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jueves, 12 de septiembre de 2013

ALBERT ANGUELA: "DESVARÍOS Y GENIALIDADES DE UN MÚSICO EXTRAORDINARIO».

Albert Anguela. (Fotografía de Laura BJ).

Esta mañana, presentando en mi muro de facebook el vídeoclip de la canción que ha grabado Laura Granados para su nuevo disco, decía que le había acompañado al "bajo" ALBERT ANGUELA; y ahora me pregunto ¿con quién no ha tocado este "tremendo" músico al que siempre que le he escuchado sobre un escenario –sea con quien sea– ha conseguido atraparme?... Lo decía  aquí mismo hace unas semanas y lo repito de entrada: si algún día llegara a poder hacer realidad mi sueño de montar un gran espectáculo sobre la "canción de autor", Albert sería, sin duda, el bajista que lo protagonizara.

Y es que Albert Anguela es uno de esos músicos –surgido del universo del jazz– a los que, glosando el lenguaje cinematográfico, yo llamo "músicos de reparto" porque, aunque a veces pasen desapercibidos, o no se valoren lo suficiente, su participación en cualquier concierto que aspire a tener belleza y calidad musical se hace realmente imprescindible... Alber es un músico al que, como decía hace unas semanas refiriéndome a El Mani, yo también le daría, desde ahora mismo, un premio Goya, o un Oscar de la Música, por ser uno de los mejores bajitas –"músico de reparto"– que tenemos en este país.

Haciendo un paréntesis, os recomiendo que veáis y escuchéis este vídeo que corresponde a la actuación que tuvieron Dulce Pontes y Estrella Morente en la reciente entrega de los Premios Ceres de Teatro 2013. Aunque solamente se le vea –y no muy bien– aproximadamente en el minuto tres del vídio, ahí estaba ¡como no! Alber Anguela tocando el bajo y contribuyendo eficazmente –con otros músicos– al éxito y a la belleza musical de esas dos indiscutibles grandes damas de la canción: Dulce y Estrella.


Aquí si que podemos ver a Albert Anguela en el Teatro Romano
de Mérida, durante los ensayos de la entrega de los Premios Ceres.

Como el vídeo o la imagen anterior, podría colgar muchísimas más en las que Albert Anguela está presente –se le vea o no– con su bajo, con su música y con su enorme sensibilidad. Albert ha tocado, y lo sigue haciendo a diario, con multitud de cantantes: Paco Enlaluna, Luis Felipe Barrio y Matías Ávalos, Miguel Dantart, Kiko Tovar, Ardiel Zaya, Alberto de Paz, El Hombre Delgado, Cuarto y mitad, Marwan, Andrés Lewin, Marta Campos, Laura Granados, Jesús Márquez, Paco Cifuentes, Rash, Joaquín Lera, Luis Ramiro, Zahara, Miki Ramírez, Moncho Otero, Rafa Mora, Sergio AlzolA, José Manuel Méndez, Manuel Cuesta, Jesús Pinell, Joel Reyes, Salvador Amor, Fran Fernández, Fede Comín, etc. etc.

Albert Anguela con Esfumato
Albert Anguela con Juan Antonio Muriel y Laura Granados.
Albert Anguela con Rafa Mora y Moncho Otero.
Albert Anguela con Manuel Cuesta.
Albert Anguela con Miguel Dantart.
Albert Anguela con Marwan.
Albert Anguela con Paco Bello.
Albert Anguela con Jesús Márquez.
Albert Anguela con Luis Felipe Barrrio y Matías Ávalos.

Pues bien, este bajista "deseado" y reclamado por tantos creadores nació en Tarragona; inició y consolidó sus estudios musicales en Barcelona y en el Berklee College of Music –universidad privada de música más grande del mundo situada en Boston, Massachusetts–; ha realizado un extenso recorrido musical de extraordinaria variedad –del jazz al flamenco-fusión pasando por el pop, el rock, las nueva músicas y, muy, en particular, el universo de los cantautores–; y además de todo eso –y mucho más–, compone canciones –algunas se las han cantado Paco Bello, Miguel Dantart o Kiko Tobar– y le entusiasma escribir... Os recomiendo que visitéis su blog, a mí personalmente, después de conocer a Albert como músico, me ha sorprendido y me ha "encantao" en su faceta literaria.

Me voy a permitir entrar en ese blog al que Albert Anguela titula "Desvarios varios a modo de diario" –iniciado en el año 2007– y voy a copiar aquí algunos de ellos –que en realidad son pequeñas y grandes "genialidades"–. En concreto voy a detenerme en algunas de las pequeñas; las grandes –como una a la que titula "Justicia, quiero justicia", que me ha "encantao"– las dejo en manos de vuestra curiosidad.

Albert Anguela. (Fotografía de Laura BJ).

«Qué maravilla sentirse adolescente en ese momento en que me debato indeciso entre besarte en la mejilla, comerte la boca o disimular».

«Para cuando el alcohol ha conseguido vencer mi timidez, ya ha conseguido convertirme en un gilipollas».

«Quienes somos no nos define como personas. Son nuestros actos los que nos cualifican y nos colocan las etiquetas reales con las que merecemos ser clasificados».

«El invierno es la única época del año en la que los guantes pueden perder su pareja».

«El arte es un mensaje en una botella que es lanzado por el artista, pero cuyo lienzo está en blanco hasta que el que lo lee le da sentido».

«Y se acerca el frío y no hay brasa en forma de piel que se meta bajo las sábanas, con las ganas que tengo de quemarme...».

«A veces pienso más de lo bebido».

Y poco más, para no alargarme demasiado... Para seguir más de cerca a ALBERT ANGUELA –cosa que te recomiendo– vete cuanto antes a un concierto en el que participe con su "bajo" y déjate seducir por otros de sus "desvaríos": grandes y pequeñas "genialidades". 

Para ello no tienes más que pinchar aquí:

martes, 10 de septiembre de 2013

SOL DE NOCHE (RADIO) - ENTREVISTA A ROSA LEÓN CON MOTIVO DE LA PUBLICACIÓN DE SU DISCO «PALOMA DESESPERADA» SOBRE POEMAS DE RAFAEL ALBERTI (JULIO, 1989)


Hoy os traigo un programa de radio muy especial, fue el que emitimos en Julio de 1989 con motivo de la publicación del doble LP: «PALOMA DESESPERADA» grabado por ROSA LEÓN sobre poemas de RAFAEL ABERTI; disco de "referencia", e imprescindible, en el contexto de la obra de Rafael que hoy recuperamos felizmente.


Recuerdo este programa de forma muy especial: Lo emitimos en directo de 1 a 3 de la madrugada; Rosa estuvo las dos horas con Ana, con Pepe y conmigo en el estudio. Fue uno de esos programas que nada más iniciarlo nos olvidamos de que estábamos en la radio, convirtiéndolo en una especie de encuentro, o de conversación, entre amigos, como si estuviéramos en casa.


¡ROSA LEÓN aquella noche se sentía muy a gusto –se nota– y nos regaló una entrevista preciosa y muy interesante!... Rafael Alberti, sin estarlo, estuvo todo el tiempo con nosotros; recuerdo que nos llamó después del programa y nos dijo: "Si no fuera tan tarde os invitaba ahora mismo a tomar algo"... Lo celebramos al día siguiente.

Seguidamente voy a indicar las canciones y los poemas que podréis escuchar en cada parte del programa de radio, pero antes quiero mostraros una curiosidad: en la segunda parte le di a Rosa la sorpresa de escuchar una versión cantada, muy particular, del poema de Rafael titulado "Elegía del niño marinero"; es la versión que cantó Mikaela –nada más y nada menos que en 1968– con música de Antón García Abril. La portada de aquel disco mítico, ilustrada por Alberti, fue la siguiente:


Y sin  más aquí os dejo estos dos documentos creo que esenciales en el contexto de lo que sabéis es una de mis grandes obsesiones: la recurperación de la memoria contra el olvido.

PRIMERA PARTE DEL PROGRAMA

En esta primera parte del programa vamos a poder escuchar las siguientes canciones y poemas:

PACO ORTEGA e ISABEL MONTERO: "Solamente tu boca”.
LOS PANCHOS: “Si tú me dices ven” (de Alfredo Gil).
RAIMON: “Veles e vent han mos desigs complir” 
(“Velas y vientos han de cumplir mis deseos”) (Poema de Ausìas March).
RAFAEL ALBETI (recita) y ROSA LEÓN (canta): 
“Balada para los poetas andaluces de ahora” (Poema de Rafael Alberti).
ROSA LEÓN: “Elegía del niño marinero” (Poema de Rafael Alberti).
RAFAEL ALBERTI (recita): “Ese general”.
ROSA LEÓN: “Canción de los pescadores pobres de Cádiz” 
(Poema de Rafael Alberti).
ROSA LEÓN: “Nana del niño muerto” (Poema de Rafael Alberti).



SEGUNDA PARTE DEL PROGRAMA

En esta segunda parte del programa vamos a poder escuchar las siguientes canciones y poemas:

• IMANOL LARZABAL y AMAYA: "Al oído” (Poema de Alfonsina Storni).
ROSA LEÓN: “Chopín” (Poema de Rafael Alberti).
ROSA LEÓN: “Cartagena” (Poema de Rafael Alberti).
ROSA LEÓN: “Dondiego sin don” (Poema de Rafael Alberti).
MIKAELA: “Elegía del niño marinero” (Poema de Rafael Alberti).
RAFAEL ALBERTI (recita): “El mar, la mar” y “Canción 50”.
RAFAEL ALBERTI (recita) y ROSA LEÓN (canta): “Se equivocó la paloma” 
(Poema de Rafael Alberti).
ROSA LEÓN: “Paloma desesperada” (Poema de Rafael Alberti).
ROSA LEÓN: “Quién cabalgará el caballo” (Poema de Rafael Alberti).


lunes, 9 de septiembre de 2013

VIOLETA PARRA II - DE LA TRADICIÓN A LA INNOVACIÓN PARA CANTARLE A LA VIDA

Violeta Parra.
En 1932, cumplidos los quince años, Violeta Parra se trasladó a Santiago. donde inicialmente vivió con su hermano Nicanor.

Nada más llegar a Santiago, se matriculó en la Ecuela Normal y obtuvo el título de profesora, actividad profesional que no ejerció porque, en realidad, lo que ella deseaba era dedicarse plenamente a la música.

Por aquellos años, en Santiago, Violeta formó un dúo con su hermana Hilda, al que llamaron Las Hermanas Parra, y juntas empezaron a cantar por diferentes boliches santiagueños como El Popular o El Tordo Azul. Su repertorio lo integraban canciones populares españolas, chilenas y latinoamericanas en general, que estaban de moda en aquel momento.

Una de esas canciones fue el vals popular chileno titulado "Ven", que podemos escuchar en el siguiente vídeo:


En 1938, Violeta conoció a Luis Cereceda, trabajador ferroviario, con el que contrajo matrimonio. De aquella relación nacieron dos de sus hijos: Isabel (1939) y Ángel (1943), de quienes hablaremos más adelante.

Nada más nacer Ángel, por razones laborales del padre, la familia tuvo que trasladarse, primero, a Valparaíso, y, posteriormente, a Llay-Llay, comuna perteneciente a la provincia de San Felipe de Aconcagua, en la región de Valparaíso.

Violeta Parra con su hijo Ángel.
Durante esos años –entre 1943 y 1948–, Violeta continuó cantando con su hermana Hilda, con la que grabó varios discos, en la compañía RCA-Víctor, que contenían sobre todo valses –como el escuchado anteriormene–, cuecas y corridos del folklore chileno; formó parte también de la compañía de teatro dirigida por Doroteo Martín –con el nombre artístico de Violeta de Mayo–; ganó un concurso de canto español en el teatro Baquedano, de Santiago; y montó un espectáculo basado en cantos y bailes españoles en el que, aunque muy niños, participaron con ella sus hijos Ángel e Isabel.

En 1948, Violeta se divorció de Luis Cerceda, y dos años después volvió a casarse con Luis Arce –maestro mueblista y tenor de ópera y de zarzuela–, con el que tuvo otros dos hijos: Carmen Luisa y Rosita Clara.

Tras aquel segundo matrimonio, el dúo Las Hermanas Parra se disolvió, y Violeta decidió darle un giro total a su actividad artística  como investigadora, como creadora y como intérprete. Este giro se produjo a partir de 1953, y en él influyó decisivamente su hermano Nicanor.

Nicanor Parra.

José Antonio Eppe –profesor de literatura hispanoamericana en la Universidad de Oregón–, cuando se refiere a esa influencia, formula estas reflexiones:

«Nicanor intuyó que una de las posibilidades de recuperar el equilibrio entre la tradición de la vida arraigada al espacio agrario de la provincia y la sociedad moderna era rescatar las vivencias sociales y culturales del campo, no para propiciar un regreso a un pueblo arcádico, mitificado, sino como una opción de rearticulación de propuestas humanas a salvo de la alienación de la modernidad urbana. Junto con ello, se dio cuenta de que quien tenía la mejor opción de acometer esta empresa, por su sensibilidad casi ingenua y, sobre todo, por su talento natural, era su hermana Violeta, que había llegado del campo a la gran ciudad en busca de una profesión. Es, por tanto, Nicanor Parra quien alienta a la cantante popular en ese paso decisivo, no sólo convenciéndola para que regrese al campo a investigar en las fuentes folclóricas para reformular su repertorio, sino estimulándola a leer algunos textos fundados en la cultura popular».

Y así fue como Violeta Parra, siguiendo las indicaciones de su hermano, inició todo un interesantísimo trabajo de investigación sobre el folclore chileno desarrollado en dos fases complementarias:

Primero, viajó por todo Chile para rescatar en vivo, de la memoria y de la voz del campesinado, cientos de cantos populares que estaban a punto de perderse o de ser olvidados, cantos que sometió a un proceso de actualización y de divulgación reinterpretándolos, es decir, devolviéndoselos al pueblo chileno en su propia voz y con su especial sensibilidad.



«Son tus ojos los que busco,
no los encuentro;
son tus labios los que quiero
ver sonreír,
pero ellos me son tan ingratos,
pero ellos se burlan de mí, es así.

Solo quiero decirte un secreto,
solo quiero mi dicha expresar,
solo quiero cantar los cantares
que repiten las olas del mar.

Un amor que tú me diste,
yo lo conservo,
grabado en mi memoria
siempre estará.
Un recuerdo del alma te pi’o:
no me olvides, no te olvidaré, es así».
(Popular chilena)

Fruto de aquella primera fase de su investigación, Violeta tomó conciencia, a la vez, de que la cultura rural del pueblo chileno abarcaba mucho más que el puro folclore musical; era una cultura en la que se integraban –de forma globalizada– otras actividades y manifestaciones como la artesanía, la cerámica, la narrativa –en forma de leyendas o cuentos populares–, la danza, la cultura culinaria o, en general, el sentido de la "fiesta" (actividades a las que como analizaremos en próximos "cuelgues", Violeta dedicó también mucho tiempo y las integró en su gran proyecto cultural).

"Los conquistadores" (1964). Arpillera creada por Violeta Parra.

Junto a aquella primera fase, básicamente investigadora, Violeta emprendió también una importantísima labor creadora, de la que surgieron sus propias canciones, trabajo que su hijo Ángel describe con estas palabras: «Ella no quería que lo que estaba rescatado como folclore se entendiera como cosa de museo. El folclore, para ella, era parte de la cultura viva, actual, de un pueblo», y fue desde ahí desde donde descubrió «que toda la tradición formal del folclore, todas esas herramientas que se habían ido coleccionando a través de los años (la cuarteta, la décima, el chapecao, etc.) se podrían utilizar para cantar las realidades del presente, para cantarles al amor, a la vida política, a las situaciones sociales del mundo contemporáneo, etc. Yo creo que es ahí –sigue diciendo Ángeldonde se produce la transición fundamental, y Violeta queda como una gran folclorista, alguien que rescató la identidad nacional, y a la vez como la mujer contemporánea que utilizó esa tradición para cantarle a su tiempo histórico. Para cantarle a la vida, finalmente».

Es curiosa e interesante la forma en que la propia Violeta Parra, cuenta en sus "décimas autobiográficas", cómo surgió su actividad como compositora de nuevas canciones.


«Muda, triste y pensativa
ayer me dejó mi hermano
cuando me habló de un fulano
muy famoso en poesía.
Fue grande sorpresa mía
cuando me dijo: Violeta,
ya que conocís la treta
de la versá’ popular,
princípiame a relatar
tus penurias ”a lo pueta”.

Válgame Dios, Nicanor,
si tengo tanto trabajo,
que ando de arriba p’abajo
desentierrando folklor.
No sabís cuánto dolor,
miseria y padecimiento
me dan los versos qu’encuentro;
muy pobre está mi bolsillo
y tengo cuatro chiquillos
a quienes darl’ el sustento».

En ratitos que me quedan
entre campo y grabación,
agarro mi guitarrón,
o bien, mi cogot’e yegua.
Con ellos me siento en tregua
pa’ reposarme los nervios,
ya que este mundo soberbio
me ha destinado este oficio,
y, malhaya el beneficio,
como lo dice el proverbio. [...]

Pero pensándolo bien,
y haciendo juicio a mi hermano,
tomé la pluma en la mano
y fui llenando papel.
luego vine a comprender
que la escritura da calma
a los tormentos del alma».
("Décimas". Violeta Parra.)

SOLUCIONES AL "CANTIJUEGO" DE AYER: «16 DISCOS 16»

Estos son los 16 discos –CDs– que compusieron el "cantijuego" de ayer:

1 - DANI FERNÁN: «El pank de mis hijos»
2 - JESÚS MÁRQUEZ
3 - FERNANDO MAES - "IV + tres"
4 - JUAN LUIS PINEDA Y ALEJANDRO DUQUE - "Coordenadas"
5 - SANTY PÉREZ - "Charlas de ética"
6 - PEZ MAGO
7 - PROYECTO JASS - "Mujeres que entienden de aviones"
8 - ALEJANDRO MARTÍNEZ - "Orgullo"
9 - GERMÁN COPPINI Y LOS VOLUNTARIOS - "América herida"
10 - ANTONIO MARTÍNEZ ARÉS - "Yo y mi circus-tancia"
11 - CHIQUI CALDERÓN - "La memoria y el vicio"
12 - ESTER ZECCO - "Detrás de la pared"
13 - VARIOS ARTISTAS - "La palabra y el tiempo II"
14 - ALEJANDRO RIVERA - "La fiesta del agua"
15 - JAVIER BERGIA - "Punto y aparte"
16 - SILVIA PENIDE - "Animal de compañía"

domingo, 8 de septiembre de 2013

... Y DE NUEVO: ¡MALDITAS GUERRAS! ¡MALDITAS ARMAS!... ¡BENDITA SEA LA PAZ!

Una de las cosas que más deseo en mi vida es que llegue un día en que no sienta la necesidad de escribir en este blog –que ya es parte de mi propia identidad– las palabras GUERRA y ARMAS como amenazas y como realidades... Lo deseo con toda mi alma, pero evidentemente ese momento no ha llegado todavía y nos encontramos a las puertas de un nuevo conflicto bélico, o lo que es lo mismo, a las puertas de una nueva situación histórica de violencia, muerte, destrucción y dolor... ¡mucho dolor!

Obra de Pawel Kuczynski.

Me estoy refiriendo a la posible intervención militar en Siria de Obama y sus aliados. Intervención frente a la que, ayer mismo, el Papa Francisco I fue absolutamente claro y contundente:

«Nunca más los unos contra los otros; jamás, nunca más… ¡Nunca más la guerra!... Que se acabe el sonido de las armas. La guerra significa siempre el fracaso de la paz, es siempre una derrota para la humanidad».

«La violencia y la guerra sólo conllevan muerte y tienen el lenguaje de la muerte. La guerra no es el camino para la paz».

«Siempre queda la duda de si esta guerra de aquí, o de allí, es de verdad una guerra, o una guerra comercial para vender armas, o para incrementar su comercio ilegal».

«Perdón, diálogo, reconciliación son las palabras de la paz: en la amada nación Siria, en Oriente Medio, en todo el mundo».

Más claro imposible... Me uno a sus palabras y grito una vez más:

¡¡¡¡¡MALDITAS GUERRAS!!!!!   ¡¡¡¡¡MALDITAS ARMAS!!!!!

¡¡¡¡¡BENDITA SEA LA PAZ!!!!!

VUELTA A LOS "CANTIJUEGOS TRADICIONALES": 16 DISCOS 16

Llevo toda la semana pensando en que, por unas razones u otras, hace mucho tiempo que no planteo un "cantijuego" de los originales, o sea, de los que, aunque suponen un montón de trabajo montarlos, merecen la pena porque quedan ¡preciosos!...

Estoy convencido de que ahora saldrán los "cantijugadores" y "cantijugadoras" históricos, e históricas, y lo solucionaran en un "plis plas"... ¡ME ENCANTA!... ¡A ellos se lo dedico!.

El "cantijuego" de hoy consiste en lo siguiente: 

En los dos recuadros que aparecen a continuación pueden observarse 18 fragmentos de la cubierta de 18 discos –son los CDs que en este momento tengo sobre mi mesa de trabajo–. ¿Cuáles son esos 18 discos?... ¿Quiénes son sus autores?... ¿Cuáles son sus títulos?

Los amigos y amigas que quieran "cantijugar", o hacer un seguimiento del "cantijuego", pueden hacerlo en el apartado de "comentarios" que aparece al final del "cuelgue".



OBSERVACIÓN: Se ruega que no "cantijueguen" ni los autores de los discos, ni sus "príncipes o princesas consortes". 

viernes, 6 de septiembre de 2013

VIOLETA PARRA I - «COMO UNA ESTRELLA QUE JAMÁS SE APAGA».

Hoy inicio una nueva serie de "cuelgues" dedicados
a otra de «MIS GRANDES AMADAS CANTORAS DEL ALMA»,
se llama VIOLETA PARRA y es una de las felices culpables
de que lleve muchos años –y los que me queden– 
dando las GRACIAS A LA VIDA

Violeta Parra.

VIOLETA PARRA ha sido sin duda, una de las más grandes mujeres del siglo XX; mujer que supo afrontar la vida con coraje, con sensibilidad y, sobre todo, que ejerció, desde muy pequeña, sus irrenunciables derechos a la igualdad y a la libertad.

Mujer fuerte, rebelde, contestataria y luchadora, que, sin renunciar en ningún momento a la sensibilidad y a la ternura –que fueron, sin duda, unas de las manifestaciones más hermosas de su identidad y de su obra–, supo hacerle frente al machismo de su época y, más aún, a la hipocresía y a la injusticia de que eran culpables en aquel momento –tanto en Chile como en la mayoría de los pueblo latinoamericanos– los sectores sociales y políticos más conservadores y poderosos. Cualidad por la que Nicanor Parra, hermano mayor de Violeta, llegó a definirla, en su poema "Defensa de Violeta Parra", como "un corderillo disfrazado de lobo".

Creadora sin límites, Violeta vivió siempre inmersa en una nada fácil experiencia personal entretejida de luchas y de contradicciones. Navegó de la esperanza a la insatisfacción, del amor a la soledad, de su profunda sensibilidad religiosa a su desprecio hacia la burguesía –descaradamente hipócrita– que alardeaba de su catolicismo, y hacia la incoherencia de muchas de las instituciones eclesiales. Violeta transitó desde la tristeza y el dolor frente a la injusticia a su desbordante gratitud por el inmenso don de la vida.


Artesana y folklorista admirable, consiguió darle vuelo libertad y altura a la tradición y al canto popular que ella misma rescató de la entraña del pueblo chileno. Cantora "chilensis" –y a la vez universal– cuyo canto fue, y sigue siendo "como azadón que le abre surcos al vivir y a la justicia en su raiz".

« [...]. Y su conciencia dijo al fin:
"Cántale al hombre en su dolor,
en su miseria y su sudor
y en su motivo de existir".
Cuando del fondo de su ser
entendimiento así le habló,
un vino nuevo le endulzó
las amarguras de su hiel.
Hoy es su canto un azadón
que le abre surcos al vivir,
a la justicia en su raíz
y a los raudales de su voz.
luces brotaron de cantor».
(Violeta Parra. "Cantores que reflexionan")


Víctor Jara, al referirse a ella y a su obra, hizo la siguientes declaraciones publicadas en la revista "El Caiman Barbudo" –nº 54, marzo de 1972, Cuba–: «Su presencia es como una estrella que jamás se apaga. Violeta que desgraciadamente no vive para ver este fruto de su trabajo, nos marcó el camino, nosotros no hacemos más que continuarlo y darle, claro, la vivencia del proceso actual».

Un camino que, trascendiendo la propia realidad chilena, se convirtió, durante los años cincuenta y sesenta, en punto de referencia para un gran número de cantantes latinoameticanos y europeos; entre ellos en España, por ejemplo, Mikel Laboa –creador vasco–, que la admiraba profundamente a través de sus discos, comprados en Bayona o en Biarritz, o Carlos Cano, que siempre la reconoció como una de sus grandes maestras.

Es importante también recordar, en este momento, a la gran Mercedes Sosa recitando en Brasil –a corazón abierto– un fragmento de la "Defensa de Violeta Parra" escrita por Nicanor:


Violeta nació el 4 de octubre de 1917 en San Carlos, pequeño pueblo, cercano a Chillán, situado en Bío-Bío, región centro sureña de Chile.

Su padre, Nicanor Parra, profesor rural, impartía clases de música en la escuela primaria; su madre, Clarisa Sandoval, era campesina, bordadora y una magnífica guitarrera a la que le entusiasmaba cantar. Violeta tuvo diez hermanos; ocho hijos de Nicanor y de Clarisa, y dos nacidos del primer matrimonio de su madre.

La propia Violeta al hablar de su pueblo y de su infancia decía: «Era un pueblecito situado por Chillán hacia el interior de la cordillera. Era un pueblo perdido en el campo a las faldas de las tierras altas; era un pueblo incomunicado con el resto de Chile; un solo camino real lo unía con Chillán y había media hora a caballo, yendo al galope tendido, y más de dos horas si se iba al paso. Mi padre no quería que los hijos cantáramos, y, cuando salía escondía la guitarra bajo llave. Yo descubrí la llave en el cajón de la máquina de coser de mi madre, donde la guardaba, y se la robé. Tenía siete años. Me había fijado cómo él hacía las posturas y aunque la guitarra era demasiado grande para mi y tenía que apoyarla en el suelo, comencé a cantar despacito las canciones que escuchaba a los grandes».

Años después, fue su propio padre quien le enseñó a tocar la guitarra, tanto a ella, como a sus hermanos.

Violeta Parra.

En 1927, con tan sólo diez años, Violeta tuvo que vivir un acontecimiento político que afectó profundamente  a su familia y, en particular a su padre; fue el golpe militar que se produjo en Chile dirigido por el coronel  Carlos Ibáñez; golpe que, con el pretexto de la llamada "despolitización del país", supuso una persecución masiva de obreros y empleados, en especial de profesores, que de la noche a la mañana, se vieron obligados a la cesantía, es decir a perder sus puestos de trabajo; entre ellos se encontraba Nicanor, padre de Violeta.

Acontecimiento y experiencia que, años más tarde, la propia Violeta Parra narró en su obra "Décimas. Autobiografía en versos chilenos".


«Por ese tiempo, el destino
se descargó sobre Chile:
cayeron miles y miles
por causa de un hombre indino.
Explica el zorro ladino
que busca la economía,
y siembra la cesantía,
según él lo considera,
manchando nuestra bandera
con sangre y alevosía.

Fue tanta la dictadura
que practicó este malvado,
que sufr’ el profesorado
la más feroz quebradura.
Hay multa por la basura,
multa si salen de noche,
multa por calma o por boche,
cambió de nombre a los pacos;
prenden a gordos y a flacos,
así no vayan en coche. [...]

Así creció la maleza
en casa del profesor;
por causa del dictador
entramos en la pobreza.
Juro por Santa Teresa
que lo que digo es verdad:
le quitan su actividad,
y en un rincón del baúl
brillando está el sobre azul
con el anuncio fatal.

Le dieron, por mucha cosa,
desahucio muy miserable,
si no le gusta, hay un sable
y un panteonero en la fosa.
Mi mama muy p, conesarosa,
malicia qu’este es el fin
y, ¡con tanto querubín
que dar alimentación!
Mejor tirarse al zanjón,
que d’hambre verlos morir».
("Décimas 26 y 27". Violeta Parra).

Efectivamente, ante la crisis económica que provocó la situación de paro forzoso vivido por Nicanor –que murió dos años mas tarde–, Clarisa, madre de Violeta, tuvo que empezar a trabajar duramente como costurera para poder alimentar a sus hijos.

Violeta Parra junto a su madre. (1959)

Por su parte Violeta, finalizada la enseñanza primaria, dejó de estudiar para ayudar a su madre en las tareas domesticas; y, en 1929, tras el fallecimiento de su padre, decidió crear un grupo musical junto con sus hermanos Lalo, Hilda y Roberto; grupo que se dedicó a recorrer los pueblos cercanos a Chillón,  cantando en las calles, en los mercados, en las plazas, en el tren o donde fuese necesario con el fin de obtener algunos ingresos que, en aquel momento, resultaban imprescindibles para poder mantener, con un mínimo de dignidad, la economía familiar.

Y ahí, con el recuerdo de aquel joven y ambulante cuarteto de los Parra concluyo este "cuelgue" que proseguirá –el próximo lunes– situando a Violeta, en 1932 –con quince años– y residiendo en Santiago.

CADA VEZ QUE CONTEMPLO UNA IMAGEN DEL DOLOR Y DE LA DESGARRADORA Y CRUEL INJUSTICIA QUE ESTA VIVIENDO "CUBA Y EL PUEBLO CUBANO" SE ME ROMPE EL ALMA...

... se me saltan las lágrimas, me desespero por la impotencia y siento un infrenable ODIO –¡sí! odio!- hacia el repugnante  Donald Trump y s...