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martes, 8 de octubre de 2024

MIS MEMORIAS BIBLIOGRÁFICAS (19): «SUEÑO, LUEGO EXISTO» Y LA PEQUEÑA HISTORIA QUE LE VIO NACER (1996)

En 1996 publique un libro titulado "Sueño, luego existo. Reflexiones para una educación en la esperanza" ilustrado por mi buen amigo, recientemente fallecido, ALFREDO GONZÁLEZ. Sin duda uno de mis libros que más aprecio y con el que pasados los años me sigo sintiendo totalmente proyectado e identificado.

Este libro nació una mañana en la habitación de un hotel de Barcelona. En principio tenía pensado llamarlo Técnicas y recursos para la educación en los valores, pero una pequeña e inesperada experiencia, vivida en un centro comercial, me hizo cambiar totalmente de idea. Aquella fue una experiencia tan inesperada y sorprendente para mí que, cuando me puse a escribirlo con nuevo título y contenido, decidí dedicar el primer capítulo a narrar lo que me ocurrió y viví aquella mañana.

Hoy, pasados más de veinte años, ya con el libro total y definitivamente agotado, me apetece compartir un resumen de aquel primer capítulo. Fue una experiencia que difícilmente olvidaré y en la que, una vez más, hubo una canción que también intervino como protagonista:

«Son las once de la noche. Me encuentro en la habitación de un hotel. Mañana no tengo ningún compromiso hasta la tarde y decido que, nada más levantarme, me quedaré en la habitación para iniciar el manuscrito de mi nuevo libro.

»[…] Suena el despertador, me ducho, desayuno y me dispongo a ordenar la mesa de la habitación del hotel sobre la que enseguida me pondré a escribir. Saco mi lápiz…, y me doy cuenta de que no tengo libreta. (Uno tiene sus costumbres o sus manías particulares, y a mi me gusta estrenar libreta cada vez que me dispongo a escribir un nuevo libro; soy de esas personas a las que una libreta nueva y un lápiz, con mina del 0'5, les resultan unos elementos insustituibles a la hora de empezar a crear.)

»Decido salir a la rambla para comprarme una libreta. Entro en una tienda, de esas en las que se vende de casi todo, y busco lo que necesito…; una vez que lo encuentro, me dirijo a la caja, pago su importe y el dependiente, muy amablemente, introduce mi pequeña adquisición en una gran bolsa de un atractivo e intenso color rojo. (Pienso que es mucha bolsa para tan poca libreta, pero no le doy mayor importancia.)

»Ya en la calle, me llama la atención un gran texto que viene impreso en la bolsa que llevo en la mano: un texto que hasta ese momento me había pasado totalmente inadvertido. Me paro y lo leo lleno de curiosidad. "COMPRO, LUEGO EXISTO".

»¡Es alucinante!… Mira por donde, resulta que, como consecuencia de la necesidad que he sentido esta mañana de comprarme una libreta, acabo de tener la oportunidad de redescubrir y de tomar conciencia de que "existo"; un gran razonamiento y, por lo visto, una rotunda conclusión a la que he podido llegar, de forma inesperada y por sorpresa, gracias a eso a lo que hoy llamamos publicidad y la sociedad de consumo.

»[…] Sigo caminando en dirección al hotel y, de vez en cuando, al pasar por un escaparate o por algún espejo, me miro y me contemplo con mi bolsa roja en la mano: "Compro, luego existo"… De repente, siento como si Descartes, me acompañara en la imaginación y en el pensamiento; ¿quién le iba a decir a él que, prácticamente ya en el siglo XXI, su famosa frase iba a pasearse, airosa y manipulada, por una avenida? "Ya ves, amigo Descartes, parece que en la actualidad lo del pensar para existir no está de moda ni interesa demasiado; hoy por hoy "comprar" es lo más importante". 

»Ya en el hotel, antes de sentarme a escribir, hojeo el periódico. Mi mirada se detiene ante un gran titular de una noticia tomada de un informe de la Fundación Foessa: 

»Siento como la noticia me despierta un sentimiento de preocupación y de desgarro; un sentimiento diferente del que habitualmente me provocan informaciones como ésta, y, sin poder evitarlo, dirijo de nuevo mi mirada hacia la bolsa roja que descansa en un rincón de la habitación: "Compro, luego existo".

»De repente, al volver a contemplarla, surge, precipitada en mi sensibilidad, la necesidad de coger un lápiz y de escribir algo en la primera página de mi nueva libreta:

»"Si el veinte por ciento de los españoles se encuentra bajo el umbral de la pobreza, esto quiere decir que prácticamente no pueden comprar…; si no pueden comprar es que no existen…; luego la cosa es clara, a pesar de lo que dice hoy el periódico, los pobres no existen… Conclusión: ¡Tranquilo Fernando!; ¡pasa la página!; ¡no hay por qué preocuparse!. Déjate de silogismos y de tonterías y aprovecha el tiempo: ponte a escribir el nuevo libro".

»¡De tranquilo, nada!, me digo a mi mismo; y mi preocupación, transformada cada vez más en indignación, se acreciera.

»¡No! Yo no estoy dispuesto a que se produzca en mi interior aquello que Vicente Molina Foix comentaba en uno de sus artículos: "La capacidad de condolencia del ser humano es limitada, como todos nuestros resortes ante el gran dolor, y llegados a un punto de costumbre en las desgracias, cedemos a la tentación de pasar la página".

»A mi me resulta cada vez más difícil acostumbrarme, o refugiarme en la indiferencia ante el sufrimiento y el dolor.

»[…] Llegado a este punto de mis reflexiones, se me acrecientan las ganas y la necesidad de ponerme a escribir, pero me doy cuenta de que lo inesperadamente vivido en esta mañana me está llevando a replantearme el contenido de lo que en principio había pensado que podría ser este libro. No puedo, ni debo, desarrollar un libro sobre "técnicas y recursos para la educación en los valores" descontextualizado de la realidad en que esos valores tienen que ser descubierto, vividos e interiorizados.

»[…] El tiempo pasa demasiado deprisa. Miro el reloj y me doy cuenta de que pronto serán las doce. Parece evidente que poco es lo que voy a escribir esta mañana… Decido relajarme un poco. Me levanto, cojo el pequeño aparato de música que siempre me acompaña cuando salgo de viaje […] y busco una de las canciones que normalmente suelen acompañarme cuando me encuentro lejos de casa. Es una bella y apasionada canción de Lluís Llach que con frecuencia me sirve de antídoto en las horas o en los momentos en los que me tienta la oscuridad, o me acorralan el desaliento y la impotencia. ¡Necesito volver a escucharla!

»Suena contundente la voz de Lluís. Cierro los ojos y escucho:


"Somniem. Sí inevitablement, 
el somni d'avui com possibilitat del demà [...]
Per això, que ningú no s'avergonyeixi de dir, 
que ningú no s'avergonyeixi de cridar:
somniem, si, constantment, 
somniem sense límits en els somnis,
somniem fins l'inimaginable.
Somniem sempre,
i ho esperem tot, hem après l'art d'esperar, 
aquest art d'esperar
en nits interminables d'impotència; 
sabem esperar i ho esperem tot, tot…"
(«Somniem». Lluís Llach.)

»Miro el reloj: ya son casi las dos. Mi nueva libreta permanece sobre la mesa, casi intacta. Decido salir a comer y dejar para mañana, si no pasa nada, el momento de empezar a escribir, definitivamente, el libro que con tantas ganas pretendía empezar hoy.

»Me dispongo a salir de la habitación, y mientras me dirijo a la puerta, no puedo evitar volver a encontrarme con la bolsa provocadora…; la miro y, por un momento, parece como si me sonriera en una especie de gesto agradecido, tal vez porque en algún momento temiese que, dada mi indignación, pudiera golpearla o destruirla…; a veces las cosas cuando convives con ellas y llegan a formar parte de tu espacio más íntimo, parece que tienen alma.

»Entonces, un poco conmovido por su imaginado gesto, vuelvo a mi mesa, arranco una hoja de la libreta y, con un rotulador, imitando el tipo y el tamaño de letra del "Compro, luego existo", escribo una frase; una frase que en este momento para mí sintetiza y expresa mis verdaderas e irrenunciables convicciones y mis sentimientos más profundos. Tomo una barra de pegamento y, rescatando la bolsa de su rincón, pego mi frase sobre ella: "SUEÑO, LUEGO EXISTO".

»Intuyo que la bolsa vuelve a sonreírme, ahora contenta y agradecida; se nota que le gusta su traje nuevo, y yo, al mirarla, esta vez me siento feliz y satisfecho, y tomo la decisión de retrasar mi almuerzo para hacer algo que me apetece mucho y que, aunque soy consciente de que tan sólo es un pequeño gesto, para mi, en este momento, es muy importante.

»Cojo cuidadosamente la bolsa y salgo con ella a la calle; mis pasos me llevan directamente hacia la puerta de la tienda en la que, a primera hora de la mañana, compré la libreta; durante un buen rato me dedico a pasear por la acera para suscitar la atención sobre todo de los transeúntes que, como yo, llevan una bolsa de aquella tienda en la mano…; las reacciones de la gente son extraordinarias; hay quien me mira con cara de extrañeza, hay quien me sonríe, quien pasa de largo creyendo que estoy "chalao" y quienes, al comparar su bolsa con la mía, me regalan un sencillo gesto de complicidad. ¡Ha merecido la pena la experiencia!

»Poco después decido volver al hotel, y en el camino de regreso llego a una conclusión: en el nuevo libro, que empezaré a escribir mañana mismo, tengo que contar la experiencia que acabo de vivir; es más le voy a cambiar el título y hasta el contenido, voy a llamarlo "SUEÑO, LUEGO EXISTO"

martes, 24 de septiembre de 2024

MIS MEMORIAS BIBLIOGRÁFICAS (18): PROYECTO "APRENDER A VIVIR" (1994-1997)

Una vez que empecé a trabajar en la Editorial ANAYA, fue en 1993, con el sello editorial ALAUDA-ANAYA, puse en marcha un proyecto de "Educación para la Paz y los Derechos Humanos" –o "Educación en valores democráticos"– al que llamé APRENDER A VIVIR. 

Aquel proyecto nada más nacer adquirió una dimensión Iberoamericana y tuve la enorme dicha de poder adaptarlo, lanzarlo y trabajar sobre él en países como Argentina, Uruguay, Perú, Colombia, Chile, Ecuador, Paraguay, Venezuela, Puerto Rico, y prácticamente toda Centroamérica. 

Viajé por todos esos países durante más de un año y me enamoré «hasta las cachas» de todos y cada uno de ellos. Trabajo intenso y muy feliz del que tengo recuerdos y afectos imborrables.

Y, ¡claro!, la «canción de autor» no podía estar ausente de aquel proyecto y en aquel momento de mi vida. Decidí que Aprender a vivir tuviera una especie de himno, una canción que pudiera servir de punto de encuentro para todos los niños y adolescentes que se acercaran al proyecto. Y enseguida pensé que nadie podría componerla mejor que Bernardo Fuster y Luis Mendo, del grupo SUBURBANO

Hablé con ellos y encantados se pusieron a crear aquella canción –música y letra–. Una vez compuesta, la grabamos en un CD (publicado en 1995) y la presentamos en un precioso concierto del grupo SUBURBANO al completo, celebrado en el salón de actos de la Editorial Anaya. 

El texto de la canción es el siguiente:

«Quisiera que supieras
que aún es posible lo que nunca sucedió;
si en tu mirada no hay fronteras
¿por qué las vamos a poner
entre tú y yo?

Quisiera que naciera
un arco iris solidario entre los dos,
recuperar la primavera
y llenar las sombras del silencio
con tu voz.

Si aún soñamos con volar
es que vamos a volar
por más que el tiempo se nos llene
día a día de fronteras.
¡Aprender a vivir!
¡Aprender a vivir!

Quisiera que quisieras
dejar que hable esta noche el corazón
para que el miedo quede afuera
cuando se une el sentimiento y la razón.

Quisiera que supieras
que no estás solo, que yo voy donde tú vas,
que la esperanza es del que espera,
que a fin de cuentas lo importante
está en amar». 

Cuando viajé a Ceuta para presentar el proyecto fui invitado por la televisión y al final de la entrevista que me hicieron me sorprendieron con un vidio en el que aparecen niños y niñas de diferentes edades y puede escucharse la canción "Aprender a vivir". (No tiene demasiada calidad visual, pero es sin duda un documento interesante).


El proyecto APRENDER A VIVIR se concretó en la creación de un material didáctico dirigido a alumnos y alumnas de Educación Infantil, Primaria y Secundaria, que se trabajó en España, y que fue adaptado y experimentado  en Venezuela, Chile, Puerto Rico, Ecuador, y Argentina. Concretamente en Argentina se decidió cambiar el nombre del proyecto y se le llamó  SOLTAR LAS ALAS.





Comparto seguidamente dos vidios que corresponden a las entrevistas que me hicieron en las televisiones de Castellón y de Ceuta, en las que explico el proyecto y hablamos sobre la importancia de la EDUCACION EN VALORES como un contenido esencial de las programaciones educativas.

Es curioso, hace años que no veía y escuchaba estos videos, pero como puede comprobarse los  temas que hablamos en ellos tienen una absoluta actualidad, incluso creo que más actualidad que en el aquel año 1995 en que fueron grabados.



Y como no podía ser de otra forma en el material didáctico que incorporé al proyecto no podía faltar la "canción de autor". Por ejemplo, hay dos unidades didácticas en las que se trabajan las canciones de Silvio Rodríguez "El reparador de sueños" o "El barredor de tristezas", y muchas más canciones.

jueves, 12 de septiembre de 2024

MIS MEMORIAS BIBLIOGRÁFICAS (17): PROYECTOS "ALBANTA" Y "ALAUDA" (1990-1994)

Trabajando en la Editorial Alhambra-Longman y en el contexto de la Reforma Educativa planteada a partir de la implantación de la LOGSE (Ley de Ordenación General del Sistema Educativo) (1990), puse en marcha, junto a un formidable equipo de colaboradores, un Proyecto de Educación Primaria y Secundaria al que llamé ALBANTA que fue apadrinado por Luis Eduardo Aute


Se trataba de un proyecto que se identificaba plenamente con lo que decía la letra de aquella canción. En Albanta nos planteamos como objetivo prioritario la posible creación de un mundo nuevo y de una nueva realidad en la que, como dice Aute, «amar sea la flor más perfecta que crezca en nuestro jardín»

Destacar, por ejemplo, que dentro del proyecto, creamos y publicamos un cuento ilustrado al que titulamos "ALBANTA" escrito por Olga Casanova e ilustrado por Jesús Gabán.

(Comparto, seguidamente el vídeo en el que aparezco conversando con Eduardo sobre el proyecto. Precioso encuentro que tuvimos y grabamos en su casa y en el que al final nos canta Albanta en directo y a guitarra. En aquel momento ya manteníamos una gran amistad.)

Por aquel inolvidable proyecto recibimos el Premio Emilia Pardo Bazán del Ministerio de Educación.

También en Alambra-Longman, y de vuelta con las canciones, tuve el inmenso placer de trabajar con Manuel Picón y Olga Manzano en otro proyecto pedagógico radicalmente innovador al que titulamos "Canciones y jueguercicios de ortografía y expresión escrita".

Un buen día me llamó Manuel Picón por teléfono y me contó algo en lo que venía trabajando junto con Olga, por si me parecía interesante publicarlo. Al día siguiente, quedamos en la editorial y su propuesta me entusiasmó. Consistía en un método para enseñar las normas de ortografía y los recursos básicos de la expresión escrita a través de canciones.

En lo que Manuel me presentó, por una parte se fundían la canción y la pedagogía, que como ya sabréis es una de mis obsesiones irrenunciables; y, por otra, tenía mucho que ver con lo que decía don Miguel de Unamuno: «El pueblo necesita que le canten mucho más que el que le enseñen», y con un principio didáctico muy tradicional, pero prácticamente olvidado, el de motivar la enseñanza de los niños cantando, o sea, «deleitando»

El proyecto me pareció apasionante y lo llevamos a cabo. Se componía de dos casetes con diez canciones cada uno, acompañados de unos cuadernos en los que se trabajaba la norma ortográfica o el tema de expresión escrita que se abordaba en cada canción. 

Fue una experiencia inolvidable.

Con la Reforma Educativa a cuestas y con aventuras locas como la de Olga y Manuel, trabajé en Alambra-Longman hasta 1992, año en que tomé la decisión de dejar la empresa para volar durante un tiempo en libertad. 

En aquel momento estaba naciendo en mi corazón y en mi cabeza un nuevo proyecto educativo al que llamé ALAUDA. 

Fue un proyecto centrado exclusivamente en la Educación para la Paz, los Derechos Humanos y la Democracia en el que pude contar con el apoyo y la colaboración de amigos insustituibles como Tonona Martel (mi compañera), Victoria Camps, Adela Cortina, José Antonio Pérez Tapia, Juan Delval y Juan Carlos Tedesco.

Cuando Alauda empezaba a ser una realidad y un sueño posible, recibí una llamada de mi buen amigo Antonio Basanta, director general del Grupo Anaya, para ofrecerme su apoyo y el de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, para darle al proyecto un mayor impulso. Me ofreció, en concreto la posibilidad de transformarlo en un Programa de Cooperación Iberoamérica. La idea me pareció entusiasmante y, sin dudarlo, me integré en Anaya y nos pusimos marcha. 

domingo, 25 de agosto de 2024

MIS MEMORIAS BIBLIOGRÁFICAS (16): "CUADERNOS Y DOCUMENTOS PARA LA REFORMA" (1989-1991)

Aunque sea brevemente y de forma muy sintética, no puedo dejar de recordar unos años de mi vida, entre 1989 y 2001, en que me dediqué plenamente a la pedagogía aunque, por supuesto, sin arrinconar mi amor, a veces hasta un poco sádico, por la «canción de autor».


Trabajando en el colegio Aula Nueva, no sé ni cómo ni por qué, sufrí una rotura de menisco. El accidente coincidió con una larga huelga de la seguridad social que fue retrasando semana a semana la intervención quirúrgica que necesitaba con urgencia. Al final, como la baja por enfermedad se alargaba (ya habían pasado dos meses) y la lesión iba empeorando, no me quedó más remedio que ingeniármelas para operarme por lo privado. Felizmente, la intervención fue un éxito, pero el traumatólogo me aconsejó que durante un tiempo, además de hacer la imprescindible rehabilitación diaria, dejara la enseñanza, porque no era muy recomendable que pasara tantas horas de pie.


En aquellas circunstancias, por casualidad, una amiga que estaba trabajando como responsable de publicaciones en la Editorial Alhambra, decidió dejar el puesto y me propuso que la sustituyera. Me entrevisté con Eric Ruiz, que en aquel momento era el presidente de la editorial, y a los pocos días dejé el colegio y empece a trabajar en Alhambra como director editorial. Lo que decidí no abandonar fueron mis clases en la Escuela de Magisterio; continué con la optativa «Música, canción y pedagogía» en el turno de tarde.



Justo cuando empecé a trabajar en la Editorial Alhambra se acababa de aprobar la LOGSE (Ley de Ordenación General del Sistema Educativo); una ley que planteaba la implantación de una «reforma educativa» que, en aquel momento, valoré muy positivamente. 


De aquella Reforma Educativa lo más necesario e innovador, y lo que más me interesó, fue su dimensión ética. En concreto, el reto que planteaba sobre la imprescindible necesidad de afrontar una educación sistemática en los grandes valores democráticos, considerados como contenidos transversales en todas las áreas del aprendizaje y para todos los niveles educativos.


Me interesó tanto que, a partir de 1989, diseñé y lancé desde la editorial un gran proyecto educativo para apoyar la puesta en marcha y el desarrollo de la Reforma. Por aquellas mismas fechas, Alhambra fue comprada por el Grupo Longman, que respaldó en todo momento mi trabajo.



Dentro de aquel proyecto lancé diversos materiales dedicados a la formación del profesorado. Entre ellos, la revista CUADERNOS PARA LA REFORMA que tuve el inmenso placer de fundar y dirigir.



Revista bimensual y gratuita dirigida a profesores y profesoras durante los dos años en que fue debatida y puesta en marcha la LOGSE (Ley de Ordenación General del Sistema Educativo).


Durante esos dos años llegamos a cientos de institutos y escuelas, y conseguimos alcanzar tiradas de más de treinta mil ejemplares de cada número de la revista.




En esa misma línea, y en esos mismos años creé la colección DOCUMENTOS PARA LA REFORMA, pequeños libros en los que se abordaban, de forma monográfica, temas básicos o fundamentales, planteados en la LOGSE. 


En esa colección escribí y publiqué varios títulos, entre ellos el titulado "Educación en valores y diseño curricular" (1990), libro que, como curiosidad, ha sido el más vendido de los más de cincuenta que he publicado a lo largo de toda mi vida. De él se hicieron ocho reimpresiones y más de veinte mil ejemplares.



Concretamente este libro, dedicado a Victoria Camps lo iniciaba con este texto de Miguel de Unamuno tomado de su libro "Alma de jóvenes" :


•Debemos todos abrirnos ante el pueblo el pecho del alma, desgarrarnos las vestiduras espirituales, y mostrándole nuestras entrañas decirle: “He aquí el hombre”. Y el pueblo que se eduque a ver hombres acabará por buscarse, zahondar en sus entrañas espirituales, descubrir en ellas la fuente de la vida, y decir a los demás pueblos: "¡He aquí el pueblo!".»


miércoles, 21 de agosto de 2024

MIS MEMORIAS BIBLIOGRÁFICAS (15): "CANCIONES DE IDA Y VUELTA. ANTOLOGÍA DE CANCIONES DE LA EMIGRACIÓN" (1990) (2)

La exposición España fuera de España (150 años de la emigración española), de la que hablaba en el cuelgue anterior, se inauguró en Madrid en el Centro Cultural de la Villa y pudo ser visitada del 14 de octubre al 13 de noviembre de 1988.


Por otra parte, presentamos la antología Canciones de Ida y Vuelta en la Sociedad General de Autores el 11 de noviembre de 1988. Preciosa, entrañable e inolvidable presentación en la que, entre otros creadores e intérpretes, participaron Juanito Valderrama, Dolores Abril, José Menese, Elfidio Alonso, Antonio Molina, Lolita Sevilla, El Fari, Luis Cobos, Marina Rossell, Carlos Cano y Pablo Guerrero.



En aquel acto tuve el grandísimo honor de conocer en persona a Antonio Molina, Dolores Abril, Lolita Sevilla, El Fari y Juanito Valderrama; personas absolutamente maravillosas con las que a partir de aquel día mantuve una linda relación.




Aquellos tres discos tuvieron tal éxito que, en diciembre de 1990, con la exposición España fuera de España aún viajando por América, el Ministerio del Trabajo me planteó la posibilidad de publicar otros dos LP's con algunas de las canciones que se habían quedado fuera de la antología. Por supuesto, la propuesta me pareció interesante y necesaria y editamos una nueva caja con otros dos discos y veintidós canciones más. El texto con el que el Ministerio introducía la nueva edición fue el siguiente:


«El interés alcanzado con el primer volumen de la Antología de canciones de la emigración ha obligado al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social a continuar el camino emprendido con la imprescindible colaboración de Fernando González Lucini, antólogo inigualable, que permite ofrecer otras veintidós grandes canciones españolas de "ida y vuelta" donde un selecto grupo de intérpretes aportan un importante trozo de la historia viva de la emigración española».


Las veintidós canciones del segundo volumen de Canciones de ida y vuelta son las siguientes:


PRIMER DISCO


Cara A

1 - «El emigrante» (Instrumental)

(Juan Valderrama / Manuel Serrapí / Manuel Pitto)

Piano: Felipe Campuzano

2 - «Cantar de bercé pro víspera de emigrar»

(Benedicto)

Canta: Benedicto

3 - «Adiós Canarias querida»

(Néstor Álamo)

Canta: Taburiente

4 - «Carretera de Asturias»

(Carlos Castellano Gómez / Salvador Guerero Reyes)

Canta: Antoñita Moreno

5 - «Maitechu mía»

(Francisco Alonso)

Canta: Mocedades con Plácido Domingo


Cara B

1 - «Malagueñas margariteña y canaria»

(Manuel González / Popular)

Canta: Mestisay

2 - «El tren ha partido»

(Manolo Díaz)

Canta: Manolo Díaz

3 - «A l'estació de França»

(Joan Isaac)

Canta: Joan Isaac

4 - «Y los demás se fueron»

(Pablo Guerrero)

Canta: Pablo Guerrero

5 - «Romance del desterrado»

(Emilio Prados)

Canta: Paco Ibáñez

6 - «La contraviesa»

(Carlos Cano)

Canta: Carlos Cano


SEGUNDO DISCO


Cara A

1 - «Brazos pra seitura»

(Fuxan os ventos)

Canta: Fuxan os ventos

2 - «Hablando con Pepa»

(Benito Moreno)

Canta: Benito Moreno

3 - «Hannover 20-4-70»

(Jei Noguerol)

Canta: Jei Noguerol

4 - «Carta a l'exilio»

(Albert García / Kristos Leontis)

Canta: Maria del Mar Bonet

5 - «Hara nun diran…!»

(Iparraguirre)

Canta: Imanol

6 - «De polizón»

(Molina / Serrapi / Escolies)

Canta: Juanito Valderrama


Cara B

1 - «A ver los barcos venir»

(Carlos Cano)

Canta: Carlos Cano

2 - «La maleta»

(Pedro Lezcano / Rogelio Botanz)

Canta: Taller Canario de Canción

3 - «Madre tierra Andalucía»

(Felipe Campuzano)

Cantan: Los Rocieros

4 - «Para qué sirvió»

(José Antonio Labordeta)

Canta: José Antonio Labordeta

5 - «De polizón» (Instrumental)

(Molina / Serrapi / Escolies)

Piano: Felipe Campuzano


Desde que publiqué los cinco discos de Canciones de ida y vuelta, tras agotarse en dos meseshe venido reclamando se reedición por considerar que se trata de un documento histórico de grandísimo valor cultural. No lo he conseguido. De todas formas, como dice el refrán popular: «Nunca es tarde si la dicha es buena».

jueves, 15 de agosto de 2024

HOY TENGO LA NECESIDAD DE COMPARTIR UNA EXPERIENCIA TRISTE Y DOLOROSA QUE ACABO DE VIVIR

Ayer evoqué en "instagram" al cantautor y amigo NINO SÁNCHEZ que falleció en 2017. Buscando en mi archivo una fotografía suya me encontré con la que aparece abajo. Ahí está NINO (a la derecha), y a su lado CARLOS LUENGO, otro importante cantautor nacido en Albacete que publicó su primer LP "Luengos cuentos" en 1974. 


Al ver a Carlos, al que conocí antes de que publicara su primer disco, de repente, me acordé de él y pensé que hacía tiempo que no nos veíamos ni nos escribíamos, prácticamente desde la pandemia.

Sentí la necesidad de saber algo de él, llamé a su teléfono y no contestaba, me fui a su página de facebook, a la que hace tiempo no entraba, y me encontré con esta noticia seguramente colgada por alguien de su familia: «Muere el cantautor Carlos Luengo, padre de canciones míticas de los años 70 y 80»... Sentí un profundo desgarro, que todavía me duele... Éramos amigos, hablábamos con frecuencia, me gustaban sus canciones, siempre me apoyó en mis proyectos relacionados con la "canción de autor" y, ¡de repente! ¡que putada!, HABÍA MUERTO de un cáncer el 25 de Enero de 2022. Habían pasado más de dos años y yo sin saberlo... ¡qué dolor! ¡que injusta ha sido mi ignorancia!

Y es que CARLOS LUENGO, al igual que NINO SÁNCHEZ, además de buenos cantautores, eran unos seres humanos solidarios y generosos, al menos conmigo lo fueron siempre. En esta foto están los dos participando en un encuentro que celebramos en el Café Libertad, en el que Juan Trova y yo informamos sobre el trabajo que estábamos realizando para hacer posible la creación de un futuro "Centro Lucini de la Canción de Autor".

En aquella reunión participaron más de 50 cantautores y cantautoras –más de la mitad jóvenes–, varios periodistas y otros amigos y amigas... y ¡ELLOS, LOS DOS!... ¡NO PODÍAN FALTAR!... ¡NUNCA ME FALLABAN!... ¡ME QUERÍAN! ¡NOS QUERÍAMOS! ¡NOS AYUDÁBAMOS EN LO QUE PODÍAMOS!

En fin, así son las cosas que ocurren a veces en una gran ciudad como Madrid... Perder a alguien a quien verdaderamente estimas y enterarte tarde, ¡DEMASIADO TARDE!... No puedo evitar sentirme mal... 

¡ABRAZO INMENSO "CARLOS LUENGO" aunque sea con retraso!... 

Y ¿sabéis lo que me apeteció hacer anoche? Escuchar varias canciones de JEANETTE que Carlos le había compuesto y adaptado... Y, sí, la inconfundible voz de Jeanette anoche me resultó muy consoladora.

sábado, 3 de agosto de 2024

MIS MEMORIAS BIBLIOGRÁFICAS (14): "CANCIONES DE IDA Y VUELTA. ANTOLOGÍA DE CANCIONES DE LA EMIGRACIÓN" (1988) (1)

En 1988 me llamaron de la Dirección General del Instituto Español de Emigración, perteneciente al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, para proponerme que estudiara la posibilidad de «narrar con canciones» la historia de lo que fue y significó la emigración española durante la dictadura franquista y los primeros años de la transición.

Apasionante proyecto que de ser posible se enmarcaría, como posibilidad, en un homenaje que el ministerio quería rendir a las personas de nuestro país que se habían visto obligadas a emigrar, y que básicamente iba a consistir en la creación de una gran exposición itinerante llamada España fuera de España (150 años de la emigración española) que viajaría por varios países latinoamericanos y europeos.


Cartel creado por Rafael Alberti.


Aquel proyecto fue uno de los retos más importantes a los me he enfrentado en «mi vida entre canciones», posiblemente al que le dediqué más horas de reflexión y de trabajo. Enfrentarme a él conllevaba una enorme responsabilidad por dos motivos:

En primer lugar porque la experiencia (y en la mayoría de los casos, el desgarro) que supone la emigración es un tema de gran complejidad social y de una tremenda profundidad humana. Una experiencia en la que el sentimiento de la esperanza se entrecruza y se siente alterado por otros sentimientos contrarios como la indignación, el desarraigo, el dolor, la soledad, la nostalgia y, en particular, la rebeldía ante la profunda injusticia que siempre supone tener que abandonar el lugar donde vives (con todo lo tuyo y lo que amas) para buscarle nuevos horizontes, desconocidos, alejados e inciertos, a la vida.

Por otra parte, era consciente de que aquella posible historia o narración de la emigración con canciones que se me había solicitado, iba a llegar e iba a ser escuchada por muchos miles de personas, entre ellas, los miles de emigrantes de los más de treinta países de América y Europa por los que viajaría la exposición España fuera de España. 

Asumida esta responsabilidad, empecé a pensar en el proyecto recurriendo a varias fuentes: a los cuatro programas de radio sobre la emigración que había realizado dos años antes en Radio Popular; a mi fonoteca, en la que tenía recogidas y actualizadas más de 150 canciones que hacían referencia al tema desde muy diversas perspectivas; y al tercer volumen de mi libro Veinte años de canción en España, en el que ya había publicado una primera aproximación al tema.

A partir de ahí realicé un posible índice o secuencia de capítulos que luego debería desarrollar (en este caso con canciones) para narrar o describir el fenómeno de la emigración de una forma global y lo más completa posible. Aquel índice fue el siguiente:

1. Situaciones y causas motivadoras de la emigración.
2. La salida del emigrante hacia tierras extrañas.
3. El dolor de lo que se abandona.
4. La experiencia del emigrante alejado de su realidad.
5. La vuelta al país natal, no siempre hecha realidad.

El siguiente paso fue dedicar horas y horas a volver a escuchar todas y cada una de aquellas canciones e irlas clasificando con la referencia del índice anterior.

Realizando la escucha de las canciones me reencontré con una que, de repente, produjo un cambio de rumbo respecto al desarrollo musical del proyecto tal y como me lo había planteado. Fue la canción «Emigrante» de Pablo Guerrero, que concluye con estos versos: «Pero bueno, dejémonos de melancolías / y si no hay vino, con cerveza brindamos / y porque lo pediste, solo por eso / una canción de Manolo Escobar tarareamos».


La referencia que hace Pablo Guerrero a Manolo Escobar me hizo pensar en las verdaderas canciones que los emigrantes escucharían y cantarían lejos de España cuando, por ejemplo, se reunieran para compartir sus ratos de ocio y su añoranza. Puede ser que escuchasen y cantasen alguna de las canciones que yo tenía recogidas en mi base de datos; pero seguro que habría muchas más de las que yo no había valorado y seleccionado como «canción de autor», verdaderos suspiros y latidos (paisaje sonoro de un tiempo) de buena parte de aquellos emigrantes. 

Y me vinieron a la memoria coplas como «Suspiros de España», interpretada por Lolita Sevilla; «Adiós a España», cantada por Antonio Molina; «En tierra extraña», de Penella y Concha Piquer; o «El emigrante» y «De polizón», de Juanito Valderrama. Localicé las canciones, las escuché e, inmerso en aquel contexto, me emocionaron. A partir de ahí, tomé la decisión de incorporarlas al proyecto y seguir investigando el universo de la copla; lo que significó para mí una apertura a un sentido mucho más amplio y diversificado del concepto de «canción de autor».

Realizada la investigación y una vez que pude comprobar que el proyecto era viable, le propuse al Ministerio del Trabajo (concretamente a la Dirección General del Instituto Español de Emigración, dirigida en aquel momento por Raimundo Aragón), la edición de una caja con tres LP's, o tres casetes, con treinta canciones y su correspondiente libreto:

PRIMER DISCO

Cara A
1 - «Suspiros de España»
(Juan Antonio Álvarez Cantos / Antonio Álvarez Alonso)
Canta: Lolita Sevilla
2 - «Emigrante del Sur»
(Manuel Maireles / G. Callado)
Canta: Ecos de las Marismas
3 - «Cantigas da emigración»
(Miro Casabella)
Canta: Miro Casabella
4 - «Malagueñas de la emigración»
(Julián Gómez / L. Revelo)
Canta: Los Chincanayros
5 - «Samba emigrantear»
(Gorka Knörr)
Canta: Gorka Knörr

Cara B
1 - «Vengo a cantar mis pesares»
(Francisco Moreno Galván / José Menese)
Canta: José Menese
2 - «Ya nun tien quien'l cante»
(Víctor Manuel San José)
Canta: Víctor Manuel
3 - «Todos repiten lo mismo»
(José Antonio Labordeta)
Canta: José Antonio Labordeta
4 - «Mi maleta de madera»
(Agustín Pérez Bellas / Sergio Aschero)
Canta: Los Juglares
5 - «Adiós a España»
(Ramón Perelló / Daniel Montorio)
 Canta: Antonio Molina
6 - «Adiós ríos, adiós fontes»
(Rosalía de Castro)
Canta: Amancio Prada

SEGUNDO DISCO

Cara A
1 - «Viva la grasia»
(Carlos Cano)
Canta: Carlos Cano
2 - «Gazte gaztetatikan» («Adiós al País Vasco»)
(Iparraguirre / Antton Valverde)
Canta: Antton Valverde
3 - «L’emigrant»
(Jacint Verdaguer / Amadeu Vives)
Canta: Shalom
4 - «El emigrante»
(Juan Valderrama / Manuel Serrapí / Manuel Pitto)
Canta: Juanito Valderrama

Cara B
1 - «Malagueñas de Luciano»
(Elfidio Alonso)
Canta: Los Sabandeños
2 - «El Salustiano»
(Carlos Cano)
Canta: Carlos Cano
3 - «Emigrante»
(Pablo Guerrero)
Canta: Pablo Guerrero
4 - «En tierra extraña»
(Manuel Penella)
Canta: Concha Piquer
5 - «El abuelo»
(Alberto Cortez)
Canta: Alberto Cortez

TERCER DISCO

Cara A
1 - «Napolitana»
(Libero Bobio / Francesco Bongiovanni / Lluís Pascual)
Canta: Marina Rossell
2 - «Moi lonxe» («Muy lejos»)
(Celso Emilio Ferreiro / Suso Vaamonde)
Canta: Suso Vaamonde
3 - «Los jornaleros se van»
(Carlos Cano)
Canta: Carlos Cano
4 - «Pueblo blanco»
(Joan Manuel Serrat)
Canta: Joan Manuel Serrat
5 - «Carta de casa»
(José Antonio Labordeta)
Canta: José Antonio Labordeta

Cara B
1 - «Laio do vello emigrante» («Lamento del viejo emigrante»)
(Xosé Neira Vilas / Xerardo Moscoso
Canta: Xerardo Moscoso
2 - «Los emigrantes»
(José Luis Cantero / E. Gómez)
Canta: El Fari
3 - «Muller» («Mujer»)
(María Docampo / Xosé Luis Rivas Cruz)
Canta: Fuxan os ventos
4 - «Crónica del regreso»
(José Antonio Labordeta)
Canta: José Antonio Labordeta
5 - «Regresaremos»
(Juan José Oria / Pablo Herrero / José Luis Armentero)
Canta: Jarcha


El proyecto fue aprobado y se publicó con el título genérico de Canciones de ida y vuelta. Antología de canciones de la emigración. Preciosa edición, ilustrada por Rafael Alberti, a la que a los tres discos, o casetes, se adjuntaron un libreto con las letras de las canciones y una colección de postales y diapositivas con imágenes históricas relacionadas con la experiencia y el drama de la emigración.

Fue una edición limitada y no comercializada. Viajó con la exposición por América y Europa y se obsequió a los departamentos de cultura de cada gobierno y cada embajada, y a los responsables de los diferentes medios de comunicación de los países visitados.

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