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miércoles, 25 de enero de 2012

¡NO PUEDO SOPORTARLO!... ME INUNDA LA TRISTEZA, LA RABIA Y LA IMPOTENCIA

En este momento acabo de leer la siguiente noticia: «El jurado declara no cumpable al expresidente valenciano Francisco Camps»...

... mientras tanto el juez Baltasar Garzón está siendo juzgado por autorizar las investigaciones de los atentados contra los Derechos Humanos acontecidos durante la dictadura franquista....

Lo siento..., ¡no puedo ni soportarlo, ni ocultarlo!...; situaciones así me hieren profundamente...; en este momento me siento triste y lleno de rabia y de impotencia...



Razón tenía Jaime Gil de Biedma cuando a través del canto de Paco Ibañez nos dice:

«De todas las historias de la Historia
sin duda las más triste es la de España,
porque termina mal. Como si el hombre,
harto ya de luchar con sus demonios,
quisiera terminar con esa historia
de ese país de todos los demonios.

A menudo he pensado en esos hombres,
a menudo he pensado en la pobreza
de este país de todos los demonios.
Y a menudo he pensado en otra historia
distinta y menos triste, en otra España
en donde ya no cuenten los demonios.

Pido que España expulse a esos demonios.
Que sea el hombre el dueño de su historia.
De todas las historias de la Historia
sin duda las más triste es la de España».

¡MALDITAS GUERRAS 100 + 100 + 34

Leonard Cohen (Autorretrato).

En el libro «Ilustrísimo Sr. Cohen» que presentaba el pasado 11 de Enero, haciendo referencia a la canción "First we take Manhattan" ("Primero conquistaremos Manhattan") se le formula a Leonard la siguiente pregunta:

«–En la canción hay una fila de personajes grises haciendo cola en la estación de un tren. ¿Adónde van?». Pregunta que hace referencia, en concreto, al siguiente fragmento del tema "First we take Manhattan":


«I'd really like to live beside you, baby
I love your body and your spirit and your clothes
But you see that line there moving through the station?
I told you I told you I told you I was one of those».

«Realmente me gusta vivir a tu lado, cariño.
Amo tu cuerpo, y tu espíritu, y tu ropa.
Pero, ¿puedes ver esa fila moviéndose en la estación?
Te dije, te dije, te dije que yo era uno de esos».

A la anterior pregunta Cohen responde: 

«Es una parte del estribillo de la canción. Se refiere a esas imágenes que se ven en las noticias. Hemos visto a los desposeídos moviéndose por la estación de tren, los vagabundos de nivel más bajo, los indigentes, los refugiados, pero incluso a esa gente que aparentemente disfruta de una mayor seguridad, de situaciones lucrativas, que sienten que aún no han llegado a ningún destino significativo. Mi canción es una llamada para alistarse en un ejército que no existe y que nunca luchará, que saca fuerzas de no combatir. Es un ejército espiritual con armas nada convencionales....».


Leonard Cohen.

Yo hoy, definitivamente, me incorporo a ese grupo de seres humanos que hacen fila en la estación del tren; me incorporo a ese ejército espiritual "que saca fuerzas de no combatir"...; mis armas –no convencionales– siguen siendo la ternura y el poder de los sentimientos, la capacidad que tengo y que mimo –aunque a veces me hace daño– de enamorarme sin fronteras ni etiquetas, la incapacidad hacia la violencia, la rebeldía contra las armas y... ¡como no! un lamento desgarrado que no cesa: ¡MALDITAS GUERRAS!

martes, 24 de enero de 2012

MANUEL CUESTA II - SUS PRIMEROS SUEÑOS Y GRABACIONES

Manuel Cuesta.

Como comentaba ayer, voy a dedicar varios "cuelgues" al trabajo y a la obra del cantautor sevillano MANUEL CUESTA, nacido en 1975, año en que felizmente cayó la dictadura franquista y en que se puso en marcha la gran esperanza del inicio de nuestra transición democrática. (Con estos "cuelgues" no solo pretendo acercarme al trabajo de Manuel; sino también, a través de él, realizar una aproximación al renacimiento de la "canción de autor", en Andalucía, a mediados de los años 90).

A los 17 años, Manuel inició su experiencia de creación y de interpretación musical tocando en grupos de rock acústico de Sevilla como "Luz de gas", "Cerca del viento" o "Lazy Susans"; actividad que pronto derivó hacia su incorporación en el universo de la "canción de autor" que en aquel momento –mediados de los noventa– estaba resurgiendo en Sevilla en torno a una mítica sala llamada "La Carbonería" y, en gran medida, gracias al impulso creativo de un grupo de importantes jóvenes "cantautores" entre los que se encontraban Alfonso del Valle y Joaquín Calderón. (En concreto, en 1997, Alfonso del Valle grabó su primer disco –auténtico disco de referencia– al que tituló precisamente así: "En la Carbonería").



«Vivíamos una época difícil –decía Manuel Cuesta en un artículo publicado en la "Gaceta Universitaria", en enero de 1999–, para los jóvenes es complicado encontrar trabajo y las perspectivas son malas. El desencanto produce muchas veces pasotismo y pienso que este es un buen momento para los "cantautores"». Testimonio que tiene más de doce años y que parece como si hiciera referencia al presente que estamos viviendo en nuestro país. (Personalmente creo que, como decía entonces Manuel, hoy también es "un buen momento para los cantautores"...; estoy convencido de que muy pronto los hechos me darán la razón).

Pues bien, Manuel Cuesta abandonó su participación en grupos de rock y se incorporó al grupo de "cantautores" que tenían su "rinconcillo" cálido, contestatario y reivindicativo en "La Carbonería" («"La Carbonería" –afirmaba Manueles una especie de refugio en el que uno deja al lado sus problemas y vive todo tipo de situaciones nuevas»).

Empezó cantando todos los lunes, y empapándose de las composiciones musicales y póeticas de los otros músicos y "cantauores" que actuaban a lo largo de la semana, en el mismo local, sobre todo de Alfonso del Valle y de los hermanos Joaquín y Chiqui Calderón.

Manuel Cuesta, Joaquín Calderón y Alfonso del Valle
Alfonso del Valle, Manuel Cuesta, Chiqui y Joaquín Calderón
en "La Carbonería"

Fue en ese clima y en ese contexto rebosante de energía, de esperanzas compartidas, y de ganas de vivir, en el que Manuel grabó su primera maqueta "Perfil de Juglar" (2000) y, un año más tarde, su primer disco titulado "El sonido de lo inevitable" (2001), obra en la que contó con la colaboración de Chiqui Calderón que le acompañó haciendo coros.



Entre las canciones que integraron aquel disco, Manuel volvió a grabar "No todo está perdido" –canción de la que hablábamos ayer–, y once canciones más entre las que figura la titulada "A esta primavera", tema muy significativo de la obra del cantautor sevillano en aquel momento.


«Qué fría esta soledad 
me ha pillado esta primavera 
con el pantalón bajado 
y ha quemado mis quimeras. 

No sé sé podré llegar,  
deshojar las margaritas 
hoy el mundo se derrumba 
y a los poetas los fusilan. 

Cada día hay más preguntas  
y cada vez menos respuestas 
mientras unos las resuelven 
otros mueren en las trincheras. 

Qué bella estás, eres perfecta  
yo diría de cualquier modo 
para mí salvo un detalle 
que eres la mujer de otro. 

Anda ya y qué te frena  
agarrarte a  mi  cabeza  
que me cuelguen si  flaqueo  
a  besarte entre tus piernas. 

Dame el ritmo y los colores 
para el tiempo y la marea  
si te fue mal el otoño 
ámame esta primavera. 

A esta primavera 
no hay quien la entienda 
nos separó la contienda 
y las balas nos negaron. 
  
Si te apuras, si te dejas 
yo te muestro mis heridas 
son las marcas que cambiaron  
el rumbo de mi vida».

lunes, 23 de enero de 2012

MANUEL CUESTA I - REFLEXIONES EN TORNO AL "OFICIO DE CANTOR"

Manuel Cuesta.

Hace unos días, en uno de los conciertos de MANUEL CUESTA le escuché un tema que no le había oído cantar antes, se llama "No todo esta perdido"; me pareció un tema bastante desalentador e inquietante –por su realismo–, pero a la vez muy hermoso por la pasión esperanzadora que él transmite cuando lo interpreta. La letra de esa canción dice así:
«Lo siento, vuelva usted mañana
no nos quedan ni treguas ni pactos
y por libertad desgraciadamente
no nos viene nada

No insista de verdad, no nos quedan ayudas 
si busca Ud. ciudadanos solidarios
rellene bien y con paciencia
este par de formularios

Si lo que busca son indocumentados
suba Ud. el primer piso a la izquierda
sección de insurgentes y perdedores
de buenas ideas.

Ya no se lleva la filosofía
de la conciencia social o la utopía
si eres humano, te llaman loco, poeta o desertor.
Ay amor mío, sálvese quien pueda 
nadie conoce a nadie en esta comedia
agárrate fuerte a mí y dime al oído
que no todo está perdido 

No pierda el tiempo, ya no existe la bellezan
nos cambiaron a las mujeres por niñas con anorexia
que desfilan su tristeza y su miseria
por las aceras

Será mejor que no hable Ud. de Dios
desde hace tiempo que no recibe llamadas
siempre que hay tragedias mantiene la línea
muy bien ocupada.

Ya no se lleva la filosofía
de la conciencia social o la utopía
si eres humano, te llaman loco, poeta o desertor.
Ay amor mío, sálvese quien pueda 
nadie conoce a nadie en esta comedia
agárrate fuerte a mí y dime al oído
que no todo está perdido».


En la voz potenten de Manuel, y dados los planteamientos y las denuncias que se formulan en esta canción, pensé que había sido compuesta recientemente; pero no, estaba equivocado; al final del concierto Manuel me comentó que la canción tenía más de once años y que fue la primera que incorporó a su primera maqueta grabada en el año 2000 con el título genérico de "Perfil de juglar", o sea, que "No todo está perdido" es una de sus primeras composiciones.


Primera maqueta de Manuel Cuesta. "Perfil de juglar" (2000).

A partir de esta experiencia vivida con Manuel Cuesta, y pensando en ella, me ha parecido oportuno formular en este momento una reflexión en torno a esa nada fácil tarea que consiste en "optar por una profesión artística y, más en concreto, por el oficio de cantautor"; en desarrollar ese oficio con calidad y con imaginación musical y literaria, y en irse abriendo camino –con la canción a cuestas– en un mundo y en una sociedad en el que permanentemente se repite aquello de que «no son buenos tiempos para la lírica», y menos si la lírica es comprometida y supone una movilización seria y sincera de la libertad, del pensamiento crítico y de la sensibilidad.

Esta reflexión que hoy me ha parecido oportuno formular tiene que ver con la "prisa" y va a girar en torno a ella. Si hay algún oficio en el que nunca se debe tener "prisa", y en el que la "prisa" se convierta en un factor negativo y desestabilizador, es cualquiera de los oficios relacionados con el arte, es decir, con la actividad creadora, y, muy en particular, con las actividades de composición literaria y musical. El oficio de cantor –o de trovador, que me gusta más– requiere un "tempo" que hay que respetar, que es preciso recorrer y que no debe violentarse; un "tempo" que tiene mucho que ver con el silencio, con la interiorización, y con los latidos del alma; un "tempo" desde el que surge y se genera la calidad, la coherencia, la belleza, y, a fin de cuentas, la verdadera y más auténtica creación artística.

En ese sentido, y desde esa perspectiva, me causa verdadero pavor la "prisa" que manifiestan algunos jóvenes cantautores por crear y crear canciones como el que hace "churritos matutinos". Es como si quisieran llegar corriendo –a toda velocidad– y los primeros, a un éxito que les es imposible alcanzar porque en realidad lo que hacen –lo que cantan– carece de fundamento, y, sobre todo, carece de una mínima base artística que permita darle la categoría de "canción" –¡la canción es arte, o no es nada!–...; se trata de "aprendices de cantautores" –que cada día son más numerosos– y que tienen solo eso, palabras y notas hilvanadas con prisa que aburren, que no emocionan y que están reclamando a gritos un "tempo" imprescindible para poder ser y significar algo en el futuro...

A lo anterior, para que una persona, en nuestro caso un "cantautor" –no un "cantamañanas"– pueda crecer y desarrollarse como creador o como compositor, hay que añadir otras exigencias igualmente imprescindibles como son, por ejemplo, el trabajo, la disciplina, la reflexión sobre la realidad, la formación literaria y musical, y por supuesto el "talento" y la humildad necesaria para aceptar que siempre se está aprendiendo...; en fin, exigencias lógicas cuando se persigue como meta trabajar en una profesión creativa, como es el "oficio de cantor".

Valga todo lo dicho, por una parte, para que –si quieren–, piensen y reflexionen sobre ello los que podríamos llamar los "novísimos cantautores"; y valga también como introducción a unos "cuelgues" que voy a dedicar, en días sucesivos, a la obra de Manuel Cuesta y al contexto en el que se ha ido desarrollando; cantautor –ya de "largo recorrido"– que ha sabido ir tejiendo la urdimbre de su "oficio de cantor" con "tempo", con trabajo, con disciplina, con reflexión y, muy en particular, con un desmedido interés por su formación musical y literaria. Un creador hacia el que, como podrá comprobarse, siento una gran admiración.

Manuel Cuesta. Fotografía promocional para su CD
"Perfil de juglar" (2000)

domingo, 22 de enero de 2012

MALACABEZA II - EL CONCIERTO

Hoy, continuando el "cuelgue" de ayer, voy a realizar una breve crónica del concierto que nos ofreció MALACABEZA el pasado jueves 19 en la sala Libertad 8, de Madrid.

De entrada, jugando con el titulo de su segundo CD, y ofreciendo una visión general de lo que allí aconteció, habría que decir que Joel Reyes, Ramonet Reche, Alex Larraga, Berni Fernández y Gabi Fernandez, todos ellos bien apiñados en el pequeño escenario de Libertad, se convirtieron con su música en auténticos pirómanos del aburrimiento, de la tristeza y de la depresión, para darle aire y vuelo a la alegría, al ritmo, a la ilusión, a la resistencia posible e imprescindible frente a los tiempos que corren, y, muy en particular; al positivismo, a la esperanza...; las canciones de Malacabeza, por lo general, son fundamentalmente propuestas alternativas para vivir, vivir intensamente; vivir aunque muchas realidades del entorno quiera robarnos y destrozarnos la vida.

«[...] A fuerza de tropiezos aprendí
que no hay que retroceder,
no me digas que tan solo soy un soñador,
un loco que hace de la libertad su religión,
meto la primera y piso fuerte el acelerador,
quiero vivir a mi manera
tal como dijo Sinatra «i did it my way",
quiero sentir el viento en mis velas,
que me lleve donde quiera, no naufragaré
pues sé que todo va a salir bien [...]
("Todo va a salir bien").

«Si la tierra gira, me detendré,
si hoy toca nadar, lo haré contracorriente,
si lo bueno, dicen, se hace esperar
seré paciente,
si tras las nubes siempre se esconde el sol
tal vez, por fin, hoy nuestro cielo se despeje,
dejemos que suene nuestra canción
pese a quien pese».
("Pese a quien pese")

El concierto se inició con Joel Reyes solo en el escenario interpretando una de sus nuevas canciones: "Me dejaré llevar".

Joel Reyes.




«Tal vez la deriva pueda ser
la única manera de encontrarse;
recoger las velas, dejar de remar.
Me dejaré llevar
sin rumbo ni destino
Como el ave huye del invierno
migraré mis pasos buscando calor [...]
Aunque el sol me cuartee la piel
Aunque haya girones en mis velas
Me dejaré llevar
sin rumbo ni destino».

Tras esta primera canción, Joel reclamó la presencia del resto de los componentes del grupo: Ramonet Reche, Alex Larraga, Berni Fernández y Gabi Fernandez.

Ramonet.
Alex Larraga, al piano.
Berni Fernández, percusión.
Gabi Fernández, a la guitarra.


El concierto resultó impactante, al menos para mi; una auténtica borrachera de buena música en la que Joel y Ramonet fueron hilando muy hermosas canciones y todo ello, como comentaba ayer, sin encasillamientos ni etiquetas; muy buena música y buenas canciones así, sin más... Fue especialmente mágico el momento en que nos ofrecieron su peculiar versión de la conocida canción "Resistiré" del repertorio del Dúo Dinámico; hermosísima canción con un texto de absoluta vigencia, que en los arreglos y la interpretación de Malacabeza vino a subrayar algo que también escribía ayer: las canciones son buenas o malas, emocionan o no, y eso es lo importante...; y "Resistiré", sin la más mínima duda, es una canción extraordinariamente buena y emocionante...; canción muy recomendable en particular para los tiempos que estamos viviendo en la actualidad, y en especial oyéndosela cantar a Malacabeza.

«Cuando pierda todas las partidas,
cuando duerma con la soledad,
cuando se me cierren las salidas
y la noche no me deje en paz,

cuando sientas miedo del silencio,
cuando cueste mantenerse en pie,
cuando se revelen los recuerdos
y me ponga contra la pared

resistiré erguido frente a todo,
me volveré de hierro para endurecer la piel
y aunque los vientos de la vida soplen fuerte
soy como el junco que siempre sigue en pie

resistiré para seguir viviendo
soportaré los golpes y jamás me rendiré
y aunque los sueños se me rompan en pedazos,
resistiré.

Cuando el mundo pierda toda magia,
cuando mi enemigo sea yo,
cuando me acorrale la nostalgia
y no reconozca ni mi voz,

cuando me amanece la locura,
cuando en mi moneda salga cruz,
cuando el diablo pase la factura
o si alguna vez me faltas tú...
... ¡resistiré!».
("Resistiré" de Manuel de la Calva y Carlos Toro)


Como no quiero alargarme demasiado en esta crónica voy a concluirla recomendando a todos los amantes de la "canción de autor" que, si todavía no lo han hecho, escuchen a Malacabeza...; ¡os aseguro que vais a disfrutar!

MINI-CANTIJUEGO PARA SER FIEL A UNA CITA

Esto de los "cantijuegos" es una especie de cita que se viene repitiendo todos los fines de semana desde que puse en marcha este blog, hace poco más de catorce meses.

Pues bien, esta semana la estoy teniendo un poco complicada de trabajo y prácticamente no me ha dado tiempo de desarrollar un "cantijuego" en toda regla. Ante esa circunstancia, y para no faltar a la cita, se me ha ocurrido plantear lo que he llamado un "mini-cantijuego". 

Este "mini-cantijuego" consiste en identificar, en la siguiente fotografía, el nombre de los dos "artistazos" que aparecen cantando, y el del que está como "escondidillo" al fondo a la izquierda.


La solución a este "mini-cantijuego" puede escribirse en el apartado de "comentarios".

En el momento en que los tres personajes sean identificados añadiré, a este mismo "cuelgue", una segunda fotografía del mismo día y del mismo lugar pero con algún nuevo "artistazo" añadido al grupo.

Una vez colgada la segunda imagen, lo haré saber en mi muro de facebook, y podremos seguir "mini-cantijugando".


* * * * * * * * * * * * *

Sí, los personajes que aparecen en la fotografía, como han dicho Ende y Jara, son Chiqui Calderón, Joaquín Calderón y Alfonso del Valle, y, efectivamente, están tocando en La Carbonería, de Sevilla, debió ser en el año 2001.

Y ahora la segunda fotografía, en ella aparece un nuevo personaje... ¿Quién es?

sábado, 21 de enero de 2012

MALACABEZA I - MI PRIMER ENCUENTRO CON DOS PIRÓMANOS EMOCIONALES Y ALGO MÁS.

Joel Reyes y Ramonet Reche. "Malacabeza"

Hoy voy a dedicarle este "cuelgue" a MALACABEZA –y en particular a Joel Reyes y a Ramonet Reche– que el pasado jueves, día 19, nos ofrecieron un extraordinario concierto en la Sala Libertad 8.

Para comenzar, os ruego que me permitáis que os cuente una historia: la pequeña historia de cómo me encontré por primera vez con Joel y con Ramonet, y de la forma en se inició mi especial encantamiento hacia su música y sus canciones.

En el pasado mes de diciembre asistí a la sala Galileo Galilei, de Madrid, a un concierto de Manuel Cuesta en el que se rodeó de entrañables amigos que cantaron con él. Cuando el concierto estaba prácticamente terminando decidí marcharme a mi casa porque me encontraba bastante cansado. Ya en la puerta, a punto de salir de la Sala, Manuel anunció la presencia del grupo Malacabeza; me detuve lleno de curiosidad; al momento salieron al escenario Joel y Ramonet –no les conocía–, y empezaron a cantar con Manuel el tema titulado "Dónde vás";... ¡fue una sorpresa inesperada!...; me fui acercando al escenario atraído por lo que allí estaba pasando; saqué mi máquina de fotos –que tanto me mima–...; y allí me quedé "plantao" y "colgao" presenciando uno de los momentos más mágicos de aquel concierto.

Ramonet y Joel. Fotografía tomada en el concierto que
Manuel Cuesta ofreció, en diciembre de 2011, en la Sala Galileo, de Madrid.

Al día siguiente busqué por las tiendas de Madrid los discos de Malacabeza con el fin de comprarlos y escucharlos como a mi me gusta, es decir, tranquilito. Solamente encontré el segundo que han grabado, el titulado "Píromanos", título que me sorprendió –todo en la obra de Malacabeza es sorprendente–.

De regreso a casa, ya en el autobús, estuve leyendo el texto de presentación del disco que aparece impreso en el cuadernillo adjunto al CD; y de nuevo surgió la sorpresa y un nuevo motivo para el encantamiento; lo que Malacabeza dice en ese texto lo subrayo punto por punto, coincide plenamente con lo que personalmente siento y pienso en este momento, y dice así:

«El diccionario lo deja claro; el fuego que nos interesa es el de las ganas, el empeño y la pasión y es ese, el que queremos prender. Somos pirómanos emocionales, y lo que vas a encontrar en este disco que tienes en tus manos es gasolina para el corazón, alimento para los sueños, los nuestros, los de todos los que aún osan soñar, sólo así se puede mantener viva esa llama necesaria para que la vida sea vida y no solo una sucesión de días.


Segundo CD del "Malacabeza" (2011)


El último año y medio ha sido una gran aventura en la que hemos vivido momentos inolvidables, pero, sobre todo, en la que hemos conocido a mucha buena gente que ha creído en nosotros y que nos ha ha abierto los brazos sin pedir nada a cambio, que nos ha enseñado, que nos ha regalado, en definitiva, vida, la mecha que ha prendido nuestras nuevas canciones que, desde este momento, dejan de pertenecernos; ahora son tuyas, para que las vivas y las sientas según el fuego que provoquen en ti. Esta es nuestra forma de darte las gracias por caminar a nuestro lado, por ser y estar, por hacer tuya nuestra ilusión, por alimentar con tus ganas las nuestras, porque ese es el fuego que da a estos pirómanos, calor para seguir echando más leña en él. Andamos juntos».


Tras la lectura del texto anterior, nada más entrar en mi casa, puse el disco y al escucharlo pude sentir como mi proceso de encantamiento hacia las creaciones de Malacabeza se iba acrecentando. Después solamente me faltaba volver a escucharlos en directo en uno de sus conciertos; deseo que pude cumplir el jueves pasado en la Sala Libertad 8.

"Malacabeza" en el pequeño escenario de Libertad 8.
De izquierda a derecha Ramonet, Berni Fernández, Joel y Gabi Fernández.
"Escondidillo", detrás de Joel, y tocando el piano: Alex Larraga.

En el "cuelgue" de mañana domingo, comentaré ese concierto. Ahora me gustaría ser capaz transmitiros aquello que he descubierto y he sentido escuchando las canciones de Malacabeza; percepciones objetivas y emocionales –de nada me sirven las unas sin las otras– en las que me fundamento para afirmar que nos encontramos frente a uno de los grupos musicales de más calidad y con más futuro en nuestro país.

Entre esas percepciones, que completaré en el "cuelgue" de mañana, voy a referirme a dos:

En primer lugar, Malacabeza nos aporta una forma de entender y de definir lo que es la canción que me parecen geniales: Las canciones son –y consiguen que lo sean– «gasolina para el corazón y alimento para los sueños»; son «leña y mecha que pueden mantener viva la llama necesaria para que la vida sea vida de verdad»; son «invitaciones a vivir alimentadas de ganas, de empeño y de pasión»...; y, en ese contexto, los creadores, los cantantes no son otra cosa más que "pirómanos emocionales", fuego capaz de prendernos llamaradas de sentimientos, emociones, pasiones, sueños, ilusiones, resistencias e insumisiones.

En segundo lugar, en la música y en las creaciones de Malacabeza, se desintegran –creo que felizmente– todos los encasillamientos y las etiquetas que se le puedan colgar a una canción; cuando uno les escucha es muy fácil detectar que "las canciones son grandes" cuando son bellas; cuando reflejan latidos reales; cuando acarician y despiertan sentimientos; cuando interpelan y zarandean el hecho, la experiencia y la exigencia de vivir intensamente y con dignidad... Y en ese sentido, y desde esa perspectiva, el grupo Malacabeza es incasillable, aunque, a decir verdad, "tirando pa casa", yo me atrevería a decir que Joel y Ramonet son dos "cantautores" de altísima calidad...; entendiendo lo de "cantautor" no como una etiqueta, sino en el sentido más bello y más profundo de lo que desde siempre han sido los llamados trovadores... Mañana hablaremos de ello... Por hoy ya solamente os dejo algunos versos de una de sus canciones:

Joel Reyes.
«Soy un aspirante a cometa
siempre en busca del viento;
una estrella que anda perdida
en medio del universo,
una luna en clave de sol
un astronauta en prácticas
que busca nave para
volar hasta el espacio sideral,
nada me puede parar
hoy emprendo mi viaje
hasta el infinito y más allá.
Soy un polizón escondido
en las entrañas de un sueño».
("Hasta el infinito y más allá")

ARTE Y CANCIÓN: "BALADA DE TOLITO" CON JOAQUÍN SABINA Y ALFREDO GONZÁLEZ

Una de mis actividades que más añoro y que me gustaría retomar algún día es el diseño y la realización de exposiciones relacionadas con la ...