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Manu Clavijo, El Manin y El Kanka en Libertad 8.
(Fotografía de Inés Poveda). |
El pasado jueves 30 de mayo, con la Sala Libertad completamente abarrotada –
"llena hasta la bandera", como se diría en términos taurinos–, asistí a un
espectáculo alegre, crítico, divertido, inteligente y hermoso protagonizado por el cantautor malagueño
Juan Gómez "EL KANKA".
Disfruté muchísimo, me reí un montón, y me emocioné bastante porque la vida contemplada desde la perspectiva en que la percibe, la sueña y la canta
EL KANKA es realmente –y pese a todo– emocionante, ¡muy emocionante!...
«El día despierta,
yo medio "dormío",
la cosa que arde,
yo muerto de frío,
las calles me brindan
su roto y su "descosío",
yo deshilachándome el corazón,
deshilichándome el corazón mío».
("Rin rin")
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Iluastración del disco "Lo mal que estoy y lo poco que me quejo" de El Kanka, (Diseño de Anabel Perujo "Pek") |
Con
El Kanka, desde el primer día que le escuché, antes de que grabara su disco
"Lo mal que estoy y lo poco que me quejo", me volvió a ocurrir algo que a lo largo de los más de cuarenta años que llevo en esto de la música me ha pasado de vez en cuando –no con demasiada frecuencia–, y que nunca olvidaré; me refiero al descubrimiento de creadores –compositores e intérpretes– que en un momento determinado irrumpieron, de forma inesperada en el mundo de la música popular, convirtiéndose en verdaderos y bonancibles "huracanes" de renovación para la "canción de autor".
Nunca olvidaré, por ejemplo, el desembarco de Gato Pérez, en Barcelona, renovando la rumba catalana y echando a templar los resabios de la "movida madrileña"; o el deslumbramiento que me produjo Maribel Quiñones "Martirio", en la Plaza de San Andrés, de Sevilla, el 8 de marzo de 1984, cuando revolucionó la copla dignificándola con renovados aires de libertad; o la llegada de aquel "descarao", irreverente y maravilloso Albert Pla que ganó el primer premio de la "IV Muestra Nacional de Canción de Autor para Jóvenes Intérpretes" que se celebró en Jaén, en 1988, y del que tuve la suerte de ser jurado... Imposible olvidar también el impacto que me produjeron y lo importantísimas que fueron para la "canción de autor" en los años setenta Carmen Santonja y Gloria Van Aerssen –"Vainica Doble" del alma–; y, ya en los ochenta, los muchachos de "La Mandrágora".
Pues bien, con El Kanka, me ha ocurrido algo muy similar a todos los casos anteriores. Estoy plenamente convencido de que –como en todos ellos– su aterrizaje en la música popular está siendo, y va a ser, muy significativa e importante; Kanka es, desde mi punto de vista, un nuevo huracán de renovados aires sureños que está centrando, dignificando. y poniendo muchas cosas en su sitio en esto de la "canción de autor", y del canto popular, en general.
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| El Kanka. (Fotografía de Inés Poveda) |
Tras escucharle cantar en el circuito habitual de las "salas-templo" de la "canción de autor" que ahora se "estilan", mi amiga
Road Ramos –también cantautora de "impacto", lo quiera o no lo quiera– me contó que estaba produciendo el nuevo disco de
"El Kanka". A partir de ahí le seguí más de cerca, en la distancia –como a mí me gusta–, y cuando salió el disco esperado me lo compré, lo escuché y definitivamente me quedé "enganchao", no ya a
El Kanka –que lo estoy y mucho–, sino a lo que yo llamaría el
"Universo Kanca", en el que
Juan Rubio "El Manin", por ejemplo, resulta un personaje –¡tremendo músico!– imprescindible.
En la primera escucha de
"Lo mal que estoy y lo poco que me quejo" se me mezclaron tres sensaciones y experiencias muy positivas y agradables:
• Por una parte, una gran
"sorpresa". Me esperaba un disco bueno, pero no algo tan novedoso y alucinante en todos los sentidos. A ello contribuye, sin duda, el "equipazo" de músicos del que
El Kanka supo rodearse:
"El Manin" –que no puede ser mejor músico y persona–,
Emanuel Pérez "Gato", Alejandro Jordá, Samuel Vidal –¡cuanto le admiro y le aprecio!–,
Aure Ortega, Jesús Sánchez, Juan Rojo, Joge Piculate, José Manuel Lucas, Iván García, Antonio Laborda, Piti Martínez y
Pedro Chillón, María Rozalén y mi chica
Ramos dirigiendo la orquesta... (Imposible dejar de citar, por supuesto, a
Anabel Perujo "Pek" que se encargó del diseño)... En fin, todo un buen equipo
con mucho "corazón".
• Por otra parte, el disco de
"El Kanka" me proporcionó el
"placer de disfrutar" con las historias, las melodías y los "guiños" que aquellas canciones me brindaban. Me he escuchado el disco muchas veces y siempre me aporta y me sugiere algo nuevo; es un disco repleto de grandes y de pequeños –pero muy hermosos– hallazgos poéticas y musicales.
• Y, en tercer lugar tuve, y la mantengo, la sensación de
"esperanza" y de
alegría" porque lo que estaba escuchando, o sea,
el Universo Musical y Poético que El Kanca está creando supone realmente una renovación y una verdadera innovación que felizmente nos llega –oportuna, y muy a tiempo–, para
"airear saludablemente" a nuestra "canción de autor ", e inyectarle una buena bocanada de alegría que falta le hace. (
"Canción de autor" hoy, en cierto casos,
"por cierto", bastante anquilosada, aburridilla, falseada y, últimamente, incluso con pretenciosas intencionalidades "mesiánicas" que en realidad no le pertenecen).
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| El Kanka, (Fotografía de Inés Poveda). |
Todo lo que he escrito hasta aquí, en este primer cuelgue sobre
El Kanka, en realidad podría sintetizarse y concretarse con orgullo –porque también me siento Sur– diciendo que a este cantautor malagueño le habita y le rebosa ese
"genio andaluz" que reivindicaba
Blas Infante; "genio" constituido por el
optimismo; por un
apasionado sentimiento de alegría y de festivo humorismo –que no se contradice con la
"seriedad solemne" cuando es necesaria–; y genio andaluz, a la vez, poseedor de una
inmensa exaltación imaginativa, y preñado de una
encantadora sencillez, que es lo que en estos últimos tiempos vengo reivindicando como el gran valor de la "humildad".
Y por hoy, le pongo freno a mi entusiasmo
"kakantiano" –que también es
"maninsero"– y dejo para un segundo "cuelgue" la realización de un análisis mas minucioso del
"Universo Kanka" y de lo que él llama sus
"cancioncillas". Será dentro de unos días, a partir del próximo jueves, a la vuelta de Calatayud, con la exposición
"Y la palabra se hizo música" ya inaugurada.