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jueves, 24 de octubre de 2013

MUERDO "TOCANDO TIERRA" Y REAFIRMÁNDOSE VISCERALMENTE EN LA ESPERANZA.

"Muerdo" (Paskual Kantero).
(Fotografía de Antonio Palazón y Chi).

Conocí a MUERDO (Paskual Kantero) hace dos años al poco tiempo de su llegada a Madrid con su primer disco recién grabado; con el patrimonio de una joven vida intensamente vivida; y con muchas ilusiones, muchas esperanzas y mucha música en el cuerpo. Le conocí confiado –y empeñado en contagiarnos su convicción– de que era posible que nacieran "Flores sobre el acero"

Desde el primer momento, su música y sus canciones consiguieron emocionarme. Después, poco a poco, conforme pude ir descubriendo y sintiendo su potencial humano, su sensibilidad y su "visceralidad" musical, me di cuenta y creí que en Paskual resurgía una nueva presencia significativa –diferente y necesaria– para nuestro "canto popular"; un joven "cantautor" que con formas poéticas y musicales renovadas conectaba con la tradición, y la aireaba en altos vuelos.

"Muerdo" (Paskual Kantero). (Fotografía de Zoe Molina).

Después de dos años, aquel jovencísimo "cantautor" acaba de grabar su segundo disco titulado "TOCANDO TIERRA"; disco que, por una parte, confirma plenamente mis expectativas iniciales: "Muerdo" es uno de nuestros jóvenes "cantautores" más evidentes y de mejor calidad; y disco que, a la vez, dado su contenido claro y directo, nos permite conocerle mejor como ser humano, y calar –calado hondo– en sus intenciones y horizontes como "cantor de oficio".

«Como la rama buscado la luz –nos canta–
un día me fui del pueblo donde nací con mi guitarra y sin años,
y entre La Habana y Madrid me encontré lo que canto.
Hallé la risa y el llanto aprendiendo a resistir las embestidas del viento
y me armé de fuerzas y cosí mis alas con la persistencia de las olas del mar.

Piedras lanzadas a dar por quien envidia el talento, la alegría y la bondad 
se me colaron adentro hiriendo de gravedad mi fé en el hombre y sus sueños. 
Pero mi amor pudo más y los dejé como perros ladrándome sin disfraz.
y me armé de fuerzas y cosí mis alas con la persistencia de las olas del mar». 
("Entre la Habana y Madrid". Paskual Kantero).

Realizado el preámbulo anterior (¡como me gusta eso de "cosernos las alas con la persistencia de las olas del mar"!), voy a realizar algunas anotaciones sobre el nuevo disco de Muerdo; me limitaré, de momento, a comentar tres de sus cualidades, o características, que me han llamado especialmente la atención:


El disco "Tocando tierra" está diseñado e ilustrado por Robertiko Ramos.

Musicalmente el disco es muy bello. Es cierto que, en ese sentido, "Flores sobre el acero" –como ya comenté en su día– fue un disco también muy hermoso; es una obra en la que se palpa con claridad la "potente" producción y sensibilidad de Rocío Ramos. Pero, como es lógico, en "Tocando tierra" se evidencia la evolución musical que Paskual ha experimentado, sobre todo tras empaparse y "repreñarse" –"in situ"– de los ritmo y del alma cubana –cosa de la que me siento en parte felizmente responsable–. De no haberse producido esa evolución musical estaríamos en un "más de lo mismo" insostenible en la creación y en el crecimiento artístico de cualquier joven cantautor.

En "Tocando tierra" se percibe y se siente un encuentro mágico –cosas y regalos del destino– entre el potencial musical de Muerdo –ya lo decía antes: "visceral"–, y la experiencia sabia y consagrada de Amparo Sánchez que ha sabido intuir y darle salida y fuerza a esa "visceralidad" convirtiéndola en "una manera de latir cantando"

Y con Amparo, mencionar al equipo de extraordinarios músicos que ha movilizado e implicado en la grabación: Jordi Mestres (guitarra y contrabajo), Allan Pérez (percusión), Oscar Ferret (piano y acordeón), Daniel Tejedor (bateria), Josep Tutusaus (tombón), Mane Ferret (coros) y Gerard Casajús (grabación y mezcla).

Muerdo junto a Amparo Sánchez preparando la grabación
del disco "Tocando Tierra". (Foto de Ceci).

• Otra anotación importante que me gustaría destacar en la obra de Muerdo es el "nutriente" en el que se asienta su pensamiento y, para mi, su credibilidad. El joven Paskual Kantero ha bebido, conoce, se interesa y tiene memoria respecto a la tradición de nuestra "canción de autor", y respecto al pensamiento democrático y esperanzador –"pensamiento utópico"– de grandes genios del arte y del humanismo como Atahualpa Yupanqui, Chicho Sánchez Ferlosio, Brassens, Charles Chaplin, Celaya o José Martí.

En "Tocando tierra" por ejemplo –y no me importa alargar demasiado este "cuelgue" deteniéndome en ello– Muerdo hace tres incursiones poetico-literarias muy valiosas y de tremenda actualidad: 

Interpreta, por ejemplo, "Los ejes de mi carreta" de Yupanqui fundiendo su pensamiento y su voz con la de Atahualpa en un diálogo vivo –que rompe las barreras del tiempo, del espacio, y hasta de la muerte–. Diálogo el que el gran maestro argentino recita varios fragmentos de su "milonga" "El payador perseguido".

Pobre nací, pobre vivo... Mi abuelo fue carretero [...].
Con permiso ya de entrada, aunque no soy convidao 
pero en mi pago un asao no es de naides y es de todos. 
yo voy a cantar a mi modo después que haiga churrasqueao. [...]
Yo se que muchos dirán que peco de atrevimiento, 
si largo mi pensamiento pal rumbo que ya elegí;
pero siempre he sido así galopeador contra el viento. [...]
Yo voy a cantar a mi modo, pero siempre ha sido así.
La sangre tiene razones que hacen engordar las venas, 
pena sobre pena y pena hace que uno pegue el grito; 
la arena es un puñadito pero hay montañas de arena. [...]
Pobre nací y pobre vivo por eso soy delicao.
estoy con los de mi lao cinchando tuitos parejos
Pa'hacer nuevo lo que es viejo y verlo al mundo cambiao.
Yo soy de los del montón, no soy flor de invernadero.
soy como el trébol pampero, crezco si hacer barullo.
Me apreto contra los yuyos y así lo aguanto al pampero».

Paskual incorpora también –en este caso insertas a su canción "Semillas"– las palabras más hermosas y significativas del discurso, o del alegato, pacifista y democrático pronunciado por Charles Chaplin en su película el "Gran dictador", de 1940:

«En este mundo hay sitio para todos y la buena tierra es rica y puede alimentar a todos los seres. El camino de la vida puede ser libre y hermoso, pero lo hemos perdido [...]. Pensamos demasiado, sentimos muy poco. Más que máquinas necesitamos más humanidad. Más que inteligencia, tener bondad y dulzura. Sin estas cualidades la vida será violenta, se perderá todo».

Y en tercer lugar, por último, Muerdo –en la voz de Roberto Ramos– incorpora a su canción "Así viene la vida" unos versos del poeta referencial cubano José Martí, invocando a la capacidad de "soñar" como posibilidad consustancialmente humana:

«Yo sueño con los ojos / abiertos, y de día / y noche siempre sueño. / Y sobre las espumas / del ancho mar revuelto, / y por entre las crespas / arenas del desierto, / y del león pujante, / monarca de mi pecho, / montado alegremente / sobre el sumiso cuello. / Un niño que me llama / flotando siempre veo!».

"Muerdo" (Paskual Kantero). (Fotografía de Zoe Molina).

• Y, para ir concluyendo, una tercera anotación totalmente vinculada a la anterior: 

En las nuevas canciones que Muerdo nos ofrece en "Tocando tierra" se "abren puertas y se tiendes puentes" para la esperanza como ya nos anunciaba en su "Insurrección" –tema de su álbum anterior–. Puertas y puentes construidos sobre la base de una "poÉtica" comprometida, esperanzadora, honesta y "latiente", que propone "caminos"; que anuncia "lluvias" y nuevos aires respirables con los que poder oxigenar el corazón; y que nos reafirma en la confianza de que "un nuevo mundo" es posible.

«Está naciendo un mundo nuevo entre las ruinas del que fue, 
y del mundo viejo solo hay ecos que en el tiempo irán perdiéndose. 
Estamos construyendo un luego. 
Somos el viento y el poder que va transformando desde adentro. 
¿Quieres cambiar algo? Cámbiate. 
Que no cabe aquí tu odio, ni la lucha sin amor,
ni la memoria del llanto, ni el sonido sin sabor... 
Siente en el pecho el corazón. 
Baja de la mente que hace preso 
y comienza el cambio en tu interior».
("Un mundo nuevo". Paskual Kantero)

Por último, aparte de recomendar la escucha y el disfrute de este disco, creo que merece la pena anunciar que el concierto de arranque de toda una serie de presentaciones que Muerdo tiene previstas será el próximo día 2 en la Sala Galileo Galilei, de Madrid. Para obtener información sobre toda su gira os recomiendo conectar con el siguiente enlace:

miércoles, 23 de octubre de 2013

A ESTEBAN VALDIVIESO Y A JOSÉ ANTONIO LABORDETA: «MAESTROS CANTORES»... ¡Y QUE GRANDES MAESTROS!

Hoy he de confesar que este "cuelgue", más que nunca, me lo dicta el "corazón". Es un "cuelgue" en el que necesito expresar unos sentimientos y unos recuerdos que me han asaltado durante estos últimos días mientras preparaba –con bastante ajetreo y bastantes nervios– el concierto de «Los Maestros Cantores».

La noche anterior al concierto, después de charlar un buen rato con Juan Trova, me surgió la presencia íntima de dos grandísimos "cantautores" que fueron "maestros", y que, si la muerte –siempre cruel– no nos los hubiera robado, habrían disfrutado muchísimo participando de nuestro encuentro. Me estoy refiriendo a estos dos "MAESTROS CANTORES":

Esteban Valdivieso y José Antonio Labordeta.

Con José Antonio Labordeta y con Esteban Valdivieso pasé largos ratos hablando del tema de la canción, de la escuela y de lo importante que sería introducir en los procesos educativos la audición de canciones, y la interiorización y reflexión sobre ellas, especialmente en áreas del aprendizaje como la "Lengua y la Literatura", las "Ciencias Sociales y Naturales", la "Ética" o la "Educación Moral" –esa "Educación para la ciudadanía" por la que tanto luchamos y que ahora el "inepto y antidemocrático ministrillo Wert" se ha cargado de un plumazo y por..., digamos que, por "narices").

Recuerdo perfectamente una tarde conversando con Labordeta, podo antes de que tomara la decisión de dejar la enseñanza. Hablamos del histórico colegio Santo Tomas, en Zaragoza, tan vinculado a su familia –en particular a su padre y a sus hermanos Miguel y Donato–; de su primer destino como profesor en el instituto Ibáñez Martín, de Teruel; y posteriormente, ya en Zaragoza (1970), en el Colegio El Buen Pastor y en el instituto de bachillerato Ramón Pignatelli; y, sobre todo, hablamos del cuestionamiento que él se hacia a sí mismo respecto a sus clases como profesor de historia. Fue aquella tarde cuando tuve a oportunidad de escucharle su canción titulada "A veces me pregunto", que en aquel momento todavía no la tenía grabada.



«A veces me pregunto qué hago yo aquí
explicando la historia que recién aprendí,
los líos de romanos, de moros y cristianos
el follón del marxismo y el del otro coté
donde los yankis tienen el mango y la sartén.
A veces me pregunto qué hago yo aquí.

Viendo cómo la tarde se duerme frente a mí
mientras usted Martínez se evade en el jardín
y la dulce Encarnita García Corbejón
confunde a los etruscos con negros de Gabón
entre miradas tiernas de Pablo el "empollón".
A veces me pregunto qué hago yo aquí.

Intentando que aprendan lo de La Ilustración
cuando ellos sólo entienden cosas del rock and roll
y haciendo que comprenden una revolución:
la rusa, la francesa, la de Tutankamón
y encontrando a Picasso perdido en un balcón.
A veces me pregunto qué hago yo aquí.

Viendo como los días se pierden sin un fin
y menos mal que a veces una tarde de abril
un alumno te abraza y te dice: “Don José
que bien que lo pasaba en las clases de usted
con la visión cachonda del tiempo que se fue”.
A veces me pregunto qué hago yo aquí.

Intentando que olviden la gran realidad
y rían con la broma de hacerles comparar
la influencia mudéjar con el alá, ba,
ala bi, ala bá, ala bin, bón, bá
que gritan en el fútbol animando al personal.
A veces me pregunto qué hago yo aquí.

Y en noches de vigilia te rondan por doquier
los rostros de María, de Pedro o de Javier
y el gesto de aquel chico que explicaba sin fin
la batalla de Marne y el cruce sobre el Rin
y que leía versos de Rilke y Valèry,
A veces me pregunto qué hago yo aquí».

De mi buen amigo Esteban Valdivieso tengo un recuerdo imborrable de largas conversaciones mantenidas en el Centro de Documentación Musical de Andalucía –del que fue director ejemplar– sobre el dinamismo renovador que debería tener el Área de Música en la escuela; tema que le apasionaba porque él era, precisamente, profesor de música en Educación Secundaria.

Esteban Valdivieso y Eladia Campra.

Posteriormente, tras tener que abandonar el Centro de Documentación –cese "politizado" y absurdo que nunca entendí, ni entenderé– hablábamos frecuentemente por teléfono y seguimos viéndonos de vez en cuando en Granada. En aquel momento, Esteban daba clases de música en un Instituto de Secundaria, y al final de nuestras conversaciones siempre surgía el mismo tema: la renovación de los procesos de enseñanza y aprendizaje en la escuela, y la necesidad de que los centros escolares abrieran sus puertas y sus ventanas de par en par a la la canción popular, y, en concreto, a la "canción de autor".

Permitidme que cierre esta evocación de Esteban "maestro cantor"– recordando, e invitandoos a escuchar, una de sus más hermosas canciones; me refiero a la titulada "Cuantas noches vencí a la luna", grabada en su disco "Poetas de todas las Al-Andalus" (2006).

http://www.goear.com/listen/8517686/cuantas-noches-venci-luna-esteban-valdivieso

«¡Cuantas noches vencí a la luna
y las estrellas del cielo lo ignoraron!
Dios guarde y vigile nuestra noche.
¡Ay qué unión la nuestra
cuando juntos estamos!,
se olvidan de nosotros
el tiempo y el espía.
Ojalá el río de los ríos no corriera.
Que Dios nos proteja al alba».

martes, 22 de octubre de 2013

A NACHO SÁENZ DE TEJADA CON TODA MI ALMA... SU MARCHA ES UN NUEVO IMPULSO PARA SEGUIR REIVINDICANDO LA MEMORIA CONTRA EL OLVIDO.

Nacho Sáenz de Tejada.

Sí, se nos fue NACHO SÁENZ DE TEJADA y por encima del desgarro que me produce su ausencia y el silencio de su guitarra –aunque ahí queda "vociferante" en sus cientos de grabaciones–, hoy quiero –¡necesito!– hacerle presente y vivo en este blog porque él es una de esas personas –músico y periodista– que forma parte esencial de las mejores secuencias de la historia de nuestra música popular, y, más concretamente, de nuestra "canción de autor".

Sus manos, su sensibilidad, su humanidad y su guitarra han latido en presencias musicales tan importantes como Nuestro Pequeño Mundo, el Trío Expresión –con Julio Seijas y Evangelina Sobredo "Cecilia"–, Suburbano o en cientos de grabaciones y fidelidades como la mantenida durante muchos años con Pablo Guerrero y recientemente con Clara Ballesteros.

Por mi parte hoy no quiero más palabras, ni más historias, quiero solamente compartir una serie de imágenes que a lo largo del día de hoy me han venido a la cabeza desde el corazón... Imágenes-abrazos que quedan ahí inmortales en la memoria y para la historia de nuestra música popular.

Nacho Sáenz de Tejada.
Con el grupo "Nuestro Pequeño Mundo". Fotografía de la cubierta
del disco "El folklore de Nuestro Pequeño Mundo" (1968).
Nacho aparece el primero a la derecha de la imagen.
Con el grupo "Nuestro Pequeño Mundo". Fotografía que aparece
en el interior de la carpeta del disco "Te añoro" (1980).
Nacho aparece el primero –de pie– a la izquierda de la imagen.
Con Pablo Guerrero en el disco "A tapar la calle" (1978).
Fotomontaje incorporado al interior de la carpeta en el que
aparecen: Detrás, en pie, Juan Alberto Arteche y Miguel Ángel
Chastang. Delante, sentados, de derecha a izquierda:
Pablo Guerrero, Miguel de Córdoba y Nacho Sáenz de Tejada.
Con el grupo Suburbano (1983)
De derecha a izquierda: Nacho Sáenz de Tejada, Bernardo Fuster,
Bili Billegas, Tino Di Geraldo, Luis Mendo y Mario Jansen.
Dibujo de Nacho creado por "El Cubri" para el disco
"Cantata del exilio" (1978), de Antonio Resines y Antonio Gómez.
Nacho Sáenz de Tejada acompañando a la guitarra
a Clara Ballesteros en una de sus recientes actuaciones.
Nacho Sáenz de Tejada fotografiado recientemente por su hijo.

Y seguidamente, una imagen para mí muy entrañable: Silvio Rodríguez había llegado a Madrid para ofrecernos unos de sus conciertos. Nacho y yo –ejerciendo el periodismo– le llamamos al hotel en el que se hospedaba y quedamos en ir a verle y a charlar con él. Fuimos juntos al hotel en plan de fans absolutos –lo recuerdo a la perfección–, y pasamos la tarde juntos. Fue inolvidable. Desde aquel día guardo esta fotografía como uno de mis pequeños-grandes tesoros.

Nacho aparece en la imagen el segundo de la derecha.
En los extremos Silvio y yo muchísimo más joven.

Para concluir, solamente compartir también un convencimiento que en este momento se me refuerza y en el que me reafirmo: La necesidad de seguir luchando por la creación de un Centro de Documentación de la Canción de Autor que sea realmente "memoria viva del pasado"y "crónica y testimonio del presente"... La "memoria viva" de nuestra música popular y de nuestra "canción de autor" hoy se llama NACHO SÁENZ DE TEJADA.

lunes, 21 de octubre de 2013

ÚLTIMAS IMÁGENES DE UNA NOCHE INOLVIDABLE

Me acaba de llegar otro de los reportajes fotográficos que se realizaron la noche del 16 de octubre pasado en la Sala Galileo con motivo del concierto de «LOS MAESTROS CANTORES»; en este caso las imágenes que seguidamente voy a colgar son de ROBERT T. WHITE y GEMA (http://www.lamiradadegema.es/), buenos amigos que se unieron al concierto y que nos han mostrado su generoso apoyo al «Centro de Documentación Difusión de la Canción de Autor».

¡GRACIAS A TODOS LOS QUE ACUDIERON A LA CITA!
SARA VENEROS
MANU CLAVIJO
ANDRÉS SUDÓN
FERNANDO MAES
CHICA METÁFORA
RUBÉN MÁRQUEZ
PATXI E ÍÑIGO ANDIÓN
OLGA MANZANO
PABLO GUERRERO
CLAUDIO H
ESFUMATO
ENRIQUE AMIGÓ
CLARA GONZÁLEZ
JULIO GONZALO
MARINO SÁIZ
ALEJANDRO MARTÍNEZ
DAVID MOYA
ÍÑIGO GOPPEL
JUAN TROVA Y FERNANDO G. LUCINI
JUAN TROVA
FERNANDO G. LUCINI

¡GRACIAS ROBERT Y GEMA!
Este reportaje fotográfico aparece ampliado en el blog
objetivopirata.blogspot.com.es/
y concretamente en el siguiente enlace:
http://objetivopirata.blogspot.com.es/2013/10/objetivo-pirata-retrata-los-maestros.html

domingo, 20 de octubre de 2013

ORLIS PINEDA «REINICIANDO»... TENER ESTE DISCO Y ESCUCHARLO ES HACERSE UN HEMOSO REGALO... "Y CON ÉL LLEGO LA BUENA MÚSICA Y LA ALEGRÍA".

Orlis Pineda. (Fotografía: Juan Miguel Morales).

«Me quería comprar un DVD
con los discos de Alejandro Sanz
una piscinita de champán
y un lujoso mágico chalet
me quería pasear por Chamberí
y brindarme un vino de burdeos
me quería llevar al Bernabéu
para ver jugar al Real Madrid
Me decía Orlis que te pasa
que nada quiere aceptar
yo le dije yo no quiero nada
nada material
Yo lo quiero es mucho amor
yo lo que quiero es tu corazón».
("Mucho amor". Orlis Pineda).

Estos versos que acabamos de leer –con su música correspondiente– son los primeros se escuchan cuando te dispones a disfrutar del disco de ORLIS PINEDA que acaba de publicarse con el título de "REINICIANDO"; primeros versos –primera canción– que nos dan el "tono" de todo lo que después escucharemos; el tono musical, el tono poÉtico, y, en particular, el tono humano y profesional del "cantautor" cubano con el que desde hace tiempo tenemos la suerte de compartir y disfrutar hermosas canciones.

La audición del disco de Orlis –que me lo dio personalmente el pasado día 16, en mitad del concierto de "Los Maestros Cantores"– me ha vuelto a plantear –una vez más–, y me ha servido, para darle "otra vuelta de tuerca" a mis últimas reflexiones sobre la "canción de autor", y, más en concreto, sobre ese tipo de creador al que le atribuímos –o al menos, yo se le atribuyo– el nombre de "cantautor".

Esas reflexiones, tras escuchar el disco de Orlis, se han centrado en torno a dos cuestiones que considero esenciales:

La primera, tiene que ver con el concepto de "cantautor" en si mismo. En ese sentido me reafirmo, una vez más, en que se puede tener muy buena voz, cantar muy bien, componer con calidad, hacer "bonitas" canciones, y, sin embargo, no pertenecer a ese género al que tanto admiro. Yo, personalmente, a un "cantautor" le exijo –y tengo mi derecho a hacerlo– como mínimo, lo que Miguel Ángel Morelli –escritor argentino– plantea en su poema-canción titulado "Cantor de oficio"; o sea, esto:

«Mi oficio de cantor es el oficio
de los que tienen guitarras en el alma.
Yo tengo mi taller en las entrañas
y mi única herramienta es la garganta. [...]
El cantor es un hombre más que anda
transitando las calles y los días,
sufriendo el sufrimiento de su pueblo
y latiendo también con su alegría».

Pues bien, tras la escucha de "REINICIANDO" –disco de Orlis Pineda– y, conociéndole desde hace tiempo, he de afirmar con rotundidad que nos encontramos frente un auténtico "cantautor" que encarna a la perfección las cualidades indicadas por Morelli en su anterior poema. El propio Orlis nos lo canta:

«Lloviznando va buscando paraíso
haciendo del vuelo una canción de auoras
saliendo a la medida por la voz de mi guitarra,
la cómplice y testigo de mis sueños,
la fiel historiadora del amor
que archiva las leyendas de mis ansias
en rosas, en locuras y en adiós».
("Piedra blanca". Orlis Pineda).

La segunda reflexión que me suscita el disco y el propio Orlis, también con referencia al concepto de "cantautor", tiene que ver con su personalidad. 

Para mi –ya lo sabéis– una de las más importantes cualidades que busco y me obsesionan –y que no siempre encuentro entre los que se autodenominan "cantautores"– es la "HUMILDAD"; cualidad que siempre engrandece al ser humano, entre otras razones, porque deja al descubierto y "da a luz" la grandeza de su humanidad, de su arte y de su sensibilidad. (Evidentemente, si lo que se posee es una evidente pobreza humana –pura mediocridad–, o simplemente inseguridad, no conviene ser humilde, es mejor, enmascararse con posturas y comportamientos "ombligistas", "prepotentes" y "mesiánicos"; o sencillamente, dedicarse a buscar y prodigar el amparo, a la larga siempre inútil, del "famoseo").

Pues bien –vuelvo a decirlo– ORLIS PINEDA es un "cantautor" muy grande, porque siendo "gran cantautor" poética y musicalmente, es, a la vez, un ser humano "bellamente humilde", "hermosamente humilde". Lo era cuando lo conocí, lo ha sido siempre que me he encontrado con él, lo es ahora y creo que nunca dejará de serlo porque, en realidad, esa es su condición humana más valiosa y con la que mejor sabe crear.

Orlis Pineda. (Fotografía: Juan Miguel Morales).

Y tras la larga introducción anterior –no podía, ni quería dejar de hacerla–, ¡vamos con el disco!

"REINICIANDO": nueve hermosas canciones apadrinadas, en primer lugar, por la experiencia, el mucho cantar, y el permanente "reiniciar" –siempre esperanzado– de Orli; y apadrinadas también por un extraordinario grupo –auténtica banda, ¡esto sí es una banda!– de músicos y amigos: Jesús Mendoza, Alfredo Ochoa, Ernesto Bravo, Miguel Cano, Andrés Cisneros, Pedro Esparza, Fernando Hutado, Manu Clavijo –siempre ahí solidario, ¡como le admiro!–, Alfredo Ochoa, Jesús Mendoza, mi querida María Barnuevo, Benny Terán –en los arreglos–, Manuel Pájaro y Carlos Díaz –asistentes de grabación–, Mauco Sosa –gráfica y diseño– Luis del Toro –grabación  y mucho más– y Juan Miguel Morales nuestro amigo del alma.

Cubierta creada por Mauco Sosa a partir de una fotografía de Juan Miguel Morales.

Respecto a las canciones de este disco de Orlis, podría pasarme el día escribiendo; pero ¡no!, procuraré sintetizar.

En primer lugar incidir en el carácter que en todas ellas se hace notar del concepto, o mejor, de la experiencia de "ida y vuelta" que late en la identidad de Orlis y, por tanto en sus creaciones.

"Ida y vuelta" asumida con agradecimiento, con respeto y con amor, en particular, en dos de las canciones del disco: "Habana sí" y "Yo te quiero Madrid".

Habana
«tú tienes una mirada
que muchos quieren tener,
tú tienes una mañana
que abre caminos a la fe».
("Habana sí". Orlis Pineda)

"Entre tanta fantasía,
entre tantos corazones
fui pariendo mis canciones...
por eso yo siempre digo
que Madrid es esperanza».
("Yo te quiero Madrid". Orlis Pineda)

Por otra parte, decir que las canciones de Orlis están preñadas de muy buena música y de una desbordante alegría. Yo cada vez que le escucho no puedo dejar de recordar el día en que –recientemente– celebramos juntos el cumpleaños de Elisa Serna. Aquel día escuchándole a él –y por la feliz e irresistible culpa de su música– Elisa y yo bailamos juntos por primera vez, y eso que no suelo bailar, y que hace más de cuarenta años que nos conocemos... Y es que el amigo Pineda sabe destrozar con sus canciones el "topicazo" de la "canción de autor" como "muerma y aburrida". (Hace tan solo unos días la presentación de "Reiniciando" en Madrid se convirtió e una auténtica fiesta).

Fotografías tomadas por Inés Poveda (Carolina Tipití Tipitá)
el pasado día 18 de octubre durante la presentación del disco
"Reiniciando" de Orlis Pineda.
(Inés Poveda es otra de esas personas hacia la que siento
cada vez mayor admiración).

Y por último, destacar la "poÉtica" que subyace y transpira en las canciones de Orly; canciones que nos hablan, con apasionada convicción, de amor, de sueños, del pensamiento utópico, de la libertad, de la alegría, de la locura y, a fin de cuentas, de la esperanza.
«Eu preciso falar
De otro mundo que va
Respirando sueños de libertad...
De los sueños que no pueden parar...
Sueños
Para los gritos inocentes
Para los supervivientes
Para el que cuida corazones
Para el abrazo de emociones
Al condenado por un beso
Para el amor de un mismo sexo
Para el que sueña cada día
Para la madre utopía
Para el que mata el egoísmo
Para el que quita imperialismo
Para las grandes ilusiones
Para las revoluciones
Para la luz que no marchite
Para la idea que no claudique
Para la única belleza
Para ti naturaleza
Sueños».
("Sueños". Orlis Pineda)

Así pués..., ¡OS LO RECOMIENDO!... "REINICIANDO" de ORLIS PINEDA...; comprar este disco y poder escucharlo es haceros –a vosotros y a vosotras mismas, y a vuestro cuerpo– un GRAN REGALO. ¡Os lo aseguro!

sábado, 19 de octubre de 2013

«LOS MAESTROS CANTORES». ÚLTIMA SECUENCIA: "EL MAESTRO DE LOS MAESTROS CANTORES"

Para concluir las secuencias anteriores del concierto de «LOS MAESTROS CANTORES» –celebrado el pasado día 16 de octubre en la Sala Galileo de Madrid– es necesario, importante y entrañable evocar el momento en que subió al escenario el poeta, y gran cantautor, al que decidimos nombrar «EL MAESTRO DE LOS MAESTROS CANTORES».

ÚLTIMA SECUENCIA: «PABLO GUERRERO»

PABLO GUERRERO y GONZALO CASTRO. (Fotografía: Sergio López).
PABLO GUERRERO. (Fotografía: Sergio López).
PABLO GUERRERO. (Fotografía: Sergio López).

III - Y AHORA ¡A DISFRUTAR CON "PABLO.CANO" ESCUCHANDO LAS CANCIONES DE SU "FLOR DE HABANERA" !... Y ALGO MÁS.

Después de los dos "cuelgues" que publiqué hace unos días dedicados al disco "FLOR DE HABANERA" – opera prima del cantau...