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miércoles, 21 de enero de 2015

PRESENTACIÓN Y CRÓNICA FOTOGRÁFICA SOBRE EL RODAJE DE DEL PROGRAMA DE TV: «EL CANTO A LOS POETAS»

En este momento nos encontramos en la preparación y el rodaje del primer programa de la serie «Y LA PALABRA SE HIZO MÚSICA» dedicado a «EL CANTO A LOS POETAS»

Este programa tendrá tres partes, una primera, dedicada a Gabriel Celaya, a Blas de Otero y a la necesidad que ambos sintieron y expresaron de hacer llegar la "poesía social" a la "inmensa mayoría" de los ciudadanos y de las ciudadanas y, en ese contexto, estará dedicado también a la creación,  por parte de Paco Ibánez de la que podría considerarse como la primera canción compuesta sobre el texto de un poeta en los años cincuenta: "La más bella niña» con letra de Luis de Góngora; canción creada por Paco en 1956 y grabada, en París, en 1964.


La segunda parte del programa girará sobre la enorme variedad y cantidad de LP's monográficos que crearon y grabaron nuestros cantautores y cantautoras, en los años 70 a 80, dedicados a poetas como Lorca, Miguel Hernández, Alberti, Neruda, Miquel Marti i Pol, Espriu, Rosalía, Maragall, etc.; iniciativa que ha dado lugar a que "el canto a los poetas" se haya convertido en una de las más importantes manifestaciones del género que calificamos de "canción" de autor".

La tercera parte del programa, que grabamos ayer en el plató de la UNED, está dedicado a la continuidad en el tiempo del "canto a los poetas" y a sus manifestaciones más recientes. 

Partiendo de una visión general de las creaciones editadas en estos últimos años, nos centramos, en particular, en el disco "De un tiempo a esta parte" magistralmente musicalizado y cantado por Javier Bergia y Begoña Olavide –con el acompañamiento de grandes músicos como Luis Delgado, Kepa Junquera, Javier Paxariño, Josete Ordóñez, Milena Fuentes, Ramiro Amusategui, Pedro Estevan o Bernardo Souvirón–; disco en el que podemos escuchar canciones basadas en poemas de Miguel Hernández, Luis Cernuda, Gonzalo de Berceo, Emilia Pardo Bazán, Carmen Martín Gaite, Francisco de Quevedo, Antonio Machado, o Calderón del la Barca de quien nos interpretaron en directo el poema-canción "La vida y la muerte".


Y tras la anterior introducción paso a mostraros una crónica fotográfica sobre el rodaje que hicimos ayer sobre la "tercera parte" del programa.

¡EMPEZAMOS! PREPARANDO LUCES Y CÁMARAS EN EL PLATÓ


ENRIQUE AMIGÓ –que va a ser el presentador de la serie de programas– concentrándose, contemplando y organizando los discos que vamos a presentar, como punto de partida en esta tercera parte del programa.


JAVIER BERGIA entra en acción. Ahí lo tenemos colocando su guitarra.


JAVIER BERGIA nos presenta un instrumento musical sencillamente sorprendente y maravilloso: "EL SALTERIO". Será el instrumento con el que BEGOÑA OLAVIDE le dará belleza y vuelo a la palabra de Calderón de la Barca.


BEGOÑA OLAVIDE entra en escena y el plató ya huele a "sensibilidad".


¡Qué suerte tener amigos como ellos!


¡Todo preparado... Y la música a punto de echarse a volar.


A punto de empezar el rodaje. (Os aseguro que me sentía muy nervioso aunque en realidad era un rodaje entre amigos incluidas las maquilladoras, los cámaras... ¡y "toito" el personal!).


¡Y empieza el rodaje!... Dos siguientes imágenes corresponden a la actuación de Begoña y de Javier interpretando "La vida y la muerte". de Calderón de la Barca (1600 - 1681)... ¡Camaras, acción!


¡Gracias a todo el equipo técnico de TV UNED!... ¡Grandes profesionales!... ¡Y como disfrutamos!

Y ENRIQUE AMIGO... ¡admirable!
Para concluir esta crónica permitidme que os muestre algo muy personal que me apetece compartir... Muy cerquita, en el alma, de Cernuda y Miguel Hernández; de Begoña Olavide y Javier Bergia.



¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!

domingo, 18 de enero de 2015

«ANTONIO VEGA»... UN GRAN E INCUESTIONABLE "CANTAUTOR" DE REFERENCIA.

A mi, en concreto, una de las personas que últimamente más me han ayudado a reflexionar sobre eso a lo que llamamos "canción de autor"; y que ha logrado, en ese sentido, ampliar y diversificar  –a fin de cuentas, enriquecer– mi concepto y mi visión de la "cantautoría" ha sido, sin duda, Germán Coppini

Desde el día que me sorprendió cantando alguna de las canciones de su posterior álbum "América herida"  –fue en un concierto "Por la libertad de los cinco"que tuve la suerte de presentar en la Sala Galileo– Germán y yo nos hicimos buenos amigos y conversamos con bastante frecuencia sobre la "canción de autor" a la que él –al igual que yo– amaba, reivindicaba y defendía con todas sus fuerzas. Motivo por el que más de una vez los "modernos" –periodistas y creadores– le hicieron duras críticas y en más de una ocasión le marginaron. (Yo fui testigo de ello).

Pues bien, en más de una ocasión, en el contexto de aquellas conversaciones, hablamos de ANTONIO VEGA. Gracias a Germán recuperé toda la discografía de Antonio, y –tras un tiempo en que la tenía bastante abandonada– volví a disfrutármela al completo. 

Aquellas audiciones, unidas al concepto abierto y diversificado de "cantautor" que tenía Coppini –y que logró contagiarme– me sirvieron para  destronar definitivamente una "vieja y anquilosada" visión de la "canción de autor", que todavía me rondaba de vez en cuando, y que evidentemente estaba desfasada.

Fue así  como llegué a una conclusión que desde entonces se ha convertido en un permanente y deslumbrante descubrimiento: ANTONIO VEGA –aunque nunca se lo escuché decir o reconocer– es un gran e incuestionable "cantautor"; un "cantautor" de referencia que, de alguna forma –glosando a Fito Páez– pasó por nuestras vidas "dándonos sus corazón" a través, y en cada una, de sus canciones.

Fotografía tomada del álbum "Anatomía de una ola"
de Antonio Vega (1998)

Quiero, en consecuencia, rendirle a Antonio este personal y afectivo recuerdo, y voy a hacerlo, por una parte, evocando algunas de las cubiertas de sus discos –que muy pronto formarán parte importante de la Web «CANCIÓN CON TODOS»–, y recogiendo algunos de sus testimonios verbales que como antes decía son, desde mi punto de vista, referenciales: 

«Yo creo que hacer canciones –decía Antonio– es una manera de exteriorizar muchas cosas que de otra forma no podrías sacar. Es la búsqueda de un lenguaje que te permita decir cosas que forman parte de un mundo más íntimo e interior, y que a veces tienes necesidad de expresar”.


«Mis canciones siempre han hablado de mi mundo, de mis cosas, de lo que siento y lo que veo, de lo que tengo dentro, imágenes que conservo en la cabeza. Todo sale de dentro. A la hora de componer, saco material de mis vivencias, y también de cosas que simplemente imagino, pero que, de alguna manera, tienen algo que ver contigo.»

«En mis canciones yo dejo puertas abiertas, no impongo nada, dejo en el aire unos pensamientos, unas impresiones, pero nada más. Además, la poca intimidad que se me va en las canciones es la que yo necesito perder. A veces, tengo sobrecarga de intimidad y utilizo la música para descargarla. El hecho de contar parte de tu vida en tus canciones es un poco como una terapia psiquiátrica.»

«Mis canciones no han dejado de ser terapéuticas, porque aún me libran de miedos, fantasmas y otros lastres. Sé que hay algo de egolatría en el hecho de mirar siempre dentro de mi mismo para componer... Pero las canciones suponen, a fin de cuentas, mi forma más rica de expresión y de relación con e1 mundo».


«Yo siempre me he identificado con Van Gogh. Es un personaje que me impresiona porque es la viva imagen de la imperfección humana, de la creatividad sobresaltada, desbordante, de esa locura ante las ideas maravillosas que surgen en cualquier momento y a cualquier hora, y que uno siente la necesidad imperiosa de recoger.»

Y PARA CONCLUIR:

«Yo siempre estuve en contra de la "canción de autor", porque pensaba que el arte no debía ser un arma para intentar arreglar las vidas ajenas... Con el tiempo, la distancia que, en los 80, separaba a poperos y cantautores ha ido desapareciendo.»... Pues sí, recordado Antonio, ese distanciamiento, felizmente, ha seguido desapareciendo, y somos ya  muchos los que lo hemos superado

jueves, 15 de enero de 2015

«VASOS COMUNICANTES», «BRUNO GALINDO» Y... ELUCUBRANDO UNA CONCLUSIÓN PERSONAL QUE TIENE QUE VER CON LA CANCIÓN Y CON LA VIDA.

Hace unos días, en un programa de radio, volvían a preguntarme, como siempre, ¿qué es para mi un cantautor o una cantautora? –siempre a vueltas con lo mismo–. Volví a decir que para mi un cantautor es un  creador que con su palabra y con su música –coherentemente hermanadas– es capaz de expresar –con honestidad– latidos o sentimientos reales de su propia interioridad –de lo que es, o de lo que siente–; y, la vez, latidos sociales que percibe, comparte y siente en el entorno en el que se desarrolla su existencia O sea, un cantautor o una cantautora es, simplificando, un "cantor" que en sus creaciones e interpretaciones se toma en serio esto que llamamos "vivir individual y socialmente con dignidad y en libertad" –tomárselo en serio, por supuesto, sin que el resultado de esa creación tenga que ser un rollo o un "coñazo"–.

Evidentemente –y así lo aclaraba el otro día en la radio– desde esa perspectiva cada vez tengo un criterio más amplio y más diversficado del concepto de "canción de autor". Tanto es así, que entre mis últimas "elucubraciones" sobre el tema –por supuesto, muy personales– estoy llegando a la conclusión de que eso que se llama "canción de autor", más que un "género musical" encasillable, es un "posicionamiento poÉtico-musical –comprometido y responsable– frente a la vida"... Pienso en este momento, por ejemplo, en El Cabrero, en Coppini, en Enrique Urquijo, en Jesús de la Rosa, en Mala Rodriguez, en Antonio Flores, en Miguel Ríos, en Kiko Veneno, o en Antonio Vega –a quien deseo dedicarle mi próximo "cuelgue"–... y me sale del alma: "¡Qué grandísimos cantautores!"

A esas "elocubraciones pro cantautoriles", a las que antes hacía referencia, viene contribuyendo –desde hace unos días– lo mucho que estoy descubriendo, disfrutando y aprendiendo de un libro que me regalos las pasadas navidades, Me refiero a este libro:


Es un libro del año 2002 –tiene ya varios años, pero es intemporal–. No lo conocía. Su autor es BRUNO GALINDO y se titula "Vasos comunicantes. Cómo y para qué escribir canciones" (Libros Zona de Obras/SGAE).

El propio autor lo presenta diciendo: "Éste es un libro sobre las canciones y quienes las escriben. Es una recopilación de opiniones, entrevistas y citas de algo más de 200 autores de 41 países, con quienes tuve la suerte de conversar. Adquirí el hábito de formularles a todos ellos, en algún momento de la charla, una misma pregunta: ¿cómo se escribe una canción?"


BRUNO GALINDO

¡Libro absolutamente recomendable, como decía antes, sobre todo para disfrutar y para aprender!... ¡y, a fin de cuentas –esa ha sido una de mis "disfrutes" tras su lectura– para llega a una conclusión a la que antes ya apuntaba, una conclusión muy simple: La canción –cualquier buena canción– no es, ni más ni menos, que un "latido de vida" que cuando llega, se te cuela y logra emocionarte, hasta puede llegar a convertirse en una buena ayuda en eso del vivir; sobre todo cuando la vida a veces se te hace oscura o compleja, o cuando empieza a apuntar peligrosamente al sin sentido... (Quizá por eso yo no puedo vivir sin canciones). 

domingo, 11 de enero de 2015

¡PUES SÍ!... ESTOY CONVENCIDO, ¡NO HAY OTRO HORIZONTE!

Hoy tengo varios motivos, pequeños, pero tremendamente potentes, para sentirme muy feliz; esta es la razón por la que en este momento solo me apetece "recordar, acariciar y gritar" algo que un día dijo el escultor y pintor canario César Manrique... Es todo lo que siento y lo que hoy tengo ganas de decir:

viernes, 9 de enero de 2015

DE LA MEMORIA Y DE LA IDENTIDAD. NO SE TRATA DE RETROCEDER, SINO DE AVANZAR APRENDIENDO.

Ayer por la tarde una periodista argentina me hizo una entrevista por teléfono para emitir en un programa de radio dedicado al "canto popular". Se trataba de una joven periodista que hace unos días, "navegando" por internet, se había encontrado, y estaba haciendo el seguimiento, de los inicios de la Web «CANCIÓN CON TODOS»

No sé si un poco, o bastante, sorprendida del trabajo de recopilación y de encuentro intergeneracional que estoy intentando desarrollar en la Web en torno a la "canción de autor", aquella chica me preguntaba el por qué de mi interés, y de mi empecinamiento, en ese proyecto; y, en particular, el por qué mi obsesión –prioritaria– en rescatar y valorar la obra de las primeras generaciones de "cantautores"; muchos de ellos bastante olvidados o, al menos, hoy por hoy, ignorados en su mayoría.

Ocurrió, casualmente, que aquella llamada telefónica coincidió con un momento en el que estaba incorporando a la Web un disco del grupo Taller Canario titulado "Identidad" en el que Pedro Guerra, Andrés Molina y Rogelio Botanz evocan una pequeña reflexión de Eduardo Galeano, que, para mi, tiene mucho que ver con la pregunta que me estaban haciendo desde Argentina.


Quizá este ahí la clave del porqué de mi desmedido interés por rescatar y valorar la obra de nuestros cantautores y cantautoras de la llamada "primera generación":

Porque en momentos de cambio social, político y de conductas éticas –momentos como los que estamos reclamando y parece que empezando a vivir ahora en nuestro país– considero que resulta imprescindible reflexionar sobre nuestra propia identidad democrática. En concreto, sobre esa identidad surgida en torno a nuestra "canción de autor" en un tiempo de gran similitud con el actual –los años setenta y ochenta–, aunque en distintas circunstancias. (La "estaca" que personalizaba en aquel momento un gran dictador político, hoy es la misma "estaca" actualmente personalizada por un poder económico insensible, injusto y encima corrupto).

En realidad el pensamiento de Galeano, que hoy personalizo y me apropio, y en el que se fundamenta mi empecinamiento, es el mismo de Antonio Gala cuando afirma que "si no se avanza recordando, se tropieza" y que "ningún proyecto se puede construir sobre el olvido, ni sobre el desdén"; y es, a la vez, el pensamiento del historiador Jacques Le Goff  –al que admiro– al decir, con rotundidad, que "la memoria es el nexo de unión entre el pasado y el presente, y que ha de ser siempre inspiradora de cara al futuro".

Fue por ahí por donde ayer respondí a la pregunta que se me hacía: El interés fundamental que justifica mi empeño en recuperar la "canción de autor" desde sus orígenes, en ningún caso significa "retroceder" –¡todo lo contrario!–, ¡es avanzar recordando –por supuesto lo que merece la pena ser recordado– y aprendiendo!... ¿Sabéis?, yo tengo una creencia –que a veces se me hace obsesiva–: Yo creo, sinceramente, que muchos de nuestros jóvenes cantautores tienen mucho que aprender?... La web puede ser –¡ojalá!– una buena oportunidad para que lo hagan.

miércoles, 7 de enero de 2015

UN JUEGO COMPLETO DE LA COLECCIÓN "LA PALABRA MÁS TUYA" PARA ALGÚN POSIBLE COLECCIONISTA

En mi ya habitual "empecinamiento" para ir financiando el inicio de la Web CANCIÓN CON TODOS hasta el momento en que encontremos alguna entidad que se convierta en patrocinadora del proyecto, sigo buscando fórmulas que me permitan "tirar pa'lante" contando con la persona que me está ayudando a la incorporación de contenidos, y a la que no puedo, ni debo, dejar de abonarle su trabajo.

En ese contexto, el fin de semana pasada, encontré una colección completa de los 13 discos de la serie "LA PALABRA MÁS TUYA" de los que fui productor y que publiqué con la Fundación Autor –en tirada reducida– con motivo de la celebración de los "50 años de canción España" organizada por la SGAE en 2005; colección totalmente agotada desde hace ya bastante tiempo

Estos son los 13 discos de la colección:


Disco 1: Cantando a ANTONIO MACHADO.
Disco 2: Cantando a BLAS DE OTERO Y CELAYA.
Disco 3: Cantando a FEDERICO GARCÍA LORCA.
Disco 4: Cantando a RAFAEL ALBERTI.
Disco 5: Cantando a LEÓN FELIPE Y JUAN RAMÓN JIMENEZ.
Disco 6: Cantando a ROSALÍA DE CASTRO Y G. A. BÉCQUER.
Disco 7: Cantando a GIL DE BIEDMA, GOYTISOLO Y ÁNGEL GONZÁLEZ.
Disco 8: Cantando a MIGUEL HERNÁNDEZ.
Disco 9: Cantando a GUILLÉN, BENEDETTI Y MARTÍ.
Disco 10: Cantando a CARLO ÁLVAREZ, LÓPEZ PACHECO.
LUIS CERNUDfA Y JOSÉ BERGAMÍN.
Disco 11: Cantando a VIOLETA PARRA, GLORIA FUERTES, FANNY RUBIO.
ELENA MARTÍN VIVALDI, GABRIELA MISTRAL, ISABEL ESCIDERO.
DULCE MARÍA LOYNAR, MARÍA ELENA WALSH,
ALFONSINA STORNI Y MARÍA ZAMBRANO.
Disco 12: Cantando a AGUSTÍN GARCÍA CALVO, LUIS GARCÍA MONTERO,
AGUSTÍN MILLARES Y PEDRO LEZCANO.
Disco 13: Cantando a PABLO NERUDA.

Pues bien, si alguna persona esta interesada en tener esta colección –solamente dispongo de una–, y puede comprarla, estaré encantado en hacérsela llegar. El precio de la colección –los 13 discos– es de 150 €, gastos de envío no incluidos.

En caso de que alguien este interesado puede dirigirse a mi correo personal: fglucini@gmail.com con el fin de organizar la gestión que como decía al principio se traducirá en una ayuda para la primera andadura de la Web CANCIÓN CON TODOS que, tan trabajosamente, estamos poniendo en marcha. ¡Gracias por estar ahí!

NOTA: A LOS 30 MINUTOS DE PUBLICAR ESTE "CUELGUE" LA COLECCIÓN DE DISCOS YA TIENE SU DESTINATARIO... Y ¡POR SUPUESTO! TIRAMOS PA'LANTE CON LA WEB SEA COMO SEA.

martes, 6 de enero de 2015

DESDE MI ATALAYA: CONVIENE RECORDAR Y REFLEXIONAR, DE VEZ EN CUANDO, PARA NO PERDER LA IDENTIDAD


La semana pasada estuve trabajando varios días sobre la "entrada" en la Web «CANCIÓN CON TODOS» correspondiente a ADOLFO CELDRÁN y a su obra. Con ese motivo escuché muchas de sus canciones –algunas hacía tiempo que no hacía–, hablé con él varias veces por teléfono y, sobre todo, se me agolparon muchos sentimientos y muchos pensamientos en torno a la "canción de autor", a su historia y, en particular, a lo mucho –y muy bueno– que personalmente he recibido de ella y de algunos de sus creadores. Uno de ellos, Adolfo.

Durante esos días, en los que realicé un verdadero y hermoso ejercicio de "recuperación de la memoria" hubo momentos, especialmente emotivos, que zarandearon mi sensibilidad ética y social, y en los que sentí la necesidad de subirme a MI ATALAYA –como lo estoy haciendo ahora– para reflexionar sobre algunas cuestiones relacionadas con lo que voy a llamar, de forma genérica, "la identidad de la canción de autor y de sus creadores".

Es evidente, y así lo he puesto de manifiesto muchas veces, que el género al que llamamos "canción de autor" –en un sentido amplio y sin encorsetamientos– tiene –o mejor, debe tener– unos rasgos o características propias que definen su identidad. 

Entre esos rasgos de identidad hoy me voy a centrar en dos: 

En primer lugar, la "cercanía a la realidad interior de su creador y a la realidad social en la que vivimos de forma cotidiana". La canción no puede ser ajena a la vida real –positiva o de conflicto– en la que cotidianamente se desenvuelve nuestra existencia; no puede ni ignorar, ni falsear la realidad. Como diría Lorca «la poesía –y el canto popular– es algo que anda por las calles; que se mueve, que pasa a nuestro lado.»

En segundo lugar, otro rasgo de la identidad de la "canción de autor", vinculado al anterior, es su «visión y su proyección ética comprometida con unos valores y unos derechos humanos democráticos e irrenunciables». Recordemos aquello de Celaya: «Maldigo la poesía –y la canción– concebida como un lujo cultural por los neutrales que, lavándose las manos, se desentienden y evaden

Pues bien situándome en esas dos coordenadas "REALIDAD - COMPROMISO" hoy, aquí –desde MI ATALAYA– deseo compartir dos gestos o experiencias protagonizadas por ADOLFO CELDRÁN que conviene recordar para que la "canción de autor" y los "cantautores" no pierdan su "identidad".

Adolfo Celdrán, con motivo de lo que tuvimos que vivir en nuestro país, en el año 2003, relacionado con la injustas y maldita guerra de Irak, escribió un poema titulado "Cuando decís "paz" sí, pero...", y creó una canción llamada "No a vuestra guerra"... O sea "REALIDAD –en este caso cruel– Y COMPROMISO"... ¡No podemos olvidarlo!

Adolfo Celdrán  en la Plaza de España de Alicante. 
Su poema "Cuando decís paz sí, pero..." fue pintado en la pared junto
 a una reproducción del Guenica de Picasso. Pintado y ¡claro!,
repintado cabronamente por lo fascistas.

«Cuando decís “paz sí, pero…”,
sabemos que decís guerra.
Cuando decís legalidad,
sabemos que decís poder.
Cuando decís solidaridad,
sabemos que decís dominio.
Cuando decís responsabilidad,
sabemos que decís bombardeos.
Cuando decís economía,
sabemos que decís expolio.
Cuando decís criminal al criminal,
sabemos que os reflejáis en sus espejos.
Y es que, para vosotros,
las palabras son tan sólo el eslogan, el señuelo, el envoltorio
con que cubrís las trampas
Y ya ni recordáis siquiera
los significados
de las palabras tiernas, compartidas, solidarias, hermosas
o duras, hirientes, implacables,
que estos días,
brotando de miles de gargantas,
han devuelto su honor y su sentido y su hermosura a las palabras.
Si traicionáis nuestras palabras
y traicionáis el poder que os delegamos
tan sólo sois traidores.
Devolvednos lo que ya no es vuestro
y pasad a la historia 
de los traidores a su pueblo.»

• Por otra parte, Adolfo Celdrán –"cantautor"– musicalizó y cantó a Miguel Hernandez en los años setenta; y, en concreto, creó una hermosísima canción a partir del poema "Solo por amor" de Miguel ... Y nuevamente "REALIDAD –en este caso interior– Y COMPROMISO"–. "Canción de autor" tan hermosa que el gran poeta Blas de Otero escribió sobre Adolfo este texto del que comparto el original mecanografiado:


«Escribo estas líneas bajo un fuerte reumatismo, lo digo para justificar
su brevedad y, tal vez, la carencia de ímpetu y frescor que debieran tener.
El primer poema de Celdrán que escuché fue el de Miguel Hernández
que lleva el ritornello "Solo por amor". Me hizo una gran impresión
y aún hoy, después de haber oído todos sus discos, sigue siendo mi
canción preferida. Escuche a Adolfo en persona en el homenaje que
la Universidad de Madrid rindió a Miguel Hernández y pudo comprobar
el impacto que causaban sus canciones. Luego le acompañé por Alicante,
prohibido y vapuleado una y otra vez por la guardia civil. Con él
visité a Josefina y pasamos junto a ella momentos inolvidables.»
(Madrid, junio 1977. BLAS DE OTERO)

Me apetece escuchar esta canción –aquí, en MI ATALAYA–, y hacerlo acompañado de todos vosotros y vosotras... ¡Os invito a escucharla!


Y concluyo este "cuelgue" como lo empezaba en su titular: «CONVIENE RECORDAR Y REFLEXIONAR, DE VEZ EN CUANDO, PARA NO PERDER LA IDENTIDAD».

Si queréis saber mucho más de Adolfo Celdrán podéis hacerlo pulsando el siguiente enlace que os introducirá en la Web «CANCIÓN CON TODOS»:


III - Y AHORA ¡A DISFRUTAR CON "PABLO.CANO" ESCUCHANDO LAS CANCIONES DE SU "FLOR DE HABANERA" !... Y ALGO MÁS.

Después de los dos "cuelgues" que publiqué hace unos días dedicados al disco "FLOR DE HABANERA" – opera prima del cantau...