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viernes, 15 de mayo de 2020

TESTIMONIOS MUSICALES: AUTE (18)


Después de cuatro años Luis Eduardo Aute decide grabar su tercer LP: "Rito" con la colaboración de Carlos Montero en los arreglos musicales. Eduardo ha conocido a José Manuel Caballero Bonald que le anima e impulsa a hacer la grabación y Ariola le ofrece un contrato con el que se llega a sentir bastante liberado y al margen del "marketing" de las casas discográficas con frecuencia tan agobiante y despersonalizado. Aute por entonces no quiere cantar en público, en el fondo no aspira ni le interesa la fama, él solo quiere comunicar y desahogar algunas de sus experiencias poéticas y musicales.



En este momento Eduardo tiene muy claro que su nuevo disco y el contenido de sus canciones es una vez más una ruptura con todo lo que por entonces se estaba creando en el mundo musical. El se sabe a si mismo como un elemento discordante y atípico y tal vez por ello, con elocuente sabiduría, sabe reírse de sí mismo componiendo su "Autotango del cantautor":

«Qué me dices,
cantautor de las narices,
qué me cantas con ese aire funeral.
Si estás triste,
que te cuenten algún chiste,
si estás sólo,
púdrete en tu soledad.
Vete al cine,
cómprate unos calcetines,
date al ligue,
pero deja de llorar,
o es que acaso,
yo te canto mis fracasos,
sólo vengo a echarme un trago
y aún te tengo que aguantar.

Qué tortura,
soportar tu voz de cura,
moralista
y un pelito paternal.
Muy aguda,
hay que ver la mala uva
de esa letra que te acabas de marcar.
Qué oportuna,
inmunizas cual vacuna,
y aún no sabes
un par de cositas más;
que me duermo,
que me aburres con tus versos,
que me pones muy enfermo,
por favor no sigas más.» (36)

La situación de la dictadura española era ya insostenible, el 18 de julio fue nombrado presidente del gobierno Carrero Blanco..., se estaba gestando la posible sucesión de Franco y de la política franquista.

El 11 de septiembre se produce un terrible golpe de la Junta Militar de Chile; Salvador Allende es asesinado; más arde lo será también Vïctor Jara...; Pablo Neruda, ya muy enfermo, muere en el más profundo de los desaliento y sus versos también mueren con él enmudecidos en el contexto de un paisaje de sobras y de agonías... Luis Eduardo, poeta estrafalario, como lo pudo ser Neruda, siente el dolor de Chile y de nuevo frente al impacto de la muerte, se conmueve y escribe:


«Pétalo
en la página once, muerto,
besando los últimos versos:
"Déjenme solo con el día.
Pido permiso para nacer".
Huele el poema todavía,
huele a esa flor que no pudo ser.

Poeta Pablo, a ti te canto,
poeta Pablo, estravagario.

Pétalo
de sangre cubriendo tu cuerpo,
caída de la flor del pueblo,
Una tarántula asesina,
insatisfecha teje su red.
todo el paisaje en agonía
muere contigo al enmudecer.

Pétalo
del ave picaflor sin vuelo,
tu canto nunca tuvo dueño.
Ahora estás solo sin el día,
cruzas la sombra como el pidén.
Huelen los aires todavía,
huele a esa flor que no pudo ser.» (37)

El 20 de diciembre Carrero Blanco es asesinado en la calle Claudio Coello de Madrid. Acaba de dar comienzo una crisis política que poco tiempo después acabará con nuestra larga y despiadada dictadura.

Mientras tanto Víctor Erice estrena en las pantallas españolas su película "El espíritu de la colmena" y Aute ha empezado a gestar su cuarto LP: "Espuma".

(36) "Autotango del cantautor" (Rito, 1973).
(37) "Pétalo˝ (Albanta, 1978).

miércoles, 13 de mayo de 2020

UNIVERSO MUSICAL EN LA OBRA POÉTICA DE FEDERICO GARCÍA LORCA III - NUEVA INFORMACIÓN

Sigo informando de la evolución y del estado actual de este proyecto que inicié hace más de año y medio, al que me encuentro felizmente “enganchao” y que espero que pronto pueda echarse a volar para poder ser compartido en su totalidad.



Tras decidir poner en marcha el proyecto, el primer paso a realizar ha sido localizar, adquirir –cuando fuera posible–, archivar y organizar todas las musicalizaciones y las canciones creadas, en todo el mundo, a partir de poemas de Federico García Lorca dentro del periodo comprendido entre 1931 y 2020.

Desde que puse en marcha esta aventura este ha sido mi trabajo de investigación a lo largo de este año y medio pasados. Hoy por hoy creo que se trata de una primera fase del proyecto ya concluida, aunque no cerrada, puesto que es raro el día en el que no descubro alguna nueva canción “lorquiana” que no conocía y que diariamente voy incorporando a la Base de Datos.

Concluida esa primera fase en la que he recopilado más de 4.500 canciones interpretadas y grabadas en 54 países, he iniciado una segunda fase consistente en analizar y concretar “cómo”, “cuándo” y “cuánto” ha sido musicalizada y cantada cada obra de Federico –poema por poema–. Trabajo apasionante porque me ha llevado a la conclusión de que hay libros de Lorca que han sido musicalizados y cantados en su totalidad.

Valga un dato concreto: La antología que he utilizado para trabajar –compañera de trabajo en este año y medio– ha sido la editada por Miguel García-Posada en el Círculo de Lectores. (Libro que aparece en la imagen). Pues bien, y de forma global, el 90% de los poemas que en ella se recogen han sido musicalizados y cantados.


En este momento ya tengo cerrada la anterior concreción en lo que se refiere a los 18 poemas que componen el “ROMANCERO GITANO” (1924-1927). Todos ellos, menos uno, han sido musicalizados y cantados, y de algunos de ellos se han grabado hasta 68 versiones como se puede observar en el siguiente listado:

• Romance de la luna, luna (68 versiones)
• Preciosa y el aire (33 versiones)
• Reyerta (16 versiones)
• Romance sonámbulo (74 versiones)
• La monja gitana (21 versiones)
• La casada infiel (59 versiones)
• Romance de la pena negra (30 versiones)
• San Miguel. Granada (3 versiones)
• San Rafael. Córdoba
• San Gabriel. Sevilla (5 versiones)
• Prendimiento de Antoñito el Camborio en el camino de Sevilla (26 versiones)
• Muerte de Antoñito el Camborio (33 versiones)
• Muerto de amor (17 versiones)
• Romance del emplazado (Romance del amargo) (21 versiones)
• Romance de la Guardia Civil española (23 versiones)
TRES ROMANCES HISTORICOS:
• Martirio de Santa Olalla (2 versiones)
• Burla de Don Pedro a caballo. Romance con lagunas (2 versiones)
• Thamar y Amnón (7 versiones)

El siguiente libro de Lorca sobre el que estoy trabajando es el “DIVÁN DEL TAMARIT” (1936); en este caso, como pronto informaré, se han musicalizado y cantado las 11 Gacelas y las 9 Casidas que lo integran.

Abrazo fuerte… ¡Gracias por vuestra atención!... Os seguiré informando

martes, 12 de mayo de 2020

TESTIMONIOS MUSICALES: AUTE (17)



Luis Eduardo Aute es consciente de que sus "24 canciones breves" no obtienen ni el éxito ni la acogida popular que tuvieron sus canciones "primerizas"; aquel LP pasó prácticamente desapercibido y levantó incompresibles por parte de quienes no podían llegar a entender su nueva etapa creativa muy distinta a lo que anteriormente había hecho poética y musicalmente y de muy difícil comercialización.

En aquel momento a Eduardo se le va a plantear una alternativa: entrar en el mecanismo de las casas discográficas, que le reclaman un "producto" menos complejo y más comercial, o ser coherente consigo mismo y seguir buscando sus propios cauces de expresión y de comunicación siendo fiel a si mismo y a ese mundo de contradicciones existenciales en el que se encuentra inmerso, Ante esa alternativa la decisión es rotunda, abandona el "mundillo" discográfico y vuelve a ocuparse sobre todo de sus dos grandes pasiones; la pintura y el cine.

Son cinco años en los que Aute se ve obligado a competir sus aficiones y sus proyectos con diversos trabajos que le puedan ir permitiendo ir viviendo. Colabora en diversas revistas, escribe poemas –recogidos posteriormente en su libro "Matemática del espejo" (1974)–, entra en la compañía RCA como diseñador de carpetas, pinta carteles para el cinestudio California, expone sus nuevos lienzos en Madrid y Málaga y realiza sus dos primeros cortos cinematográficos en 16 mm.: "Minutos después" (1970) y "Chapuza uno" (1971).

Durante este tiempo, sin embargo, Eduardo no ha podido desprenderse de su guitarra y de vez en cuando compone algunas canciones. En concreto colabora en "Castañuela 70" con el grupo Tábano y Las Madres del Cordero escribiendo algunos temas satíricos para su espectáculo. Estos temas se recogerán más tarde, en 1976, en el LP "Babel" interpretados por él mismo.


De aquella época es precisamente, por ejemplo, esta canción:

«Rezan las leyes básicas
de una curiosa ética
que el hombre es una máquina,
consumidora intrépida.
Compre electrodomésticos,
dicen los nuevos místicos,
es el gran signo de éxito
del "homo sapientísimo".

Producto, consumo,
éste es el triste tema de esta canción,
canción, canción... consumo,
éste es el triste tema de esta canción.

Queda un último término
lo del salario mínimo
con el Madrid-Atlético
y el juego quinielístico.
La corrida benéfica
hoy televisan íntegra,
es la moderna técnica
de crear alienígenas.

Este mensaje estúpido
tan saturado en tópicos,
hay que venderlo al público
como un jabón biológico,
así dispone el código
mafioso-discográfico
y así se explota al prójimo,
prójimo y primo práctico.» (31)

Pero la actividad creadora, más íntima y reservada, de Luis Eduardo Aute durante este período  de tiempo sigue siendo el desarrollo, en forma de canción,  de aquellas intuiciones existenciales y contradictorias esbozadas en sus "24 canciones breves". El mismo dice: «Me sentía hueco y la vida era una ceremonia; todo estaba programado; estaban trazadas las reglas del juego y detrás, nada o mejor dicho, la ausencia de vida».


Aquella experiencia en una persona ya adulta, que desde su infancia había optado decidida y apasionadamente por la vida, resultaba insostenible. Era necesaria una ruptura para escapar como fuese de esa situación.

«Quiero apurar cada grano de arena
y el aire exacto que vaya quedando
para que deje de ser una espera,
muda cadena de sueño y engaño,
carne de prisa, demora la grieta
frágil del tiempo pasando, pasando.

Quiero vivir esa breve comedia
bajo el latido del último acto,
ruido de brasas sentir en las venas,
frías de tanto morir cotidiano,
quieto camino de huella reseca
deja que queme el andar en el paso.

Quiero beberme de un golpe la fuerza
tenue que apenas me sigue empujando
y alimentar olvidadas quimeras,
nubes dormidas, juguetes primarios,
oso de trapo, levántate y peca
desde tu polvo curado de espantos.» (32)

¿Cómo romper con las cadenas que tiende el engaño? ¿cómo sobrevivir a la frialdad del morir cotidiano?... Tenía que haber una salida y Luis Eduardo necesitaba encontrarla.

A esos interrogantes y a esas búsquedas que le asaltaban interiormente se le unirán ahora una serie de realidades de nuevo decisivas y a la vez, una vez más, enmarañadas en el eterno laberinto de sus contradicciones: Vive el amor con la ilusión de quien se encuentra  frente a una gran maravilla y se desfallece y se deprime ante la realidad vacía y rutinaria de lo cotidiano que le aboca hacia las soledades y los silencios; contempla el nacimiento de su primer hijo percibiendo en él, con sorpresas con ternura, el despertar a la vida, pero frente a ella siente el zarpazo de la muerte, acechante y cercana, arañando en su propia experiencia familiar y en su entorno más próximo; y junto a la muerte una España con olor a estiércol, a fuego y a miedo; una España cruel, absurda y deprimente construida sobre la ira, la rabia y el engaño.

El amor y la muerte realizan ahora, en la obra de Aute, un encuentro dialéctico y entre ambas estalla un rito de pasiones y caricias y de agujeros y cipreses. Un rito inicial en el que parece apuntarse el dominio de la muerte reduciendo el amor hacia la nada.

«Un hilo de fuego en las sienes
rompiendo las venas desciende,
fundidos en la misma fiebre,
secar hasta la última fuente,
matando el amor, matando el amor,
en lecho de amor y de muerte.

Y luego un pitillo se enciende,
silencio y ceniza en la mente.
Los cuerpos domados retienen
el peso ancestral de la nieve,
matando el amor, matando el amor,
en lecho de amor y de muerte.

Penumbra en las carnes inertes,
despiertos de cuerpo presente
en lecho con forma de puente
que va del amor a la muerte,
matando el amor, matando el amor,
en lecho de amor y de muerte.» (33)



El amor y la vida ante el hecho de la muerte, se convierten así, en la experiencia poética de Aute, en unas realidades que no pueden ser idealizadas y que, a veces, es preciso olvidarlas o al menos relativizarlas en la experiencia cotidiana.

«De alguna manera
tendré que olvidarte,
por mucho que quiera
no es fácil, ya sabes,
me faltan las fuerzas,
ha sido muy tarde
y nada más, y nada más,
apenas nada más.

Las noches te acercan
y enredas el aire,
mis labios se secan
e intento besarte.
Qué fría es la cera
de un beso de nadie
y nada más, y nada más,
apenas nada más.

Las horas de piedra
parecen cansarse
y el tiempo se peina
con gesto de amante.
De alguna manera
tendré que olvidarte
y nada más, y nada más,
apenas nada más.» (34)

Pero en Luis Eduardo, a pesar de todo, sigue latiendo la ilusión y la utopia del amor y de la vida; por encima del absurdo y de la nada, en su intimidad y en sus silencios, no puede contener su insulto directo y agresivo contra la muerte.

«Muerte paranoica, estrecha, entrometida
Muerte que no mueres, en tanto que haya vida.
Muerte parto inverso, partida mal parida
Mala muerte tengas ¡ay!...
ay muerte de mi vida.

Muerte engalanada con cuentos de otra vida
Muerte mueca torpe de inútil homicida
Muerte yo te escupo, que el diablo te bendiga
Mala muerte tengas ¡ay!..
ay muerte de mi vida.

Muerte gula eterna, te invito a mi comida
Muerte hambrienta esposa, mi carne esta servida
Muerte boca sucia, devórame y vomita
Mala muerte tengas, ¡ay!...
ay muerte de mi vida.» (35)

Mientras tanto Aute, compone también algunas canciones para Massieu y conoce a Rosa León, le muestra algunas de sus canciones de aquella época y Rosa las integra en su primer LP, disco que lleva precisamente como título genérico "De alguna manera".



(31) "Canción consumo" (Babel, 1976).
(32) "Quiero apurar cada grano de arena" (Rito, 1973).
(33) "Lecho de amor y muerte" (Rito, 1973).
(34) "De alguna manera" (Rito, 1973),
(35) "La mala muerte" (Rito, 1973

domingo, 10 de mayo de 2020

TESTIMONIOS MUSICALES: AUTE (16)


Aparecen tres nuevos "singles" y un primer LP en el que Aute hace una recopilación de casi todas sus canciones primerizas. Aquel LP se llamó "Diálogos de Rodrigo y Ximena" y vino a ser común apunte de percepciones vitales clarividentes pero aún en desorden y tan solo primitivamente elaboradas.


Eduardo por entonces se siente atrapado en un nuevo laberinto de sensaciones y sentimientos. Surge el "Mayo francés" lleno de vitalidad y con él el nacimiento, a niveles populares, de las grandes utopías revolucionarias; las posturas políticas se ridiculizan; la represión en España es cada vez mayor y urge un compromiso y una lucha colectiva por la libertad; la canción se va consolidando ya en algunos sectores de la sociedad como "un arma cargada de futuro".

Aute entra en contacto y se siente solidario con el colectivo "Canción del Pueblo", pero él es consciente de que su actitud y su compromiso creador frente a la cultura y a la situación política del país debe discurrir desde otras perspectivas; sigue pintando y expone de nuevo en Madrid en la Galería Quixote; se casa el 21 de marzo y no termina de sentirse satisfecho con lo que hasta ahora ha escrito y grabado.


En el fondo Eduardo se está planteando un interrogante que le perseguirá para siempre y al que va al que tal vez nunca le encontrará una respuesta.

«La verdad
dónde estará la verdad,
la verdad, la verdad, la verdad.

Dónde estará el sendero
que naciera de mí,
por qué oculto deseo
no me basta existir.
Por qué busco y no encuentro
las raíces en mí,
es que acaso los muertos
las hallarán al fin.

Yo rechazo el misterio
que me esconde de mí
y le reto al silencio
que me invita a morir.
Pues que vivo sin puerto
y no es caso de huir,
mi temor, que es el vuestro,
no es buen barco a subir.» (28)

Aute en su búsqueda de la verdad opta por buscar en la raíz más profunda de su ser y es precisamente desde ahí desde donde se va a ir perfilando lo que será su identidad proyectada con coherencia en sus lienzos, en sus poemas y en sus canciones.

Para Eduardo a partir de entonces la posible realización de la utopia revolucionaria sólo es posible cuando nace de la raíz de lo humano, es decir, desde las entrañas de la persona y de su historia; él cree en la revolución del pensamiento y del humanismo reflexivo, realidades desde las que se va a concretar su compromiso social y su ideología.

«Como una llama que aparta tinieblas
quemando las dudas en los pensamientos,
como ese río que nunca se seca,
que sigue su cauce arrastrando a las piedras,
como esa sangre que cae sin miedo,
sangre que limpia paisajes y penas,
así es la verdad.

Como esa vida que decimos nuestra
y que nos reconoce por su único dueño,
como esa vida que es causa primera
y que lucha por serlo a golpes de fuerza,
como esa vida que no quiere muertos,
como esa vida que no quiere esperas,
así es la verdad.» (29)

Como resultado de toda esta búsqueda reflexiva y existencial –entre el inconformismo y la insatisfacción– Aute crea sus "24  canciones breves".


Veinticuatro poemas, musicados y cantados de forma sobria y rotunda, y en los que logra trazar los grandes rasgos o enunciados de un universo vital y contradictorio.

A la libertad –simbolizada en "pájaros de altivas alas que levantan el vuelo"– se le opone la represión –"crucifixiones cotidianas que matan la esperanza y visten de hastío las cálidas tardes"–.

A la vida y al amor "que fluyen en las hondas raíces del alma", las acalla la muerte; "vuelta irreversible al barro en que nacimos".

Frente a la radicalidad del momento –"que no admite las tonalidades de los grises"– surge la duda: "claroscuro de penumbras que atormentan el pensamiento".

Y en todo ese contexto la "verdad" tan apasionantemente buscada, se enfrenta a la hipocresía: "mascarada y farsa que luce el rostro inhumano".

«Luce el rostro inhumano
mil máscaras y farsas,
máscaras de sano amor,
máscaras de elegidos
por dioses y por pueblos.

Luce el rostro inhumano
mil máscaras y farsas
máscaras de doble faz,
máscaras de arrepentidos,
mortales vestiduras
que van asesinando,
en la miseria larga,
la débil voz que brotó
del hombre que nunca quiso
ser máscara del hombre.» (30)

Aquellas "24 canciones breves", reeditadas posteriormente en 1977, fueron unas composiciones difíciles y atrevidas que rompieron con los modos y las costumbres musicales de la época; con ellas estaba naciendo en España, un nuevo género musical y poético al que Luis Eduardo Aute hará, a partir de entonces, elocuentes y mágicas aportaciones.

(28) "Dónde estará la verdad" [24 canciones breves (1967-1968)].
(29) "Así es la verdad" [24 canciones breves (1967-1968)].
(30) "Máscaras" [24 canciones breves (1967-1968)].

viernes, 8 de mayo de 2020

TESTIMONIOS MUSICALES: AUTE (15)


Por fin las casas discográficas con sus presiones –y en concreto de la RCA– logran que Luis Eduardo Aute se meta en un estudio y grabe su primer "single" con dos de sus canciones escritas en el 66: "Don Ramón" y "Made en Spain". A aquel sencillo le seguirán otros dos en el mismo año.



Aute ya es conocido en el mundillo musical; empieza a hacerse directamente consciente de las repercusiones sociales que puede llegar a tener una canción y siente los primeros zarpazos de la popularidad. Es precisamente de aquella época de donde renacen ahora en mi memoria las primeras evocaciones de una voz que me cantaba en un lenguaje distinto y que alimentaba mi existencia provinciana de una nueva forma de entender la canción y de cuestionar la vida. A partir de entonces Luis Eduardo Aute se integra, por supuesto sin él ser consciente, en mi propia biografía más íntima  y cotidiana.

En Vietnam. mientras tanto, se desarrolla una tremenda guerra, tan absurda y tan cruel como todas las guerras..., a España, en el contexto de una paz mantenida sobre el miedo, la represión y el silencio. nos llegan noticias e imágenes desgarradoras..., y Eduardo observador consciente y sensible de toda esta situación, le canta ahora a la mirada:

«Ojos que el tiempo ha borrado su brillo,
ojos tan tiernos que aún no se han visto,
ojos que aman, ojos que odian,
ojos que miran pero no ven.

Ojos que buscan la luz escondida,
ojos que se hallan en otras pupilas,
ojos helados, ojos ardientes,
ojos que matan con el desdén.

Hay tantas formas de mirar,
qué poco valen las palabras.

Ojos que nada dejan oculto,
ojos hundidos en sueños profundos,
ojos que dudan, ojos que aceptan,
ojos que no saben llorar.

Ojos que tiemblan heridos el miedo,
ojos que vieron morirse los cielos,
ojos que lloran, ojos que ríen,
ojos que, aún vivos, descansan en paz.» (26)


Este poema canción de Aute siempre me ha parecido especialmente interesante por lo que puede tener de proyecto. Esos ojos, que irán quedando plasmados de forma habitual en sus lienzos, son en realidad como una simbolización irónica dd sus propias miradas: «ojos que buscan la senda perdida, y que viven ensueños profundos»...; unos ojos que siempre se abrirán misteriosa y apasionadamente a la búsqueda de la verdad y de la vida en medio de la confusión y las contradicciones.

El 22 de noviembre se organiza un importante recital de canción en el Instituto Ramiro de Maeztu en Madrid, allí nace el colectivo llamado "Canción del Pueblo" con Hilario Camacho, Elisa Serna, Carmina Álvarez, Manuel Toharia, Adolfo Celdrán José Luis Leal entre otros. (Colectivo con el que colaboró Luis Eduardo). Anteriormente el 24 de marzo, en la escuela de Peritos Agrícolas de Lugo, se suspende un recital de canción gallega; un mes más tarde se celebra finalmente en la Universidad de Santiago y de allí nace el colectivo "Voces Ceibes".

En Cataluña, desde el 61, está en marcha otro movimiento cultural: "Els Setze Jutges", origen de lo que desde entonces se conoció como la "nova cançó" catalana. En el país vasco se ha producido algo similar, allí surge el colectivo "Ez dok amairu", un grupo de voces que cantan y reivindican la cultura y la canción en euskera.

En Andalucía se está gestando "Manifiesto Canción del Sur". Mientras tanto en Aragón, La Rioja, Extremadura y Canarias van surgiendo similares iniciativas.

Está naciendo por todos los rincones del país, una forma nueva de hacer y entender la música y la canción.

«La poesía es palabra
que vela despierta.
La poesía es palabra
que toma conciencia.
La poesía es palabra
que mueve a las piedras.
La poesía es palabra
que debe alumbrar.» (27)

(26) "Los ojos" (Diálogos  de Rodrigo y Ximena, 1968),
(27) "La poesía es palabra" (24 canciones breves, 1977).



jueves, 7 de mayo de 2020

UNIVERSO MUSICAL EN LA OBRA POÉTICA DE FEDERICO GARCÍA LORCA II - UN POCO DE HISTORIA

Continúo informando sobre la marcha y la evolución del proyecto "UNIVERSO MUSICAL EN LA OBRA POÉTICA DE FEDERICO GARCÍA LORCA”. Hoy me gustaría compartir algunas anotaciones sobre su origen y su “nacimiento”.

Desde hace más de cincuenta años vengo creyendo y afirmando que una de las características más importantes de nuestra “canción de autor” y de nuestro “canto popular” ha sido, y sigue siendo, su encuentro y su hermanamiento creador con la Literatura y, más en particular, con los versos de nuestros grandes poetas. Encuentro expresado en la musicalización de la palabra poética que, nacida para ser leída, se transforma y se hecha a volar en forma de canción –“y la palabra se hizo música”–. Un encuentro que Jesús López Pacheco fotografiaba con estas palabras: «A fuerza de música y de voces, jóvenes y hermosas, los cantautores sacan a los poetas a la calle, y los sacan más vivos, como resucitados por la guitarra».

Esta estrecha relación entre la canción y la literatura, fue siempre uno de los temas centrales de mis largas y múltiples conversaciones con JUAN DE LOXA (1944-2017), poeta y activista cultural granadino fundador del colectivo Manifiesto Canción del Sur y del Museo Casa Natal de Federico García Lorca en Fuente Vaqueros.

Recuerdo que después de escribir mi libro “De la memoria contra el olvido. Manifiesto Canción del Sur” –experiencia que me unió entrañablemente a Juan– cuando nos encontrábamos en Madrid o en Granada me lo repetía continuamente: «Fernando tienes que ponerte a trabajar sobre la poesía cantada de FEDERICO GARCÍA LORCA; tú puedes hacerlo». Pero en realidad siempre se quedaba en deseos y buenas intenciones; ambos sabíamos que era un proyecto muy amplio y muy complejo, y que implicaba mucho tiempo de investigación y de dedicación. Sabíamos que Federico ha sido uno de los poetas más musicalizados y cantados de la Literatura Universal. Hoy me atrevo a afirmar, sin duda, que el que más.

Un día Juan de Loxa me llamó, y nos vimos en Madrid, para enseñarme, comentarme y regalarme la segunda edición del libro “FEDERICO GARCÍA LORCA Y LA MÚSICA. Catálogo y discografía anotada” (1998), magnífica obra del investigador y profesor universitario norteamericano Roger D. Tinnell; libro editado por la Fundación Juan March con la colaboración de la Fundación Federico García Lorca. Sin duda un libro de referencia sobre la obra musicalizada y cantada de Federico que hoy se sigue citando y recomendando en las diversas antologías lorquianas.


Con este libro Juan intentaba provocarme para que de una vez iniciara nuestro proyecto. «¡Merece la pena que lo intentes!» –me dijo–... En aquel momento yo acaba de publicar la primera edición del libro “¡Dejadme la esperanza!” sobre la poesía cantada de Miguel Hernández.

El libro de Roger D. Tinnell era en efecto básico, importante y de referencia, pero tras analizarlo juntos constatamos que dada la fecha en que se había publicado por última vez –1998–, era una obra significativamente incompleta. (Pensemos, por ejemplo, que de 1998 a la actualidad se han publicado más de 950 discos que contienen poemas musicalizados o cantados de Federico.)

Por otra parte, el libro presenta enormes carencias en lo referente a la “canción de autor”, ámbito importantísimo en el que el profesor Roger no entra en profundidad.

La verdad es que aquel libro me tentó, pero nunca me decidí a ponerme a trabajar en el tema por falta de tiempo y de medios, y, a decir verdad, porque dudaba de que, por su complejidad, fuera capaz de realizarlo.

Cuando Juan murió –¡qué gran desgarro!, justo el día anterior habíamos estado juntos– recordándole mucho, y dado que por circunstancias personales de salud –ahora alargadas por la pandemia– tenía más tiempo libre y de permanencia en casa, me decidí a poner en marcha el proyecto sobre la poesía cantada de Lorca.

Así que me puse a trabajar… Ha sido más de año y medio de dedicación exclusiva a la investigación –a más de seis horas diarias–. Intenso trabajo. convertido en una apasionante obsesión, que, como iré contando, felizmente ya es una realidad… En este momento me encuentro en la “recta final” del proyecto; recta que nunca será un final definitivo porque la poesía cantada de Federico García Lorca habrá que seguir actualizándola permanentemente.

En este momento con más de 5000 canciones clasificadas en mi ordenador pienso en mi amigo Juan de Loxa y lo primero que se me ocurre decirle es: “Sí, querido Juan, ha merecido mucho la pena”.

martes, 5 de mayo de 2020

TESTIMONIOS MUSICALES: AUTE (14)


Final de la mili. Tres de sus cuadros son aceptados para la Bienal de Sâo Paulo. Expone en Florida y California. En este momento el "pop-art" está levantando un gran revuelo en Nueva York.

Aute descubre la obra de Bob Dylan que le sorprende y le sugestiona; le llama mucho la atención el surrealismo de sus textos tan cargados de imágenes y de símbolos oníricos y a la vez su muy directa aproximación a lo cotidiano y a la realidad social. Aquello era una nueva forma de entender la canción y la existencia.


El mes de octubre del 66 va a ser una fecha clave para Luis Eduardo Aute, decide encerrarse para componer finalmente sus primeras canciones... En aquel momento se va a encontrar arrollado por el laberinto mágico –duro y gratificante a la vez– de la creación artística; la fidelidad a sí mismo y la coherencia que le caracterizan le asaltan ahora como un reto inquebrantable; la sociedad y la vida tan llenas de contradicciones, de estímulos y de desalientos, se le agolpan como una exigencia de la que no puede desprenderse –"siente la necesidad de reflejarlo desde la montaña más alta para que todos lo vean–; la evocación de Dylan le estalla desde su sensibilidad y su subconsciente, y, finalmente, el rechazo vital hacia una España de los años sesenta, una España triste y dolorosa que se le clava en el alma... ˝¿Qué puedo hacer?"...

De aquel laberinto creador nacen cinco canciones: "Don Ramón", "Made in Spain", "Rojo sobre negro", "Rosas en el mar" y "Aleluya nº 1".

«Una lágrima en la mano,
un suspiro muy cercano,
una historia que termina,
una piel que no respira,
una nube desgarrada,
una sangre derramada,
aleluya.

Gritos mudos que suplican,
una tierra que palpita,
la sonrisa de un recuerdo,
la mentira de un te quiero,
unos cuerpos que se anudan,
una niña que pregunta,
aleluya.

Mil silencios de un olvido,
un amor que se ha perdido,
tres guirnaldas en el pelo,
el aliento de unos besos,
el perdón de los pecados,
unos pies que están clavados,
aleluya.

La razón de la locura,
una luz de luna oscura,
unos ojos en la noche,
una voz que no se oye,
una llama que se apaga,
una vida que se acaba,
aleluya.

Sombras sobre luces
en la clara oscuridad
de este mundo absurdo
que no sabe adónde va,
aleluya, aleluya, aleluya.

Una madre que amamanta,
tengo seca la garganta,
el color de un tiempo abierto,
un mañana siempre incierto,
el sudor en una frente,
el dolor de aquella gente,
aleluya.

Una llaga que se cierra,
una herida que se entierra,
unos labios temblorosos,
unos brazos calurosos,
dos palabras en la arena,
una ola se las lleva,
aleluya.

Un reloj con treinta horas,
el cartel de no funciona,
una piedra en el vacío,
otra piedra en el sentido,
una lluvia en el alma,
un incendio en las entrañas,
aleluya.

Unos pasos sin destino
por cuarenta mil caminos,
un acorde disonante,
nueve infiernos sin el Dante,
unas flores en mi tumba,
siempre nunca, nunca, nunca,
aleluya.» (24).

Aquellas cinco canciones, en el contexto musical de los años sesenta, despertaron un gran interés –especialmente el "Aleluya nº1"–, pero Aute, por entonces, no quiere cantar; su vida aún transcurre por otros senderos y expectativas, especialmente el cine y sobre todo la pintura.


Massiel graba "Rosas en el mar" y una nueva canción de Eduardo: "Hasta mañana"; una canción ya anticipadora o incipientemente profética de la eterna tensión entre el amor, la soledad, la muerte y el vacío que más tarde será tan característica en su trayectoria poética. Estamos ya en 1967,

«Qué fría es la soledad
y el vacío de mi alma, mi alma,
que va muriendo
sin tu mirada...

Otra vez la oscuridad
de la noche y las lágrimas, lágrimas;
llega el silencio
y luego nada.

Y así miento la verdad
del recuerdo de un mañana, mañana,
que ya es un sueño,
apenas nada.» (25).

(24) "Aleluya nº 1" (Diálogos de Rodrigo y Ximena, 1968).
(25) "Hasta mañana" (Diálogos de Rodrigo y Ximena, 1968).

CADA VEZ QUE CONTEMPLO UNA IMAGEN DEL DOLOR Y DE LA DESGARRADORA Y CRUEL INJUSTICIA QUE ESTA VIVIENDO "CUBA Y EL PUEBLO CUBANO" SE ME ROMPE EL ALMA...

... se me saltan las lágrimas, me desespero por la impotencia y siento un infrenable ODIO –¡sí! odio!- hacia el repugnante  Donald Trump y s...