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jueves, 7 de agosto de 2014

«DISCO-WEB CANCION CON TODOS»... «DIRECTOS EN TOLDERÍA»... ¡"UN CUELGUE IMPORTANTE"!


Hoy, de nuevo, activo nuestra «DISCO-WEB» para ofrecer a la venta un nuevo disco –en este caso un libro-disco con doble CD– con el fin de poder seguir obteniendo fondos para impulsar la puesta en marcha de la WEB «CANCIÓN CON TODOS», en concreto en su fase de incorporación de contenidos.

En este caso se trata de la obra "DIRECTOS EN TOLDERIA", obra que produje en 2008, y de la que he encontrado en mi archivo QUINCE ÚLTIMOS EJEMPLARES

Es un disco que pertenece a la colección "EL CANTO EMIGRADO DE AMÉRICA LATINA", en el que, con la colaboración de Gonzalo Reig, pudimos recuperar 33 canciones históricas interpretadas en directo, durante los años ochenta, en la Sala Toldería de Madrid, de la que he hablado en los dos "cuelgues" anteriores.

Estas grabaciones están tomadas de cintas de casete que Gonzalo guardaba en su casa. "Nunca ni él, ni yo, nos podríamos haber imaginado que pudieran servir como testimonio posterior de toda una época. En aquellos tiempos, ni por asomo, podíamos pensar que algún día, gracias a las muevas tecnologías, se pudieran masterizar y recuperar con tanta calidad unas grabaciones caseras".

Esta es la cubierta del DISCO-LIBRO del que venimos hablando:


Esta son las 33 CANCIONES que aparecen grabadas en el DOBLE-CD:

PRIMER CD:
1 - ZAMBA DE LA TOLERÍA
 (Buenaventura Luna - Óscar Valles - Fernando Portal) 
Canta: Grupo Toldería
2 - TE RECUERDO AMANDA 
(Víctor Jara) 
Canta: Guillermo Basterrechea
3 - VALS PAREJO 
(Luis Barros) 
Canta: Luis Barros
4 - ALFONSINA Y EL MAR 
(Félix Luna - Ariel Ramírez) 
Interpreta a la guitarra Jorge Cardoso
5 - EL TAMBOR DE GUTIÉRREZ 
(Manuel Picón - Olga Manzano) 
Cantan: Manuel Picón y Olga Manzano
6 - LA BAYANA 
(Manuel Picón) 
Canta:  Huerque Mapu
7 - DÉJAME EN PAZ  
(Alejandro Lara) 
Canta: Silvia Pacheco
8 - CINTAS AMARILLAS (LAURA) 
(Rafael Amor) 
Canta: Rafael Amor
10 - CHACARERA DE LAS PIEDRAS o [Y CANTABAN LAS PIEDRAS
(Atahualpa Yupanqui - Pablo del Cerro) 
Canta: Omar Berruti
11 - PLEGARIA A UN LABRADOR 
(Víctor Jara - Patricio Castillo) 
Canta: Mónica Pelay
12 - ANSIEDAD
(José Enrique Sanabria) 
Cantan:  Claudina y Alberto Gambino
14 - PA'QUÉ
(Romildo Risso - Atahualpa Yupanqui) 
Canta: Manuel Picón
15 - SOPA DE MARISCOS 
(Luis Barros) 
Canta:  Luis Barros
16 - NACIMIENTO DEL HIJO
(Rafael Amor - Mikis Theodorakis) 
Interpretado por Grupo Toldería

SEGUNDO CD:
17 - VOLVER AL VINO 
(Horacio Guarany)
Canta: Grupo Toldería
18 - LA ENREDADERA
(Óscar Valles - Julián Díaz)
Canta: Omar Berruti
19 - ADAGIO A MI PAÍS
(Alfredo Zitarrosa)
Canta: Huerque Mapu
20 - BAGUALA DEL SEMBRADOR
(Atahualpa Yupanqui)
Canta: Manuel Picón
21 - MALENA
(Lucio Demare - Homero Manzi)
Canta: Claudina y Alberto Gambino
22 - YO PISARÉ LAS CALLES NUEVAMENTE
(Pablo Milanés)
Canta: Roberto Darvin
24 - QUÉ SERÁ DE TI 
(María Teresa Márquez - Demetrio Ortiz)
Canta: Gonzalo Reig
25 - COQUIBACOA
(Humberto Piñeiro - Julio Víctor González)
Canta: Grupo Toldería
26 - AL REVES O EN DIAGONAL 
(Luis Barros)
Canta:  Luis Barros
27 - LA TEMPRANERA 
(León Benarós - Carlos Guastavino)
Canta;  Silvia Pacheco
28 - EL CANELAZO 
(Popular ecuatoriana)
Canta: Huerque Mapu
29 - ¡AY JALISCO NO TE RAJES! 
(Ernesto M. Cortázar - Manuel Esperón)
Canta: Alfonso Ortuño
30 - ARRIBA EN LA CORDILLERA
(Patricio Manns)
Canta:  Mónica Pelay
32 - POR LOS MÉDANOS BLANCOS 
(Manuel Picón)
Canta: Manuel Picón
33 - LA MURALLA
(Nicolás Guillén - Quilapayún)
Canta: Grupo Toldería


Equipo que participamos en el desarrollo del proyecto
«EL CANTO EMIGRADO DE AMÉRICA LATINA».

Realiza la presentación del libro-disco os propongo directamente que si os interesa, y os es posible, lo compréis. Los beneficios que se obtengan de la venta irán directamente a un fondo destinado al trabajo de la incorporación de contenidos en la WEB: «CANCIÓN CON TODOS». Web, a la que, como sabéis, empezaremos a darle vuelo el próximo día 2 de octubre.

El precio de venta de este discos va a ser de 
TREINTA EUROS (30 EUROS) 
y su envío irá acompañado de una colección de postales 
correspondientes a la colección "Mis retratos íntimos".




PROCEDIMIENTO 
PARA LA COMPRA EL LIBRO-DISCO

Como disponemos solamente de QUNCE ejemplares, a las personas que les pueda interesar la compra les proponemos lo siguiente:

Mandar un correo a fglucini@gmail.com indicando estar interesado en tener el disco. Recibidos los primeros 15 correos entraremos en contacto con los interesados para verificar y efectuar la compra.

¡MUCHÍSIMAS GRACIAS!... 
¡LA WEB SOLAMENTE PUEDE SEGUIR AVANZANDO
GRACIAS A VUESTRA COLABORACIÓN!

martes, 5 de agosto de 2014

SALA "TOLDERIA" «TABERNA DE ALMAS». (SEGUNDA PARTE) ... Y MAÑANA EL DISCO: «DIRECTOS TOLDERÍA».

Cartel de la Sala Toldería. (Diseñado y dibujado por Ortuño)

Efectivamente, TOLDERÍA, como dijo el escritor paraguayo Roa Bastos, fue esa “taberma de almas” –o “tabernáculo del espíritu iberoamericano”– por la que desfilaron la voz y el genio creativo de artistas y creadores como Ástor Piazzolla, Atahualpa Yupanqui, Alfredo Zitarrosa, Chabuca Granda, Armando Tejada Gómez, Isabel y Tita Parra, Mercedes Sosa, Misia, Carlos Cano, Chicho Sánchez Ferlosio, Rosa Jiménez o María Dolores Pradera.

Escenario de la Sala Toldería.

De forma más asidua, en Toldería actuaban también, Rafael Amor, Jorge Cardoso, Indio Juan, Olga Manzano y Manuel Picón, Claudina y Alberto Gambino, Nicolás Caballero, Gonzalo Reig, Omar Berruti, Alfonso Ortuño, Adrián Miranda, Norma Peralta, Queimada y Mate, Guillermo Basterrechea, Luis Barros, Silvia Pacheco, Mónica Pelay, Los Juglares, Roberto Darvin, Víctor Luque, Graciela Giordano o los grupos Hueque Mapu y Toldería.


Rosa Jimenez y Chicho Sánchez Ferlosio, en Toldería.

Finalmente, para concluir esta evocación de la sala Toldería –que cerró sus puertas a finales de los años noventa–, voy a reproducir, a continuación, dos comentarios aparecidos en la prensa con motivo de la celebración de su vigésimo aniversario, en 1994.

El primero fue publicado por Ricardo Cantalapiedra en el diario El País, el 26 de marzo de 1994.

“24 de marzo de 1974. En una cueva del Madrid de los Austrias, bajo el Viaducto, se inauguraba La Toldería, un local dedicado a la música sudamericana [...]. Eran tiempos oscuros –escribía Ricardo–. La dictadura agonizaba. La Toldería se convirtió en guiño clandestino y cobijo de resistentes. Mientras la policía de todo el Estado buscaba a Santiago Carrillo, de quien se decía que había entrado en España, un extraño señor con ostentosa peluca acudía al local frecuentemente y conspiraba a sus anchas. También visitaba la sala un joven abogado sevillano que se hacía llamar Isidoro, pero cuyo verdadero nombre se descubrió años más tarde: Felipe González" –fue allí donde tuve el placer de conocer y conversar por primera vez con Santiago y Felipe–.

“Allí se hablaba mucho, pero todo el mundo callaba cuando alguien salía a cantar. Junto a la barra, un cartel advertía: Para evitar malos entendidos, en La Toldería, durante las actuaciones, el silencio es tan importante como el aplauso. Veinte años después, la norma se mantiene inalterable”.


Olga Manzano y Manuel Picón en la Sala Toldería
El segundo comentario sobre la sala Toldería pertenece a Cándido, y fue publicado en el diario El Mundo, el 5 de abril de 1994.

“Se han cumplido veinte años de Toldería y he vuelto [...]. El folklore sudamericano que se sigue oyendo en Toldería es real y sin argucias. [...] Escribí  en el 88 y vuelvo a escribir: «La música era, y lo es ahora, una llaga en los cuerpos vivos, y hasta el ruido de las sillas –que siguen siendo tan incómodas como entonces– nos dice que ninguna de ellas ha olvidado su árbol”.




Misia en la Sala Toldería.
Rafael Amor en la Sala Tordería.
Claudina y Alberto en la Sala Todería.
Atahualpa Yupanqui, María Dolores Pradera y Olga Manzano,
espectadores en la Sala Toldería.
Joaquín Ruiz Jiménez, su esposa y Gonzalo Reig en la Sala Todería.
(Gonzalo Reig es el fundador de Toldería
y del grupo conocido con ese mismo nombre).

lunes, 4 de agosto de 2014

SALA "TOLDERIA", 1974: «TEMPLO DE LA MÚSICA SUDAMERICANA». (PRIMERA PARTE).

Entrada de la Sala Toldería. Al fondo el Viaducto, de Madrid

La influencia que tuvo la canción latinoamericana en el nacimiento de una "nueva canción de autor" por toda España, y, desde ahí, en el desarrollo de un pensamiento y de un compromiso democrático contra la dictadura en sectores importantes de nuestra ciudadanía, no sólo fue posible gracias grandes autores e intérpretes como Violeta Parra, Atahualpa Yupanqui Víctor Jara, sino también, y de forma muy importante, a todo un conjunto de jóvenes creadores –procedentes la mayoría de ellos de Chile, Argentina y Uruguay– que, durante los años sesenta y setenta, se establecieron en nuestro país como consecuencia del exilio o de la emigración.

Algunos de aquellos creadores consiguieron tener éxito y alcanzaron gran popularidad; otros, a pesar de que no dejaban de trabajar y de que tenían sus fieles seguidores, al final quedaron prácticamente en el anonimato; y otros, como en el caso de Manuel PicónIndio Juan y Quintín, los perdimos irremediablemente, víctimas de una muerte injusta y traicionera.

Lo cierto fue que aquella presencia de la nueva canción latinoamericana en España –y particularmente en Madrid– durante los últimos años del franquismo y a lo largo de la transición democrática fue muy numerosa, intensa y significativa.

Se multiplicaron los locales y las peñas que le daban cabida a la realización de actuaciones en directo, y los artistas –cantantes y músicos–, con sus guitarras, sus charangos, sus arpas o sus quenas, se trasladaban cada noche de un local a otro –algunos actuaban hasta en tres locales diferentes en una noche– para hacernos la generosa entrega de su arte a cambio del reconocimiento moral, profesional y, por supuesto, económico de su trabajo.

Entre aquellos numerosos locales y peñas cabe destacar, en Madrid, los siguientes: Candombe, Maraca, El Rincón del Arte Nuevo, Donalberto, La Peña Tres, La Peña Cuatro, La Barranquilla, Ravel, Sakuskiya, Vihuela o Toldería, sala a la que le vamos a dedicar varios cuelgues.


La SALA TOLDERÍA, situada en la calle Caños Viejos –junto al Viaducto–, en el Madrid de los Austrias, se inauguró el 24 de marzo de 1974, como Centro Folklórico Iberoamericano; sala calificada por Mercedes Sosa como “templo de la música sudamericana”, en la que, como dijo Cándido, en el diario El Mundo (9-IV-1994), “se vivió la clandestinidad de Madrid y la esperanza al revés de la nostalgia”.

Concretamente, sus creadores y propietarios –Gonzalo Reig y Shary Mendoza–, con motivo de la celebración del décimo aniversario de su inauguración, escribieron el siguiente texto conmemorativo:

“...Con el piso sin terminar de pulir, algunas tuberías al aire y fresca la pintura de las paredes, hace ya diez años Toldería abrió sus puertas. Antes que el público llegaron los agentes del orden, serios y funcionales bajo sus abrigos de paño oscuro y sus barbas civiles, tratando de averiguar qué era aquello.

“Sin embargo, no inaugurábamos un antro de conspiración, ni un templo cultural, ni un escondrijo para amantes sin techo. Nada temible: un negocio.

“Nunca se sabe. Al poco tiempo, en aquel diminuto escenario empezaban a cantarse poemas estremecedores, utopías rimadas, panfletos, esperanzas, realidades. A veces, en la intimidad de la alta noche y a puertas cerradas, subía a escena la desopilante irreverencia de Ortuño, que con el único escude de un vaso de vino y una guitarra, derribaba mitos y enmarañaba el pelo de las más ilustres barbas de la época.

Escenario de la Sala Toldería.

“Un buen día nos dimos cuenta de que por nuestra angostas puertas estaba empezando a entrar el pueblo, y junto a él, hombres y mujeres que de un modo un otro, le representaban, le expresaban. Entre el apretado racimo de rostros reunidos en torno a la música pudíamos descubrir, una noche cualquiera, los rasgos patriarcales de Atahualpa Yupanqui. Más allá, y tal vez sin saber uno quién era el otro, podíamos encontrar a Pablo Guerrero, Alfonso Marsillach, Mercedes Sosa, María Dolores Pradera, Chicho Sánchez Ferlosio, Ocaña, Balbín, Cortázar, Oneto, y así una interminable lista de amigos. También, confundidos con aquella pequeña y abigarrada multitud, compartieron nuestras noches unas fisonomías que apenas conocíamos, y que hoy, muchos de ellos, son nuestros gobernantes.
Atahualpa Yupanqui y María Dolores Pradera en Toldería.
Claudín y Chicho Sánchez Ferlosio, en Toldería.

“No digamos que allí se hizo historia de una época, pero sí podemos decir que allí, muchas noches, se rubricaron pequeños capítulos de esa historia. Cuántas veces al pie de las canciones, con la emoción subida a los ojos, se brindó... ¡por tu primer disco!..., ¡por tu regreso a tu tierra!..., ¡por tu futuro político!..., ¡por tu primer libro!..., ¡por los pueblos de América!..., ¡por España!... Y España comenzaba a cambiar. Y América está cambiando. Y en Toldería nos seguíamos reuniendo porque, aunque allí no se hace camino, allí se cuenta y se canta cómo vamos andando”.

Diez años más tarde, con motivo del vigésimo aniversario de la sala Toldería, el escritor paraguayo Augusto Roa Bastos escribió una carta encabezada con estas palabras: “Saludo a Toldería en sus veinte primaverales años”.

“Toldería, en Paraguay –decía Roa Bastos–, es el lugar donde las etnias tienen emplazados sus toldos, sus chozas, sus hogares de estaqueo y paja, sus aldeas nómadas o estables, mientras no sean arrasadas e incendiadas por los enemigos blancos. Por lo general, las tolderías rodean el sitio sagrado de la Casa de las Plegarias donde se desarrollan las ceremonias rituales; donde cobran vida las representaciones propiciatorias de su cosmogonía.

“Dos eran y continúan siendo los mitos centrales de los guaraníes, que fueron llamados durante la Conquista Espiritual los teólogos de la selva: El primero, la búsqueda inmemorial de Yvy-Marane’y (la Tierra sin Mal, la tierra intocada y virginal). El segundo mito de salvación eran las danzas y el canto. Sólo por la danza incesante –para la que el tiempo latía en las matracas y en los tambores–, era posible que en la exaltación mística final, en el éxtasis de la muerte como el orgasmo redentor de las divinidades ancestrales, el alma de los danzantes se desprendiera del cuerpo y alcanzara la vida verdadera junto al Padre-Último-Primero.

“Necesito la advocación de este mito de origen, que se celebra en las tolderías indígenas de Paraguay. Bajo ese nombre, semejante a la magia de un exorcismo, quiero poner este saludo, en cierto modo también ritual, a la Toldería madrileña que hace veinte años, tomando el nombre de selva y viento, de canto y danza, se engarzó como una joya oscura en el espacio inmemorial de los bajos fondos del Viaducto.
A la entrada de la Sala Todería: Rafael Amor. Tita Parra, Isabel Parra
–nieta e hija de Violeta–, Gonzalo Reig, y Quintín Cabrera.

“Hace veinte años que esta casa pequeña pero mayor, adolescente o centenaria, según se quiera ver, oficiaba de taberna de almas, pero también de tabernáculo del espíritu iberoamericano. Es limbo sonoro también donde perduran la imagen y el recuerdo, la voz y el genio creativo de los grandes que ya se fueron, sin irse, que nos dejaron sin abandonarnos.

“Abierta a la música, al canto, el capital cultural de todas las tierras, de todos los pueblos de la comunidad iberoamericana, Toldería evoca y recuerda, conjura y convoca lo mejor de la música popular de nuestra constelación de países. Se forma allí una congregación de razas, de culturas, de voces plurales, sin eclipse posible.

“A su pequeño espacio –inmenso porque posee la cuarta dimensión del sueño desvelado de los que aman la música y el canto– tiendo este saludo, esta emoción, este llamado. A los pies de Toldería, en las manos de Shary Mendoza, de Gonzalo Reig, sus fundadores y animadores, junto a sus colaboradores y amigos de siempre, dejo este homenaje, este pequeño ramo de plácemes y augurios. Augusto Roa Bastos. Toulouse, Francia. Marzo 24, 1994.”

sábado, 2 de agosto de 2014

ALEJANDRO FERRE Y SUS NUEVOS "ABRAZOS-Y-SOLES-CANCIONES"... VUELA DESDE MAR DE PLATA SU NUEVO DISCO «ESTACIONES».

ALEJANDRO FERRE es un cantautor argentino, residente en Mar de Plata, al que me une una gran admiración y una linda amistad; Alejandro es una de esas personas que un buen día conoces, inesperadamente, y que surgen en tu vida –sin casi darte cuenta– como una luz que te aclara el horizonte cuando, como el mismo dice, atraviesas uno de esos momentos en que "la esperanza se encuentra un poco reseca". 

Recuerdo perfectamente el día que le conocí y una de sus primeras canciones que le escuché, se titulaba "Agua de algún otro mar".

Alejandro Ferre.

«Hay sentido en la locura que te lleva
por este sueño azul.
Y aunque a veces casi todo se derrumba,
en la noche hallas un sol que al fin te alumbra
nuevos pasos, viejas huellas bajo arema
para continuar...
Hay sequías que resecan la esperanza
pero ya lloverá.
Hay presencias silenciosas que te aguardan.
que te aclaran con su abrazo la penumbra
de ese tiempo que vendrá tras de la bruma».

Alejandro Ferre ha editado en solitario, hasta el momento actual, tres discos: "Donde nace el camino" (2007), "Visiones de las horas quietas" (2009) y "De amores y rayuelas" (2012) gabado junto con el cantautor andaluz Alberto Leal; pues bien en estos días –¡por fin!– puedo disfrutar, y tengo entre mis manos, su nuevo disco titulado simplemente "ESTACIONES"


En este nuevo disco, Alejandro Ferre recoge las siguientes canciones:
De la memoria.
Enredando el viento.
Y otra vez esta lluvia.
Si no estás (Con Rafa Pons).
Estaciones.
No me sueltes ahora.
Mejor.
Como si nada (Con Alberto Leal)
Sé.
En el intento.
806
De nuevo.

Dada la amistad y el carino que me une a Alejandro, y sobrevolando por encima de la distancia –de Madrid a Mar de Plata, cuando el corazón y los sentimientos funcionan, no hay más que un "saltito"– he podido ir conociendo y disfrutando, poco a poco, y en distintos momentos de su proceso de creación, de las doce canciones que componen el disco. Circunstancia que me ha permitido tener el gran placer de escribir un breve texto comentando y presentando estas "ESTACIONES"; texto que el bueno de Alejandro ha incorporado al libreto de su nuevo CD y que seguidamente me hace feliz compartir con todos los lectores y lecturas de este blog donde CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA.

«Conocí y escuché cantar a Alejandro Ferre por primera vez –dice el texto– en abril del 2012; fue en Madrid presentando su disco "De amores y rayuelas" compartido con Alberto Leal, cantautor español sureño hacia el que siento una gran admiración. El descubrimiento de Alejandro aquel día, fue para mi una gran sorpresa: Su buen cantar –amigable y cercano– se fundía con unos textos poéticos de gran sensibilidad y de enorme riqueza literaria. Aquella noche, en la penumbra de la sala de conciertos, las canciones de Alejandro Ferre fueron como soles y abrazos que me alumbraban viejos sueños, y que me zarandeaban alguna que otra esperanza que en aquel momento tenía bastante desencantada.

En el camino de regreso a casa, después del concierto, pensando en el cantautor de Mar de la Plata, me vinieron a la memoria unas palabras del escritor Antonio Gala: «Quizás un día la música –escribía– nos haga comprender a los hombres que somos todos hermanos incompletos; un compás cada uno de la eterna armonía universal»Alejandro Ferre aquella noche había contribuido  con su compás al acercamiento de esa armonía que uno siempre anda buscando.


Alejandro Ferré.

El caso es que a partir de aquel día me decidí a perseguirle musical y poéticamente en la distancia. Con Alejandro y por la feliz culpa de sus canciones –contrariamente a lo que se dice en la copla– la distancia nunca ha supuesto el olvido. 

Me hice con sus discos y fue un "disfrute" completo escucharlos; en ellos encotré más compases, más canciones, y más abrazos y soles aclarando penumbras por "donde nace el camino" (2007) y en sus "visiones de las horas quietas" (2010).

Ahora, tras aquella persecución y aquellos felices encuentros –uno personal, y el resto en sus canciones–, tengo la oportunidad –y el inmenso placer– de poder expresar y hacer pública mi admiración hacia Alejandro, y de hacerlo en este breve texto que acompaña a su nuevo disco.


Alejandro Ferré.

Recuerdo que en su canción "Vino y besos" –del disco "De amores y rayuelas"Alejandro Ferre aspiraba, entre otras maravillosas locuras, a ser «alquimista de estaciones»; no sé si lo habrá conseguido, o si estará en camino de conseguirlo; lo cierto es que rondando a esa locura surge este disco que se titula precisamente "Estaciones"; un disco en el que Alejandro se sigue "acercando al desvarío"…; "recata naufragios"…; "sube a los rascacielos de los sueños"…; "llueve toda la lluvia que corre por sus venas"…; "recluta voluntarios y ahuyenta-desengaños contra la soledad" –"si no estás tú un negro blues se apodera del mundo y hasta el arcoiris se viste de luto"–…; "guarda un frasco lleno con un bálsamo de abrazos"…; e invoca –"sin mirar atrás"– "al ángel que libera del silencio y del hastío, y que devuelve los colores a las flores que agonizan"…

Amigo Alejandro, lo tengo muy claro después de volver a escucharte, te he perseguido y te seguiré persiguiendo; ¡por supuesto que sí!; por nada del mundo me voy a perder la oportunidad de disfrutar de tus "abrazos-y-soles-canciones".»

Por una serie de circunstancias –concretamente porque se lo pidió una amiga común llamada Marianela que tenía muchas ganas de conocer el texto anterior– Alejandro lo leyó, lo grabó, y se lo mandó. He tenido la oportunidad de hacerme con esa grabación –que para mí es un bellísimo regalo– y os la adjunto, a través de un enlace de "goear", por si os apetece escucharla. A mí, personalmente, me emociona mucho y me reafirma en todo, en absolutamente todo, lo que en ese texto he escrito.


Antes de concluir este cuelgue me gustaría realizar algunas anotaciones. La primera es resaltar que el diseño gráfico del disco –por cierto bellísimo– es de MARTÍN ACOSTA. Martín es un gran creador –de muy especial sensibilidad– que en este momento está trabajando en el diseño de nuestra WEB «CANCIÓN CON TODOS». Es una persona hacia la que siento una inmensa admiración.

Martín Acosta - capear.com-ar

Por último resaltar el trabajo de todo el equipo que ha colaborado con Alejadro en a realización de "ESTACIONES": Esteban "Coyo" Fanproyem (guitarras y coros), Alfredo "Tarugo" Martínez (bajo), Santiago Ciccarelli (batería), Eduardo Palomo (piano y teclados), Gastón Marchessani (armónica), Pablo Albornoz (violín), Antonio Torres (guitarra eléctrica en los temas 1, 3 y 7), Martín González (guitarra eléctrica en los temas 2 y 9), Rafa Pons (voz en tema 4), Alberto Leal (voz en tema 8), Daniel Susperreguy (grabación, mezcla y masterización) y Antonio Torres (fotografía).

NOTA: Para adquirir este disco, que merece la pena, dirigirse directamente a Alejandro Ferré:
• Correo: agferre@hotmail.com
• Enlace facebook: https://www.facebook.com/alejandro.ferre/about

domingo, 27 de julio de 2014

DOS PALABRAS Y UNA CANCIÓN... ¡CON ESO BASTA PA'ENTENDERLO!

La palabra:
¡SINVERGÜENZAS!
¡LADRONES!


La canción:
"¡AY SUIZA, PATRIA QUERIDA!"
de Luis Eduardo Aute Y Jesús Munárriz en el disco "Forgesound" (1977).
(Advertencia: donde se lee o se escucha Suiza, se pude escuchar o leer Andorra
 o cualquier otro paraíso fiscal)


«Con las maletas bien repletas de pesetas
Vuelo a Laussane una vez a la semana
pequeñas sisas pa que viajen mis divisas
que siempre el capital es internacional
Ser patriota no es sinónimo de idiota
yo la bandera la llevo en la billetera
me da canguelo si me huelo algún revuelo
y me sienta fatal la reforma fiscal

Ay Suiza Patria Querida
Ay Suiza de mis amores
Yo tengo una cuenta en Suiza
con muchísimos millones
Vivan las cuentas en clave
la fuga de capital
el tráfico de divisas
viva la Suiza neutral
viva la Suiza neutral
refugio de mi chequera
viva la banca extranjera
con capital nacional

A mí el futuro no me deja sin un duro
lo que he afanado ya lo tengo bien guardado
si la tortilla da la vuelta no me pilla
con una mano alante y con la otra detrás
Yo tengo en Suiza una cuenta muy maciza
es la vacuna que protege mi fortuna
Teniendo pelas no me quedo yo a dos velas
Viva el país de "iras y nunca volverás"».

sábado, 26 de julio de 2014

«EQUIDISTANCIAS»... ¡Y SIEMPRE APRENDIENDO Y SORPRENDIÉNDOME!... ¡GRACIAS JAVIER PELAYO!

JAVIER PELAYO.

Desde hace mucho tiempo vengo comprobando que la "canción de autor", y sus creadores, pueden "sorprenderte" siempre, y que siempre pueden proporcionarte algo nuevo que aprender; hecho que hace unos días pude volver a comprobar gracias a un cantautor conquense llamado JAVIER PELAYO.

Javier, hace tiempo, me mandó su último disco editado en el año 2012; lo recibí, lo escuché y lo coloqué en un espacio de mi discoteca en el que voy guardando los discos pendientes de incorporar a la "base de datos"; en este caso, en particular, porque contenía varios textos literarios musicalizados.

Son tantos los discos que recibo a diario que he de confesar que llevo un importante retraso respecto a la actualización de esa "base de datos" que pronto, si es posible, integrará la que venimos llamando la Fonoteca de la Canción de Autor.

Pues bien, hace unos días, informando sobre la WEB «CANCIÓN CON TODOS», anticipábamos un listado de los poemas de ANTONIO MACHADO que habían sido musicalizados y cantados a lo largo de la historia de nuestra "canción de autor". Tras la publicación de aquel listado el amigo Javier Pelayo me mandó un correo diciéndome que faltaba el poema "Mi bufón" que él había musicalizado y cantado en su disco "Equidistancias" (2012); información que no sé como agradecerle sobre todo porque con ella se le da un carácter real a que nuestra futura Web y la Fonoteca tienen que ser unas realidades construidas por todos y entre todos.

Efectivamente, en aquel disco de Javier, no solamente musicalizaba y cantaba el poema "Mi bufón" de "Campos de Castilla" de Antonio Machado, sino mucho más, como enseguida vamos a comprobar.


En el disco "Equidistancias", de Javier Pelayo, podemos escuchar ocho canciones propias –dos de ellas  con música del compositor Manuel Millán de las Heras– y seis canciones con textos íntegros, o fragmentos significativos, de grandes poetas como Miguel Hernández, Antonio Machado o Federico Muelas. (No faltan tampoco citas y alusiones a Benjamín Prado, José Ángel Valente, Mario Benedetti, Jorge Guillén, o Blas de Otero al que le rinde su homenaje con la canción "Ecce Versus").

De Antonio Machado, en concreto, Javier Pelayo incorpora en su disco dos canciones-poemas: Una preciosa versión de "Soñé que tú me llevabas" y la ya citada "Mi bufón", poema que es el único cantautor que ha musicalizado –que yo sepa– y que introduce con un texto propio. Os propongo escucharla a través de este enlace de "goear":



«Por ese mundo que habitas dentro del espejo
hurgando en la parte oscura de los sentimientos.
Si vienes o vas, ignora mi calma y permanece lejos
que la verdad no encuentra razones para tu esperpento.

Don Antonio me habló de un siglo a este tiempo.
Abrí aquel libro y bailando te allé en medio de un verso:»

«El demonio de mis sueños
ríe con sus labios rojos,
sus negros y vivos ojos,
sus dientes finos, pequeños.
Y jovial y picaresco
se lanza a un baile grotesco,
luciendo el cuerpo deforme
y su enorme joroba.
Es feo y barbudo,
y chiquitín y panzudo.
Yo no sé por qué razón,
de mi tragedia, bufón,
te ríes... Mas tú eres vivo
por tu danzar sin motivo».

Por otra parte, de Miguel Hernández, Javier canta en este disco dos poemas "Ausencia" y "Como la higuera" –de "Cancionero y Romancero de Ausencias"–; y de Federico Muelas el precioso poema "Cuenca en volandas".

No puedo concluir este "cuelgue" sin referirme, en primer lugar, a los músicos que acompañaron a Javier en la grabación de su disco: Eduardo Calleja –clarinetes y percusión–, Manuel Margeliza –guitarras, violín, bajo y mandolina–, Iñaki Martínez –piano– y Sheila Ponce –haciendo coros en la canción "Mujer de niebla".

Por otra parte me encanta compartir dos frases-reflexiones que JAVIER PELAYO incorpora al libreto de su disco. La primera es de Benjamín Prado y dice así: «EL QUE CANTA CONVIERTE SUS PALABRAS EN PÁJAROS»... ¡Magnífico!... Y a partir de ahí, esta otra reflexión ilustrada del propio Javier.


¡Gracias Javier, y perdona por el retraso de esta crónica!

miércoles, 23 de julio de 2014

RETRATO ÍNTIMO DE «MIKEL LABOA»

MIKEL LABOA

Este "retrato íntimos" los escribí en el mes de diciembre de 1997, 
o sea, once años antes de que nos dejara; 
concretamente Mikel murió el 1 de diciembre del 2008.

Tal vez una de las experiencias más mágicas y más extraordinarias que se pueden vivir es la del encuentro libre y sensorial con la expresión artística, en cualquiera de sus manifestaciones; la experiencia que supone sumergirse en ese espacio de comunicación libre, íntimo y sereno en el que, abandonado al eco de tus sensaciones y de tus sentimientos –y sin más mediación que la obra de arte en sí misma–, descubres como sutilmente te va penetrando y te prende.

En ese momento es cuando más estalla la magia –la magia o el encantamiento–; y cuando el objeto artístico se hace un poco tú mismo, y sientes como se integra en el más reservado rincón de tu intimidad; rincón en el que estallan la sensibilidad y el sentimiento, en el que fluyen la imaginación y la fantasía y donde uno va atesorando las realidades que más ama y a las que acude, de vez en cuando, para salir de los túneles, y para realimentar los deseos de vivir.

Esta experiencia fue la que yo pude vivir, hace ya bastantes años, cuando escuché cantar por primera vez a MIKEL LABOA. Aquel hombre manaba música por todos sus poros y tenía una voz que, desde el primer momento, me resultó misteriosa e irresistiblemente atractiva.

De Mikel siempre me llamó la atención la forma en que interiorizaba y recreaba la música y la canción tradicional de euzkadi, y el tono justo y medido que sabía darles a los textos de los poetas cuando se decidía a ponerles música –poetas vascos, como Xavier Lete "amigo del alma", Bernardo  Atxaga o Joseba Sarrionandia; o Bertolt Brecht, a quien tan brillantemente ha recuperado–; pero, realmente, lo que, desde siempre, más me impresionó de este creador  fueron esas composiciones a las que él llama "lequeitios" y que, para mí, no son otra cosa que una experimentación del arte en libertad –en este caso, a partir de la palabra, del sonido y de la música–; una especie de juego creativo extremadamente sensorial, capaz de crear climas y ámbitos de gran belleza, de honda sensibilidad y, sobre todo, de libertad, –los "lequeitios" de Mikel Laboa nacen de la libertad y a ella nos conducen o nos invitan irresistiblemente–.

Discos de Mikel Laboa ilustrados por José Luis Zumeta.
Años 1974, 1989, 1990 y 2007

En estas composiciones, que podríamos calificar de expresionistas, Mikel deja entrever esa libertad a la que acabo de hacer referencia, pero, a la vez, no puede prescindir de transmitir o transpirar en su música los colores, los paisajes, los sonidos, los sentimientos, la historia y, yo diría, que hasta los olores del pueblo y de la realidad vasca a la que él tanto ama. (Concretamente su "Lequeitio 9: Mugak" es, desde mi punto de vista, una de las obras más hermosas que se han creado entre nosotros en estos últimos años).

Recuerdo que en la época en la que profesionalmente me dediqué a la enseñanza hice numerosas experiencias con esas composiciones de Mikel Laboa; entre ellas, una consistente en poner aquella música a mis alumnos de diez y doce años, invitarles a relajarse y, tras la audición, pedirles que expresaran plásticamente lo que aquella audición les había sugerido. Los resultados siempre fueron sorprendentes; mis alumnos y alumnas no entendían el euzkera y, por tanto, sus claves perceptivas no podían centrarse más que en la música y en el tono de aquella voz que se les confidenciaba en una lengua distinta de la propia; claves que les resultaban suficiente –dada su expresividad y su elocuencia– para llegar a una expresión libre verdaderamente impresionante. (De aquellas experiencias, lo que más recuerdo es el clima de silencio y de interiorización que siempre provocaban los "lequeitios" de Mikel Laboa).

En este "retrato íntimo" sólo he querido dar las pinceladas que perfilan la personalidad de Mikel Laboa como uno de nuestros más importantes músicos contemporáneos. Él ha sido, y sigue siendo, uno de los personajes que supo romper con cualquier tipo de estereotipo que se pudiera aplicar a la llamada "canción de autor"; y él ha sido, también, uno de los maravillosos culpables de esta historia en la que el arte y la libertad un buen día decidieron tomarse de la mano para apuntalar la esperanza y para alentarnos, día a día, en el presente, y siempre hacia adelante, mirando hacia el futuro. "Gure baitan datza eguzkia,/ illuna eta izotza / urratu dezakeen argia / urtuko duen bihotza"... "En nosotros está el sol –nos canta–, el corazón que puede fundir y la luz que puede desterrar el hielo y la oscuridad"».

III - Y AHORA ¡A DISFRUTAR CON "PABLO.CANO" ESCUCHANDO LAS CANCIONES DE SU "FLOR DE HABANERA" !... Y ALGO MÁS.

Después de los dos "cuelgues" que publiqué hace unos días dedicados al disco "FLOR DE HABANERA" – opera prima del cantau...