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martes, 15 de mayo de 2018

PEP LLADÓ. UNA AUTOBIOGRAFÍA REALMENTE HERMOSA Y ESPERANZADORA.

Normalmente, cuando me propongo realizar en la web "CANCIÓN CON TODOS" la entrada de un cantautor o cantautora, suelo dirigirme a él, o a ella, para pedirles que me manden una "autobiografía con alma", es decir, que sea algo más que una fría enumeración de datos y que refleje, de alguna forma, la magia y el misterio de su gesto creador.

Hace unos días conocí personalmente en Barcelona a PEP LLADÓ. Tras ese encuentro he realizado una relajada inmersión en su universo musical y poético, y ha conseguido atraparme. Inmediatamente le he propuse entrar a formar parte, con su obra, en "CANCIÓN CON TODOS", y le pedí que me mandara su "autobiografía".

A los pocos días me mandó el texto que le había solicitado y, al leerlo, e incorporarlo en la web, consiguió emocionarme. Ya es sabido que para mí la "el despertar de la emoción" es el pórtico de lo que realmente valoro y me interesa. La autobiografía que PEP LLADÓ me ha mandado es realmente un texto muy hermoso y tremendamente esperanzador.

Es por ello, que aparte de incorporar ese texto en la web "CANCIÓN CON TODOS", me ha parecido muy importante reproducirlo también aquí, en mi blog, donde seguimos cantando como quien respira y donde su presencia va a ser imprescindible.

PEP LLADÓ.

«Nací –escribe PEP LLADÓ– y he vivido siempre en El Maresme, una comarca cercana a Barcelona, una estrecha franja de tierra entre las montañas de la Serralada Litoral y el mar. Las montañas del Maresme son más bien bajas y redondas, surcadas de plácidos senderos entre pinos y encinas. Las playas son de arena blanca, largas y tranquilas. Es una naturaleza amable que invita a ser habitada… casi siempre. Sucede que, muy de vez en cuando, es como si despertara un dragón dormido y los vientos se vuelven huracanados, los pequeños riachuelos, torrentes desbordados y el mar ruge tan fuerte como el Atlántico más embravecido en la Costa da Morte.


»Antes de empezar este pequeño relato de mi trayectoria vinculada a las canciones, quizás deba contar que la historia de mi vida e incluso mi carácter, tienen mucho que ver con la naturaleza de esta tierra donde vivo.

»Nací en Argentona el 14 de septiembre de 1961. Soy el mayor de seis hermanos. La música llego a mi vida, de manera intensa, en la adolescencia pero la poesía la llevo impregnada desde mi nacimiento. Mi padre ha escrito siempre poesía. Le recuerdo recitando sus poemas a mi madre y sobre todo, recuerdo levantarme de la cama a hurtadillas, cuando todos dormían y ver a mi padre sentado en la mesa del comedor, frente a un papel y bolígrafo en mano, con la mirada perdida como esperando que llegara de quien sabe dónde la rima que andaba buscando. A veces me descubro en ese mismo gesto y siento un agradecimiento emocionado.

»Como he dicho, la música llegó más tarde, con un piano de pared que trajo a casa mi tío. Creo que llego en el momento perfecto, justo cuando necesitaba con ansias un canal en el que fluyeran mis inquietudes de adolescente inadaptado. Y así vinieron las tardes escuchando vinilos con los amigos, los primeros grupos, el conservatorio y poco a poco me fui viendo a mí mismo como a un músico.


»Me siento afortunado de haber podido hacer de mi pasión el trabajo con el que he podido sustentar a mi familia. Solo por eso ya estoy inmensamente agradecido al destino, pero hay mucho más. Muy pronto me di cuenta de que componer canciones, incluso cuando estas respondían a encargos de terceros, pedía de mí que se abrieran esas puertas mágicas que conducen a nuestro universo interior. El acto de componer nos lleva siempre a mirar hacia adentro y escuchar nuestra alma, a buscar en los rincones escondidos de nuestra memoria y nuestros sentimientos. Esa es la única manera de conseguir el milagro de que aparezca una canción donde antes solo había silencio y un papel en blanco. Así, sin darme cuenta, sucedió que, componer canciones, además de ser mi oficio, se convirtió en la forma con la que yo me he ido explicando a mí mismo lo que me iba sucediendo a lo largo de mi vida.

»Con un poco de oficio y mucha implicación, me gané el pan felizmente durante muchos años ejerciendo de compositor, pianista y productor discográfico, hasta que a finales del año 2008 mi vida dio un vuelco inesperado. Loli, la que fue durante más de treinta años mi amada compañera, murió de forma repentina dejándome sumido en un mar de tristeza. Antes he hablado de los terribles temporales que a veces asolan las tierras apacibles del Maresme. Este fue el más terrible de todos ellos. Ya no era capaz de abrir esas puertas mágicas de las que antes hablaba, ya no podía viajar por los paisajes de mi mundo interior, ni tan siquiera podía enfrentarme al silencio y a la soledad sin que me inundara la tristeza más profunda y pensé que jamás podría volver a componer porqué jamás podría volver al lugar interior donde nacen las canciones.

»Sin embargo, tuve la suerte de tener a mi lado personas muy amadas que me hicieron ver que la vida me había proporcionado una herramienta poderosísima para afrontar mí duelo y esta herramienta eran los propios resortes que uno usa cuando compone. Gracias a estas personas, un día pude juntar el valor necesario para afrontar la empresa de componer las canciones más bellas que pudieran salir de mi corazón para hablar de Loli, del dolor atronador de su ausencia y de la promesa de la alegría que un día habría de ser capaz de sentir por la vida vivida a su lado. Acompañado por mis amigos, todos ellos músicos de gran talento, zarpé hacia el viaje interior más importante de mi vida: “Andar Contigo”.


»Durante más de un año estuve componiendo en soledad las canciones de este álbum. Ya no se trataba de cumplir con ningún encargo profesional, ni tan siquiera un impulso meramente artístico, se trataba de una guerra entre el dolor y la poesía en la que me estaba jugando la vida. Si el dolor vencía a la poesía, esta dejaría de tener sentido para siempre y sin poesía, la misma vida se convertía en algo sin sentido. Si, por el contrario, la poesía era capaz de vencer al dolor, se abría un camino de esperanza. Cada verso en las canciones de “Andar Contigo”, cada melodía, fueron pequeños pasos que me permitieron avanzar en este camino y si hoy estoy aquí escribiendo estas palabras es porqué venció la poesía y gracias a ella, pude aceptar y encauzar el gran dolor que me causaba la pérdida de mi amada Loli.

»"Andar Contigo" es un trabajo excepcional en todos los sentidos que cambió mi forma de relacionarme con la música. Quizás debido a eso, en los proyectos que le sucedieron, sentí un impulso que jamás había sentido con anterioridad, el de cantar yo mismo las canciones que componía. Quizás porqué el compromiso entre mis canciones y yo se había hecho más estrecho, quizás porque depositar mis canciones en la voz de otro cantante ahora se me antojaba un acto de cobardía, a mis cincuenta y tantos me hice, sin remedio, cantautor.»

viernes, 11 de mayo de 2018

"MI VIDA ENTRE CANCIONES". CAPÍTULO 28.



Aunque sea brevemente y de forma muy sintética, no puedo dejar de recordar unos años de mi vida, entre 1989 y 2001, en que me dediqué plenamente a la pedagogía aunque, por supuesto, sin arrinconar mi amor, a veces hasta un poco sádico, por la «canción de autor».

Trabajando en el colegio Aula Nueva, no sé ni cómo ni por qué, sufrí una rotura de menisco. El accidente coincidió con una larga huelga de la seguridad social que fue retrasando semana a semana la intervención quirúrgica que necesitaba con urgencia. Al final, como la baja por enfermedad se alargaba (ya habían pasado dos meses) y la lesión iba empeorando, no me quedó más remedio que ingeniármelas para operarme por lo privado. Felizmente, la intervención fue un éxito, pero el traumatólogo me aconsejó que durante un tiempo, además de hacer la imprescindible rehabilitación diaria, dejara la enseñanza, porque no era muy recomendable que pasara tantas horas de pie.

En aquellas circunstancias, por casualidad, una amiga que estaba trabajando como responsable de publicaciones en la Editorial Alhambra, decidió dejar el puesto y me propuso que la sustituyera. Me entrevisté con Eric Ruiz, que en aquel momento era el presidente de la editorial, y a los pocos días dejé el colegio y empece a trabajar en Alhambra como director editorial. Lo que decidí no abandonar fueron mis clases en la Escuela de Magisterio; continué con la optativa «Música, canción y pedagogía» en el turno de tarde.

Justo cuando empecé a trabajar en la Editorial Alhambra se acababa de aprobar la LOGSE (Ley de Ordenación General del Sistema Educativo); una ley que planteaba la implantación de una «reforma educativa» que, en aquel momento, valoré muy positivamente.


De aquella Reforma Educativa lo más necesario e innovador, y lo que más me interesó, fue su dimensión ética. En concreto, el reto que planteaba sobre la imprescindible necesidad de afrontar una educación sistemática en los grandes valores democráticos, considerados como contenidos transversales en todas las áreas del aprendizaje y para todos los niveles educativos.

Me interesó tanto que, a partir de 1989, diseñé y lancé desde la editorial un gran proyecto educativo para apoyar la puesta en marcha y el desarrollo de la Reforma. Por aquellas mismas fechas, Alhambra fue comprada por el Grupo Longman, que respaldó en todo momento mi trabajo.


Dentro de aquel proyecto lancé diversos materiales dedicados a la formación del profesorado. Entre ellos, la revista Cuadernos de la reforma y una colección de pequeños manuales prácticos a los que llamé Documentos para la reforma. Curiosamente, uno de aquellos manuales, el titulado Educación en valores y diseño curricular, ha sido mi libro de mayor tirada; llegamos a imprimir más de cuarenta mil ejemplares.


Simultáneamente, coordiné el método y el material didáctico Chispa de Educación Infantil, de la autora Manuela Toro, magnífica maestra granadina. Método al que incorporé cinco casetes con canciones infantiles, la mayoría populares, arregladas e interpretadas por Francisco Curto.

A Francisco Curto le había descubierto y conocido en los años setenta a través de tres magníficos discos que grabó en París: Poema del Mio Cid (1971), La guerra civil española (1973) y Miguel Hernández (1974). A partir de ahí, entablamos una buena amistad y, nada más pensar en la grabación de aquellas canciones infantiles, le propuse que lo hiciera él. El resultado fue de una calidad sorprendente. Paco logró darle un tono auténticamente popular a las más de ciento veinte canciones que grabó. 

A su vez, junto a un formidable equipo de colaboradores, puse en marcha un proyecto de Educación Primaria y Secundaria al que llamé Albanta que fue apadrinado por Luis Eduardo Aute. Se trataba de un proyecto que se identificaba plenamente con lo que decía la letra de aquella canción. En Albanta nos planteamos como objetivo prioritario la posible creación de un mundo nuevo y de una nueva realidad en la que, como dice Aute, «amar sea la flor más perfecta que crezca en nuestro jardín». Por aquel proyecto recibimos el Premio Emilia Pardo Bazán del Ministerio de Educación.

También en Alambra-Longman, y de vuelta con las canciones, tuve el inmenso placer de trabajar con Manuel Picón y Olga Manzano en otro proyecto pedagógico radicalmente innovador al que titulamos Canciones y jueguercicios de ortografía y expresión escrita.

Un buen día me llamó Manuel Picón por teléfono y me contó algo en lo que venía trabajando junto con Olga, por si me parecía interesante publicarlo. Al día siguiente, quedamos en la editorial y su propuesta me entusiasmó. Consistía en un método para enseñar las normas de ortografía y los recursos básicos de la expresión escrita a través de canciones.

En lo que Manuel me presentó, por una parte se fundían la canción y la pedagogía, que como ya sabréis es una de mis obsesiones irrenunciables; y, por otra, tenía mucho que ver con lo que decía don Miguel de Unamuno: «El pueblo necesita que le canten mucho más que el que le enseñen», y con un principio didáctico muy tradicional, pero prácticamente olvidado, el de motivar la enseñanza de los niños cantando, o sea, «deleitando». 

El proyecto me pareció apasionante y lo llevamos a cabo. Se componía de dos casetes con diez canciones cada uno, acompañados de unos cuadernos en los que se trabajaba la norma ortográfica o el tema de expresión escrita que se abordaba en cada canción. 

Fue una experiencia inolvidable. Acompañé a Olga y a Manuel en la promoción del proyecto y la verdad es que, aunque no fue un gran éxito comercial, nos lo pasamos muy bien y vivimos momentos verdaderamente geniales, como el día en que Joaquín Prat y Alejo García se pusieron a bailar en sus programas de radio y comentaron en directo que aprender así, por ejemplo, lo que es una palabra esdrújula, ¡merecía la pena!


Con la Reforma Educativa a cuestas y con aventuras locas como la de Olga y Manuel, trabajé en Alambra-Longman hasta 1992, año en que tomé la decisión de dejar la empresa para volar durante un tiempo en libertad. 

En aquel momento estaba naciendo en mi corazón y en mi cabeza un nuevo proyecto educativo al que llamé Alauda, centrado exclusivamente en la Educación para la Paz, los Derechos Humanos y la Democracia. Un proyecto en el que pude contar con el apoyo y la colaboración de amigos insustituibles como Victoria Camps, Adela Cortina, José Antonio Pérez Tapia, Juan Delval, Juan Carlos Tedesco y Javier Lucini, mi hijo, que publicó un precioso libro prologado por Victoria Camps, titulado El cine en el universo de la Ética.

Cuando Alauda empezaba a ser una realidad y un sueño posible, recibí una llamada de Antonio Basanta, director general del Grupo Anaya, para ofrecerme su apoyo y el de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, para darle al proyecto un mayor impulso. Me ofreció la posibilidad de transformarlo en un Programa de Cooperación Iberoamérica. La idea me pareció entusiasmante y, sin dudarlo, me integré en Anaya y nos pusimos a ello. 

A aquel programa lo llamé Aprender a vivir y tuve la gran oportunidad y la enorme dicha de poder lanzarlo y trabajar en él por casi toda Latinoamérica: Argentina, Uruguay, Perú, Colombia, Chile, Ecuador, Paraguay, Venezuela, Puerto Rico, y prácticamente toda Centroamérica. Viajé por todos esos países durante un año y me enamoré «hasta las cachas» de todos y cada uno de ellos. Año intenso y muy feliz del que podría escribir otro libro y bien gordo.


Y la «canción de autor», ¡¿cómo no?!, también estuvo presente en aquel momento de mi vida. Decidí que Aprender a vivir tuviera una especie de himno, una canción que pudiera servir de punto de encuentro para todos los niños y adolescentes que se acercaran al proyecto. Y enseguida pensé que nadie podría componerla mejor que Bernardo Fuster y Luis Mendo, del grupo Suburbano. Hablé con ellos y se pusieron a crearla de inmediato. Una vez compuesta, la grabamos en un CD (se publicó en 1995) y la presentamos en un precioso concierto celebrado en el salón de actos de la Editorial Anaya. El texto de la canción es el siguiente:


«Quisiera que supieras
que aún es posible lo que nunca sucedió;
si en tu mirada no hay fronteras
¿por qué las vamos a poner
entre tú y yo?

Quisiera que naciera
un arco iris solidario entre los dos,
recuperar la primavera
y llenar las sombras del silencio
con tu voz.

Si aún soñamos con volar
es que vamos a volar
por más que el tiempo se nos llene
día a día de fronteras.
¡Aprender a vivir!
¡Aprender a vivir!

Quisiera que quisieras
dejar que hable esta noche el corazón
para que el miedo quede afuera
cuando se une el sentimiento y la razón.

Quisiera que supieras
que no estás solo, que yo voy donde tú vas,
que la esperanza es del que espera,
que a fin de cuentas lo importante
está en amar».

Un año antes, los días 19, 20 y 21 de mayo de 1994, la «canción de autor» también estuvo vinculada al proyecto Alauda y a Aprender a vivir en la clausura de un Congreso de Educación en Valores que también se celebró en el salón de actos de Anaya, en Madrid, con un concierto al que asistieron más de trescientos profesores. 

Organicé aquel concierto, que en realidad fue más bien una gran fiesta, con el nombre de Cantemos como quien respira en homenaje a Gabriel Celaya. Participaron José Antonio Labordeta, Luis Pastor, Pablo Guerrero, Marina Rossell, Luis Eduardo Aute, Pedro Guerra, Olga Manzano y Manuel Picón, Andrés Molina y Javier Álvarez, invitado muy especial que no esperábamos (llegó con Pedro y con Andrés) y al que prácticamente no conocíamos, que fue la gran novedad y la gran sorpresa y revelación de la noche.


No quiero extenderme más en aquellos años de mi vida dedicados principalmente a la pedagogía (que, como se habrá podido comprobar, también fueron parte de «mi vida entre canciones»). Sí que me gustaría, sin embargo, hacer mención de dos libros que publiqué en esos años y que tienen un especial significado para mí. Me refiero a Sueño luego existo. Reflexiones para una pedagogía de la esperanza y Crónica cantada de los silencios rotos. Voces y canciones de autor 1963-1997. A ellos voy a dedicarles los dos siguientes capítulos.

martes, 8 de mayo de 2018

"BENITO MORENO": PINTURA, REALISMO MÁGICO Y SENSIBILIDAD.

Ayer incorporé a la WEB "CANCIÓN CON TODOS" la entrada musical y discográfica del gran compositor y cantautor sevillano BENITO MORENO. Este es el enlace:


Hoy aquí DONDE CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA deseo rendirle un homenaje a su obra plástica. Bellísima y mágica obra, que no requiere ningún comentario: Desborda sensibilidad y habla por sí sola.

¡PASEN, CONTEMPLEN Y DISFRUTEN!

lunes, 7 de mayo de 2018

MIGUEL HERNÁNDEZ: PRIMERAS GRABACIONES (1967-1975).

Inmerso en la apasionante tarea de redactar el libro "MIGUEL HERNÁNDEZ. ...Y SU PALABRA SE HIZO MÚSICA" deseo ir anticipando algunas informaciones que se recogerán en él y que considero importantes.

Hoy por ejemplo, tras la redacción del capítulo que se titulará "SILENCIOS ROTOS. PRIMERAS GRABACIONES (1967-1975)", comparto el listado –ilustrado– de los 42 discos grabados en los años de la dictadura franquista en loa que se recogen y pueden escucharse "poemas cantados" de Miguel Hernández.

¡Es impresionante!...

sábado, 28 de abril de 2018

"MI VIDA ENTRE CANCIONES". CAPÍTULO 27.



A lo largo de los capítulos anteriores he planteado dos principios que considero esenciales en relación con la identidad de la «canción de autor».

El primero es que la «canción de autor» en su conjunto, al margen del significado literal de la expresión, nos ofrece la fotografía sonora del paisaje de un tiempo; paisaje sonoro en el que podemos percibir y sentir las huellas y los suspiros de los seres humanos que lo habitaron.

El segundo principio, relacionado con el anterior, es que cualquier persona que quiera investigar y conocer el paisaje real de nuestros últimos cincuenta años de historia, irremediablemente (yo al menos se lo recomiendo), necesita acudir a ella.

Retomo estos principios en este momento porque fueron las coordenadas sobre las que decidí trabajar en 1988 cuando el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, dirigido entonces por Manuel Chávez, me encargó que estudiara la posibilidad de «narrar con canciones» la historia de lo que fue y significó la emigración española durante la dictadura franquista y los primeros años de la transición.

Apasionante proyecto que se enmarcaba, como posibilidad, en un homenaje que el ministerio quería rendir a las personas de nuestro país que se habían visto obligadas a emigrar, y que se concretaría en la creación de una gran exposición itinerante llamada España fuera de España (150 años de la emigración española) que viajaría por varios países americanos y europeos.

Aquel proyecto fue uno de los retos más importantes a los me he enfrentado en «mi vida entre canciones», posiblemente al que le dediqué más horas de reflexión y de trabajo.



Enfrentarme a él conllevaba una enorme responsabilidad por dos motivos:

En primer lugar porque la experiencia (y en la mayoría de los casos, el desgarro) que supone la emigración es un tema de gran complejidad social y de una tremenda profundidad humana. Una experiencia en la que el sentimiento de la esperanza se entrecruza y se siente alterado por otros sentimientos contrarios como la indignación, el desarraigo, el dolor, la soledad, la nostalgia y, en particular, la rebeldía ante la profunda injusticia que siempre supone tener que abandonar el lugar donde vives (con todo lo tuyo y lo que amas) para buscarle nuevos horizontes, desconocidos, alejados e inciertos, a la vida.

Por otra parte, era consciente de que aquella posible historia o narración de la emigración con canciones que se me había solicitado, iba a llegar e iba a ser escuchada por muchos miles de personas, entre ellas, los miles de emigrantes de los más de treinta países de América y Europa por los que viajaría la exposición España fuera de España

Asumida esta responsabilidad, empecé a pensar en el proyecto recurriendo a varias fuentes: a los cuatro programas de radio sobre la emigración que había realizado dos años antes en Radio Popular; a mi fonoteca, en la que tenía recogidas y actualizadas más de 150 canciones que hacían referencia al tema desde muy diversas perspectivas; y al tercer volumen de mi libro Veinte años de canción en España, en el que ya había publicado una primera aproximación al tema.

A partir de ahí realicé un posible índice o secuencia de capítulos que luego debería desarrollar (en este caso con canciones) para narrar o describir el fenómeno de la emigración de una forma global y lo más completa posible. Aquel índice fue el siguiente:

1. Circunstancias y causas motivadoras de la emigración.
2. La salida del emigrante hacia tierras extrañas.
3. El dolor de lo que se abandona.
4. La experiencia del emigrante alejado de su realidad.
5. La vuelta al país natal, no siempre hecha realidad.

El siguiente paso fue dedicar horas y horas a volver a escuchar todas y cada una de aquellas canciones e irlas clasificando con la referencia del índice anterior.

Realizando la escucha de las canciones me reencontré con una que, de repente, produjo un cambio de rumbo respecto al desarrollo musical del proyecto tal y como me lo había planteado. Fue la canción «Emigrante» de Pablo Guerrero, que concluye con estos versos: «Pero bueno, dejémonos de melancolías / y si no hay vino, con cerveza brindamos / y porque lo pediste, solo por eso / una canción de Manolo Escobar tarareamos».


La referencia que hace Pablo Guerrero a Manolo Escobar me hizo pensar en las verdaderas canciones que los emigrantes escucharían y cantarían lejos de España cuando, por ejemplo, se reunieran para compartir sus ratos de ocio y su añoranza. Puede ser que escuchasen y cantasen alguna de las canciones que yo tenía recogidas en mi base de datos; pero seguro que habría muchas más de las que yo no había valorado y seleccionado como «canción de autor», verdaderos suspiros y latidos (paisaje sonoro de un tiempo) de buena parte de aquellos emigrantes. 

Y me vinieron a la memoria coplas como «Suspiros de España», interpretada por Lolita Sevilla; «Adiós a España», cantada por Antonio Molina; «En tierra extraña», de Penella y Concha Piquer; o «El emigrante» y «De polizón», de Juanito Valderrama. Localicé las canciones, las escuché e, inmerso en aquel contexto, me emocionaron. A partir de ahí, tomé la decisión de incorporarlas al proyecto y seguir investigando el universo de la copla; lo que significó para mí una apertura a un sentido mucho más amplio y diversificado del concepto de «canción de autor».

Realizada la investigación y una vez que pude comprobar que el proyecto era viable, le propuse al Ministerio del Trabajo (concretamente a la Dirección General del Instituto Español de Emigración, dirigida en aquel momento por Raimundo Aragón), la edición de una caja con tres LP's, o tres casetes, con treinta canciones y su correspondiente libreto:


PRIMER DISCO

Cara A
1 - «Suspiros de España»
(Juan Antonio Álvarez Cantos / Antonio Álvarez Alonso)
Canta: Lolita Sevilla
2 - «Emigrante del Sur»
(Manuel Maireles / G. Callado)
Canta: Ecos de las Marismas
3 - «Cantigas da emigración»
(Miro Casabella)
Canta: Miro Casabella
4 - «Malagueñas de la emigración»
(Julián Gómez / L. Revelo)
Canta: Los Chincanayros
5 - «Samba emigrantear»
(Gorka Knörr)
Canta: Gorka Knörr

Cara B
1 - «Vengo a cantar mis pesares»
(Francisco Moreno Galván / José Menese)
Canta: José Menese
2 - «Ya nun tien quien'l cante»
(Víctor Manuel San José)
Canta: Víctor Manuel
3 - «Todos repiten lo mismo»
(José Antonio Labordeta)
Canta: José Antonio Labordeta
4 - «Mi maleta de madera»
(Agustín Pérez Bellas / Sergio Aschero)
Canta: Los Juglares
5 - «Adiós a España»
(Ramón Perelló / Daniel Montorio)
 Canta: Antonio Molina
6 - «Adiós ríos, adiós fontes»
(Rosalía de Castro)
Canta: Amancio Prada

SEGUNDO DISCO

Cara A
1 - «Viva la grasia»
(Carlos Cano)
Canta: Carlos Cano
2 - «Gazte gaztetatikan» («Adiós al País Vasco»)
(Iparraguirre / Antton Valverde)
Canta: Antton Valverde
3 - «L’emigrant»
(Jacint Verdaguer / Amadeu Vives)
Canta: Shalom
4 - «El emigrante»
(Juan Valderrama / Manuel Serrapí / Manuel Pitto)
Canta: Juanito Valderrama

Cara B
1 - «Malagueñas de Luciano»
(Elfidio Alonso)
Canta: Los Sabandeños
2 - «El Salustiano»
(Carlos Cano)
Canta: Carlos Cano
3 - «Emigrante»
(Pablo Guerrero)
Canta: Pablo Guerrero
4 - «En tierra extraña»
(Manuel Penella)
Canta: Concha Piquer
5 - «El abuelo»
(Alberto Cortez)
Canta: Alberto Cortez

TERCER DISCO

Cara A
1 - «Napolitana»
(Libero Bobio / Francesco Bongiovanni / Lluís Pascual)
Canta: Marina Rossell
2 - «Moi lonxe» («Muy lejos»)
(Celso Emilio Ferreiro / Suso Vaamonde)
Canta: Suso Vaamonde
3 - «Los jornaleros se van»
(Carlos Cano)
Canta: Carlos Cano
4 - «Pueblo blanco»
(Joan Manuel Serrat)
Canta: Joan Manuel Serrat
5 - «Carta de casa»
(José Antonio Labordeta)
 Canta: José Antonio Labordeta

Cara B
1 - «Laio do vello emigrante» («Lamento del viejo emigrante»)
(Xosé Neira Vilas / Xerardo Moscoso
Canta: Xerardo Moscoso
2 - «Los emigrantes»
(José Luis Cantero / E. Gómez)
Canta: El Fari
3 - «Muller» («Mujer»)
(María Docampo / Xosé Luis Rivas Cruz)
Canta: Fuxan os ventos
4 - «Crónica del regreso»
(José Antonio Labordeta)
Canta: José Antonio Labordeta
5 - «Regresaremos»
(Juan José Oria / Pablo Herrero / José Luis Armentero)
Canta: Jarcha

El proyecto fue aprobado y se publicó con el título genérico de Canciones de ida y vuelta. Antología de canciones de la emigración. Preciosa edición, ilustrada por Rafael Alberti, a la que a los tres discos, o casetes, se adjuntaron un libreto con las letras de las canciones y una colección de postales y diapositivas con imágenes históricas relacionadas con la experiencia y el drama de la emigración.

Fue una edición limitada y no comercializada. Viajó con la exposición por América y Europa y se obsequió a los departamentos de cultura y a los responsables de los diferentes medios de comunicación de los países visitados.

La exposición España fuera de España (150 años de la emigración española) se inauguró en Madrid en el Centro Cultural de la Villa y pudo ser visitada del 14 de octubre al 13 de noviembre de 1988.

Por su parte, presentamos la antología Canciones de Ida y Vuelta en la Sociedad General de Autores el 11 de noviembre de 1988. Preciosa, entrañable e inolvidable presentación en la que, entre otros creadores e intérpretes, participaron Juanito Valderrama, Dolores Abril, José Menese, Elfidio Alonso, Antonio Molina, Lolita Sevilla, El Fari, Luis Cobos, Marina Rossell, Carlos Cano y Pablo Guerrero.


En aquel acto tuve el grandísimo honor de conocer en persona a Antonio Molina, Dolores Abril, Lolita Sevilla y Juanito Valderrama; personas absolutamente maravillosas con las que a partir de aquel día mantuve una linda relación.

Aquellos tres discos tuvieron tal éxito que, en diciembre de 1990, con la exposición España fuera de España aún viajando por América, el Ministerio del Trabajo me planteó la posibilidad de publicar otros dos LP's con algunas de las canciones que se habían quedado fuera de la antología. Por supuesto, la propuesta me pareció interesante y necesaria y editamos una nueva caja con otros dos discos y veintidós canciones más. El texto con el que el Ministerio introducía la nueva edición fue el siguiente:

«El interés alcanzado con el primer volumen de la Antología de canciones de la emigración ha obligado al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social a continuar el camino emprendido con la imprescindible colaboración de Fernando González Lucini, antólogo inigualable, que permite ofrecer otras veintidós grandes canciones españolas de "ida y vuelta" donde un selecto grupo de intérpretes aportan un importante trozo de la historia viva de la emigración española».


Las veintidós canciones del segundo volumen de Canciones de ida y vuelta son las siguientes:

PRIMER DISCO

Cara A
1 - «El emigrante» (Instrumental)
(Juan Valderrama / Manuel Serrapí / Manuel Pitto)
Piano: Felipe Campuzano
2 - «Cantar de bercé pro víspera de emigrar»
(Benedicto)
Canta: Benedicto
3 - «Adiós Canarias querida»
(Néstor Álamo)
Canta: Taburiente
4 - «Carretera de Asturias»
(Carlos Castellano Gómez / Salvador Guerero Reyes)
Canta: Antoñita Moreno
5 - «Maitechu mía»
(Francisco Alonso)
Canta: Mocedades con Plácido Domingo

Cara B
1 - «Malagueñas margariteña y canaria»
(Manuel González / Popular)
Canta: Mestisay
2 - «El tren ha partido»
(Manolo Díaz)
Canta: Manolo Díaz
3 - «A l'estació de França»
(Joan Isaac)
Canta: Joan Isaac
4 - «Y los demás se fueron»
(Pablo Guerrero)
Canta: Pablo Guerrero
5 - «Romance del desterrado»
(Emilio Prados)
Canta: Paco Ibáñez
6 - «La contraviesa»
(Carlos Cano)
Canta: Carlos Cano

SEGUNDO DISCO

Cara A
1 - «Brazos pra seitura»
(Fuxan os ventos)
Canta: Fuxan os ventos
2 - «Hablando con Pepa»
(Benito Moreno)
Canta: Benito Moreno
3 - «Hannover 20-4-70»
(Jei Noguerol)
Canta: Jei Noguerol
4 - «Carta a l'exilio»
(Albert García / Kristos Leontis)
Canta: Maria del Mar Bonet
5 - «Hara nun diran…!»
(Iparraguirre)
Canta: Imanol
6 - «De polizón»
(Molina / Serrapi / Escolies)
Canta: Juanito Valderrama

Cara B

1 - «A ver los barcos venir»
(Carlos Cano)
Canta: Carlos Cano
2 - «La maleta»
(Pedro Lezcano / Rogelio Botanz)
Canta: Taller Canario de Canción
3 - «Madre tierra Andalucía»
(Felipe Campuzano)
Cantan: Los Rocieros
4 - «Para qué sirvió»
(José Antonio Labordeta)
Canta: José Antonio Labordeta
5 - «De polizón» (Instrumental)
(Molina / Serrapi / Escolies)
Piano: Felipe Campuzano

Desde que publiqué los cinco discos de Canciones de ida y vuelta he venido reclamando se reedición por considerar que se trata de un documento histórico de grandísimo valor cultural. No lo he conseguido. De todas formas, como dice el refrán popular, «Nunca es tarde si la dicha es buena».

sábado, 21 de abril de 2018

MARIA DEL MAR BONET + JORDI BIANCIOTTO = «INTENSIDADES», O SEA, UN LIBRO PARA DISFRUTAR INTENSAMENTEN.

Maria del Mar Bonet fotografiada
por Juan Miguel Morales.

El periodista y escritor catalán Jordi Bianciotto ha escrito y publicado un precioso y recomendable libro dedicado a la vida y la obra de Maria del Mar Bonet, sin duda, una de las más grandes compositoras y cantantes de las que podemos disfrutar en la actualidad "de Mallorca al mundo". El libro ha sido publicado en catalán y en castellano con fotografías de cubierta y contracubierta de Juan Miguel Morales Lopez.
En "INTENSIDADES" –título del libro– podemos disfrutar del intenso y apasionante recorrido realizado por Maria del Mar Bonet en sus 50 años –ya– de creación musical y de un derroche de sensibilidad sin fronteras. Maria del Mar es, sin duda, un referente cultural –poÉTICO, musical y humano– imprescindible. Para mi, personalmente, Maria del Mar es parte inseparable y esencial de "mi vida entre canciones".

Fotografía de la cubierta de Juan Miguel Morales.

Desde otra perspectiva este libro posee el valor de la personalidad y de la calidad observadora, sensible y narrativa de su autor: Jordi Bianciotto. Jordi en "Intensidades" logra algo que a mi personalmente me parece esencial –y nada fácil– en una obra biográfica: traspasar los umbrales del silencio de María del Mar –superando lo puramente anecdótico– para ofrecernos una visión robusta del bellísimo ser humano que ella atesora. En "Intensidades" la vida vivida por Maria del Mar, la realidad en la que esa vida ha ido siendo vivida, y su obra escrita y cantada, se hermanan y se funden ofreciéndonos un testimonio vital en el que merece la pena mirarse pa poder seguir "palante". En síntesis, un libro muy recomendable para el disfrute de los que admiramos y amamos la obra de Maria del Mar Bonet, y para alimentar y reforzar la fe y la esperanza de quienes creemos, y estamos convencidos, de que el futuro del mundo y de la humanidad se llama belleza, sensibilidad, solidaridad y ternura; cualidades que Maria del Mar derrocha a golpes de voz y de canto.

jueves, 19 de abril de 2018

III - Y AHORA ¡A DISFRUTAR CON "PABLO.CANO" ESCUCHANDO LAS CANCIONES DE SU "FLOR DE HABANERA" !... Y ALGO MÁS.

Después de los dos "cuelgues" que publiqué hace unos días dedicados al disco "FLOR DE HABANERA" – opera prima del cantau...