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martes, 16 de octubre de 2012

«DISCÓPOLIS». PÓRTICO DE LA GRAN FIESTA DE LA "CANCIÓN DE AUTOR". CRÓNICA FOTOGRÁFICA.

Jose Miguel López, Álvaro Jarillo, Carlos de Abuin, 
Juan Miguel Morales y Fernando G. Lucini.
(Foto sacada por la cámara de José Miguel López
funcionando ella solita. ¡Lista que es ella!)

Ayer, 15 de octubre celebramos –creo yo– el pórtico de lo que queremos convertir en UNA GRAN FIESTA PARA CELEBRAR Y DAR LAS GRACIAS PORQUE LA VIDA NOS SIGUE DANDO LA OPORTUNIDAD DE "CANTAR COMO QUIEN RESPIRA"...; una fiesta que se celebrará físicamente esta noche en Madrid, pero que me gustaría –nos gustaría– que trascendiera este "centralismo" circunstancial para que la pudiéramos compartir, de verdad, todas las personas españolas y latinoamericanas que amamos la "CANCIÓN DE AUTOR".

El arranque de esa fiesta se inició ayer con JOSÉ MIGUEL LÓPEZ en su programa radiofónico DISCÓPOLIS, de Radio 3. Hoy, en este "cuelgue", quiero compartir con todos vosotros y vosotras una crónica fotográfica de aquel precioso y entrañable momento; crónica que ha realizado JUAN MIGUEL MORALES, que se ha trasladado desde Barcelona para dejarnos el testimonio de su mirada sensible, generosa y amiga.

¡EMPEZAMOS!...
José Miguel Lopez se pone los auriculares
y «DISCÓPOLIS SE DISPARA»-
José Miguel Lopez en plena concentración.
... Y ahora sonríe... Creo que se sentía contento...
Siempre es gratificante hacer un programa entre amigos.
Panorámica... ¡ESTAMOS EN ANTENA!
De izquierda a derecha, alrededor de la mesa; Álvaro Jarillo –Vicerector
de la UNED– Fernando G. Lucini, José Miguel López,
silla que luego ocuparía Juan Miguel Morales
que en este momento estaba haciendo las fotos– y Carlos de Abuin.
José Miguel López y mis rizos. 
Álvaro Jarillo, apasionado defensor de la música
y de la canción tanto a nivel personal, como Vicerrector de la UNED,
 y yo pensando: «¡Y viva la "mare" que te parió!»
Fernando González Lucini hablando de la "canción de autor",
y Álvaro Jarillo pensando –creo yo–: «¡Y la seguiremos apoyando!»
Esta foto me "pone": José Miguel López consultando
mi blog «Cantemos como quien respira».
Carlos de Abuín... «¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!,
AMIGO MIO DEL ALMA».
Fernando Gonzalez Lucini... «¡Qué sí, que la "canción de autor"
está más viva que nunca!».
Final del programa... ïbamos a hacernos la foto final
y suena el móvil... Mi pobre móvil está "asustao" y "agotao"
y no deja de decirme de vez en cuando:
«¿Pero que está pasando?»
Y ahora sí: Álvaro Jarillo, Fernando Gonzalez Lucini,
José Miguel Lópex y Carlos de Abuín.

Juan Miguel Morales está detrás de la cámara que
¡claro! no sale en esta foto, pero sí en la primera del "cuelgue".

Y ya, para concluir este "cuelgue" os dejo un enlace por si os apetece escuchar el programa:

http://www.rtve.es/alacarta/audios/discopolis/discopolis-8097-fernando-gonzalez-lucini-15-10-12/1552540/

lunes, 15 de octubre de 2012

CONCIERTO: «LIBERTAD PARA LOS 5 ¡¡YA!!»

Anoche en la Sala Galileo, de Madrid, se celebró un acto de denuncia y de solidaridad con el lema «LIBERTAD PARA LOS 5 ¡¡YA!!».


El acto, estuvo organizado por el Comité de Madrid por la liberación de los cinco cubanos presos en Estados Unidos, condenados por delitos que nunca cometieron y sentenciados a largas penas radicalmente injustas, que atentan de forma descarada e injusta contra el derecho a la liberad, esencial y constituyente de la verdadera democracia.

A lo largo de la noche hubo varias actuaciones musicales que tuve el placer de presentar uniéndome de esta forma a la solicitud urgente, justa e inmediata, de la libertad para "LOS 5".

A continuación copio varias imágenes que testimonian el acto de ayer y sus justas y solidarias reivindicaciones:

Araceli y José Luis del Comité de Madrid por la liberación de los 5.
(Fotografía: Juan Miguel Morales)
Fernando G. Lucini presentando el acto.
(Fotografía: Juan Miguel Morales
El guitarrista Armando Martínez acompañando a Germán Coppini.
(Fotografía: Juan Miguel Morales)
Ismael de la Torre.
(Fotografía: Juan Miguel Morales)
Orlis Pineda.
(Fotografía: Juan Miguel Morales)
Fin de fiesta: "Guantanamera" transformada
en un canto solidario por la "libertad de los 5".
(Fotografía: Juan Miguel Morales).

VÍCTOR JARA V - «NO CREO EN NADA -CANTÓ– SINO EN EL AMOR DE LOS SERES HUMANOS».

Víctor Jara.

En el "cuelgue" de ayer reflexionábamos sobre la capacidad que VICTOR JARA poseía para vivir y para proyectar una profunda esperanza respecto a la posibilidad de crear un mundo mejor, más justo y solidario; hoy, en el pórtico de este nuevo "cuelgue", vamos a centrarnos en la relación inseparable que Víctor siempre estableció entre el amor y la esperanza: «El hombre –afirmó en su canción "Pepe Mendigo (Cuento de Navidad)"es mucho más hombre cuando quiere a los demás». «No creo en nada –afirmaba con rotundidad en la canción "La luna siempre es muy linda"sino en el calor de tu mano con mi mano; no creo en nada sino en el amor de los seres humanos». (En el siguiente video podemos escuchar la canción "La luna siempre es muy linda").




Fe y absoluta confianza en el poder esperanzador y revolucionario del amor, que le llevó a componer un numeroso conjunto de canciones sobre ese tema; canciones de amor tan bellas como "Paloma quiero contarte", "Deja la vida volar", "Cuando voy al trabajo", "El amor es un camino que de repente aparece", "El encuentro", "Te recuerdo Amanda" o "Anduve", una de sus canciones menos conocidas –compuesta en 1968–, pero, sin duda, una de las más hermosas y mejor construidas desde el punto de vista poético.
«Anduve sur y norte por encontrarte
amé para vivir lo que es querer;
la puerta estaba abierta
esperando que entrara
y comencé a entender la primavera,
el rito de la noche y la mañana.
Ay, amor...

La noche caminé una y mil veces
sin sentir que también tú caminabas
y un grito aquella noche
nos juntó la mirada
y sin saber tu nombre te llamaba,
y sin saber mi nombre me llamabas.
Ay, amor...

Aunque parezca absurda la inocencia
en el barro la nieve es siempre blanca;
de qué sirve plantar
la flor para cortarla,
la rosa se defiende con la espina
y nuestro porvenir con la esperanza.
Ay, amor...».


Víctor  Jara con Joan, su compañera

Víctor Jara también incorporó a su repertorio canciones compuestas sobre textos de otros poetas; entre elllos, Pablo Neruda, Nicanor Parra, Violeta Parra, Alejandro Sieveking, Cristina Miranda, Atahualpa Yupanqui, Daniel Viglietti, Fernán Silva Valdés, Rubén Ortiz, Jorge Saldaña, Ernesto Grener, Malvina Reynolds, Pete Seeger,  Chicho Sánchez Ferlosio o Miguel Hernández.

Concretamente, de Miguel Hernández podemos escuchar, en el siguiente video, su versión del poema "El niño yuntero".


En realidad, Víctor, con el bagaje de sus canciones debatiéndose permanentemente entre el dolor frente a la injusticia y la fuerza de la esperanza,  no hizo nada más que "reventar los silencios" que reprimían y acallaban la voz de los sectores más empobrecidos y marginados del pueblo chileno.

De esa forma, y en aquel contexto, el canto de Víctor se convirtió en un canto rebelde y comprometido; compromiso que expresó, de forma concreta, apoyando a Salvador Allende como candidato socialista a la presidencia de la República, primero en las elecciones de 1964 –en las que no pudo alcanzar la mayoría–, y, posteriormente, en las celebradas en 1970. Ese año, Allende,  con el respaldo de la Unión Popular, consiguió ganar las elecciones y ser nombrado presidente de la República. Momento trascendental en la historia de Chile, puesto que con la victoria de Allende se puso en marcha el primer gobierno de izquierdas que accedía al poder a través de unas elecciones democráticas.



En 1971, Víctor, en calidad de Embajador Cultural del gobierno de la Unidad Popular, realizó una importante gira de conciertos y de actuaciones televisivas por México, Costa Rica, Colombia, Venezuela, Perú y Argentina. A esta gira la siguió, en 1972, su visita a Cuba, invitado por el Consejo Nacional  de Cultura y la Unión de Jóvenes Comunistas; en Cuba dio numerosos recitales entre los que habría que destacar el de la Casa de las Américas de La Habana, recital que fue grabado en directo y posteriormente editado en un disco titulado "Víctor Jara habla y canta en vivo".




En aquel disco se puede escuchar la voz de Víctor presentando su concierto con estas palabras: «Yo agradezco la presencia de ustedes y la oportunidad que la Casa de América me brinda para decirles –compañeros, hermanos de la tierra maravillosa de Cuba– algo de nuestras canciones, de nuestra música; algo de mi pueblo, de ese pueblo que hace que nosotros  cantemos, de ese pueblo que nos da la vida, que nos nutre con su sabiduría, que nos da todos los temas, todas las notas, toda la poesía para que cantemos".

Por aquellos años, entre 1972 y 1973, Víctor Jara también viajó a la Unión Soviética y a Inglaterra –invitado por el Centro Latinoamericano de la Universidad de Londres–; participó en el Congreso de Música Latinoamericana, organizado en Cuba por la Casa de Américas y asumió la dirección y la organización del homenaje a Pablo Neruda que se celebró en el Estadio Nacional de Chile tras conocerse que había sido galardonado por el Premio Nobel de Literatura.

Poco tiempo después, el 11 de septiembre de 1973, se produjo en Chile el cruento golpe militar que impuso en el poder al asesino Augusto Pinochet, como comandante en jefe del ejercito y como presidente del país... Lamentable y sangriento incidente del que hablaré en el próximo "cuelgue" dedicado a Víctor Jara.

domingo, 14 de octubre de 2012

"DISCÓPOLIS" MAÑANA DEDICA SU ESPACIO A «LA NOCHE DEL A UNED» QUE VAMOS A CELEBRAR EL PRÓXIMO DÍA 16.

Una noticia y una recomendación: mañana día 15 de octubre vamos a estar en directo en el programa DISCÓPOLIS, de Radio 3, que dirige –hace más de 25 años– JOSÉ MIGUEL LÓPEZ. Se transmitirá de 2 a 3 del medio día (es decir, de las 14:00 a las 15: horas); y en él hablaremos de la fiesta-concierto que, organizada por la UNED, vamos a celebrar el día 16 en la Sala Galileo...

Y es que aquí DONDE CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA ¡estamos de cumpleaños!... y DISCOPOLIS también quiere celebrarlo

José Miguel López.

El programa se podrá escuchar en directo y posteriormente grabado a través del siguiente enlace:
http://www.rtve.es/alacarta/audios/discopolis/

Por otra parte otras dos cositas: 

La primera, que la fiesta-concierto del día 16 en la Sala Galileo –«Las noches de la UNED»– va a ser grabada para transmitirla posteriormente –casi con toda seguridad– en DISCÓPOLIS. 

Y, la segunda, que José Miguel Lopez participará en la fiesta-concierto colaborando en la presentación de algunos de los muchos amigos que van a cantar. (Por cierto, también contaremos con la participación de VÍCTOR ALFARO).

Aquí os dejo algunos datos biográficos del amigo José Miguel Lopez:

José Miguel López (Haro, Rioja - 1953) es periodista, licenciado en la Facultad de Ciencias de la Información. Redactor de Radio Nacional de España desde 1977. Director del programa "Discópolis" (Radio 3) desde 1987. Premio europeo de radio, "Deutsche Welle" 2002. Autor de "Robert Fripp - King Crimson: Música de alto riesgo" (1995). Coordinador del libro "La radio musical en España"(IORTV 2001). Delegado en la Unión Europea de Radio. Productor de los discos "Couleurs de Madrid" (Radio France International, 2000), "Discópolis" (Boa 2002) y de la parte literaria de "Las Músicas de los Balcanes" (FNAC 2001). Colaborador de diversas enciclopedias temáticas musicales. Miembro del panel de críticos europeos "World Music Charts Europe". Recientemente ha publicado un bellísimo libro titulado "Fotogafía Sonora de Federico García Lorca".

sábado, 13 de octubre de 2012

VÍCTOR JARA V - UN CANTO ESPERANZADO

Víctor Jara.

Junto a las canciones de denuncia, como las que comentábamos ayer en el IV "cuelgue", VÍCTOR JARA, en un gesto solidario y, a la vez, revolucionario, alzó también su voz para proclamar su derecho a la esperanza, derecho que todos los seres humanos compartimos y al que nunca, y por nada, deberíamos renunciar.


«No puedes volver atrás,
no tienes más que seguir.
Que no te aturda el engaño
sigue, sigue hasta el final».
(“No puedes volver atrás”. Fragmento).


«María, abre la ventana
y deja que el sol alumbre
por todos los rincones
de tu casa.
María, mira hacia afuera
nuestra vida no ha sido hecha
para rodearla de sombras
y tristezas».
(“Abre la ventana”. Fragmento).


«Ya fueron miles y miles
los que entregaron su sangre
y en caudales generosos
multiplicaron los panes.
Ahora quiero vivir
junto a mi hijo y mi hermano
la primavera que todos
vamos construyendo a diario.
No me asusta la amenaza,
patrones de la miseria,
la estrella de la esperanza
continuará siendo nuestra.
Vientos del pueblo me llaman,
vientos del pueblo me llevan,
me esparcen el corazón 
y me aventan la garganta».
(“Vientos del pueblo”.  Fragmento)

Para Víctor Jara, el derecho a la esperanza y la fuerza que ese derecho implica en el corazón humano no son, en ningún caso, una postura pasiva o simplemente expectante, sino todo lo contrario: el cree que el hombre como creador y, en consecuencia, afirma con rotundidad en sus canciones que la esperanza se fundamenta, sobre todo y en primer lugar, en es esfuerzo y en el trabajo cotidiano.


«Aprieto firme mi mano
y hundo el arado en la tierra
hace años que llevo en ella
¿cómo no estar agotado?

Vuelan mariposas, cantan grillos,
la piel se me pone negra
y el sol brilla, brilla, brilla.
El sudor me hace surcos,
yo hago surcos a la tierra
sin parar.

Afirmo bien la esperanza
cuando pienso en la otra estrella;
nunca es tarde me dice ella
la paloma volará.

Vuelan mariposas, cantan grillos,
la piel se me pone negra
y el sol brilla, brilla, brilla.
Y en la tarde cuando vuelvo
en el cielo apareciendo
una estrella.

Nunca es tarde, me dice ella,
la paloma volará, volará, volará,
como el yugo de apretado
tengo el puño esperanzado
porque todo
cambiará».
(“El arado”)

Por otra parte, para Víctor, la esperanza es un valor y una actitud frente a la vida que se redimensiona cuando se alimenta de la fuerza de la solidaridad, es decir, de la unión de las personas que tienen unas mismas necesidades y aspiraciones, o, mejor, que se encuentran y se identifican en la búsqueda de horizontes y en la realización de sueños compartidos.


«Venían del desierto,
de los cerros y del mar,
el corazón se desató
y largó a caminar.

Sabían de la muerte
lo duro que es el pan,
venían del desierto,
de los cerros y del mar.

El camarada les habló
de nuestra humanidad,
la historia de la mina,
del campo y la ciudad,

Vibró en el alma
tanta humillación
y toda aquella multitud
comprendió la hermandad.

Volvieron al trabajo
minero y pescador,
cantando la esperanza
labrando la unión,
con cañas y tambores
y flautas de metal,
sembrando las semillas
que todos gozarán».
(“Venían del desierto”)


«Una espiga hay en el campo,
una espiga colorada,
si juntos la cosechamos
grande será nuestro pan».
(“Qué saco rogar al cielo”. Fragmento)


«Ven, ven, conmigo ven,
ven, ven, conmigo ven.
Vamos por ancho camino,
nacerá un nuevo destino, ven.
Ven, ven, conmigo ven,
ven, ven, conmigo ven.
al corazón de la tierra
germinaremos con ella, ven».
(“Vamos por ancho camino”. Fragmento.
Múscia de Celso Garrido Lecca)

jueves, 11 de octubre de 2012

VICTOR JARA IV - DENUNCIA Y SOLIDARIDAD

Víctor Jara.

En este cuarto "cuelgue" dedicado a VÍCTOR JARA, voy realizar una aproximación global al contenido temático de su obra.

El análisis de los contenidos poéticos desarrollados por Víctor Jara en sus canciones nos revela, con toda claridad, dos perspectivas de su personalidad y de su pensamiento bien diferenciadas y, a la vez, complementarias.

Por una parte, su extraordinaria sensibilidad ante los problemas sociales, y, en particular, frente a la violencia, la injusticia y la pobreza; realidades que siempre le quebraron el alma, que le provocaron una profunda indignación, y que sintió la necesidad de expresar y de denunciar con un lenguaje claro y directo.

Por otra parte, en todo su cancionero se respira también un profundo humanismo, fundamentado sobre cuatro valores básicos en los que él siempre creyó y por los que arriesgó su vida: el amor, la libertad, la solidaridad y, sobre todo, la esperanza.

Respecto al reflejo y a la denuncia de los problemas sociales vividos por el pueblo chileno, en la obra de Víctor encontramos un numeroso grupo de canciones que podrían agruparse en los siguientes interrogantes y afirmaciones expresadas en su canción "Somos pájaros libres" y en el último poema que escribió antes de ser asesinado la tarde del 15 de septiembre de 1973; poema titulado "Somos cinco mil". (La canción mencionada podemos escucharla interpretada por el grupo Quilapayún en el siguiente video; y, a continación, en el segundo video, podemos escuchar igualmente el poema de Víctor "Somos cinco mil"). 




«¿Cuántos caminos recorre
el hombre sin descansar?
Y se muere en el camino
sin hallar la libertad.

¿Cuántas veces en la noche
el soldado llorará?
Debe cumplir el mandato,
le enseñaron a matar.

¿Hasta cuándo la pobreza
se tiene que soportar?
El hambre es un pozo oscuro,
tan profundo como el mar.

Yo no soy aquel que soy,
yo soy aquel que será.
Si tengo las manos sucias
el viento las limpiará».

«¡Qué espanto causa el rostro del fascismo! 
Llevan a cabo sus planes con precisión artera 
Sin importarles nada. 
La sangre para ellos son medallas. 
La matanza es acto de heroismo 
¿ Es este el mundo que creaste, dios mío?». 

En ese sentido crítico y sensible frente a los problemas sociales que afectan dura y dolorosamente a los seres humanos cabría mencionar canciones como "Luchín", "Pepe Mendigo", "Canción del minero", "Canción del soldado", "La bala", "Vientos del pueblo", o "Quién mató a Carmencita"; canción, esta última, compuesta por Víctor en 1969 abordando una realidad que sigue estando de plena actualidad.


«Con su mejor vestido bien planchado, iba
temblando de ansiedad sus lágrimas corrían
a los lejos gemidos de perros y de bocinas
el parque estaba oscuro y la ciudad dormía.

Apenas quince años y su vida marchita
el hogar la aplastaba y el colegio aburría
en pasillos de radios su corazón latía
deslumbrando sus ojos los ídolos del día.

Los fríos traficantes de sueños en revistas
que de la juventud engordan y profitan
torcieron sus anhelos y le dieron mentiras
la dicha embotellada, amor y fantasía.

Apenas quince años y su vida marchita...
Huyó, Carmencita murió
en sus sienes la rosa sangró
partió a encontrar su ultima ilusión.

La muchacha ignoraba que la envenenarían
que toda aquella fábula no le pertenecía,
conocer ese mundo de marihuana y piscina
con Braniff International viajar a la alegría.

Su mundo era aquél, aquél del barrio Pila
de calles aplastadas, llenas de griterías
su casa estrecha y baja, ayudar la cocina
mientras agonizaba otros se enriquecían.

Los diarios comentaron: causa desconocida...».


Víctor Jara.
Frente a canciones de denuncia, como las anteriores, que proyectan la realidad cruel y dolorosa de la violencia y de la injusticia, Víctor, en un gesto solidario y, a la vez, revolucionario, alzó también su voz para proclamar su derecho a la esperanza; derecho que todos los seres humanos compartimos y al que nunca, y por nada, deberíamos renunciar.

En torno a esta visión y actitud profundamente esperanzada que Víctor poseía, girará el "cuelgue" de mañana.

VICTOR JARA III - EL VUELO DE UN CANTO QUE FUE –Y SIGUE SIENDO– PURA LIBERTAD Y SENSIBILIDAD.



A mediados de 1963, Víctor Jara decidió separarse del Conjunto Cuncumún para empezar a cantar en solitario.

Dejando a un lado su intensa actividad como director teatral –actividad que siempre compaginó con la música–, a partir de 1963 Víctor desarrolló una rápida y exitosa carrera como compositor y como intérprete en solitario, al tiempo que colaboraba, por ejemplo, con los grupos Quilapayún –del que fue director artístico de 1966 a 1969– o Inti-Illimani.

Ese mismo año, 1963, fundó y dirigió la Academia de Folclore de la Casa de la Cultura de Nuñoa, en la que, con la ayuda de un grupo de alumnos, recopiló y recreó danzas y cantos tradicionales de todo el país; actividad similar a la que ya había emprendido antes su gran maestra Violeta Parra.

En 1965, Víctor grabó y publicó su primer disco en solitario, un single con dos canciones. "La cocinerita" y "El cigarrito", al que le sucedió un segundo single, publicado en 1966, con los temas "La beata" y "Paloma quiero contarte", canción de la que ya hablamos en el cuelgue anterior. 

En el siguiente video podemos escuchar dos versiones de la canción "La beata", rescatada del folclore popular. La primera versión está tomada del single grabado en 1966, y la segunda del LP "Canto por travesura" editado en 1973.


«Estaba la beata un día
enferma del mar de amor
el que tenía la culpa,
era el fraile confesor.

Chiribiribiribiri,
chiribiribiribón
a la beata le gustaba
con el fraile la cuestión.

No quería que le pusieran
zapato ni zapatón,
sino las sandalias viejas
del fraile confesor.

No quería que le pusieran
mortaja ni mortajón,
sino la sotana vieja
del fraile confesor.

No quería que la velaran
con vela ni con velón
sino con la vela corta
del fraile confesor».

Al año siguiente apareció su primer LP, titulado, sencillamente, "Víctor Jara" (Demon-Arena, 1967), disco que se reeditó más tarde con el nombre de "Canto a lo humano".

LP: "Víctor Jara" (1967)

A aquel primer LP lo sucedieron los siguientes: "Víctor Jara" (EMI-Odeón, 1967) –con la colaboración de Sergio Ortega y el grupo Quilapayún–, "Canciones folclóricas de América" (EMI-Odeón, 1968) y "Pongo en tus manos abiertas" (DICAP, 1969) –ambos con el acompañamiento de Quilapayún–. "Canto libre" (EMI-Odeón, 1970) –con Patricio Castillo e Inti-Illimani–, "El derecho de vivir en paz" (DICAP, 1971), "La población" (DICAP, 1972) y "Canto por travesura" (DICAP, 1973).


En España, la discografía de Víctor Jara pudo empezar a editarse un año después de su muerte; lo hizo la compañía discográfica Movieplay, dentro del sello GONG, adaptando la edición de cada disco a las posibilidades que permitía la censura ejercida durante los últimos años de la dictadura e, incluso, en los primeros años de la transición democrática.

El primer LP de Víctor editado por Movieplay se publicó en 1974 con el título de "Te recuerdo Amanda"; disco que correspondía al que apareció en Chile con el nombre de "Pongo en tus manos abiertas", pero en el que se habían suprimido algunas canciones que estaban prohibidas, y se había cambiado la cubierta por la que se utilizó en Chile para el disco "El derecho de vivir en paz".

Cubierta del primer disco de Víctor Jara editado
en España: "Te recuerdo Amanda" (1974).

A continuación, vieron la luz "La población" (1976), "El derecho de vivir en paz" (1977), "Canto libre" (1978), "Canto por travesura" (1978) –editado con una divertida cubierta dedicada a la canción "La beata"–, "Canto a lo humano" (1979) –reedición del primer disco grabado por Víctor en 1966–, y "Desde Lonquén hasta siempre" (1980), disco que correspondía al titulado "Víctor Jara" grabado por EMI-Odeón en 1967.

Edición española del LP: "Canto por travesura" (1978)

Tras la muerte de Víctor, apareció un disco que recogía algunas de sus últimas canciones que no habían sido editadas. Este disco en Gran Bretaña se tituló "Manifiesto" (1974); en Francia, "Presente" (1974); y en España, "Canciones póstumas" (1975).

La discografía de Víctor Jara se completa con dos grandes obras grabadas en directo: "En México" –publicada en 1996– y "Víctor Jara habla y canta en vivo en La Habana. Cuba" –grabado en 1972.

En el disco grabado en México podemos encontrar una hermosa curiosidad, Víctor canta una canción que es de Chicho Sánchez Ferlosio, pero que en aquel momento se consideraba como una canción anónima surgida durante la Guerra Civil Española; se trata de la canción "Que la tortilla se vuelva" (o "La hierba de los caminos"). Esa canción podemos escucharla en el siguiente video:


«La hierba de los caminos
la pisan los caminantes
y a la mujer del obrero
la pisan cuatro tunantes
de esos que tienen dinero.

Qué culpa tiene el tomate
que está tranquilo en la mata
y viene un hijo de puta
y lo mete en una lata
y lo manda pa’ Caracas.

Los señores de la mina
han comprado una romana
para pesar el dinero
que toditas las semanas
le roban al pobre obrero.

(Qué culpa que tiene el cobre
que está tranquilo en la mina
si viene un yanqui ladrón
y lo mete en un vagón
y lo manda a Nueva York.)*

Cuándo querrá el Dios del cielo
que la tortilla se vuelva
que los pobres coman pan
y los ricos mierda, mierda».

* Estrofa añadida por Rolando Alarcón

ARTE Y CANCIÓN: "BALADA DE TOLITO" CON JOAQUÍN SABINA Y ALFREDO GONZÁLEZ

Una de mis actividades que más añoro y que me gustaría retomar algún día es el diseño y la realización de exposiciones relacionadas con la ...