Hoy celebramos un nuevo sábado recomendando un disco maravilloso que hay que escuchar con "calma" para disfrutar de lo mucho y muy bello que nos proporciona:
Este disco de SILVIA PÉREZ CRUZ se titula "11 de novembre" y está dedicado a su padre Cástor Pérez -músico, investigador y compositor de habaneras–, nacido el 11 de noviembre de 1955 y fallecido el 10 de noviembre de 2010.
«Al meu pare, en Càstor.
Papa espero que t'agradi, està ple de tu». «A mi padre. Cástor.
Papá, espero que te gustr, está lleno de ti».
...amb l'ànima enredada a les voltes de Calella,
de mirada gallega i accent d'empordanet petit,
el cor li batega
com punys que repiquen sobre taules
d'una taverna antiga i eterna.
Seductor atlàntic de pell Mediterrània,
de mans nobles,
plenes de pessigolles,
cordes de guitarra ansioses de ballar
amb els teus dits
sense pressa. ("11 de novembre". Silvia Pérez Cruz)
"11 de novembre" es un disco sorprendente, hermoso, rebosante de sensibilidad, plural, incorsetable...; un conjunto de 14 canciones en el CD, y 10 en el DVD adjunto, que el escritor Joan Ollé presenta con estas palabras:
Silvia Pérez Cruz. (Fotografía de Lurdes R. Basolí
«Es un secreto a voces que Sílvia Pérez Cruz es una de las mejores voces del momento, pero en “11 de novembre” la cosa va a más, a mucho más, ya que si hasta ahora nos había mostrado su exquisita personalidad a través del singularísimo trato dado a canciones de otros, ahora se desnuda de alma para abajo y nos muestra su personal mapamundi a través de sus músicas, letras e instrumentaciones (guitarras, acordeones y violines, pero también polifonía y –como Erik Satie– timbres de bicicleta, griterío de niños, grillos campestres y cuerdas que dan cuerda a un juguete). Sílvia es juguetona porque puede y quiere, porque lleva mucha música enredada en el pelo, y, tatuada en la piel, la memoria de los grandes, los maestros. Hay quien considera que la Pérez Cruz maneja demasiados palos (copla, fado, bolero, jazz, flamenco...), pero considera mal, ya que todos son necesariamente sinceros y pertenecen a su sangre. Salvador Espriu –poeta al que la mujer que nos ocupa ha cantado estremecedoramente– aplaudiría, entusiasta y discreto, la convivencia de catalán, castellano, gallego y portugués en una sola voz ibérica y plural. Sílvia, bruja buena, niña vieja, “frágil y esbelta”, conoce perfectamente los desequilibrios, riesgos y vértigos que conducen a la emoción. Y, prendidos de su voz y su palabra, viendo cómo pasan “los días, las noches, los trenes”, como arrecia y amaina el “Dilúvio”, viajamos del brazo de Càstor, Félix, Toni, las tres Glòries, Iglesias y la pequeña Lola (Nonnon...), desde un café berlinés pasando por Nueva Orleans hasta el país de las favelas, pernoctando en Folegrandros hasta alcanzar el Río de la Luna (“Moon River”), ahora reflejada en el sereno oleaje de un doméstico mar ampurdanés, mientras unos dedos sin prisa dibujan un aire de habanera ya sin voz que la cante. Lo dijo Eloy Sánchez Rosillo: “Principio y fin habitan en el mismo relámpago”. De eso trata “11 de novembre”, de los muchos atardeceres que tiene cada día, pero también de la luz pura, aún no usada, del mañana».
Las canciones integradas en este disco de Silvia Pérez Cruz son las siguientes:
En el DVD que acompaña al CD, Silvia interpreta algunas de las canciones anteriores e incorpora otros temas como "Currucucu paloma", "Corrades d'exili" y la habanera "Vestida de nit".
Es muy importante añadir y destacar el listado de muy buenos músicos que han acompañado a Silvia en este trabajo, entre ellos, Enric Camarasa, Miguel Àngel Cordero, Raül Fernández, Bernat Bofarull, Féliz Pérez, Toni Pérez, Monserrat Ricart, Olvido Lanza, Igor Cortadellas, Felix Rossy, Alfred Artigas, Anna Tobías, Aleix Tobías, Lola Cruz, Joan Orpella, Maria Juan, Joan Antoni Pich, Oriol Aymat, Miguel Ángel Cordero, Ignasi Cama, Acari Beltrán, o Javier Colina.
Para concluir este "cuelgue" os propongo ver y escuchar dos vídeos relacionado con el disco que hoy ocupa nuestra "Musicalma sabatins", en el primero Silvia interpreta "Currucucu paloma" –del compositor mexicano Tomás Méndez Sosa–; en el segundo podemos escuchar "Días de paso" sobre un montaje fotográfico de Juan Miguel Morales.
Sí, SILVIA PÉREZ CRUZ nació y creció entre habaneras.
Silvia Pérez Cruz en el Liceu de Barcelona.
Su padre Cástor Pérez, nacido el 11 de noviembre de 1955, fue un gran amante de la habanera; amante como compositor, como intérprete y como investigador; motivo por el que, sin duda, Silvia las canta con verdadero apasionamiento....; se trata evidentemente de una de esas herencias estéticas de las que es difícil desprenderse.
Cástor Pérez.
Cástor, como intérprete de habaneras –y en general de todo tipo de canciones marineras y de taberna– participó en conocidas agrupaciones como Port-Bo, Duet, L'Empordanet o Cubacant y, a la vez, compuso bellísimas habaneras; entre ellas la titulada "Vestida de nit" creada a partir de un texto de su compañera Glòria Cruz, madre de Silvia.
En el siguiente vídeo podemos "ver y escuchar" a Cástor y a Silvia –padre e hija– interpretando precisamente esa hermosa habanera escrita por Glòria, su madre. Video grabado en la tradicional "Cantada d'havaneres de Calella de Palafrugell", celebrada en el año 2010.
«Pinto les notes d'una havanera
blava com l'aigua d'un mar antic.
Blanca d'escuma, dolça com l'aire,
gris de gavines, daurada d'imatges,
vestida de nit.
Miro el paisatge, cerco paraules,
que omplin els versos sense neguit.
Els pins m'abracen, sento com callen,
el vent s'emporta tot l'horitzó.
Si pogués fer-me escata
i amargar-me a la platja
per sentir sons i tardes del passat,
d'aquell món d'enyorança,
amor i calma, perfumat de lluna, foc i rom
Si pogués enfilar-me a l'onada més alta
i guarnir de palmeres el record,
escampant amb canyella totes les cales
i amb petxines fer-lis un bressol
Els vells em parlen plens de tendresa,
d'hores viscudes amb emoció.
Joves encara, forts i valents,
prínceps de xarxa, herois de tempesta,
amics del bon temps.
Els ulls inventen noves històries,
vaixells que tornen d'un lloc de sol.
Porten tonades enamorades.
Dones i Pàtria, veles i flors.
Si pogués fer-me escata
i amargar-me a la platja
per sentir sons i tardes del passat,
d'aquest món d'enyorança,
amor i calma, perfumat de lluna, foc i rom
Si pogués enfilar-me a l'onada més alta
i guarnir de palmeres el record,
escampant amb canyella totes les cales
i amb petxines fer-lis un bressol».
«Pinto las notas de una habanera / azul como el agua de un mar antiguo. / Blanca de espuma, dulce como el aire, / gris de gaviotas, dorada de imágenes, / vestida de noche. / Miro el paisaje, busco palabras, / que llenen los versos sin inquietud. / Los pinos me abrazan, siento como callan, /el viento se lleva todo el horizonte. / Si pudiera hacerme escama / y esconderme en la playa / para oír sonidos y tardes del pasado, / de aquel mundo de añoranza, / amor y calma, perfumado de luna, fuego y ron. / Si pudiera trepar a la ola más alta / y adornar de palmeras el recuerdo, / esparciendo con canela todas las calas / y con conchas hacerles cuna. / Los viejos me hablan llenos de ternura, / de horas vividas con emoción. / Jóvenes aún, fuertes y valientes, / príncipes de red, héroes de tormenta, / amigos del buen tiempo. / Los ojos inventan nuevas historias, / barcos que vuelven de un lugar de sol. / Llevan tonadas enamoradas. / Mujeres y Patria, velas y flores. / Si pudiera hacerme escama / y esconderme en la playa / para oír sonidos y tardes del pasado, / de este mundo de añoranza, /amor y calma, perfumado de luna, fuego y ron. / Si pudiera trepar a la ola más alta / y adornar de palmeras el recuerdo, / esparciendo con canela todas las calas / y con conchas hacerles cuna».
Pocos meses después de la grabación de este video, falleció Cástor Pérez, concretamente el 10 de noviembre de 2010; situación muy dolorosa para Silvia que evocó en la "Cantada d'havaneres de Calella de Palafrugell" celebrada en 2011, interpretando precisamente esa misma habanera en recuerdo y homenaje a su padre.
Esta fué la grabación de aquel entrañable momento:
Y hablando de habaneras y de Silvia Pérez Cruz, os propongo seguir disfrutando a tope, ahora con esta versión de las "Habaneras de Cádiz" de Antonio Burgos y de Calos Cano:
Para finalizar este "cuelgue", que completaré el próximo sábado presentando el nuevo disco de Silvia en la sección "Musicalmas sabatinas", o propongo "ver y escuchar" este cuarto vídeo que no tiene desperdicio: en él Cástor y Silvia canta en una taberna, y en directo, uno de los más hermosos boleros que se han escrito, me refiero, al titulado "20 años".
Hace unos días mi buen amigo Yigo Sugasti, cantautor panameño que lidera el proyecto "Tocando Madera", del que ya hemos hablado en este blog, me mandó un correo informándome de que se había publicado una página en internet en la que se presentaba una lista de los mejores discos mundiales del 2012 en la que aparecía seleccionado CARLOS MÉNDEZ, cantautor amigo de Panamá que grabó el año pasado un disco titulado "Mar". Nada más recibir su mensaje me fui directamente a la página de internet sobre la que me informaba. Es esta:
Al abrir esta pagina –como podréis comprobar, si también lo hacéis– me llevé la gran sorpresa de que además del disco de Carlos Méndez, entre los 25 seleccionados el primero de todos ellos era este:
Efectivamente –y en esto me encuentro absolutamente de acuerdo con ese listado– el disco "11 de noviembre" de SILVIA PÉREZ CRUZ es uno de los mejores que han sido editados en España a lo largo del año 2012.
Silvia Pérez Cruz, "nacida en el Mediterráneo" –concretamente en Palafrugell– es pura música y pura sensibilidad; y lo ha sido desde siempre; un siempre "cortito" porque ella es muy joven; nació el 15 de febrero de 1983 –"acuario" por cierto–.
Antes de aterrizar en su último disco –que comentaré el próximo sábado, recuperando la sección «Musicalmas sabatinas»–, considero que es importante, y a la vez, un inmenso placer, realizar un breve recorrido sobre los que personalmente considero sus cuatro últimos trabajos discográficos fundamentales en un doble sentido: en primer lugar, porque nos ofrecen la riquísima variedad de ambientes, de géneros y de expresiones musicales que Silvia es capaz de bordar con su voz; y, en segundo lugar, porque al acercarnos a ellos nos disponemos a encontrarnos cara a cara, y a disfrutar intensamente, con la "belleza"; esa "belleza limpia, natural y, a la vez, salvajemente hermosa", tan necesaria y, a veces, tan ausente en los tiempos que corren.
Esos cuatro últimos trabajos discográficos son los siguientes:
El primero es el realizado con el grupo "Las Migas", de inspiración y raíces flamencas, surgido en 2004. Grupo –integrado por Silvia, Marta Robles, Isabelle Laudenbach y Lisa Bause– que en 2010 no ofreció un maravilloso disco titulado: "Reinas del matute".
De ese disco os propongo "ver y escuchar" este precioso tema titulado "Perdóname luna":
«Enviste la luna como enviste el toro,
la luna menguante carente de amante, carente de todo.
Que sabe la luna, cuando soy sincero?
Si una vez te quice, o si aun te quiero?
Que sabe la luna como yo me siento,
si hazta la armadura se me ha puesto oscura de llorar por dentro.
Dudo que la luna pueda saber cuales son mis dudas, si ni yo las se!
La luna lunera no brilla en mi cielo, ya no hay cascabeles pa su sonagero.
Yo desde mi tumba convertida en cuna, vuelvo pa decirte:
Perdoname luna, perdoname luna.
Enviste la luna como enviste el toro,
con y sin motivo,
se que te queria,
que me siento solo.
Sabe bien la luna
que sin ti no vivo,
que no puedo verte
pero no te olvido!
Que sabe la luna del triste payaso,
que al callar el toda firmese a la horca que le da el fracaso.
Dudo que la luna pueda saber
cuales son mis dudas, si ni yo las se!
La luna lunera ...».
El segundo trabajo de Silvia Pérez Cruz que hoy quiero resaltar fue su participación en el grupo de música tradicional catalana "Xalupa" junto con Chiara Giani, Lisa Bause y Aleix Tobias; un trabajo de creación y de interpretación musical completamente distinto al realizado con "Las Migas", del que surgió el disco titulado "Un sordo s'ho escoltava" (2010).
Al año siguiente, ya en el 2011, Silvia vuelvió a encontrarse con el contrabajista Javier Colina –con el que ya había colaborado anteriormente– y grabó otro maravilloso disco, dedicado al bolero cubano, titulado "En la imaginación"; obra en la que participaron Albert Sanz –al piano–, Marc Miralta –a la batería– y Perico Sambeat –al saxo.
De aquel disco podemos "ver y escuchar" ahora la versión de Marta Valdés que le da título al disco:
«Hoy estoy pensando que tal vez existas.
Está de fiesta la imaginación,
desesperada sensación de ti.
Quién serás, que así me invitas a amar,
quién serás, que me has podido dejar en mi locura,
mientras se me escapa tu posible visión,
y sospecho que tú, que tú eres nadie,
que está de fiesta la imaginación».
("En la imaginación". Marta Baldés).
Ese mismo año, 2011, Silvia acompañada de Ravid Goldschmidt –pianista y percusionista israelí– grabó otro memorable disco titulado "Rompiendo aguas"; experiencia de la que ya había disfrutado anteriormente, en 2006, con la grabación de "Llama", obra también compartida con Ravid.
En el siguiente vídeo podemos "ver y escuchar" a Silvia y a Ravid interpretando la canción titulada "Loca":
«Mis voces son aire, vuelan,
mis lunas son soles, mientes,
mis días son tierra pesada,
mis ojos son aguafuentes.
Ay!... como me pesan las alas,
ay!... ganas de besarte aire,
mis plumas están cansadas.
haz que mi corazón baile.
Ay!... loca, loquita loca,
así es mi boca.
aunque bese con sus frutas,
de palabra se equivoca
Soledad en compañía,
versos que vuelven besos,
ay!... cuídenme el alma mía,
sin disfrazar los silencios.
Ay!... quiero mi duda infinita,
ay!... tanto vino tinto y verte.
ay!... mama, ay! mama,
mi dulce es quererte.
Déjame vivir la vida,
tierra mar y pinos verdes.
Ay!... loca, loquita loca».
Por hoy, concluyo este "cuelgue"...; pero mañana volveré a escribir sobre Silvia Pérez Cruz refiriéndome, en concreto, a otro "cantar" –aprendido en la cuna– que ella sabe bordar de forma absolutamente exquisita; me refiero a las "habaneras"... ¡vayan preparándose!.
de mi libro "Crónica cantad de lo silencios rotos".
Hoy prosigo el apartado titulado
"QUALSEVOL NIT POT SORTIR EL SOL" (3).
España 1963 a 1975. La uniformidad, oficial y forzosamente impuesta en el ámbito de las ideologías y de las creencias, fue también, como es lógico, una de las características que definieron las manifestaciones culturales de la época y, más concretamente, la música y la canción.
Controlar y dirigir la cultura del pueblo y, a través de ella, su educación sentimental, ha sido y será siempre una de las armas fundamentales utilizadas por el poder totalitario para imponer su ideología sin fisuras y para asegurarse su permanencia.
Es evidente, y los que ejercen el poder bien lo saben, que uno de los factores esenciales que mueven el pensamiento y la conducta humana, y, en general, la configuración global de nuestra personalidad, es la afectividad, es decir, el conjunto de nuestros sentimientos, de nuestras emociones y de nuestras pasiones. Como bien dice José Antonio Marina, la afectividad, entendida como el mundo de los sentimientos, «es en alguna medida, pero con enormes diferencias, el lugar en el que se vive» o «el envolvente de la vida», y es precisamente ahí, en los sentimientos que nacen de la interioridad y del silencio –que nacen de lo que Manuel Vicent llama «las cavernas submarinas de la carne»–, donde se descubren, se fortalecen y estallan los grandes valores, los valores que nos humanizan, que le dan sentido a nuestra existencia y que, cuando los estimamos, somos capaces de convertirlos en convicciones radicales, por las que merece la pena viviv, y en aspiraciones, o razones utópicas, que necesitamos alcanzar, cueste lo que cueste, aunque para ello sea necesario el riesgo, el atrevimiento, el sacrificio, la constancia e incluso la acción revolucionaria.
Lluís Llach. (Fotografía de Juan Miguel Morales)-
I
«Quan surts per fer el viatge cap a Itaca,
has de pregar que el camí sigui llarg,
ple d'aventures, ple de coneixences.
Has de pregar que el camí sigui llarg,
que siguin moltes les matinades
que entraràs en un port que els teus ulls ignoraven,
i vagis a ciutats per aprendre dels que saben.
Tingues sempre al cor la idea d'Itaca.
Has d'arribar-hi, és el teu destí,
però no forcis gens la travessia.
És preferible que duri molts anys,
que siguis vell quan fondegis l'illa,
ric de tot el que hauràs guanyat fent el camí,
sense esperar que et doni més riqueses.
Itaca t'ha donat el bell viatge,
sense ella no hauries sortit.
I si la trobes pobra, no és que Itaca
t'hagi enganyat. Savi, com bé t'has fet,
sabràs el que volen dir les Itaques».
II
«Més lluny, heu d'anar més lluny
dels arbres caiguts que ara us empresonen,
i quan els haureu guanyat
tingueu ben present no aturar-vos.
Més lluny, sempre aneu més lluny,
més lluny de l'avui que ara us encadena.
I quan sereu deslliurats
torneu a començar els nous passos.
Més lluny, sempre molt més lluny,
més lluny del demà que ara ja s'acosta.
I quan creieu que arribeu, sapigueu trobar noves sendes».
III
«Bon viatge per als guerrers
que al seu poble són fidels,
afavoreixi el Déu dels vents
el velam del seu vaixell,
i malgrat llur vell combat
tinguin plaer dels cossos més amants.
Omplin xarxes de volguts estels
plens de ventures, plens de coneixences.
Bon viatge per als guerrers
si al seu poble són fidels,
el velam del seu vaixell
afavoreixi el Déu dels vents,
i malgrat llur vell combat
l'amor ompli el seu cos generós,
trobin els camins dels vells anhels,
plens de ventures, plens de coneixences».
("Viatge a Itaca". Kavafis, Carles Riba, Lluís Llach.
LP: "Viatge a Itaca", 1975)
I - «Cuando salgas para hacer el viaje hacia Itaca / has de rogar que sea largo el camino, / lleno de aventuras, lleno de conocimiento. / Has de rogar que sea largo el camino, / que sean muchas las madrugadas / que entrarás en un puerto que tus ojos ignoraban / que vayas a ciudades a aprender de los que saben. / Ten siempre en el corazón la idea de Itaca. / Has de llegar a ella, es tu destino / pero no fuerces nada la travesía. / Es preferible que dure muchos años / que seas viejo cuando fondees en la isla / rico de todo lo que habrás ganado haciendo el camino / sin esperar a que dé más riquezas / Itaca te ha dado el bello viaje / sin ella no habrías salido. / Y si la encuentras pobre, no es que Itaca / te haya engañado. Sabio como muy bien te has hecho / sabrás lo que significan las Itacas».
II - «Más lejos, tenéis que ir más lejos / de los árboles caídos que os aprisionan. / Y cuando los hayáis ganado / tened bien presente no deteneros. / Más lejos, siempre id más lejos, / más lejos del presente que ahora os encadena. / Y cuando estaréis liberados / volved a empezar nuevos pasos. / Más lejos, siempre mucho más lejos, / más lejos, del mañana que ya se acerca. / Y cuando creáis que habéis llegado, sabed encontrar nuevas sendas».
III - «Buen viaje para los guerreros / que a su pueblo son fieles / favorezca el Dios de los vientos / el velamen de su barco / y a pesar de su viejo combate / tengan placer de los cuerpos más amantes. / Llenen redes de queridos luceros / llenos de aventuras, llenos de conocimiento. / Buen viaje para los guerreros / si a su pueblo son fieles / favorezca el Dios de los vientos / el velamen de su barco/ y a pesar de su viejo combate / el amor llene su cuerpo generoso / encuentren los caminos de viejos anhelos / llenos de aventuras, llenos de conocimiento». ("Viatge a Ítaca". Kavafis, Carles Riba, Lluís Llach).
En este sentido, siempre me impresionó aquella frase que una buena mañana apareció escrita en las paredes del Mayo Francés: «Olvida lo que sabes y aprende a sentir»; frase que conecta con uno de los contenidos claves presentes en e pensamiento y en las canciones de Luis Eduardo Aute, canciones siempre preñadas de una extraordinaria lucidez.
«Dicen que todo se explica,
que el azar oculta un orden.
Nada se escapa a la regla
de la cordura del hombre.
Bajo la luz de la ciencia
ninguna sombra se esconde;
música y magia son mitos
que a la materia responden.
Tiene que existir,
aún tiene que latir,
amordazado por la razón,
un corazón.
Nada obedece al misterio
que configura a la noche.
No tiene peso el vacío
puesto que no tiene doble;
el sentimiento es un lujo
que agujera el soporte
de las respuestas cabales
a lo que no se conoce.
Ser un verbo sin sangre
de pensamientos conformes,
una cabeza en la masa
con apellidos y nombre.
Triste deber de la Historia
el de encontrar soluciones
acribillando latidos
para que suenen relojes».
("Un corazón". Luis Eduardo Aute.
LP: "De par en par". 1979).
Negarle al pueblo su derecho a interiorizar y sentir en libertad, o, como dice Aute, «acribillarle sus latidos», ha sido, y será siempre, una de las formas más eficaces utilizadas por las dictaduras para despersonalizarlo, para masificarlo y para dejar así campo abierto a la acción dominadora; y con ese fin la primera medida a adoptar siempre se repite: amordazar la voz del corazón y deshumanizar el arte y la cutura.
Y, ¡claro! puestos a amordazar y silenciar la voz del corazón y a negarle al pueblo su derecho a sentir en libertad, uno de los primeros objetivos a plantearse, desde el sistema, non podía ser otro más que el de la manipulación y el control sobre la música y la canción, reconocidas, en su conjunto, como el arte y el lenguaje de los sentimientos. Como decía Platón en "La República", «nada hay más apto que el ritmo y la melodía para introducirse en lo más recóndito del alma y aferrarse tenazmente a ella».
Y hablando de Platón, nos encontramos, también en "La República", con un magnífico diálogo que aclara y pone el dedo en la llaga respecto a las motivaciones de la intervención del poder totalitario sobre la música: «–Por tanto, es en el ámbito de la música –dije– donde, según parece, han de establecer su cuerpo de guardia los guardianes. –Ahí es, en efecto –replicó Adimanto–, donde, al insinuarse, la ilegalidad pasa más fácilmente inadvertida. –Sí –dije–, como cosa de juego y que no ha de producir daño alguno. –Ni lo produce –observó– sino introduciéndose poco a poco y deslizándose calladamente en las costumbres y modos de vivir; de ellos sale, ya crecida, a los tratos entre ciudadanos y tras éstos invade las leyes y las constituciones, ¡oh, Sócrates!, con la mayor impudencia hasta que al fui lo trastorna todo en la vida privada y en la pública». (Platón. "La República").
Desde esa perspectiva, los guardianes del franquismo, conscientes y atemorizados, sin duda, por la influencia transformadora que puede llegar a tener la cultura popular y, en particular, la música y la canción, ejercieron sobre ellas, una implacable acción represora, Andrés Sorel, en el texto de presentación del primer LP de Elisa Serna grabado en Francia: "Quejido" (1972), expresaba así los rasgos de esa acción:
«En 1939, la música, y más concretamente la canción, fueron también derrotadas. Como las otras creaciones artísticas y culturales, ella también conoció la muerte, el exilio y el silencio. Viejos cantares de plazas y de ferias, heredados quizá del más remoto mester de juglaría; crónicas cotidianas en coplas de ciego y en romances; o ambiciosas tentativas entroncadas con las experiencias del teatro popular –como la Barraca, fundada por Federico García Lorca, o el Búho– en las que los poetas y los músicos rescataban la esencia del folklore popular y buscaban el reflejo del pueblo en el pueblo mismo, fueron paralizadas. Censura, desvinculación con el pasado y fin de la tradición. Eran tiempos de silencio. [...] Toda la actividad artística: música, pintura, cine, literatura, entraron en un trágico contexto cuyo resultado fue una auténtica esclerosis y paralización cultural».
«Jo vinc d'un silenci
antic i molt llarg de gent que va alçant-se
des del fons dels segles
de gent que anomenen
classes subalternes,
jo vinc d'un silenci
antic i molt llarg.
Jo vinc de les places
i dels carrers plens
de xiquets que juguen
i de vells que esperen,
mentre homes i dones
estan treballant
als petits tallers,
a casa o al camp.
Jo vinc d'un silenci
que no és resignat,
d'on comença l'horta
i acaba el secà,
d'esforç i blasfèmia
perquè tot va mal:
qui perd els orígens
perd identitat.
Jo vinc d'un silenci
antic i molt llarg,
de gent sense místics
ni grans capitans,
que viuen i moren
en l'anonimat,
que en frases solemnes
no han cregut mai.
Jo vinc d'una lluita
que és sorda i constant,
jo vinc d'un silenci
que romprà la gent
que ara vol ser lliure
i estima la vida,
que exigeix les coses
que li han negat.
Jo vinc d'un silenci
antic i molt llarg,
jo vinc d'un silenci
que no és resignat,
jo vinc d'un silenci
que la gent romprà,
jo vinc d'una lluita
que és sorda i constant.».
("Jo vinc d'un silenci". Raimon. LP: "Recital en Madrid", 1976)
«Yo vengo de un silencio / antiguo y muy largo / de gente que va alzándose / desde el fondo de los siglos, / de gente que llaman / clases subalternas, / yo vengo de un silencio / antiguo y muy largo. / Yo vengo de las plazas / y de las calles llenas / de niños que juegan / y de viejos que esperan, / mientras hombres y mujeres / están trabajando / en los pequeños talleres, / en casa o en el campo. / Yo vengo de un silencio / que no es resignado, / de donde empieza la huerta / y acaba el secano, / de esfuerzo y blasfemia / porque todo anda mal: / quien pierde los orígenes / pierde identidad. / Yo vengo de un silencio / antiguo y muy largo, / de gente sin místicos / ni grancapitanes, / que viven y mueren / en anonimato, / que en frases solemnes / no han creído nunca. / Yo vengo de una lucha / que es sorda y constante, / yo vengo de un silencio / que romperá la gente / que ahora quiere ser libre / y que ama la vida, / que exige las cosas / que le han negado. / Yo vengo de un silencio / antiguo y muy largo, / yo vengo de un silencio / que no es resignado, / yo vengo de un silencio / que la gente romperá, / yo vengo de una lucha / que es sorda y constante». ("Jo vinc d'un silenci". Raimon). Pero este silencio hondo también había que acallarlo, porque es en el silencio donde se puede escuchar el cantar del alma, «cuya voz es apenas un murmullo». Como dice Antonio Gala.
«El silencio es el único camino hacia el máximo encuentro. Sólo en él se halla la respuesta a las primeras preguntas verdaderas: ¿quién soy? ¿quién eres? [...]. El espíritu crece con la insonoridad igual que en un celda a la que sólo entra lo indecible: el enigma de mundos, la ligera y alegre esencia de las cosas, el agradecimiento por la vida... Sólo el silencio provoca los encuentros más nobles. Sólo el silencio es grande». (Antonio Gala. "La música callada". Artículo publicado en El País Dominical. Junio, 1997). Había pues, que "silenciar el silencio" y llenarlo de las voces y de los cantos de legalidad; cantos que alegraran al personal, y que le distrajeran su conciencia con sentimentales dramas de la irrealidad, o con idílicos amores, normalmente imposibles, en maravillosas playas, que muchos no podíamos llegar a contemplar hasta bastantes años después; y, sobre todo, coplas y canciones que no produjeran ningún daño al sistema. Así fue como, en concreto durante los años setenta, España se puso cantar y a bailar al ritmo de «du-du-ás» y "porompomperos" intrascendentes, o al grito moderno y desenfadado de «auambabuluba-balambambú» (¡aquí no pasa nada!), por supuesto, ¡eso sí!, en versión «Typical Spanish Sound».
Sobre ese panorama musical de los años setenta, creo que es importante, desde el punto de vista sociológico, hacer algunas observaciones que nos pueden servir para entender mejor el irreversible y lógico estallido, que se produjo por todos los rincones del Estado, de una música y de un canción alternativas. (Esas observaciones las plantearé en el siguiente cuelgue... ¡Continuará!)
La semana pasada hablando de Pedro Sosa y de su magnífico disco "UNIVERSO DE TRAPO" decía que nuestra "canción de autor" está mas viva que nunca, y, en concreto, me refería a la canción del Sur. Pues bien, para demostrarlo, voy a iniciar una serie de "cantijuegos" que nos van a permitir ir haciendo un listado de los "cantautores" y "cantautoras" de los que podemos disfrutar en este momento tanto en Andalucía como en el resto del país.
Hoy empezamos por el Sur: En el siguiente tablero de juego tienes 32 fragmentos de cubiertas de discos (CD's) de 32 cantautores o cantautoras andaluces. El "cantijuego" consiste en decir el nombre de cada uno de esos cantautores o cantautoras y el de sus discos correspondientes.
Para participar, o para seguir el "cantijuego", ya sabes: contamos con el apartado de "comentarios".
En torno a este muñeco de trapo, PEDRO SOSA –como decía en el "cuelgue" de ayer– ha creado todo un universo de música, de canciones, de ternura y de sensibilidad, que proyecta humanismo en todos los sentidos; un proyecto que se traduce físicamente en la edición de un disco-libro titulado "UNIVERSO DE TRAPO", pero que, en realidad, es mucho más: es todo un gran proyecto de solidaridad... Solidaridad personal de Pedro con la asociación "Proyecto Honduras" –de la que luego hablaré–; y solidaridad de un grupo de músicos, de escritores, de creadores plásticos, de actores, y, en general, de amigos que –como dice el propio Pedro– han decidido unirse para «humanizar lo que nos rodea a golpes de arte».
En ese sentido, permitidme que en primer lugar cite a las personas que han intervenido en "Universo de Trapo", y que de antemano les agradezca su iniciativa, su trabajo, y toda la belleza, la generosidad y la ternura que han sido capaces de generar y transmitirnos.
En el disco-libro además de Pedro Sosa, han intervenido Adolfo Langa –que ha realizado la producción y los arreglos y es autor de la canción "A morir al mar"–; Carlos de Juan –autor de la canción "El sueño de la esperanza"– y el extraordinario grupo de músicos integrado por Álvaro García, Joaquín Calderón, Roberto Sánchez, Héctor Pérez y el propio Adolfo.
Por otra parte es importante citar a todo un conjunto de personas que también han aportado su trabajo y su sensibilidad al proyecto: Antonio Sabán –diseño gráfico, fotografía y caligrafías–, Almuena Hernández y Román López –creadores del muñeco de Pedro y de la guitarra de trapo–, Chío Romero –ilustraciones–, Andrea Sabán y Natalia Carrasco –títulos–, y los integrantes del equipo "La mirada expandida" –colaborando en la escenografía en directo y en el asesoramiento artístico.
Dicho todo lo anterior, y unido a lo que ya expresé en el "cuelgue" de ayer, solamente voy a hacer tres nuevas aproximaciones al disco-libro.
La primera, va a ser extraer de sus canciones algunos fragmentos poéticos que me han impactado muy especialmente y que nos pueden acercar al perfil global del contenido temático desarrollado en el proyecto. (Estos fragmentos poéticos los voy a ir intercalando con fotografías del concierto de presentación de "Universo de Trapo" en Isla-Cristina).
«En la mirada de los otros
encuentro yo mi corazón.
En un resquicio de mi alma
guardo la rabia y el temor.
En los recodos del camino
guardo semillas por sembrar
para que cuando crezca el río
me lleven a morir al mar.
Al mar...
... y que las ilusiones sean mis escamas».
(“A morir al mar”. Adolfo Langa).
«Tú,
que equilibras los sueños,
que recorres mi pecho.
Tú que no ataste mis manos,
que desgarras los lazos.
Tu, que has llegado a encontrar
en mi debilidad
la verdad de mi intento.
Que has llegado a mostrar
que se puede saltar
de comienzo en comienzo».
(“Reflejo”. Pedro Sosa).
«¿Quién?
¿Quién me robó lo que me une
a tu corazón?
¿Quién nos mintió cuando creímos
que somos dos?
Quiero ser tu cuerpo.
Quiero ser tu hambre.
Quiero ser tu voz».
(“Frontera”. Pedro Sosa).
«A ver si Europa se entera
que no hay quien ponga barreras
al sueño de la Esperanza.
Que el alma se aferra a un sueño
y el sueño mueve las barcas».
(“El sueño de la esperanza”, Carlos de Juan Conejo).
«Dos vidas sostienen mi vida.
Dos tiempos: un sólo reloj.
En uno se abrazan dolor y alegría,
en otro sueño ser canción».
(“Dos vidas”. Juan Sosa).
«El olor y el sabor de tu hambre y tu miedo,
la verdad de tu fuerza y tu pena... me atan...
Al Sur...».
(“Al Sur”. Pedro Sosa).
«Vida que no huye,
que alumbra la mañana,
que salva mis cimientos del olvido,
que bebe del pasado,
que cura lo que sangra,
que espera para ser...
...espacio contigo».
(“Espacio conmigo”. Pedro Sosa)
«Libre, mi sueño se hace libre
y cada día que paso
hundido entre tus brazos
más libre se hace mi alma.
Libre se hizo la esperanza
y caben en mis manos
las vidas que me has dado,
el tiempo que no lleno
cuando no estás a mi lado...».
(“Libre”. Pedro Sosa).
La segundo aproximación que deseo hacer al disco-libro "Universo de trapo" es informar de que todos los beneficios obtenidos de su venta irán destinados a la Asociación "PROYECTO HONDURAS".
«PROYECTO HONDURAS -explica el propio Pedro Sosa– es una asociación sin ánimo de lucro a la que pertenezco desde hace 6 años. Pequeña, sencilla y con recursos muy limitados. Llena de gente con buenas ideas y con ganas de no conformarse con el mundo que tenemos. Gracias a ella he podido tener la experiencia de trabajar como cooperante en centroamérica durante varios años y puedo asegurar (porque mis ojos lo han visto) que la honradez, la transparencia y la opción por ayudar a los colectivos más desfavorecidos de este país –Honduras–, son las características que mejor la definen».
Pedro Sosa.
Y, por último, una tercera aproximación para empezar a gozar y a disfrutar del nuevo trabajo de Pedro y de todas las personas que han intervenido en "UNIVERSO DE TRAPO"; me refiero a la visualización y a la escucha de este vídeo dedicado a la canción "Fronteras"...
Digo "empezar a gozar y a disfrutar" porque creo que merece la pena que compréis el disco y gocéis de él al completo... ¡Merece la pena!... Para adquirlo y extender el entramado de solidaridad que a través de él se nos propone, podéis dirigiros directamente a http://pedrososa.com/
Hoy y mañana –y no sé si será suficiente– quiero hablaros del personaje que aparece en esta fotografía.
Se llama PEDRO SOSA, nació en Isla Cristina (Huelva); es médico, músico, cantautor, escritor, poeta y cualquier otro oficio relacionado con el universo de la creación artística, o con la magia del pensamiento, de la capacidad de soñar o, simplemente, del "oficio de vivir" con dignidad.
Para empezar a conocerle un poco, y como introducción a todo cuanto seguidamente voy a escribir sobre él y sobre su trabajo como "cantautor" –al que admiro mucho–, os sugiero que leáis esta breve reflexión que he encontrado en su blog; blog que, por supuesto, os recomiendo:
«No conozco a nadie que haya sido capaz de arrancarse los ojos
para mirarse a sí mismo.
¿Quién puede prescindir de la mirada del otro?
¿Quién puede intentar conocerse sin observarse desde otra retina?»
Conocí a PEDRO SOSA hace años, en el inicio de los años 2000, a través de otro maestro-músico-poeta y militante práctico de la "multihumanidad", llamado ADOFO LANGA.
En aquel momento yo estaba escribiendo el segundo volumen de mi libro "...Y la palabra se hizo música" –en el que abordé la "canción de autor" en Andalucía– y Adolfo me pasó el primer disco de Pedro titulado "Razones" (2003).
Me encantaron las diez canciones que integraban aquel disco, pero, recuerdo, que me llamó especialmente la atención una de ellas llamada "Canto".Fue un tema que inesperadamente vino a reforzar y a darle sentido a una expresión que Gabriel Celaya solía repetirme con frecuencia: «Fernando, ¡cantemos como quien respira!»... Aquella canción de Pedro Sosa es ésta:
«Canto porque hay fuegos que abrasan.
Canto porque hay mañana tras la noche.
Canto porque hay quien escribe versos
a la lucha y a la vida.
Canto porque hay dolores secretos,
canto a la soledad que vive en la esquina.
Porque si no canto nace de mi un muerto
que se aleja de tu vida.
Canto porque hay amores que explotan,
canto porque hay miradas que construyen,
porque la esperanza nace cada día
tímidamente en la sonrisa.
Canto porque hay hombres que hieren,
canto porque hay quien no cierra su herida,
porque hay vuelos que nunca nacieron
atados a una silla.
Y cantaré si es preciso con mis manos,
cantaré si es posible con mi vida.
Cantaré, cantaré por un sueño cantaré,
por ver amanecer la esperanza en ese día.
Cantaré con la fuerza de un abrazo.
Cantaré con semillas de alegría.
Cantaré, cantaré, con los hombres, cantaré
la promesa de nacer juntos a un nuevo día.
Canto porque hay hombres que mueren.
Canto al hambre y la sed de cada día,
porque hay trampas de ola y arena,
paraísos de mentira.
Canto al amor de diario,
a ese que sabe de fregona y cocina.
Canto a la sencillez de un abrazo,
de un beso, del llanto».
Finalizada la escritura del libro que tenía entre manos, estuve un largo tiempo "oficialmente" retirado de la "canción de autor" hasta que hace poco más de dos años tomé la decisión de iniciar este blog. Durante todo ese "retiro" no supe nada de Pedro Sosa, hasta que hace unos meses, fue de nuevo Adolfo Langa –¡buen amigo Adolfo!– quien me informó de que Pedro estaba grabando un nuevo disco y que él, precisamente, le estaba haciendo la producción y los arreglos.
Poco después, Adolfo me mandó una maqueta del nuevo disco que iba a llamarse "UNIVERSO DE TRAPO"; la escuché y me quedé sorprendido tanto desde le punto de vista musical, como desde el poético: once nuevas canciones cuajadas de sensibilidad, de belleza y de una muy profunda humanidad.
Y ahora, hace unos días PEDRO SOSA me ha mandado su nuevo disco-libro ya editado... Un disco-libro al que me encuentro totalmente "enganchao" porque se sale totalmente de lo común, porque es una obra que desprenden calidad, bondad y solidaridad por "tos los laos", y porque viene a ser un nuevo referente esperanzador de lo que es la auténtica "canción de autor", y de su posible y actual "vitalidad" a pesar de los malos tiempos que corren, no ya para la "lírica", sino en general, para todo lo que hace referencia a la sensibilidad y a la belleza.
Mañana comentaré este nuevo disco-libro recién editado, ahora, como anticipo o prólogo, os voy a dejar con un vídeo que Pedro ha grabado presentando su nuevo trabajo, y con un fragmento del texto introductorio que aparece en el pórtico del disco-libro; precioso texto en el que podemos descubrir de dónde, y por qué, han surgido estas once nuevas y hermosas canciones que configuran "UNIVERSO DE TRAPO":
«Hace mucho tiempo yo también fui como tú, alguien de carne y hueso. Alguien con sueños, con preocupaciones, con un trabajo y un coche. Alguien con una hipoteca y muchas facturas que pagar a final de mes. Alguien a quien la vida sonreía a veces, pero para el que en otras ocasiones, esa misma existencia se transformaba en una carga insoportable.
Como tú, me acostumbré a sobrevivir de momento feliz en momento feliz, sintiendo que en los intermedios (de estos espacios excepcionales) se me escapaba un tiempo que cada vez se hacia menos consistente, más insípido y vacío.
Fue el peso de las preguntas el que me hizo cruzar aquella puerta, el que me trajo hasta este lugar. Las preguntas nacidas de la entraña, en noches de insomnio y llanto contenido.
¿Sobrevivir entre preocupaciones o mendigar felicidad es todo a lo que puedo aspirar? ¿Por qué parece estar prohibido soñar con algo más? ¿Qué o quién puede llenar verdaderamente mi tiempo? ¿Cuál es el sentido de estar vivo? ¿Para qué he sido hecho?...».
Es evidente, Pedro Sosa lo deja muy claro su "UNIVERSO DE TRAPO" nace y se origina de las profundidades de su humanidad, de lo más hondo de su humanismo...; de esas preguntas que nacen en la entraña y a las que en algún momento, si queremos ser libres, hay que atreverse a responder.