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lunes, 26 de enero de 2015

«CANÇONS D'AMOR I ANARQUIA» UN DOBLE CD ESPECIALEMENTE RECOMENDABLE PARA QUIENES CREEMOS QUE NO ESTÁ MUERTA LA ESPERANZA.

«Però,
no és morta l'esperança:
els temps dolents acabaran.»
«Pero, 
no está muerta la esperanza: 
los tiempos malos acabarán.» 

Ayer por la tarde, no sé cuantas veces escuché la canción "La setmana sagnant" de Jean Baptiste Clément y Pierre Dupont, interpretada por JOAN ISAAC a la que pertenecen los versos anteriores. Necesita creer real y desesperadamente que los acontecimientos que se estaban produciendo en Grecia eran el anuncio, o el pórtico, del posible final de los "malos tiempos" para las personas que, hoy por hoy, están sufriendo el zarpazo de la pobreza. Esa pobreza radicalmente injusta creada como consecuencia de una "crisis" que siempre termina afectando a los más débiles, y fortaleciendo a lo que están en el poder;  hoy, sobre todo, en el poder económico.

Escuchaba esta canción y no podía dejar de mirar el rostro y el puño de mi amigo Isaac mientras la interpretaba recientemente; me identifico totalmente con él... ¡NO ESTÁ MUERTA LA ESPERANZA!

Joan Isáac interpretando la canción "La setmana sagnant" en su
reciente espectáculo "Cançons d'amor i anarquia".
(Fotografía de Xavier Pintanel).

Y al recuperar y escuchar ayer esta canción, me di cuenta de que pertenece a un gran disco de esos que van pasando las semanas y se van acumulando en mi mesa de trabajo –junto a otros igualmente importantes– que quiero y debo recomendar, pero que, injusta e indebidamente, se van retrasando.

Me estoy refiriendo al magnífico disco CANÇON D'AMOR I ANARQUÍA de JOAN ISAAC, publicado, por Picap. Sin duda uno de los mejores y más importantes discos grabados y editados el año pasado.

Portada de JUAN MIGUEL MORALES.

De entrada es preciso decir que este es uno de esos "discos de referencia" que necesariamente hay que tener para conocer, para reivindicar y para darle valor a la memoria en lo que se refiere a la auténtica lucha por la libertad. Y un disco, a la vez, para avivar el amor y la pasión por esa libertad que siempre está en riesgo y tan peligoamente amenazada.

"Cançons d'amor i anarquia", de Joan Isaac, –y me viene a la memoria también "El anarquismo andaluz", de Luis Marín–, son discos imprescindibles como documentos de los que deberíamos empaparnos de vez en cuando; y hacerlo, muy en particular los jóvenes, y más si encima reivindican su condición de "cantauores". (De ahí –y perdonarme el inciso– que estos discos debieran ser  un material didáctico esencial en la clases de Historia que se imparten en los centros escolares).

Y vuelvo directamente sobre el nuevo doble CD liderado por Joan Isaac y sobre su calidad e importancia.

Este es un disco de los que yo suelo llamar "histórico y con historia"; no es un producto cultural casual; no es algo que se le haya ocurrido a su autor de repente: "Y ahora le vamos a cantar a la anarquía", ¡no!... En "Cançons d'amor i anarquia" inciden todo un conjunto de realidades y circunstancias entrelazadas –algunas de ellas dramáticas– que lo convierten en obligado y necesario.

El primer referente del que nace este disco –aunque en aquel momento nadie podría imaginárselo– se produjo la mañana del 2 de marzo de 1974; despiadada y sangrienta mañana en la que fue ejecutado –o sea, asesinado–  en el garrote vil el joven anarquista y antifascista catalán Salvador Puig Antich.


Salvador Puig Antich.

A este referente, de origen más cercano e inmediato, en "Cançons d'amor i anarquia" laten otros acontecimientos, de similar injusticia y crueldad, ocurridos en otros momentos, lugares y circunstancias históricas como consecuencia de la pasión y la lucha por la libertad; entre ellos, la masacre de la Comuna de París en la que fueron ejecutados más de 30.000 parisinos; el fusilamiento del cantautor y sindicalista norteamericano Joe Hill en 1915; la "Semana Roja" argentina que causó en 1909 más de 80 muertos; la ejecución de los anarquistas Sacco e Vanzetti en la silla eléctrica en 1927; o la presencia de Quico Sabater anarquista antifranquista asesinado en 1960.

Y frente a esos acontecimientos, en "Cançons d'amor i anarquia", late también "la desbordante sensibilidad" de un creador llamado Joan Isaac –apasionado amante de la libertad– al que, en concreto, la ejecución de Salvador Puig Antich, le rompió el alma, e intentó recomponerla componiendo, en 1976, una hermosísima canción dedicada "A Margalida", compañera de Salvador. (Canción que Joan  grabó en su disco "Viure" (1977) y sobre la que ya publiqué, en este mismo blog, un comentario al que titulé "Canción de amor por haber amado").



Y prosigo con la historia que subyace, y le da vida y valor, al disco de Isaac que hoy estoy comentando: El pasado 2 de marzo de 2014, con motivo del 40 aniversario de la ejecución de Salvador Puig Antic, Joan Isaac –con el apoyo de de Pere Camps creador y alma del Festival de BsrnaSants– decidió crear un espectáculo homenaje, por supuesto a Salvador, pero, a la vez, a todos aquellos y aquellas anarquistas amantes de la liberad que murieron reivindicándola y defendiéndola; homenaje-espectáculo titulado "Cançons d'Amor i Anarquia" que se celebró en el Teatre Joventut de l'Hospitalet de Llobregat (Barcelona), y en el que intervinieron Joan, Anna Roig, Sílvia Comes, Jaume Arnella, Dani Flaco, Juan Carlos Biondini, Olden, Wayne Scott, el bailarín Julyen Hamilton y los músicos Enric Colomer, Jordi Camps, Lluís Ribalta, Josep Traber y Yeray Hernandez.

«Nacen flores para ti Salvador
Dentro del corazón, por las cumbres y los valles
Tu luz iluminará  para siempre la libertad».

Palabras escritas por Joan Isaac con las que todos los participantes
 de “Cançons d'Amor i Anarquia” concluyeron el espectáculo.
(Fotografía de Xavier Pintanel).

Aquel espectáculo fue grabado en directo, y hoy es el doble del CD del que todos podemos disfrutar y que, por supuesto, os recomiendo. Insisto, desde mi punto de vista, uno de los mejores y más apasionantes discos editados en 2014.

En un próximo cuelgue –hoy no quiero alargarme demasiado– comentaremos su contenido, sus canciones y las pequeñas-grandes joyas musicales y poéticas de las que en él podemos disfrutar.

De cualquier forma si queréis ampliar la información sobre este disco en este momento, os recomiendo que acudáis a la siguiente página-hermana de cancioneros.com

domingo, 25 de enero de 2015

1.050.000 VISITAS Y UN MARAVILLOSO REGALO... ¡BENDITA SEA LA TERNURA!

Una vez más el contador de visitas de este rinconcillo amigo –donde CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA– nos regala un nuevo número redondo, esta mañana, al despertarme –para ir a la radio– acababa de marcar 1.050.000 visitas. Ahora, a mi regreso de Onda Cero, ya se han superado

Y hoy, para redondear también mi alegría y mi agradecimiento, NATTY VACAS –maestra y seguidora del blog desde que lo inicié–, y sus alumnos –sus "peques"–, me han hecho un maravilloso regalo: Este barquito de papel que han creado entre todos a partir de una canción infantil cubana que les encanta:

«Barquito de papel
mi amigo fiel
llévame a navegar
por el ancho mar.

Yo quiero conocer
a niños de aquí y de allá
y a todos llevar
mi flor de amistad.

Abajo la guerra,
arriba la paz!
Los niños queremos
reir y cantar.»


¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!... En este momento estoy pensando que me encantaría que este blog fuera como ese barquito, para llevaros –uno por uno– a sus miles de visitantes, una "flor de amistad" y, a la vez, para viajar juntos, mano con mano, hacia una PAZ VERDADERA, POSIBLE Y UNIVERSAL.

Natty, un gran abrazo..., y ¡por favor!, prolóngalo a cada uno de tus "peques" de mi parte.

miércoles, 21 de enero de 2015

PRESENTACIÓN Y CRÓNICA FOTOGRÁFICA SOBRE EL RODAJE DE DEL PROGRAMA DE TV: «EL CANTO A LOS POETAS»

En este momento nos encontramos en la preparación y el rodaje del primer programa de la serie «Y LA PALABRA SE HIZO MÚSICA» dedicado a «EL CANTO A LOS POETAS»

Este programa tendrá tres partes, una primera, dedicada a Gabriel Celaya, a Blas de Otero y a la necesidad que ambos sintieron y expresaron de hacer llegar la "poesía social" a la "inmensa mayoría" de los ciudadanos y de las ciudadanas y, en ese contexto, estará dedicado también a la creación,  por parte de Paco Ibánez de la que podría considerarse como la primera canción compuesta sobre el texto de un poeta en los años cincuenta: "La más bella niña» con letra de Luis de Góngora; canción creada por Paco en 1956 y grabada, en París, en 1964.


La segunda parte del programa girará sobre la enorme variedad y cantidad de LP's monográficos que crearon y grabaron nuestros cantautores y cantautoras, en los años 70 a 80, dedicados a poetas como Lorca, Miguel Hernández, Alberti, Neruda, Miquel Marti i Pol, Espriu, Rosalía, Maragall, etc.; iniciativa que ha dado lugar a que "el canto a los poetas" se haya convertido en una de las más importantes manifestaciones del género que calificamos de "canción" de autor".

La tercera parte del programa, que grabamos ayer en el plató de la UNED, está dedicado a la continuidad en el tiempo del "canto a los poetas" y a sus manifestaciones más recientes. 

Partiendo de una visión general de las creaciones editadas en estos últimos años, nos centramos, en particular, en el disco "De un tiempo a esta parte" magistralmente musicalizado y cantado por Javier Bergia y Begoña Olavide –con el acompañamiento de grandes músicos como Luis Delgado, Kepa Junquera, Javier Paxariño, Josete Ordóñez, Milena Fuentes, Ramiro Amusategui, Pedro Estevan o Bernardo Souvirón–; disco en el que podemos escuchar canciones basadas en poemas de Miguel Hernández, Luis Cernuda, Gonzalo de Berceo, Emilia Pardo Bazán, Carmen Martín Gaite, Francisco de Quevedo, Antonio Machado, o Calderón del la Barca de quien nos interpretaron en directo el poema-canción "La vida y la muerte".


Y tras la anterior introducción paso a mostraros una crónica fotográfica sobre el rodaje que hicimos ayer sobre la "tercera parte" del programa.

¡EMPEZAMOS! PREPARANDO LUCES Y CÁMARAS EN EL PLATÓ


ENRIQUE AMIGÓ –que va a ser el presentador de la serie de programas– concentrándose, contemplando y organizando los discos que vamos a presentar, como punto de partida en esta tercera parte del programa.


JAVIER BERGIA entra en acción. Ahí lo tenemos colocando su guitarra.


JAVIER BERGIA nos presenta un instrumento musical sencillamente sorprendente y maravilloso: "EL SALTERIO". Será el instrumento con el que BEGOÑA OLAVIDE le dará belleza y vuelo a la palabra de Calderón de la Barca.


BEGOÑA OLAVIDE entra en escena y el plató ya huele a "sensibilidad".


¡Qué suerte tener amigos como ellos!


¡Todo preparado... Y la música a punto de echarse a volar.


A punto de empezar el rodaje. (Os aseguro que me sentía muy nervioso aunque en realidad era un rodaje entre amigos incluidas las maquilladoras, los cámaras... ¡y "toito" el personal!).


¡Y empieza el rodaje!... Dos siguientes imágenes corresponden a la actuación de Begoña y de Javier interpretando "La vida y la muerte". de Calderón de la Barca (1600 - 1681)... ¡Camaras, acción!


¡Gracias a todo el equipo técnico de TV UNED!... ¡Grandes profesionales!... ¡Y como disfrutamos!

Y ENRIQUE AMIGO... ¡admirable!
Para concluir esta crónica permitidme que os muestre algo muy personal que me apetece compartir... Muy cerquita, en el alma, de Cernuda y Miguel Hernández; de Begoña Olavide y Javier Bergia.



¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!

domingo, 18 de enero de 2015

«ANTONIO VEGA»... UN GRAN E INCUESTIONABLE "CANTAUTOR" DE REFERENCIA.

A mi, en concreto, una de las personas que últimamente más me han ayudado a reflexionar sobre eso a lo que llamamos "canción de autor"; y que ha logrado, en ese sentido, ampliar y diversificar  –a fin de cuentas, enriquecer– mi concepto y mi visión de la "cantautoría" ha sido, sin duda, Germán Coppini

Desde el día que me sorprendió cantando alguna de las canciones de su posterior álbum "América herida"  –fue en un concierto "Por la libertad de los cinco"que tuve la suerte de presentar en la Sala Galileo– Germán y yo nos hicimos buenos amigos y conversamos con bastante frecuencia sobre la "canción de autor" a la que él –al igual que yo– amaba, reivindicaba y defendía con todas sus fuerzas. Motivo por el que más de una vez los "modernos" –periodistas y creadores– le hicieron duras críticas y en más de una ocasión le marginaron. (Yo fui testigo de ello).

Pues bien, en más de una ocasión, en el contexto de aquellas conversaciones, hablamos de ANTONIO VEGA. Gracias a Germán recuperé toda la discografía de Antonio, y –tras un tiempo en que la tenía bastante abandonada– volví a disfrutármela al completo. 

Aquellas audiciones, unidas al concepto abierto y diversificado de "cantautor" que tenía Coppini –y que logró contagiarme– me sirvieron para  destronar definitivamente una "vieja y anquilosada" visión de la "canción de autor", que todavía me rondaba de vez en cuando, y que evidentemente estaba desfasada.

Fue así  como llegué a una conclusión que desde entonces se ha convertido en un permanente y deslumbrante descubrimiento: ANTONIO VEGA –aunque nunca se lo escuché decir o reconocer– es un gran e incuestionable "cantautor"; un "cantautor" de referencia que, de alguna forma –glosando a Fito Páez– pasó por nuestras vidas "dándonos sus corazón" a través, y en cada una, de sus canciones.

Fotografía tomada del álbum "Anatomía de una ola"
de Antonio Vega (1998)

Quiero, en consecuencia, rendirle a Antonio este personal y afectivo recuerdo, y voy a hacerlo, por una parte, evocando algunas de las cubiertas de sus discos –que muy pronto formarán parte importante de la Web «CANCIÓN CON TODOS»–, y recogiendo algunos de sus testimonios verbales que como antes decía son, desde mi punto de vista, referenciales: 

«Yo creo que hacer canciones –decía Antonio– es una manera de exteriorizar muchas cosas que de otra forma no podrías sacar. Es la búsqueda de un lenguaje que te permita decir cosas que forman parte de un mundo más íntimo e interior, y que a veces tienes necesidad de expresar”.


«Mis canciones siempre han hablado de mi mundo, de mis cosas, de lo que siento y lo que veo, de lo que tengo dentro, imágenes que conservo en la cabeza. Todo sale de dentro. A la hora de componer, saco material de mis vivencias, y también de cosas que simplemente imagino, pero que, de alguna manera, tienen algo que ver contigo.»

«En mis canciones yo dejo puertas abiertas, no impongo nada, dejo en el aire unos pensamientos, unas impresiones, pero nada más. Además, la poca intimidad que se me va en las canciones es la que yo necesito perder. A veces, tengo sobrecarga de intimidad y utilizo la música para descargarla. El hecho de contar parte de tu vida en tus canciones es un poco como una terapia psiquiátrica.»

«Mis canciones no han dejado de ser terapéuticas, porque aún me libran de miedos, fantasmas y otros lastres. Sé que hay algo de egolatría en el hecho de mirar siempre dentro de mi mismo para componer... Pero las canciones suponen, a fin de cuentas, mi forma más rica de expresión y de relación con e1 mundo».


«Yo siempre me he identificado con Van Gogh. Es un personaje que me impresiona porque es la viva imagen de la imperfección humana, de la creatividad sobresaltada, desbordante, de esa locura ante las ideas maravillosas que surgen en cualquier momento y a cualquier hora, y que uno siente la necesidad imperiosa de recoger.»

Y PARA CONCLUIR:

«Yo siempre estuve en contra de la "canción de autor", porque pensaba que el arte no debía ser un arma para intentar arreglar las vidas ajenas... Con el tiempo, la distancia que, en los 80, separaba a poperos y cantautores ha ido desapareciendo.»... Pues sí, recordado Antonio, ese distanciamiento, felizmente, ha seguido desapareciendo, y somos ya  muchos los que lo hemos superado

jueves, 15 de enero de 2015

«VASOS COMUNICANTES», «BRUNO GALINDO» Y... ELUCUBRANDO UNA CONCLUSIÓN PERSONAL QUE TIENE QUE VER CON LA CANCIÓN Y CON LA VIDA.

Hace unos días, en un programa de radio, volvían a preguntarme, como siempre, ¿qué es para mi un cantautor o una cantautora? –siempre a vueltas con lo mismo–. Volví a decir que para mi un cantautor es un  creador que con su palabra y con su música –coherentemente hermanadas– es capaz de expresar –con honestidad– latidos o sentimientos reales de su propia interioridad –de lo que es, o de lo que siente–; y, la vez, latidos sociales que percibe, comparte y siente en el entorno en el que se desarrolla su existencia O sea, un cantautor o una cantautora es, simplificando, un "cantor" que en sus creaciones e interpretaciones se toma en serio esto que llamamos "vivir individual y socialmente con dignidad y en libertad" –tomárselo en serio, por supuesto, sin que el resultado de esa creación tenga que ser un rollo o un "coñazo"–.

Evidentemente –y así lo aclaraba el otro día en la radio– desde esa perspectiva cada vez tengo un criterio más amplio y más diversficado del concepto de "canción de autor". Tanto es así, que entre mis últimas "elucubraciones" sobre el tema –por supuesto, muy personales– estoy llegando a la conclusión de que eso que se llama "canción de autor", más que un "género musical" encasillable, es un "posicionamiento poÉtico-musical –comprometido y responsable– frente a la vida"... Pienso en este momento, por ejemplo, en El Cabrero, en Coppini, en Enrique Urquijo, en Jesús de la Rosa, en Mala Rodriguez, en Antonio Flores, en Miguel Ríos, en Kiko Veneno, o en Antonio Vega –a quien deseo dedicarle mi próximo "cuelgue"–... y me sale del alma: "¡Qué grandísimos cantautores!"

A esas "elocubraciones pro cantautoriles", a las que antes hacía referencia, viene contribuyendo –desde hace unos días– lo mucho que estoy descubriendo, disfrutando y aprendiendo de un libro que me regalos las pasadas navidades, Me refiero a este libro:


Es un libro del año 2002 –tiene ya varios años, pero es intemporal–. No lo conocía. Su autor es BRUNO GALINDO y se titula "Vasos comunicantes. Cómo y para qué escribir canciones" (Libros Zona de Obras/SGAE).

El propio autor lo presenta diciendo: "Éste es un libro sobre las canciones y quienes las escriben. Es una recopilación de opiniones, entrevistas y citas de algo más de 200 autores de 41 países, con quienes tuve la suerte de conversar. Adquirí el hábito de formularles a todos ellos, en algún momento de la charla, una misma pregunta: ¿cómo se escribe una canción?"


BRUNO GALINDO

¡Libro absolutamente recomendable, como decía antes, sobre todo para disfrutar y para aprender!... ¡y, a fin de cuentas –esa ha sido una de mis "disfrutes" tras su lectura– para llega a una conclusión a la que antes ya apuntaba, una conclusión muy simple: La canción –cualquier buena canción– no es, ni más ni menos, que un "latido de vida" que cuando llega, se te cuela y logra emocionarte, hasta puede llegar a convertirse en una buena ayuda en eso del vivir; sobre todo cuando la vida a veces se te hace oscura o compleja, o cuando empieza a apuntar peligrosamente al sin sentido... (Quizá por eso yo no puedo vivir sin canciones). 

domingo, 11 de enero de 2015

¡PUES SÍ!... ESTOY CONVENCIDO, ¡NO HAY OTRO HORIZONTE!

Hoy tengo varios motivos, pequeños, pero tremendamente potentes, para sentirme muy feliz; esta es la razón por la que en este momento solo me apetece "recordar, acariciar y gritar" algo que un día dijo el escultor y pintor canario César Manrique... Es todo lo que siento y lo que hoy tengo ganas de decir:

viernes, 9 de enero de 2015

DE LA MEMORIA Y DE LA IDENTIDAD. NO SE TRATA DE RETROCEDER, SINO DE AVANZAR APRENDIENDO.

Ayer por la tarde una periodista argentina me hizo una entrevista por teléfono para emitir en un programa de radio dedicado al "canto popular". Se trataba de una joven periodista que hace unos días, "navegando" por internet, se había encontrado, y estaba haciendo el seguimiento, de los inicios de la Web «CANCIÓN CON TODOS»

No sé si un poco, o bastante, sorprendida del trabajo de recopilación y de encuentro intergeneracional que estoy intentando desarrollar en la Web en torno a la "canción de autor", aquella chica me preguntaba el por qué de mi interés, y de mi empecinamiento, en ese proyecto; y, en particular, el por qué mi obsesión –prioritaria– en rescatar y valorar la obra de las primeras generaciones de "cantautores"; muchos de ellos bastante olvidados o, al menos, hoy por hoy, ignorados en su mayoría.

Ocurrió, casualmente, que aquella llamada telefónica coincidió con un momento en el que estaba incorporando a la Web un disco del grupo Taller Canario titulado "Identidad" en el que Pedro Guerra, Andrés Molina y Rogelio Botanz evocan una pequeña reflexión de Eduardo Galeano, que, para mi, tiene mucho que ver con la pregunta que me estaban haciendo desde Argentina.


Quizá este ahí la clave del porqué de mi desmedido interés por rescatar y valorar la obra de nuestros cantautores y cantautoras de la llamada "primera generación":

Porque en momentos de cambio social, político y de conductas éticas –momentos como los que estamos reclamando y parece que empezando a vivir ahora en nuestro país– considero que resulta imprescindible reflexionar sobre nuestra propia identidad democrática. En concreto, sobre esa identidad surgida en torno a nuestra "canción de autor" en un tiempo de gran similitud con el actual –los años setenta y ochenta–, aunque en distintas circunstancias. (La "estaca" que personalizaba en aquel momento un gran dictador político, hoy es la misma "estaca" actualmente personalizada por un poder económico insensible, injusto y encima corrupto).

En realidad el pensamiento de Galeano, que hoy personalizo y me apropio, y en el que se fundamenta mi empecinamiento, es el mismo de Antonio Gala cuando afirma que "si no se avanza recordando, se tropieza" y que "ningún proyecto se puede construir sobre el olvido, ni sobre el desdén"; y es, a la vez, el pensamiento del historiador Jacques Le Goff  –al que admiro– al decir, con rotundidad, que "la memoria es el nexo de unión entre el pasado y el presente, y que ha de ser siempre inspiradora de cara al futuro".

Fue por ahí por donde ayer respondí a la pregunta que se me hacía: El interés fundamental que justifica mi empeño en recuperar la "canción de autor" desde sus orígenes, en ningún caso significa "retroceder" –¡todo lo contrario!–, ¡es avanzar recordando –por supuesto lo que merece la pena ser recordado– y aprendiendo!... ¿Sabéis?, yo tengo una creencia –que a veces se me hace obsesiva–: Yo creo, sinceramente, que muchos de nuestros jóvenes cantautores tienen mucho que aprender?... La web puede ser –¡ojalá!– una buena oportunidad para que lo hagan.

CADA VEZ QUE CONTEMPLO UNA IMAGEN DEL DOLOR Y DE LA DESGARRADORA Y CRUEL INJUSTICIA QUE ESTA VIVIENDO "CUBA Y EL PUEBLO CUBANO" SE ME ROMPE EL ALMA...

... se me saltan las lágrimas, me desespero por la impotencia y siento un infrenable ODIO –¡sí! odio!- hacia el repugnante  Donald Trump y s...