Tengo la alegría de compartir una noticia: El próximo miércoles día 20 de septiembre a las 7:30 de la tarde voy a tener el placer de presentar "MI VIDA ENTRE CANCIONES" en la Sala Libertad 8 de Madrid.
No juntaremos buenos amigos para hablar de la "canción de autor" y para celebrar que esta "viva" como "quien respira". Entre ellos tendré el placer de compartir el encuentro con Patxi Andión, Gonzalo García Pelayo, María Guivernau, Andrés Sudón, Maui, Íñigo Andión, Orlis Pineda, Rafa Alba y algunos más que todavía no me lo han confirmado.
Quizá uno de los proyectos más justos y apasionantes que me he planteado en mi vida es el que estoy preparando para lanzarlo, posiblemente, el día 18 de este mismo mes. Se trata de recuperar –en un pulso contra el olvido– la obra inédita de ANTONIO MATA, cantautor sureño que falleció en 2014.
ANTONIO MATA.
ANTONIO fue un gran creador que, aún en la marginalidad y en el anonimato, nunca dejó de escribir hermosos poemas y canciones. Poemas la mayoría manuscritos y muchos de ellos ilustrados por él mismo.
Ha sido emocionante descubrir que Antonio, por ejemplo, aprovechaba cualquier ocasión para escribir sobre cualquier soporte: servilletas de las tabernas, cartones de cajas de galletas, programas de mano –por ejemplo de La Tertulia de Granada– o, como seguidamente vamos a comprobar, detrás de entrañables fotografías... Evidentemente nada pudo impedir que Antonio –aún en el silencio– escribiera y cantara ¡como quien respira!
Hoy comparto aquí, donde CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA, el siguiente textos ilustrado escrito detrás de una fotografía en el mes de julio del 87:
Una de las características de la música y de la canción popular es que en cualquier momento –cuando menos te lo esperas–, pueden llegar a sorprenderte, y a confirmarte –una vez más– que, en este mundo tan complejo en el que vivimos, la música y la canción popular son unas de las mejores y más gratificantes "compañeras de camino".
En realidad se trata de una experiencia que he vivido y sigo viviendo casi de forma cotidiana. Hace unos días, por ejemplo, esa capacidad de sorprender que tiene la música y la canción popular la experimenté con el descubrimiento de un grupo de compositores, músicos y cantantes catalanes que artísticamente se llaman SHERPAH.
Integran el grupo diez componentes, y cada una de sus canciones es una explosión de libertad sin fronteras, de buen cantar y de alegrías; alegrías compartidas y canto a la vida ¡que tanto estamos necesitando!
Grupo SHERPAH fotografiado por mi buen amigo JUAN MIGUEL MORALES.
SHERPAH son: Joan Ramon Quirante –trombó y flauta–, Albert Moreno –trompeta–, Txevi Clemente –guitarra–, Oriol Garriga –percusión–, Roger Giménez –piano–, Sergi Quirante –saxo–, Pau Reguant –bajo–, Dan Arisa –batería–, Marta Casas –voz–, y Edgar Días –voz–...; y CANTAN ASÍ:
La música y las canciones que crean y nos ofrecen el grupo SHERPAH rompen todas las fronteras y vuelan con una gran libertad. En ellas se entremezclan –se funden– rítmos y culturas; se rompen las fronteras, y nos vienen a demostrar como la honradez y la honestidad con la vida –que a veces exige compromisos radicales– no está reñida con la belleza, con la alegría y con la esperanza.
Escuchar y disfrutar "rumba", "salsa", "reggae", "cumbia", "chachachá", o lo que sea, en la voz y en la música de SHERPAH es un placer, una alegría y, es a la vez, una forma muy especial –verdaderamente alternativa– de denunciar y romper con la realidades de este mundo que no soportamos por su carácter deshumanizante y desumanizador.
El grupo SHERPAH, surgido en Manresa (Barcelona), ha grabado cuatro discos que merecen la pena y que, por supuesto, recomiendo. El primero "Sol de la vida" autoeditado en 2006, disco al él le han sucedido "Caravana B" (2011), "Camino" (2012) y, recientemente, el titulado simplemente "H" (2017).
¡Me encanta descubrir, dar a conocer y difundir proyectos y realidades musicales y poéticas como las que SHERPAH está creando!... Ellos lo cantan, y aquí desde donde CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA, aplaudimos su sensibilidad y su trabajo:
«Queremos hacer felices a los demás,
no hacerlos desgraciados.
No queremos odiar ni despreciar a nadie.
en este mundo hay sitio para todos.
La buena tierra es rica y puede alimentar a todos sus seres.
El camino de la vida puede ser libre y hermoso...
Seguiremos cantando la vida que empuja,
la vida que duele, la vida que mata, la vida que lleva, la vida,
la queremos vivir así.
repleta de sueños, de estrellas, de noche y de día.»
A «MI VIDA ENTRE CANCIONES» le están saliendo alas, y es que siente una necesidad y unas inmensas ganas de volar a casa de los amigos y amigas que aún no lo tienen.
Si quieres comprarlo y hacerte con él de inmediato puedes seguir los siguientes pasos;
1. Realizar una transferencia o un ingreso de 23 € (20 € precio del libro + 3 € gastos de envío) a la siguiente cuenta bancaria:
ES70 2100 5745 2801 0020 2016
2. Comunicar la realización de la transferencia o el ingreso a mi correo: fglucini@gmail.com
3. En esa mimas comunicación indicar la dirección a la que hay que enviar el libro.
4. Inmediatamente volará por correo a esa dirección.
Hoy, nada más despertarme, me ha llegado un articulo dedicado a "MI VIDA ENTRE CANCIONES" que no puedo dejar de compartir. Ha sido un muy hermoso regalo.
La ha escrito CÉSAR MUÑOZ GUERRERO en el Diario Digital "Lanza", diario de La Mancha, y me ha resultado tan gratificante que deseo que tenga un espacio entrañable y agradecido aquí "DONDE CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA".
Copio el texto completo del artículo:
LOS HECHOS Y LOS NOMBRES
«Es difícil que exista en España algún estudioso que haya ensanchado tanto la canción de autor como Fernando González Lucini. La presentación de su último libro, Mi vida entre canciones, reunió a cuarenta cantantes del gremio. El alcance que sus respectivas obras hayan tenido debe mucho a este investigador, que ha situado a favor de la causa todo libro, conferencia o programa de radio al alcance de su mano. El círculo se cierra con la publicación de estas memorias. Escritas en medio año y publicadas con el apoyo de sus lectores, ponen un hito en la interpretación de una historia a la vez particular, la del autor, y colectiva, la de la nación española. En concreto, en varias partes del libro se subraya cómo las últimas décadas no podrían repasarse sin tratar este género musical.
A lo largo del relato se disipan las vacilaciones acerca de la correlación entre el padecimiento de la represión franquista y el auge de una canción reivindicativa. Es cierto: la cerrazón de la dictadura fue una traba a la hora de publicar, llegando a ser detenido el propio Lucini cuando integraba la Acción Católica. Pero no terminaron ahí los problemas, pues la represión más fuerte es la que se hace de forma imperceptible. De ello da buena cuenta el escritor cuando rememora la Asociación de la Música Popular o las crisis que, desde la Transición, se han venido atribuyendo con frecuencia intermitente a los cantautores.
Si bien la enseñanza está presente a lo largo de la trama, en ciertos momentos se ve con claridad que se encuentra al servicio de la canción como herramienta subversiva. Haya o no dictaduras de por medio, así se ha considerado siempre a lo que incite a pensar, revolver dogmas o ver más allá de las realidades oficiales. En ese sentido ha enfocado el ensayista algunas de sus obras, de cuyas creaciones da cuenta en secciones compuestas para la ocasión. Destacan sobre el resto 20 años de canción en España, monumental tratado en cuatro tomos que se comenta en sendos capítulos, y La palabra se hizo música, enciclopedia que abarca los hechos y los nombres propios que debe conocer un seguidor de la música popular en español. La generalización procede, puesto que la importancia de los intérpretes suramericanos es una constante en toda la biografía.
Mi vida entre canciones pide una urgente (desde hace años) revisión pública de la copla de Carlos Cano, la tonada de emigración de Juanito Valderrama o el soplo que Pablo Guerrero arroja sobre el doliente vacío del ser humano moderno para llenarlo. Lucha contra el desmayo intencionado de los esquemas populares, la maledicencia y el comercio de una expresión sibarita y excluyente, algunas de las estrategias utilizadas para echar abajo el prestigio y la trascendencia de una disciplina artística marcada, como decía Gabriel Celaya, para ser «el aire que todavía respiramos». Tampoco ha ayudado a esa difusión la actitud de algunos cantautores, sin duda excepciones fuera de la norma, encerrados en la exclusividad de sus criterios en lo tocante a factores tan nimios como permitir —ya no pedir ni hacer, sino permitir— la reedición de su obra. Aun así, ya se encarga la generosidad de Lucini de hacer justicia y restituir la verdad sobre la esencia de las cosas. Una trayectoria como la suya no es otra cosa que una carrera de fondo para detener los pies al olvido y mantener avispadas las conciencias.»
de la "entrada" de Lole y Manuel que estoy realizando
en la Web "CANCIÓN CON TODOS".
Cuando hablamos de MANUEL MOLINA, refiriéndonos a nuestra música y a nuestra canción populares inmediatamente nos viene a la memoria visual y, sobre todo, auditiva, aquel MANUEL que formó dúo artístico con LOLE (Dolores Montoya), y que nos dejó tan bellísimas canciones como "Todo es de color", "Nuevo día", "Un cuento para mi niño" o "El río de mi Sevilla".
Un Manuel inolvidable que lamentablemente se nos fue –aunque siempre presente– el 19 de mayo de 2015.
Manuel Molina.
Lo que quizá no sea posiblemente tan conocido, relacionado con Manuel Molina, es que empezó a tocar la guitarra a los doce años, y que antes de crear el dúo "Lole y Manuel" formó un trío llamado "Los gitanillos del Tardón" –con Chiquetete y Manuel Rodríguez "El Rubio"–, y que, posteriormente, a finales de los sesenta, participó en el grupo SmaSH, grupo pionero del rock andaluz en el que también participaron Gualberto García o Julio Matito.
Concretamente con el grupo "SnaSH", Manuel Molina grabó dos singles cuyas carátulas podemos contemplar a continuación:
(1971)
(1972)
Por otra parte, es sorprendente –al menos a mi siempre que lo recuerdo me sorprende y me encanta– otro single que Manuel grabó en solitario por aquella misma época –1971– con dos canciones: "La mora" de la que es autor de la letra y de la música; y la canción "Primavera" que es una curiosa adaptación del tema "Quisiera amarte menos" creado e interpretado por el cantante colombiano Óscar Agudelo conocido como "El Zorzal Criollo".
Escuchando a MANUEL MOLINA y pensando en todo su largo, intenso y magnífico recorrido y evolución como compositor y como intérprete, me siento muy orgulloso de la "canción de autor" entre la que he vivido y a la que siento un profundo agradecimiento; agradecimiento, en particular, hacia Manuel Molina con el que siempre tuve una buena amistad y un enorme cariño.
Y para concluir esta evocación me hace feliz poder compartir un vídeo que he encontrado en el que Manuel canta esa "Primavera" interpretada y grabada en el single al que antes hacía referencia. ¡Sencillamente me encanta y, recordando a Manuel, consigue emocionarme!
El pasado domingo, día 6, mi buen amigo RAMÓN TARRÍO me hacía llegar desde Ceuta esta fotografía realizada nada más recibir el libro "MI VIDA ENTRE CANCIONES"... Me emocionó verme ahí y me apetece compartir esta hermosa imagen aquí donde "CANTAMOS COMO QUIEN RESPIRA"... ¡Gracias Ramón!
Aprovecho este "cuelgue" para recordar que el libro "MI VIDA ENTRE CANCIONES" –que decidí "autoeditarme" y que tiene "vocación viajera"– puede y está deseando ser "comprado". Gesto que me dará mucha alegría y que puede realizarse siguiendo estas indicaciones:
1. Realizar una transferencia o un ingreso de 23 € (20 € precio del libro + 3 € gastos de envío) a la siguiente cuenta bancaria:
ES70 2100 5745 2801 0020 2016
2. Comunicar la realización de la transferencia o el ingreso a mi correo: