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jueves, 8 de diciembre de 2011

¡MALDITAS GUERRAS 100 + 100 + 23 - HOY CON CARLOS CANO. "¡AMIGO DEL ALMA, AMIGO!"

Hoy estoy contento y me siento afortunado porque la vida me sigue haciendo pequeños, pero maravillosos regalos...; ahora especialmente cuando descubro a tantas personas que están cerca y que se sienten verdaderamente unidas a mi con motivo de la exposición que anunciaba ayer en el blog. (¡Gracias a todos!. El día 15 puede ser un buen día y una buena oportunidad para reivindicar la" canción de autor" en la que tanto creo).

En medio de esta euforia, y con más fuerza que nunca –precisamente por eso, porque me siento afortunado–, sigo lanzando mi alarido: ¡¡¡¡MALDITAS Y CABRONAS GUERRAS!!!!

Entre esos pequeños regalos que me ofrece la vida, uno de ellos es que estoy colaborando con Alicia, Amaranta y Paloma –familia de Carlos Cano– en la construcción de una nueva Web que recupere y subraye la grandeza del amigo cantor granadino. Esto me está incitando, felizmente, a volver a escuchar todos sus discos y todas sus canciones. He de confesar que está siendo una tarea muy dura afectivamente; yo quiero mucho a Carlos, y escucharle cantar ahora en el "rincón de mis silencios" –y sintiendo su ausencia– me emociona tremendamente, a veces, no puedo evitar unos lagrimones incontenibles.

Carlos Cano.

Pues bién, Carlos Cano, que ha sido y es un "cantautor inmenso" además de hacernos sonreir con sus canciones; ademas de incitarnos al amor y a la pasión; además de calentarnos los impulsos revolucionarios y contestatarios; además de descubrirnos Andalucía y enseñarnos a amarla; además de recuperar la "copla" dándole una renovada dignidad; además de todo eso –¡y mucho más–..., se ha dolido, y ha cantado y gritado, muchas veces contra la GUERRA... Una de esas canciones es "Srebrenica", grabada en su disco "El color de la vida" (1996). Leed el texto de esta canción y si tenéis la oportunidad, por favor, ¡no dejéis de escucharla!

«Edin Puzic, la guerra de Bosnia
miserable historia, ¡cuánto criminal!
Edin Puzic, Bosnia-Herzegovina
anda por la vida hablando de paz.

El no quiere sangre ni venganza ni rencor ni rabia,
prefiere olvidar,
aunque a veces llegan los recuerdos
que son tan amargos y se pone a llorar.

Edin sueña, qué idea tan absurda
que crecen sus piernas, ¡vuelve a caminar! ,
imagina de nuevo la vida y va levantando toda la ciudad:
Una calle, una plaza, otra calle
el parque, las casas, la universidad
cuando todo quede como antes
volverán sus padres, todos volverán.

Srebrenica, Srebrenica
si mi Dios fuera grande (que no es grande)
Srebrenica, Srebrenica
si mi Dios fuera fuerte (que no es fuerte)
Volverían, Srebrenica, a crecer los almendros en flor.
Srebrenica, Srebrenica volvería de nuevo el amor.

Srebrenica.
¿Quién podrá defendernos del odio
sólo con palabras, sólo con amor?
Los verdugos no tienen banderas
ni pueblo, ni estrellas, ni piedad, ni Dios
no se puede ser indiferente ni cerrar los ojos ni ser imparcial.
A ese nazi, Radovan Karadzic
criminal de guerra ¿quién lo colgará?

Srebrenica, Srebrenica
si mi Dios fuera grande (que no es grande)
Srebrenica, Srebrenica
si mi Dios fuera fuerte (que no es fuerte)
Volverían, Srebrenica, a crecer los almendros en flor.
Srebrenica, Srebrenica volverá de nuevo el amor.
Volvería el amor, Srebrenica.

Sí, Carlos, yo, y muchos de las personas que visitamos a diario este blog, soñamos en almendros en flor y en el amor, ese amor sin límites, ¡brutal!, ¡apasionado!, ¡pacificador!... «Sólo el amor –dice el hermano Silvio– engendra la maravilla».

Aprovecho la oportunidad para anunciar que el próximo día 10 de diciembre se estrenará en el Teatro Isabel la Católica, de Granada, el documental «El mapa de Carlos. El viaje de toda una vida». Siento no poder estar allí, pero desde aquí todo mi amor a la familia, personalizado en Alicia, su compañera del alma y parte imprescindible de ese mapa de Carlos, al que tanto he querido y quiero. «Un beso amigo, compañero del alma, compañero».

(Fotografía de Juan Miguel Morales).

miércoles, 7 de diciembre de 2011

EXPOSICIÓN: «...Y LA PALABRA SE HIZO MÚSICA»

Del 15 de diciembre al 13 de enero vamos a mostrar en Rivas Vaciamadrid una exposición llamada «...Y LA PALABRA SE HIZO MÚSICA». Estará instalada en el Centro Cultural «Federico García Lorca», Plaza de la Constitución 3.

Tarjeta de invitación a la exposición «...Y la palabra se hizo música».

Esta exposición inicialmente surgió y se inauguró con motivo de la celebración, en marzo de 2007, del IV Congreso Internacional de la Lengua Española, en Cartagena de Indias (Colombia).

Posteriormente, durante dos años, viajó por varios países Latinoamericanos y ahora, de regreso a Madrid, vamos a presentarla en Rivas, ampliada con una interesantísima colección de carteles originales, y otros documentos y curiosidades de mi archivo personal relacionado la «canción de autor».

Portada del catálogo editado para la exposición
«...Y la palabra se hizo música» inaugurada en Cartagena de Indias
el 21 de marzo de 2007.

El texto de presentación de la exposición es el siguiente:

«Allá, a mediados de los años cincuenta, Blas de Otero, advirtiendo que la imprenta se había convertido, de pronto, en aguacil que emprisionaba las palabras entre rejas de líneas, afirmó con rotundidad: «La palabra necesita respiro..., porque el poeta es un juglar o no es nada».

Frente a aquella afirmación –compartida por otros muchos poetas de la época–, en aquellos mismos años, surgió una generación de jóvenes creadores, españoles y latinoamericanos –apasionados amantes de la poesía y de la libertad–, que decidieron tomar los versos de nuestros más grandes poetas –y los suyo propios– para echarlos a volar por las calles en forma de canción, y conseguir, así, que la gente –eso que se llama el pueblo– pudiera encontrarse con ellos y disfrutarlos. 

Hecho o acontecimiento del que el poeta Jesús López Pacheco se hacía eco, en 1968, diciendo: «Hoy los cantantes han recogido la vihuela de los trovadores y han venido a liberar la poesía. A fuerza de música y de voces –jóvenes y hermosas–, sacan a los poetas a la calle, y los sacan más vivos, como resucitados –algunos– por la guitarra».

Han pasado más de 50 años, y aquella palabra hecha música –que es la llamada “canción de autor”– se ha multiplicado, y ha llegado a convertirse en un nuevo género musical y poético de extraordinaria importancia artística, social y cultural; género en el que se ensamblaron músicos y poetas, y al que, solidariamente, se unieron un gran número de artistas plásticos que crearon y ofrecieron sus obras para ilustrar –en las carpetas de los discos– aquel canto rebelde y esperanzado.

A todos aquellos poetas, músicos, intérpretes y artistas plásticos que hicieron posible, en España y Latinoamérica, que la palabra se hiciera música, les rendimos ahora nuestro homenaje a través de esta exposición en la que recogemos una reducida, y, a la vez, significativa muestra de su presencia y de sus latidos; latidos esperanzados y solidarios –canciones del alma– que siempre acudieron a nosotros confidenciándonos, en el fondo, lo mismo que dijo Fito Páez en una de sus canciones: "¿Quién dijo que todo está perdido? Yo vengo a ofrecer mi corazón"».


Estas son dos de las portadas de discos que forman parte
de la exposición. Corresponden al disco original de Chicho Sánchez Ferlosio
grabado en Suecia en 1963 y a una de sus  versiones publicada en 1976.


Esta es una de las fotografías que se expondrán en Rivas Vaciamadrid.
Atahualpa Yupanqui, Silvio Rodríguez, Mary Rodríguez –hermana de Silvio–
y Luis Eduardo Aute. Fotografía tomada en Bueno Aires, en 1972,
un mes antes de la muerte Atahualpa.

La inauguración de la exposición será el próximo día 15 de diciembre a las 7:30 de la tarde. Habrá sorpresas y canciones...; y por supuesto, todos los que podáis participar, estáis invitados.

No obstante los días 13, 14 y 15, para quienes por vivir lejos –muchos en los países hermanos latinoamericanos– no podáis visitar la exposición, intentaré mostraros, a través del blog, parte del material de la muestra: carátulas de discos, fotografías, libros, etc.



Así que, ya sabéis, a quienes podáis y os lo pida el cuerpo, nos encontramos el próximo día 15 –a las 7:30– en el Centro Cultural «Federico García Lorca», de Rivas Vaciamadrid. Plaza de la Constitución 3.

martes, 6 de diciembre de 2011

JUAN SOCAS - «DÉJÀ VU". DE COMO LA BELLEZA PUEDE SALIR A TU ENCUENTRO CUANDO MENOS TE LO ESPERAS

Hoy voy a dedicarle este "cuelgue" a un disco muy especial, y voy a narrar una curiosa historia que he vivido relacionada con él. Os cuento:

Toqué –de palpar, o mejor, de acariciar– por primera vez el CD «Déjà vu» (2010), de JUAN SOCAS, hace aproximadamente dos semanas –creo recordar que fue un sábado a la salida de un concierto de Alfonso del Valle–. Ya en casa, aquella noche, –"relajao" en el rincón de mis silencios–, lo escuché al tiempo que contemplaba –con sorpresa y admiración– el libreto, que le acompaña... ¡bellísimo por cierto!... Después, antes de irme a dormir, repetí la audición y empecé a hacerme consciente de que aquel disco estaba consiguiendo atraparme. 

Al día siguiente me levanté pesando en dedicarle un "cuelgue" a «Déjà vu»... El disco permanecía allí,  en mi mesa de trabajo, junto con otros discos... y a la espera...

Encendí el ordenador y tomé el CD en mis manos...; lo acaricié –tiene una textura muy especial–; contemplé la fragilidad y el dinamismo vibrante de las manos que ilustran su cubierta...; volví a repasar el libreto: los dibujos y la caligrafía de los textos...; reescuché las 12 canciones...; y descubrí como, aquella obra en su conjunto, ciertamente, había conseguido conquistarme.


«Déjame volver a tu jardín secreto
a tu monte de Venus, a tus valles sagrados,
déjame entrar en ese antiguo paraíso
donde los folios  no quedan en blanco
y los muros tienen voz [...]».
("Antiguo paraíso")

Aquel día no pude escribir nada –me fue imposible–, y lo mismo ocurrió en los días siguientes...; hasta hoy.

Todas las mañanas miraba el CD que me esperaba sobre mi mesa, lo tocaba, escuchaba alguna de sus canciones para animarme a escribir..., pero nada, ¡imposible!... Pocas veces me ha ocurrido esto con un disco que me gusta y que me urge presentarlo en el blog para se conozca y se disfrute.

Con el paso de los días fui haciéndome consciente de lo que me estaba ocurriendo:  No podía escribir sobre «Déjà vu» por miedo, ¡sí, por miedo!...; miedo a que las palabras –o a que el intento de racionalización que se realiza cuando se hace una valoración o una crítica–, rompieran con la magia o con el hechizo que emergía de la arquitectura interna y externa de esta obra tan extraordinariamente singular...; miedo a que estallara en mis manos su belleza –tan aparentemente frágil–; y a que se resquebrajara sobre el teclado de mi ordenador –perdiéndola– en miles de trazos, palabras y notas musicales; miedo, en fin, a ser incapaz de transmitir lo que para mí había supuesto el encuentro con «Déjà vu».


«Ya no hay un solo camino a seguir
para llegar a donde cada día has de llegar
que puede ser la duda o la felicidad que tú me das,
que tú me das como si dejaras caer
una gota de agua sobre el mar,
una copa fina de cristal
y es que mi dicha pende de un hilo que eres tú,
que eres tú y los momentos vividos».
("Mientras que ayer")

Pese a ello, hoy, como estáis comprobando, por fin me he decidido a escribir sobre Juan Socas y su disco..., ¡vamos a ver lo que resulta!...; por supuesto asumo el riesgo de ser incapaz de transmitir con la palabra la magia de «Déjà vu» (una magia que me tiene –¡ya ven!– enamorado); y espero que, frente a mi intento de racionalización, no se produzca el resquebrajamiento de trazos, palabras y notas al que antes hacia referencia.

«Se miran, presienten, se desean,
después, dudan y sudan,
respiran, despiertan, se iluminan.
Sé quien eres tú. Esto es un déjà vu.
Llévame hacia el sur. Tíñeme de azul.
Llévame hasta el mar. Vísteme de sal.
Se estiran, se muerden, se caldean
después discuten, se confunden,
se tocan, conversan, se reintegran.
Sé quien eres tú. Esto es un déjà vu.
Llévame hacia ti. Tíñeme de añil.
Llévame hasta un bar, bésame sin más».
("Déjà vu")

«Déjà vu» –primer disco creado, producido y interpretado por JUAN SOCAS– es –creo que ya está sobradamente dicho– un disco sustancial e integralmente bello –¡de enamorar!–; y el secreto de su belleza radica, pienso yo, en su simplicidad y en su elegancia –me gusta esta palabra que hoy se siente tan maltratada–.

El secreto de la belleza de «Déjà vu» se manifiesta en la depuración cuidadísima a la que Juan ha sometido, en su obra, a las formas, a los colores, a las texturas, a las caligrafías poéticas, a los acordes, a la voces, y, en general, a todo el conjunto de sensibilidades y de sentimientos que se entrecruzan y que se sienten acariciadas por unas manos –las dibujadas en la cubierta, las de Juan– que, aunque impresas, tienen vida.

Mano de Juan Socas tocando su guitarra.
Juan Socas

Musicalmente «Déjà vu» es suave, intimista y envolvente; su desarrollo musical acaricia los textos otorgándoles luz, pasión, claridad y color. Es una obra en la que se produce una especie de recorrido creador de "ida y vuelta": en «Déjà vu» la "palabra se hace música", la "música se hace palabra"... y ambas se encuentran y se abrazan en el camino. Recorrido en el que Juan va dejando huellas de sus diversas influencias y querencias musicales; entre ellas, una querencia sureña que a mí –que me siento Sur– logra emocionarme.

Como ya dejé dicho, con anterioridad, este disco fue autoproducido por el propio Juan Socas, que, para colmo de  intimidad –"voy a hacer lo que siento y lo que me gusta"–, hasta se montó un estudio de grabación en la azotea de su casa sevillana donde realizó la grabación; grabación en la que le acompañaron músicos y amigos como Benji Bazán, Marco Gamero, Roberto Alda, Paco Escobar, Jaime Hernando, Raul Arteaga, Toulousse Felix, Wili Puente y las voces de Alfonso del Valle, Chiqui Calderón, Sol Rui, Davis Garrido y Sarah Descombes.

En fin, sencillamente –y voy a ser directo y claro– una "obra de culto" para tenerla siempre ahí; para acudir a ella y disfrutarla de vez en cuando; sobre todo, cuando nos entren ganas o deseos de aderezar una buena "borrachera de belleza".

¡Y "cuelgue terminado"!...; nada se ha roto, ni se ha resquebrajado..., ¡menos mal!... Y la «Bailarina» sigue ahí –bellísima canción–: «oscila, se derrumba, cae, gira y se tumba»... ¡Ganas dan de acariciarla!

lunes, 5 de diciembre de 2011

¡MALDITAS GUERRAS 100 + 100 + 22

Desde hace muchos años me suelo repetir, cada vez con más frecuencia, aquella afirmación rotunda de Blas de Otero en su poema "Fidelidad": «¡CREO EN EL HOMBRE!»... 

A mí, en este momento de mi vida, me pasa como a Otero; la única fuerza que me sostiene en todas mis luchas y proyectos, en la defensa de mis sueños, y en la protección de mis utopías..., no es otra más que esa: "mi fe en el ser humano"... ¡Creo en el hombre!...; y sobre todo creo, y deseo conocer y amar con todas mis fuerzas, a aquellos hombres y mujeres que son capaces de seguir levantando la voz y el alma para decir:

¡BASTA, ES POSIBLE CAMBIAR EL MUNDO Y VAMOS A CAMBIARLO!... 
¡ES POSIBLE UN MUNDO MÁS BELLO, SIN GUERRAS, 
SIN ARMAS, SIN DESTRUCCIÓN!... 
¡ES POSIBLE LA PAZ!..., Y LA JUSTICIA..., 
y HASTA LA TERNURA COMO EL FUNDAMENTO DE LA ACCIÓN REVOLUCIONARIA... 

Pues bien, recientemente me he encontrado con uno de esos seres humanos extraordinarios; no lo conozco personalmente pero le he escuchado cantar. Él se llama a sí mismo "inconformista tozudo" –¡la suya es una hermosa y bella tozudez!–. Escucharle cantar me contagia fuerza y entusiasmo; ...«no perdem l’esperança i seguim avançant».... ¡Gracias PAU ALABAJOS –"cantautor" valenciano– porque has surgido en mi vida como un nuevo motivo para la esperanza!..., porque tu música y tus canciones me dan fuerza para seguir gritando, y hacerlo hoy con más fuerza: ¡MALDITAS GUERRAS!


Pau Alababajos.
«De acuerdo, nosotros somos los utópicos,
idealistas, ingenuos,
que no hacemos más que soñar.
Estamos hartos de cruzar los brazos
mientras la tierra se hunde bajo nuestros pies.
De acuerdo, sabemos que no somos perfectos,
tenemos nuestros puntos débiles,
pero aprendemos de los errores.
Al menos vivimos con la conciencia tranquila,
porque hemos hecho todo lo posible para cambiar este mundo.
De acuerdo, nosotros somos los ilusos,
guardianes de causas perdidas,
inconformistas tozudos,
pero hemos dicho: ¡basta!
ya no queremos refugiarnos
detrás de las palabras, ahora pasamos a la acción.
De acuerdo, nos falta mucha experiencia,
conviene sumar los esfuerzos
y los cantos de tanta gente.
Pero estamos creciendo,
nos hacemos más fuertes cada día,
nunca perdemos la esperanza y seguimos avanzando».


Portada de último disco de Pau Alabajos en el que
interpreta la canción «Utòpics, idealistes, ingenus».

«D’acord, nosaltres som els utòpics,
idealistes, ingenus
que no fan més que somiar.
Però estem farts de creuar-nos de braços
mentre la terra s’afona sota els nostres peus.
D’acord, sabem que no som perfectes,
tenim els nostres punts febles,
però aprenem dels errors.
Almenys vivim amb la consciència tranquil·la,
perquè hem fet tot el possible per tal de canviar el món.
D’acord, nosaltres som els il·lusos
guardians de causes perdudes,
inconformistes tossuts.
Però hem dit prou, ja no volem refugiar-nos
darrere de les paraules, ara passem a l’acció.
D’acord, ens falta molta experiència,
convé sumar els esforços,
i els càntics de tanta gent,
però anem creixent, ens fem més forts cada dia,
mai no perdem l’esperança i seguim avançant».

domingo, 4 de diciembre de 2011

«MUERDO» EN "LIBERTAD"... Y EL REVUELO DE LA ESPERANZA - I

Samuel Vidal y Muerdo (Paskual Kantero).

El pasado viernes, 2 de diciembre, "MUERDO" presentó en la sala Libertad 8, su primer disco titulado "Flores sobre el acero"; obra que ya comenté, en este mismo blog, el 31 de octubre, en un "cuelgue" titulado "La grandeza y la dignidad de un insurrecto esperanzado".

En el momento de comentar aquel disco, prácticamente no había escuchado cantar en directo a este jovencísimo compositor murciano. Por fin, el pasado día 2 pude hacerlo –pude disfrutarlo– y hoy quiero confirmar y subrayar lo que ya escribí entonces. Para ello me vais a permitir que parta de una introducción que creo que es necesaria y que espero no se haga demasiada larga:

Como dicen Luis Delgado y Javier Bergia, «el oficio de "cantautor" es milenario» y «la historia de la humanidad está salpicada de un firmamento de canciones». Personalmente no sólo coincido con ellos en ese pensamiento, sino que además sus palabras puedo ratificarlas poniéndolas en referencia con mi propia realidad como ser humano. Lo he dicho y lo he escrito muchas veces: mi historia está totalmente salpicada de canciones, y yo, en gran medida, soy lo que soy, gracias a la "canción de autor"...; motivo por el que la amo, la reivindico y la defiendo.

Cuando hace poco más de un año decidí poner en marcha este blog –tras un largo paréntesis de retirada– lo hice, fundamentalmente, para dedicárselo a la "canción de autor" y a los "cantautores", aunque manteniéndome abierto, por supuesto, a cualquier otra forma de expresión musical de calidad. 


Durante todos estos meses pasados –ya van para trece– no he cesado de ir a recitales y de escuchar cientos de discos buscando anhelante la "nueva canción de autor", la contemporánea..., (las de las épocas antigua, media y moderna, me las conozco bien)... Y en esa búsqueda he encontrando de todo: aproximaciones, intentos, sucedáneos, imitaciones, subproductos..., ¡qué se yo!...; creaciones, muchas ellas, de gran calidad, pero que poco, o casi nada, tienen que ver con el género de la "canción de autor" tal y como yo lo entiendo y como lo he venido aprehendiendo y amando con el paso de los años. "Canción de autor" a la que, por otra parte, muchos jóvenes creadores desprecian, aunque, cuando les interesa, no tienen ningún reparo en entrar en su juego. (¿Por qué se presentan, por ejemplo, a un certamen de "cantautores" los que dicen que no lo son?. ¿Por qué se están censurando en ciertos certámenes para "cantautores" a jóvenes que se manifiestan descaradamente contestatarios, insumisos y críticos frente al sistema político y económico dominante?...  No puedo entenderlo... O tal vez sí, podemos pensar que "cantautor" es todo el que es autor de sus canciones, y, entonces, ¡todo vale!.., cualquiera puede serlo, hasta los·las más horteras, cúrsiles y reaccionarios... Evidentemente yo estoy en radical desacuerdo con esa forma de entender la "canción de autor").

En esa búsqueda que llevo emprendida a partir de la puesta en marcha del blog, también es cierto y esperazador, que me he encontrado con jóvenes que, con planteamientos musicales renovados, y respondiendo a las nuevas realidades sociales en las que viven, han asumido la tradición milenaria y comprometida de la "canción de autor", y están realizando creaciones sencillamente extraordinarias tanto desde el punto de vista musical, como del poético y del de la interpretación. Jóvenes creadores a los que, por supuesto, he apoyado y estoy dispuesto a apoyar incondicionalmente –Jesús Garriga, Manuel Cuesta, David Garrido, Dani Fernán, Fran Fernández, Diego Ojeda, Jorge Castro, Juan Socas, Ángela Biedma, Lucía Caramés, Alejandro Martínez, Fernando Lobo, Pau Alabajos, Alberto Alcalá, María Rozalén, Anna Roig, María Alsondelpez, Paula de Alba, Pedro Pastor..., y muchos más..., ¡los que haga falta!...– Ese, y no otro, es el sentido que tiene este blog que recibe a diario cientos de visitantes a los que les debo una información lo más honesta posible.

Pues bien, uno de esos jóvenes es MUERDO (Paskual Kantero). "Cantautor inmenso" y con un futuro esperanzador e indiscutible, que el pasado viernes abarrotaba la sala Libertad 8, de Madrid –como pocas veces la he visto–, haciéndonos sentir, de forma creíble, que todavía es tiempo de que nazcan "Flores sobre el acero".




Para darle fundamento a la rotunda afirmación de calidad que acabo de formular anteriormente sobre "Muerdo"; afirmación que va mucho más allá de una apreciación subjetiva –aunque lo subjetivo en mis perpepciones nunca lo he despreciado–, voy a realizar una aproximación a su incipiente obra desde varias perpectivas:

Empezaré por su canto en si mismo, es decir, por su forma de cantar: "Muerdo" cuando se echa a cantar tiene la capacidad de fundir en su voz la fuerza de sus convicciones y de sus creencias –que tiene bien asentadas, y que son profundamente críticas y, a la vez, esperanzadoras–, con la intimidad que se le desboca de los sentimientos, de los latidos y de las ternuras que se niega a reprimir o a enmascarar. Una forma de cantar con sangre; con el alma; con todo su pasión  y su rebeldía...; y además de cantar bien.

Muerdo.
En segundo lugar voy a referirme a su capacidad poética, al contenido de sus canciones, –dimensión en la que se pone especialmente de manifiesto su identificación y su identidad como "cantautor"–. "Muerdo" incluye en su repertorio, por ejemplo, hemosísimas canciones de amor construidas poéticamente sin la mínima concesión al tópico o a la mediocridad. Canciones como ésta, de la que reproduzco un fragmento:

«Fui buscando aquella luz, 
casi la toqué, 
me cegó al mirarla,
me quemó la piel, y el alma
conocí a la muerte
y escondí mi voz,
pero tuve suerte y descubrí el amor. 
Lo gané, lo perdí, 
lo gocé, lo sufrí, 
a veces sí, a veces ni lo vi,
se escapó, o no llegué, 
lo rompí, lo pegué,
y volver, a volver, 
a volver a cometer cada error,
aprender del dolor, y doler,
dolerle a quien me amó».


Y ensambladas, de forma indivisible, con canciones de amor, como la anterior, "Muerdo" es un cantor comprometido con su realidad generacional, con la justicia, con las marginaciones sociales, contra la guerra, por la igualdad, y siempre con una joven y descarada esperanza, es decir, reivindicando con su canto su irrenunciable derecho a soñar:

«Hay en la ciudad
algo que va naciendo debajo de tu piel,
raíces que el asfalto van rompiendo.
Imaginad, flores entre el acero,
mundos transformándose,
vidas que rompiendo van,
luz sobre la oscuridad».

Con el fin de no hacer demasiado larga esta entrada, y para darle un respiro a la lectura, hago seguidamente un STOP, y continuo esta misma crónica en el "cuelgue" siguiente.

«MUERDO» EN "LIBERTAD"... Y EL REVUELO DE LA ESPERANZA - II

Muerdo y Samuel Vida.

Una tercera perspectiva desde la que es imprescindible analizar la obra de Pakual Kantero, es desde la estrictamente musical; "Muerdo" es un compositor que se acompaña indistintamente con la guitarra o el piano, y que, hoy por hoy, a sus 23 años, desborda "músicas" a borbotones; y digo "músicas" porque se ha dejado empapar tanto de las nueves corrientes músicales y rítmicas de su generación, como de "otras músicas del mundo", y, sobre todo, del universo sonoro de los "clasicos" de la "canción de autor". Canta y redimensiona temas de Chicho Sánchez Ferlosio –por ejemplo, el "Gallo rojo"–, interpreta y adapta temas de Aute como el nada fácil "Prefiero amar" –que incorpora en su disco acompañado de la voz de Eduardo–, bebe insaciablemente del la mítica "Mandrágora" y, para colmo, el pasado viernes nos regaló dos bellísimas versiones acompañándose al piano: "La mala reputación", de Georges Brassens, y "Los ejes de mi carreta" de Atahualpa Yupanqui. (Momento de su recital en el que me estallaron dos tremendos lagrimones de emoción; conocí a "Don Ata", hace ya muchos años –en la sala Toldería, de Madrid–, y Paskual me lo me trajo a la memoria. En aquel momento me habría gustado que hubiera estado en Liberatad 8, acompañándonos, y escuchando a Muerdo... ¡hizo una versión impresionante!).

Muerdo.

Por último, hay una cuarta perspectiva, para mi muy importante, desde la que se puede enjuiciar y valorar la obra de Muerdo: me refiero a su gran humanidad, a sus posicionamientos solidarios, a su ternura... En ese contexto, en su recital del lunes, en Liberdad 8, nos ofreció un testimonio de amistad que solamente personas como él son capaces de suscitar. Me refiero a la forma en que nos invitó a celebrar el cumpleaños de Begoña García Triviño ("Lunska Nicori"), poetisa murciana. Begoña nos recitó uno de sus poemas mientras Paskual acariciaba sus palabras con el sonido de su piano y, sobre todo, con la elocuencia enternecida de su mirada.

Muerdo y Begoña García Triviño ("Lunska Nicori")

Y continúo con el recital evocando las "colaboraciones" de las que pudimos disfrutar. En primer lugar, la participación de Maria Rozalén –otra joven "compositora" que posee una voz, una magia, un encanto y unas canciones que la convierten en una "cantautora" con "caché"; es decir, de los pies a la cabeza–; seguidamente la intervención de Petete cantando con Muerdo; y como colofón, allí estuvo Esmeralda Grao, fans absoluta de Paskual, que –como siempre– nos ofreció una magistral lección de sensibilidad y de buen cantar.

María Rozalén.
Muerdo y Petete.
Esmeralda Grao.

Para concluir, y aparece al final intencionadamente, quiero resaltar a otra de las personas claves y mágicas del concierto –fue para mí un verdadero descubrimiento–, me refiero al guitarrista Samuel Vidal, ¡espléndido!... ¡Que grandes jóvenes músicos tenemos en este país!


Samuel Vidal.

Bueno, y si me lo permitís, después de un cuelgue tan largo, dejadme decir que, entre el público –además de Álvaro Laguna, Dani Fernán, Lucía Caramés, y otros– estaba Paula de Alba, a la que admiro y quiero mucho. Cantará en Libertad 8 el próximo día 19 de diciembre... Mi cámara –siempre tan generosa y sensible– me regaló una preciosa fotografía de Paula, y yo, como me gusta serle agradecido –me refiero a mi cámara–, pues aquí la dejo... La verdad es que yo ante la  belleza siempre me rindo.

Paula de Alba.

sábado, 3 de diciembre de 2011

"CANTIJUEGO" BREVE Y ENTRAÑABLE PARA UNA EMERGENCIA

El breve –pero muy entrañable– "cantijuego" de hoy, responde a que tengo un fin de semana de muchísimo trabajo, y a que me va a faltar tiempo para desarrollar el que había planeado.... Tenía pensado dedicárselo a esa experiencia tan mágica que es la "amistad": "La palabra "amigo" en los textos de nuestros poetas y cantautores"... Lo dejaré para la semana que viene.

Pero no, no quería faltar a nuestra habitual cita semanal de los sábados, y aquí estamos... 

Hoy las soluciones serán breves, y creo que poco complicadas; y es que hoy, lo verdaderamente importante y entrañable, va a ser rendirle homenaje a los dos personajes con los que vamos a "cantijugar": dos geniales "cantautores" –a los que quiero mucho– que un buen día se encontraron en Zaragoza –concretamente, en la Casa de los Morlanes– visitando la exposición "Cantemos como quien respira"; exposición que monté en aquella ciudad, en abril de 2004, con la colaboración con el Ayuntamiento.

Paneles situados a la entrada de la exposición
"Cantemos como quien respira". Casa de los Morlanes (Zaragoza).
23 de marzo a 18 de abril de 2004.

En concreto, esos dos personajes, que forman parte de la historia, de la Canción de Autor en España, son los siguientes:



¿Quiénes son estos dos "cantautorazos"? Ya sabéis podéis participar en el apartado de comentarios... No es difícil, pero como podréis comprobar es una preciosa y entrañable imagen que me siento feliz de compartir con todos vosotros. (La colección de caricaturas que aparecen en el fondo se exhibe, actualmente, en la sala de conciertos "La estación" de Sevilla).

¡ALEGRÍA DE PODER COMPARTIR UN GRAN ACONTECIMIENTO!...

ALEGRÍA DE PODER COMPARTIR ESTE GRAN ACONTECIMIENTO: A partir del próximo 25 de septiembre va a reponerse en cines la película CHICHO o MIEN...