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domingo, 13 de noviembre de 2011

LA NUEVA ESTACIÓN DE SEVILLA. "DONDE LA PALABRA SE HACE MÚSICA"

Este fin de semana he estado en Sevilla participando en el I Congreso Internacional de Flamenco y he aprovechado el viaje para conocer la nueva Sala de conciertos de La Estación –ahora situada en la calle Peral 34–; ha sido una magnífica sorpresa porque, en realidad, ahora, con sus nuevas instalaciones, La Estación pasa a convertirse en uno de los mejores espacios culturales –sevillanos– en los que puede escucharse en directo lo mejor de nuestra canción popular y, más en particular, lo mejor del trabajo que vienen desarrollando nuestros jóvenes "cantautores".

Escenario de "La nueva Estación".

Concretamente, el pasado viernes por la noche tuve la suerte de poder participar en un concierto celebrado por Alfonso del Valle y Joaquín Calderón para conmemorar la publicación del disco "2dos" que grabaron conjuntamente en el año 2000; un disco "mítico" –de los que hacen historia– y que, sin duda, marcó un antes y un después de la joven canción de autor en Sevilla, y, prácticamente, en toda Andalucía. (Mañana comentaré este concierto, y evocaré aquel "2dos" que en realidad sigue siendo una obra que tiene plena vigencia).

Volviendo, de forma más general, sobre La Estación sevillana, es necesario decir que lo novedoso que aporta su nuevo espacio –más amplio y con más recursos– viene a reforzar su vocación y su identidad caracterizada por el apoyo, la difusión y la defensa de la auténtica música popular; prueba de ello es la programación que viene desarrollando con participaciones tan significativas como las de Alfonso y Joaquín, Luis Pastor, Daniel Drexler, Rafa Pons, Adriana Morages, Gema Cuéllar, Andrés Suárez, Dani Flaco, María Alsondelpez, Alberto Leal, Tres en Raya, Quique Parodi, El Kanta, Luis Ramiro, David Garrido, Manuel Cuesta, Generación Ochentií, Ángela Biedma, Chiquin Calderón, etc. 

Panel situado a la entrada de la sala.

Creo que merece la pena destacar dos elementos "decorativos-documentales" incorporados a la sala, que llaman especialmente la atención porque subrayan la identidad de la música y de la canción que allí se "celebra" a diario.

Por una parte una magnífica colección de caricaturas  de "cantautores" creada por Alfredo González, que es uno de nuestros más importantes dibujantes contemporáneos. Concretamente ha realizado, entre otros muchos libros, los dibujos de la primera edición ilustrada del "Poeta en Nueva York", de Federico García Lorca.


Alfredo González fotografiado sobre una de sus obras.
Caricaturas de Alfredo González.
Exposición permanente en La Estación de Sevilla.

Por otra parte, en La Estación de Sevilla se expone una amplia colección de reproducciones de muchas de la carpetas de discos que han marcado la historia de la "canción de autor" en nuestro país; carpetas, muchas de ellas, de LP's y de singles, prácticamente imposibles de conseguir, y que son auténticas joyas de coleccionistas.


Colección de carpetas de discos expuestas en La Estación.

Esta colección de portadas de discos –actualmente propiedad de La Estación– fue creada para la exposición "Volad, canciones, volad" organizada por la Biblioteca Nacional de Madrid, en mayo de 2006, con motivo del «Primer Cincuentenario de la "Canción de Autor" en España».

Sala de exposiciones de la Biblioteca Nacional, de Madrid.
En resumen, y para concluir, quiero expresar mi admiración y mi agradecimiento a los creadores y a los responsables de La Estación de Sevilla por su admirable trabajo; y, por supuesto, quiero recomendar sus conciertos a toda la ciudadanía sevillana, y a cualquier persona que pase por Sevilla y quiera disfrutar de una noche de muy buena música. (Recuerdo dónde está situada: calle Peral 34).

sábado, 12 de noviembre de 2011

"CANTIJUGANDO" EN EL CASCORRO

Hoy vamos a "cantijugar" desde la conocida Plaza del Cascorro, situada en el Rastro de Madrid. En esta plaza hay una estatua –inaugurada en 1902 por el rey Alfonso XIII– dedicada a Eloy Gonzalo, llamado "El Héroe de Cascorro", soldado español que se hizo famoso durante la Guerra de Cuba.

Al pie de esta conocida y popular estatua, un buen día se fotografiaron 8 "grandes" de la canción en España. Observa atentamente la foto e identifica quiénes son estos ocho personajes.


Y como siempre, puedes "cantijugar", o hacer el seguimiento del "cantijuego" en el apartado de "comentarios".

viernes, 11 de noviembre de 2011

¡MALDITAS GUERRAS! 100 + 100 + 15.


Este es uno de esos "cuelgues" contra la guerra que pensé y debí incorporar al blog desde hace tiempo, pero al que me he venido resistiendo porque es un poema narrativo que cada vez que lo leo me causa más dolor e indignación; se trata del poema escrito por el escritor alemán BERTOLT BRECHT titulado "La cruzada de los niños"; texto en el que narra la experiencia vivida por un grupo de niños alemanes, polacos y judíos, que huyeron de la guerra en en 1939; durísima y desgarradora experiencia  que me hace sentir y gritar –ya por doscientas quince mil veces–: ¡MALDITAS GUERRAS!

«En Polonia, en el año treinta y nueve
se libró una batalla muy sangrienta
que convirtió en ruinas y desiertos
las ciudades y aldeas.
Allí perdió la hermana al hermano
y la mujer al marido soldado.
Y, entre fuego y escombros, a sus padres
los hijos no encontraron.


No llegaba ya nada de Polonia,
ni noticias ni cartas.
Pero una extraña historia, en los países
del Este, circulaba.
La contaban en una gran ciudad,
y al contarlo nevaba.


Hablaba de unos niños que, en Polonia,
partieron en cruzada.
Por los caminos, en rebaño hambriento, 
los niños avanzaban.
Se les iban uniendo muchos otros 
al cruzar las aldeas bombardeadas.
Había, entre ellos, un pequeño jefe 
que los organizó.
Pero ignoraba cuál era el camino,
y ésta era su gran preocupación.
Una niña de once años era 
para un niño de cuatro la mamá:
le daba todo lo que da una madre, 
más no tierra de paz.



Un pequeño judío iba en el grupo.
Eran de terciopelo sus solapas
Al pan más blanco estaba acostumbrado.
Y, sin embargo, todo lo aguantaba.


También habla un niño muy delgado 
y pálido, que siempre estaba aparte. 
Tenía una gran culpa sobre sí:
la de venir de una embajada nazi.
Y un músico, además, que en una tienda
volada había encontrado un buen tambor.
Tocarlo les hubiera delatado,
y el niño músico se resignó.


Y hasta un perro llevaban que, al cogerle,
se disponían a sacrificar.
Pero ninguno se atrevía a hacerlo,
y ahora tenían una boca más.
También había una escuela 
y en ella un maestrito elemental.
La pizarra era un tanque destrozado 
donde aprendían la palabra "paz".


Y, al fin, hubo un concierto entre el estruendo 
de un arroyo invernal.
Pudo tocar el niño su tambor
pero no le pudieron escuchar.
No faltó ni siquiera un gran amor:
quince años el galán, doce la amada. 
En una vieja choza destruida, 
la niña el pelo de su amor peinaba.
Pero el amor no pudo resistir 
los fríos que vinieron:
¿cómo pueden crecer los arbolillos 
bajo toda la nieve del invierno?





No faltaban la fe ni la esperanza, 
pero sí les faltaba carne y pan. 
Quien les negó su amparo y fue robado
después, nada les puede reprochar.
Mas nadie acuse al pobre que, a su mesa,
no los hizo sentar.
Para cincuenta niños hace falta mucha harina: 
no basta la bondad.


A un soldado encontraron 
herido en un pinar. 
Siete días cuidándole y pensaban:
"ÉI nos podrá orientar".
Mas el soldado dijo: "¡A Bilgoray!".
Debía de tener
mucha fiebre: murió al día siguiente.
Le enterraron también.
Y los indicadores que encontraban, 
la nieve apenas los dejaba ver. 
Pero ya no indicaban el camino:
todos estaban puestos al revés.
Aunque no se trataba de una broma:
era sólo una medida militar.


Buscaron y buscaron Bilgoray,
más nunca la pudieron encontrar.
Se reunieron todos con el jefe 
confiados en él.
Miró el blanco horizonte y señaló:
"Por allí debe ser".
Vieron fuego una noche:
decidieron seguir, sin acercarse. 
Pasaron tanques otra vez muy cerca,
pero iban hombres dentro de los tanques.


Al fin, un día, a una ciudad llegaron
y dieron un rodeo. 
Caminaron tan sólo por la noche
hasta que la perdieron. 
Por lo que fue el sureste de Polonia, 
bajo una gran tormenta, entre la nieve, 
de los cincuenta niños
las noticias se pierden.




Con los ojos cerrados, 
dentro de mí los veo como vagan
de una casa en ruinas
a otra bombardeada.
Y al caer el ocaso, ya sus caras
no parecen iguales.


Ahora veo caras de otros niños:
españoles, franceses, orientales...
Y en aquel mes de enero,
en Polonia encontraron 
un pobre perro flaco que llevaba
un cartel de cartón al cuello atado.


Decía: "Socorrednos.
Perdimos el camino.
Este perro os traerá.
Somos cincuenta y cinco.
Si no podéis venir,
dejadle continuar. 
No lo matéis. Sólo él
conoce este lugar."


Era letra de niño,
y campesinos quienes la leyeron.
Ha pasado año y medio desde entonces.
Desde que hallaron, muerto de hambre, un perro».


"La cruzada de los niños" es un texto que ha sido musicalizado y cantado por Adolfo Cedrán y que puede escucharse en su primer LP titulado "Silencio", editado en 1970.



Igualmente, este poema narrativo, puede leerse en un precioso libro, publicado recientemente (2011) por la Editorial "El Jinete Azul", con magníficas ilustraciones de Carmen Solé. (Algunas de esas ilustraciones son las que he utilizado anteriormente para ilustrar el poema).

jueves, 10 de noviembre de 2011

REDISFRUTANDO LAS CANCIONES DE JORGE CASTRO

Jorge Castro.

Mañana, viernes, canta Jorge Castro en la Sala Libertad 8, de Madrid. Desde hace tiempo tengo anotada esa fecha para no perderme su recital, pero –mira por donde– justo mañana tengo que viajar para participar en el I Congreso Internacional de Flamenco, que se va a celebrar este fin de semana en Sevilla.

Ante esa circunstancia –y lamentando de verdad perderme este concierto– anoche sentí la necesidad de volver a escuchar, una vez más, el disco que Jorge grabó en 2010 con el título de "¿Quién eres tú?"; un disco que desde el primer momento me impactó, sobre todo, por la calidad y la sensibilidad poética desarrollada en los textos de sus doce canciones; y por los mundos y universos mágicos en los que, a través de ellas, es capaz de sumergirnos.

Jorge, en sus canciones, no habla de «buscadores de estrellas y coleccionistas de nubes», de «inventores de palabras» y de «un mar encerrado en una caracola»; de «manojos de estrellas entre las manos»; de «primaveras bajo los pies» y de «mundos nuevos sin abrir»; canciones que acogen a «almas cansadas de tanto esperar» y a «sendas de perdedores y de náufragios»; canciones de "viejos fantasmas con nombre de mujer», de «huellas esparcidas sobre la almohada» y de «abriles sin coartada».



Pues sí, anoche, ya de madrugada, volví a escuchar el disco de Jorge Castro y fue una magnífica experiencia; por una parte, porque es una obra que –como antes decía– te sumerge en un universo apasionante de historias, de situaciones y de sensaciones rebosantes de vida en las que se funden la magia y la realidad...; pero, a la vez, porque es una obra que –sobre la base de unas muy buenas musicalizaciones y de una cálida interpretación– nos introduce en unos contenidos –que a mi me gusta calificar como "poÉticos"– que son especialmente ilusionantes y liberadores en tiempos tan críticos como los que estamos viviendo.

A Jorge le «quedan restos de utopías en sus botas gastadas» y en su garganta. No está dispuesto a dejarse «vencer por la cordura de estos días». Y cree, firmemente, que «siempre quedará el momento en que cambiemos el mundo de color»...; «un mundo sin amas en la retina»..., ¡maravilloso sueño por el que merece la pena luchar y vivir!.



¿Y qué nos propone Jorge Castro en sus canciones para hacer realidad ese "sueño posible"? Os recomiendo que escuchéis el disco y lo descubráis por vosotros y vosotras mimas..; os adelanto alguna de sus propuestas:

• «Llevar en la sien doble ración de locura para devolverle el brillo a cada día».
• «Pintar de primavera el eterno gris del cielo y cantar bajo cada estrella».
• «Invertir nuestro cinco sentidos en borrar todas las huellas del tiempo perdido».
• «Derribar el muro que sostiene el tedio».
• «Pintarle un arco iris a las noches de desvelo».
• «Echar a la hoguera hasta el último fusil»
• «Invertir en quimeras».
• «Y... encontrar en los ojos de la persona amada nuestra única bandera».

En fin, para concluir este cuelgue solamente me queda hacer dos recomendaciones, que si estáis en Madrid no os perdáis su concierto, y que escuchéis y disfrutéis su disco, ¡merece la pena!

miércoles, 9 de noviembre de 2011

¡MALDITAS GUERRAS! 100 + 100 + 14

Un nuevo grabado de JUAN GENOVÉS, en esta ocasión es un grabado que ilustra la cubierta del libro "Guerra y sanciones a Iraq".


Contemplando este grabado me pregunto:
¿Cuándo llegará el momento en que el único "punto de mira" que interese
en nuestro planeta sea conseguir la paz y la conquista de la justicia 
y de la felicidad para toda la humanidad?

LEÓN GIECO. UN "DESEMBARCO" ESPERADO Y EMOCIONANTE

Lo estaba esperando hace meses; tenía muchas ganas de poderlo tener entre mis manos, y, por fin, me ha llegado directamente de Buenos Aires –"buenos" tenían que ser– gracias a la generosidad y a la pasión que siente por la buena música mi amigo Alejandro Romano, padre y alimentador diario de uno de los mejores blogs actuales dedicado a la "canción de autor" y a otras maravillosas locuras; me refiero al blog: "El templo de las borracheras". (http:/eltemplodelasborracheras.blogspot.com/).



Sí, lo que estaba esperando era este último disco de LEÓN GIECO, titulado "El desembarco"... He de confesar que Gieco es uno de los músicos y de los cantantes que más admiro y de los que más disfruto desde que tuve el placer de escucharle y de conocerle en 1985 con motivo del lanzamiento de su doble LP "De Ushuaia a la Quiaca". Vino a España y tuve la suerte de poder hacerle dos largas e inolvidables entrevistas en un programa de radio titulado "Donde la palabra se hace música" que en aquel momento dirigía y presentaba en Radio Popular.

"El desembarco" de León Gieco, hasta este momento, era un disco "esperado"; ahora, que ya lo tengo en mis manos y que he empezado a escucharlo –como siempre despacito "pa" disfrutarlo–, puedo decir que es un disco "emocionante". "Esperado" porque hace seis años que León no había vuelto a grabar nuevas canciones; "emocionante" porque se trata de un trabajo que desprende "latidos, sentimientos, emociones, solidaridades y buenísima música" por "los cuatro costados"... ¡Una auténtica maravilla!. (En un próximo "cuelgue" –cuando consiga empaparme bien de las doce canciones del disco– hablaré de ellas; hoy solamente pretendo dar fe –fe esperanzada y gozosa– de que ya se ha producido el "esperado y emocionante desembarco").

Gieco hablando de su nuevo disco nos lo presenta diciendo:

«Primero fueron ideas deshilvanadas, palabras perdidas, energías flotantes y un momento de dolor que marcó el comienzo del disco. Una canción para mi madre. Y sobrevolando, las dudas y la necesidad de un parate para pensar el sonido de este disco.

Y la respuesta fue el pulso que supo imprimirle Jim Keltner, batero histórico si los hay y los músicos increíbles que se coparon con las canciones, grabarlas en vivo, en cinta y con micrófonos antiguos para lograr ese sonido de fines de los sesenta y principios de los setenta que es la música que me marcó y que amo.

Este disco es: "Mis 60". Este es el momento. Y como tal, tiene el sentido de todo lo que vengo acumulando y se va de mí en este nuevo desembarco».



Las letras de las canciones son de León Gieco –a excepción de "Los mineros de Bolivia", basada en un texto de Ernesto "Che" Guevara– y la música, en la mayoría de los temas pertenece a Luis Guverich, aunque también han participado Raul Porchetto, Ivan Lins, Claudio Moglia, La Spinetta y el propio Gieco.

Es importante señalar, igualmente, la extraordinaria banda que acompaña a León en el disco; banda integrada por Jim Keltner –batería–, Dean Parks y Mark Goldenberg –guitarras–, Jimmy Johnson –bajo– y Jon Gilutin –teclados–; y la participación, como  invitados y colaboradores, de Charly García, Nito Mestre, Ruben Rada, Hugo Fatorusso, Gustavo Santaolalla, Rlxona Amed, Luis Alberto Spinetta y un largo étcetera.

Por último, para concluir este primer "cuelgue" dedicado al "Desembarco" de León Gieco –dentro de unos días volveré a hablar de este disco con más detalle– dejo aquí un fragmento del texto de la canción "Ella" con la que se abre el CD; canción que León dedica a su madre.

Foto de Inés Ulanovsky.
«Ojos claros en la oscuridad,
florcita lila resiste a los vientos,
secretos raros, lindos para guardar,
testigo de pájaros que volaron.

Ya no lloro, ella es parte del camino.

Viendo fotos viejas, me dió por llorar,
fue niña un día y yo no lo sabía,
tanto elemento para un solo viaje,
un minuto en sus brazos, cuánto daría.

Ya no lloro, ella es parte del camino.

martes, 8 de noviembre de 2011

¡MALDITAS GUERRAS! 100 + 100 + 13

Hoy todo el mundo habla y opina del "cara a cara" –o "cacaracá"– de anoche...; ¡yo también voy a hacerlo!... ¿Sabéis cómo me sentí anoche?..., ¡Pues así!... Más o menos como el "colega" de la foto.


Y es que..., ¡qué pareja tan aburrida!..., ¡y qué poca sensibilidad!..., ¡BLA, BLA y BLA!...

Para mí lo más indignante fue que para estar políticamente correctos, ambos –Rajoy y Rubalcaba– empezaron su intervención recordando al Joaquín Moya Espejo soldado asesinado en la guerra de Afganistán de un tiro en el pecho... ¡qué bien! ¡qué conmovedoras palabras!...

Pero a partir de ahí, nada de nada –ni una palabra– de la retirada de nuestras tropas en las guerras del mundo; del desarme interior –del de ETA, por supuesto, pero también de todos los desarmes–; del avance en las actitudes y en los comportamientos antibelicistas, y, por supuesto, de la condena de cualquier guerra sea la que sea por cruel, por inútil y por inmoral.

Luego, cuando finalizó el "cara cara", ¡qué sonrisas más falsas!..., y para rematar la situación, ya, medio dormido, escuché a un periodista que decía que eso de solicitar el desarme y la reducción del gasto militar es un planteamiento "izquierdoso rancio y pasado de moda"... ¡Mira por donde! ahora resulta que estoy pasado de moda y huelo a rancio..., pues ¡que le vamos a hacer!...

Después de todo eso..., del BLA, BLA, BLA de los políticos y de los sabios periodistas..., y del aburrimiento..., solamente me quedaron dos cosas muy claras: que lo de la "crisis de las ideologías" es verdad, y que me quedan muchos cuelgues por escribir... ¡muchos!..., para seguir gritando:

¡¡¡¡MALDITAS Y PUTAS GUERRAS!!!!

ARTE Y CANCIÓN: "BALADA DE TOLITO" CON JOAQUÍN SABINA Y ALFREDO GONZÁLEZ

Una de mis actividades que más añoro y que me gustaría retomar algún día es el diseño y la realización de exposiciones relacionadas con la ...