Vistas de página en total

viernes, 4 de noviembre de 2011

CARÁTULAS CON HISTORIA. ¡UF!... ¡ES LINDA, LINDA, LINDA!



Cuando en 1973 vi por primera vez la fotografía de esta chica tan linda, recuerdo que me quedé totalmente "colgao" a ella..., ¡como me gustó!... Luego resultó que era Rosa León amiga de dos buenos amigos de aquella época: Basilio Martín Patino y Carmina Pascual –directora del colegio en el que yo trabajaba, que lamentablemente falleció hace unos meses–; creo recordar que fueron ellos los que me regalaron el primer single, del primer LP, de Rosa titulado "De alguna manera" (EMI, 1973).

Rosa León, nacida en Madrid, empezó a cantar, a principio de los año setenta, formando un dúo con Jorge Krahe; dúo que se hacía llamar "Rosa y Jorge", con el que colaboraba Javier Krahe, que en aquel momento vivía en París y solía mandarles los textos de sus primeras canciones, a los que Jorge ponía música para incorporarlas después a su repertorio.

Entre aquellas canciones merece la pena destacar la que se puede considerar como una de las más bellas canciones de amor compuesta en los años setenta: "Nos ocupamos del mar"; hermosísimo canto al valor de la "igualdad" en las relaciones de pareja que arremetía contra el machismo de la época, y que, todavía, después de más de cuarenta años, sigue teniendo plena vigencia. Esta canción, interpretada por Rosa puede escucharse en: http://www.youtube.com/watch?v=P_Z5_mGFqzw

En 1972, Rosa decidió empezar a cantar en solitario. Por mediación de Moncho Alpuente, entró en contacto con Aute, que en aquel momento tenía compuestas varias canciones nuevas, pero que no pesaba grabarlas. Eduardo le propuso a Rosa que las cantara ella, y así fue...; así nació aquel primer LP del que se lanzó como promoción este single que durante mucho tiempo –como explicaba al principio del "cuelgue"– me tuvo completamente "colgao".



En aquel LP titulado "De alguna manera", Rosa León incluyó –como no– "Nos ocupamos del mar", de los hermanos Krahe; otra canción de Jorge Krahe titulada "Pata ti que estás triste"; dos poemas de Mario Benedetti –musicalizados por Alberto Favero–: "La secretaria ideal" y "Guardería"; el poema "La soltera", de José Luis García Sánchez –al que ella misma le puso música–; la canción "Carta para mi padre, del dúo Víctor y Diego; y siete temas de Aute; cuatro satíricos: "Canción consumo", "Los fantasmas", "Retales, chapuza y pastiche" y "Viva el beat, el rock, el pop, el soul y lo demás", y tres de sus mas bellas canciones de amor: "De alguna manera", "Cuando tu te vayas" y la inolvidable "Las cuatro y diez".

En el single cuya carátula he reproducido antes Rosa incluyó dos canciones de Aute: "La canción consumo" –con arreglos y dirección musical de Pedro Oltra–, y "De alguna manera", arreglada y dirigida por Ramón Arcusa –uno de los componentes del Dúo Dinámico–.

Aprovechando este "cuelgue" quiero rendirle mi más cariñoso homenaje a ese grandísimo creador que es Luis Eduardo Aute, que este mismo mes va a presentar un nuevo libro ilustrado por él mismo, titulado "Giraluna". Libro dirigido a los niños y a las niñas, e inspirado en una de sus canciones compuesta con ese mismo título. Recordemos el texto.

Cubierta del nuevo libro de Luis Eduardo Aute.

«Hay quien sueña con los ríos
que conduzcan a El Dorado
hay quien sueña con las fuentes
de la Eterna Juventud
Hay quien sueña con el Oro
del Becerro idolatrado
y quien sueña con la Alquimia
que haga del vicio, virtud...

Pero yo que no pretendo
fortalezas ni fortuna,
sólo un sueño soñaría...
entre un mar de girasoles
buscaría un Giraluna
que velara y desvelara
cada noche la otra cara
de la luna...
gira, gira Giraluna,
gira, gira, gira, luna
gira, gira y mírame...

Hay quien sueña con el trueno
de la caja de Pandora
hay quien sueña con el rayo
redentor del Santo Grial
Hay quien sueña con Olimpos
donde no entre el mal de Aurora
y quien sueña con androides
más allá del Bien y el Mal.

Hay quien sueña con el tacto
de la mano del rey Midas
hay quien sueña con la piedra
del poder filosofal
Hay quien sueña con cruzadas
contra infieles en guaridas
Y quien sueña con arenas
en la Meca celestial

Haz que vea el haz de luz
gira gira Giraluna,
gira gira gira,luna
de la cara de tu cruz».

jueves, 3 de noviembre de 2011

PEDRO PASTOR Y SU COCTELERA DE SENSIBILIDADES

Pedro Pastor.

Desde que estoy en esto de la música, y más en concreto, de la "canción de autor" –y de esto hace ya más de cuarenta años– siempre me ha producido una gran emoción, y me ha entusiasmado, participar del "rito de iniciación" experimentado por un joven creador cuando toma la decisión de echarse a cantar y de aventurarse en el cada vez menos fácil tarea de convertirse –como dice Miguel Ángel Morelli– en "cantor de oficio". Esa emoción y ese entusiasmo se me multiplican cuando el "cantor naciente" tiene y promete calidad; y, sobre todo, cuando surge con planteamientos y creaciones musicales y poéticas originales, renovadoras y de ruptura...; es decir, cuando ha sido capaz de crearse su propio lenguaje; y, cuando promete un futuro novedoso; un universo sonoro y personal que él mismo se ha creado y que promete llegar a ser sorprendente.

Esta experiencia –y permítanseme algunas evocaciones– la viví, por ejemplo, el día que escuché cantar en Barcelona, por primera vez, a un jovencísimo Quico Pi de la Serra rompiendo con todos los moldes y las composturas del resto de los componentes del movimiento de los «Els Setze Jutges». La experimenté también –creo recordar que en 1968– cuando asistí al primer concierto del "Grup de Folk" y descubrí a Pau Riba –que empezaba por entonces a cantar–. Me ocurrió igualmente el día que se presentó Albert Pla en la "IV Muestra Nacional de Canción de Autor para Jóvenes Intérpretes" –celebrada en Jaén, en 1988–, ¡fue espectacular!, se puso a cantar y desde el primer momento le quedó muy claro al jurado, por unanimidad, que había que darle el primer premio –evocación compartía el martes pasado con Antonio Gómez en Libertad 8–.  Y, más recientemente, me ocurrió con Miguel Poveda; asistí a uno de sus primeros conciertos y me revolucionó totalmente mis concepciones sobre el flamenco, sobre la copla y sobre lo que se proponga cantar.

Toda esta larga introducción la he escrito como "previo" a la crónica que seguidamente voy a desarrollar sobre el concierto-presentación que nos ofreció PEDRO PASTOR, el pasado día 1 de noviembre en la Sala Libertad 8. Pedro es jovencísimo y me provocó una experiencia muy similar a las anteriormente narradas.

Tengo el convencimiento de que el martes pasado, en Libertad 8, asistí, y asistimos, al nacimiento de un "cantor de oficio" que si se mantiene fiel a línea que ha emprendido "va a tener mucho que cantar y que contar" con su fuerza creativa y con su guitarra.


Pedro Pastor.

Escuchando a Pedro me vino a la imaginación una "coctelera para agitar sensibilidades" que él lleva muy dentro y maneja a la perfección. Me explico:

Este Pedro Pastor Guerra –digno hijo de sus apellidos–, a su corta edad, ha bebido mucha música, mucha canción y muchas sensibilidades. Le encanta Extremoduro, le apasiona el rock –por cierto nos ofreció una genial versión del grupo Marea–, mantiene una total conexión sensorial y creativa con el mundo del rap, ha mamao mucho de la música del barrio y de la que hacen sus colegas –por cierto, llenaron a tope "El Libertad"–, y lleva canción de autor a sus espaldas "pa'dar y repartir"... Pues bien, todo eso, y seguro que mucho más, Pedro lo ha ido volcando en su "coctelera para sensibilidades", lo ha agitado con atrevimiento y con maestría, y ahora lo desboca en unas composiciones llenas de genialidad, de originalidad y de "multi-musicalidad". Algo nuevo que está naciendo y que a mí, al menos, me sorprende y me emocione. (Y eso que uno está ya para pocas sorpresas).

¡Y como escribe! Los textos de las canciones de Pedro Pastor rebosan vida vivida intensamente –y deprisa, dada la edad que tiene–; textos no escritos para alterar a la "muchachería" –a veces bastante viejuna– que acude a los recitales "por si cae algo a la salida" –son las que presumen de "amigas del artista"–...; ¡no! los textos que escribe y que canta Pedro poseen una mezcla de pasiones y compromisos que, siendo cotidianos, trascienden la cotidianidad y alteran a cualquiera con un poquito de corazón que todavía reaccione, con un "pum-pum", ante la belleza.



«Yo creo en Libia y creo en Palestina, 
y creo en el amor al cambio y no en el curro en tu oficina.
Creo que nazco y que muero en cada verso,
que el peso de un beso puede con el universo.
Este universo de mafiosos sin escrúpulos [...]
Yo creo en que la unión hace la fuerza, 
y que la unión es una buena excusa pa’ acabar con estas guerras».
(“Creer, soñar...)

«Y se marchó y por supuesto no hubo despedida, 
y yo no sé pero llevo esperando media vida [...]
Y no, no eches la vistas más atrás que se que no,
que ella nunca volverá más a por ti [...].
Pidiendo amor al río, mintiéndole al vacio,
sabiendo que ella nunca volverá,
sabiendo que a ella nunca le gustó,
mi anarquía».
(“Mi anarquía”)

En la "coctelera para sensibilidades" de Pedro Pastor también hay ternura, mucha frescura y limpieza interior, una sonrisa de escándalo, mucho libertad, profesionalidad, juventud, capacidad de divertir, fidelidad a su gente –sobre todo a sus colegas– y una mezcla de romanticismo y de realismo social que no te pueden dejar indiferente.

En fin, podría escribir mucho más, pero no voy a hacerlo. Lo que haré será completar este "cuelgue" con una crónica fotográfica de más cosas que pasaron el pasado día 2 en el concierto de Libertad 8:

Pedro al final del concierto
interpretó una canción acompañándose del piano.
Luis Pastor y Andrés Sudón antes del concierto.
Antonio Gómez no quiso perderse el acontecimiento.
Lourdes Guerra, ¡no puede haber más ternura en una mirada!
Íñigo Coppel, Luis Pastor y Pedro Pastor.
Cantaron juntos "Aguas de Abril".
Bako acompañó a Pedro en una canción
y luego se "marcó" un rap a capela ¡impresionante!.
Magnífico Iñigo Coppel con su armónica y su guitarra.
Jorge Gonzalvo acompañó a Pedro en dos temas.
Y para concluir una imagen para la memoria contra el olvido.
Muerdo, al ver esta fotografía, decía ayer "¡Que par de artistas!"
y es verdad: Luis y Pedro... "¡los pastores!"

¡MALDITAS GUERRAS 100 + 100 + 10

En el CD que acaba de grabar y editar MARWAN, titulado "Las cosas que no pude responder", nos encontramos una canción –un mariachi– cantada por  Marwan acompañado de sus amigos Alejandro Rodríguez, Andrés Suárez, Andrés Sudón, Diego Ojeda, Dani Fernán, Lucas, Luis Ramiro, Manuel Cuesta, Muerdo y Paul Larnaudie. La canción se llama "Hablemos de mí", y en ella, entre otras rotundas y positivas manifestaciones corales, encontramos algunas directa y claramente antibelicistas... ¡Bien Marwan, bien!... 


«Me gusta brindar con la vida por la vida,
me gusta respirar la libertad en casa, ¿qué quieres que te diga?
Me gusta que valores más lo que yo te digo que la opinión del resto
y que me des un beso cuando no te lo pido
Me gusta quien discute hablando y no con balas,
aquellos que por justicia empuñan su corazón.
Me gusta el roedor que hay bajo tu falda, las noches de goleada sin balón.
Me gusta cantar incluso en el váter, reconozco ser un poco pasional,
hay quien dice ¿cómo puedes ser tan bueno y a la vez tan animal
Yo no respeto todas las ideas, no me va el machismo de etiqueta
y algunas formalidades me las paso por el forro de la chaqueta,
y soy peor persona que mi propia conciencia, 
me emociona más un gol que algún poeta
y ver gente que prefiere contar estrellas mucho antes que pesetas.

No me gusta quien milita en el amor con cobardía
y se vuelve un contable teniendo sentimientos siempre al baño maría
No me gusta ver padres que entierran a sus hijos,
no me gusta que ladre más el hombre que el perro, ni la palabra exilio
No me gustan aquellos que cuando están con unos 
son como Dr. Jekill y con otros Mr. Hide
Y no me gusta nada saber que he sido injusto, 
no me gusta estar en guerra ni por paz
No me gustan esas lenguas que se mueven como una batidora al besar,
no me gustan las mentiras maquilladas con un rimel de verdad
A veces pienso que bello sería ver ancianos que se montan una orgía
y poder jugar al fútbol cada tarde sin dolor en las rodillas,
y ver al Fary y a Torrente dos flamantes licenciados en Sociología
y mujeres que se han quitado el burka para ver la luz del día».


miércoles, 2 de noviembre de 2011

«GENERACIÓNOCHENTIÍ» - ¡PREPÁRENSE!... EL DISFRUTE ESTÁ SERVIDO


Hoy quiero ofrecer un adelanto de lo que serán varios "cuelgues" que voy a ir dedicando, a lo largo del mes de noviembre, a una iniciativa "entusiasmante" que han puesto en marcha un grupo de creadores –jóvenes compositores e intérpretes– nacidos en la pasada década de los ochenta – entre 1985 y 1990–. Esa iniciativa tiene el nombre de "Generaciónochentií" y la protagonizan lo siguientes artistas.



Alberto Alcalá, Ángela Biedma, Carmen Boza, Gema Cuéllar, Dani Fernán, Álvaro Laguna, Patricia Lázaro, Adriana Moragues, Muerdo, Petete, Road Ramos, María Rozalén y Alsondelpez (María Peláez).

Se trata de una iniciativa digna de ser aplaudida antes de escucharla –sobre todo por la iniciativa en si misma y por la gran calidad de los·las trece creadores que la integran–, y no digo nada los aplausos que cosecharán después de que podamos disfrutar de sus canciones juntas y en directo. 

Proyectos así son los que estamos necesitando en nuestro país porque proyectan vida, juventud, belleza, alegría, esperanza y entusiasmo –¡que falta nos hace!–. En este momento se trata de una iniciativa que surge del "amor y la pasión" por el trabajo que realizan –por el arte de hacer canciones y de cantarlas–; lástima que por la "puta" crisis –real para muchos y ficticia para otros– no se apoyen, ni se impulsen iniciativas como ésta... Pero bueno de esto ya hablaré en los próximos "cuelgues"... (De momento "Generaciónochentií" protagonizará el "cantijuejo" del próximo sábado).

Hoy fundamentalmente lo que quiero es anunciar los conciertos que tienen programados durante el mes de noviembre y decir que le recomiendo "a to'el personal" que pueda, que no se los pierda... Si individualmente estos y estas trece creadoras tienen una extraordinaria calidad, imagínense lo que puede ser escucharles y disfrutar de los trece juntos.

martes, 1 de noviembre de 2011

¡MALDITAS GUERRAS! - 100 + 100 + 9 - «La visita», de EQUIPO CRÓNICA.

Uno de los lienzos más universales de Pablo Picasso es, sin duda, "El Guernica", obra creada por el gran pintor malagueño en los meses de mayo y junio de 1937 evocando el dolor y el drama del bombardeo de Guernica, ocurrido concretamente el 26 de abril de ese mismo año, durante la Guerra Civil Española.

Este cuadro fue realizado por encargo del gobierno de la República Española para ser expuesto en el pabellón español durante la Exposición Internacional de 1937, celebrada en París.

Posteriormente, en la década de los cuarenta, gobernando ya en España Francisco Franco –el gran dictador–, Picasso decidió que "El Guernica" fuese protegido en el Museo de Arte Moderno de Nueva York. A partir de aquella fecha, el cuadro viajó prácticamente por exposiciones y muestras artísticas realizadas por todo el mundo, y finalmente regresó a España en 1981. Actualmente se expone, de forma permanente, en el Museo Reina Sofía de Madrid.

"El Guernica", de Pablo Picasso. (1937)

Inspirándose en este cuadro de Picasso, dos grandes pintores españoles contemporáneos Manolo Valdés y Rafael Solbes –fallecido en 1981–, integrantes del llamado EQUIPO CRÓNICA, crearon varias obras plásticas verdaderamente extraordinarias; una de ellas –realizada en 1969 – fue la titulada "La visita".

"La visita", de Equipo Crónica (1969)

En este cuadro, como puede observarse, aparece el "El Guernica", de Picasso colgado en la sala de una galería de arte que recuerda al Museo del Prado.

A lo lejos, debajo de una pequeña ventana enrejada, aparece una gran puerta por la que entran a la sala unos hombres elegantemente vestidos con oscuros trajes y medallas; se trata de una visita oficial integrada por militares, políticos y posiblemente algún embajador.

Advertidos de esta visita, no deseada, los personajes del lienzo –víctimas del bombardeo de Guernica– van saltando del cuadro, como pueden, y emprenden su huida... Los políticos y los militares no son de fiar, son los hacedores de las guerras, los responsables de su drama... ¡Imposible soportar su presencia y la frialdad de sus miradas!...  ¡Impresionante, por ejemplo, la fuerza del brazo de la mujer –alegoría de la República– con la "luz" en la mano!...; una "luz" que todavía resplandece alimentándonos a muchos horizontes de libertad y de futuro.

El día de aquella visita, simbolizada en esta versión de "El Guernica" creada por Equipo Crónica, estoy convencido, de que los personajes del cuadro de Picasso estallaron en un alarido común a la vez pacífico y rebelde, esperanzado e insurrecto...

...¡¡¡MALDITAS GUERRAS!!!

lunes, 31 de octubre de 2011

«MUERDO». LA GRANDEZA Y LA DIGNIDAD DE UN INSURRECTO ESPERANZADO


Esta mañana, refiriéndonos a la canción "Mensajes del alma" de León Gieco, recordaba dos de sus versos: «Qué dignidad tan grande la de creer en la vida / con sólo ver una flor brotando entre las ruinas»...; pues bien, hoy voy a dedicar este "cuelgue" a un hombre concreto que posee la grandeza de esa dignidad; un joven compositor que nos dice cantando:
«Hay en la ciudad
algo que va naciendo debajo de tu piel,
raíces que el asfalto van rompiendo.
Imaginad, flores entre el acero,
mundos transformándose,
vidas que rompiendo van,
luz sobre la oscuridad».

Este hombre que proclama su fe y su esperanza en la vida al imaginarse "unas raíces que rompen el asfalto" y "una flor entre el acero" –extraordinaria "razón utópica"–, se llama "Muerdo" (Pascual Cantero); acaba de publicar un CD titulado precisamente así: "Flores entre el acero"; y es uno de los jóvenes creadores que en este momento está siendo capaz de darle un aire auténticamente renovador a nuestra "canción de autor".

Diseño gráfico e ilustraciones de Rocío Merlos.


Muerdo, con su disco, viene a desmantelar por completo un tópico que desde hace tiempo amenaza y desprestigia –al menos teóricamente– a los llamados "cantautores" –me refiero a los "auténticos", a los que Luis Pastor va a dedicar su próximo disco titulado «¿Dónde están los cantautores?»–; ese tópico consiste en afirmar –generalizando– que en el universo del género conocido como la "canción de autor" existe un divorcio entre sus textos, o contenidos poéticos –más o menos comprometidos–, y la música, que, según dicen sus resabiados detractores, siempre se subordina, empequeñeciéndose, a los contenidos verbales.

Pascual Cantero "Muerdo", rompiendo con todos esos planteamientos nos ofrece una obra en la que queda demostrado que se pueden hacer canciones de extraordinaria belleza, fuerza y calidad musical –como son las suyas–, con textos contundentes y enraizados a la realidad...; textos de lenguaje claro y directo, profundamente críticos y autocríticos –hasta el extremo de la «insurrección»– y, a la vez, apasionados, apasionantes, de alto vuelo poético y descaradamente esperanzadores. Nos dice, por ejemplo:

«Y como el agua a la sed,
como al pulmón el cigarro
así he de darme al querer. [...]
La vida es como un río
y se secan las flores
si faltan los abrazos
y sobran las razones
para empezar a hacerte
consciente de tus pasos
que ya van varios años
andando a trompicones».
("Amor y culpa")

Fotografía de Juana Chi.
«Voy a saltar, borrar el miedo,
voy a juntar voluntad y deseo,
y voy a vivir, vivir creciendo.
Solo esta vez, pero sincero,
voy a empezar a escuchar lo que siento
y todo irá bien, me lo prometo».
(“Me lo prometo”)

E insisto –no me importa ser reiterativo–, esta poética vital y comprometida de Muerdo, cuando se transforma en canción, adquiere fuerza y se redimensiona; se impregna de ritmo y de dinamismo, y te "toca"... ¡vaya si te toca!...; te toca y te remueve... ¡te «muerde» hondo!...; te hace cerrar los ojos y sentir como tuyos sus latidos... –¡qué bien canta este Pascual!–... A ello contribuyen –hay que decirlo– el magnífico equipo que le acompaña en la grabación: David Rodríguez Rojo, Adrián Bartol, Samuel Vidal, Alejandro Martínez –¡cuanto le admiro!–,  Lupita Ainá, José Garres Aguilar, Marino Saiz, María Rozalén, Kanta, la colaboración de Joaquín Castro (Joaq) y la producción y los coros de Rocío Ramos.

En fin, nos encontramos con un CD, compuesto de once temas, y un guiño final, que sorprende; que al menos a mí me ha sorprendido por sus planeamientos –¡todos!–, por su calidad, y, sobre todo, por su grandeza y su dignidad... Muerdo tiene mucho que aportarnos con sus "hermosos pecados", con sus "insurrecciones" –a las que hace muy pocos días le dedique uno de mis "cuelgues" contra la guerra–, con sus "promesas""fragilidades"...; «bebiendo la vida»..., «compartiendo tragos»..., «escuchando a los sentimientos»...; «juntando voluntades y deseos»..., «abriendo puertas y ventanas»..., «borrando miedos»..., «cuidando las alas»..., «armando el corazón»..., «piedra y cristal»..., «viento»..., «volver a volver»..., y a fin de cuentas –uniendo su voz al pensamiento y al voz de Aute– «amar..., prefiero amar».


Luis Eduardo Aute y Muerdo. (Fotogragía de I. Martín).

«Me dice el corazón
que no soy de este planeta,
que caí de algún cometa
fuera de circulación,
O acaso sea un clon
de algo así como un salvaje
que articula algún lenguaje
de una extraña dimensión.


Porque sucede...
que entre la fe y la felonía,
la herencia y la herejía,
la jaula y la jauría,
entra morir o matar
prefiero, amor, amar,
prefiero amar, prefiero amar,
prefiero amor, amar».

Quisiera finalmente, al hilo de esta canción de Aute, hacer una última consideración que considero importante; me refiero al encuentro generacional, musical y emocional que supone que Pascual Cantero se haya fijado y haya elegido en esta canción  –¡bellísima!– como final de su disco; y que Eduardo, con su acostumbrada y contundente generosidad, se haya querido unir –¡sé que encantado!– a la voz y a la sensibilidad de Pascual... Con gestos como éste, a mi –por lo menos– se me realimenta la pasión que siento hacia nuestra "canción de autor" –me gusta llamarla así–..., y además me da alegría... «Eduardo, amigo, ¿te das cuenta?... ¡ahí está el futuro y la esperanza!... ¡Cómo canta este Pascual del alma!... ¡Así da gusto!...; así seguimos y podremos seguir: "Cantando como quien respira"».

LEÓN GIECO. "CRÓNICA DE UN SUEÑO"

León Gieco.
Hace unos meses, con motivo de uno de sus viajes a España, Alejandro Romano –creador y alimentador apasionado del blog "El Templo de las Borracheras"– me regaló un libro biográfico de uno de los compositores e intérpretes argentinos que más admiro: León Gieco. El libro se titula "Crónica de un sueño" (Ed. Planeta, 2011)está escrito por el periodista Oscar Finkelstein –con la colaboración del propio Gieco– y es la segunda edición –actualizada– de una obra que ya se había publicado en 1994. 

Para empezar a hablar de este libro –de más de 500 páginas– llamo la atención sobre su cubierta...; ¡es genial!...; ahí tenemos a un Gieco-niño sencillamente formidable...; ¡que cosita más linda!

Como a principios de noviembre –es decir, ¡ya!– Gieco tiene anunciada la salida de su nuevo disco titulado "El desembarco"; y como, además, el próximo día 20 es su cumpleaños, me reservo para esos acontecimientos el dedicarle varios "cuelgues" inspirados en esta "Crónica de un sueño"; no obstante quiero anticipar un texto escrito por Mercedes Sosa que aparece como prólogo del libro; es un hermoso texto en el que se pone de manifiesto la buena y entrañable amistad que compartieron y la grandeza humana del cantor argentino.

«En el año 83, cuando canté en Ferro y me dijeron "tenes que presentar a Charly –Charly García– y a León", me surgió decir que Charly era el número uno pero que el más amado era León. En realidad, yo conocía muy poco de ellos dos. La vida, por otro lado, me ha ido llevando a saber que hay muchos número uno pero pocos artistas verdaderamente queridos por el público. Además, los número uno pueden caer. No es el caso de León, que está muy conectado con la gente del pueblo, con sus dolores, con sus angustias, quizás por haber tenido siestas pueblerinas en su infancia…

Como dije muchas veces, si no hubiera un León Gieco habría que crearlo, porque es un artista necesario. No hay con quien se lo pueda comparar. No hay nadie que tenga la dimensión de León Gieco.


"Corazón americano". Disco grabado en vivo en el estadio  Vélez Sarsfield
el 21 de diciembre de 1984. Participaron en el concierto Merdedes Sosa,
León Gieco
y Milton Nascimento.
Todas las personas tenemos cosas buenas y cosas malas. León ha visto mis lados malos pero yo nunca pude encontrarlos en el. La humildad, la colaboración, la solidaridad, no son valores muy frecuentes. León los tiene todos. Es de esas personas que miran de frente, que no esconden sus sentimientos. Además, lo adoro como artista, me encanta su voz, me gusta su actitud y su entrega en el escenario. Y cuando se ríe de mí porque me encuentra actitudes de diva, cosas antiguas que uno va tratando de dejar de lado, siento que estoy aprendiendo. Estoy muy contenta de tenerlo como amigo, y de tenerla a Alicita como amiga; son un dúo poderoso, una pareja en serio.

El hecho que León sea una buena persona es para mí una alegría y hasta una sorpresa. Pero lo admiro profundamente como artista. Desde que fuimos por primera vez a Alemania y todo un teatro de pie con sus encendedores prendidos coreaba "Solo le pido a Dios", me di cuenta que era un artista único y universal. Los jóvenes que estaban allí esa noche comprendieron que lo que León canta son versos verdaderamente universales. Por eso lo entendieron, lo apoyaron y lo hicieron suyo desde ese momento.

Y yo no tengo proteccionismo con León Gieco. Al contrario, siento que el me protege. León es para mí como un hermano muy joven, rubio y de ojos verdes. Nunca pensé en tener amigos artistas porque en muchos casos admiro su obra pero no a ellos como personas. Por otro lado, no podría ser amiga de un artista mediocre. Con León no hay ningún tipo de problema. Es un gran artista y un gran amigo, de esos que no se guardan nada ni en las malas ni en las buenas. 


León Gieco,  Mercedes Sosa y Milton Nascimento.
Además, León es un cable a tierra porque puede ver las cosas con mayor panorama y con mayor sencillez. Una vez estábamos en San Pablo cenando en un restaurante muy lujoso con directivos de la Polygram y yo, sin pensarlo, dije que el vino era una porquería. León me dijo que yo era increíble, que me trataban como a una diosa, me atendían, me llevaban a los mejores lugares, me daban todos los gustos, y yo tenia la caradurez de quejarme por el vino. Sin decírmelo, me estaba diciendo "pará loca, no te hagas la estrella". Fue un aviso, un gesto que me hizo muy bien. Es necesario tener amigos así, porque León, a diferencia de otras personas que me aman tanto que no ven mis cosas malas, me dice todo lo que me tiene que decir sin dejar de amarme.

Nazim Hikmet decía, que había bebido los mejores vinos y comido las mejores comidas pero que lo que le recordaba los mejores momentos de su vida eran las canciones. Por eso cuando escuche "Mensajes del alma" me alegré tanto; comprobé una vez más la inmortalidad de la canción y un nuevo reverdecer de León. Me pareció muy importante que les escribiera canciones a sus hijas y que siguiera hablando de los temas que nadie menciona, sin olvidarse de la poesía. Esa combinación de testimonio y poesía hacen de León un artista diferente. Único. Irrepetible”.

En la canción "Mensajes del alma", citada por Mercedes, hay dos versos que desde el día que se los escuché cantar a Gieco, por primera vez, decidí convertir en faro, o en estrella, en mi caminar por la vida. Esos versos son éstos:

«Qué dignidad tan grande la de creer en la vida
con sólo ver una flor brotando entre las ruinas».

CADA VEZ QUE CONTEMPLO UNA IMAGEN DEL DOLOR Y DE LA DESGARRADORA Y CRUEL INJUSTICIA QUE ESTA VIVIENDO "CUBA Y EL PUEBLO CUBANO" SE ME ROMPE EL ALMA...

... se me saltan las lágrimas, me desespero por la impotencia y siento un infrenable ODIO –¡sí! odio!- hacia el repugnante  Donald Trump y s...