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martes, 26 de febrero de 2013

"ESTHER ZECCO". RELATO Y SECUENCIA DE UNA SEDUCCIÓN.

Hoy voy a dedicar este "cuelgue" a una joven cantautora que me tiene totalmente seducido, se llama ESTHER ZECCO. Nació en Segovia –y reside en Madrid–; lleva más de diez años en esto de la composición y la interpretación, pero he de confesar que la he descubierto muy recientemente –cosa que lamento porque es mucho y muy bueno lo que me he perdido–; ese descubrimiento feliz tuvo lugar en el concierto que nos ofreció el pasado domingo día 17 de febrero en la sala del National Geografic, de Madrid.

Esther Zecco.

Efectivamente, nunca había escuchado cantar en directo a Esther Zecco, y la verdad es que cuando el pasado día 17 empezó a hacerlo me quedé sorprendido.

Esther con una tremenda sencillez y simplicidad navegó por sentimientos, sensaciones, percepciones, latidos..., y consiguió con palabras y acordes –como si fueran pinceladas suaves– dibujar en el aire esa especie de complicidad misteriosa, que con frecuencia se establece, entre la realidad que está fuera de nosotros –a veces oculta, "detrás de una pared"–, y esa otra realidad que nos habita en el umbral de nuestros silencios.

En un momento del concierto, ya con el proceso de seducción irremediablemente asumido, me vinieron a la memoria unos versos de mi buen Gabriel Celaya, en los que habla de la canción. Dice Gabriel:


«Cantar es más que hablar. 
Cantar es alabar y abrir con un ¡oh¡ el mundo. 
Cantar es admirar ; no explicar, no decir. 
Cantar es saludar lo que no es explicable. 
mostrar la maravilla de la realidad [...]
Cantar es percibir y quedar fulmidado, 
y dar con las palabras que, al decir, son lo que es 
sin charlatanerías, ni adornos de oropel.
Cantar es descubir el misterio del hecho 
que aunque está ante nosotros no sabemos ver».
(GABRIEL CELAYA)

«Mira los semáforos que cambian de colores –canta Esther: percibe, descubre y muestra–; un muñeco parpadea / y la gente se acelera y todos corren... / Mira, se están cayendo las hojas de aquel árbol / están muertas aunque parece bailando / pero puede recogerlas del camino hacia el trabajo... Pero puedes recogerlas» ("Mira").

Esta aproximación a la realidad –o a lo que Celaya llama al "misterio del hecho"– en las canciones de Esther Zecco adquiere tres dimensiones precisas y mágicas –"sin charlatanería ni adornos de oropel"–..., a saber: "sencillez", "intimismo" y "cotidianidad"; tres formas de contemplar y de contar la realidad –la de dentro y la de fuera– que se traducen en palabras "reinnovadas" de sentido, en bocanadas de vida y en destellos de sensibilidad... ¡Fíjense ustedes en el siguiente texto!:


«Ya no sé de dónde soy,
ya no extraño mi colchón,
ya no sé si voy o vuelvo.
Descuelgo el teléfono
me habla un teleoperador:
“Por su seguridad esta conversación quedará grabada”
¿Dónde está mi libertad?
¿Dónde está?
Que con máquinas nunca he sabido hablar

Son días caninos, de choque de trenes
Buscando disparos de muchos colores que limpien mis sienes
Son días de lluvia, de luces de freno
Botellas que calman, pronóstico de asma en un cenicero…

Ya no sé de dónde soy,
ya no extraño mi colchón,
ya no sé si estoy de paso o no
Piso el acelerador,
palabras en un panel
“Advertencia, radar en la zona, modere su velocidad”
¿Dónde está mi soledad?
¿Dónde está?
Que con cámaras grabando no sé andar».
("Disparos de colores").

El concierto proseguía, y con él, el "increscendo" de la seducción, sobre todo cuando Esther decidió adentrarse en el terreno del amor –donde la seducción y la irracionalidad se hacen inseparables–. Y le cantó al amor sin renunciar, para nada, a su "sencillez", a su "intimismo" y a su "cotidianidad"... ¡Muy bellas canciones de amor "sin charlatanería ni adornos de oropel"!... ¡Como debe ser!...

«A veces quiero que te enfades conmigo,
lo sé, no tiene ningún sentido.
Una y mil veces yo sigo poniéndote a prueba;
pienso: A ver hasta donde llega.
A veces quiero que te vayas de aquí,
no creas que lo digo por decir,
una y mil veces yo sigo obligándote a hacer las maletas,
pienso: A ver hasta cuando se queda».
("Quiero que te enfades conmigo")


«Todos tan mayores y al final
resulta que somos tan niños.
Por qué de repente me cuesta
no hacer en el aire castillos. [...]

Qué me pasa que ando como los niños,
que ando por los bordillos,
que pierdo el equilibrio,
que todo me sabe a azúcar y miel,
que sólo hago aviones de papel. [...]

Ya sabes que me iría corriendo
detrás del autobús que te lleva a tu casa.
Y sé que los niños nunca tienen prisa
y será por eso que no llegan tarde.
Dibujo en el suelo tu nombre con tizas,
pero los columpios del parque ya no son como antes.

Qué me pasa que ando como los niños,
que ando por los bordillos,
que pierdo el equilibrio,
que al sentarme no me cuelgan los pies,
sigo haciendo aviones de papel
("Aviones de papel").

Y al final –cuando el concierto "cantaba a su fin", y la seducción "alea jacta es"Esther Zecco me anticipó mi salida –ahora un poco más consciente y esperanzada– a una impersonal Gran Vía, de un Madrid sin mar, que me lleva a casa:


«Cuando salgo de casa  
me cruzo con un perro. 
No sé cómo se llama,
no sé si tiene dueño.
También veo a unos niños 
que llegan al colegio, 
no pueden con los libros,
tienen cara de sueño.
Algún desconocido 
me deja conectarme 
a su red de alto alcance
y ya soy navegante.

El hombre del kiosco
no tiene buena cara, 
se lo noto en los ojos,
a saber qué le pasa…
Y ahí está la señora,
esa que come sola, 
con mirada perdida 
ya vuelve a la oficina.
Algún desconocido 
me deja conectarme 
a su red de alto alcance 
y ya soy navegante.

Me asomo a la ventana, 
pero no veo nada, 
tan sólo un patio viejo 
y el mar está tan lejos…
El mar está tan lejos…
Algún desconocido 
me deja conectarme 
a su red y en mi casa 
sin mar soy navegante»
("Desconocidos")

En fin, el caso es que Esther, la otra noche, en su concierto, me permitió conectarme a su red de canciones –o sea, de sensibilidades– y, sin tener cerca el mar, me hizo sentirme navegante por ese mundo tan suyo, y tan fascinante, de "sencillez", de "intimismo" y de "cotidianidad"; y quedé "fulminado" –como dice Celaya–, y además, de la forma que a mi verdaderamente me gusta: "sin charlatanerías, ni adornos de oropel".

Desde aquel día, me persigue una de las maquetas de Esther con once canciones..., y la seducción es ya definitivamente irreversible.

domingo, 24 de febrero de 2013

CANTIJUEGO: «POEMUSICALIZADOS - 1»

Uno de los rasgos característicos de nuestra "canción de autor" ha sido el de la "musicalización" de textos originales de nuestros grandes poetas; gesto creador a través del que se produce el encuentro entre la palabra y la música dando origen a ese acontecimiento mágico y hermoso de que "LA PALABRA SE HAGA MÚSICA Y HABITE ENTRE NOSOTROS PARA QUE PODAMOS DISFRUTARLA".

Este acontecimiento, –con motivo de uno de los cumpleaños del programa de radio que yo dirigí y presenté en la COPE hace años–, lo expresó plásticamente, de forma extraordinaria, DIMITRI PAPAGUEORGUIU, pintor y grabador de origen griego, que me dedicó el siguiente grabado:


Hoy, para celebrar ese encuentro creativo y fértil entre la poesía y la música, voy a iniciar una serie de "catijuegos" a los que les he puesto el nombre de:
 «POEMUSICALIZADOS»

El primero de estos "cantijuegos" –que será el menos complicado– consiste simplemente en que identifiques a cada uno de los 24 poetas que seguidamente aparecen fotografiados, y les pongas nombre.... Ya sabes, para "cantijugar", o para "seguir el cantijuego" puedes utilizar el apartado de "comentarios".

«LA CLAVE» (7 DE MAYO DE 1993): «¿QUÉ FUE DE LOS CANTAUTORES CONTESTATARIOS?» - TERCERA PARTE.

Ayer sábado me fue imposible colgarlo, pero hoy ya lo tenemos aquí: es la TERCERA PARTE del histórico programa de LA CLAVE que se celebró el 7 de mayo de 1993 con el título genérico de «¿QUÉ FUE DE LOS CANTAUTORES CONTESTATARIOS?».


Las dos partes anteriores, por si no las has escuchado, puedes encontrarlas en los siguientes enlaces.



La parte del programa que vamos a poder ver y escuchar hoy es especialmente interesante, ¡ya lo comprobaréis!..., en ella se abordan una gran variedad de temas:

Jerónimo Granda ironiza sobre la "canción de autor" a la búsqueda de su identidad y se autodefine como "cantamañanas".

Carlos Cano, con su humor, tan característico, nos cuenta, por ejemplo una inédita experiencia de Estrellita Castro participando en un mitin de Fraga Iribarne, cuando el PP era Alizanza Popular... ¡sencillamente genial!... ¡no tiene desperdicio!

• Se plantea el tema del "colonialismo cultural norteamericano" y Labordeta nos habla de la ignorancia que se tenía –y que yo creo que se sigue teniendo en la actualidad– de la "canción de autor" italiana. A propósito de eso, nos cuenta la anécdota de un concierto dado en España por Joaquín Sabina y Lucho Dalla.

Marina Rossell plantea el tema de la falta de apoyo de los medios de comunicación y surge el tema de la radio. A mí, en aquel momento, me habían "echao" de la COPE como consecuencia de la llegada del imperio de José María García, del fútbol y de esa máxima que sigue siendo ley: "LA PELA ES LA PELA".

• Yo, como siempre hablando de la escuela y la canción; y de lo importante que es nuestra canción como documento de referencia para conocer de verdad la historia de nuestro país durante los últimos años de la dictadura y primeros de la transición democrática.

Javier Krahe... ¡GENIAL!... sigue soliviantando al personal con el tema del "aburrimiento".

Chicho Sánchez Ferlosio... ¡el más sabio de los sabios!... Siempre puntualizando.

• Y, al final, una magnífica definición de Carlos sobre la "canción de autor"; no conozco otra mejor: "ES UNA HISTORIA DE EMOCIONES Y DE SENTIMIENTOS".

Pues así es, como dice Carlos...; y sin más... ¡pasen a ver este vídeo! y a conocer una pequeña parte de esa historia... ¡Creo que merece la pena dedicarle a su visionado media hora de nuestro domingo!.


sábado, 23 de febrero de 2013

... Y LA PALABRA SE HIZO MÚSICA. "PUEBLO DE ESPAÑA, ¡PONTE A CANTAR!"" (2ª Parte)









Continuo la copia de un nuevo apartado de mi libro
"Crónica cantada de los silencios rotos";
concretamente el titulado: 
«Pueblo de España, ¡ponte a cantar!» (2)



Cataluña, 1957. Josep M. Espinàs, uno de los creadores del colectivo "Els Setze Jutges", del que seguidamente hablaré, de varias conferencias bajo el título de "Georges Brassens, el trobador del nostre temps" –en mayo del 62 grabaría su primer disco cantando en catalán: "Espinàs canta Brassens"–.


En enero de 1959, Lluís Serrahima publica en la revista "Germinàbit", de la Unió Escolania de Montserrat, un artículo titulado "Ens calen cançons d'ara" que tendrá una repercusión muy importante dentro y fuera de Cataluña. Entre otras cosas, en aquel artículo Lluís decía:

Lluís Serrahima. (Foto de Juan Miguel Morales).

«Hem de cantar cançons però nostres i fetes ara […] és greu que no se'n facin de noves, jo almenys no n'he sentides. Podem atribuir-ho a les circumstàncies, però de cançons se'n poden fer de moltes menes i maneres, a més, aquestes circumstàncies no poden per elles mateixes, privar un poble de les seves cançons. És precisament en moments difícils que han nascut gran nombre de cançons, de les boniques, aquelles que els pobles han transformat en una mena d'oració col·lectiva […]. Es tracta, doncs, que surtin cançons d'aquest moment nostre […]. Què fan els músics que ara són joves?».

«Hemos de cantar canciones pero que sean nuestras y hechas ahora [...] es grave que no se haga nada nuevo, yo por lo menos nada he oído. Esto lo podemos atribuir a las circunstancias, pero se pueden hacer canciones de muchos modos y maneras; aún más, estas circunstancias no puede, por sí mismas, privar a un pueblo de sus canciones Es precisamente en los momentos difíciles cuando han nacido muchas canciones que el pueblo transformó en oraciones colectivas [...]. Se trata, pues de que aparezcan canciones de este momento nuestro [...]. ¿Qué hacen los músicos que ahora son jóvenes?».

¿Qué hacían los músicos que entonces eran jóvenes?... Aquel mismo año (1959), un joven valenciano –que posiblemente ni había leído el artículo de Serrahima–, durante un trayecto en motocicleta de Xàtiva (su ciudad natal) a Valencia, idea "Al vent". Era Raimon, y era la canción que marcaría un hito indiscutible no sólo en la historia de nuestra canción popular, sino, también, en la toma de conciencia y en el impulso colectivo de muchos miles de ciudadanos y ciudadanas que, por todos los rincones del Estado, clamaban, y a partir de ahora cantaban, a la vida y a la libertad.

«Yo no olvidaré nunca –nos recordaba José Luis Arangurenla presentación, todavía en una política intimidad, si es que pueden casarse estas dos palabras, y desde luego en una intimidad políticamente asediada, que en la sesión de clausura de un congreso internacional nuestro sobre el «nouveau roman» y el realismo social, hicieron José María Castellet y sus amigos catalanes de la cançó, de Raimon. Fue un acontecimiento memorable». (Fragmento del prólogo del Vol. 4 de mi libro "Veinte años de canción en España").


Cubierta del primer single de Raimon en el que
aparece la primera grabación de "Al vent" (1963)

Contraportada del primer single dedicado por
Raimon
a
Gabriel Celaya y Amparo Gastón, 1964.

(Mientras tanto, un preadolescente, en Jaén, –yo concretamente– sin enterarse de lo que estaba pasando de Despeñaperros para arriba, se debatía entre el aburrimiento y la inquietud sin saber muy bien lo que le pasaba por dentro..., tuvieron que transcurrir cuatro años para que Raimon y "Al vent" se cruzaran en su camino y le hicieran cambiar radicalmente su vida. Y es que la canción, como el amor –como cantaba Violeta–, «se va enredando, enredando como en el muro la hiedra, y va brotando, brotando, como el musguito en la piedra»).

Entramos ya en el periodo comprendido entre los años sesenta y primeros de los setenta, años en los que los hechos y los acontecimientos anteriormente destacados, y sin duda otras muchas iniciativas culturales de ese mismo signo, van a alumbrar una década y media auténticamente prodigiosa y fértil respecto a la creación musical y, unida a ella, a la revolución cultural y política en todo el Estado.

Fue una etapa de nuestra historia en la que, como vamos a redescubrir seguidamente –analizada y sentida con la perspectiva que siempre nos proporciona el tiempo transcurrido–, parece como si realmente todos nuestros pueblos hubiesen escuchado y creído en los versos de Jesús López Pacheco que Adolfo Celdrán musicalizó y cantó en 1970.

Jesús López Pacheco.


«Una canción, una canción,
llena las calles de la ciudad.
Canta el martillo, canta el motor,
ya canta el brazo trabajador.
Las herramientas tienen cantar.
Lo canta el hombre al trabajar.
Todas las manos se van a alzar,
un solo puño las unirá. 
¡Pueblo de España ponte a cantar!
¡Pueblo que canta no morirá!»
("Pueblo de España ponte a cantar"
Jesús López Pacheco - Adolfo Celdrán)

Dado que el número de iniciativas y experiencias culturales que se desencadenaron en aquella época, pese a la represión y la censura, fueron muchas, y aún muchos más los nombres propios que las protagonizaron –bien participando en colectivos más o menos organizados, bien de forma independiente–, me voy a limitar a mostrar tan sólo un plano general y algunos planos medios de la situación.

Si contemplamos desde un plano general el fenómeno creativo que, en torno a la canción, se produjo en España durante los años sesenta y primeros de los setenta, pienso que al menos podemos obtener tres visiones altamente significativas de la época que pueden resultarnos elocuentemente aleccionadoras en el presente.

Por una parte, el estallido de un "entusiasmo creador" incontenible generado, sin duda, por la existencia de una razón utópica, de una esperanza compartida, que provocaba la fertilidad fluida, airosa y limpia del sentimiento, de la palabra y de la sensibilidad.

Una esperanza que nuestro inolvidable Ovidi Montllor, lamentable e irremediablemente ausente, supo expresarnos y transmitirnos, ya en los años ochenta, con la contundente fuerza de su voz, haciéndose eco de unos extraordinarios versos del poeta Vicent Andrés Estellés:


«Me aclamo a ti, madre de tierra sola.
araño tus rodillas con uñas sucias, 
invoco un nombre o secreta consigna, 
madre de polvo, secuestrada esperanza. 
Mientras el gran fuego o la ferocidad 
sigue caminos, sigue oscuros caminos, 
me agarro a ti, a lo que más quería, 
y canto el día de la mañana ilimitada. 

El claro camino, el profundo idioma, 
un alfabeto fosforescente de piedras, 
un alfabeto siempre con la llave en la cerradura, 
el limpio destino, la senda de luz. 
Siempre a la noche iluminado entero, 
un bello futuro, un augusto lugar, 
serás levadura que hace subir el pan, 
serás el sol y serás la cosecha. 

Serás la fe y la medalla oculta, 
serás el amor y la ferocidad, 
serás la llave que abre todas las cerraduras, 
serás la luz, la luz ilimitada. 
Serás confín donde la aurora comienza
serás trigo, escalera iluminada. 
Serás el ave y serás la bandera, 
el himno fecundo del retorno de la patria, 
todo desgarrado del emblema que sube, 
serás el ave y serás la bandera. 
Yo subiré piadosamente los escalones
y cuando llegue al final entonaré 
la plegaria de los bienes que me retornabas siempre». 
(“Me aclamo a ti”. Vicent Andrés Estellés - Ovidi Montllor).

Vicent Andrés Estellés.

«M'aclame a tu, mare de terra sola. / Arrape els teus genolls amb ungles brutes. / Invoque un nom o secreta consigna, / mare de pols, segrestada esperança. / Mentre el gran foc o la ferocitat / segueix camins, segueix foscos camins, / m'agafe a tu, os que més estimava / i cante el jorn del matí il·limitat. / El clar camí, el pregon idioma / un alfabet fosforescent de pedres, / un alfabet sempre amb la clau al pany, / el net destí, la sendera de llum, / sempre, a la nit, il·luminant, enterc, / un bell futur, una augusta contrada! / Seràs el rent que fa pujar el pa, / seràs el solc i seràs la collita, / seràs la fe i la medalla oculta, / seràs l'amor i la ferocitat. / Seràs la clau que obre tots els panys, / seràs la llum, la llum il·limitada, / seràs confí on l'aurora comença, / seràs forment, escala il·luminada! / Seràs l'ocell i seràs la bandera, / l'himne fecund del retorn de la pàtria, / tros esquinçat de l'emblema que puja. / Jo pujaré piament els graons / i en arribar al terme entonaré / el prec dels béns que em retornaves sempre». (“Me aclamo a ti”. Vicent Andrés Estellés - Ovidi Montllor).

Por otra parte, un segundo rasgo o visión panorámica que podemos obtener de aquella época fue la «capacidad de difusión y de contagio» que tuvo aquel movimiento precisamente en un tiempo en el que grabar un disco era muy complicado –casi imposible para la mayoría de los creadores–, y cantar en público, una peligrosa y arriesgada aventura, tanto para los cantantes como los que participábamos con entusiasmo en los recitales. Difusión y contagio que sólo fueron posibles, por tanto, gracias a la convicción radical y a la necesidad de una vida más digna, que todos compartíamos, y al lenguaje universal utilizado, que por encima del espacio, de la lengua, de las nacionalidades o de las creencias religiosas, nos permitía entendernos, nos hacía sentirnos cómplices y nos ayudaba a descifrar todas las claves que, de forma imprescindible, había que utilizar para liberarse de la censura.


(Recordemos que fueron años en los que, por ejemplo, trabajábamos codo a codo, ateos, agnósticos y creyentes –eso sí: todos revolucionarios amantes de la libertad–; momentos en los que, ante la ausencia de sindicatos libres y de partidos políticos legalizados, las comunidades cristianas de base, progresistas, y los movimientos apostólicos estudiantiles, rurales y obreros se convirtieron –sobre todo en los años sesenta– en plataformas eficaces para el encuentro, el diálogo, la reivindicación y la lucha contra la dictadura).

Aquel era el lenguaje que, en la esperanza –«claro camino, senda de luz y confín donde la aurora empieza»–, nos desvelaba la grandeza de nuestra humanidad secuestrada; un lenguaje que resultaba como un elixir estimulante que hacía posible lo casi imposible: burlar –no sin riesgos– la represión y la censura:



«¡Arriba hermano hombre!
¡Arriba sobre tus sueños de alegría despedazada!
Como un rayo asesinas las nadas circundantes
Y en un pozo de sangre ilusionas tus dones fracasados.
Todo es cielo en silencio. Tú sólo ruges.
Tú sólo ríes. Tú sólo lloras sobre el mar.
Nace la primavera otra vez para ti.
Y para que tú vengas
Se han hecho los abismos que en cada vida se crean
Y las noches terribles
En que una vez desolada
Nos advierte para siempre
Que nada importa ya.
¡Arriba esa mirada eterna
que desafía océanos impávidos de estrellas
y es capaz de enfrentarse cara a cara
con la sorpresa de existir
en el inocente vértigo del tiempo!
¡Todo es quimera en tomo!
¡Todo es un tigre merendando
entre tumbas y olvido y viento y nubes!
Pero tu relámpago abraza las colinas
y es tu testuz altiva
como mundos de asombro
la exacta demostración dolorosa
de que el infierno se ha hecho para ti
y para que tú la violes sagradamente;
He ahí a la vida esperando tus puños y tus besos,
y estelares nacientes prometidas
surcando tu viejo corazón de niño navegante
entre horas sin cerco y horas derruidas y amarguras proféticas
moldeando en sollozos la aurora de dioses.
Triste es el fondo de tus ruinas.
 Pero un buzo celeste
tú: hombre hermano maldito
minero de ternura luchador sanguinario
sin meta fija en las noches ardientes
marcha, busca, acaricia, mata
ávido de esplendores dice la palabra
y la tierra sabe de un sentido como espada
y ya no es tan ciego el girar de los soles».
("Hermano hombre". Miguel Labordeta - José Antonio Labordeta).

Y, en tercer lugar, un último rasgo que nos ofrece este primer plano de la realidad en aquel tiempo en nuestro país, es el hecho de la «solidaridad». Sabíamos que la "estaca" estaba empezando a pudrirse y que si todos trabajábamos fuerte, unos por el norte, otros por el sur, por el este y por el oeste, seguro que caería:

«En esta nave en que vamos
se necesitan remeros;
el puerto es la libertad,
el capitán es el pueblo.
Un grano no hace granero,
pero ayuda al compañero».
(“Un grano no hace al granero”
Cástor - Luis Pastor).


«Desbrozando cada uno el suyo,
y entre todos el nuestro
ampliemos sin interrupción
el camino humano.
Dueño cada uno de sí mismo,
nadie en lugar alguno dominado.
Unidos todos los pueblos
tendremos nuestro futuro».
(“Martxa baten lehennotak” [Fragmento].
J. A. Arze - Mikel Laboa).

«Bakoitzak urraturik berea / denon artean geurea / etengfabe gabiltza zabaltzen / gizatasunari bidea. / Inon ez inor menpekorokan / nor bere buruaren jabe / herri guztioak bat eginikan / ez gabiltza gerorik gabe». (“Martxa baten lehennotak”. J. A. Arze - Mikel Laboa).

«Si yo tiro fuerte por aquí
y tú tiras fuerte por allí,
seguro que cae, cae, cae,
y podremos liberarnos».
(“L’estaca” [Fragmento]. Lluís Llach).

«Si jo l'estiro fort per aquí / i tu l'estires fort per allà, / segur que tomba, tomba, tomba, / i ens podrem alliberar». (“L’estaca”. Lluís Llach).


«Delante de nosotros las mareas,
las barcas y los peces...
Delante de nosotros, una vida
entera para remar...
Ahora no tenemos miedo
a que llegue el invierno.
Nuestra barca dominará
el temporal».
(“Estamos chegando ó mar” [Fragmento].
Bibiano Morón).

«Diante de nós as mareas / as chalanas e os peixes... / Diante de nós unha vida / enteira pra remar / Agora non temos medo / que veña o inverno / a nosa gamela campeará / o temporal». (“Estamos chegando ó mar”. Bibiano Morón).

viernes, 22 de febrero de 2013

SILVIO ADMIRADO Y REIVINDICADO


JOAQUÍN CALADERON y ANTONIO AMUEDO, ambos compositores y cantantes sevillanos, acaban de poner en marcha un precioso proyecto basado en la admiración que sienten –compartida por millones de personas, yo entre ellas– hacia el gran trovador cubano SILVIO RODRÍGUEZ

Este proyecto se concreta en la preparación y en la realización de unos conciertos en los que van versionar canciones de Silvio, reivindicando así su grandeza musical y poÉtica. 

El primero de esos conciertos, como puede observarse en siguiente cartel, va a celebrarse mañana sábado en la sala La Estación, de Sevilla.



Tras el concierto sevillano Joaquín y Antonio tienen la idea de organizar una gira dedicada a Silvio por otras ciudades; iniciativa que me parece magnífica...; tan magnífica como al mismísimo Vicente Feliú que ayer mismo al recibir la noticia en mi muro de facebook les mandaba, desde La Habana, el siguiente mensaje: «Espérenme que voy a hacerles segundas voces».

Para empezar a saborear lo que sin duda va ser un emotivo, lindo y extraordinario espectáculo os dejo cinco vídeos en los que Antonio Amuedo y Joaquín Calderón canta algunas canciones de Silvio: Estos vídeos tienen el valor añadido de que fueron grabados y dan testimonio del primer día que ambos se juntaron para iniciar el diseño del concierto y los ensayos. ¡Es sin duda un bonito regalo del que vamos a poder disfrutar hoy, y durante el fin de semana que ya felizmente se nos echa encima!


Si no creyera en la locura
de la garganta del sinsonte
si no creyera que en el monte
se esconde el trino y la pavura.

Si no creyera en la balanza
en la razón del equilibrio
si no creyera en el delirio
si no creyera en la esperanza.

Si no creyera en lo que agencio
si no creyera en mi camino
si no creyera en mi sonido
si no creyera en mi silencio.

Qué cosa fuera,
qué cosa fuera la maza sin cantera.

Un amasijo hecho de cuerdas y tendones
un revoltijo de carne con madera
un instrumento sin mejores resplandores
que lucecitas montadas para escena.

Qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera
qué cosa fuera la maza sin cantera

Un testaferro del traidor de los aplausos
un servidor de pasado en copa nueva
un eternizador de dioses del ocaso
júbilo hervido con trapo y lentejuela.

Qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera
qué cosa fuera la maza sin cantera.

Si no creyera en lo más duro
si no creyera en el deseo
si no creyera en lo que creo
si no creyera en algo puro.

Si no creyera en cada herida
si no creyera en la que ronde
si no creyera en lo que esconde
hacerse hermano de la vida.

Si no creyera en quien me escucha
si no creyera en lo que duele
si no creyera en lo que quede
si no creyera en lo que lucha».
("La maza")




«Para no hacer de mi ícono pedazos,
para salvarme entre únicos e impares,
para cederme un lugar en su Parnaso,
para darme un rinconcito en sus altares
me vienen a convidar a arrepentirme,
me vienen a convidar a que no pierda,
mi vienen a convidar a indefinirme,
me vienen a convidar a tanta mierda.

Yo no sé lo que es el destino,
caminando fui lo que fui.
Allá Dios, que será divino:
yo me muero como viví.

Yo quiero seguir jugando a lo perdido,
yo quiero ser a la zurda más que diestro,
yo quiero hacer un congreso del unido,
yo quiero rezar a fondo un hijonuestro.
Dirán que pasó de moda la locura,
dirán que la gente es mala y no merece,
mas yo seguiré soñando travesuras
(acaso multiplicar panes y peces).

Dicen que me arrastrarán por sobre rocas
cuando la Revolución se venga abajo,
que machacarán mis manos y mi boca,
que me arrancarán los ojos y el badajo.
Será que la necedad parió conmigo,
la necedad de lo que hoy resulta necio:
la necedad de asumir al enemigo,
la necedad de vivir sin tener precio».
("El necio")


«Ojalá que las hojas no te toquen el cuerpo cuando caigan
para que no las puedas convertir en cristal.
Ojalá que la lluvia deje de ser milagro que baja por tu cuerpo.
Ojalá que la luna pueda salir sin ti.
Ojalá que la tierra no te bese los pasos.

Ojalá se te acabe la mirada constante,
la palabra precisa, la sonrisa perfecta.
Ojalá pase algo que te borre de pronto:
una luz cegadora, un disparo de nieve,
ojalá por lo menos que me lleve la muerte,
para no verte tanto, para no verte siempre
en todos los segundos, en todas las visiones:
ojalá que no pueda tocarte ni en canciones.

Ojalá que la aurora no dé gritos que caigan en mi espalda.
Ojalá que tu nombre se le olvide a esa voz.
Ojalá las paredes no retengan tu ruido de camino cansado.
Ojalá que el deseo se vaya tras de ti,
a tu viejo gobierno de difuntos y flores».
("Ojalá")


«Me estremeció la mujer que empinaba a sus hijos
hacia la estrella de aquella otra madre mayor.
Y cómo los recogía del polvo teñidos
para enterrarlos debajo de su corazón.

Me estremeció la mujer del poeta, el caudillo,
siempre a la sombra y llenando un espacio vital.
Me estremeció la mujer que incendiaba los trillos
de la melena invencible de aquel alemán.

Me estremeció la muchacha
hija de aquel feroz continente,
que se marchó de su casa
para otra de toda la gente.

Me han estremecido un montón de mujeres,
mujeres de fuego, mujeres de nieve.

Pero lo que me ha estremecido
hasta perder casi el sentido,
lo que a mi más me ha estremecido
son tus ojitos, mi hija,
son tus ojitos divinos.

Me estremeció la mujer que parió once hijos
en el tiempo de la harina y un quilo de pan
y los miró endurecerse mascando carijos.
Me estremeció porque era mi abuela además.

Me estremecieron mujeres
que la historia anotó entre laureles.
Y otras desconocidas, gigantes,
que no hay libro que las aguante».
("Mujeres")


«Estoy buscando una palabra
en el umbral de tu misterio.
¿Quién fuera Alí Babá?
¿Quién fuera el mítico Simbad?
¿Quién fuera un poderoso sortilegio?
¿Quién fuera encantador?

Estoy buscando una escafandra,
al pie del mar de los delirios.
¿Quién fuera Jacques Costeau?
¿Quién fuera Nemo, el capitán?
¿Quién fuera el batiscafo de tu abismo?
¿Quién fuera explorador?

Corazón obscuro,
corazón con muros,
corazón que se esconde,
corazón que está dónde,
corazón en fuga,
herido de dudas
de amor.

Estoy buscando melodía
para tener como llamarte.
¿Quién fuera ruiseñor?
¿Quién fuera Lennon y McCartney,
Sindo Garay, Violeta, Chico Buarque?
¿Quién fuera tu trovador?»
("Quién fuera")

jueves, 21 de febrero de 2013

"DIEGO OJEDA" EN EL CICLO DE CANTAUTORES «MADRID PRESENTA». DEL «enCANTO» Y LA MADUREZ.

Hacía bastante tiempo que no participaba de un concierto de DIEGO OJEDA; por fin lo hice anoche miércoles; fue en su concierto «PIANO Y VOZ» organizado en la Sala Libertad 8 dentro del ciclo de "canción de autor" que con con el título genérico de MADRID PRESENTA, promueve y lidera, desde hace ya varios años, el amigo Antonio Peña y su equipo de colaboradores.


La circunstancia de que, por unas razones u otras, hace varios meses que no escuchaba cantar a Diego en directo, ha sido para mí –en esta ocasión– profundamente positiva y gratificante, sobre todo porque me ha proporcionado la perspectiva necesaria para descubrir y para sentir la evolución, la madurez, y el buen cantar, que Diego ha alcanzado desde el anterior concierto en que nos vimos; concierto que no recuerdo muy bien cuando fue, pero que en realidad no ha sido hace mucho tiempo.

Alejandro Martínez y Diego Ojeda.
Diego Ojeda.

Anoche Diego se desprendió de su guitarra y decidió acompañarse al piano por Alejandro Martínez –creo recordar que es la primera vez que los escucho tocar y cantar juntos– y el resultado de esa fusión fue –al menos para mí– ¡sorprendente!. A la salida del concierto, yendo ya para mi casa, me asaltó la visualización gráfica de una palabra que resume con claridad mis sensaciones de anoche: «enCANTAmiento»...; el concierto de Diego Ojeda me «enCANTÓ».

Diego, anoche cantó con todo su cuerpo y apasionadamente; empezó diciendo que iba a hablar poco, y así lo hizo; no le dio cabida mas que a su palabra cantada, a su música –bellísimamente interpretada por Alejandro– y a su sensibilidad... Sobraban las explicaciones y las palabras; fue una noche de canciones en estado puro –como debe ser; o, al menos, como a mi me gusta–. Y en ese clima el cantautor canario bordó su repertorio; le puso alma, latidos y pasión... Nada distrajo la profundidad y la calidad literaria de su "poÉtica"; y nada interfirió en el libre vuelo de sus confidencias y sentimientos... Pocas veces he percibido y he sentido el cantar de Diego de forma tan madura, tan serena y convincente.

En mitad del concierto le acompañaron Marino Sáiz –imposible su ausencia–, y David Moya, interpretando una de sus canciones a dúo con Diego. (Por cierto, le debo un extenso "cuelgue" a David, autor de uno de los discos más bellos que se han editado en estos últimos años, concretamente en 2011: "Cinco manías de hombre solo").


Y dicho todo la anterior, seguidamente voy a ofreceros algunas de las fotografías que tomé anoche el Libertad 8, toda una crónica visual de lo bien bonito que allí aconteció:

Empieza el concierto.
Alejandro Martínez y Diego Ojeda.
Diego Ojeda. ¡Cantó hasta con las manos!
Alejandro Martínez.
David Moya va a entrar en acción...
... y sonríe...
... y se echa a cantar.
David Moya y Diego Ojeda.
Ha llegado Marino Sáiz y se prepara, Diego sonríe.
Alejandro Martínez, Marino Sáiz y Diego Ojeda.
¡Menudo trío!
Marino y Diego tocando el violín y cantando
¡como quién respira!
Alejandro cantando una de las canciones de su
reciente disco titulado "Orgullo"
Y Diego Ojeda hizo la lectura de su hermoso poema "Adolescencia"
publicado en su libro "A pesar de los aviones".

martes, 19 de febrero de 2013

«TONTXU [SOLO]» 2 - ¡BENDITA SEA LA SENCILLEZ Y LA SIMPLICIDAD EN EL ARTE DE HACER Y DE INTERPRETAR CANCIONES!

En este tercer "cuelgue" dedicado al último trabajo discográfico de TONTXU, he de decir, para empezar, que una de las cosas que más me gustan de él, es precisamente su título [SOLO]; título que responde a que en él podemos escuchar 24 canciones prácticamente al desnudo, es decir, grabadas por Tonntxu solamente con su voz y su guitarra... ¡no hace falta mucho más para disfrutar de la belleza si el que canta lo hace bien, y las canciones tienen calidad musical y poÉtica!

Tontxu. (Fotografía de Marcela Magno).

Esta forma de plantearse una grabación discográfica me parece muy hermosa, y nada tiene que ver con esas –cada vez más frecuentes– "superproducciones corales" cuajadas de invitados que indiscriminadamente se van incorporando al proyecto. Se trata, pienso yo, de producciones en las que el autor de turno cree que incorporando a famosos en la grabación el disco se va a hacer más atractivo o comercial; lo que en realidad, desde mi punto de vista, no es así, y solo pone de manifiesto, en la mayoría de los casos, la falta de confianza o de seguridad del creador en si mismo y sus posibilidades. (Cada vez me pone más histérico cuando un joven cantautor me habla de su nuevo disco y para atraer mi atención me dice: «¿Y sabes quien canta conmigo?»... En ese momento no puedo dejar de pensar siempre lo mismo: «Canta tú contigo mismo, que eso es lo que más me interesa escuchar»).

Desde mi punto de vista esas "superproducciones corales" tienen sentido y son importantes cuando hablamos de grandes creadores, con una larga y muy popular trayectoria musical, que en un momento de su carrera artística deciden grabar un "Entre amigos" –como el famoso e inolvidable disco de Aute–; o un disco de "duetos" con canciones que ya forman parte de la memoria colectiva y que compartidas se convierten en verdaderos rituales de exaltación de la belleza y de la sensibilidad.

Tontxu. (Fotografía de Marcela Magno).

Pero bueno, volvamos sobre el nuevo trabajo discrográfico de TONTXU. Como antes decía, él ha optado por la grabación de sus canciones con sencillez, con una gran simplicidad y, a fin de cuentas [SOLO]. No le ha hecho falta más que su voz y su guitarra para ofrecernos un disco realmente hermoso. A mí, por lo menos, así me lo parece. Es un disco emocionante por la sobriedad, por la espontaneidad, porque se perciben sus latidos y sus sentimientos, y porque, a fin de cuentas –te podrá gustar más o menos– pero puedes percibir a la perfección ese mágico hermanamiento entre la palabra y la música; en este caso, entre la voz y la guitarra.

La nueva obra «Tontxu[Solo]» se compone de tres disquetes que seguidamente voy a describir:

El diquete número "uno" es un DVD que contiene: Una amplia información visual sobre el desarrollo de la experiencia vivida por Tontxu en La Patagonia, el vídeo que visualizábamos ayer, la colección de fotografías realizadas por Marcela Magno y una biografía de Tontxu.


El disquete número "dos" contiene estas doce canciones:


1 - Pero no puedo.
2 -Fue solamente un beso.
3 - Te amaré mejor.
4 - En el medio.
5 - Corazón de mundanza.
6 - Si no es contigo.
7 - Amelie.
8 - Buscándote.
9 - Con un canto en los dientes.
10 - Chueca.
11 - Gota de agua.
12 - Todos dicen te quiero.

De este disco "dos" os invito a visualizar el siguiente vídeo
en el que Tontxu canta el tema "Si no es contigo":




El disquete número "tres" contiene estas doce canciones:


1 - Ángel de puntillas.
2 - La otra cara del amor.
3 - Madrid Barcelona.
4 - Marinero madrileño.
5 - Humo y viento.
6 - Para tocar el cielo.
7 - Yo no he sido.
8 - Una rosa blanca.
9 - De lo que dije anoche.
10 - Todo para los demás.
11 - Saldo cero.
12 Bossalafate.

CADA VEZ QUE CONTEMPLO UNA IMAGEN DEL DOLOR Y DE LA DESGARRADORA Y CRUEL INJUSTICIA QUE ESTA VIVIENDO "CUBA Y EL PUEBLO CUBANO" SE ME ROMPE EL ALMA...

... se me saltan las lágrimas, me desespero por la impotencia y siento un infrenable ODIO –¡sí! odio!- hacia el repugnante  Donald Trump y s...