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martes, 14 de junio de 2011

¡MALDITAS GUERRAS! - 83

El 9 de enero de 2002 leí en el diario El País un artículo de Rosa Montero titulado "Lo hermoso", que desde entonces me viene a la memoria con frecuencia, sobre todo cuando me siento impotente e indignado ante unas guerras y unas situaciones de violencia que parece que no tienen fin.

Ese artículo es el siguiente:

"NUESTRA CAPACIDAD PARA APRECIAR Y DEFENDER LA BELLEZA 
ES LO QUE NOS PERMITE SUPERAR LA BRUTALIDAD"

¡AMAMOS LA BELLEZA Y ESTAMOS DISPUESTOS A DEFENDERLA!
¡PODEMOS SEGUIR LUCHANDO CONTRA LA GUERRA Y LA BRUTALIDAD!

PABLO GUERRERO V - De la búsqueda de Moby Dick a "Luz de tierra"

Pablo Guerrero.
En 1985, tras varios años de investigación a la búsqueda de un nuevo clima musical para sus canciones, Pablo Guerrero decidió volver a grabar un nuevo disco, recogiendo algunos de los poemas escritos durante ese periodo; el disco se tituló "Los momentos del agua" (Fonomusic) y fue producido por Antonio Resines.

Desde mi punto de vista, aquel LP, aunque pasó bastante desapercibido, es uno de lo trabajos discográficos más interesantes y más bellos de Pablo; en él se recogen extraordinarias canciones como  "Evohé" –de la que AÍNDA acaba de grabar una preciosa versión en su disco "El mundo no se acaba"–, "Magoas", "Hechicera", "Los momentos del agua", "Aviso para caminantes que llegan a las orillas sumergidas" o "Buscando a Moby Dick", canción que ya había grabado el grupo Nuestro Pequeño Mundo, en 1982, en un disco que genéricamente llevaba ese mismo título.


«Intentaba besar a las muchachas
subidos en las ramas de los árboles.
Bien claro está que sus novias
no le duraban demasiado.

Vacilaba al hablar como sui fuera
a preguntar su nombre y su apellido.
Se alejaba siempre de nosotros
para enviarnos nubes desde lejos

Y sigue buscando a Moby Dick

En las noches de resaca mala
sacaba de su pipa una paloma.
Más que a ninguno le costaba creo
moverse entre las normas de la tribu.

Un día dijo adiós y se ha escondido
en bosques de abedules y sirenas,
Y volverá quizás para reírse 
de tanta nada y tanto desaliento».

Tres años después de la publicación de "Los momentos del agua", Pablo decidió unirse a Suso Saiz –creador de la Orquesta de las Nubes y uno de nuestros más importantes músicos contemporáneos– y enriqueciéndose de su inspiración y de su sensibilidad consolidó su auténtica identidad musical proyectada en sus sucesivas grabaciones: "El hombre que vendió el desierto" (1988), "Toda la vida es ahora" (1992), "Alas" (1995) y "Los dioses hablan por boca de los vecinos" (2000), bellísimo libro-disco prologado por Fanny Rubio e ilustrado por Marisa Casado, Miguel Copón y Jero Álvarez.


En el año 2000, Pablo Guerrero grabó otro disco fundamental, en esta ocasión, desde la perspectiva poética, fue el titulado "Sueños sencillos"; conjunto de once canciones que giran en torno a lo que Eduardo Galeano llama "nuestro derecho a soñar", experiencia que es clave en el pensamiento y en la obra de poeta-castor extremeño. (En este disco colaboraron en la musicalización de poemas de Pablo, compositores y amigos como Pedro Guerra, Luis Mendo, Suso Saiz, Javier Bergia o Paco Ibarra).

«Soy bastante optimista a pesar de la realidad que estamos viviendo –afirma Pabloy creo que los sueños tanto los personales como los de la humanidad se acaban cumpliendo». Afirmación profundamente esperanzadora formulada en la canción "Los sueños"; canción con la que se abre el disco "Sueños sencillos", que también interpretó y grabó Imanol, acompañado de Luis Pastor, en su libro-disco "Ausencia" (2000).


«Los sueños vuelan alto como pájaros.
Los sueños ven la tierra desde arriba.
Los sueños tienen ojos transparentes.
Los sueños iluminan.
Los sueños son posibles.

Tus sueños descienden como lluvia.
Tus sueños acuden si los llamas.
Tus sueños viven más que tu vida.
Tus sueños se instalan en tu casa.
Tus sueños son posibles.

Los sueños están en los bolsillos
de los trajes usados y los besos.
Los sueños eligen las miradas
que en el futuro van a ser verdades».

Cinco años más tarde, en 2005, Pablo publicó un precioso álbum al que tituló sencillamente "Plata", álbum compuesto de doce canciones musicalizadas en esta ocasión por Luis Mendo, Suso Saiz, Bernardo Fuster y Leo Minax.


He de volver a decir –porque es así– que volvemos a encontrarnos con una obra que desborda sensibilidad, belleza y ternura en cada nota y en cada verso –Pablo es un gran creador; para mí uno de los más importantes de la historia de nuestra canción popular–; "Plata" fue grabado "con los amigos": Luis Mendo, como productor; Nacho Sáenz de Tejada, como arreglista; las voces de Luz Casal, Olga Manzano y Olga Román acompañándole; y los instrumentistas Eduardo Laguillo, Luis Camino, Billi Villegas, Javier Palancar, Lorenzo Solano, Mariano Pulido y Victor Gil.

A propósito de este disco, Fernando Neira, crítico musical del diario El País afirmaba: «Pablo Guerrero en plenitud», y seguidamente escribía: «"Plata" acaricia al oyente con un poemario arrebatado y encendido, versos de belleza y hondura como ya casi no se escuchan en la canción de autor peninsular».


«La plata se duerme en arroyos de espejos
y llena tu cintura de caricias de agua.
Tú, que nunca estás sola porque sientes
volar un ave de tu mano cerrada.

La plata se desliza por tu trenza de humo,
y se conmueve cuando aliso tu espalda.
En la orilla de tus besos se esconde
y en destellos de diamante se escapa.

Plata,
luna de plata.
Plata,
blanca piel de plata.

Hazme un sitio en el sol de tu plata
donde brillas con las luces tempranas.
Hazme un sitio donde anegan los ríos
de tu presencia luminosa y clara.

La plata se duerme en arroyos de espejos
y llena tu desnudo de temblores de agua.
En la orilla de tus besos se esconde
y en destellos de diamante se escapa».

Y de "Plata" a "Luz de tierra" (2009), disco en el que Pablo canta a quince poetas extremeños de ahora, y del que hablaremos mañana en el sexto y último "cuelgue" que, de momento, voy a dedicarle.

lunes, 13 de junio de 2011

¡MALDITAS GUERRAS! - 82

Hoy Fuencis Iborra vuelve a compartir con todos nosotros·as unas palabras y una imagen en este riconcillo del blog en el que, después de 82 días, seguimos manifestándonos contra la guerra.

«En otras épocas, las principales víctimas de la guerra eran los soldados. Sin embargo, en la última década, se estima en 1’5 millones el número de niños y niñas muertos en conflictos armados. Otros 4 millones han quedado discapacitados, tullidos, ciegos o han sufrido lesiones cerebrales. Al menos 5 millones se han convertido en refugiados y 12 millones más se han visto desarraigados de sus comunidades. Un número mucho más grande ha sufrido un deterioro de su salud, nutrición y educación como resultado de la destrucción de las cosechas, infraestructuras, centros de salud y escuelas a causa de los conflictos».


¡¡¡¡¡MALDITAS GUERRAS!!!!!

PABLO GUERRERO IV - De "A cántaros" a "Los momentos del agua"

Pablo Guerrero.
Una vez que Pablo grabó su primer LP –"A cántaros"– empezó a dar recitales por todo el país y alcanzó una enorme popularidad. Recuerdo perfectamente uno de sus conciertos de aquella época, en el que tuve la oportunidad de participar; guardo en mi memoria visual y auditiva el impacto que me produjeron, no sólo él y sus canciones, sino también el clima que fue capaz de crear entre el público. Fue como si asistiéramos a una especie de ceremonial –casi litúrgico– en el que se acariciaban, entre silencios y aplausos, la fuerza esperanzadora y apasionada del amor, la complicidad en la ternura de sus versos compartidos y una especie de rebelión serena, pero eficiente, que nos hacía sentirnos vivos e irremediablemente necesitados de la libertad. 

Aquel día, Pablo Guerrero consiguió abrirnos, de par en par, «todas nuestras ventanas a la risa del niño, a la verdad, al vino, al futuro luchado y a la esperanza» –como nos cantaba en "Yo no sé lo que eras", que para mí es una de las más hermosas canciones de amor que había compuesto en aquel momento.

«Yo no sé lo que eras. Nunca pude saberlo.
Quizá la mano suave, bien domada, tranquila,
bien dispuesta a ser trote, a ser mujer o pájaro,
o a ser sencillamente arcilla.

Nunca pude saberlo, yo no sé lo que eras,
porque eras también el aire bien nevado de enero
donde volaban barcos fríos como puñales
y volaba la noche y volaba el silencio.

Pero te amé, te amé
como nunca más supe hacerlo.

Tú eras mujer amiga de momentos felices
y otros en que la pena como un arado entraba
a ser dolor en surcos, a volver infinitos
la cosecha de un hombre y una mujer que se aman.

Espero que te acuerdes de nuestro juramento
de tener siempre abiertas a todas nuestras ventanas
a la risa del niño, a la verdad, al vino,
al futuro luchado, a la esperanza».

Tras la grabación de "A cántaros", Manolo Díaz dejó el sello discográfico "Acción", y Pablo se puso en contacto con Gonzalo García Pelayo, que planeaba la creación del sello "Gong", en Movieplay, y, sin dudarlo decidió que se incorpora al proyecto.

El 2 de mayo de 1975, Pablo Guerrero cantó en el teatro Olympia, de París, concierto que fue grabado en directo y que se editó, ya con el sello "Gong", poco tiempo después. 

En aquel concierto, que fue tremendamente austero, Pablo estuvo acompañado a la guitarra por Nacho Sáenz de Tejada y al bajo por Miguel Ángel Chastang.



Tras su actuación en el Olympia, Pablo cantó en Venecia y en Alemania, y en 1976 grabó su tercer LP, titulado "Porque amamos el fuego" ("Gong". Movieplay), título que correspondía al primer verso de la canción "Un rincón de sol en la cabeza", con la que se inicia el LP. En esta ocasión la producción corrió a cargo de Gonzalo García Pelayo y se contó con la participación de un conjunto de músicos extraordinarios: Nacho Sáenz de Tejada, Jean Pierre Torlois, Miguel Ángel Chastang, Antonio Pascual, Antonio Perucho, Jorge Pardo y Antonio Fernández.



En aquella obra, Pablo le cantó al poeta gallego José Ángel Valverde, musicalizando su poema "Por debajo del agua"; le rindió un homenaje a Rafael Alberti; nos invitó a vivir "con la ventana abierta" y "a sumar a su voz nuestras esperanzas"; nos habló de Teo "caminante increíble de la desolación" que se negó a crecer "en el reino de los dientes y las pistolas"; y, entre otras canciones, nos hizo encontrarnos con aquella "dulce muchacha triste" que permanecerá para siempre presente en el recuerdo de toda una generación.

«La recuerdo muy bien y no porque en sus labios
se trajera cerezas de los valles del Jerte
sino porque, ya ves, tenía en sus zapatos
polvo de todos los caminos.

La recuerdo muy bien tan solo su mirada
era el lugar del mundo donde no había un Vietnam.
Viajaba en su mochila una andadura larga
y un libro de poemas, mira tú.

Dulce muchacha triste recorría caminos
en busca de una risa en donde descansar.
Tenía en su mente una ciudad con columpios de agua
y mercados de arena en las esquinas.

Hace tiempo —le dije— que cortaron al hombre
una antigua costumbre de volar que tenía:
Sólo seremos nuestros el día que consigamos
ver nacer a los niños con alas.

Dibujó un barco azul sobre un mar amarillo
y me lo regaló oculto en una concha.
Después se fue. No he podido encontrarla
en ningún sitio del aire y de la tierra.

No sé bien qué fue de ella. Un amigo me dijo
que murió cuando supo que no es un rock la vida.
Otros me aseguran que envejeció de pronto
y se paró a dormir al lado de un camino».


Reproducción del recorte de prensa de la noticia aparecida en 1978
en el desaparecido diario "Pueblo", de Madrid. «Decir que nuestro panorama musical 
–en directo naturalmente– es nulo, no es descubrir,
desgraciadamente nada nuevo. Por eso enunciarles que mañana actúa en Guadalajara 
el cantautor "folk" Pablo Guerrero le causa a uno satisfacción.
De su actuación en el Olympia parisiense dijo en su día Gonzalo Garciapelayo: "Aunque sólo
fuera por sus letras extremadamente sensibles, Pablo Guerrero podría ser considerado como
uno de los personajes más importantes de los jóvenes artistas españoles. Posee, además,
la doble cualidad de ser un cantante absolutamente enraizado en su pueblo". Pablo Guerrero
ha declarado que "intenta ser un poeta o al menos un bardo que camina entre 
Miguel Hernández. Lorca, Machado, Cernuda y tantos otros.
Se presenta mañana en el coliseo Luengo un artista sincero cara al público alcarreño. Y se presenta
sin trampa ni cartón. Canta alas cosas cotidianas, y sobre todo al amor. Denuncia la hipocresía
que nos rodea y llena sus poemas de una convencida esperanza en el futuro. Mañana la voz
y la guitarra de Pablo Guerrero se fundirán en un recital que necesariamente  hay que ir a ver.
Estas oportunidades se pueden contabilizar por lustros».

En 1978, Pablo Guerrero grabó un nuevo disco de carácter más reivindicativo, titulado "A tapar la calle" ("Gong". Movieplay); disco festivo en el que anuncia y proclama "a bombo y platillo", los nuevos tiempos que se inauguraban en nuestro país con la llegada de la democracia: «Enciende amigo tu alegría y tu hoguera –nos cantaba– que se acerca el tiempo de la vida». (A este disco ya le dedicamos un "cuelgue" en el blog, el pasado día 24 de abril).



Realizada aquella grabación Pablo vivió un período de retirada discográfica que duró aproximadamente siete años. Durante ese tiempo, continuó escribiendo sus poemas y se abrió al conocimiento y a la investigación de nuevas formas de expresión musical. Aquella etapa de búsqueda y de investigación musical sobre la que Pablo fundamentaría todo su trabajo posterior, la complementó, en 1984, con varios conciertos con la Orquesta de las Nubes, integrada por Suso Saiz, María Villa y Pedro Estevan; grupo pionero en nuestro país en la música de vanguardia o de lo que se conoce como New Age o música para una nueva era.

El resultado de todo aquel proceso –en el que Pablo lo que realmente buscaba era un clima musical que necesitaba para expresar y reforzar sus contenidos poéticos, cada vez más líricos e intimistas–, concluyó en 1985 con la edición de su disco titulado "Los momentos del agua" (Fonomusic); disco que comentaré en el "cuelgue" de mañana.

RESULTADOS DEL "CANTIJUEGO CON AIRES GALLEGOS - II ". "Discos recomendados"

Entre el sábado y el domingo quedó resuelto el "CANTIJUEGO CON AIRES GALLEGOS - II". Los 15 creadores·as que entraron en el juego y sus discos correspondientes son los siguientes:


Parta concluir estas dos semanas en las que hemos disfrutado descubriendo y conocido la buena-buenísima canción que se hace en Galicia, quisiera agradecer a PARIS JOEL su colaboración, que me ha sido imprescindible. 

Quiero agradecer también el ánimo y las buenas vibraciones que me han transmitido CESAR DE CENTI y XURXO MARES.

domingo, 12 de junio de 2011

¡MALDITAS GUERRAS! - 81

Hoy vamos ponerle al "cuelgue" contra la guerra un toque de humor y de inteligencia, y lo hacemos con esta viñeta de Daniel Paz:


PABLO GUERRERO III. Y llegó "A Cántaros" empapándonos de esperanza.


Cuando Pablo Guerrero finalizó sus estudios primarios, abandonó Esparragosa y se trasladó, primero a Badajoz, y, posteriormente, a Sigüenza (Guadalajara), para "hacer" la llamada Secundaria y la carrera de Magisterio. Época en la que empezó a interesarse por la música y a realizar "sus primeros pinitos" con la guitarra.

En 1967, siendo ya "maestro", Pablo fijó su residencia en Madrid, donde empezó a trabajar como maestro, se matriculó en la facultad de Filosofía y Letras, recibió clases particulares de música y empezó a componer sus primeras canciones, canciones que, de alguna manera, revelaban el alma de aquel extremeño, residente en la gran ciudad pero, en el fondo, lleno de amor y de añoranza hacia su tierra, hacia sus paisajes –de "amapolas y espigas"– y hacia su gente.

Pablo Guerrero rodeado de niños, en la época
de su inicio como cantante.

En 1969, tras entrar en contacto con Manolo Díaz –que en aquel momento estaba poniendo en marcha el sello discográfico "Acción"–, se presentó en el Festival de Benidorm con su canción "Amapolas y espigas", y obtuvo el premio a la mejor letra y el segundo puesto en la clasificación general. Poco tiempo después a María Dolores Pradera le encantó aquella canción y decidió integrarla en su repertorio. Pablo me ha contado, más de una vez, la sorpresa y la alegría que le produjo aquella decisión de María Dolores, y, ella, en varias ocasiones, me ha confesado que cuando escuchó por primera vez "Amapolas y espigas" lo tuvo clarísimo, tenía que cantarla; inmediatamente Los Gemelos, que le acompañaban, hicieron la adaptación musical, y María Dolores la grabó y la incorporó como una de las canciones claves en sus recitales.

Aquel éxito supuso el punto de arranque de su carrera como cantante, y sobre todo, de su apasionante y lucidísima aventura poética.

Entre 1969 y 1971, Pablo grabó los cuatro singles que mencionaba en el "cuelgue" anterior; discos publicados en el sello discográfico "Acción", en los que contó con la colaboración de Carlos Montero cono arreglista.

Nacho Sáenz de Tejada.
A lo largo de 1973, seducido por el folk norteamericano y, en particular, por Bob Dylan –como le ocurrió a otros muchos cantantes de su generación–, Pablo experimentó una progresiva evolución que le llevó a plantearse empezar a componer canciones con nuevas sonoridades y de temática más urbana. Etapa creativa en la que contó con la colaboración y con la amistad, de otro de nuestros grandes músicos, y magnífico gitarrista, Nacho Sáenz de Tejada.

Uno de los resultados de aquella evolución fue la canción "A cántaros", que pronto se convirtió en una especie de himno a la libertad y a la esperanza en la lucha contra la dictadura, es decir, en algo muy similar a lo que representaron a escala nacional, "L'estaca" de Llach, o "Al vent", de Raimon

«Tú y yo, muchacha, estamos hechos de nubes
pero, ¿quién nos ata?
Dame la mano y vamos a sentarnos
bajo cualquier estatua
que es tiempo de vivir y de soñar y de creer
que tiene que llover a cántaros.

Estamos amasados con libertad, muchacha,
pero, ¿quién nos ata?
Ten tu barro dispuesto, elegido tu sitio,
preparada tu marcha.
Hay que doler de la vida, hasta creer,
que tiene que llover a cántaros.

Ellos seguirán dormidos
en sus cuentas corrientes de seguridad.
Planearán vender la vida y la muerte y la paz.
¿Le pongo diez metros, en cómodos plazos, de felicidad?
Pero tú y yo sabemos que hay señales que anuncian
que la siesta se acaba
y que una lluvia fuerte, sin bioencimas, claro,
limpiará nuestra casa.
Hay que doler de la vida, hasta creer,
que tiene que llover a cántaros».


En 1972, con el nombre de esa canción: "A cántaros", Pablo editó su primer LP, en el sello Acción. Un disco en el que le acompañaron Nacho Sáenz de Tejada, Juan Alberto Arteche, José González, José María Panizo, Alex Kirschner, Quntanilla y Carmen Santonja, de "Vainica Doble".




En aquel disco Pablo puso de manifiesto algo que ya había demostrado en su canción "Amapolas y espigas", y que después, con el paso del tiempo, quedó plenamente confirmado: me refiero a su desbordante sensibilidad poética. Él es, sobre todo, un gran poeta que canta. Un poeta que sabe captar y trascender la realidad y la vida cotidiana en profundidad, es decir, comprometiendo en ellas su sensibilidad y sus sentimientos; un poeta cálido, intimista y radicalmente positivo, capaz de contagiarnos con sus versos la pasión por la vida real, y por la imaginable; poeta anclado en la esperanza que siempre guarda «un rincón de sol en su cabeza».

Desde esa perspectiva poética, en el LP "A Cántaros", encontramos canciones como "Hoy que te amo", que son de una profundidad y de una belleza verbal y sensitiva indescriptibles.


«Hoy que te amo, mujer, amiga y compañera,
vamos a creer que nuestras manos crecen,
y que tenemos mil dedos o diez mil, y que todos
son como antorchas que a la noche amanecen.

Hoy que te amo, voy a incendiar el aire
con la risa y el beso de tu voz y la mía.
Voy a aventar lo que de bueno tenga
con tu contacto de piel amanecida.

Hoy que te amo, dejará de ser
la libertad una palabra escrita en la pared.

Hoy que te amo, el mundo, tú y nosotros
baila en corro una danza solidaria,
y se buscan las manos y nuestro amor de golpe
como una lluvia fértil se derrama

Estaba yo, ¿te acuerdas?, cantándote estas cosas
junto a la puerta del Museo del Prado.
Un hombre se acercaba, muy amable nos dijo:
"Está prohibido que estén aquí sentados"».

CADA VEZ QUE CONTEMPLO UNA IMAGEN DEL DOLOR Y DE LA DESGARRADORA Y CRUEL INJUSTICIA QUE ESTA VIVIENDO "CUBA Y EL PUEBLO CUBANO" SE ME ROMPE EL ALMA...

... se me saltan las lágrimas, me desespero por la impotencia y siento un infrenable ODIO –¡sí! odio!- hacia el repugnante  Donald Trump y s...