Vistas de página en total

viernes, 6 de octubre de 2017

«CRÓNICA CANTADA DE LOS SILENCIOS ROTOS». SÍNTESIS, PUNTUALIZACIONES Y ESPERANZAS.

A mediados de 1997, trabajando en Anaya en el proyecto "Aprender a vivir", viajé varios días a Buenos Aires para coordinar su lanzamiento en Argentina con el Grupo Editorial Aique; equipo de grandes profesionales con los que entablé una muy linda amistad.

Uno de aquellos días, paseando por la Avenida de Santa Fe, me encontré en el escaparate de una librería con un llamativo libro de tapa dura con una atractiva cubierta repleta de reproducciones de carátulas de vinilos. El libro lo había publicado Alianza Editorial ese mismo año y yo no lo conocía. Se titulaba «¡Solo para fans! La música ye-yé y pop española de los sesenta» y estaba escrito por Gerardo Irles. Me llamó tanto la atención que entré en la librería y, por supuesto, me lo compré.


Durante los días que permanecí en Buenos Aires aquel libro se convirtió en mi libro de cabecera. Recuerdo que terminé de leerlo en el avión volviendo para Madrid.

El encuentro y la lectura de aquel libro, como seguidamente contaré, fue para mí una total e inesperada provocación. Yo, como consecuencia de mi trabajo en el ámbito de la educación, llevaba una temporada bastante retirado del mundillo de la «canción de autor», aunque en nada había disminuido mi amor por ella (me encanta reconocer que la amo) y mi admiración hacia la mayor parte de sus creadores. 

En principio pensé que aquella lectura me resultaría relajada y divertida, sobre todo porque parecía que iba a centrarse en lo ye-yé y lo pop en la España en los años sesenta, realidad musical que había conocido y vivido en directo, aunque nunca me interesó demasiado. Lo malo fue cuando me di cuenta de que en medio de aquella trama argumental, casi llegando al final del libro, aparecía un capítulo titulado «La canción protesta y el folk». Para empezar, lo de «canción protesta» nunca me ha gustado, lo considero un reduccionismo utilizado frecuentemente con intenciones no demasiado claras. Pero lo peor vino cuando empecé a leer el capítulo y me di cuenta de que no me sentía de acuerdo e identificado con casi nada de lo que en él se contaba.

Deseo dejar claro que con mi apreciación anterior en ningún momento quiero decir que el autor del libro «¡Solo para fans!» estuviera equivocado. Aquel era su punto de vista y si pensaba así estaba en todo su derecho de expresarlo. Soy consciente de que sobre los cantautores hay bastantes personas que piensan igual y, por mi parte, hago todo lo posible por respetarlas. Pero eso no impide que al mismo tiempo manifieste con toda libertad mi desacuerdo con algunos de los comentarios que leí en aquellos atardeceres de Buenos Aires.

El caso es que aquella lectura me suscitó unas ganas tremendas de volver a España y hablar con el director de Alianza Editorial, que en aquel momento era Víctor Freixanes, para sugerirle, o mejor, pedirle, que me publicara un libro que sentía la urgencia de escribir para recuperar, desde mi punto de vista y mi experiencia, la historia y la gran aportación que supuso aquella canción llamada «protesta» (odio este término) y el folk. 

A Víctor Freixanes le encantó el proyecto y tuve todo el apoyo de Alianza para publicar mi «Crónica cantada de los silencios rotos. Voces y canciones de autor 1963-1997».


Volver a escribir sobre la «canción de autor» fue un trabajo apasionante y el resultado fue una crónica de la que hoy sigo sintiéndome muy satisfecho. El libro incluyó un pliego con una colección de portadas de discos clasificadas en tres grupos: «Canción del exilio», «Canción y dictadura» y «Nueva canción y arte contemporáneo», así como un apartado al que titulé «Retratos íntimos», ilustrado con caricaturas de Alfredo González, retratos literarios dedicados a Luis Eduardo Aute, Rogelio Botanz, Carlos Cano, Pedro Manuel Guerra, Pablo Guerrero, Paco Ibáñez, Imanol, Mikel Laboa, José Antonio Labordeta, Lluís Llach, José Menese, Luis Pastor, Manuel Picón y Olga Manzano, Amancio Prada, María Dolores Pradera, Raimon, Xavier Ribalta, Silvio Rodríguez, Marina Rossell, Joaquín Sabina, Chicho Sánchez Ferlosio, Elisa Serna, Joan Manuel Serrat, Jaume Sisa, Suburbano y Víctor Manuel. Por supuesto, aunque sin tapa dura, en la cubierta y en la contra, diseñadas por mi buen amigo Vicente Serrano, aparecen dos fotografías de un montón de carátulas de vinilos tomadas por José Saborit.


De este libro guardo en concreto el recuerdo de una experiencia que fue muy importante y muy esperanzadora. Hacía tiempo, prácticamente durante los diez últimos años, que, aunque seguía escuchando a algunos cantautores de siempre y de la nueva generación, no había hecho un seguimiento sistemático de su evolución y renovación. Hecho que, de alguna forma, me limitaba a la hora de extender mi crónica cantada hasta 1997. Por eso, una vez terminado el libro, cuando pensé que ya estaba listo para ser publicado, sentí la necesidad de hacer un parón y retrasar unas semanas su entrega. 

Durante aquel parón me compré muchos discos, entre ellos los dos CD's "Cantautores. La nueva generación", editados por Fonomusic en 1997 y 1998, escuché cientos de canciones nuevas que no conocía y, a raíz de eso, nació un epílogo cuyo título le robé a Silvio Rodríguez: «Te convido a creerme cuando digo futuro». Lo escribí pensando en todos aquellos jóvenes cantautores que acababa de descubrir. Entre ellos, y seguro que me olvido de algunos, Ismael Serrano, Alfonso del Valle, Carlos Chaouen, Joaquín Calderón, Antonio de Pinto, Tontxu, Andrés Sudón, Inma Serrano, Paco Bello, Javier Álvarez, Agustín Ramos, Antonio Rei, César Rodríguez, Lola Sandoval, Luis Felipe Barrio, Matías Ávalos, Máximo García Benítez (que editaba un magnífico boletín informativo titulado "Músicas para el fin del mundo"), Quique González, Rafa Mora, Juan Trova, Merche Corisco, Moncho Otero, Rosana, Jorge Drexler, Carlos Colino Segio Sleiman, Rubén Buren, Fede Comín, Elena Bugedo, Carlos de Abuin, Pedro Herrero, Paco Sanz, Niña Pastori, Fania, Ana Benegas, Manolo Tena, Miguel Dantart, Pedro Guerra, Andrés Molina y Rogelio Botanz (tras disolverse el grupo Taller Canario). Y muchos más que iría descubriendo años después y que venían a demostrar, una vez más, que la «canción de autor» estaba viva y era un «espécimen» (como diría aquel) lleno de vitalidad y esperanza.

De «Crónica Cantada de los Silencios Rotos» se publicaron numerosas críticas, comentarios y reseñas, De todas ellas me voy a permitir recordar y reproducir una que fue quizá la que más me emocionó, sobre todo viniendo de Trini de León Sotelo, periodista y alma de la, en aquel momento, extraordinaria sección de cultura del periódico ABC:

«He aquí un libro hecho con amor, aunque el sentimiento merece llamarse pasión. Nadie crea que nace del pasado con el fin de que impere la melancolía. No. Lucini mira el ayer para retomar emociones válidas para quienes las sientan y para quienes deseen saber de ellas. El tiempo se explica más y mejor a través de sus canciones porque en aquellos versos estaba la vida. [...] El lenguaje de este libro es el del alma que vibraba al mismo compás en muchos españoles. Es hermoso escucharlo».

NOTA: Dos de los ejemplares de este libro –totalmente agotado– voy a ofrecerlo próximamente como "recompensa muy especial" dentro de la campaña de "verkami" que he lanzado recientemente para hacer posible el libro-disco "EN LA RAÍZ DEL SILENCIO. CON ANTONIO MATA". Ver la campaña en el siguiente enlace: 


sábado, 30 de septiembre de 2017

«CANCIONES DE IDA Y VUELTA». UN CAMBIO DE RUMBO EN MI VIDA ENTRE CANCIONES.

Hay dos principios que considero esenciales en relación con la identidad de la «canción de autor».

• El primero es que la «canción de autor» en su conjunto, al margen del significado literal de la expresión, nos ofrece la fotografía sonora del paisaje de un tiempo; paisaje sonoro en el que podemos percibir y sentir las huellas y los suspiros de los seres humanos que lo habitaron.

• El segundo principio, relacionado con el anterior, es que cualquier persona que quiera investigar y conocer el paisaje real de nuestros últimos cincuenta años de historia, irremediablemente (yo al menos se lo recomiendo), necesita acudir a ella.

Retomo estos principios en este momento porque fueron las coordenadas sobre las que decidí trabajar en 1988 cuando el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, dirigido entonces por Manuel Chávez, me encargó que estudiara la posibilidad de «narrar con canciones» la historia de lo que fue y significó la emigración española durante la dictadura franquista y los primeros años de la transición.

Apasionante proyecto que se enmarcaba, como posibilidad, en un homenaje que el ministerio quería rendir a las personas de nuestro país que se habían visto obligadas a emigrar, y que se concretaría en la creación de una gran exposición itinerante llamada "España fuera de España (150 años de la emigración española)" que viajaría por varios países americanos y europeos.


Cartel de la exposición creado por Rafael Alberti.

Aquel proyecto fue uno de los retos más importantes a los me he enfrentado en «mi vida entre canciones», posiblemente al que le dediqué más horas de reflexión y de trabajo. 

Enfrentarme a él conllevaba una enorme responsabilidad por dos motivos:

• En primer lugar porque la experiencia (y en la mayoría de los casos, el desgarro) que supone la emigración es un tema de gran complejidad social y de una tremenda profundidad humana. Una experiencia en la que el sentimiento de la esperanza se entrecruza y se siente alterado por otros sentimientos contrarios como la indignación, el desarraigo, el dolor, la soledad, la nostalgia y, en particular, la rebeldía ante la profunda injusticia que siempre supone tener que abandonar el lugar donde vives (con todo lo tuyo y lo que amas) para buscarle nuevos horizontes, desconocidos, alejados e inciertos, a la vida.

• Por otra parte, era consciente de que aquella posible historia o narración de la emigración con canciones que se me había solicitado, iba a llegar e iba a ser escuchada por muchos miles de personas, entre ellas, los miles de emigrantes de los más de treinta países de América y Europa por los que viajaría la exposición «España fuera de España»

Asumida esta responsabilidad, empecé a pensar en el proyecto recurriendo a varias fuentes: a los cuatro programas de radio sobre la emigración que había realizado dos años antes en Radio Popular; a mi fonoteca, en la que tenía recogidas y actualizadas más de 150 canciones que hacían referencia al tema desde muy diversas perspectivas; y al tercer volumen de mi libro Veinte años de canción en España, en el que ya había publicado una primera aproximación al tema.

A partir de ahí realicé un posible índice o secuencia de capítulos que luego debería desarrollar (en este caso con canciones) para narrar o describir el fenómeno de la emigración de una forma global y lo más completa posible. Aquel índice fue el siguiente:

1. Circunstancias y causas motivadoras de la emigración.
2. La salida del emigrante hacia tierras extrañas.
3. El dolor de lo que se abandona.
4. La experiencia del emigrante alejado de su realidad.
5. La vuelta al país natal, no siempre hecha realidad.


El siguiente paso fue dedicar horas y horas a volver a escuchar todas y cada una de aquellas canciones e irlas clasificando con la referencia del índice anterior.

Realizando la escucha de las canciones me reencontré con una que, de repente, produjo un cambio de rumbo respecto al desarrollo musical del proyecto tal y como me lo había planteado. Fue la canción «Emigrante» de Pablo Guerrero, que concluye con estos versos: «Pero bueno, dejémonos de melancolías / y si no hay vino, con cerveza brindamos / y porque lo pediste, solo por eso / una canción de Manolo Escobar tarareamos».

La referencia que hace Pablo Guerrero a Manolo Escobar me hizo pensar en las verdaderas canciones que los emigrantes escucharían y cantarían lejos de España cuando, por ejemplo, se reunieran para compartir sus ratos de ocio y su añoranza. Puede ser que escuchasen y cantasen alguna de las canciones que yo tenía recogidas en mi base de datos; pero seguro que habría muchas más de las que yo no había valorado y seleccionado como «canción de autor», verdaderos suspiros y latidos (paisaje sonoro de un tiempo) de buena parte de aquellos emigrantes. 

Y me vinieron a la memoria coplas como «Suspiros de España», interpretada por Lolita Sevilla; «Adiós a España», cantada por Antonio Molina; «En tierra extraña», de Penella y Concha Piquer; o «El emigrante» y «De polizón», de Juanito Valderrama. Localicé las canciones, las escuché e, inmerso en aquel contexto, me emocionaron. A partir de ahí, tomé la decisión de incorporarlas al proyecto y seguir investigando el universo de la copla; lo que significó para mí una apertura a un sentido mucho más amplio y diversificado del concepto de «canción de autor».

Realizada la investigación y una vez que pude comprobar que el proyecto era viable, le propuse al Ministerio del Trabajo (concretamente a la Dirección General del Instituto Español de Emigración, dirigida en aquel momento por Raimundo Aragón), la edición de una caja con tres LP's, o tres casetes, con treinta canciones y su correspondiente libreto.


El proyecto fue aprobado y se publicó con el título genérico de "Canciones de ida y vuelta. Antología de canciones de la emigración". Preciosa edición a la que a los tres discos, o casetes, se adjuntaron un libreto con las letras de las canciones y una colección de postales y diapositivas con imágenes históricas relacionadas con la experiencia y el drama de la emigración.


Fue una edición limitada y no comercializada. Viajó con la exposición por América y Europa y se obsequió a los departamentos de cultura y a los responsables de los diferentes medios de comunicación de los países visitados.

La exposición España fuera de España (150 años de la emigración española) se inauguró en Madrid en el Centro Cultural de la Villa y pudo ser visitada del 14 de octubre al 13 de noviembre de 1988.

Por su parte, presentamos la antología «Canciones de Ida y Vuelta» en la Sociedad General de Autores el 11 de noviembre de 1988. Preciosa, entrañable e inolvidable presentación en la que, entre otros creadores e intérpretes, participaron Juanito Valderrama, Dolores Abril, José Menese, Elfidio Alonso, Antonio Molina, Lolita Sevilla, El Fari, Luis Cobos, Marina Rossell, Carlos Cano y Pablo Guerrero.


Paco Clavel, Elfidio Alonso, Juanito Valderrama, Lolita Sevilla,
Dolores Abril, El Fari, Antonio Molina, Encarnita Polo, Luis Cobos,
Menese, Fernando G. Lucini, Marina Rossell y Pablo Guerrero
,
en el acto de presentación del libro-disco CANCIONES DE IDA Y VUELTA.
SOBRE LA EMIGRACIÓN EN ESPAÑA
.
editado en 1988.
En aquel acto tuve el grandísimo honor de conocer en persona a Antonio Molina, Dolores Abril, Lolita Sevilla y Juanito Valderrama; personas absolutamente maravillosas con las que a partir de aquel día mantuve una linda relación.

NOTA: Uno de los ejemplares de esta histórica publicación voy a ofrecerlo próximamente como "recompensa muy especial" dentro de la campaña de "verkami" que he lanzado recientemente para hacer posible el libro-disco "EN LA RAÍZ DEL SILENCIO. CON ANTONIO MATA. Ver la campaña en el siguiente enlace:


jueves, 28 de septiembre de 2017

«...Y A VECES CASI LA VERDAD ES NADA» (ANTONIO MATA)

Conforme más me adentro en la obra inédita de ANTONIO MATA, más me reafirmo en la necesidad y en la importancia de recuperarla y publicarla.

Antonio desde la edición de su primer y único disco en 1977, hasta su muerte en 2014, nunca dejo de crear poemas y canciones. En cualquier momento y ocasión tomaba su lápiz, su pluma o su bolígrafo y escribía. Lo hacía en las tabernas sobre servilletas de papel con su tan característico "gracias por su visita"; en casa aprovechando cualquier soporte como podía ser el cartón de una caja de galletas; y, por ejemplo, en La Tertulia de Granada detrás de la invitación editada con motivo del 14 aniversario de la Sala.

En aquella ocasión, en La Tertulia de Granada –en 1994–, detrás de aquella invitación, Antonio escribió uno de sus poemas más hermosos con los que me he encontrado. Poema que, por cierto, –si consigo hacer posible la edición de un disco recogiendo su obra inédita– lo interpretará PABLO GUERRERO. (Adjunto una reproducción de dicho poema).

Y como este poema, cientos más... ¿Comprendéis por qué me siento ilusionado con el proyecto "EN LA RAÍZ DEL SILENCIO? ¿Os dais cuenta por que estoy tan pesado en solicitaros vuestra imprescindible colaboración?... ¡Merece la pena!


«Allí por la Alhambra
cuando un ciprés
casi besaba el alba
anochecía un hombre
y una estrella tiritaba,

Frío de Andalucía,
de Jaén y de Granada,
hay que ver
cuando el granizo
toma abriles por la espalda.

A veces
casi la Alhambra
es mentira.
A veces
casi la verdad es nada.»

domingo, 24 de septiembre de 2017

"EN LA RAÍZ DEL SILENCIO" EN EL DOMINICAL DEL "DIARIO JAÉN"

Hoy se ha publicado en las páginas centrales del Dominica del Diario Jaén la siguiente entrevista con motivo del lanzamiento del proyecto "EN LA RAÍZ DEL SILENCIO" sobre la obra inédita –poesía y canciones– de ANTONIO MATA. Me siento feliz de poder compartirla.

domingo, 17 de septiembre de 2017

"MI VIDA ENTRE CANCIONES" EN EL CAFÉ LIBERTAD 8 DE MADRID.

Tengo la alegría de compartir una noticia: El próximo miércoles día 20 de septiembre a las 7:30 de la tarde voy a tener el placer de presentar "MI VIDA ENTRE CANCIONES" en la Sala Libertad 8 de Madrid.

No juntaremos buenos amigos para hablar de la "canción de autor" y para celebrar que esta "viva" como "quien respira". Entre ellos tendré el placer de compartir el encuentro con Patxi Andión, Gonzalo García Pelayo, María Guivernau, Andrés Sudón, Maui, Íñigo Andión, Orlis Pineda, Rafa Alba y algunos más que todavía no me lo han confirmado.


¡Os invito a acompañarme, 
será un inmenso placer para mí, 
os lo aseguro!

domingo, 10 de septiembre de 2017

UN APASIONANTE PROYECTO EN MARCHA: CON "ANTONIO MATA" CONTRA EL OLVIDO.

Quizá uno de los proyectos más justos y apasionantes que me he planteado en mi vida es el que estoy preparando para lanzarlo, posiblemente, el día 18 de este mismo mes. Se trata de recuperar –en un pulso contra el olvido– la obra inédita de ANTONIO MATA, cantautor sureño que falleció en 2014.

ANTONIO MATA.

ANTONIO fue un gran creador que, aún en la marginalidad y en el anonimato, nunca dejó de escribir hermosos poemas y canciones. Poemas la mayoría manuscritos y muchos de ellos ilustrados por él mismo.

Ha sido emocionante descubrir que Antonio, por ejemplo, aprovechaba cualquier ocasión para escribir sobre cualquier soporte: servilletas de las tabernas, cartones de cajas de galletas, programas de mano –por ejemplo de La Tertulia de Granada– o, como seguidamente vamos a comprobar, detrás de entrañables fotografías... Evidentemente nada pudo impedir que Antonio –aún en el silencio– escribiera y cantara ¡como quien respira!

Hoy comparto aquí, donde CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA, el siguiente textos ilustrado escrito detrás de una fotografía en el mes de julio del 87:


«Debías venir de puntillas
cuando enero sea,
quizá febrero
aunque te salgan cabrillas
en esas piernas perdidas
que se dan besos de amor en un brasero.
Siempre habrá una guitarra
sea enero o sea febrero».

martes, 5 de septiembre de 2017

«SHERPAH», UN GRUPO QUE MERECE LA PENA DESCUBRIR Y DISFRUTAR.

Una de las características de la música y de la canción popular es que en cualquier momento –cuando menos te lo esperas–, pueden llegar a sorprenderte, y a confirmarte –una vez más– que, en este mundo tan complejo en el que vivimos, la música y la canción popular son unas de las mejores y más gratificantes "compañeras de camino".

En realidad se trata de una experiencia que he vivido y sigo viviendo casi de forma cotidiana. Hace unos días, por ejemplo, esa capacidad de sorprender que tiene la música y la canción popular la experimenté con el descubrimiento de un grupo de compositores, músicos y cantantes catalanes que artísticamente se llaman SHERPAH.

Integran el grupo diez componentes, y cada una de sus canciones es una explosión de libertad sin fronteras, de buen cantar y de alegrías; alegrías compartidas y canto a la vida ¡que tanto estamos necesitando!

Grupo SHERPAH fotografiado por mi buen amigo
JUAN MIGUEL MORALES.

SHERPAH son: Joan Ramon Quirante –trombó y flauta–, Albert Moreno –trompeta–, Txevi Clemente –guitarra–, Oriol Garriga –percusión–, Roger Giménez –piano–, Sergi Quirante –saxo–, Pau Reguant –bajo–, Dan Arisa –batería–, Marta Casas –voz–, y Edgar Días –voz–...; y CANTAN ASÍ:



La música y las canciones que crean y nos ofrecen el grupo SHERPAH rompen todas las fronteras y vuelan con una gran libertad. En ellas se entremezclan –se funden– rítmos y culturas; se rompen las fronteras, y nos vienen a demostrar como la honradez y la honestidad con la vida –que a veces exige compromisos radicales– no está reñida con la belleza, con la alegría y con la esperanza.

Escuchar y disfrutar "rumba", "salsa", "reggae", "cumbia", "chachachá", o lo que sea, en la voz y en la música de SHERPAH es un placer, una alegría y, es a la vez, una forma muy especial –verdaderamente alternativa– de denunciar y romper con la realidades de este mundo que no soportamos por su carácter deshumanizante y desumanizador.

El grupo SHERPAH, surgido en Manresa (Barcelona), ha grabado cuatro discos que merecen la pena y que, por supuesto, recomiendo. El primero "Sol de la vida" autoeditado en 2006, disco al él le han sucedido "Caravana B" (2011), "Camino" (2012) y, recientemente, el titulado simplemente "H" (2017).

¡Me encanta descubrir, dar a conocer y difundir proyectos y realidades musicales y poéticas como las que SHERPAH está creando!... Ellos lo cantan, y aquí desde donde CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA, aplaudimos su sensibilidad y su trabajo:

«Queremos hacer felices a los demás,
no hacerlos desgraciados.
No queremos odiar ni despreciar a nadie.
en este mundo hay sitio para todos.
La buena tierra es rica y puede alimentar a todos sus seres.
El camino de la vida puede ser libre y hermoso...
Seguiremos cantando la vida que empuja,
la vida que duele, la vida que mata, la vida que lleva, la vida,
la queremos vivir así.
repleta de sueños, de estrellas, de noche y de día.»

CADA VEZ QUE CONTEMPLO UNA IMAGEN DEL DOLOR Y DE LA DESGARRADORA Y CRUEL INJUSTICIA QUE ESTA VIVIENDO "CUBA Y EL PUEBLO CUBANO" SE ME ROMPE EL ALMA...

... se me saltan las lágrimas, me desespero por la impotencia y siento un infrenable ODIO –¡sí! odio!- hacia el repugnante  Donald Trump y s...