los anteriores son los menos y superables gracias a la confianza de las personas que a diario me estimulan a seguir, y, sobre todo, con el trabajo cotidiano –más de seis horas diarias–, y con los resultados que voy obteniendo. Por ejemplo: la comprobación de que de los 34 poemas que componen el libro “POETA EN NUEVA YORK” solo han dejado de musicalizarse y cantarse 4, es decir, se ha candado más del 88% de este poemario tan complejo y nada fácil de musicalizar.

Aquí os dejo, como ya hice anteriormente con el “Diván del Tamarit” y con el “Romancero gitano”, cuáles poemas y cuantas versiones han sido grabadas de la gran obra lorquiana “POETA EN NUEVA YORK” (1930):

I. «POEMAS DE LA SOLEDAD EN COLUMBIA UNIVERSITY» 
• Vuelta de paseo (4 versiones)
• 1910. Intermedio (4 versiones)
• Fábula y rueda de los tres amigos (3 versiones) 
• Tu infancia en Menton (3 versiones) 

II. «LOS NEGROS» 
• Norma y paraíso de los negros (6 versiones)
• El rey de Harlem (9 versiones)
• Iglesia abandonada. Balada de la gran guerra (2 versiones) 

III. «CALLES Y SUEÑOS» 
• Danza de la muerte (3 versiones)
• Paisaje de la multitud que vomita. Anochecer de Coney Island (1 versión) 
• Paisaje de la multitud que orina. Nocturno en Battery Place (1 versión)
• Asesinato. Dos voces de madrugada en Riverside Drive (6 versiones)
• Navidad en el Hudson
• Ciudad sin sueño. Nocturno del Brooklyn Bridge (15 versiones)
• Panorama ciego de Nueva York
• Nacimiento de Cristo (3 versiones)
• La aurora (19 versiones) 

IV. «POEMAS DEL LAGO EDEN MILLS» 
• Poema doble del lago Eden (3 versiones) 
• Cielo vivo (2 versiones) 

V. «EN LA CABAÑA DEL FARMER. CAMPO DE NEWBURG» 
• El niño Stanton (3 versiones)
• Vaca (1 versión)
• Niña ahogada en el pozo. Granada y Newburg (3 versiones) 

VI. «INTRODUCCIÓN A LA MUERTE. POEMAS DE LA 
SOLEDAD EN VERMONT» 
• Muerte (3 versiones)
• Nocturno del hueco (I y II) (4 versiones)
• Paisaje con dos tumbas y un perro asirio (3 versiones) 
• Ruina (4 versiones)
• Luna y panorama de los insectos. Poema de amor 

VII. «VUELTA A LA CIUDAD» 
• Nueva York. Oficina y denuncia (5 versiones) 
• Cementerio judío (1 versiones)
• Crucifixión 

VIII. «DOS ODAS» 
• Grito hacia Roma. Desde la torre del Chrysler Building (3 versiones) 
• Oda de Walt Whitman (11 versiones) 

IX. «HUIDA DE NUEVA YORK. DOS VALSES HACIA LA 
CIVILIZACIÓN» 
• Pequeño vals vienés (69 versiones) 
• Vals de las ramas (10 versiones) 

X. «EL POETA LLEGA A LA HABANA» 
• Son de negros en Cuba (28 versiones) 


CADA VEZ QUE CONTEMPLO UNA IMAGEN DEL DOLOR Y DE LA DESGARRADORA Y CRUEL INJUSTICIA QUE ESTA VIVIENDO "CUBA Y EL PUEBLO CUBANO" SE ME ROMPE EL ALMA...

... se me saltan las lágrimas, me desespero por la impotencia y siento un infrenable ODIO –¡sí! odio!- hacia el repugnante  Donald Trump y s...