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jueves, 20 de agosto de 2015

«... Y LA PALABRA SE HIZO MÚSICA». HISTORIA Y VUELOS DE UNA EXPOSICION. (TERCERA PARTE: VUELO A PAMPLONA... ¡Y LOS QUE QUEDAN!).

El pasado 18 de agosto, como estaba previsto, las tres cajas que contienen la exposición "Y LA PALABRA SE HIZO MÚSICA» emprendieron "vuelo" hacia Pamplona, donde tendrán su nueva casa, en EL BARDO ESCALDAO, de la Asociación de Cantautores y Cantautoras "OJALÁ", y en donde ya se ha empezado a crear el "Centro de Investigación y Desarrollo de la Canción de Autor":


Del traslado de la exposición de Madrid a Pamplona se han publicado en facebook varias series de imágenes, en particular las realizadas por Javi Martí y por Inés Poveda; para mi este "vuelo" ha sido tan importante que no puedo resistir la tentación de recoger esas imágenes y reproducirlas aquí "DONDE CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA".

UN PREVIO o INTROITO

Para organizar, celebrar y realizar la recogida de la exposición se desplazaron de Pamplona a Madrid JAVI MARTÍN, MAITE MENÉ e IÑAQUI AUZMENDI, tres amigos cantautores navarros que pertenecen a la Asociación "Ojalá" y que serán los principales impulsores de la creación del Centro de la Canción de Autor.

Como Maite e Iñaqui nunca habían visitado mi garaje donde está todo lo que, poco a poco, irá viajando a Pamplona, les propuse –con la compañía de Paloma López– ver algunas curiosidades que estaba seguro de que les iban a gustar.

Maite Mené en realidad es aragonesa y lo primero
que estuvimos viendo, tocando y sintiendo fue el primer
vinilo de José Antonio Labordeta "CANTAR I CALLAR"
editado inicialmente en Francia por "Le Chant du Monde" (1974).
Otra de las joyas que compartimos fue el libro "CANTOS DE 
LA NUEVA RESISTENCIA ESPAÑOLA. 1939 - 1961"  en 
el que aparecen las canciones contra la dictadura franquista
que recogieron –por todo el territorio español– los escritores
 italianos Sergio LiberoviciMichele L. Straniero, en 1961.
Otro momento emocionante de la visita fue cuando les mostré 
a Iñaqui y a Maite –aragonesa que vive en Navarra y canta en
euskera– el considerado primer disco -single– de referencia de
la "nueva canción de autor vasca"; disco grabado por
MIKEL LABÉGUERIE en Bayona, en el año 1961.
Después estuvimos viendo una muy interesante colección de
carteles y poster de conciertos de los años 60 y 70 algunos
de ellos sellados con la autorización, o denegación,
de la Dirección General de Seguridad.
.... Y llegaron JULIO HERNÁNDEZINÉS POVEDACarolina Tipití Tipitá–, 
gran fotógrafa y amiga hacia la que siento una especial querencia.
Julio e Inés ya está plenamente incorporados al equipo de puesta
en marcha del Centro de la Canción de Autor.
(De Inés son prácticamente la mayoría de las fotografías que
vamos a ver seguidamente).

... Y EMPEZAMOS A PREPARAR EL "VUELO":
CIERRE CON "ATORNILLAMIENTO" DE 
LAS TRES CAJAS 
QUE CONTIENEN LA EXPOSICIÓN.
Sin palabras:


¡UF! ¡QUE DESCANDO!
LAS CAJAS PREPARADAS Y ESPERANDO
AL TRANSPORTISTA.



... Y LA EXPOSICIÓN, 
A PUNTO DE INICIAR SU "VUELO"

Lo del "vuelo" lo he escrito entre comillas porque en realidad las cajas no "volaron".... ¡en absoluto! ... El principal, y yo diría que único, "PESO" de esa responsabilidad recayó sobre  IÑAQUI y JULIO.



FIN DE LA CARGA
¡TODOS TAN CONTENTOS!,
INES POVEDA HACIÉNDONOS LA FOTO
Y LA EXPOSICIÓN A SU NUEVO DESTINO:

"EL BARDO ESCALDAO" - MULTIVA (NAVARRA);
Peóxima sede del "CENTRO DE LA CANCIÓN DE AUTOR".

¡¡¡¡LLEGADA A NAVARRA!!!!
«Y LA PALABRA SE HIZO MÚSICA»
¡YA ESTÁ EN SU NUEVO DESTINO!

¡Que lindos los cuadros sobre ese fondo verde
de las paredes de "El Bardo Escaldao!
¡ES UN NUEVO TIEMPO PARA LA ESPERANZA!

... Y ahora se inician NUEVO VUELOS...
la historia del 
"CENTRO DE LA CANCIÓN DE AUTOR"
no ha hecho más que empezar.

lunes, 17 de agosto de 2015

«... Y LA PALABRA SE HIZO MÚSICA». HISTORIA Y VUELOS DE UNA EXPOSICION. (SEGUNDA PARTE: REGRESO A ESPAÑA Y NUEVOS VUELOS).

Al tiempo que la exposición "Y la palabra se hizo música" viajaba por Latinoamérica, en 2008 recibí la invitación de "El Club Tenco" para participar en su encuentro anual celebrado en San Remo (Italia); invitación para presentar mis libros, dar una pequeña conferencia, y entregae el Premio Tcnco de ese año a Milton Nascimento; encuentro que se realizó del 6 al 8 de noviembre.

Con ese motivo surgió la idea de montar una exposición similar –aunque más pequeña– a la que diseñé para América, centrada especialmente sobre "La canción, los poetas y la pintura". Y así lo hicimos. Con la colaboración de la SGAE montamos la exposición y viajó hacia Italia.

Aquella exposición titulada "DALLA POESIA AL CANTO. Arte e canzone: 45 copertine di dischi. La poesía e la pittura nella canzone d'autore spagnola", fue inaugurada el 6 de noviembre de 2008 en el Teatro Ariston de San Remo

"DALLA POESIA AL CANTO". San Remo, 2008

La exposición expuesta en San Remo decidimos donarla al Club Tenco para que pudiera volver a mostrarse en otros foros o encuentros italianos o internacionales celebrados en torno al universo de "il cantautore"; cosa que, el propio Club Tenco, hizo, por ejemplo, en Roma; y meses después, del 18 de octubre al 18 de noviembre del 2012, en el Centro Artesà Tradicionarius de Barcelona. En aquella ocasión la exposición recuperó su verdadera identidad, titulándose "I LA PARAULA VA ESDEVENIR MÚSICA. Art y poesia a les portades discogràfiques"

Cartel de la exposición
«I LA PARAULA VA ESDEVENIR MÚSICA"

En 2009, presenté mi libro "MIGUEL HERNÁNDEZ, ¡DEJADME LA ESPERANZA!, en la Feria del Libro de la Habana, y estando allí surgió la idea de que la exposición "Y la palabra se hizo música", que andaba por América. pudiera visitar Cuba. Me puse en contacto desde allí con AECI (Agencia Española de Cooperación Internacional) y me comunicaron que no era posible porque la exposición, finalizado su ciclo americano, acaba de ser enviada a España a través de un transporte aéreo.

De regreso de La Habana, nada más llegar a Madrid, me puse en contacto con AECI. Localicé dónde estaban las tres cajas que contenían la exposición, y, como en casa disponía de un enorme garaje –vacío porque ni tengo coche, ni sé conducir– decidí traérmelas y guardarlas pensando en que merecería la pena "mover" la exposición por España.

La exposición permaneció almacenada en mi casa más de un año y, poco a poco, la fui aumentando y enriqueciendo con una colección de "carteles y posters originales" de conciertos históricos, y con diversos materiales relacionados con la "canción de autor" que podrían exponerse en vitrinas. (Todo ello  creado por propia iniciativa y por mi cuenta, y sin  recibir ningún tipo de ayuda ni subvención).

En noviembre de 2011, ya con todo preparado, la exposición "Y la palabra se hizo música" reinició sus vuelos ahora en España. El primer vuelo fue hacia Rivas Vaciamadrid, donde estuvo expuesta, en el Centro Culural "Federico García Lorca" del 15 de diciembre de 2011 al 10 de enero de 2012.

A la inauguración de la exposición asistieron 
entre otros amigos y amigas: Elisa Serna, Ismael Serrano, 
Pablo Guerrero, Javier Bergia, Martirio, Luis Martín, 
Luis Pastor, Javier Batanero, Manuel Cuesta, Luis Mendo, 
Bernardo Fuster, Clara Ballesteros, Diego Ojeda, 
Joel y Ramonet –del grupo Malacabeza–, Jesús Garriga, 
Jorge Castro, Fran Fernández, Paula de Alba, Juan Socas, 
Alicia Ramos, Ari Jiménez, Luis Felipe Barrio, Matias Ávalos, 
Álvaro Laguna, Marino Sáiz, Pablo Sciuto, Pedro Pastor, 
Muerdo, María Rozalén, o Danieme.

En el mes de junio de 2012, con motivo de la celebración de las "Primeras Jornadas sobre la canción de autor y el libre vuelo del canto popular" en la Sala Libertad 8, de Madrid –jornadas que yo mismo organicé–, montamos e inauguramos una exposición con algunos de lo carteles y fotografías de "Y la palabra se hace música". (En aquella ocasión, al igual que en el montaje de la exposición de Rivas fue muy importante la colaboración y la ayuda que me regaló PASKUAL KANTERO "MUERDO" al que en aquel momento me unía una linda e inolvidable amistad).

Exposición de carteles y fotografías en
la Sala Libertad 8, de Madrid.

En el verano de ese mismo año 2012 –22 de julio aJ 1 de julio–, montamos parte de la exposición "Y la palabra se hizo música" en Segovia, en el marco de los "XXIX encuentros Agapito Marazuela" Folk Segovia; muestra impulsada por Luis Martín cofundador y componente del grupo "Nuevo Mester de Juglaría".



Al año siguiente, en mayo de 2013, el buen amigo JUAN TOVA –impulsor y alma del Centro de la Canción de Autor desde que proyectamos juntos la iniciativa– decidió montar la exposición en Granada en el marco del "XII ENCUENTRO DE CANTAUTORES Y CANTAUTORAS ABRIL PARA VIVIR".

La exposición se celebró del 8 al 23 de Mayo en la Sala de Exposiciones de la Facultad de Bellas Artes.

El día de la inauguración pudimos disfrutar en directo de las canciones de FERNANDO LOBO, FRAN FERNANDEZ, PATRICIA LÁZARO, ANTONIO FERNÁNDEZ FERRER y  PATRICIA FERNÁNDEZ.


JUAN DE LOXA, fundador de "Poesía 70" y "Manifiesto
Canción del Sur" visitando la exposición de Granada.
PATRICIA FERNÁNDEZ cantando en el acto
de inauguración de la exposición en Granada.

En 2013, tras la exposición de Granada acordé –con la generosa mediación de CARLOS DE ABUÍN– una colaboración con la UNED (Universidad Nacional de Educación a Distancia) con el fin de que la exposición "Y la palabra se hace música" pudiera ser montada y visitada en sus "Centros Asociados" que lo solicitaran. Exposición que iría acompañada –en su inauguracióm– con una conferencia y una "visita guiada", que correría de mi parte, y con un concierto en directo.

La primera de esas exposiciones, en colaboración con la UNED, se celebro en Calatayud del 4 al 20 de junio de 2013. En el acto de inauguración pudimos disfrutar de un maravilloso concierto de MARÍA JOSÉ HERNÁNDEZ.


La segunda exposición celebrada en colaboración  con la UNED tuvo lugar en su "centro asociado" de EGEA DE LOS CABALLEROS; tuvo lugar del 22 de noviembre al 20 de diciembre de 2013, y en ella también contamos con la voz y las canciones de MARIA JOSÉ HERNÁNDEZ.



Por último el vuelo más reciente de "Y la palabra se hizo música" ha sido a JAÉN con motivo de la celebración del 30 Aniversario del centro que tiene la UNED en esa ciudad –en la que viví toda mi infancia y parte de mi adolescencia–. 

La muestra tuvo lugar en la Sala de Exposiciones de la Sociedad Económica de Amigos del País, del 11 al 20 de marzo de este mismo año, 2015. En el acto de inauguración cantaron RAFA ÁLVAREZ, JUAN TROVA, PEDRO SORIANO y VICENTE FELIÚ, gran trovador cubano que en aquel momento estaba haciendo una breve gira en España.
RAFA ÁLVAREZ.
JUAN TROVA.
PEDRO SORIANO.
VICENTE FELIU.

Y concluimos esta segunda parte de la "historia de una exposición". Ahora "Y LA PALABRA SE HACE MÚSIGA" aguarda ya preparada –con la colaboración de Javier Maroto– "SU NUEVO VUELO"; será a PAMPLONA; donde tendrá su nuevo "cobijo" en el ya inmediato CENTRO DE LA CANCIÓN DE AUTOR, y desde donde está dispuesta y deseando poder emprender NUEVOS VUELOS.

domingo, 16 de agosto de 2015

«... Y LA PALABRA SE HIZO MÚSICA». HISTORIA Y VUELOS DE UNA EXPOSICION. (PRIMERA PARTE: NACIMIENTO Y VUELO LATINOAMERICANO).

El 7 de marzo de 2006, en colaboración con la SGAE, tuve la suerte y el placer de organizar una serie de actividades con motivo de la celebración de los 50 años de Canción de Autor en España"50 Años Creando"–; celebración para la que tomamos como referencia el año 1956 en el que Paco Ibáñez compuso su primera canción sobre el poema "La más bella niña", de Luis de Góngora.

Entre aquellas actividades fue especialmente importante el montaje de una exposición a la que titulé genéricamente "¡VOLAD, CANCIONES, VOLAD!"; exposición inaugurada en la Biblioteca Nacional, de Madrid, el 7 de marzo de 2006, y que posteriormente viajó a Melilla, Tenerife, San Sebastián, Pamplona y Oviedo.

Inauguración de la Exposición "¡Volad, cancione, volad!"
en la Biblioteca Nacional.

Recuerdo que una de las noches en que la exposición estuvo en Madrid, celebramos una cena en un restaurante vasco llamado "El Pelotariz", próximo a la Biblioteca Nacional, y que entre los temas sobre los que dialogamos surgió la idea de crear otra exposición alternativa sobre la "canción de autor" que pudiera viajar a Latinoamérica. Y puestos a hacer planes y a soñar, aquella noche Labordeta sugirió que podríamos montarla para el año siguiente, 2007, en que iba a celebrarse el "IV Congreso Internacional de la Lengua Española" en Cartagena de Indias (Colombia) donde estaba previsto rendirle un homenaje a Gabriel García Marquez, que ese año cumplía ochenta años de edad.

Registré mentalmente la idea de inmediato y al día siguiente –yo diría que aquella misma noche– empecé a darle vueltas al nuevo proyecto, y pocos días después nació y puse en marcha esa nueva exposición –más funcional y de contenido más concreto– a la que llamé "...Y LA PABRA SE HIZO MÚSICA" en recuerdo de mi muy querido Gabriel Celaya. Exposición que pensé dividirla, básicamente, en tres secciones: "La canción y los poetas", "Arte y Canción" y "El canto exiliado".


Me puse en contacto de nuevo con la SGAE –concretamente con la Fundación Autor– y con la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI) y empecé a diseñar y a fabricar los contenidos y materiales para la nueva exposición que, tal y como habíamos soñado, se inauguraría en Cartagena de Indias durante la celebración el "IV Congreso Internacional de la Lengua Española" del 21 al 24 de marzo del 2007.

Portada del catálogo de la exposición inaugurada
en Cartagena de Indias (Colombia) el 21 de marzo de 2007.

Durante el tiempo –prácticamente seis meses– de preparación de la exposición, y, en particular, cuando nos pusimos a pensar en la creación de unos "embalajes seguros y adecuados" para su traslado a América; nunca olvidaré el atrayente –yo diría que seductor– proceso de diseño y de fabricación de tres grandes cajas de madera que se han pasado "su vida" –ya tienen ocho años– viajando, o protegidas en mi garaje de posibles inundaciones. Tres cajas, que en realidad, son parte de la misma exposición y hacia las que siento una muy especial querencia.

Esta es una de las tres cajas a las que familiarmente llamo "mágicas".

Una vez que la Agencia Española de Cooperación Internacional nos hizo saber que la exposición se inauguraría el 26 de marzo de 2007 en una de las Salas del Museo Naval de Cartagena de Indias, aceleramos el proceso de creación con el fin de poder realizar el transporte aéreo en la primera quincena de marzo. Y así lo hicimos.

Pero previa –e inesperadamente– surgió un problema; Pocos días antes de viajar hacia Colombia –ya con todo preparado y los billetes sacados– sufrí una importante lesión de corazón, con riesgo de realización de una urgente operación de trasplante. Mi cardiólogo me prohibió viajar y no pude ir a Cartagena de Indias, ni gozarme el montaje y la inauguración de la exposición, ni todas las actividades que organizamos en torno a ella –conciertos, mesas redonda, visitas guiadas, y la presentación de mis libros titulados como la exposición, o sea, "...Y la palabra se hizo música".

Mi frustración fue tremenda –¡me "jarté" de llorar!–, pero todo felizmente fue para adelante; mi hijo Javier tomó las riendas, cambió los billetes y fue quien se encargó –junto con el equipo de Fundación Autor– de que la exposición se inaugurara sin ningún problema el día 26 de marzo. 

Mientras tanto yo hice el seguimiento desde Madrid a través de lo que se publicaba en internet. (Pulsando los titulares, que seguidamente van a aparecer, podrá accederse a la noticias correspondientes:

en el IV Congreso de la Legua Española.
(Efe Eme.com - Diario de Noticias Muaicales)

Finalizado el Congreso de la Lengua, la exposición, desde el Museo Naval de Cartagena de Indias, inició un largo viaje, de más de un año por diferentes países Latinoamericanos, entre ellos Perú, Ecuador, Guatemala, Santo Domingo o Panamá.


Dejo aquí algunos enlaces que nos pueden dar una idea de cómo se realizó aquella gira:

(Nuevo Diario de Santo Domingo)
(Guatemala)
(Panamá Rock)

Finalmente, para concluir esta primera parte, es hermoso evocar un buen día en que me llegó un correo desde Panamá; era del cantautor canario JESÚS GARRIGA. Precioso correo en el que me expresaba su alegría, que logró contagiarme, porque acababa de tocar y cantar en Panamá justo en el marco de la exposición y porque le habían regalado uno de mis libros "...Y la palabra se hizo música". Aquel día comprendí que solamente por ese gesto de Jesús –y hoy lo sigo pensando– había merecido la pena todo aquel trabajo...

Y mañana, segunda parte de esta historia que se titulará: «... Y LA PALABRA SE HIZO MÚSICA». HISTORIA Y VUELOS DE UNA EXPOSICION. (SEGUNDA PARTE: SU REGRESO A ESPAÑA).

JESÚS GARRIGA cantando en Panamá
con motivo de la exposición "Y la palabra se hizo música"

ANEXO

Este es el texto de presentación de la exposición que ha aparecido y aparecerá en el catálogo de "Y LA PALABRA SE HIZO MÚSICA":

Allá, a mediados de los años cincuenta, Blas de Otero, advirtiendo que la imprenta se había convertido, de pronto, en aguacil que emprisionaba las palabras entre rejas de líneas, afirmó con rotundidad: «La palabra necesita respiro..., porque el poeta es un juglar o no es nada».

Frente a aquella afirmación –compartida por otros muchos poetas de la época–, en aquellos mismos años, surgió una generación de jóvenes creadores, españoles y latinoamericanos –apasionados amantes de la poesía y de la libertad–, que decidieron tomar los versos de nuestros más grandes poetas –y los suyo propios– para echarlos a volar por las calles en forma de canción, y conseguir, así, que la gente –eso que se llama el pueblo– pudiera encontrarse con ellos y disfrutarlos.

Hecho o acontecimiento del que el poeta Jesús López Pacheco se hacía eco, en 1986, diciendo: «Hoy los cantantes han recogido la vihuela de los trovadores y han venido a liberar la poesía. A fuerza de música y de voces –jóvenes y hermosas–, sacan a los poetas a la calle, y los sacan más vivos, como resucitados –algunos– por la guitarra».

Han pasado más de 55 años, y aquella palabra hecha música –que es la llamada “canción de autor”– se ha multiplicado, y ha llegado a convertirse en un nuevo género musical y poético de extraordinaria importancia artística, social y cultural; género en el que se ensamblaron músicos y poetas, y al que, solidariamente, se unieron un gran número de artistas plásticos que crearon y ofrecieron sus obras para ilustrar –en las carpetas de los discos– aquel canto rebelde y esperanzado.

A todos aquellos poetas, músicos, intérpretes y artistas plásticos que hicieron posible, en España y Latinoamérica, que la palabra se hiciera música, les rendimos ahora nuestro homenaje a través de esta exposición en la que recogemos una reducida, y, a la vez, significativa muestra de su presencia y de sus latidos; latidos esperanzados y solidarios –canciones del alma– que siempre acudieron a nosotros confidenciándonos, en el fondo, lo mismo que dijo Fito Páez en una de sus canciones: «¿Quién dijo que todo está perdido? Yo vengo a ofrecer mi corazón»

Fernando González Lucini
Comisario de la exposición

jueves, 13 de agosto de 2015

"NUESTROS MÁS HERMOSOS SUEÑOS A LA LUZ DE LA PALABRA" (Tercera y última parte)


C - LA CANCIÓN: UN COMPROMISO DE SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO.

Una de las características esenciales de la "canción social" –como ya hemos expresado en los dos "cuelges" anteriores– es su encarnación y fidelidad con la realidad que el pueblo vive y siente en un momento determinado de su historia. De ahí que sus creadores puedan ser considerados como testigos y portavoces de una realidad que existe, de la que se sienten partícipes, y frente a la que se perciben y se expresan en una actitud solidaria y comprometida.

El contenido de la "canción social" por tanto va a definirse por su carácter profundamente humano. Asume con seriedad las grandes experiencias, interrogantes, inquietudes y búsquedas de las personas, y se hace expresión o proyección de sus propias aspiraciones, necesidades y carencias.

Temas frecuentes tratados en la canción social han sido, por ejemplo, la denuncia y el análisis de las situaciones de violencia, desarraigo, opresión e injusticia; la proclamación y reivindicación de los "derechos fundamentales" de las personas, la búsqueda de la propia identidad de clase o nacionalidad, y la necesidad del redescubrimiento vital de unos valores que como el amor, la libertad, la solidaridad o la esperanza, se expresan como sentimientos auténticos arraigados en lo más profundo y existencial del pueblo y de la persona.

De esta forma la canción se convierte en una especie de crónica sensitiva y simbólica de la realidad vivida por el pueblo en la historia. En concreto si analizamos global y comparativamente las miles de canciones creadas en España en los años sesenta y setenta observamos que en ellas nuestra historia queda plenamente reflejada. He ahí precisamente uno de los rasgos más específicos y también, sin duda, uno de sus más acentuados valores culturales.

(Fue en ese contexto en el que, quince años después de publicar este artículo, me surgió la necesidad de escribir un libro de carácter más histórico, al que llamé precisamente "Crónica cantada de los silencios rotos. Voces y canciones de autor 1963 -1997" (Alianza Editorial, 1998.)




Por otra parte la canción va a vehicular y a posibilitar una progresiva toma de conciencia de la realidad a niveles personales y colectivos. Va a permitir un rechazo crítico y transformador de las estructuras manipulativas y opresoras en las que el pueblo ha vivido o vive inmerso, y va a abrir perspectivas y horizontes de vida, de alegría y de liberación. De aquí también lo que podríamos llamar el  carácter didáctico o educativo de la canción social y antropológica.

Nos encontramos en consecuencia con un tipo de canción en el que sus textos poéticos, en conexión armónica con la música, adquieren una importancia radical y unas características peculiares. Características que podemos encontrar definidas, por ejemplo, en esta canción de Luis Eduardo Aute:


«La poesía es palabra que vela despierta.
La poesía es palabra que toma conciencia.
La poesía es palabra que mueve las piedras.
La poesía es palabra que debe alumbrar.»

El cantor que ha optado por esta especie de compromiso poético con la realidad del hombre y del pueblo se convierte desde la perspectiva que venimos analizando, en un trabajador más que, como diría Gabriel Celaya; «trabaja con otros a España». El oficio de cantor adquiere pues, en nuestro caso, una función social y cultural, y unas características que le son propias y que entran en radical oposición con la concepción del cantante "estrella" tan comunmente promocionado desde la llamada "canción consumo".

Evoquemos en esa línea aquella canción del grupo aragonés La Bullonera en la que se nos ofrece esa especie de perfil simbóllco del "oficio de cantor" en su dimensión más profunda y transformadora:



«No hemos venido aquí para deciros
que está dura la vida aquí debajo,
para eso está el jornal, la ley y el palo;
por eso la miseria, el herido, el condenado.
Tampoco repartiremos ninguna golosina
que oculte al paladar el gusto amargo,
para eso están las promesas y aguinaldos;
por eso la mentira, el sueldo bajo.

Venimos simplemente a trabajar,
como uno más a arrimar el hombro al tajo:
ésta nuestra herramienta, nuestras voces;
ésta nuestra canción, nuestro trabajo.»

D - LA  CANCIÓN: UN LUMINOSO LATIDO DE ESPERANZA.

La canción, en el contexto de todo lo anterior es también como un brote generoso de amor y sensibilidad que se dirige al corazón de la persona, a su más profunda interioridad.

La canción social reclama por tanto una actitud de acogida y de escucha cálida; es una canción que reclama y cobra su mejor sentido convertida en compañera luminosa y fiel en el camino y en la esperanza del hombre o de la mujer que luchan por su liberación.

Esta comunicación que la canción puede y necesita entablar con la persona que toma conciencia de su realidad personal y social, puede llegar a convertirse, y de hecho así fue durante los años sesenta y setenta, en la raíz y en el fermento que posibilite el inicio de todo un proceso de transformación positiva a niveles individuales y comunitarios.

La canción que en apariencia puede resultar una realidad sin mayores posibilidades e importancia, puede convertirse en una especie de "arma" que impulse a la lucha por el logro de todo aquello que late como necesidad, como anhelo o como aspiración en el  corazón del ser humano y del pueblo.

De ahí el sentido, la necesidad y la importancia del "oficio de cantor"; oficio que Miguel Ángel Morelli describió magistralmente en esta canción que os propongo escuchar ahora en la voz de Mercedes Sosa.


«Mi oficio de cantor es el oficio
De los que tienen guitarras en el alma
Yo tengo mi taller en las entrañas
Y mi única herramienta es la garganta.

Mi oficio de cantor es el mas lindo
Yo puedo hacer jardín de los desiertos
Y puedo revivir algo ya muerto
Con solo entonar una canción.

Yo canto siempre a mi pueblo
Porque del pueblo es mi voz
Si pertenezco yo al pueblo
Tan sólo del pueblo será mi canción.

Nadie debe creer que el cantor
Pertenece a un mundo extraño
Donde todo es escenario y fantasía
El cantor es un hombre más que anda
Transitando las calles y los días
Sufriendo el sufrimiento de su pueblo
Y latiendo también con su alegría.

Mi oficio de cantor es tan hermoso
Que puedo hacer amar a los que odian
Y puedo abrir las flores en otoño
Con solo entonar una canción.»

CADA VEZ QUE CONTEMPLO UNA IMAGEN DEL DOLOR Y DE LA DESGARRADORA Y CRUEL INJUSTICIA QUE ESTA VIVIENDO "CUBA Y EL PUEBLO CUBANO" SE ME ROMPE EL ALMA...

... se me saltan las lágrimas, me desespero por la impotencia y siento un infrenable ODIO –¡sí! odio!- hacia el repugnante  Donald Trump y s...