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domingo, 16 de agosto de 2015

«... Y LA PALABRA SE HIZO MÚSICA». HISTORIA Y VUELOS DE UNA EXPOSICION. (PRIMERA PARTE: NACIMIENTO Y VUELO LATINOAMERICANO).

El 7 de marzo de 2006, en colaboración con la SGAE, tuve la suerte y el placer de organizar una serie de actividades con motivo de la celebración de los 50 años de Canción de Autor en España"50 Años Creando"–; celebración para la que tomamos como referencia el año 1956 en el que Paco Ibáñez compuso su primera canción sobre el poema "La más bella niña", de Luis de Góngora.

Entre aquellas actividades fue especialmente importante el montaje de una exposición a la que titulé genéricamente "¡VOLAD, CANCIONES, VOLAD!"; exposición inaugurada en la Biblioteca Nacional, de Madrid, el 7 de marzo de 2006, y que posteriormente viajó a Melilla, Tenerife, San Sebastián, Pamplona y Oviedo.

Inauguración de la Exposición "¡Volad, cancione, volad!"
en la Biblioteca Nacional.

Recuerdo que una de las noches en que la exposición estuvo en Madrid, celebramos una cena en un restaurante vasco llamado "El Pelotariz", próximo a la Biblioteca Nacional, y que entre los temas sobre los que dialogamos surgió la idea de crear otra exposición alternativa sobre la "canción de autor" que pudiera viajar a Latinoamérica. Y puestos a hacer planes y a soñar, aquella noche Labordeta sugirió que podríamos montarla para el año siguiente, 2007, en que iba a celebrarse el "IV Congreso Internacional de la Lengua Española" en Cartagena de Indias (Colombia) donde estaba previsto rendirle un homenaje a Gabriel García Marquez, que ese año cumplía ochenta años de edad.

Registré mentalmente la idea de inmediato y al día siguiente –yo diría que aquella misma noche– empecé a darle vueltas al nuevo proyecto, y pocos días después nació y puse en marcha esa nueva exposición –más funcional y de contenido más concreto– a la que llamé "...Y LA PABRA SE HIZO MÚSICA" en recuerdo de mi muy querido Gabriel Celaya. Exposición que pensé dividirla, básicamente, en tres secciones: "La canción y los poetas", "Arte y Canción" y "El canto exiliado".


Me puse en contacto de nuevo con la SGAE –concretamente con la Fundación Autor– y con la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI) y empecé a diseñar y a fabricar los contenidos y materiales para la nueva exposición que, tal y como habíamos soñado, se inauguraría en Cartagena de Indias durante la celebración el "IV Congreso Internacional de la Lengua Española" del 21 al 24 de marzo del 2007.

Portada del catálogo de la exposición inaugurada
en Cartagena de Indias (Colombia) el 21 de marzo de 2007.

Durante el tiempo –prácticamente seis meses– de preparación de la exposición, y, en particular, cuando nos pusimos a pensar en la creación de unos "embalajes seguros y adecuados" para su traslado a América; nunca olvidaré el atrayente –yo diría que seductor– proceso de diseño y de fabricación de tres grandes cajas de madera que se han pasado "su vida" –ya tienen ocho años– viajando, o protegidas en mi garaje de posibles inundaciones. Tres cajas, que en realidad, son parte de la misma exposición y hacia las que siento una muy especial querencia.

Esta es una de las tres cajas a las que familiarmente llamo "mágicas".

Una vez que la Agencia Española de Cooperación Internacional nos hizo saber que la exposición se inauguraría el 26 de marzo de 2007 en una de las Salas del Museo Naval de Cartagena de Indias, aceleramos el proceso de creación con el fin de poder realizar el transporte aéreo en la primera quincena de marzo. Y así lo hicimos.

Pero previa –e inesperadamente– surgió un problema; Pocos días antes de viajar hacia Colombia –ya con todo preparado y los billetes sacados– sufrí una importante lesión de corazón, con riesgo de realización de una urgente operación de trasplante. Mi cardiólogo me prohibió viajar y no pude ir a Cartagena de Indias, ni gozarme el montaje y la inauguración de la exposición, ni todas las actividades que organizamos en torno a ella –conciertos, mesas redonda, visitas guiadas, y la presentación de mis libros titulados como la exposición, o sea, "...Y la palabra se hizo música".

Mi frustración fue tremenda –¡me "jarté" de llorar!–, pero todo felizmente fue para adelante; mi hijo Javier tomó las riendas, cambió los billetes y fue quien se encargó –junto con el equipo de Fundación Autor– de que la exposición se inaugurara sin ningún problema el día 26 de marzo. 

Mientras tanto yo hice el seguimiento desde Madrid a través de lo que se publicaba en internet. (Pulsando los titulares, que seguidamente van a aparecer, podrá accederse a la noticias correspondientes:

en el IV Congreso de la Legua Española.
(Efe Eme.com - Diario de Noticias Muaicales)

Finalizado el Congreso de la Lengua, la exposición, desde el Museo Naval de Cartagena de Indias, inició un largo viaje, de más de un año por diferentes países Latinoamericanos, entre ellos Perú, Ecuador, Guatemala, Santo Domingo o Panamá.


Dejo aquí algunos enlaces que nos pueden dar una idea de cómo se realizó aquella gira:

(Nuevo Diario de Santo Domingo)
(Guatemala)
(Panamá Rock)

Finalmente, para concluir esta primera parte, es hermoso evocar un buen día en que me llegó un correo desde Panamá; era del cantautor canario JESÚS GARRIGA. Precioso correo en el que me expresaba su alegría, que logró contagiarme, porque acababa de tocar y cantar en Panamá justo en el marco de la exposición y porque le habían regalado uno de mis libros "...Y la palabra se hizo música". Aquel día comprendí que solamente por ese gesto de Jesús –y hoy lo sigo pensando– había merecido la pena todo aquel trabajo...

Y mañana, segunda parte de esta historia que se titulará: «... Y LA PALABRA SE HIZO MÚSICA». HISTORIA Y VUELOS DE UNA EXPOSICION. (SEGUNDA PARTE: SU REGRESO A ESPAÑA).

JESÚS GARRIGA cantando en Panamá
con motivo de la exposición "Y la palabra se hizo música"

ANEXO

Este es el texto de presentación de la exposición que ha aparecido y aparecerá en el catálogo de "Y LA PALABRA SE HIZO MÚSICA":

Allá, a mediados de los años cincuenta, Blas de Otero, advirtiendo que la imprenta se había convertido, de pronto, en aguacil que emprisionaba las palabras entre rejas de líneas, afirmó con rotundidad: «La palabra necesita respiro..., porque el poeta es un juglar o no es nada».

Frente a aquella afirmación –compartida por otros muchos poetas de la época–, en aquellos mismos años, surgió una generación de jóvenes creadores, españoles y latinoamericanos –apasionados amantes de la poesía y de la libertad–, que decidieron tomar los versos de nuestros más grandes poetas –y los suyo propios– para echarlos a volar por las calles en forma de canción, y conseguir, así, que la gente –eso que se llama el pueblo– pudiera encontrarse con ellos y disfrutarlos.

Hecho o acontecimiento del que el poeta Jesús López Pacheco se hacía eco, en 1986, diciendo: «Hoy los cantantes han recogido la vihuela de los trovadores y han venido a liberar la poesía. A fuerza de música y de voces –jóvenes y hermosas–, sacan a los poetas a la calle, y los sacan más vivos, como resucitados –algunos– por la guitarra».

Han pasado más de 55 años, y aquella palabra hecha música –que es la llamada “canción de autor”– se ha multiplicado, y ha llegado a convertirse en un nuevo género musical y poético de extraordinaria importancia artística, social y cultural; género en el que se ensamblaron músicos y poetas, y al que, solidariamente, se unieron un gran número de artistas plásticos que crearon y ofrecieron sus obras para ilustrar –en las carpetas de los discos– aquel canto rebelde y esperanzado.

A todos aquellos poetas, músicos, intérpretes y artistas plásticos que hicieron posible, en España y Latinoamérica, que la palabra se hiciera música, les rendimos ahora nuestro homenaje a través de esta exposición en la que recogemos una reducida, y, a la vez, significativa muestra de su presencia y de sus latidos; latidos esperanzados y solidarios –canciones del alma– que siempre acudieron a nosotros confidenciándonos, en el fondo, lo mismo que dijo Fito Páez en una de sus canciones: «¿Quién dijo que todo está perdido? Yo vengo a ofrecer mi corazón»

Fernando González Lucini
Comisario de la exposición

jueves, 13 de agosto de 2015

"NUESTROS MÁS HERMOSOS SUEÑOS A LA LUZ DE LA PALABRA" (Tercera y última parte)


C - LA CANCIÓN: UN COMPROMISO DE SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO.

Una de las características esenciales de la "canción social" –como ya hemos expresado en los dos "cuelges" anteriores– es su encarnación y fidelidad con la realidad que el pueblo vive y siente en un momento determinado de su historia. De ahí que sus creadores puedan ser considerados como testigos y portavoces de una realidad que existe, de la que se sienten partícipes, y frente a la que se perciben y se expresan en una actitud solidaria y comprometida.

El contenido de la "canción social" por tanto va a definirse por su carácter profundamente humano. Asume con seriedad las grandes experiencias, interrogantes, inquietudes y búsquedas de las personas, y se hace expresión o proyección de sus propias aspiraciones, necesidades y carencias.

Temas frecuentes tratados en la canción social han sido, por ejemplo, la denuncia y el análisis de las situaciones de violencia, desarraigo, opresión e injusticia; la proclamación y reivindicación de los "derechos fundamentales" de las personas, la búsqueda de la propia identidad de clase o nacionalidad, y la necesidad del redescubrimiento vital de unos valores que como el amor, la libertad, la solidaridad o la esperanza, se expresan como sentimientos auténticos arraigados en lo más profundo y existencial del pueblo y de la persona.

De esta forma la canción se convierte en una especie de crónica sensitiva y simbólica de la realidad vivida por el pueblo en la historia. En concreto si analizamos global y comparativamente las miles de canciones creadas en España en los años sesenta y setenta observamos que en ellas nuestra historia queda plenamente reflejada. He ahí precisamente uno de los rasgos más específicos y también, sin duda, uno de sus más acentuados valores culturales.

(Fue en ese contexto en el que, quince años después de publicar este artículo, me surgió la necesidad de escribir un libro de carácter más histórico, al que llamé precisamente "Crónica cantada de los silencios rotos. Voces y canciones de autor 1963 -1997" (Alianza Editorial, 1998.)




Por otra parte la canción va a vehicular y a posibilitar una progresiva toma de conciencia de la realidad a niveles personales y colectivos. Va a permitir un rechazo crítico y transformador de las estructuras manipulativas y opresoras en las que el pueblo ha vivido o vive inmerso, y va a abrir perspectivas y horizontes de vida, de alegría y de liberación. De aquí también lo que podríamos llamar el  carácter didáctico o educativo de la canción social y antropológica.

Nos encontramos en consecuencia con un tipo de canción en el que sus textos poéticos, en conexión armónica con la música, adquieren una importancia radical y unas características peculiares. Características que podemos encontrar definidas, por ejemplo, en esta canción de Luis Eduardo Aute:


«La poesía es palabra que vela despierta.
La poesía es palabra que toma conciencia.
La poesía es palabra que mueve las piedras.
La poesía es palabra que debe alumbrar.»

El cantor que ha optado por esta especie de compromiso poético con la realidad del hombre y del pueblo se convierte desde la perspectiva que venimos analizando, en un trabajador más que, como diría Gabriel Celaya; «trabaja con otros a España». El oficio de cantor adquiere pues, en nuestro caso, una función social y cultural, y unas características que le son propias y que entran en radical oposición con la concepción del cantante "estrella" tan comunmente promocionado desde la llamada "canción consumo".

Evoquemos en esa línea aquella canción del grupo aragonés La Bullonera en la que se nos ofrece esa especie de perfil simbóllco del "oficio de cantor" en su dimensión más profunda y transformadora:



«No hemos venido aquí para deciros
que está dura la vida aquí debajo,
para eso está el jornal, la ley y el palo;
por eso la miseria, el herido, el condenado.
Tampoco repartiremos ninguna golosina
que oculte al paladar el gusto amargo,
para eso están las promesas y aguinaldos;
por eso la mentira, el sueldo bajo.

Venimos simplemente a trabajar,
como uno más a arrimar el hombro al tajo:
ésta nuestra herramienta, nuestras voces;
ésta nuestra canción, nuestro trabajo.»

D - LA  CANCIÓN: UN LUMINOSO LATIDO DE ESPERANZA.

La canción, en el contexto de todo lo anterior es también como un brote generoso de amor y sensibilidad que se dirige al corazón de la persona, a su más profunda interioridad.

La canción social reclama por tanto una actitud de acogida y de escucha cálida; es una canción que reclama y cobra su mejor sentido convertida en compañera luminosa y fiel en el camino y en la esperanza del hombre o de la mujer que luchan por su liberación.

Esta comunicación que la canción puede y necesita entablar con la persona que toma conciencia de su realidad personal y social, puede llegar a convertirse, y de hecho así fue durante los años sesenta y setenta, en la raíz y en el fermento que posibilite el inicio de todo un proceso de transformación positiva a niveles individuales y comunitarios.

La canción que en apariencia puede resultar una realidad sin mayores posibilidades e importancia, puede convertirse en una especie de "arma" que impulse a la lucha por el logro de todo aquello que late como necesidad, como anhelo o como aspiración en el  corazón del ser humano y del pueblo.

De ahí el sentido, la necesidad y la importancia del "oficio de cantor"; oficio que Miguel Ángel Morelli describió magistralmente en esta canción que os propongo escuchar ahora en la voz de Mercedes Sosa.


«Mi oficio de cantor es el oficio
De los que tienen guitarras en el alma
Yo tengo mi taller en las entrañas
Y mi única herramienta es la garganta.

Mi oficio de cantor es el mas lindo
Yo puedo hacer jardín de los desiertos
Y puedo revivir algo ya muerto
Con solo entonar una canción.

Yo canto siempre a mi pueblo
Porque del pueblo es mi voz
Si pertenezco yo al pueblo
Tan sólo del pueblo será mi canción.

Nadie debe creer que el cantor
Pertenece a un mundo extraño
Donde todo es escenario y fantasía
El cantor es un hombre más que anda
Transitando las calles y los días
Sufriendo el sufrimiento de su pueblo
Y latiendo también con su alegría.

Mi oficio de cantor es tan hermoso
Que puedo hacer amar a los que odian
Y puedo abrir las flores en otoño
Con solo entonar una canción.»

martes, 11 de agosto de 2015

"NUESTROS MÁS HERMOSOS SUEÑOS A LA LUZ DE LA ESPERANZA" (Segunda parte).

SEGUNDA PARTE del artículo que publiqué, en 1983, en el libro "Pueblo que canta". Es importante tener en cuenta que está escrito hace más de treinta años y que, al decidir reproducirlo aquí, he optado por copiarlo completo sin hacer ningún cambio.


B - La canción como movimiento cultural de alternativa.

Definida la "canción social y antropológica" en un contexto de encarnación vital en la realidad cotidiana de la persona y del pueblo, se la puede llegar a definir también como un movimiento de alternativa musical y cultural a la canción llamada "consumo" o de contenido superficial y evasivo. o al "nacional folklorismo" tan protegido y promocionado desde el poder en épocas muy recientes de nuestra historia.

Una canción de alternativa, que en su origen nace de una especie de impulso claramente político, es decir, en oposición radical al sistema establecido y a los valores y comportamientos por él impuestos.

Así lo encontramos expresado, por ejemplo, en estas palabras de Adolfo Celdrán referidas al nacimiento del colectivo "Canción del Pueblo": «Hablábamos en las reuniones, nos cantábamos canciones, pero en ningún momento se planteó como un grupo partidista, o algo así. Éramos un grupo de oposición, lo asumíamos pero ya esta. Yo tengo claro que en aquellos momentos, oponerse al sistema era estar vivo. Hablar de sexualidad, de política, era oponerse al sistema. Tener los ojos abiertos era oponerse al sistema. Era oponerse al sistema hacer lo que uno quería y lo que uno sentía. El grito de ser feliz era oponerse al sistema que estaba exigiendo la insatisfacción.»




Así pues, las primeras canciones nacidas en los diferentes rincones del país se definen como canciones básicamente de carácter social, en las que se perfilan, dando frecuentemente prioridad a los textos sobre la música, cuatro grandes núcleos temáticos: La crónica y denuncia de las situaciones de injusticia, la reivindicación de los derechos humanos manipulados y reprimidos por el sistema, la búsqueda y el reencuentro con la propia identidad de los pueblos, y el anuncio o la proclamación de unos proyectos de libertad en los que se espera y por los que vale la pena luchar.

Canciones todas ellas que en su conjunto vienen a expresar una opción y un compromiso de alternativa social que se dirige al pueblo para que tome una mayor conciencia de sus problemas, de su situación y de sus posibilidades.

Progresivamente, conforme el movimiento se va desarrollando, siempre haciendo frente a las múltiples y serias dificultades planteadas por la censura y a ,a total imposibilidad de acceder a los medios de comunicación de masas, la canción, sin abandonar en ningún momento su carácter y su proyección social, se va planteando la necesaria profundización en torno a la realidad de la persona a unos niveles más íntimos, más antropológicos.

La liberación soñada y esperada en un proyecto que ha de nacer del corazón de cada persona, es una opción que brota de dentro y que requiere y se hace posible sólo desde la propia liberación interior. Es un momento en que en la canción, desde el intimismo, empieza a recobrar valor el leguaje musical a la búsqueda siempre de un equilibrio armónico entre textos y calidades musicales.

Surgen así, respondiendo a esa necesidad, canciones en las que se plantea el análisis y la expresión de las grandes necesidades, aspiraciones y valores de la persona, tales como el amor, la sexualidad, la solidaridad, la esperanza, la libertad, la vida, el interrogante frente a la muerte o el profundo valor de la sensibilidad y del sentimiento.



Esta evolución expresa sin lugar a duda un signo de madurez. Una madurez alcanzada por la canción en este momento no a través de un proceso racional-teórico o sesudamente reflexivo, sino de una forma intuitiva y experimental, nacida del contacto directo con la realidad, Una madurez que se concreta en el desarrollo de la síntesis persona-sociedad-libertad como realidades inseparables que se interrelacionan dinámicamente.

Posteriormente, finalizados los años de la dictadura e iniciado el proceso democrático del país, la canción social o antropológica parece entrar en un momento crítico. Algunos de sus detractores han llegado a afirmar, generalizando, que al inaugurarse el tiempo de las libertades el cantor social ya no tenía nada que decir, que la canción estaba en crisis, Quienes hicieron y hacen esta torpe afirmación manifiestan sin duda una frustrada vocación de "enterradores".

Personalmente pienso que ma que de crisis habría que hablar de un "tiempo sabático" en el que la canción, en cada cantor y en cada pueblo, camina al encuentro de su verdadera identidad bajo el impacto de la nueva situación social y política vivida en el país. Un tiempo de fecundidad purificada y creativa a niveles musicales y poéticos en el que lo que nació como una necesidad y una intuición se solidifica ahora como auténtico movimiento cultural y artístico. Momento por tanto de búsqueda y de clarificación, en el que sin duda la exigencia y la calidad artística y creadora han de ser mayores, pero del que pueden brotar, si se le abre caminos, un apasionan te campo de posibilidades.

A la vista de todo este planeamiento anterior y haciendo un análisis global de los desarrollos que la canción social y antropológica se ha venido planteando por todo el país a lo largo de los años pasados, podemos llegar a la formulación de lo que podrían ser sus metas u objetivos característicos. Concretamente podríamos sintetizarlos en cinco:

1 - Desarrollar en el presente la propia identidad perdida bajo el impacto del centralismo despersonalizante y colonizador, es decir, volverse al pueblo y a sus raíces para buscarse en ellas. Surge de aquí la aproximación a los ritmos y a los instrumentos populares; la utilización, difusión y reivindicación de las lenguas propias de cada zona, el encuentro con los poetas y el planteamiento analítico de las propias realidades, necesidades y problemas. La canción desde esta perspectiva ha realizado un apasionante acercamiento a la geografía humana y a la historia de nuestros pueblos.



2 - Hacer tomar conciencia al pueblo de la realidad en que vive, invitándole a interrogarse sobre ella y a  revitalizar su humanismo, avivando en cada persona unos valores, necesidades, posibilidades y aspiraciones latentes por las que merece la pena luchar de forma individual y solidaria.

3 - Denunciar las situaciones de injusticia y en general todos aquellos problemas sociales que se detectan en el entorno: opresión, marginación, capitalismo, violencia, miedo, represión, etc. Denuncia que siempre se acompaña de una y muy clara y directa reivindicación de los derechos humanos y de las libertades básicas. En este sentido llama la atención la abundancia de  canciones que calificaremos como de "personajes tipos", canciones en las que a partir de la descripción de un personaje concreto, de su realidad y de sus exigencias, se nos introduce en el análisis de una problemática social más amplia y genérica.

4 - Despertar apasionadamente a la esperanza y a la ilusión en algo mejor y más hermoso que es posible y que es preciso construir. Es en el fondo alimentar la sed de utopía que habita en cada persona, hacerle redescubrir el sentido de su existencia, abrirle caminos de futuro.


5 - Finalmente, en muchos casos, como nota característica acercar al pueblo a la literatura, aproximarle al lenguaje de sus grandes poetas, a la sensibilidad y al sentimiento. La lista de poetas musicalizados por los cantores sería interminable: Alberti, García Lorca, León Felipe, Celaya, Machado, Miguel Hernández, Blas de Otero, Guillén, López Pacheco, Neruda, Carlos Álvarez, Salvat Papasseit, Miquel Marti i Pol, Salvador Espriu, Gabriel Aresti, Rosalía de Castro, Celso Emilio Ferreiro, etc.

Planteadas hasta aquí, de forma genérica, las grandes líneas de contenido, características del movimiento de la canción social y antropológica surgidas en nuestras tierras a lo largo de estos veinte últimos años, vamos a detenernos en un análisis más minucioso de algunas de sus dimensiones más específicas...

... LO HAREMOS EN LA TERCERA –Y PRÓXIMA– PARTE DE ESTAS REFLEXIONES COMPARTIDAS

domingo, 9 de agosto de 2015

"NUESTROS MÁS HERMOSOS SUEÑOS A LA LUZ DE LA ESPERANZA" (Primera parte).

A lo largo de este verano son ya varios los artículos que se han publicado sobre la "canción de autor". El último que me ha llegado de Valencia –en el que se me cita un par de veces– se titula: «¿Adonde han ido los cantautores? De la canción protesta al neorromanticismo».

Leyendo éste y otros artículos –como el del diario "El País" que ya comenté desde "Mi Atalaya"– he recordado otro que escribí –yo mismo– en 1983, y que fue publicado en el libro "Pueblo que canta", editado por la Asociación de la Música Popular.

He releído aquel artículo, y me he dado cuenta de que aunque está escrito hace más de treinta años, creo que, hoy por hoy, sigue siendo válido. Al menos yo estaría dispuesto a seguir firmándolo añadiendo algunas actualizaciones discográficas.

Como el libro "Pueblo que canta" está totalmente agotado, se me ha ocurrido que quizá podría ser útil copiar aquellas reflexiones personales aquí DONDE CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA por si pueden aportar algo a este debate veraniego que se nos "servido" sobre la llamada "canción de autor".

Pues bien, seguidamente voy a hacerlo: Como es un artículo bastante extenso lo dividiré en tres partes –o "cuelgues"– que iré publicando en los próximos días... Lo copiaré textualmente y añadiré algún que otro vídeo que evidentemente no apareció en el original del 83.


«NUESTROS MÁS HERMOSOS SUEÑOS
A LA LUZ DE LA ESPERANZA» - I

Al intentar analizar, desde el punto de vista de los contenidos poéticos, el movimiento cultural calificado de forma diversa como "canción protesta o política", "canción testimonial", "nueva canción", "canción popular" e incluso "el otro cantar", resulta necesario como punto de partida confluir en una denominación más global que integre el conjunto de características y formas expresivas que dicho movimiento ha venido asumiendo y que, sin duda en el futuro, puede seguir desarrollando.

En ese sentido hablaremos del "Movimiento de la Canción Social y Antropológica", es decir, del definido por el intento de aproximación crítica a la vida y a la realidad del hombre y del pueblo en un momento concreto de su desarrollo y de su historia.

Es desde esta perspectiva desde la que vamos a intentar penetrar en los grandes núcleos del contenido social y antropológico desarrollado en la canción durante los años 1961 a 1983. Partiremos para ello de una visión global del hecho cultural, para entrar finalmente en un análisis más detallado del mismo.

A - Hacia un intento de autodefinición.

En la canción, por parte de sus autores e intérpretes, encontramos muy frecuentemente múltiples y complementarias definiciones simbólicas del fenómeno que hemos calificado como "canción social y antropológica".

Estas definiciones nos van a permitir una aproximación inicial a sus características esenciales. En concreto nos vamos a centrar con tres de ellas, sin duda las más significativas:

• La "canción social" aparece en primer término como una "expresión poética y musical" que se encarna y se compromete radicalmente con la realidad cotidiana que el pueblo vive y experimenta. El  cantor en consecuencia aparece como «un embajador de un mundo de dolor y de caminos» (1) «que hace voz del murmullo» (2) «incendiando la vida» (3); «un hombre más que anda transitando las calles y los días, sufriendo el sufrimiento de su pueblo y latiendo también con su alegría» (4).

• Por otra parte la "canción social" se autodefine a su vez como una realidad combativa, es decir como un medio de denuncia y de presión capaz de ir operando, lenta, pero progresivamente, una toma de conciencia popular y un cambio positivo y esperanzador de las estructuras injustas u opresoras. La canción aparece simbolizada en este sentido como «una llama que mantiene encendida la mirada» (5), «un arma cargada de dinamita con olor a libertad, que dispara balas que son esperanzas» (6), «parte del sol tanto tiempo esperado que llena el alma y alumbra el mañana del mundo» (7), o también como «clarín de lucha y amor, grito de multitud» (8) que «brota de la tierra como el pino verde o como el trigo blanco» (9); «semilla que mañana será vida» (10).

• Finalmente, y en íntima conexión con lo anterior, la canción social adquiere también una tonalidad profundamente vitalista, asumiendo y proclamando en el presente los grandes valores que alientan, pese al dolor y las sombras, la esperanza y la vida de las personas que participan de su mensaje con la mirada puesta en un mañana de liberación. La canción como una «paloma que busca donde anidar, que estalla y abre sus alas para volar y volar» (11), «un arco iris de colores nuevos, especie de despensa popular bien provista de maíz y de trigo» (12).

Una síntesis válida de estas tres características que acabo de enumerar la podemos encontrar expresada, por ejemplo, en el texto de esta canción de Antonio Mata:


«Esta canción que escapa de mi garganta
es un pájaro herido buscando rama,
es un rumor de voces que antes callaban,
es un viento afilado entre las besanas.
Es un abrazo lento de nieve y fuego,
es un grito perdido que busca el eco
del compañero.
Esta canción que escapa de mi garganta
es un clamor sureño que quiebra el mapa,
es un verso sediento que busca el agua
aún exponiendo el pecho ante la guadaña.
Esta canción que escapa de mi garganta
es un haz de pupilas hacia el mañana,
es un temblor de lunas apuñaladas
que iluminan la senda que nos reclama.»
("Esta canción que escapa") (13)

CITAS:
(1) - Pablo Guerrero en "Apuntes para una biografía". A cántaros, 1972.
(2) - Juan Carlos Senante en "Confesión". Entre amigos, 1976.
(3) - Juan Carlos Senante en "Saludo". Entre amigos, 1976.
(4) - Mercedes Sosa en "Cantor de oficio". En dirección al viento, 1976.
(5) - Ángel Parra en "Porque mañana se abrirán las alamedas". Yo tuve una tierra, 1976.
(6) - Antonio Curiel en "Rompe ya voz el silencio". Cantos de la lucha por la libertad, 1977.
(7) - Juan Carlos Senante en "Saludo". Entre amigos, 1976.
(8) - Inti-Illimani en "Canción a Víctor". Hacia la libertad, 1976.
(9) - Víctor Manuel en "Mis canciones". 1970,
(10) - Pablo Milanés en "Pobre del cantor". Hombro con hombro, 1975.
(11) - Víctor Jara en "Canto libre". Canto libre, 1978.
(12) - Taburiente en "Nuevo cauce" Nuevo cauce, 1976.
(13) - Antonio Mata en "Esta canción que escapa". Entre la lumbre y el frío, 1976.

miércoles, 5 de agosto de 2015

18 MIRADAS DE MUJER... 18 DISCOS QUE NO PUEDEN DEJARSE DE ESCUCHAR... Y ¡MUCHA BELLEZA!

Hoy, así –¡de repente!– me han surgido dos necesidades: La primera, dedicarle un cuelgue a las "mujeres cantoras" –¡me encantan!–. La segunda, recuperar aquello de los "cantijuegos", que últimamente tengo bastante abandonado.

Por cierto, permitidme un paréntesis previo para contaros una curiosidad: ¿Sabéis que los "cuelgues" de este blog que han tenido más "visitas" a lo largo de su historia –un poquito más de cuatro años y medio– han sido los que hemos dedicado a ciertos "cantijuegos"?... Concretamente los tres "cuelgues" del blog que ha recibido más visitas han sido los siguientes:

- Cantijuego "CANCIONES PARA UN NUEVO OTOÑO": 15.669 visitas.
- Cantijuego "PARA PERSEGUIR Y ENCANDILAR ESTRELLAS": 13.132 visitas.
3º - "ÁRBOLES PARA UN "CANTIJUEGO": 10.942 visitas.

Y ahora, vayamos con el "cuelgue" de hoy. Seguidamente vais a poder conemplar DIECIOCHO MIRADAS DE MUJER que están numeradas del 1 al 18. Todas son bellas miradas de "mujeres cantoras"


Y, a continuación, os voy a presentar DIOCIOCHO GRANDES DISCOS CREADOS Y GRABADOS POR MUJERES

A la autora de cada uno de estos 18 discos –que puede reconocerse en la carátula correspondiente– corresponde cada una de las miradas anteriores. Pista importantísima para facilitar –aunque no es fácil– el "cantijuego" de hoy: 

¿DE QUIÉN ES CADA UNA DE LAS 18 MIRADAS QUE HOY NOS ACOMPAÑAN?


Por supuesto, aparte del "cantijuego", lo que está claro es que os recomiendo que escuchéis –si aún no lo habéis hecho– los 18 discos de hoy. 

Son discos de los que ya he hablado en el blog; pero es muy importante destacar que aún faltan otros muchos discos creados y cantados por mujeres que a lo largo de este mes de agosto darán lugar a una SEGUNDA –y quizá tercera– PARTE del "cantijuego" de hoy.

Y para concluir, recordaros que si os apetece "cantijugar", o seguir la marcha del "cantijuego",  podéis utilizar el apartado de "COMENTARIOS" que aparece un poquito más abajo de estas líneas.

lunes, 3 de agosto de 2015

PABLO GUERRERO: «PARA MÍ LA POESÍA ES UN ACTO DE GENEROSIDAD. SE ESCRIBE PARA "DARSE"»... Y PABLO GENEROSAMENTE NOS DA "LA ROSA AZUL ACABADA".

PABLO GUERRERO.

Ayer tuve un sueño, o mejor, ayer tuve un "deseo" que –dado el nivel cultural y de sensibilidad que, hoy por hoy, se vive el este país– lo más probable es que no se haga realidad; lo que me parece una tremenda y penosa injusticia.

Mi deseo consistía, y consiste, en pasarme dentro de un ratito por una de las grande librerías que está en el centro de Madrid, y encontrarme una mesa ocupada por los más de once libros de poesía escritos por PABLO GUERRERO, y, entre ellos, como novedad, su reciente poemario "La Rosa Azul Acabada".


Un deseo lógico –no es ninguna utopía irrealizable– porque Pablo Guerrero es –sin duda–, y lo viene siendo desde hace bastantes años, uno de nuestros poetas contemporáneos más importantes. Deseo lógico, por mi parte, del que lamentablemente, y lo más seguro, es que no voy a poder disfrutar.

Lamentablemente, y consentido por las librerías y el "mercado" –o mejor decir "mercadillo"–, hay una poesía de "urgencia", más joven y más "guapa" y más "comercial" que no cuenta, ni tiene nada que ver, felizmente, con Pablo.

Sin embargo la poesía de PABLO GUERRERO, es, como diría Celaya, «poesía necesaria»

Tan solo hace unas semanas, en el programa de TV que rodamos en su casa –y que podremos ver en pantalla el próximo mes de septiembre– Pablo nos decía: «Para mí la poesía es una forma de darme a los demás; una forma de expresar lo que soy y lo que tengo; es un acto de "generosidad". Se escribe para "darse".»

               «Aquí está el sentimiento –la inicial partitura
               de los astros sobre cada palabra–
               porque acude
               la amistad bien amada de las primeras lluvias.

               La rosa de todos los vientos –lo profundo es la piel–
               en nosotros se queda, pues entrega y extiende
               –ha descendido el alma que cautiva y enlaza–
               pues entrega y extiende
               de una mano a otra mano
               la salutación alegre de destellos azules
               que despide la tierra [...].»

"La roza azul acabada" es un poemario –editado por "Maia Editores"– prologado por Antonio Crespo Massieu e ilustrado por Ángel Aragonés.



Antonio Crespo dice en su prólogo:

«¿A fin la rosa acabada? ¿El nombre exacto de las cosas, la palabra que crea el mundo, restituye sentido, la llave que ahora abre la casa de la hospitalidad, la clave que descifra el sencillo y eterno misterio, la luz descendida, acogida en el poema? ¿Por fin la aurora?

Este libro culmina un viaje hacia la luz de este presente en los poemarios anteriores de Pablo Guerrero y, sin duda,  en el más reciente: "Sin ruido de palabras", En él la palabra nace del silencio, de la atenta escucha del mundo;  no hay ruido, hay sonidos que se deslizan, palabras que caen gota a gota, como el agua, como el árbol, como lo más necesario. Una plenitud, el paisaje, la belleza, y un deseo de restauración: que el pájaro vuelva a ser pájaro, la gota de agua, gota de agua. Aquí, en este nuevo poemario, se diría que el deseo se ha cumplido, como si el viajero penetrara por fin en el claro del bosque [...].  Pablo ha llegado al claro del bosque, se ha tendido en la hierba, se ha despojado, se ha confundido con la tierra y el cielo que le circunda, ha esperado la palabra. [...] Pablo Guerrero ha llegado a la luz.»




Vuelvo al sueño o al deseo con el que iniciaba este "cuelgue": Posiblemente no lo verán mis ojos; pero lo ven mi sensibilidad y mi reivindicación de la justicia. Veo con absoluta y radical nitidez un lugar destacado en el memorial, y en la actualidad de nuestra literatura contemporánea, en el que figura, y habla, y siente toda la obra poética de PABLO GUERRERO.



jueves, 30 de julio de 2015

"¡SE SUEÑA, SE LUCHA, SE AMA Y SE CANTA, SIN REMEDIO!"... ASI SE PENSABA Y SE SENTÍA YA EN LOS ORÍGENES DE LA "CANCIÓN DE AUTOR".... ¡ESCUCHAR A LA MEMORIA NO ESTARÍA MAL... Y ES IMRESCINDIBLE!

Recordando los contenidos del "impresentable" artículo que publicó "El País" hace unos días sobre la "canción de autor" –artículo que comenté el pasado día 22 en este mismo blog–, voy a dedicar este "cuelgue" a todos los/las periodistas y/o cantautores –o cantautoras– que se empeñan –yo creo que desde la ignorancia– en separar lo de cantarle al amor y lo de reivindicar a través de las canciones los grandes e importantes temas sociales, como puede ser, por ejemplo la "libertad", o la "igualdad", o la "justicia", o sea, la llamada "canción social".

Soy plenamente consciente de que les dedico este "cuelgue" a unas personas que habitualmente no me leen porque me conocen  y no están de acuerdo con mi forma de pensar, ¡no importa!... ¡Va para ellos y para ellas de todas formas!... y de paso me vale a mí, y nos vale a otros, para reafirmarnos en los que creemos.

No me enrollaré. Este "cuegue dedicatoria" se compone de un disco y su portada, y de dos textos escritos y publicados en 1975... ¡A BUEN ENTENDEDOR CON POCAS PALABRAS BASTA!

EL DISCO Y SU CUBIERTA:


PRIMER TEXTO:
CARLOS CASTILLA DEL PINO 
–neurólogo, psiquiatra, escritor y académico de la lengua, 
fallecido en 2009– escribe el siguiente texto 
que aparece e la carpeta del LP "BRASA VIVA":

«Nada hay de incongruente en el hecho de que Elisa Serna nos hable esta vez del amor. Ella sabe muy bien que el tiempo para el amor sólo será posible cuando este tiempo acabe. Y "este tiempo ha de acabar". Se sueña de muchas maneras. En sentido estricto, sólo cuando se duerme. Despierto, se sueña con la fantasía, con la poesía, con la canción. Todo esto representan las varias formas que tenemos para escapar por momentos, de este tiempo, de esta realidad que para nada nos gratifica, que frustra hasta lo planos más íntimos de nuestra existencia; y hasta esa realidad, que uno cree absolutamente privada, que es el amor de un hombre y una mujer. El tiempo para el amor ha de llegar cuando este tiempo acabe, porque el amor requiere algo que ha de ser anunciado con una palabra demasiado usada –demasiado mal usada–: Libertad. Sólo en la libertar puede llegar a saberse que cosa es el amor. Por eso, quien ama el amor ama la libertad. Y se grita o se canta, por uno y por otra, en congluente alternativa.

Cuando la libertad no se posee, se sueña que se posee, esto es precisamente lo que hace aquí Elisa Serna: cantar, soñar la libertad, entre otras cosas para el amor. Alguna vez lo hace "queriendo ser niña de nuevo"; otras, "viviéndose pez". Cuando el despertar le devuelve a este tiempo aún no acabado, "cuando sonaron las siete / funcionaria era el helecho / y las conchas una estrella". Uno puede preguntarse sobre si vale la pena soñar, toda vez que se ha de despertar de nuevo. Pero probablemente, esta pregunta es superflua. Se sueña, se canta sin remedio. Elisa Serna nos enseña a soñar y nos entrega sus sueños. Ambas cosas son, me parece importante».

SEGUNDO TEXTO:
ELISA SERNA refiriéndose a su disco 
"BRASA VIVA" escribe:

«Cuando nosotros pedimos que se descorran los cerrojos de las celdas, pedimos que se descorran también las del alma. Cuando nosotros gritamos libertad, no solo estamos exigiendo la restitución formal de las libertades políticas, reclamamos también la libertad que nos ha sido escamoteada como seres humanos en todas nuestras dimensiones. Sentimos como el miedo, la fuerza contenida, el amor bombardeado de falsa moral y tabúes, la rabia, la soledad, la inseguridad, el odio o la incomunicación han estado presentes en nosotros con demasiada frecuencia. Por eso, porque tenemos que dar respuesta a toda esa problemática en el cambio, porque nuestra lucha va más allá de las reivindicaciones salariales, porque llevamos fuerza y amor, pero también miedo en las tripas, porque en definitiva somos capaces de movilizarnos por defender la ternura, por eso presento ahora estas canciones intimistas, de convivencia, de amor».

¡Y ya está!... 
EL QUE QUIERA ENTENDER –O TENGA CAPACIDAD PARA ENTENDER– 
¡QUE ENTIENDA!... 
Y EL QUE NO, PUES SENCILLAMENTE... ¡QUE SIGA EN SU IGNORANCIA!
... HAY ALGUNOS A LOS QUE SU IGNORANCIA
–SEGÚN CUENTAN– LES ESTÁ DANDO MUCHA FAMA...
¡A MI SENCILLAMENTE NO ME INTERESAN.

¡ALEGRÍA DE PODER COMPARTIR UN GRAN ACONTECIMIENTO!...

ALEGRÍA DE PODER COMPARTIR ESTE GRAN ACONTECIMIENTO: A partir del próximo 25 de septiembre va a reponerse en cines la película CHICHO o MIEN...