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sábado, 29 de diciembre de 2018

Y HOY, UNA VEZ MÁS, ES URGENTE REIVINDICAR LA EDUCACIÓN COMO TAREA HUMANIZADORA Y SU RELACIÓN CON LA MÚSICA Y LA "CANCIÓN DE AUTOR"

Con motivo de la campaña de "verkami" que he lanzado para poder hacer posible la publicación del libro "Pablo Neruda ...y su palabra se hizo música", he tenido la alegría de recibir un mensaje que, además de producirme una gran emoción, me ha provocado una reflexión y unos planteamientos, relacionados con la "pedagogía", que siempre he tenido presentes, pero que últimamente tenía prácticamente aparcados.

Ese mensaje recibido, al que acabo de hacer referencia, me lo ha hecho llegar Diego, antiguo alumno del Colegio Aula Nueva al que le di clase con diez años, cursando 5º de Primaria. En este mensaje me dice: «Un día en el colegio Aula Nueva, Fernando nos puso en clase "Campanadas a mort". Aquel fue para mí el bautismo en la música de autor que sigue llenando mi vida. Orgulloso de poder ayudar en tu siguiente proyecto.»

Aquello que narra Diego ocurrió hace muchos años; fue en la etapa de mi vida –entre los años setenta y ochenta– en que trabajé como maestro. 

Hace muchos años, también, que no había tenido contacto con Diego. Circunstancia por la que su mensaje me ha sorprendido, le "ha dado una alegría a mi corazón", y me ha hecho regresar, inesperadamente, a mi interés por la "pedagogía" que siempre estuvo estrechamente relacionado con mi pasión por la "canción de autor"; y, en particular, con la importancia y con la necesidad de que la canción se integre y se haga presente en la escuela dentro y en marco de las programaciones educativas de todas y de cada una de las áreas del aprendizaje.

Rubén Márquez y José Antonio Delgado cantando
a los alumnos y alumnas
del Centro de Educación Infantil y Primaria
"San Mateo" de Alcalá de Guadaira.
Tonxu cantando en una escuela.
¡Me encantan las caras de las niñas!

Esta es una convicción y un planteamiento que ha estado presente, y he difundido, primero, desde los inicios de mi trabajo como maestro, y, posteriormente, como profesor en la Escuela de Magisterio. Lo planteé en mi primer libro "Nueva canción: disco-forum y otras técnicas" (1975), lo he practicado siempre y sigo creyendo en ello: "Es necesario e imprescindible que la música popular y la canción de autor, en todos sus estilos y modalidades, se haga presente en las escuelas y forme parte importante de los procesos de enseñanza y aprendizaje en las escuelas infantiles, en Primaria y en Secundaria."


Año 1978. En una de mis clases en la Escuela de Magisterio.
Estamos en pleno disco-forum,

Hoy, el mensaje que me ha hecho llegar Diego, pone "patas arriba" –como diría Galenano– aquellos planteamientos y convicciones, y vuelvo a expresarlos. En realidad, por lo general, sigue siendo una tarea pendiente,

lunes, 24 de diciembre de 2018

UN DESEO INMENSO DE FELICIDAD COMPARTIDA.

HOY, amigos y amigas, os deseo hacer llegar, desde aquí, un deseo inmenso de felicidad.

¿Y cómo hacerlo?... He pensado que la mejor forma es recuperando una "sopa de sílabas" –ilustrada por Alfredo González– que solía utilizar con mis alumnos y mis alumnas en los años en que trabajé como maestro. 

Han pasado muchos años y el contenido a descubrir y a compartir en esa "sopa de sílabas", permanece inalterable... ¡Mucha felicidad y a jugar y a sonreír todo lo que podamos!... ¡GRACIAS AMIGOS Y AMIGAS por estar ahí tan cerca!


jueves, 6 de diciembre de 2018

EL NACIMIENTO DE UN NUEVO PROYECTO: «PABLO NERUDA ...Y SU PALABRA SE HIZO MÚSICA».

Tras la escritura y la edición del libro "MIGUEL HERNÁNDEZ ...Y SU PALABRA SE HIZO MÚSICA", acabo de poner en marcha la creación del segundo libro de la colección "CANCIÓN Y LITERATURA" dedicada a la poesía cantada de nuestros grandes poetas.

Este segundo libro lo dedicaré a PABLO NERUDA y en él recogeré, ordenaré y analizaré toda su obra poética que ha sido musicalizada y cantada, en España y fuera de España, entre 1955 y 2018; ¡más de 500 canciones!


El proceso de investigación, previo a la escritura del libro, ya lo tengo iniciado, y en este momento, con el fin de poder afrontar su edición a mediados del próximo mes de marzo –será un libro autoeditado de tirada limitada– acabo de lanzar una campaña de "verkami" a la búsqueda de amigos, amigas y/o personas interesadas que puedan ayudarme a realizar este trabajo y, de paso, que puedan hacerse directamente con el libro en el momento en que esté publicado.

Esta campaña de verkami la presento así:

«Soy simplemente un apasionado enamorado de la "canción de autor" que en este momento de mi vida he tomado la decisión de ESCRIBIR COMO ESTRATEGIA CONTRA EL OLVIDO, o sea, escribir en libertad y sin otro objetivo esencial que echarle y ganarle pulsos a la "memoria contra el olvido"... 

En este caso la memoria de nuestros grandes poetas que han sido musicalizados y cantados. Antes fue MIGUEL HERNÁNDEZ –libro recientemente publicado–, hoy es PABLO NERUDA, y mañana serán ROSALÍA DE CASTRO, ALBERTI, LORCA, MIQUEL MARTI I POL, MACHADO..., y hasta que mi cuerpo aguante y me sea posible.»


El enlace para consultar la campaña de verkami y para ayudarme a hacer realidad este nuevo proyecto es el siguiente:


lunes, 26 de noviembre de 2018

...Y ESCRIBIENDO, HE SIDO SIEMPRE FELIZ.

Hoy, en este "cuelgue", voy a hacer un repaso de los libros y proyectos que he publicado desde 1975; cuarenta y tres años de escritura y de felicidad escribiendo.


Nueva canción, discoforum y otras técnicas. Colección Educación 96. Ed. Publicaciones ICCE, Madrid, 1975.
Música, canción y pedagogía. Colección Audiovisuales. Ediciones Don Bosco, Barcelona, 1980.
Carlos Cano. Biografía. Colección Los Juglares. Ediciones Júcar, Gijón, 1983.
Veinte años de canción en España (1963-1983). Vol. 1: De la esperanza y apéndices. Ed. Grupo Cultural Zero-Zyx, Madrid, 1984. Reedición en Ediciones de la Torre, Madrid, 1989.
Veinte años de canción en España (1963-1983). Vol. 2: Libertad, identidad y amor. Ed. Grupo Cultural Zero-Zyx, Madrid, 1985. Reedición en Ediciones de la Torre, Madrid, 1989.
Veinte años de canción en España (1963-1983). Vol. 3: Los problemas sociales y la solidaridad. Ed. Grupo Cultural Zero-Zyx, Madrid, 1986. Reedición en Ediciones de la Torre, Madrid, 1989.
Veinte años de canción en España (1963-1983). Vol. 4: De un tiempo y de un país. Ed. Grupo Cultural Zero-Zyx, Madrid, 1987. Reedición en Ediciones de la Torre, Madrid, 1989.
Aute. Biografía. Colección Testimonios musicales. Ed. Círculo de Lectores, Barcelona, 1987.
Canciones de ida y vuelta. (Sobre la emigración española). Libreto y tres discos. Ed. Ministerio del Trabajo, Madrid, 1988.


Canciones de ida y vuelta. (Sobre la emigración española). Nuevo libreto y dos nuevos discos. Ed. Ministerio del Trabajo, Madrid, 1990.
Educación en valores y diseño curricular. Colección Documentos para la Reforma. Ed. Alhambra Longman, Madrid, 1990.
Temas transversales y educación en valores. Colección Hacer Reforma. Ed. Alauda-Anaya, Madrid, 1993.
Temas transversales y áreas curriculares. Colección Hacer Reforma. Ed. Alauda-Anaya, Madrid, 1994.
Degustación poética. Amor, esperanza y vida. Caja con tres libros. Ed. Aura Comunicación, Madrid, 1995.
Sueño, luego existo. Reflexiones para una pedagogía de la esperanza. Ed. Alauda-Anaya, Madrid, 1996.
Crónica cantada de los silencios rotos. Voces y canciones de autor 1963-1997. Ed. Alianza, Madrid, 1998.


La educación como tarea humanizadora. De la teoría pedagógica a la práctica educativa. Colección Anaya 21. Ed. Anaya, Madrid, 2001.
• Manifiesto canción del Sur. De la memoria contra el olvido. Ed. Fundación Autor, Madrid, 2004.
Reivindicación de la ternura. Ed. Edelvives, Buenos Aires, 2006.
...Y la palabra se hizo música. La canción de autor en España. Vol. 1 y 2. Ed. Fundación Autor, Madrid, 2006.
...Y la palabra se hizo música. El canto emigrado de América Latina. Ediciones Autor, Madrid, 2007.
Canción y literatura. Miguel Hernández. ¡Dejadme la Esperanza!. Ediciones Autor, Madrid, 2009.
Mi vida entre canciones. Autoedición, Madrid, 2017.
Antonio Mata. En la raíz del silencio. Autoedición, 2018.
Miguel Hernández ...y su palabra se hizo música. Autoedición, 2018.


Aprendo a convivir. Proyecto dirigido al Primer Ciclo de EGB, elaborado en colaboración con Mercedes Lavía, Marcelo Arroyo y Gabriel Molinero. Ed. SM, Madrid, 1981.
Don Don y Doña Doña vienen al cole. Proyecto basado en dieciocho personajes de Roger Hargreaves, dirigido a los Ciclos Inicial y Medio de EGB. Ed. Alhambra, 1988.
Aprender a vivir. Proyecto dirigido a Educación Primaria y Secundaria, elaborado en colaboración con María Belén Espeso Diez, Diana García Corona, Antonio García de Quesada, Roberto García Velasco, Reyes Hernández Castilla, Ángela Zamora Sáiz, Olga Casanova Caballero y Lourdes Bazarra Rodríguez. Ed. Alauda-Anaya, Madrid, 1996 y 1997.
Colección "Hablamos de...": Libertad. Esperanza. Igualdad. Solidaridad. Paz. Ternura. Ed. Edelvives, 2004.
Cuadernos de a bordo. Proyecto dirigido a Educación Infantil, Primaria y Secundaria. Ed. Edelvives, Zaragoza, 2002-2004.
Educación para la ciudadanía. Proyecto dirigido a Educación Primaria y Secundaria. Ed. Edelvives, Zaragoza, 2007.

lunes, 19 de noviembre de 2018

DESDE MI ATALAYA: DE LA ESCRITURA COMO ESTRATEGIA CONTRA EL OLVIDO.


«Nací de la escrituraEscribiendo, existía, escapaba de las personas mayores; únicamente existía para escribir, y si decía "yo", eso significaba "yo que escribo". Comoquiera que fuera, conocí la felicidad».

Siempre recordaré la impresión que me causaron estas palabras de Jean-Paul Sartre el día que las leí por primera vez. Inmediatamente me sentí identificado con él y con su "pasión por escritura".

Me gusta y necesito escribir, soy feliz escribiendo y he dedicado a la escritura una parte muy importante de mi vida.



En estos últimos días he "dado a luz" mi último libro: «Miguel Hernández ...Y su palabra se hizo música». Con él son ya más de cuarenta los que he publicado.

Inicialmente empecé a escribir como necesidad y como una forma de encontrarme conmigo mismo. Escritos adolescentes que recuerdo, que no conservo, y que fueron muy importantes para mi... Y, como Jean-Paul Sartre, «conocí la felicidad».

Después empecé a sentir la necesidad de "comunicarme con los demás a través de la escritura". Primero escribí y publiqué colaboraciones y artículos en revistas como "Saeta azul", "Cuadernos para el diálogo", "Triunfo" y "Noticias obreras". Más tarde llegaron los libros. Siempre en torno a dos de mis grandes pasiones vitales: la música y la pedagogía.

Publicados mis primeros libros, y en relación con aquella necesidad de comunicarme a través de la escritura, empecé a descubrir el placer de "sentirme leído" y llegué a la conclusión de que "escribía para que me leyeran". En ese sentido y en aquellas circunstancias, las "editoriales" fueron necesarias e importantes para mí... Y escribiendo, publicando y sintiéndome leído, «conocí la felicidad».

En noviembre de 2010, descubrí las redes sociales, creé este blog y empecé a escribir en él prácticamente todos los días. "Me sentí muy leído" –quizá más que nunca– y tomé la decisión de abandonar la creación de libros y el mundo editorial.

Un buen día, de forma inesperada, sufrí un "ictus" –que superé felizmente–. En aquella situación pude vivir la experiencia de estar al borde de la "pérdida de la memoria", y sentí el vértigo de la posibilidad del "olvido". Me pasé largas horas sentado en un banco callejero sencillamente "recordando".



Fue en aquel banco donde mi pasión por la escritura cambió de rumbo. Fue allí donde tomé la decisión liberadora de ESCRIBIR COMO ESTRATEGIA CONTRA EL OLVIDO y, a partir de ahí, volver a los libros, pero a partir de ahora de forma radicalmente libre, sin que nada ni nadie me mediatizara. Escribir en libertad y sin otro objetivo esencial que echarle y ganarle pulsos a la "memoria contra el olvido".

Para ello conocí y opté por la "autoedición" de libros de tirada reducida, y decidí ponerme en manos de la ayuda y la solidaridad de los amigos y amigas que aprecian, comparten y desean participar conmigo en esta estrategia de escribir contra el olvido.

El resultado de aquella opción, hasta este momento, ha sido magnífico y esperanzador. De hecho en poco más de año y medio he/hemos publicado estos tres libros y he/hemos puesto en marcha la Colección "CANCIÓN Y LITERATURA"... 



Y el camino continúa, en este momento ya tengo en marcha –a punto de lanzarlo como proyecto– la escritura del segundo libro de la Colección "Canción y Literatura": «PABLO NERUDA ...Y SU PALABRA SE HIZO MÚSICA»... Espero poderlo publicar en el próximo mes de enero... Y de esta forma –como desde los inicios– escribiendo «sigo conociendo la felicidad».


lunes, 12 de noviembre de 2018

"MIGUEL HERNÁNDEZ ...Y SU PALABRA SE HIZO MÚSICA». EL REGALO/SORPRESA DE UN VÍDEO QUE ME ALEGRA PODER COMPARTIR.

Me siento feliz de poder compartir el siguiente vídeo realizado por mi buen amigo y cómplice JOAQUÍN MIMBRERO (Culturas Indómitas Joakim). Preciosa presentación del libro "MIGUEL HERNÁNDEZ ...Y SU PALABRA SE HIZO MÚSICA" montada con imágenes tomadas en la presentación que realizamos el día 7 de noviembre en el Café Libertad 8 de Madrid.

Agradezco la participación en el vídeo, con su canto y su sensibilidad, a Bernardo Fuster, Pedro Soriano, Ismael Peña, Luis Pastor y Esmeralda Grao.


viernes, 12 de octubre de 2018

"MI VIDA ENTRE CANCIONES". CAPITULO 34 (ÚLTIMO CAPÍTULO)



En febrero de 2010, nada más regresar de La Habana de presentar mi último libro, Miguel Hernández. ¡Dejadme la esperanza!, con mis 64 años recién cumplidos, tomé la decisión de plantearme un cambio en mi relación con la «canción de autor». Pensé en dejar de ser su cronista, tal y como venía siéndolo desde hacía años, para convertirme en un simple «disfrutante» de los creadores y las canciones que me emocionaban. En aquel momento, aunque acababa de escribir el libro de Miguel Hernández, hacía casi dos años que me había desconectado de la música para centrarme en la pedagogía. La canción y la pedagogía, que a lo largo de mi vida han sido dos amantes llamadas a convivir y a entenderse, a veces se han distanciado; aunque eso sí, por poco tiempo. Al final siempre han vuelto a encontrarse.

Tomada esta decisión, me dediqué con calma a recuperar y a volver a disfrutar de los discos y las canciones que habían sido parte importante de mi vida. A la vez, me puse a curiosear por las tiendas de discos y las salas de conciertos de Madrid (y de fuera de Madrid cuando salía de viaje) en busca de jóvenes autores y nuevas canciones que pudieran acrecentar mi disfrute.

Aquella búsqueda, en un principio, me resultó muy desconcertante. Es cierto que seguí encontrando nuevas y magníficas creaciones de muchos de los cantautores de la primera y la segunda generación; pero me sorprendió que muy poco de lo que iba descubriendo y escuchando de la canción más joven lograba emocionarme. Era evidente que, en aquel momento, el contenido y la proyección social y ética de la «canción de autor» se estaba diluyendo. Se notaba que estaba demasiado contagiada del individualismo tan característico de la época; y su identidad, desde mi punto de vista, empezaba a dispersarse.

Ante aquella situación, tal fue mi desconcierto que en algún momento llegué a pensar, por supuesto sin llegar a aceptarlo, que por fin había llegado la tan cacareada «crisis» que desde siempre venían aireando los enterradores de la «canción de autor». Había llegado o estaba a punto de llegar. En aquellas circunstancias yo también fui de los que se preguntaron: «¿Dónde están los jóvenes cantautores?».

Recuerdo que el 17 de noviembre de 2010, comiendo con un buen amigo que me conoce bien y que había sido recientemente mi editor, tras comentarle mi desconcierto, me dijo: «Deja de lamentarte y no te rindas, sigue apostando y reivindicando aquello en lo que crees. ¿Por qué no te creas un blog y vas escribiendo todo esto que vas descubriendo y me estás contando?». Yo de aquello de los blogs sabía muy poco. Enseguida me di cuenta de que lo que mi amigo me estaba sugiriendo era que volviera a mi condición de cronista, pero ahora en un formato más moderno: internet. Hablamos más de una hora sobre el tema y aunque en apariencia yo me resistía, al final me convenció. Hoy por hoy, mi amigo José Manuel Gómez sabe bien lo mucho que le agradezco que se empeñara tanto en convencerme.

Aquella misma tarde, nada más llegar a casa, con la ayuda de mis hijos, lo preparamos todo para lanzar la primera entrada de mi blog al día siguiente. Un blog al que, sin pesarlo mucho (no me hacía falta), llamé Cantemos como quien respira, reivindicando, de nuevo, la palabra y la presencia de Gabriel Celaya.


Empecé escribiendo prácticamente a diario, lo cual me exigió dedicar muchas horas a la investigación y a la reflexión. También me obligó a mantener de nuevo una disciplina de trabajo. Y según fueron pasando los meses fui saliendo de mi desconcierto hasta llegar, una vez más, al total convencimiento de que aquello de la «crisis» de la «canción de autor» volvía a ser una falacia. 

Es cierto que en aquellos años la «nuevamente nueva canción de autor» y sus jóvenes creadores, que empezaban a ser multitud, estaban atravesando un proceso de búsqueda y transformación en el que (permitidme la metáfora) se estaba metiendo y mezclando en el mismo saco y sin ningún criterio lo bueno, lo malo, lo regular y «lo otro»; situación realmente desconcertante porque llegó a formarse un batiburrillo en el que se hacía bastante complicado el discernimiento.

Personalmente, gracias al blog empecé a descubrir y a disfrutar de nuevas creaciones y creadores (nuevos cantautores) que estaban realizando trabajos (en muchos casos su ópera prima) muy hermosos y de gran calidad, o sea, generando sensibilidad y emociones.

En todo este proceso de descubrimiento tengo que destacar un acontecimiento del que fui testigo directo y sorprendido en el mes de noviembre de 2011. Acontecimiento que, bajo mi punto de vista, marcó en gran medida el rumbo de una nueva generación de cantautores que, en el marco de la diversidad, venían a ofrecer una coherencia y una calidad musical y poética indiscutibles. Fue como un destello musical y poético, ya en pleno siglo XXI, que evocó en mí aquellos colectivos de cantautores de los años setenta a los que he hecho referencia en los primeros capítulos de «mi vida entre canciones»: Els Sets Jutges, Ez Dok Amairu, Voces Ceibes, Canción del Pueblo o Manifiesto Canción del Sur.

Fueron un grupo de trece cantautores, nacidos en la década de los ochenta y procedentes de distintos rincones del país, que decidieron unirse, rompiendo con el individualismo, para formar un colectivo al que llamaron Generación ochentií. Grupo inicialmente integrado por Adriana Moragues, Alberto Alcalá, Álvaro Laguna, Ángela Biedma, Antonio Hernando «Petete», Carmen Boza, Dani Fernán, Gema Cuéllar, María Peláez «Alsondelpez», María Rozalén, Paskual Kantero «Muerdo», Patricia Lázaro y Road Ramos.



Sobre la Generación Ochentií y su presentación en el Café Libertad 8 de Madrid el 24 de noviembre de 2011 realicé varios cuelgues en el blog Cantemos como quien respira. De uno de ellos es el siguiente fragmento:


«Iniciativas como la de la Generación Ochentií son lo que estamos necesitando en nuestro país porque proyectan vida, juventud, belleza, alegría, calidad, esperanza y entusiasmo (que falta nos hace). Se trata de una iniciativa que surge del amor y la pasión por el trabajo que realizan trece cantautores, o sea, por el arte de hacer canciones y cantarlas. ¡Lástima que, hoy por hoy, no se apoyen ni se impulsen proyectos culturales como este!»

He destacado este acontecimiento porque tuve la oportunidad de vivirlo y fue el que en aquel momento me sacó definitivamente de la situación de desconcierto que experimenté entre los años 2010 y 2011. 

Desde entonces, trabajando a diario en el blog el horizonte de la «canción de autor» se me ha ido haciendo cada vez más esperanzador gracias al trabajo, difícil y a la vez apasionante, de varios cientos de cantautores. También gracias a las crónicas e informaciones de blogs y páginas web como Cancioneros.com, El templo de las borracheras, Al caer el sol, El blog de piedra de sol y A la orilla de una guitarra; y a todos los demás proyectos e iniciativas que, en la misma línea de la Generación Ochentií, le han dado y le siguen dando vitalidad y calidad a este género poético y musical que ya ha cumplido el 61º aniversario de su nacimiento. Proyectos como el Festival Internacional de Barnasant, con el extraordinario Pere Camps a la cabeza y en el corazón (el festival, sin duda, más importante que se celebra en nuestro país); los numerosos Micros abiertos que se realizan por todo la geografía española, destacando, en particular, el que se celebra en el Café Libertad 8, creado por Andrés Sudón; Abril para Vivir, en Granada; Música por la Voluntad, proyecto liderado por Julio Hernández en Madrid; Cantigas de Mayo y Clave de Sol, en Murcia; Canciones que alimentan, en Alcalá de Guadaira; Universo de Trapo, en Sevilla, con Pedro Sosa contagiándole su fuerza y su solidaridad; Cantautaria, con Paco de Borja, en Cáceres; Y toco porque me toca, sueño posible gracias a Chema Lara; Viernes de Cantautar, en Galicia, donde han dejado «alma, corazón y vida», por ejemplo, Paris Joel y César de Centi; Versos sobre pentagrama con Rafa Mora y Moncho Otero, en Madrid; SdMA. El canal de los cantautores; Cantamañanas y Cantautores en Campo de la Cebada, también en Madrid; Los nueve gatos, en Barcelona; Cantautores de Vegueta, en Las Palmas de Gran Canaria; Festival Otoño, en Navarrés, organizado por los amigos de Joan Baptista Humet; el Festival de Campano, celebrado en Chiclana de Frontera (Cádiz) con el esfuerzo y el entusiasmo de José Manuel de Villena, etc, etc, etc…

En realidad es tanta y tan intensa la vitalidad, o sea, el dinamismo y la vida activa que tiene nuestra «canción de autor» en la actualidad que, llegado a este punto de Mi vida entre canciones, siento la irrenunciable necesidad de plantearme un punto y aparte y, en cuanto me sea posible (espero que pronto), escribir un nuevo libro que tal vez podría titularse Vivir entre canciones en el siglo XXI. De estos últimos diecisiete años de nuestra «canción de autor» queda mucho por contar.

Finalmente, para concluir, necesito hacer dos puntos y aparte.

PRIMER PUNTO Y APARTE. A lo largo de los últimos quince años de mi vida, he soñado con la posible, y creo que necesaria, creación de un «Centro de Investigación y Desarrollo de la Canción de Autor». Un sueño por el que he luchado mucho y en el que he puesto y dejado muchas ilusiones. 

Un centro en el que se recogerían todos mis archivos y el patrimonio que he ido acumulando y coleccionando a lo largo de «mi vida entre canciones», y desde el que se impulsaría el crecimiento, la calidad y la difusión de nuestra «canción de autor».

En este sentido, he realizado varios intentos que, por unos u otros motivos, han fracasado. Hoy, llegando al final de Mi vida entre canciones, siento la alegría de poder compartir la gran noticia de que por fin ese Centro de la Canción de Autor va a ser una realidad en Granada, dentro del proyecto Abril para vivir, creado por Juan Trova (su director) y José Luís Pareja. Ya han viajado hasta Granada buena parte de mis archivos y en los próximos meses podremos anunciar y celebrar su definitivo nacimiento, con la colaboración del Ayuntamiento de Granada.

SEGUNDO PUNTO Y APARTE. Al encarar la recta final de este libro me queda la intranquilidad de que en sus páginas no hayan aparecido nombres significativos que han sido parte importante de la «canción de autor» en estos 61 años. Intranquilidad que procuro relajar remitiendo a la enciclopedia …Y la palabra se hizo música y, más recientemente, a la web Canción con todos (web en construcción que en este momento cuenta con el respaldo y la difusión de la Sociedad General de Autores, en la que estoy recogiendo las biografías y las obras de más de mil autores e intérpretes).



Tampoco quiero dejar de nombrar en este segundo punto y aparte a algunos amigos aún no mencionados que siempre han estado ahí, queriéndome y apoyándome, y que han sido parte incuestionable de «mi vida entre canciones»: Paloma López, Paco Navarro, Elena Bermúdez, Candela Junco, Xavier Pintanel, María Gracia Correa, Carlos Javier Monge, José Montoro, Víctor Alfaro, José Luis Martínez, Imma Hernández, Alejandro Romano, Alberto Oliveros, Natty Vacas, Pi Moraga Lorenzo, Paco Clavijo, David Tolber, Pedro Soriano, Luis García Gil, Juan Carlos Prados, Alberto Dobar, Íñigo Zumárraga, Juan Gamero, Gabriel Encinas, Pedro Alférez, Cinty Ele, Paco Gutiérrez, Fernando Bódalo, Ricardo Galán, José Sánchez Hidalgo, Inés Poveda, Manolo Charoles Míguez, Rodolfo Serrano, Enrique Martínez, Andrés Vázquez, Jara García.

Finalmente, agradecer también los poemas, las canciones y lo dibujos que me han dedicado a "mí vida entre canciones", o al blog Cantemos como quien respira: Alfonso Baro Alcedo, Juan Trova, Orli Pineda, María Barnuevo, Albeto Saura, Tontxu, Fernando Lobo, Diego Ojeda, Road Ramos, Pedro Alférez, Worve, Ana Gema Gómez, Ángel Idígoras, Luis Eduardo Aute, Julio Santiago, El Tío Antoño, Daniel Sesé, Joaquín Ferrer Guayar, Roberto Ramos Mori, José Sánchez Hidalgo, Joaquín Castro Falcón, Adriana Moragues, Fernando Bellver, Juan Socas. Vicente Casín, Moncho Otero, Raquel Ameyugo y Natty Vacas Prieto y sus alumnos y alumnas de Educación Infantil.

Y gracias, gracias, gracias.


CADA VEZ QUE CONTEMPLO UNA IMAGEN DEL DOLOR Y DE LA DESGARRADORA Y CRUEL INJUSTICIA QUE ESTA VIVIENDO "CUBA Y EL PUEBLO CUBANO" SE ME ROMPE EL ALMA...

... se me saltan las lágrimas, me desespero por la impotencia y siento un infrenable ODIO –¡sí! odio!- hacia el repugnante  Donald Trump y s...