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jueves, 19 de enero de 2012

GATO PÉREZ II - ...Y, DE REPENTE, LA FELIZ INVASIÓN DE LA RUMBA CATALANA

Gato Pérez (1972).

La afición de GATO PÉREZ hacia la música, nacida en Argentina, empezó a desarrollarla en Barcelona en 1971, cantando y tocando la guitarra en el grupo Slo-Blo, grupo que el mismo calificó como «una banda de country-rock muy peculiar». Posteriormente, tras empezar a componer sus primeras canciones en inglés, formó un grupo al que llamó Gato; y más tarde, en 1976, entró a formar parte del mítico grupo de jazz-rock, con raíces latinas, SECTA SÓNICA en el que tocaba el bajo, junto a extraordinarios músicos como Jordi Bonell (guitarra), Víctor Cortina (guitarra), Noel Mújica (Percusión), Dave Pybus (teclado y saxo), Jordi Vilella (Batería) y Rafael Zaragoza (Guitarra).

Este grupo, clave en la historia de la música catalana y, en general, en la música popular a nivel nacional, grabó dos discos: "Fred Pedralbes" (1976) y "Astroferia" (1977); discos que, como curiosidad, fueron de los que más utilicé en el desarrollo práctico de mis clases en la Universidad, dentro de la asignatura a la que llamé: "Música, canción y pedagogía".

Primer LP de "Secta Sónica":  "Fred Pedralbes" (1976)

«Aquel fue un tiempo de búsqueda –explicaba Gato Pérez,– no queríamos hacer cançó, ni queríamos abdicar del rock, pero tampoco queríamos caer de narices en la mera copia de grupos angloparlantes, como habíamos hecho hasta aquel momento [...]. Yo necesitaba contar en los tres minutos que dura una canción las cosas que me sucedían y lo que veía a mi alrededor, pero no daba con la fórmula. Lo único que tenía muy claro era que lo de cantar en inglés era una majadería».

Esa fórmula durante tanto tiempo buscada por Gato la encontró, por fin, un buen día del mes de agosto de 1977 en que Jordi Vilella –batería de Secta Sónica– le invitó a acompañarle a las fiestas del barrio de Gracia, en Barcelona. Allí Gato descubrió y se sintió irresistiblemente atraído por la "rumba catalana", que en aquel momento estaba bastante olvidada, e incluso marginada, pero que seguía siendo cantada, como signo de identidad, por la población gitana. (La rumba es un género del flamenco, emparentado con la música caribeña, que se puede encuadrar dentro del grupo de cantes denominados "de ida y vuelta").

«A partir de aquel día –continuaba explicando Gato– arrinconé el bajo, me compré una guitarra flamenca, me encerré en casa y como un chorro comenzaron a salir canciones; la clave rumbera se adaptó igual que un guante a mis necesidades».
Caricatura de Silvina Garré.

Y así fue como Gato Pérez, sin prejuicios, y de forma apasionada, empezó a realizar una reivindicación de la rumba catalana imprimiéndole, como él mismo decía, pinceladas de rock y armonías de jazz; reivindicación que supuso la recuperación, para la música catalana, de una Barcelona mestiza y popular.

Mi buen amigo Antonio Gómez, en 1984, refiriéndose a las creaciones de Gato, escribía lo siguiente, en la revista "Música Popular".

«La rumba, y la muy particular manera que tiene Gato Pérez de entenderla, y desarrollarla es algo más que un descubrimiento musical, es un elemento crucial en el entendimiento de su obra y hasta cierto punto una elección no sólo estética, sino también ética. Es la música de un sector social muy determinado, que queda perfectamente definido en sus canciones y alrededor del cual se estructura su alternativa artística y me atrevería decir que hasta vital. Es la representación de la Cataluña (el mundo) que ama Gato Pérez: la de los gitanos de los barrios marginales, la de los pageses, trabajadores noctámbulos, camioneros, travestis, rumberas, prostitutas, gente de la farándula, bares de mala nota, descargadores de muelle, taxistas, pequeños maleantes, que forman un microcosmos humano que lucha, como él mismo, por integrarse en una sociedad muchas veces clasista y hostil. Es la música de los siete barrios y del barrio chino, y él la plantea como una forma de tirar hacia delante con la vida, pisando el terreno de lo cotidiano, el del arte de todos los días». (Texto reproducido también en un artículo de Antonio, publicado en el blog "Autaria" de Carlos de Abuin).

Mañana hablaremos de la discografía y de las canciones de Gato... ¡altamente recomendables!... ¡os lo aseguro!.

miércoles, 18 de enero de 2012

GATO PÉREZ I - SU LLEGADA Y SU PASIÓN POR BARCELONA

En el maravillo barrio de Gràcia, de Barcelona, hay una plaza dedicada a un grandísimo "cantautor" al que esta semana voy a dedicarle varios "cuelgues" aquí donde CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA.


Su nombre artístico es GATO PÉREZ. En su carnet de identidad figuraba como Javier-Patrocinio Pérez Álvarez, nació en Buenos Airesa, en 1951, y falleció en Barcelona, en 1990. Gato se nos fue hace más de veinte años, pero como afirma Jaume Sisa: «ahora nos sigue cantando, cada vez mejor, desde algún rincón de la galaxia».

Gato Pérez.
Hijo de españoles emigrantes, vivió su infancia y el inicio de su adolescencia en Buenos Aires, hasta que 1966, recién cumplidos los quince años, se trasladó junto a su familia, a vivir a Barcelona.

Su desembarco en la Barcelona de los años sesenta y el descubrimiento de la que iba a convertirse en su nueva ciudad de acogida fueron para él unas experiencias muy impactantes; tanto que llegaron a marcarle no sólo en la creación de su obra musical y poética, sino también, y sobre todo, en su forma de entender la vida y de vivirla.

Experiencia que él mismo nos narró en la canción "La gran ciudad", integrada en su último disco "Academia rumbera", grabado en 1990, pocos meses antes de su muerte.

«Un día de primavera del que hará un decenio o más
arribaba a la ciudad por las puertas de ultramar
en un barco transatlántico desde un continente austral
un chaval viajero armado de una gran curiosidad [...].

El trajín cosmopolita y una gran actividad
sorprendieron gratamente al chico al desembarcar,
treinta años prisionera y no podían doblegar
a la enérgica ciudad que comenzaba a despertar.

Inundaban las aceras emigrantes y extranjeros
en un coctel demencial de turistas con obreros
abierto y cálido el corazón del lugareño
tantos potajes distintos en un único puchero.


Gato Pérez. "Academia rumbera" (1990)
Cubierta ilustrada por Mariscal

Hay gitanos y judíos, 
valencianos, portugueses, 
andaluces, africanos, 
isleños y aragoneses 
y una Rambla rebosante 
de fecunda humanidad,
un oasis de tolerancia
imposible de ocultar.

Charla y copa descubrían los secretos del lugar
en larguísimos paseos a las horas de estudiar,
conversaciones eternas, escalas de bar en bar
desde el Tibidabo al mar, del Besós al Llobregat».

Efectivamente, Gato Pérez supo integrarse desde el primer momento en la entraña de la gran ciudad catalana, empapándose de lo que sus barrios, sus calles, sus bares y sus gentes le ofrecían, y aprendiendo las lecciones de apertura, de tolerancia y de humanidad que le brindaban sobre todo los grupos sociales más marginados; un aprendizaje popular, sin intelectualismos, que, poco a poco, le fue seduciendo hasta el punto de convertirse en un catalán apasionado que, como afirma Marina Rossell, supo devolverle a la cultura catalana algo que en aquel momento corría el riesgo de olvidarse: el sabor de barrio y la música de la calle.

martes, 17 de enero de 2012

JAVIER RUIBAL Y SU «ROSA AZUL DE ALEJANDRÍA»

Hace unos meses, Luis García Gil, amigo y magnífico escritor que recientemente publicó el libro "Serrat cantares y huellas" –libro que presenté en el blog el 5 de marzo pasado–, se puso en contacto conmigo para contarme que estaba escribiendo un nuevo libro sobre la obra de Javier Ruibal y para solicitarme una posible colaboración puesto que en su nueva obra había pensado incorporar opiniones y testimonios de personas amigas, admiradoras o próximas al gran cantor gaditano.

Por supuesto le dije que sí. En concreto Luis me pidió que escribiera un texto dedicado a alguna canción de Ruibal, la que más me gustara. No lo pensé mucho, enseguida y sin dudarlo elegí la titulada "La rosa azul de Alejandría". Ahora el libro acaba de ser publicado y, aunque en los próximos días haré de él una reseña detallada, hoy me gustaría compartir aquí el texto que escribí y que figura dentro del libro titulado, por cierto, «Javier Ruibal, más al sur de la quimera» (Ediciones Mayi).



LA ROSA AZUL DE ALEJANDRÍA

«1989. En aquel momento Javier Ruibal, y sus dos primeros discos (“Duna” y “Cuerpo celeste”), ya formaban parte de mi universo sonoro; ese universo musical y poético –íntimo y personal– al que uno acude, en ocasiones, buscando refugio; en otras, realimentando esperanzas, sueños y fortalezas; y, con frecuencia, reforzando las raíces de una identidad –en mi caso sureña– añorada por el alejamiento y la querencia. 

«Sal corazón, que se nos va la vida».... «Para amar, amémonos del todo, no importa de que modo»... «Hacer el amor y nada más»... «Luchar tras la verdad sin tregua».... «Sembrar el camino, contra la soledad, con besos nuevos; compartiendo la ternura».... «Vestir la casa de belleza, de fiesta, de felicidad»... «Atarse al cuerpo, de manos y pies, al de la mujer amada»... Y volar... «Vuela, apura el poco tiempo que nos queda, procúrate unas alas y a volar»... «Darse a vivir, es lo primero». (Eran latidos –”retazos de vida” de las primeras canciones de Ruibal– de los que me había ido apropiando y atesorando en mi memoria).

En aquellas circunstancias, y “enamorao” a la obra de Javier, me llegó su tercer disco “La piel de Sara”... ¡Como pude disfrutarlo!...; tanto que llegó a convertirse para mi en una obsesión.




Todos los sábados y los domingos –de madrugada– dirigía y presentaba en directo un programa de Radio Popular llamado “Donde la palabra se hace música”; pues bien, a partir de una noche de 1989, hubo una canción, del nuevo disco de Ruibal, que, durante largo tiempo, se repetía continuamente –al principio, en medio y al final de aquel programa que duraba dos horas–...; y lo curioso era que si alguna noche, por cualquier circunstancia, no “pinchaba” aquel tema, casi siempre había una llamada telefónica, de algún o alguna “escuchante”, que me la estaba reclamando. (Fue una de esas experiencias mágicas de complicidad, que a veces se producen en la radio).

Aquella canción era “La rosa azul de Alejandría”. Sin duda una de las canciones más bellas que he escuchado en mi vida. (Trataré de expresar los motivos de mi “encantamiento” hacia ella).

Musicalmente es una canción arrebatadora y caliente –o sea, infinitamente mucho más que “cálida”–; es una canción apasionada capaz de revolcarte en su apasionamiento y de hacerlo siguiendo el “rito” y el “ritmo” de la pasión. La introduce un insinuante solo de piano que te va aproximando con ternura, y con cierto misterio, al encuentro con una explosión sonora –pura música– coronada por la voz de Javier; bellísima explosión que va desengranando armonías envolventes, y que supone el inicio de ese revolvimiento sensitivo –del que antes hablaba– que parece que te arrastra placenteramente al culmen de la pasión...; pero no, musicalmente la canción te va introduciendo en la clave del misterio, en la búsqueda de algo que parece ausente e inalcanzable, pero que es imprescindible para la plenitud del deseo y de la satisfacción... ¿dónde se puede encontrar “La rosa azul de Alejandría”?.

Por otra parte, la historia de amor que Javier Ruibal narra en su canción, transcurre en Granada –amo Granada–, y la describe tan bien –con tanta alma, con tanto latido–, que puedo imaginármela. Puedo situar incluso alguna de sus secuencias cerca de Plaza Nueva: en el Paseo de los Tristes, paseando, o sentados en un “pollete”, al pie de la Alhambra y a la luz de la luna.... Me imagino unos ojos muy negros, grandes e inmensamente bellos...  «Sonámbulos por el calor», con un traje muy ligero... Silencio, noche, luna y allá arriba la fortaleza andalusí... «Y la noche no tenía fin entre tu cuello y tus caderas»... Pero algo faltaba...: «Por más que ella la nombraba, yo no entendía, ella buscaba la Rosa de Alejandría».

Y fue justo en este punto, donde la canción de Javier Ruibal logró atraparte... “La rosa azul de Alejandría” –presencia imprescindible, deseada y ausente para el amor real y apasionado– entró a formar parte de mis sueños; de mi derecho a soñar, e incluso al delirio…; y en un gesto de complicidad, tierna y descarada, aquella rosa azul se alió con Samarkanda, y con Ítaca, y con Sinapia y con Albanta, y hasta con la Ciudad del Sol... y desde entonces no he podido desprenderme de ella y prosigo en la aventura de encontrarla... Como diría Carlos Cano –que tanto admiraba a Ruibal«vagabundo voy, detrás de ella, como lobo por la noche, aullando una canción»... y la canción no es otra, es “Las rosa azul de Alejandría”.

lunes, 16 de enero de 2012

¡MALDITAS GUERRAS 100 + 100 + 32

Hace tiempo que no hablaba con Antonio Piera; Antonio, entre otros oficios que no vienen al caso –como el de darse a vivir y a escribir– fue uno de los componentes del mítico grupo las "Madres del Cordero"... ¡Fíjense que "lindez" de amigo tengo!

Antonio Piera.

Pues bien, hoy, de repente, me he acordado de él y me he dado un paseito por su "rinconcillo" en facebook; y claro ¡como siempre! me ha sorprendido con una de sus genialidades. En este caso es una pancarta que lleva colgada a la espalda Patty, su compañera. El texto que aparece en la pancarta dice así:

YO no quiero ni BASE militar ni misiles antimisiles en ROTA
¡Aeropuerto civil!

¡A sus órdenes, mi capital!
¡Sí mi capital!
¡Mande usted, mi capital!
¿Cuántas veces, mi capital?
¿En ROTA, mi capital?

Patti, compañera de Antonio Piera, en una manifestación
celebrada en Jerez en el pasado mes de octubre.

Observando esta fotografía, me ha venido a la memoria un poema de Rafael Alberti que musicalizaron y cantaron Carlos Cano y Soledade Bravo. Carlos Cano en el disco "A la luz de los cantares" (1977), y Soledad Bravo, en el disco "Soledad Bravo-Rafael Alberti" (1978). El poema se llama: "Rota Oriental, Spain".

Carlos Cano.
«Rota, ¿dónde están tus huertos;
tu melón, tu calabaza,
tu tomate, tu sandía?
Tú, el más dulce de los puertos
que la fina arena enlaza
al cuello de la bahía,
dime, ¿dónde están tus huertos?

– ¡Ay poeta, bien lo ves!
Aunque no inglés, de Inglaterra,
lo poco que es esta tierra
me dejaron ya habla inglés.

– ¿Cómo a ti, la gaditana
más airosa y más juncal
te dicen: «Rota Oriental,
Spain»... norteamericana?

– ¡Ay poeta, qué dolor!,
Hasta mi nombre querido,
quien se aclamó el Salvador
de España me lo ha vendido.

– ¿Qué van a hacer de tu mar?
¿Qué en tus campos van a hacerte?
– Un camino militar,
un puerto para la muerte.

– ¡Ay Rota de pescadores,
Rota de barcos veleros!
Se abren ya tus miradores
a un cielo y mar extranjeros

¿Pero tú duermes? Alerta
te miro por la bahía.
Sé tú la estrella despierta
que despierte Andalucía.

Vayan tus barcos frutales
y tus hijos labradores
por todos los litorales
y las tierras interiores.

¡Españoles, despertad!
¡es Rota, la marinera,
quien levanta la primavera.
Llama de la Libertad!»


Soledad Bravo.

• La canción de Carlos Cano puede escucharse en:
 http://www.youtube.com/watch?v=Tibqk-cD4xw

• La canción de Soledad Bravo puede escucharse en: 
http://www.youtube.com/watch?v=foSOWPn8wBM

Después de escuchar esta canción, yo añadiría a la pancarta de Antonio Piera lo siguiente:

¡¡¡¡NO MI CAPITAL!!!!
¡¡¡¡LÁRGUESE MI CAPITAL!!!!

¡¡¡¡MALDITAS GUERRAS!!!
¡¡¡¡MALDITAS LAS ESTRATEGIAS Y LAS POLÍTICAS PARA LA MUERTE!!!!

domingo, 15 de enero de 2012

PENSAMIENTOS PARA ACARICIAR EN TIEMPOS DE CRISIS... Y DE PASO UN BUEN PRETEXTO PARA "CANTIJUGAR"

A Paskual Kantero

Ayer, Muerdo, uno de nuestros más jóvenes y más maduros cantautores, acudió a RadioClara de Valencia, para ser entrevistado y, según nos cuenta en su página de facebook, se encontró con esta frase que le impactó. La fotografió con su móvil y decidió compartirla.


Hermosa frase que pertenece a Lluís Llach y que corresponde al título de una de sus primeras canciones grabadas en el disco «Aran i aquí», grabado en 1970. Esta es la letra de dicha canción:
«Fe no es esperar
fe no es soñar
fe es la penosa lucha para hoy y para mañana.
Fe es un golpe de hoz,
fe es dar la mano.
La fe no es vivir de un recuerdo pasado.
No esperemos el trigo
sin haber sembrado
no esperemos que el árbol dé frutos sin podarlo;
hemos de trabajar,
hemos de ir a regarlo,
aunque los huesos nos hagan daño.
No soñemos pasados
que el viento se ha llevado,
una flor de hoy se marchita justo al día siguiente,
Es preciso que nazcan flores a cada instante.

Enterremos el miedo
enterremos la noche
apartemos las nubes que nos esconden la luz.
Hemos de ver claro
el camino es largo
y ya no tenemos tiempo de equivocarnos.
Es preciso ir avanzando
sin perder el paso.
Es preciso regar la tierra con el sudor del trabajo duro.
Es preciso que nazcan flores a cada instante. 

«Fe no és esperar, ⁄ fe no és somniar. ⁄ Fe és penosa lluita per l'avui i pel demà. ⁄ Fe és un cop de falç, / fe és donar la mà. / La fe no és viure d'un record passat. / No esperem el blat / sense haver sembrat, / no esperem que l'arbre doni fruits sense podar-lo; / l'hem de treballar, / l'hem d'anar a regar, / encara que l'ossada ens faci mal. / No somnien passats / que el vent s'ha emportat. / Una flor d'avui es marceix just a l'endemà. / Cal que neixin flors a cada instant. / Enterrem la nit, / enterrem la por. / Apartem els núvols que ens amaguen la claror. / Hem de veure-hi clar, / el camí és llarg / i ja no tenim temps d'equivocar-nos. / Cal anar endavant / sense perdre el pas. / Cal regar la terra amb la suor del dur treball. / Cal que neixin flors a cada instant».

Estoy convencido de que aquella frase, encontrada por Muerdo en Radio Clara, de Valencia, le impactó especialmente porque justo en aquel momento iba a presentar su primer disco que se titula «Flores entre el acero»; disco en el que, cuarenta y tantos años después de que Lluís cantara su canción, él nos ofrece el mismo reto y la misma esperanza:

«Hay en la ciudad
algo que va naciendo,
debajo de tu piel,
raíces que el asfalto van rompiendo.
Imaginad,
flores entre el acero,
mundos transformándose,
vidas que poniendo van
luz sobre la oscuridad».
(Muerdo. "Flores entre el acero").

A partir de esa pequeña experiencia que Muerdo nos narraba ayer, se me ha ocurrido reproducir aquí otras diez frases o expresiones, tomadas de canciones, que considero que pueden ser 10 maravillosos pensamientos para acariciar en tiempos de crisis. Son estos:

 










Y, a la vista de lo que al final ha resultado este "cuelgue", os propongo un "cantijuego"
• ¿A qué cantautor o cantautora pertenece cada uno de estos 10 pensamientos? 
• ¿Cuál es el título de la canción al que pertenece cada uno de ellos?

Y ahí podemos seguir "cantijugando", como siempre, en el apartado de "comentarios".

sábado, 14 de enero de 2012

ANGELA BIEDMA "CON PROYECTOS Y BOLSAS DE SEMILLAS"


Ángela Biedma.

Creo que alguna vez ya lo he comentado: para las personas que amamos la "música popular" y la "canción de autor", y que nos dedicamos a perseguirlas con una predisposición favorable a sentirnos seducidos por ellas, es muy hermoso y gratificante percibir y sentir como algunos creadores –llamémosle "cantautores"– van creciendo y madurando poética y musicalmente, y como van realizando su camino artístico con mucho esfuerzo, vacunados contra la mediocridad reinante, y apostando siempre –sin concesiones– por un futuro como el anunciado por Mario Benedetti en estos versos:

«Lento pero viene
el futuro se acerca
despacio
pero viene.
Ya se va acercando
nunca tiene prisa
viene con proyectos
y bolsas de semillas [...].
despacio pero viene
sin hacer mucho ruido».

Una de esas creadoras que crece y madura por días como compositora y como intérprete es ÁNGELA BIEDMA, sevillana residente en Madrid, que despacito, sin hacer mucho ruido –el sonido de su voz y su guitarra le son suficientes–, va despejando el horizonte de su futuro; un futuro que, como dice Benedetti, se nos acerca con «proyectos y bolsas de semillas».

Proyectos, en el caso de Ángela, como la edición de su nuevo disco ya grabado, a punto de salir, y que con toda probabilidad se llamará «ARRITMIA»; y con nuevas canciones que son como "semillas" de las que se nos van infiltrando por la piel, y por los sentidos, acelerándonos los sueños y despertándonos pasiones y deseos de amar insospechados.

« [...] Sé que me miró y yo aún sigo sin ver,
mi cama está forrada con la envidia que tiene al sofá 
de la vez que destrozamos el salón,
los celos que tiene el suelo a los balcones, la pared de la silla,
la piel de los botones.
Ven, y déjame tocarte hasta en canciones,
prometo entonarte los gritos contigo a la vez.
y después, hacer de aquella noche mil versiones,
sudando y riendo y de nuevo al revés.
Deja la algaravía de la vela, que no volveré a caer, en la tela de la pena.
y tú que has pagado el arte de saber, que no encuentras solución,
resolviendo los poemas».
(Canción provisionalmente llamada «Resolviendo los poemas»).

Ángela Biedma.

Concretamente, el pasado día 10 en Libertad 8, Ángela volvió a sorprenderme...; lo vengo afirmando desde le primer día que la escuché cantar en Sevilla; es una compositora y una intérprete que rompe con todos los moldes de la actual "canción de autor" sobre todo en lo que se refiere a su estilo y a su fuerza narrativa; sus canciones, tras una aparente simplicidad, transfieren sentimientos, suspiros y latidos muy hondos; son como "acelerones" afectivos, o "arritmias" pasionales que te "colocan"; que –como diría Serrat– te «brindan en cueros la vida y el amor» y ahí quedan, pa'que las vivas, o pa'que las sueñes.... «¡Ven!... y déjame tocarte hasta las canciones»...; «tu, mi hambre y mi pan, mi obra y mi escena / el tren que al fin pudo cruzar mi carretera».


«Es de noche, me levanto, a mi lado sólo humo y mendigos.
Otro esfuerzo siempre en vano, es imposible impresionar a lo divino.
Son las cuerdas que me amarran, a ésta casa y a éste tren que ya se ha ido.
No se bien si sólo es ansia, o tu voz multiplicando mis sentidos.
No importa se pasará.
Me he caido de la nube, agua y aire lo que soy contigo.
Despistando a los azules, no me arriesgo a equivocarme de camino.
Lengua muerta y corazón caliente, bendición de estar presente.
en ésta guerra donde he caído.
Y ésta vez voy a quedarme quieta, porque el público no peca
y desde abajo te vigilo.
(«Humo y mendigos»).


Ángela Biedma.

Ahora hay que esperar la salida del nuevo disco de Ángela, que debería ser cuanto antes –confieso que yo lo deseo con impaciencia–; mientras tanto y a la espera de ese acontecimiento –que celebraremos en este blog "a bombo y platillo"– quiero felicitarla por su trabajo, por su esfuerzo, por lo mucho que está luchando para poder hacer sus sueños realidad, y, sobre todo, por ese futuro por el que muchos apostamos en sus inicios, y del que hoy –sin habernos equivocado–  ya podemos empezar a disfrutar.

viernes, 13 de enero de 2012

LA EXPOSICIÓN «...Y LA PALABRA SE HACE MÚSICA» CONTINUARÁ ABIERTA HASTA EL 31 DE ENERO

Esta mañana el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid, dado el interés que ha despertado la exposición «...Y LA PALABRA SE HIZO MÚSICA», ha decidido prolongar su apertura hasta el 31 de enero. 

En consecuencia, puede ser visitada hasta fin de mes en el Centro Cultural García Lorca –de Rivas–, de lunes a viernes, de 10:00 a 13:00 y de 17:30 a 20:30

Noticia que agradezco y que me produce una enorme alegría.

ARTE Y CANCIÓN: "BALADA DE TOLITO" CON JOAQUÍN SABINA Y ALFREDO GONZÁLEZ

Una de mis actividades que más añoro y que me gustaría retomar algún día es el diseño y la realización de exposiciones relacionadas con la ...