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martes, 10 de diciembre de 2013

CANCIONES CON HISTORIA: «BOCCA DI ROSA», FABRIZIO DE ANDRÉ Y NINO SÁNCHEZ... UN DOCUMENTO PARA LA HISTORIA DE NUESTRA "CANCIÓN DE AUTOR"

Fabrizio de André.

Hace unos días mencioné en mi muro de facebook la canción "Bocca di Rosa" compuesta por el genial cantautor italiano FABRIZIO DE ANDRÉ. Hoy, cumpliendo lo allí anunciado, voy a dedicarle este "cuelgue" a aquella canción, a Fabrizio y a NINO SANCHEZ, uno de nuestros ya clásicos cantautores.

Permitidme, como pórtico, deciros que Fabrizio de André (1940 - 1999), ha sido, y es, uno de los más importantes cantautores italianos, hacia el que hace mucho tiempo que siento una inmensa admiración. Tengo todos sus discos, y es uno de esos personajes que habita sonoramente en mi casa como si fuera de la familia. Yo creo que algunas de sus canciones ya se las saben hasta las cortinas.

Entre esas canciones figura, por supuesto, "Bocca di Rosa"; canción compuesta por Fabrizio en 1967. Os propongo escucharla en el siguiente vídeo y leer su letra en castellano. Creo que no es preciso, ni oportuno, hacer ningún comentario, ni explicación, ¡está muy clara!..., ¡es una auténtica joya de sensibilidad contextualizada en los años sesenta!



Esta es la letra de la canción traducida al castellano:

«La llamaban Boca de Rosa / ponía el amor, ponía el amor, / la llamaban Boca de Rosa / ponía el amor sobre cada cosa. / Nada más bajar en la estación / en el pueblecito de Sant'Ilario / todos se dieron cuenta con una mirada / de que no se trataba de un misionero. / Hay quien el amor lo hace por aburrimiento / quien se lo elige por profesión / Boca de Rosa ni una cosa ni la otra / ella lo hacía por pasión. / Pero la pasión a menudo conduce / a satisfacer las propias ganas / sin indagar si el deseado / tiene el corazón libre o tiene esposa. / Y fue así que de un día para otro / Boca de Rosa se echó encima / la ira funesta de las perritas / a las que había sustraído el hueso. / Pero las comadres de un pueblecito / no brillan desde luego por iniciativa / las contramedidas hasta ese punto / se limitaban a la invectiva.

Se sabe que la gente da buenos consejos / sintiéndose como Jesús en el templo, / se sabe que la gente da buenos consejos / si ya no puede dar mal ejemplo. / Así una vieja que nunca había sido esposa / sin hijos jamás, sin más ganas de nada, / se tomó la molestia y de seguro el gusto / de dar a todas el consejo justo. / Y dirigiéndose a las cornudas / las reprendió con palabras ingeniosas / "El hurto de amor será castigado / –dijo– por el orden constituido". / Y aquéllas fueron al comisario / y dijeron sin parafrasear: / "Esa asquerosa tiene ya demasiados clientes / más que un consorcio alimentario". / Y llegaron cuatro gendarmes  / con los penachos, con los penachos, / y llegaron cuatro gendarmes / con los penachos y con las armas. / El corazón tierno no es una dote / de la cual estén colmados los carabineros (guardias civiles) / pero esa vez a coger el tren / la acompañaron de mala gana.

En la estación estaban todos / desde el comisario hasta el sacristán / en la estación estaban todos / con los ojos rojos y el sombrero en la mano, / para despedir a quien por un poco / sin pretensiones, sin pretensiones, / para despedir a quien por un poco / trajo el amor al pueblo. / Había un cartel amarillo / con un escrito en negro / decía: "Adiós Boca de Rosa, / contigo se va la primavera". / Pero una noticia un poco original / no necesita de ningún periódico / como una flecha del arco se dispara / vuela veloz de boca en boca. / Y en la estación siguiente / mucha más gente que cuando se fue / quien le manda un beso, quien tira una flor, / quien reserva para dos horas. / Incluso el párroco que no desprecia / entre un miserere y una extremaunción / el bien efímero de la belleza / la quiere al lado en procesión. / Y con la Virgen en primera fila / y Boca de Rosa no muy lejos / se lleva de paseo por el pueblo / el amor sagrado y el amor profano».

En este otro vídeo podemos escuchar a Fabrizzio de André cantando "Bocca de Rosa" en directo. Grabación realizada en el Teatro Brancaccio de Roma, en 1998.



Hasta aquí, la referencia a Fabrizio y a su canción, y, seguidamente, comentar que la primera versión que se hizo de "Bocca di Rosa" en castellano –que yo sepa– la realizó un popular cantautor español en 1972, concretamente NINO SÁNCHEZ. (Entrañable amigo que en la actualidad está preparando un hemosísimo disco con canciones compuestas sobre textos de Unamuno del que se celebrará, el año que viene, el 150 aniversario de su nacimiento).

Nino Sánchez no pudo publicar su versión de "Bocca di Rosa" en España, porque fue totalmente censurada. Fue editada en Portugal en un single del que seguidamente cuelgo su cubierta:


Le he pedido a mi buen amigo Ramón Moratalla, que digitalizara la canción grabada en el single, y aunque ha sido imposible suprimir ruidos y otras imperfecciones ocasionadas por el paso de los años, hemos pensado –¡gracias Ramón!– que merecía la pena compartirla y hacérosla llegar. Podéis escucharla en el siguiente enlace de "goear":

Por otra parte el propio Nino me ha hecho llegar otra grabación en la que canta en directo su "Boca de Rosa" en el programa de Radio Nacional de España: "Estudio abierto"; programa realizado, en 1977, por Alfonso Eduardo. Os dejo aquí esa versión que también he colgado en mi cuenta de "goear":


... Y ASÍ SE ESCRIBE LA HISTORIA DE NUESTRA "CANCIÓN DE AUTOR",
ESA HISTORIA QUE QUEREMOS RECUPERAR 
Y PROTEGER ¡CUESTE LO QUE CUESTE!

domingo, 8 de diciembre de 2013

DIEGO OJEDA TRES AÑOS DESPUÉS... Y AHORA, FELIZMENTE, "POR CULPA DE LA POESÍA"

El 18 de noviembre de 2010 inicié este blog con cierta inseguridad y "timidez" porque era la primera vez que me enfrentaba a una avenura como ésta. Hoy, tres años después, me siento feliz porque creo que está funcionando muy bien y que está siendo útil. Este es el motivo por el que cada día, cuando me siento a escribir, le doy las gracias a la vida por haberlo puesto en marcha.

Os he contado esto para contextualizar, seguidamente, la presentación del nuevo disco de DIEGO OJEDA, titulado "Por culpa de la poesía".

Cabecera de facebook para el nuevo disco de Diego Ojeda.
(Diseño: Martín Acosta)

A los nueve días de poner en marcha el blog –o sea, el 26 de noviembre de 2010– escribí el primer "cuelgue" monográfico dedicado a un cantautor –precisamente a Diego Ojeda– y le puse el siguiente titular:

«LA VIDA SIGUE»... Y DIEGO OJEDA NOS LA VA LLENANDO DE SENTIDO»

En aquel cuelgue –hablando de Diego y de su primer disco "Escaparate"– entre otras reflexiones planteaba la siguiente:

«Diego Ojeda y "Escaparate" configuran una muestra más de la calidad musical y poética que tiene la nueva generación de jóvenes compositores y cantantes que están entregados, con mucho esfuerzo, a la no fácil tarea –en los tiempos que corren– de acompañarnos con sus canciones en el "arte del amar, del sentir y del vivir"».

Lo escribí hace tres años y hoy –ya no con timidez, sino con absoluto convencimiento– subrayo y reafirmo cada una de aquellas palabras.

Diego fue mi primer compañero de aventura aquí DONDE CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA, y aquí DONDE CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA celebro ahora –y os invito a celebrarlo– el nacimiento de su último disco.

Preciosa cubierta diseñada por Martín Acosta al que
personalmente considero uno de los mejores diseñadores
relacionados, en la actualidad, con el mundo discográfico.

El pasado mes de noviembre, Diego me contó que se marchaba una temporada a México. País al que ama, y que le apasiona, porque en él se ha sentido muy querido, y ha tenido la suerte y el placer de encontrarse, y hacer amistad y compartir canciones, con un gran músico mexicano: CARLOS CARREIRA.

Carlos Carreira y Diego Ojeda relajándose durante
la grabación del disco. 
Imaginaros, estudio de grabación con incentivos lúdicos
y relajantes.

Cuando Diego me dijo que se iba a México, me alegré porque le encontré contento y confiado en esa nueva aventura profesional que iba a emprender; pero a la vez me sentí preocupado y un poquito triste. En algún momento pensé: «Otro joven más que se nos tiene que ir de este "puto y maravilloso" país con su "genio" a cuestas».

Se fué ¡sí!... Pero, contrariamente a lo que yo pensé, se fue con su "genio incorporao" pero para realimentarlo, para darle aire y vuelo en aquella América del alma... ¡Aire y vuelo!... Cantó en México todo lo que pudo y más...

Y esto es solamente un ejemplo.

Compuso nuevas canciones y grabó su nuevo disco con la magnifica colaboración de Carlos Carreira y Esteban Herrera. Os dejo seguidamente algunas imágenes de esa grabación:


Y después, ya con su su nuevo disco grabado, y con su "genio aireao" y –sin duda– fortalecido, regresa, y vuelve a estar con nosotros –me alegro un montón–.

Ha llegado, y nada más aterrizar, se pone en marcha y el próximo día 14 de diciembre –sábado– a las 21:30 nos presentará  las 12 nuevas canciones que componen "POR CULPA DE LA POESÍA".

«Y ocurrió por culpa de la poesía
que dos tan lejanos se pudieran acercar
y entre verso y verso, se nos hizo el día...»

Doce canciones –que ya iré presentando y comentando en el blog, y en el "buen día" de mi muro de facebook–, de las que hoy voy a destacar y compartir la titulada "Quiero"; canción que corresponde al primer vídeo, del nuevo disco, que Diego ha colgado en la red:



«Llegaste y el invierno se hizo trizas
volaron las cortinas y rompimos el reloj
dejamos el pasado en la alfombra
y el presente en mi colchón 

Buscando explicación a esa mirada
le di la dirección equivocada a mis palabras
hablándote de todos mis fantasmas
desperté a la madrugada 

Y no voy a sentirme un hombre triste
cuando tú no me visites  
quiero respirar y construir un porvenir sin cicatrices
quiero una maleta con tu ropa que nos lleve siempre al sur

No quiero que te quedes
no quiero que me dejes
no quiero que bailes con otro que no sea yo
no quiero amor eterno
quiero que seas mi espejo
follar hasta que se fracture el pliegue de un colchón
no quiero conocer
los nombres que se esconden
tras el historial oculto de tu habitación
no quieras tú saber
quien me enseñó a pecar
ni el precio que he pagado por vivir en soledad
  
Guardé tu dirección en mi bolsillo
tuve mucho miedo me enfadé conmigo mismo
dudando si o no volver a verte
me estrellé contra el destino

Perdido en la neblina de un recuerdo
borrándote de mí poniendo el marcador a cero
haciendo planes imperfectos 
sólo conseguí echarte de menos

Un millón de veces volveré a buscarte
sólo por un beso
sé que no fui bueno abandoné a otro cuerpo
y no me arrepiento
a pesar de toda las heridas
sé que volvería a hacerlo  

No quiero que te quedes
no quiero que me dejes
no quiero que bailes con otro que no sea yo
no quiero amor eterno
quiero que seas mi espejo
follar hasta que se fracture el pliegue de un colchón
no quiero conocer
los nombres que se esconden
tras el historial oculto de tu habitación
no quieras tú saber
quien me enseñó a pecar
ni el precio que he pagado por vivir en soledad»

sábado, 7 de diciembre de 2013

CON EMILIANO DEL RÍO. CRÓNICA DE UN CONCIERTO MÁGICO E INOLVIDABLE.

A Candela Junco, a Jara,  
a Paloma Lopez y a Loreto Liz
con quienes tuve el inmenso placer de compartir, 
muy especialmente, este concierto.

El pasado 5 de diciembre –jueves– tuve la suerte y el placer de asistir a un concierto en el que tanto yo, como mi pequeña "samsung" –mi cámara fotográfica con la que hace años mantengo una tierna complicidad– disfrutamos "un montón". Fue el concierto de fin de gira por España, y de despedida –de Madrid–, antes del volver a Buenos Aires, del cantautor argentino EMILIANO DEL RÍO

El concierto se celebró en la Sala Libertad 8, de Madrid, y, como comentaba en mi muro de facebook –en una crónica de urgencia– fue «mágico, aLUZinante, bellísimo, de los que no se olvidan y difícilmente se repiten».

Hoy aquí DONDE CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA, voy a ampliar aquella breve crónica con una serie de fotografías que dan testimonio de lo que aconteció el pasado jueves en Libertad 8. Acudo a las imágenes, y escribiré poco, porque creo que es la mejor forma de haceros llegar lo que allí vivimos y sentimos.

El concierto-recital se inició, aproximadamente, a las 22:00 y lo presentó RODOLFO SERRANO que es amigo –al que quiero mucho–, poeta, "soña-luchador" de siempre, cómplice de Emiliano en afectos y mutuas admiraciones, y, sobre todo, ser humano de calidades muy bellas y profundamente tiernas y solidarias.

Rodolfo nos narró su primer encuentro con Emiliano en Buenos Aire, e inició el concierto-recital leyendo dos de sus poemas, uno de ellos "Noches de hospital"... ¡Hermosísimo!

Rodolfo Serrano.

«Esta casa vacía y estas noches,
como calles sin gente y sin farolas,
como sábanas blancas sin arrugas,
igual que el pan de hace varios días,
televisor apagado, sopa fría
en la cocina triste, y en el baño
la soledad rompiendo las toallas.
Estas noches sin ti. Como un cuaderno
sin versos y sin letras. [...]».

Este poema y parte de la obra poética de Rodolfo Serrano –aparte de en sus libros–
 puede leerse en su blog: http://rodolfoserrano.blogspot.com.es/

Seguidamente subió al escenario de Libertad 8 EMILIANO DEL RíO e inició su recital dedicándole a Rodolfo un tango. Concretamente "Nostalgias", compuesto por Juan Carlos Cobián y Enrique Cadícamo... ¡Menudo tangazo..., Emiliano lo bordó!... «Nostalgias / de escuchar tu risa loca / y sentir junto a mi boca / como un fuego tu respiracion».

Emiliano del Río.

Emiliano interpretó varias canciones de su repertorio, entre ellas "Cómo" –con la que hace unas mañana daba yo el "buen día" en mi muro de facebook y que él tuvo el precioso gesto de dedicármela–...  y volvió reclamar la presencia de Rodolfo en el escenario.

Rodolfo Serrano leyendo un poema que dedicó a Jerónimo Salinero.

Rodolfo recitó otros de sus poemas y nos presentó al poeta amigo y cómplice, nacido en Macotera (Salamanca), llamado JERÓNIMO SALINERO

Jerónimo Salinero.

¡Genial el amigo Jerónimo!... ¡GENIAL!... ¡Me hizo reír y emocionarme! lo que es my sano en los tiempos que corren. Leyó varios poemas de su libro "La liturgia de la luna". Entre ellos el titulado "Lo que era mío" del que copio el inicio y el fin:

«Dejé por ti,
abandonado mi origen,
mi casa, las caricias de mis abuelos,
la esencia de mi existencia,
el alborozo de la mocedad. [...]
Dejé por ti, Madrid,
todo esto que era mío,
esperando tener recompensa
por tanto que dejé para tenerte».

Y apareció otro de los grades magos de la noche: ADÁN LATONDA, pianista maravilloso –entre otras muchas cualidades– al que, por cierto, le debo un "cuelgue". Es uno de esos músicos, a los que yo llamo "de reparto" y al que le concedería ¡ya mismo! un Óscar, o un Goya.

Adán Latonda

Mientras tanto ISMAEL SERRANO, en primera fila, no parpadeaba:

Ismael Serrano y Adán Latonda.

Y empezaron las colaboraciones musicales amigas. A Emiliano le quieren muchos –y mucho– compañeros y compañeras que comparten, con él, el "oficio de cantores".

La primera de esas colaboraciones fue la de MARWAN. Nos contó que conoció a Emiliano la primera vez que viajó a Argentina, y que él fue el "principal agitador" gracias al que más de cien personas asistieron a su primeriza actuación en Buenos Aires. Después, cantaron juntos.

Marwan y Emiliano del Río.

A Marwan le siguió FRAN FERNANDEZ. He de decir que cada vez me gusta y me emociona más cuando toca y canta "amarrao" o "abrazao" –que en él es lo mismo–, simplemente, a su voz y a su guitarra.

Fran Fernández, Emiliano del Río y Adán Latonda.

En un momento determinado descubrí que MANUEL CUESTA, le pasaba a Ismael Serrano este papel... Era la letra de su canción "Tu risa en la Alameda" –una de las canciones de Manuel que más me gustan–... ¿Iban a cantarla?...



Pues sí, la cantaron, y además a trío: Emiliano del Río, Ismael Serrano y Manuel Cuesta... ¡Inédito y genial!... Y la "magia" del concierto, "in crescendo".

Emiliano del Río, Ismaél Serrano y Manuel Cuesta
cantando "Tu risa en la Alameda".

Otro poeta que se unió al concierto con sus versos fue JOSÉ GONZÁLEZ, autor de los textos del disco recientemente publicado "La ternura del viejo cormorán". José había acompañado también a Emiliano del Río en el concierto del pasado miércoles en Salamanca.

José González.

Permitirme un paréntesis para mostraros una travesura de mi pequeña "samsung"... Podría ser un "microcantijuego" interesante... ¿Quiénes son estos tres "chicos cantores" y admiradores de Emiliano del Río?

«Podrían ser los tres mosqueteros...
... ¡peno no!...
¿Tal vez los tres tenores?...
... ¡pues tampoco!...
¿Los tres Reyes Magos?...
... frio, frío... 
Evidentemente no son los tres lobitos...
...  se les nota en la cara
Entonces, ¿quiénes son?»

Lo que está claro es que disfrutaron
y nos lo cntagiaron
en el concierto de Emiliano.

Y llegó, el que faltaba: ANDRÉS SUÁREZ... Emiliano le acompañó con su armónica y me encantó... El próximo lunes iré a su concierto que se celebrará también en Libertad 8 y ya os contaré... ¡Ganas tengo de escucharle!

Emiliano del Río y Andrés Suárez-

Por último, como broche final, ISMAEL SERRANO nos cantó dos temas, y cerró el concierto haciendo un último dúo con el gran protagonista de la noche: EMILIANO DEL RÍO.

Emiliano del Río e Ismael Serrano.

Y no quiero alargarme más, solamente decir que EMILIANO se nos ha "colao" muy hondo y por muchas razones, una de ellas, sin duda, por componer e interpretar canciones como ésta que podemos escuchar pulsando en el siguiente enlace de "goear":


«Calma, es lo que necesitamos en esta casa
en estos tiempos cuando el aguila devasta
toda remota posibilidad de soñar
Y aunque las brasas, que encendieron nuestros padres hoy sean escasas
no miremos como el fuego se apaga

y como vende frialdad la televisión.
No dejemos que las flores se marchiten,
que la esperanza se achique y se expanda el dolor
no resignemos nuestra lucha
en esa jodida balanza que pesa lo menos malo cono peor.

Utopia, tan lejana, tan soñada y tan temida,
utopia de vivir sin esa espina
de que sea utopico vivir mejor
y ese cansancio, del andar del que no debe cansarse
de trabajar para que otros se cansen
de joder hasta el cansancio la ilusión.

No dejemos que las flores se marchiten,
que la esperanza se achique y se expanda el dolor
no resignemos nuestra lucha
en esa jodida balanza que pesa lo menos malo cono peor».
("Jardín de la utopía")

jueves, 5 de diciembre de 2013

JULIO GONZALO: VIENTO, SAXO, MÚSICA, VUELO, LIBERTAD Y, SOBRE TODO, MUCHA SENSIBILDAD

Hoy le voy a dedicar este cuelgue a un músico –de los que yo llamo "de reparto"– que cada vez que le escucho tocar en un concierto consigue "emocionarme" y ponerme "patas arriba" el rinconcillo más íntimo de mis sentimientos; se llama JULIO GONZALO y es saxofonista.

Julio Gonzalo.

Antes de hablar de Julio, permitidme que os haga una confidencia que tiene mucho que ver con mi admiración hacia él.

Cuando yo era niño –ya casi adolescente– y llegaban los días de feria –en Jaén era la feria de San Lucas–, me encantaba ir al circo; siempre a las incómodas gradas de madera porque la economía familiar no daba para más. Recuerdo que de todas las actuaciones circenses mi preferida era siempre la de los payasos, no por lo que decían o por los golpes que se dabán ¡no!...; lo que más me entusiasmaba era cuando uno de aquellos payasos tomaba entre sus manos un saxo brillante y empezaba a tocar...

Yo cerraba los ojos y escuchaba aquella música imaginándome que por la "boca" del saxo salía algo mágico que conseguía hacer posibles mis sueños de entonces: poder besar a Carolina –de la que estaba totalmente "enamorao"–; conseguir que mis padres no estuvieran siempre de bronca –¡maldito dinero!–; o salir corriendo y huir de aquella ciudad que en aquel momento tanto me aprisionaba –¡sentía unas incontenibles ganas de volar!–... El payaso tocaba y tocaba el saxo, no recuerdo si bien o mal –¡que más daba!–, y aquella música "de viento" conseguía atraparme y hacerme sobrevolar sobre mi propia realidad...

... Son recuerdos de payaso, saxo, viento, música y vuelo que nunca olvidaré, y que provocaron que ese instrumento musical se convirtiera, siempre que lo escucho, en uno de mis mejores cómplices y confidentes...


Ahora he superado con creces la adolescencia –mi abono transporte ya sentencia mi "tercera edad"–; sigo siendo un soñador empedernido –«¡Sueñas!. Pues sí, claro, sueño constantemente»–; amo la música y la canción; y me sigue atrapando el excitante revuelo de notas y melodías que puede generar un saxo... Evidentemente es de ahí de donde radica, sin duda, parte importante de mi admiración hacia Julio Gonzalo.

A Julio le escuché tocar por primera vez, en febrero del 2012, acompañando a Paskual Kantero (Muerdo)  en uno de sus conciertos en la Sala Libertad Ocho; poco después fue ya con Esfumato, grupo mágico en el que participa, y cuyos conciertos se han convertido para mi en una especie de "lado, en este caso claro y luminoso, del deseo". Aquí en Madrid, donde vivo, procuro no perderme ninguno.

Julio Gonzalo y Enrique Amigó. (Fotografía Sergio López)

Contemplarle la cara de Julio, y mirarle las manos y todo su cuerpo cuando empieza a tocar el saxo es todo un espectáculo y un auténtico placer estético y sensorial. Se palpa como disfruta y como juega con los sonidos que, a golpes de viento –golpes de su sensibilidad– va creando y dejando revolotear libres por la sala del concierto. Y en su caso, a más improvisación, más vuelo, más libertad, más provocación de sueños...

Julio Gonzalo nació en Madrid y desde siempre ha sido un enamorado del jazz –es la música que realmente le apasiona–. Estando en el colegio se montó una primera banda con tres amigos –bajo, guitarra y batería– y empezaron a tocar –a disfrutar tocando–. Pasado un tiempo cayó en su mano una trompeta china, y durante unos días experimentó la magia que puede generarse de la conversión del viento –de su propio viento– en sonidos y en armonías.

Fue entonces cuando su padre –intuyendo, sin duda, el músico que Julio llevaba dentro– decidió comprarle y regalarle su primer saxo; saxo que todavía conserva y en el que encontró su identidad como músico, o sea, la prolongación de su cuerpo, o el vehículo, por el que canalizar sus inquietudes creativas, artísticas y, concretamente, musicales.

Enseguida aquel primer trío inicial –bajo, guitarra y batería– se transformó, resurgiendo como un nuevo grupo: trompeta, saxo tenor y saxo alto. Concretamente éste saxo alto que podemos contemplar en la siguiente foto que ¡no tiene desperdicio!.

Julio Gonzalo con su primer saxo y 23 años.

A principios de los años noventa, aquel primer trío estudiantil creció y pasó a convertirse en una auténtica banda de jazz integrada por ocho músicos, a la que llamaron "SAMBUSA"; banda que desde entonces no ha parado de actuar y de ofrecernos conciertos en directo en salas de jazz, teatros y festivales; el más reciente ha sido el que tuvo lugar en la Sala Clamores, de Madrid, el pasado 30 de octubre; concierto en que intervino como invitada Clara González –componente del grupo Esfumato a la que, por cierto, tengo que dedicarle uno de mi "cuelgues" cuanto antes–.

Grupo SAMBUSA tocando en la Sala Galileo (30 de octubre de 2013)
Grupo SAMBUSA en el concierto ofrecido en la Sala Galileo.
A la derecha Clara González, en el centro Julio Gonzalo.

Los componentes del grupo "Sambusa" son: Álvaro Cappa (trombón), Juanma Ramirez (piano). Diego López (guitarra eléctrica), Javier Calvo (bajo), Carlos Calvo (congas), Nicolás Martínez (batería), Antonio López (saxo tenor) y Julio Gonzalo (saxo alto).

En el siguiente vídeo os propongo escuchar una de las canciones de SAMBUSA con el alcompañaminro bien bello de Clara González... ¡Prepárense para disfrutar!


Y ahora cambiamos de plano; podríamos decir aquello de que "con la música a otra parte".

Esa otra parte se llama ESFUMATO y es otro de los grupos musicales en los que Julio Gonzalo participa y disfruta como saxofonista. Os cuento.

Julio –además de músico– es físico, informático y profesor de la UNED. Hace unos años conoció, y tuvo como alumno, a otro músico, también informático, llamado ENRIQUE AMIGÓ –todo un genio–. Le dirigió la tesis, se hicieron amigos; y ¡como no! la música –¡bendita sea la música!– les entrelazó en una muy hermosa complicidad que se concretó en el grupo ESFUMATO.

Enrique Amigó y Julio Gonzalo.

Sobre ese grupo ya he escrito varios cuelgues anteriormente en este mismo blog, os remito a uno de ellos que podréis retomar en los siguiente enlace:


Con "Esfumato", y más concretamente creando música –sobre todo en directo– con Enrique Amigó, Julio se siente feliz y su saxo, su viento y su música vuelan entrelazando tres claves para el encantamiento y la emoción, que él bien domina: libertad-belleza-sensibilidad.

Y lo mismo ocurre a la inversa. Hace unos días Enrique escribía en su muro de facebook lo siguiente: «Julio fue mi director de tesis. En realidad es un científico bien reconocido dentro y fuera del país. Pues resulta que me dijo un día que tocaba el saxo en una banda de jazz, como quien no quiere la cosa ("Sambusa", altamente recomendable) y resulta que tocaba como los ángeles. De hecho, alguna vez faltó, y buscamos sustituto, pero nunca fue lo mismo. ¿Su secreto? Sensibilidad y que en cada frase, aunque con pocas notas, cuenta una historia, e historias dentro de ésta. Quizás es que hay que ser científico para tocar de forma tan fractal».

Pues sí, ¡sensibilidad!, esa es la clave... ¡mucha sensibilidad!... ¡Ah! –y que no se me olvide– una bellísima "humildad" que le engrandece y que comparte con Esfumato en pleno –¡y mira que son grandes!–; "humildad" que –como repito constantemente– es el fundamento y la esencia de la verdadera humanidad..., y que a muchos jóvenes, músicos y cantores, compañeros de oficio, ¡tanto le falta!.

ESFUMATO:
Enrique Amigó, Clara González, Julio Gonzalo y Carlos Manzanares.

CADA VEZ QUE CONTEMPLO UNA IMAGEN DEL DOLOR Y DE LA DESGARRADORA Y CRUEL INJUSTICIA QUE ESTA VIVIENDO "CUBA Y EL PUEBLO CUBANO" SE ME ROMPE EL ALMA...

... se me saltan las lágrimas, me desespero por la impotencia y siento un infrenable ODIO –¡sí! odio!- hacia el repugnante  Donald Trump y s...