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viernes, 9 de septiembre de 2011

¡MALDITAS GUERRAS! - 100 + 64

Hoy, una palabra clave para la construción de la PAZ que le dio título a una de las más hermosas canciones de John Lennon:




Razón llevaban los grafiteros del mayo francés cuando escribieron:


Y más razón tienen hoy los que escriben:


YHOSVANY PALMA. "DE LA HABANA HA LLEGADO UN TROVADOR CARGADO DE HERMOSAS CANCIONES"

Yhosvany Palma.

«... Búscame apoyado en el espacio.
Préstame la fuerza de tus pasos...
Muéstrame el umbral de la alegría...
Puéblame futuro en las ideas...
Dame tu luz, para encender el viento.
Dame tu luz, para enfrentarme al tiempo...
Dame tu luz, para atenuar la niebla.
Dame tu luz, para impedir miserias.
Dame tu luz, que hay que intentar sobrevivir».
("Luz". Yhosvany Palma).

No suele ser demasiado frecuente que me llegue o me encuentre con un disco y que, después de escucharlo un par de veces seguidas –la primera para conocerlo y la segunda para empezar a disfrutarlo–, no pueda contener las ganas y la necesidad de ponerme a escribir sobre él de inmediato; últimamente solo suele ocurrirme cuando me encuentro con un disco que, de forma inesperada, pone "patas arriba" mis sentimientos –lo cual es muy subjetivo, pero para mí cada vez más importante–; y cuando, a la vez, descubro en él algo que objetivamente me parezca muy valioso porque apunta con claridad, y con descaro, al desarrollo y a la viva permanencia de este género musical y poético al que –bien o mal llamado– se conoce como "canción de autor".

Eso es precisamente lo que me ocurrió ayer cuando recibí el disco de YHOSVANY PALMA titulado "Aviso de vida". Me lo mandó Sonia –amiga y seguidora del blog– y he de decir que ha sido uno de los más hermosos regalos que he recibido ultimamente.


Es curioso, en una de sus canciones Yhosvany pide «luz para atenuar la niebla» y resulta que en realidad es él –«deshollinador de corazones»– quien consigue "prender esa luz" con su voz, con su música y con sus poemas. Al menos a mí, ha conseguido prenderme.

«Sale a deshollinar los corazones,
lleva una cuerda, una escalera,
la libertad es la que espera.
Gira debajo de la luna
buscando nieve que quitar
para deshollinizar locuras».
("El deshollinador")

Yhosvany nació en Cuba (Trinidad), en 1971 y es poseedor –incluso por herencia familiar– del aliento, de la magia y de la seducción de la "trova cubana"; más cuando su formación y su crecimiento artístico surgió, desde sus inicios, de la mano y del corazón de Vicente Feliu –¡gran maestro!–. Posesión trovadoresca que en la obra de Yhosvany se deja notar en la textura de sus poemas y en la espectacular belleza y frescura de su música.

En 1999 se trasladó a España y tras un largo peregrinaje –nada fácil– «izando las verdades en que cree» por bares y "cafés conciertos", consiguió ir prendiendo luces en su camino. Una de aquellas luces fue su canción "Hijos de la fortuna", bellísimo tema que transpira solidaridad, esperanza, "universahumanidad" y "multihermanoculturalidad" por todas y cada una de sus notas.

«Somos de aquí, de allí, de todas partes
Debajo de este sol viajamos todos
Somos de donde hay pan y el fuego arde
Somos de donde el agua y el recodo

Somos del sur y el norte de la tierra
Hijos de la fortuna de estar vivos...
Somos de aquí, de allí, de todas partes
Del aire que respiren tus pulmones...

Yhosvany Palma.
Eres de donde pisen tus sandalias
Del polvo que alimenta los caminos
Somos iguales sin indumentarias
Somos los inventores del destino

Somos revoluciones, acertijos
Oasis, paraísos del desierto
Somos de donde nazcan nuestros hijos
Somos de donde caigan nuestros muertos

Somos Adán y Eva, la manzana
La iglesia, la mezquita, el Vaticano
Somos todos raíz y todos rama
Somos el laberinto de lo humano».

Con la canción "Hijos de la fortuna", Yhosvany Palma participó en la grabación del disco "Sin tu corazón no somos nadie" (2004), impulsado por la ONG "Médicos del mundo", disco de encuentro intercultural en el que participaron Livam, Julio César Barbosa, Santiago Mantoro, Yolanda Eyama, Martín Jaku, Instinto, Digital Mystic, Gustavo Gabeta, Jorge Drexler, Tessa, Javier Rubial, Iguana Tango, José Manuel Soto, Pablo Carbonell, Joan Tena, Esmeralda Grau, y Yhosvany junto con Inma Serrano, que interpretaron juntos "Hijos de la fortuna".

Con aquella magnífica canción –y con otras de similar calidad, como "Post" o "Nieve de Madrid"–, el joven trovador se trasladó a Cuba, en 2006, para grabar su primer disco en solitario contando con la dirección musical de Vicente Feliu y con la colaboración de Santiago Feliú, Lázaro García y Carlos Lage. Primer disco que se titulo "Hijos de la fortuna".

Y más recientemente, grabado en Vigo –ciudad en la que reside en la actualidad– Yhosvany publicó su segundo disco: "Aviso de vida"; disco que conocí ayer y que me tiene entusiasmado.

Musicalmente no tiene desperdicio, los arreglos y la orquestación son envolventes, subrayan lo que antes calificaba como la textura de los poemas y nos ofrecen un resultado sencillamente bello –así de sencillo y así de complejo–. Belleza de la que son responsables la "banda" integrada, en torno a Yhosvany, por Paco Dicenta –bajo eléctrico y fretless–, Óscar Rodríguez –contrabajo–, Pedro Campos –percusión–, Diego Pacheco –guitarra española y eléctrica–, Roi Adrio –batería–, Lázaro Cardoso –trompeta y fliscorno–, Sarunas Pupelis –saxofones–, Luis Caballero –violoncelo–, Chuchus Pimentel –guitarra flamenca–, Carlos Lage –guitarra y voz–, Jorge Bombero –pianos y teclados– y Noe Garabatos –coros.

Respecto a los textos de las canciones ya he ido realizando algunas referencias anteriormente; subrayar, tal vez, "Luz", "El deshollinador", "Epigrama", "A luz de vela", "Aviso de vida", y, sobre todo "Irse", un canto a la libertad de los que nos hace mucha falta; canto que recoge el testigo –con absoluta dignidad– de tantísimos "cantautores" –en este caso ¡sí!, cantautores– que le han cantado a ese valor y a esa necesidad a la que hasta Don Quijote llegó a calificar como «uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos»



«La libertad es irse
imaginando espacios
y sin contar los pasos
encomendarse al sol

La libertad es quedarse
encaneciendo tiempo
amar y deshojarse
quizás una canción.

La libertad es ver, buscar y hallar,
reconocer y reencontrar,
es insistir, poder estar.

La libertad es agua por correr
isla con mar por reconocer,
es pretender, creer.

La libertad es irse
desde ninguna parte
hacia ningún lugar
sencillamente andar». 

Por último, para concluir este "cuelgue", solamente una palabras de agradecimiento: darle las gracias a Sonia por la luz que me ha aportado con este disco. y a Yhosvany por existir, deseándole, sobre todo, que ¡cante!...; que la "cosa" en este mundo de la cultura, y, en particular, de la canción, está y se avecina "jodida", pero ¡que cante!... ¡que siga cantando como quien respira!.

Yhosvany Palma fotografiado por Juan Miguel Morales.
Mi amigo Juan Miguel que es, sin duda, uno de los fotógrafos más
solidarios y que más está trabajando en defensa de la canción popular.
No os perdais la visita a su blog:
http://juanmiguelmorales.blogspot.com/

jueves, 8 de septiembre de 2011

¡MALDITAS GUERRAS! - 100 + 65

Hace unos días, concretamente el martes pasado, mencionaba en este mismo apartado del blog a Francesco de Gregori –¡cuanto le admiro!–, y hacía referencia a su versión de la canción "Banana Republic", de Steve Goodman; decía que cuando pienso y sueño en la PAZ me viene a la memoria esa canción.

Pues bien, hay otra canción de Francesco de Gregori que siempre me viene a la memoria cuando pienso en las MALDITAS GUERRAS y en las MALDITAS ARMAS, la canción se llama "Generale".

Francesco de Gregori.

La canción "Generale", la adaptó y la cantó Patxi Andión en su disco "El balcón abierto", editado en 1986. Fue una muy buena adaptación. Decía así:

Patxi Andión. (Fotografía de Juan Miguel Morales)

«General que ocupas la colina
tras cinco tardes crudas y asesinas
ante tu puerta hay una campesina
que en la atardecida parece una niña
de 50 años y con 5 hijos
venidos al mundo como conejillos
prestados al mundo como soldados
y que no han regresado.

General a ver cómo le cuentas
que en ese tren que les llevaba cantando
cosas que al pecho carga de medallas
y los fusiles de grandes palabras
que la guerra es bella aunque hayan muertos
y que seguro les dió tiempo en la espera
de hacer los cinco el amor el amor
con su enfermera

General la guerra ha terminado
el enemigo está colonizado
en la colina ya no queda nadie
sólo nieve y los pinos, silencio y piñas
buenas para encender, buenas para adornar
los Belenes para Navidad
cuando los niños, los recuerdos y el mar
no se pueden callar

General con estas cinco estrellas y
estas cinco  lágrimas de madre que espera
qué sentido tienen ahora que el tren vuelve
sobre la amnesia que brindó la suerte
viene medio lleno de hombres que cantan
y medio vacío de héroes que descansan
y en dos minutos victoria, derrota, general, enemigo y batalla
serán tan sólo tan sólo
sólo 5 palabras».

JUAN GELMAN Y LA "CANTATA DEL GALLO CANTOR". REIVINDICACIÓN DE LA MEMORIA CONTRA EL OLVIDO.

El pasado martes anuncié que hoy traería al blog el texto de la Cantata "Le chant du coq" ("Cantata del gallo cantor"), escrita por el poeta argentino Juan Gelmal –al que se le concedió el Premio Cervantes en 2007– y musicalizada e interpretada por el Cuarteto Cedrón con la colaboración de Paco Ibáñez.

Juan Gelman.
Es un texto largo, intenso y amargo en el que se recupera para la memoria, contra el olvido, lo que fue el dolor, el miedo, la injusticia, el desgarro interior, y, también, la lucha y la esperanza de un "pueblo herido", en este caso, el pueblo argentino, víctima de la crueldad que a lo largo de la historia siempre generan las dictaduras de cualquier signo, y, en particular, la dictaduras militares.

La cantata recoge cuatro poemas de Juan Gelman, y aunque el copiarlos seguidamente, va a dar como resultado un "cuelgue" duro y extenso, voy a hacerlo porque creo que merece la pena. Deseo, con toda mi alma, que este "cuelgue" se convierta en una reivindicación apasionada de la justicia; como dice Gelman, «nosotros no solamente queremos la igualdad en la muerte, también queremos la igualdad en la vida, queremos la justicia en vida».


RUIDOS
«Esos pasos ¿lo buscan a él?
ese coche ¿para en su puerta?
esos hombres en la calle ¿acechan?
ruidos diversos hay en la noche

Sobre esos ruidos se alza el día,
nadie detiene al sol,
nadie detiene al gallo cantor, 
nadie detiene al día.

Habrá noches y días aunque él no los vea,
nadie detiene a la revolución,
nada detiene a la revolución,
ruidos diversos hay en la noche.




Esos pasos ¿lo buscan a él?
ese coche ¿para en su puerta?
esos hombres en la calle ¿acechan?
ruidos diversos hay en la noche.

Sobre esos ruidos se alza el día,
nadie detiene al día,
nadie detiene al sol,
nadie detiene al gallo cantor».




CAMBIOS
«"No olviden los orgullosos
que cuando a la tumba vayan
allí lo mismo se rayan
humildes y poderosos";
pero nosotros no solamente queremos la igualdad en la muerte
también queremos la igualdad en la vida,
queremos la justicia en vida.

¿Por qué estaba triste ese peón de ferrocarril en la mañana 
apoyado contra la verja de la estación?
¿Por qué se le perdía la mirada sin ver a nadie 
de los que pasaban junto a él?
¿Por qué estaba triste ese hombre?
¿Por qué hay tantos hombres y tantas mujeres tristes en el país?
¿Por qué a cierta hora del día parece que un oleaje de tristeza 
fuera a arrasar la ciudad?
¿Por qué tanta gente sale por sus ojos así o saca por sus ojos tristeza?
¿Por qué esa tristeza golpea de noche las ventanas?



Estas reflexiones suben en mí
metido en la litera alta de la celda 4 
en el pabellón de castigo de la cárcel Villa Devoto.

Eugenio abajo oye su radio a transistores
un rayo de sol pasea lento por la celda
¿Por qué se pasea ese rayo de sol por acá?
Eugenio quedó encorvado por las torturas 
pero no sacaron una sola palabra de él.
Eugenio es un obrero tierno, delicado,
no le sacaron una sola palabra

La mujer de Eugenio a veces llora sin saber por qué
interminablemente sin saber por qué llora 
y deja la casa una semana o dos
lo deja a Eugenio una semana o dos
un rayo de sol pasea por la celda ahora

¿Y yo? ¿Por qué estoy oyendo crepitar la tristeza de Eugenio
si sé que hay pocos tan puros como él?
¿Entonces su pureza no lo defiende del dolor?
¿A veces se le pierde la mirada sin ver a nadie de los que pasan junto a él entonces?




En las celdas de enfrente del pabellón de castigo
los comunes no tienen litera ni colchón,
a medianoche les dan un colchón para dormir
tienen que ir a buscarlo desnudos.
Los guardiacárceles obligan a los comunes desnudos a correr
tirarse al suelo arrastrarse para buscar el colchón,
el invierno no puede calentar las baldosas heladas del pabellón de castigo,
Eugenio se encorva más todavía cuando el jadeo de los comunes 
choca contra la puerta de la celda 4.

¿esos ruidos tapan las crepitaciones de la tristeza de Eugenio?
¿Eugenio crepita de furor ahora?
¿la tristeza se le congela en pajaritos que arden de furor?
¿en furor va a dar la tristeza de los pobres del mundo?

¿la tristeza de ese peón de ferrocarril dará en furor?
¿un oleaje de furor arrasará la ciudad?
¿arrasará las literas del pabellón de castigo y los comunes y nosotros?

nosotros no solamente queremos la igualdad en la muerte
también queremos la igualdad en la vida
queremos la justicia en vida
aunque sea corta y larga la muerte.




GLORIAS
(Poema escrito por Gelman en 1972,
año de la masacre de Trelew).


¿Era rubia la pulpera de Santa Lucía? ¿Tenía los ojos celestes?
¿Y cantaba como una calandria la pulpera?
¿Reflejaban los ojos la gloria del día?
¿Era la gloria del día inmensa luz?

Son preguntas inútiles para este invierno,
no se las puede echar al fuego para que ardan,
no sirven para calentar en el país,
no sirven para calentar al país helado de sangre.


Por una sábana de luz iría la pulpera santa voz
graciosamente moviendo sus alrededores sus invitaciones
y el olor de sus pechos y la penumbra de sus pechos
hacían bajar el sol sobre la pampa bajaban a la noche como un telón.

¿Quién no se iba a perder en esa noche?
¿Quién no se iba a encontrar allí mesmo pasando
su furia por la suavidad que la pulpera fundó?
Horas se podría estar contando esta historia y otras parejadamente tristes
sin calentar un solo gramo del país sin calentarle ningún pie

¿Acaso no está corriendo la sangre de los 16 fusilados en Trelew?
Por las calles de Trelew y demás calles del país ¿No está corriendo esta sangre? 
¿Hay algún sitio del país donde esa sangre no está corriendo ahora?
¿No están las sábanas pegajosas de sangre amantes?



¿Y llena de sangre la pulpera y sus ojos celestes ahogados en sangre?
¿Y la calandria hundida en sangre y la gloria del día
con alas empapadas de sangre sin poder volar?
¿No hay sangre en la penumbra de tus pechos amada?

¿Y dónde no la hay esa sangre caída de los 16 fusilados en Trelew?
¿Y no habría que ir a buscarla?
¿Y no se la habría de oír en lo que está diciendo o cantando?
¿No está esa sangre acaso diciendo o cantando?

¿Y quién la va a velar? ¿Quién hará el duelo de esa sangre?
¿Quién le retira amor? ¿Quién le da olvido?
¿No está ella como astro brillando amurada a la noche?
¿No suelta acaso resplandores de ejército mudo bajo la noche del país?

Con sangre verdaderamente están regando el país ahora
oh amores 16 que todavía volarán aromando
la justicia por fin conseguida el trabajo furioso de la felicidad
oh sangre así caída condúcenos al triunfo

Como calandrias de sus pechos caía y
como sangre para apagar la muerte y
como sangre para apagar la noche y
como sol como día».

CARTAS
(Poema en el que Gelman narra la historia de un niño que no alcanzó
a serlo, torturado en el vientre de la madre, pero que reaparece
como un caballo capaz de derrotar al enemigo).


«Entre tus brazos y mis brazos ¿es como si hubiese una

tela de fuerzas contrarias perros célebres vientos una tela de amor donde 
alguien avisa que las bestias estaban en algún lugar de la oscuridad 
coceando sombras coceando impacientes o como ciegas 
o ciegas de verdad o sin ojos? 
¿o una tela donde la camarada escribe 
"el día 20 de abril a las 20.05 nació 
el chiquito que esperé cuidé defendí tanto tiempo contra" escribe 
contra la oscuridad que está en algún lugar de las bestias contra 
la oscura bestia la picana los golpes al vientre donde él 
"que defendí tanto tiempo" escribe "con la colaboración de todas 
ustedes mis compañeras y amigas" escribe y cuando el 
día 24 (lunes) lo acostó por la noche y lo pasó a su cunita 


"sus ojitos no se abrían ni lo harían jamás" escribe 
actalectasia pulmonar hemorragias dijeron los médicos 
"los golpes la picana la violación la cárcel de su madre" 
escribe el niño "fue testigo y mártir de la causa y héroe" ¿escribe? 
¿o una tela de amor 
donde tanto dolor ya durmió bastante 
y quiere saber dónde están los caballos? 
¿o demasiado hemos hecho esperar a los ángeles? 
¿hay una lamparita que hizo esperar demasiado a los ángeles 
una lamparita humana suave? 




¿hay caballos para derrotar al enemigo? 
¿el que vivió 5 días no es un caballo para derrotar al enemigo? 
¿no convirtió sus manitas en un caballo para derrotar al enemigo? 
¿no está galopando o corriendo ahora entre tus brazos y mis brazos amada? 
¿no está acaso corriendo o galopando entre tus brazos y mis brazos ahora?
¿así tiemblan nuestros amores nuestras dichas? 
¡oh noche que todo lo cubrís! 
¿así chirrían los goznes oxidados de nuestra gracia?».

miércoles, 7 de septiembre de 2011

¡MALDITAS GUERRAS! - 100 + 64

Esta tarde dando mi paseo diario por el barrio me he encontrado con esta nueva pintada:


Contemplando esta pintada he pensado, como otras muchas veces, que no hace falta acudir a los grandes tratados para descubrir las verdades más profundas y radicales... 

CUARTETO CEDRÓN y PACO IBÁÑEZ. ENCUENTROS Y GRABACIONES - II

Un tercer testimonio importante de los encuentros que mantuvieron en París, Paco Ibañez y el Cuarteto Cedrón fue la grabación, en 1977, de un curioso álbum en el que en una cara del LP el Cuarteto Cedrón interpretó 6 poemas del poeta argentino Raúl González Tuñón; y, en la otra, Paco –acompañado del Cuarteto– lo hizo de 6 poemas del chileno Pablo Neruda, los seis pertenecientes a la obra "Veinte poemas de amor y una canción desesperada" (1923-1924)



El Cuarteto Cedrón –integrado en aquel momento por Juán Celdrón, Miguel Praino, César Stroscio y Carlos Carlsen– grabaron los siguientes temas:

• "Juansito caminador"
• "A la luz de la fogata"
• "Milonga de la ganzúa"
• "Eche veinte centavos en la ranura"
• "La calle del agujero en la media"
• "Polka de la tarjeta de cartón"

Paco Ibáñez, por su parte, lo hizo de los siguientes poemas-cantados de Neruda:

• "Me gustas cuando callas porque estás como ausente"
• "Todo en ti fue naufragio"
• "Puedo escribir los versos más tristes esta noche"
• "Inclinado en las tardes tiro mis tristes redes"
• "Te recuerdo como eras en el último otoño"
• "Para mi corazón basta tu pecho"


En la carpeta de aquel hermosísimo disco –gran joya de los coleccionistas– editado en el sello "Pauta" de Ariola –que cordinaba Charo García–, José Manuel Caballero Bonald publicó el siguiente texto:

«Pablo Neruda y Raúl González Tuñón se han juntado ya para siempre en un capítulo ejemplar de la historia del hombre y de la historia de la poesía. Nacidos y muertos en una misma latitud del mundo de habla castellana, también los reunió a ambos un idéntico fervor por la vida y una idéntica forma de respuesta a las ofensas de la vida. Tanto el poeta chileno como el poeta argentino actuaron juntos en la vanguardia política que sobrepasó sus propias fronteras geográficas y se convirtió en una especie de símbolo universal de la lucha por la libertad del hombre y de la cultura.

Por eso, y por otras muchas cosas, resulta especialmente oportuno este reencuentro discográfico de Neruda y González Tuñón. Los poemas suyos musicados en interpretados por Paco Ibáñez y el Cuarteto Cedrón poseen, además, un común rasgo distintivo: el del sondeo emocionado en la propia intimidad. Se trata, en cierto modo, de una poesía que ha preferido la tregua del amor y de la personal experiencia urbana, al diario batallar en defensa de un mundo acosado por la injusticia. Junto a esos grades temas sociales protagonizados por toda una colectividad, Neruda y González Tuñón retornan una y otra vez al entrañable ejercicio de una poesía casi susurrada, de acento confidencial, revestida de todos los adjetivos elementales con que también se expresan las grandes epopeyas íntimas del amor y de la vida de cada día.

Paco Ibáñez y el Cuarteto Cedrón han acertado plenamente en su acuerdo selectivo para  musicar poemas de Neruda y de González Tuñón. De algún modo, han querido insistir en el recuerdo de un perfil de la obra de esos dos grandes poetas comunmente desplazados de los repertorios discográficos usuales. No cabe duda de que para el chileno y para el argentino la poesía amorosa o retratista también supuso como un magistral complemento de la poesía de combate. La música y la voz de Paco Ibáñez y del Cuarteto Cedrón no hacen sino reafirmar, íntegra y emocionadamente, esa puntual evidencia».

Pablo Neruda –a la derecha– y González Tuñón –a la izquierda–
con  otros amigos en Madrid, 1937
Un cuarto testimonio de los encuentros musicales entre Paco y el Cuarteto Cedrón en París se produjo en 1977, en el disco "Chansons traditionnelles d'Argentine", obra que se editó en Argentina, en 1994, con el título de "Tradicional". En aquel disco se recogían los siguientes temas:

"Yuyo verde" (Homero Expósito - Domingo Federico)
"Arrabal amargo" (Carlos Gardel - Alfrede Le Pera)
"A fuego lento" (Horacio Salgán)
• "Pobre gallo bataraz" (Adolfo Herschel - José Ricardo)
"Pedacito de cielo" (Homero Expósito - Enrique Francini/Héctor Stamponi)
"Sur" (Homero Manzi - Aníbal Troilo)
• "Volver" (Carlos Gardel - Alfredo Le Pera)
"La trampera" (Aníbal Troilo)
"La mariposa" (Carlos Gardel - José Razzano)
"Mano blanca" (Homero Manzi - Antonio de Bassi)


En este LP, Paco Ibáñez tocó la guitarra e hizo coros en la canción "Pobre gallo bataraz", cuyo texto es el siguiente:

«Pobre gallo bataraz, 
se te está abriendo el pellejo. 
Ya ni pa' dar un consejo, 
como dicen, te encontrás, 
porque estás enclenque y viejo, 
¡pobre gallo bataraz! 

Pero en tus tiempos, cuidao 
con hacer bulla en la siesta, 
se te paraba la cresta 
y había en la arena un finao. 
Y siga nomás la fiesta 
porque en tus tiempos, ¡cuidao! 

Era de larga tu espuela 
como cola de peludo. 
Y a'más de ser entrañudo 
eras guapo sin agüeria, 
porque hasta el más corajudo 
sintió terror por tu espuela. 

Si en los días de domingo 
había depositada, 
ya estabas de madrugada 
sobre el lomo de mi pingo. 
Había que ver tu parada 
pocas plumas el domingo. 

Y si escaseaba la plata 
o andaba medio tristón, 
entre brinco y reculón, 
me picabas la alpargata 
como diciendo: Patrón, 
ya sabe si anda sin plata. 

Pobre gallo bataraz, 
nunca te echaré al olvido. 
Pimenton y maíz molido, 
no te han de faltar jamás. 
Porque soy agradecido, 
¡pobre gallo bataraz!».

martes, 6 de septiembre de 2011

¡MALDITAS GUERRAS! - 100 + 63

Cuando sueño con la "PAZ", cosa que hago con frecuencia –cada vez con más frecuencia–, suele venirme a la memoria –y al corazón– una bellísima canción titulada "Banana Republic"; es una canción de Steve Goodman, Jim Rothermel y Steve Burgh, que Francesco de Gregori incorporó a su repertorio.

Recuerdo que la primera vez que escuché esa canción fue en el disco que, con ese mismo nombre, grabaron Lucho Dalla y De Gregori, en 1979.



Al año siguiente, Ana Belén grabó esa misma canción en castellano, en su disco "Con las manos llenas" (1980), y nos ofreció una versión realmente preciosa que, al igual que la de Francesco, merece la pena escuchar.




El texto de la canción "Banana Republic" en castellano es el siguiente:

«Existe un país en los trópicos 
donde el sol es un sol de verdad 
y a la sombra de bosques exóticos 
imagínate lo bien que se está. 

Los locos que el mundo no traga 
nos juntamos al anochecer 
dando vueltas a un sueño probable
a un amor que no ha podido ser

Y mientras el mundo se queda 
transitando por la misma vía 
aquí estamos rueda que te rueda 
ahuyentando la melancolía,
cazamos al vuelo a las lágrimas 
las bebemos con vino y con miel 
y aprendemos la risa del cómico 
y salvamos así la piel. 

Existe un país en los trópicos 
donde a veces el frío es mortal 
cuando un alma se enferma de veras 
por anemia de libertad. 

Allí le ponemos dos alas 
le enseñamos de nuevo el vuelo 
y aparece de repente el sol 
calentando nuevamente el cielo».

CADA VEZ QUE CONTEMPLO UNA IMAGEN DEL DOLOR Y DE LA DESGARRADORA Y CRUEL INJUSTICIA QUE ESTA VIVIENDO "CUBA Y EL PUEBLO CUBANO" SE ME ROMPE EL ALMA...

... se me saltan las lágrimas, me desespero por la impotencia y siento un infrenable ODIO –¡sí! odio!- hacia el repugnante  Donald Trump y s...